Caracas, 31 de enero de 2026.- El Plan de Activación del Corredor Vial Caracas-La Guaira se desplegó este sábado con una jornada de trabajo realizada en el Núcleo Endógeno Fabricio Ojeda, parroquia Sucre, en el municipio Libertador, en Caracas, donde instituciones, vocerías comunales y equipos técnicos se reunieron para evaluar necesidades, articular proyectos y fortalecer la organización territorial en los ejes que conforman este corredor estratégico.
Este plan contempla convertir el corredor en un ejemplo modelo de la aplicación del método de la universidad, y se plantea como un intensivo para que se avance aceleradamente en los procesos de la casa de estudios.
Durante su intervención, el rector de la Universidad Nacional de las Comunas (Unacom), Jorge Arreaza, destacó el papel central que tendrá este territorio en la consolidación del modelo formativo y organizativo impulsado por el Poder Popular. “Ustedes aquí en este corredor van a ser el núcleo para que luego Catia, la parroquia Sucre, se extienda y logremos tener una Caracas bien organizada”, afirmó.
Arreaza recordó el origen de la Universidad Nacional de las Comunas y el mandato presidencial de convertirla en un espacio de transformación profunda. “Nuestro medidor es transformativo; nos importa que quienes estén estudiando estén transformando, cumpliendo con la Agenda Concreta de Acción y generando conocimiento para construir una sociedad nueva”, declaró.
El Rector de la Unacom llamó a las comunidades del corredor a asumir con disciplina y compromiso el trabajo organizativo que se está desarrollando en el territorio, destacando que su éxito tendrá un efecto multiplicador en toda la ciudad. “Hagamos el esfuerzo, compañeros y compañeras, si nosotros lo hacemos bien aquí en el corredor, lo hacemos bien en la parroquia Sucre, lo demás va a venir solo”, expresó.
La vicerrectora para la Democracia y Sociedad Comunal de la Unacom, Kelly Pacheco, señaló que el contexto actual exige una revisión profunda de los proyectos estratégicos que demanda el nuevo Estado comunal. Subrayó que este proceso requiere serenidad, claridad y trabajo interno en las comunidades.
Pacheco resaltó la importancia de fortalecer los procesos internos —el micelio comunal— para consolidar una gobernanza sólida. “Vernos juntos en 15 territorios que conforman un corredor Caracas-La Guaira no es nada fácil, pero es una tarea estratégica en este momento”, puntualizó.
El vicerrector para la Economía Popular de la Unacom, Hernán Vargas, explicó que uno de los objetivos del plan es articular el trabajo formativo de la universidad con el fortalecimiento del corredor. Señaló que la Unacom nace con la misión de consolidar el poder comunal como modelo de gestión y de sociedad.
Vargas añadió que la autonomía comunal implica tanto la producción material como la generación de conocimiento que permita sostener la vida en los territorios. “Cada comuna tiene que ser capaz de producir lo que necesita materialmente —el alimento, el vestimento, la ropa—, pero también producir el conocimiento necesario para producir esos alimentos”, apuntó.
Ciro Rodríguez, director territorial de la Unacom, destacó que el impulso del Plan de Atención del Corredor Caracas-La Guaira responde a una orientación estratégica sostenida desde la Presidencia de la República, lo que ha permitido acelerar la articulación institucional y comunitaria. “Este plan de atención al corredor viene con una orientación desde meses atrás del presidente Nicolás Maduro; la presidenta encargada Delcy Rodríguez orientó al Ministro y al Rector que aceleráramos el paso”, subrayó.
Andrés Cisneros, presidente de la Fundación Ciara, enfatizó que las comunidades están llamadas a asumir los retos planteados por el proyecto estratégico legado por el comandante Chávez. “Este pueblo tiene delante grandes desafíos y ustedes, como constructores del proyecto, están llamados a ponerse al frente”, dijo dirigiéndose a los comuneros y las comuneras.
Joyce Peña, vocera de la comuna Ciudad Caribia, resaltó los avances organizativos alcanzados en el territorio y la importancia de fortalecer las empresas de propiedad social como base del desarrollo productivo del corredor. “Ya tenemos 16 empresas de producción social (EPS) para registrar y un avance del 60 % en todo lo orgánico”, indicó. Igualmente, llamó a las comunidades a asumir un rol formativo y multiplicador: “La educación y la formación son pertinentes para que podamos seguir avanzando”.
Con este despliegue, las instituciones y las Comunas reafirman su voluntad de avanzar de manera permanente en la construcción del corredor Caracas-La Guaira, consolidándolo como un espacio de planificación, producción y organización popular orientado al desarrollo integral del territorio.
Carabobo 26 de enero de 2026.- En un esfuerzo por transformar la educación universitaria en un motor de soberanía alimentaria, la Universidad Nacional de las comunas (Unacom) ha logrado avances significativos en sus espacios socioproductivos.
El campus se consolida en un modelo de agricultura controlado y orgánico, utilizando sistemas innovadores de riego y banco de semillas autóctonas.
Francys Mata, coordinadora de la unidad socioproductiva de la universidad, destacó que el éxito de este proyecto radica en el control total del cultivo, permitiendo desde la producción hasta la clasificación de semillas y la siembra de la misma, incorporando materia orgánica de alta calidad como cascarilla de arroz, bosta de ganado, tierra negra, incluyendo la cal.
«La utilización de la cal en el sustrato ha sido clave para la desinfección de las plantas, actuando como barrera contra insectos y plagas que suelen invadir los tallos, garantizando así los cultivos sanos sin uso de químicos agresivos», explicó Mata.
También, indicó que han realizado el cuidado de los cultivos y así la experimentación con la primera semilla producida directamente en la universidad, la cual es irrigada con agua proveniente de los criaderos de tilapias (pez de agua dulce).
Este recurso hídrico rico en nutrientes orgánicos ha permitido la cosecha exitosa de remolacha, tomate y pimentón.
Debido al alto rendimiento y peso de los vegetales y hortalizas se han implementado talleres para proteger a las plantas colocándole tutores (estructuras de soporte) evitando que los tallos quebradizos cedan ante la carga.
Haciendo referencia al banco de semillas y plantas de medicina natural con la visión de ser un centro de intercambio para las comunidades vecinas, la Unacom prepara su propio semillero que incluye especies forestales como: caoba; especies frutales como mango merey, además de plantas medicinales como el acetaminofén, orégano orejón, manzanilla y flor de Jamaica.
Esta iniciativa busca fomentar el intercambio con los productores utilizando 100 % de material orgánico, mezclando 50 % de agua de tilapias y 50 % de tierra negra.
Rumbo a una universidad autosustentable, este proyecto a corto plazo contempla la siembra de cilantro cebollín y perejil.
El objetivo es potenciar el área del comedor universitario permitiendo que la institución sea su propio proveedor de alimentos a través de su misma siembra.
Con esta acción, la Universidad Nacional de las Comunas no solo forma profesionales sino que consolida un modelo económico y productivo que garantiza la alimentación de su comunidad de manera autónoma y ecológica.
Caracas, 14 de enero de 2026.- “El ataque contra Venezuela ha dejado al descubierto una intención manifiesta, presente desde hace décadas: convertir al mundo, y en especial a los Sures globales, en una nueva hacienda colonial destinada a salvaguardar el dominio imperial de Estados Unidos y sus aliados”.
Estas fueron las palabras de la socióloga mexicana Karina Ochoa al referirse al violento e ilegal ataque perpetrado por Estados Unidos contra la soberanía de Venezuela, durante el cual fueron secuestrados el presidente Nicolás Maduro y la primera combatiente, Cilia Flores.
Para Karina Ochoa, lo ocurrido el 3 de enero solo puede comprenderse dentro de un proceso más amplio: el colapso del orden político internacional que durante décadas reguló las relaciones entre Estados. Según explicó, ese derrumbe no es accidental, sino una condición necesaria para que Estados Unidos pueda imponer su hegemonía en los nuevos escenarios neocoloniales.
En tal sentido, la maestra descolonial señaló que, desde hace años, existe un intento deliberado por desestructurar el orden global, mediante acciones que Venezuela ha experimentado de forma directa en las últimas décadas.
Afirmó que estas agresiones buscan preparar el terreno para un nuevo sistema de relaciones internacionales donde Estados Unidos actúe “no solo como capataz, sino como dueño de la hacienda al viejo estilo del oeste”, imponiendo sus prerrogativas económicas y militares por encima de cualquier Estado soberano y de cualquier pueblo con derecho al autogobierno.
Durante su participación en el programa “En clave comunal”, moderado por la periodista Nerliny Carucí, la socióloga advirtió que Estados Unidos “está haciendo uso del ejercicio de la violencia no solo como un instrumento punitivo, sino como un mecanismo sine qua non de la nueva dinámica geoglobal que posiciona, insisto, al mundo del Sur como el terreno apto para la neocolonización y sus intenciones son manifiestas”.
Dijo que estas intenciones, por un lado, buscan instaurar un orden basado en el vasallaje político y económico, mediante la creación de protectorados destinados a facilitar la apropiación de recursos energéticos estratégicos; por otro, formalizar la apropiación territorial mediante el aniquilamiento de poblaciones enteras a través del genocidio y de la guerra.
“Esto es grave. Creo que, como se ha dicho muchas veces, la defensa de Venezuela es la defensa de toda nuestra América frente a esta embestida imperial y colonial encabezada por Estados Unidos y sus aliados”, destacó.
Una hegemonía en declive
Según Karina Ochoa, la ofensiva reciente de Estados Unidos contra Venezuela debe leerse como parte de una reorganización geopolítica que evidencia un derrumbe inminente de su hegemonía. Retomó una idea del sociólogo puertorriqueño Ramón Grosfoguel, quien ha señalado que, “cuando el tigre está herido, arremete con más fuerza contra sus presas”, una metáfora que, a su juicio, describe con claridad el comportamiento del Gobierno estadounidense.
La mexicana explicó que la incursión militar ejecutada por Donald Trump contra el Estado venezolano forma parte de una estrategia orientada a sostener el dominio sobre el llamado hemisferio occidental; es decir: sobre nuestra América. Sin embargo, afirmó que esta maniobra no está produciendo los resultados esperados. Como ejemplo, mencionó la reunión entre Trump y ejecutivos petroleros, que dejó en evidencia que el mandatario no está logrando imponer plenamente sus objetivos.
La socióloga aseveró que el recrudecimiento de las amenazas contra Cuba es un intento de Trump por mantener un relato triunfalista tras la acción militar contra Venezuela. Recordó que la isla ha sido históricamente un símbolo de resistencia frente al imperialismo, y que la operación que derivó en el secuestro del presidente Nicolás Maduro y de la primera combatiente, Cilia Flores, no generó el caos que Washington anticipaba.
“Venezuela sigue manteniendo un gobierno sostenido bajo el proyecto bolivariano que inició Hugo Chávez, y es una nación que no se va a someter a los designios y a los mandatos de Estados Unidos”, afirmó.
Como tercer elemento, Ochoa señaló que tiene que ver con la crisis interna que atraviesa Estados Unidos. Recordó que las políticas contra migrantes —que no son nuevas— derivaron recientemente en el asesinato de Renee Nicole Good a manos de un agente del ICE, un hecho que ha provocado importantes movilizaciones dentro del propio país.
Apuntó que estas protestas evidencian que el gobierno de Trump no solo está violando normas internacionales, sino también las plataformas institucionales y legales domésticas de Estados Unidos, lo que lo coloca en un escenario político adverso.
Disputa por el orden mundial
En opinión de Karina Ochoa, las motivaciones más visibles detrás de la agresión estadounidense —como el control del petróleo y de las rutas marítimas para el transporte de energéticos— solo representan la superficie del problema. A su parecer, existe un telón de fondo histórico y estructural que solo puede comprenderse desde una lectura descolonial.
Explicó que, en el actual reordenamiento mundial, Estados Unidos ha quedado en desventaja frente a potencias emergentes como China y Rusia, países que han consolidado acuerdos comerciales y tecnológicos que les permiten sostener su propio poder económico.
Frente a este escenario adverso, Washington recurre a una estrategia que se inscribe en una larga historia de colonialismo, primero europeo y luego estadounidense, especialmente tras su reposicionamiento como potencia hegemónica después de la Segunda Guerra Mundial.
“Esta historia colonial ha sido una historia marcada y sellada en las memorias del poder, porque ha funcionado como garante del colonialismo y de todos los procesos de apropiación: no solo de los recursos naturales de los pueblos que fuimos colonizados, sino también de los territorios, de los cuerpos y de las vidas”, indicó la pensadora mexicana.
Afirmó que Estados Unidos sabe que esta vía es la única que le queda para intentar mantenerse como potencia, dado que es uno de los países más endeudados del mundo, ha perdido terreno en la economía global y no posee reservas petroleras suficientes para sostener una hegemonía prolongada.
En este contexto, Karina Ochoa insistió en que los pueblos deben asumir acciones, reflexiones y posicionamientos descoloniales, recordando que también poseen una larga memoria de liberación y resistencia.
La guerra cognitiva
En cuanto al rol de las redes sociales digitales y de las tecnologías contemporáneas como parte integral de la estrategia de la guerra imperial, Karina Ochoa señaló que estas están caracterizadas por la ausencia de ética, por el aniquilamiento y por la anulación. Precisó que Estados Unidos y sus aliados han ganado terreno en este ámbito no solo por el control que ejercen sobre medios y plataformas, sino porque han intentado construir verdades basadas en principios falaces.
La socióloga descolonial argumentó que estas tecnologías se han convertido en un instrumento central de la llamada “guerra cognitiva”, una estrategia que busca naturalizar narrativas supuestamente orientadas a la lucha contra el narcotráfico, pese a que —recordó— Estados Unidos ha cooperado históricamente con organizaciones del crimen organizado y desorganizado, integrándolas a sus propias lógicas de dominio territorial y político.
Ante a este panorama, la socióloga destacó la importancia del sentido crítico como herramienta para fisurar las narrativas impuestas. Recordó que, tras la incursión militar contra Venezuela, Donald Trump declaró, de manera acelerada, que ya había logrado la rendición y el control del país, afirmaciones que se desmoronaron con el paso de los días.
Ochoa señaló que la convocatoria de la Asamblea Nacional de Venezuela, la designación de Delcy Rodríguez como presidenta encargada y la postura firme del presidente Nicolás Maduro ante la corte estadounidense evidenciaron que las versiones difundidas carecían de sustento. “El Gobierno de Venezuela sigue en pie, no hay caos interno. La autoridad nacional sigue ejerciendo la gestión política de este Estado-Nación soberano”, reiteró.
Insistió en que apelar a la experiencia concreta y a la realidad vivida permite contrarrestar la desinformación que circula en las redes sociales digitales bajo la lógica de la guerra cognitiva. Subrayó, además, la necesidad de fortalecer el trabajo comunicacional comunitario, dialogando con la familia, los vecinos, las redes humanas más cercanas y las comunas para complementar información y construir análisis colectivos.
Mensajes de dignidad
De acuerdo con la socióloga mexicana Karina Ochoa, la breve aparición televisiva del presidente Nicolás Maduro durante su secuestro constituyó un gesto político de enorme relevancia. Aunque tuvo poco tiempo para hablar, afirmó que sus palabras apelaron directamente a la verdad.
Cuando Maduro expresó: “Yo soy un hombre decente. Yo soy el presidente constitucional de Venezuela, y me considero un preso de guerra”, Ochoa consideró que realizó “ubicaciones muy precisas”, desmontando la narrativa construida en el marco de la guerra cognitiva y reposicionando el debate en el terreno de lo real: el secuestro del jefe de Estado y la incursión militar ilegal ejecutada por Estados Unidos.
La pensadora descolonial destacó que las imágenes mostraron a un Maduro afectado físicamente, pero firme y sonriente, lo que calificó como un acto de dignificación. “No se vio a un hombre derrotado, sino a alguien seguro del respaldo de su pueblo. Yo creo que tanto Nicolás Maduro como Cilia Flores sabían que Venezuela no se arrodillaría y que, aun en condición de preso de guerra, debían mantener la confianza en la fuerza popular”, dijo.
Señaló que esta postura contribuyó a desquebrajar la narrativa que durante meses intentó instalar dudas sobre la legitimidad del proceso electoral venezolano y sobre la estabilidad del país. “Nicolás Maduro no se presentó como un detenido cabizbajo, sino como representante de una nación, respaldado por amplios sectores de la sociedad y consciente de los riesgos que ha implicado para Venezuela construir, durante el último cuarto de siglo, una vía alternativa en nuestra América frente a las lógicas imperiales y neocoloniales”, expresó.
A juicio de Karina Ochoa, Venezuela debe sentirse orgullosa de haber resistido una agresión que, en otros países —como Haití o diversas naciones del Medio Oriente— ha derivado en caos y desestabilización profunda. “Hoy eso no pasó en Venezuela y eso hay que tenerlo muy claro. Trump no ha logrado lo que pretendió y poco a poco se va evidenciando que no lo ha logrado”, afirmó.
Reconoció que persisten desafíos para el Gobierno venezolano y para el pueblo de la Revolución Bolivariana, e insistió en la necesidad de mantener la esperanza, la alerta y la movilización. También llamó a tender puentes con otros pueblos, movimientos y Gobiernos que hoy se manifiestan y están dispuestos a respaldar a Venezuela en este contexto de agresión.
La comuna como realidad
Para Karina Ochoa, el horizonte estratégico frente a la agresión imperial pasa necesariamente por la comuna, a la que definió como “el corazón de la apuesta que se ha construido en Venezuela”.
Señaló que esta propuesta —pensar al Estado como comuna y a la comuna como Estado— sigue en proceso de construcción y aún tiene mucho que aportar. “No es un camino sencillo porque implica crear algo nuevo en lugar de seguir rutas ya establecidas”, acentuó.
La socióloga descolonial recalcó que el desafío central es construir la comuna, retomando la tesis planteada por Hugo Chávez en el Golpe de Timón, una orientación que —dijo— “ha sido desarrollada tanto por el gobierno encabezado por el presidente Nicolás Maduro como por el esfuerzo sostenido de un pueblo que ha resistido embestidas económicas, políticas y, ahora, militares”.
Subrayó la importancia de volver a la raíz cuando la brújula colectiva parezca desviarse: regresar al origen, a los principios que dieron sentido e inspiración al proyecto bolivariano. Reafirmó que la comuna es sustento y principio; al estar en construcción, no ofrece “recetas de cocina”.
Karina Ochoa, una de las pensadoras más destacadas de los Sures globales, llamó a repensarse a la luz de esos principios y horizontes. Destacó el carácter visionario del comandante Chávez, cuyos discursos circulan hoy nuevamente como guía para el pueblo. “Son totalmente vigentes”, afirmó.
Por último, invitó a volver a esas directrices, “a escucharnos y a pensarnos desde la realidad de una comuna que ya no es solo horizonte, sino que ahora es una realidad”.
Caracas, 10 de enero de 2026.- Durante una reunión telemática con vicerrectores, vicerrectoras, formadores, formadoras y equipos regionales de la Universidad Nacional de las Comunas (Unacom), el rector Jorge Arreaza informó que este lunes 12 de enero de 2026 se reanudarán las actividades formativas en todas las instancias de la institución.
Este llamado se articula con el anuncio de la presidenta encargada Delcy Rodríguez sobre el retorno a las actividades escolares en todo el país para la misma fecha, en medio del proceso de estabilización nacional tras los hechos del 3 de enero, cuando fueron secuestrados el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y la primera dama, Cilia Flores, por parte del Gobierno de Estados Unidos.
“Les pido, queridos compañeros y compañeras: sé que a veces suena extraño, pero debemos volver a la normalidad, a las clases. Empezamos las comunidades de conocimiento para la transformación comunal a partir del lunes».
En su intervención, el Rector advirtió que la agresión sufrida por el país el pasado 3 de enero podría repetirse, recordando que “¿ustedes creen que Donald Trump ya se cansó? No, no, no”. Ante ese escenario, instó a preparar a las Comunas para responder a lo esencial, especialmente en materia de producción de alimentos, siguiendo la orientación histórica de Kléber Ramírez.
Destacó la importancia de que cada área de estudio aporte soluciones concretas a las necesidades comunales. “Volquémonos a eso. Quien esté estudiando ingeniería eléctrica debe pensar, por ejemplo, en cómo garantizar la electricidad necesaria para mantener la cadena de frío y conservar los alimentos en la Comuna. Quien esté en veterinaria, agroalimentaria o agroecología, tiene una vinculación directa con este objetivo. Pensemos en un proyecto que articule todo esto: un proyecto integrador de la Comuna que podamos proponer desde la Unacom para asegurar la autogestión en lo más elemental, que es el alimento”, alentó.
El rector Jorge Arreaza insistió en que el país necesita señales claras de avance, control y estabilidad. “El lunes comienzan todas las universidades. Las instituciones de formato tradicional, de formación en sede, también arrancan ese día. Démosle confianza a nuestros estudiantes y transmitámosles la certeza de que avanzamos. Hablemos de la necesidad de ser autogestionarios, de contar con un proyecto que nos unifique en el territorio, de discutirlo con la Comuna y de ponernos al servicio de la Comuna en la ejecución de esos proyectos”, dijo.
Llamó a quitar cualquier obstáculo interno para avanzar: “Este no es momento para estar cargando con rémoras. Quiten las dudas. Barran las intrigas. Eliminen los rumores. Garanticen la unidad”. Manifestó que la unidad debe ser, desde ahora, “nuestro único camino y nuestro único destino”, en defensa de la paz y del futuro de las generaciones actuales y venideras.
Por último, Jorge Arreaza afirmó con certeza que “la Universidad Nacional de las Comunas va a ser una de las herramientas más poderosas para la construcción del Estado y de la sociedad comunal”.
Por su parte, la vicerrectora de Formación e Investigación Comunal, Eulalia Tabares, llamó a los formadores y formadoras a iniciar con determinación el ciclo académico del lunes 12 de enero: “Arranquemos con fuerza y con firmeza”. Explicó que la Unacom estará monitoreando todas las comunidades de conocimiento para acompañar su desarrollo, precisar los días de encuentro y atender inquietudes, al tiempo que avanzan en la identificación de saberes territoriales que puedan socializarse a escala nacional.
El vicerrector para la Economía Comunal, Hernán Vargas, resaltó el papel estratégico de la Unacom en la defensa integral del país. Afirmó que “esta universidad, más que nunca, tiene que asumir que debe ser un instrumento para generar las condiciones de vida que nos permitan disputar nuestra soberanía”. Además, subrayó que la Unacom debe contribuir a romper la desinformación y fortalecer la conciencia colectiva.
La vicerrectora para la Democracia y Sociedad Comunal, Kelly Pacheco, destacó desde el territorio la importancia de fortalecer la cohesión nacional: “Es el momento de la unidad, de la unidad de nuestro pueblo”. Explicó que actualmente se realiza un levantamiento de los conucos familiares y de la vocación productiva de cada comuna. Señaló que estos serán los proyectos en los que la Unacom deberá profundizar para consolidar su papel en la transformación comunal.
Caracas, 7 de enero de 2026.- El diputado a la Asamblea Nacional, Jorge Arreaza, destacó la necesidad de que las instituciones del Estado funcionen plenamente frente a la compleja situación que atraviesa la República, tras los hechos ocurridos el pasado 3 de enero, cuando fueron secuestrados el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y la primera dama, Cilia Flores, por parte del Gobierno de Estados Unidos.
Arreaza subrayó que, a menos de 24 horas de la instalación del Parlamento, se notificó al Poder Judicial (TSJ) sobre la activación de la Asamblea, enfatizando que “debe haber una corresponsabilidad más unitaria que nunca entre los poderes públicos”.
En este sentido, llamó a respaldar a la presidenta encargada Delcy Rodríguez “desde todas las instancias de la institucionalidad venezolana, mucha comunicación y, por supuesto, que los intereses de la República estén siempre por encima y que el poder nacional se exprese desde las instituciones y desde el pueblo en las bases”.
El diputado resaltó además el papel del pueblo venezolano, al que rindió homenaje por su nivel de conciencia y capacidad de respuesta ante la coyuntura. “Nuestro pueblo podemos rendirle homenaje, un pueblo con conciencia, un pueblo con un nivel de pulso de la situación impresionante que está volviendo a la normalidad, a sus actividades comerciales, económicas, de transporte, educativas, de trabajo, de empleo, pero conscientes y alertas de que solo protegiendo nuestra soberanía podremos nosotros garantizar la prosperidad y el futuro de nuestros hijos”, aseguró.
Caracas, 7 de enero de 2026.- El diputado a la Asamblea Nacional, Jorge Arreaza, manifestó que las bombas imperiales lo que harán en Venezuela es profundizar la Revolución Bolivariana y el Estado Comunal.
Durante la marcha de las Comunas en Caracas, dijo “debemos prepararnos juntos, esto que hoy hacemos aquí hagámoslo en nuestra Comuna, con nuestros Consejos Comunales, con los Comités Bolivarianos Integrales, movimientos sociales, estemos en la calle, eso sí, a trabajar, porque si algo le duele a los imperialistas es que Venezuela esté en paz”.
El también rector de la Universidad de las Comunas (Unacom) afirmó que en Venezuela “la economía se está reactivando, que los comercios abren, las escuelas y universidades comienzan. Debemos con conciencia, alerta, movilizados, volver a la normalidad”.
Arreaza recordó las palabras del presidente Nicolás Maduro a mantener los nervios de acero, así como, cordura y movilización permanente.
Refirió al pueblo como la mujer y el hombre nuevo que se construyen en socialismo, enfatizó “tú tienes una gran responsabilidad en tú calle, en tu comunidad, en tu pueblo, por favor demos el ejemplo de disciplina, conciencia y amor por la Patria.
Resaltó que los comuneros representan el valor histórico más puro que se ha construido desde hace más de 26 años. “Chávez nos preparó para esto; nos lo dijo claramente el 29 de febrero del año 2004 cuando declaró el carácter antiimperialista de la Revolución Bolivariana”.
Arreaza expresó que la Comuna es el territorio donde se va a construir el socialismo, “es decir, sin Comuna no hay socialismo. Estamos preparados porque el presidente Nicolás Maduro se dedicó a eso (…) Maduro nos preparó para esto, qué le podemos pedir nosotros a los comuneros: no se dejen llevar por intrigas, por rumores. Confianza en la compañera presidenta encargada Delcy Rodríguez, Diosdado Cabello, Jorge Rodríguez y, en ustedes en cada Comuna”.
Caracas, 7 de enero de 2026.- Durante una concentración por la defensa de Venezuela, desde La Candelaria, en Caracas, Jorge Arreaza aseveró que el pueblo de Venezuela es valiente y está dispuesto a exigir que devuelvan al presidente constitucional Nicolás Maduro de ese «malandraje que hicieron» los Estados Unidos.
«La Casa Blanca está en la barbarie, y aquí hay una revolución democrática verdadera, y eso es lo que les duele. Además tenemos la reserva más grande de petróleo del planeta», resaltó.
Enfatizó que el pueblo venezolano seguirá exigiendo la liberación del Jefe de Estado, la democracia seguirá su rumbo y este 5 de enero instalaremos la Asamblea Nacional. «Vamos es pa’ lante», afirmó Jorge Arreaza.
«La Universidad Nacional de las Comunas(Unacom), en ejercicio de su compromiso patriótico, manifiesta su más enérgico rechazo ante la criminal agresión contra nuestra soberanía el pasado 03 de enero de 2026».
Así reza el comunicado difundido por esta casa de estudios y que difundimos de manera íntegra:
Carabobo, 9 de diciembre de 2025.- La Universidad Nacional de las Comunas (Unacom), como parte del trayecto inicial de estudiantes en esta casa de estudios, realiza distintos talleres para incentivar, motivar y fortalecer a los postulados de los distintos PNF que desarrolla la universidad.
La sede del campus universitario en Tocuyito, ha sido punto de encuentro para que los estudiantes vean diferentes enmarcados en tres ejes temáticos: Soberanía Tecnológica, Economía Comunal, Poder Popular y Filosofía de la Unacom.
Los talleres que se han desarrollado hasta ahora son: La Toparquía, semilla Robinsoniana de la Comuna venezolana, dictado por el ingeniero Mario Méndez, en este taller los asistentes conocieron e indagaron en el pensamiento del maestro Simón Rodríguez, quien con sus ideas aportó una base sólida para lo que hoy se denomina autogobierno y organización popular.
Soberanía Tecnológica, uso crítico de las inteligencias artificiales (IA) y las plataformas virtuales de la Unacom, fue el tema desarrollado por Nerio Vargas, director del campus universitario. Se desarrolló todo un engranaje de teorías y propuestas para resaltar la importancia del estudiante en programación y el enfoque de soberanía que pueden tener las innovaciones tecnológicas en beneficio de las comunidades y el país.
Del Mapa de los Sueños al Mapa de Conocimiento, dictado por el profesor Mario Méndez; le dio al estudiante toda una cronología sociopolítica de las realidades y las relaciones comunitarias, y la necesidad de la organización social. De esta manera el estudiante aclara las dudas y se sumerge en la realidad del entorno como un paso inicial para su transformación.
Fragata, herramienta educativa para mejorar la enseñanza y aprendizaje de las matemáticas, fue el tema impartido por el profesor Carlos Gómez; en este, los presentes recibieron la inducción a la plataforma y conocieron de primera mano su funcionamiento.
Economía Comunal y el desafío productivo: Ley Orgánica del Sistema Económico Comunal, desarrollado por Francys Mata, coordinadora del área socioproductiva del campus. Sirvió para que los asistentes repasaran el contenido de la ley y la importancia del desarrollo económico en las Comunas y comunidades en las que hacen vida.
Democracia Comunal y Gobierno Popular, dictado también por Mario Méndez; es una continuación de los dos primeros talleres dictados por el profesor y que son fundamentales para que el estudiante profundice en el conocimiento del nuevo sistema de gobernanza y democracia protagónica y participativa que está desarrollando el Gobierno Bolivariano a través de las Comunas en el país.
Manejo del cultivo de tilapias y clasificación de reproductores, es otro de los temas desarrollados por Francys Mata; este es importante para el aprendizaje de los estudiantes de veterinaria, agroalimentaria, economía comunal, entre otros; ya que les da herramientas para el desarrollo económico y productivo en las comunidades.
Producción de bioinsumos y construcción de canteros, dictado por Miguel Romero; es un taller dirigido a los estudiantes de Ingeniería Agroalimentaria y Economía Comunal, para reforzar sus conocimientos sobre la materia.
Introducción a la porcicultura, dictado por Johan Sequera. Este, igual que el anterior, de suma importancia para los estudiantes de veterinaria, agroalimentaria y economía comunal.
Y por último, utilización del Aula Virtual. Este de gran interés para los estudiantes, ya que a través de dicho mecanismo podrán desarrollar una serie de actividades que aportarán al desarrollo de sus estudios en los distintos programas de formación (PNF).
La cultura para la dignificación y la transformación del entorno
La coordinación de Investigación del Gobierno y la Vida Comunal del Vicerrectorado para la Democracia y la Sociedad Comunal; dio inicio a una serie de talleres dirigidos a incentivar el arte y la cultura para la transformación y la dignificación del entorno comunal.
El primer taller desarrollado es: Iniciación a las Artes Visuales; en este participan estudiantes, personal administrativo y obrero de la universidad, que se unen para la capacitación en la materia.
Entre los talleres que va a desarrollar este Vicerrectorado se encuentran: fotografía, escritura y literatura, artes plásticas, artes escénicas, entre otros.
Caracas, 3 de diciembre de 2025.- “Cuando el Comandante Chávez afirmó ‘Comuna o nada’, nos estaba entregando la respuesta: el pueblo, organizado en comunas, tiene la capacidad de proyectarse hasta los espacios más amplios e infinitos”. Así lo dijo Laura Lorenzo, coordinadora nacional del Plan Venezolano de Producción Comunitaria de Alimentos Pueblo a Pueblo, al recordar que este proyecto se ha convertido en una experiencia concreta de articulación entre campo y ciudad.
Durante su participación en el programa radial “En clave comunal”, Lorenzo explicó que Pueblo a Pueblo nació en Carache (estado Trujillo) en 2015, inspirado en el legado de las luchas campesinas de los años sesenta y en la organización popular que ya se expresaba en la Comuna Chávez y Bolívar.
Contó que desde allí comenzó a tejerse una red que enlazó territorios productivos rurales con comunas urbanas ―como El Panal 2021 y Amalivaca, ambas ubicadas en Caracas, y las mujeres organizadas de San Agustín del Sur―. La lógica: acortar la distancia entre campo y ciudad, reconocerse como un solo sujeto y planificar la producción de acuerdo con las necesidades de consumo de las comunidades rurales y urbanas.
Laura Lorenzo, quien es integrante de la Comuna Chávez y Bolívar, relató que en sus primeros cinco años de trabajo, antes de la pandemia, el plan logró distribuir más de 4,5 millones de kilos de alimentos —frutas, verduras, hortalizas, maíz y azúcar— en 251 jornadas semanales de abastecimiento comunal, atendiendo directamente a más de 300 familias. La experiencia se consolidó como respuesta a la guerra económica, generando puntos de abastecimiento alternativos y extendiendo su alcance hacia las escuelas. Desde 2018, y con mayor intensidad a partir de 2022 tras un encuentro con el presidente Nicolás Maduro, Pueblo a Pueblo atiende mensualmente a más de 100 000 niños, niñas y adolescentes en el Distrito Capital y otras ocho entidades del país, garantizando el suministro de 100 toneladas de alimentos frescos.
Precisó que el plan Pueblo a Pueblo se sostiene fruto de la participación directa de las familias campesinas organizadas. “Aproximadamente, tenemos 450 familias campesinas que, dependiendo del ciclo productivo, aportan su producción a estos espacios”, explicó.
La coordinadora nacional agregó que a este esfuerzo se suman las familias pescadoras del estado Sucre, quienes han fortalecido la distribución de alimentos en las comunidades. “Estamos trabajando con 20 compas de San Miguel Maconta y de Yaguaraparo que están aportando el pescado que se está distribuyendo en este momento”, señaló.
La lucha por un “suelo vivo”
En el desarrollo del plan Pueblo a Pueblo, la ingeniera agrónoma Laura Lorenzo destacó que uno de los aspectos más importantes ha sido el acompañamiento permanente a las comunidades y el intercambio de saberes.
Expuso que este proceso busca contrarrestar la lógica de la agricultura “moderna”, que tiende a separar a la gente de la tierra y a imponer prácticas sintéticas y transgénicas que deterioran los suelos. “Esas prácticas están desangrando la tierra porque lo que están haciendo es dejándonos sin tierra”, advirtió.
Subrayó que el debate productivo se centra en cómo abandonar el uso de agroquímicos —a los que llamó venenos— y recuperar la relación ancestral de cuidado con la tierra.
Para enfrentar este desafío, el movimiento ha impulsado talleres, asambleas y reuniones en los territorios, además de iniciativas concretas como la creación de biofábricas. Dijo que estos espacios permiten a las familias campesinas producir insumos para la siembra, incluidas las semillas, reduciendo la dependencia de marcas comerciales y de importaciones.
En conversa con la periodista Nerliny Carucí, Laura Lorenzo resaltó que actualmente hay productores en Caracas que están sembrando con semillas propias de cilantro, cebollín y ajo porro, rubros que tradicionalmente dependen de semillas extranjeras.
La barquisimetana se refirió también a las alianzas con organizaciones campesinas de otras regiones, como los Productores Integrales del Páramo (PROINPA), cuyo trabajo en la producción de semillas de papa y otros cultivos fue reconocido este año por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).
“Pueblo a Pueblo está enmarcado en cómo hacemos más fuerte el trabajo en la producción sana de alimentos, reconociendo el papel de la tierra y que la tierra es un ente vivo. Por eso tenemos nuestro lema de ‘suelo vivo’, y es eso lo que tenemos que cuidar para garantizar la producción de alimentos en este momento y para las futuras generaciones”, afirmó Lorenzo.
Ruralizar la ciudad
Para Laura Lorenzo, el reto de Pueblo a Pueblo no se limita a producir alimentos, sino a transformar los imaginarios heredados de la llamada _revolución verde_, que separaron a la población urbana de la madre tierra y de la vida del campo, donde se cultivan los alimentos.
“Aquí es muy importante el intercambio que hay, el intercambio que tiene que haber de saberes, para ir deslastrándonos de toda esa información que nos han venido metiendo desde hace mucho tiempo”, explicó.
La comunera señaló que ese acercamiento se concreta cuando las comunas urbanas visitan los espacios productivos en Carache (Trujillo), Sucre, Yaracuy o Lara, y reconocen los lugares dónde se cultivan el tomate, la papa o la cebolla, visibilizando el papel de las familias campesinas que históricamente han sido invisibilizadas.
Apuntó que a partir de ese contacto, las comunidades urbanas descubren que también pueden sembrar en sus propios espacios, incluso en las escuelas, donde se desarrollan iniciativas como los Conucos Escolares Carlos Lanz, impulsados por el Ministerio de Educación de Venezuela. Indicó que allí los niños producen cebollín, ají y otros rubros que necesitan para hacer los aliños.
Lorenzo recordó que la pandemia fue un momento clave para resignificar la producción, cuando muchas familias se dieron cuenta de la importancia de volver al campo y producir alimentos básicos como huevos, carne de cerdo o conejo, además de hortalizas. “La principal herramienta que hemos tenido como plan es el acercamiento, que la gente conozca, que se conozcan las familias campesinas y las familias que consumen”, afirmó.
De acuerdo con Laura Lorenzo, el intercambio de saberes entre el campo y la ciudad es la clave para eliminar las distancias entre ellos y consolidar la idea de que todos tienen la capacidad de producir alimentos.
Aprendizajes junto al pueblo
Laura Lorenzo manifestó que los aprendizajes más valiosos de estos diez años de Pueblo a Pueblo provienen directamente de la gente. Recordó que su formación académica estaba orientada a atender grandes empresas y terratenientes, pero fue el contacto con las comunidades lo que le enseñó el verdadero sentido de sembrar.
“Con mucha humildad, aprendí de la comunidad, al igual que varios compañeros que integramos el plan. Aunque tuvimos la oportunidad de asistir a una universidad, reconocemos que quien verdaderamente nos graduó fue nuestro pueblo. Un pueblo humilde —y digo humilde, porque lo es en esencia—, por cuanto sabe compartir sus conocimientos”, afirmó.
Enfatizó la capacidad de las familias campesinas para planificar una siembra en minutos, a partir del conocimiento que tienen sobre los ciclos de la madre tierra. “Yo creo que uno de los momentos que más orgullo nos da de tener este contacto directo es cuando te sientas a planificar una siembra y llega uno de nuestros compañeros campesinos: en apenas quince minutos te elabora todo lo que a nosotros, como ingenieros, nos tomaría buscar información, revisar y consultar libros. Ellos lo hacen en quince minutos”, subrayó.
Para Lorenzo, esa sabiduría práctica ha sido fundamental para sostener el plan frente a la agresión del imperialismo occidental contra el país. “Los pueblos se mantienen, los pueblos resisten. Y nuestro pueblo, independientemente de toda esa guerra, sigue sembrando”, destacó.
La comunera relató que, pese a los problemas con el combustible o las semillas (como consecuencia de los efectos de la agresión imperialista contra Venezuela), las comunidades siempre han encontrado soluciones. Esa capacidad de resolver y de mantener la producción ha sido clave para enfrentar la propaganda y las adversidades.
“Cuando aquí nos escondieron los alimentos, cuando la gente tenía que hacer cola y no había harina precocida, ni pasta, ni arroz, estaba entonces la auyama, la papa, la zanahoria, la yuca. O sea, estaba nuestro pueblo produciendo”, evocó.
Laura Lorenzo aseguró que esa resistencia productiva es la mayor enseñanza de un pueblo que garantiza la continuidad de la vida y la soberanía alimentaria.
Cultivos y producción comunitaria
En su balance, Laura Lorenzo detalló la diversidad de alimentos que se producen actualmente bajo el plan Pueblo a Pueblo en distintos territorios del país. En el estado Mérida, específicamente en Santo Domingo, se cultivan zanahoria, papa, remolacha, cebolla, cebollín y cilantro. En Barinitas, en el municipio Bolívar, estado Barinas, la producción se centra en el plátano y se articula con la atención de las escuelas, integrando el trabajo productivo con la formación educativa.
En Portuguesa, la Comuna Chiriguare en Ospino impulsa la siembra de topocho, plátano y yuca, mientras que en Lara la producción se extiende por los municipios Jiménez, Morán e Iribarren, con rubros como cambur, cebolla, calabacín, pepino, remolacha, cebollín y apio España.
La coordinadora nacional del Plan Pueblo a Pueblo resaltó también el trabajo en Yaracuy, en el municipio Veroes, considerado cuna afrodescendiente, donde se producen plátano, auyama y yuca. En Anzoátegui, el municipio Anaco ha activado la producción de maíz y hortalizas como calabacín y pepino. En Sucre, el plan se desarrolla en la zona costera de Cruz Salmerón Acosta y Yaguaraparo, con camarones y pesca artesanal, además de experiencias en Carúpano con pescadores/as organizados/as.
“También hemos tenido un contacto productivo en el estado Cojedes, donde la gente está produciendo. Allí destacan cultivos de melón, yuca y apio; en fin, todo ese esfuerzo productivo que enlaza la zona cercana del llano con la parte central, y que se trabaja junto a los compañeros de la región”, dijo.
En Caracas, se cultivan hortalizas como cebollín, apio España, ajo porro, tomate, pepino y calabacín.
Laura Lorenzo agregó que, en el Distrito Capital, Pueblo a Pueblo trabaja en la Cota 905 atendiendo escuelas y proyectando la recuperación de zonas forestales y siembra junto a la Comuna Soberanía y Libertad. También se articulan iniciativas con la Comuna Sueño de Zamora en la parroquia El Valle, con la Radio Negro Primero en la parroquia Altagracia, donde se realizan intercambios de saberes.
El agua como derecho humano
Para Laura Lorenzo, coordinadora nacional del Plan Pueblo a Pueblo, el debate sobre el agua ocupa un lugar importante en las discusiones de este movimiento. Refirió que ya se han realizado tres conversatorios —en la Cota 905, en la parroquia La Vega y en San Agustín del Sur— donde se aborda el agua como un derecho humano y no como un negocio. “Para los grandes consorcios internacionales, el agua es un negocio: no es un derecho humano”, advirtió.
Explicó que, junto a compañeros del Instituto Nacional de Parques (Inparques), se han impulsado actividades para proteger las zonas de amortiguación en los parques nacionales, donde nacen ríos y montañas vitales para el abastecimiento. Con acciones de reforestación y cuidado comunitario, señaló que Venezuela aún está a tiempo de evitar el escenario que ya viven otros países, donde el agua se comercializa como un bien de lujo.
“Aquí en Venezuela todavía estamos a tiempo de detener esos procesos de destrucción, en especial los originados por la deforestación y por el mal cuidado que algunos conglomerados humanos han tenido con el agua, producto de los imaginarios modernos. Precisamente porque estamos a tiempo, podemos revertir los daños que ya se han iniciado en lo que respecta al recurso hídrico. Y, por supuesto, debemos garantizar que nuestras comunidades campesinas, así como las que habitan en urbanizaciones y zonas urbanas, tengan acceso al agua. El agua es un derecho humano”, declaró.
En su meditación, Laura Lorenzo reafirmó que el agua es un elemento esencial para la vida y para la producción de alimentos, por lo que ocupa un lugar central en las discusiones de las comunas. “Sin agua nosotros no podemos vivir, ni producir alimentos”, afirmó.
Ilustró que en varios proyectos se ha incorporado la práctica de la siembra de agua, a través de la reforestación de las orillas de los ríos y la plantación de frutales como el aguacate, acciones que ayudan a preservar las fuentes de agua.
Acentúo la importancia de reflexionar sobre cómo los sistemas productivos inciden en el uso del agua y la necesidad de evitar su desperdicio. “Las plantas consumen agua y así tienen un consumo limitado; no necesitan agua de más”, señaló.
La ingeniera Laura Lorenzo indicó que estos procesos de conocimiento se fortalecen mediante talleres y actividades en los territorios donde están asentadas las comunas productivas. “Es necesario, sobre todo en lo que respecta a la canalización del agua de lluvia y al respeto de sus ciclos. Nosotros no contamos con cuatro estaciones, sino con un ciclo de lluvias y un ciclo seco; de allí surge la pregunta de cómo realizar la planificación en función de la disposición de agua existente”, expresó.
La descolonización del estómago
Según Laura Lorenzo, uno de los desafíos más profundos de Pueblo a Pueblo es transformar los patrones de consumo impuestos por la lógica de los alimentos ultraprocesados y recuperar la tradición culinaria autóctona. “¿Cómo descolonizamos y cómo cambiamos esos patrones introducidos de consumo que han afectado nuestra producción nacional?”, planteó.
Recordó que muchos rubros como el quinchoncho, los distintos tipos de frijol o la arepa pelá fueron desplazados por productos industrializados.
Explicó que este proceso se trabaja en talleres y encuentros comunitarios, donde se promueve la consigna de “comer lo que producimos”, de acuerdo con prácticas responsables con la madre tierra. Para ello, el movimiento Pueblo a Pueblo ha elaborado dos recetarios y avanza hacia un tercero, con un enfoque en la cocina conuquera, que busca rescatar los olores, sabores y colores de la comida tradicional, así como la práctica de comer en familia y en comuna.
Lorenzo señaló que se han incorporado procesos mínimos de transformación de alimentos, como la hidratación y los encurtidos, para prolongar su vida útil y diversificar la dieta. Entre los productos que se están presentando, figuran pasta de tomate y encurtidos de calabacín y pimentón, elaborados directamente por las comunidades.
“Así vamos recuperando lo sabroso que es comer en comuna y lo sabroso que es comer lo que estamos produciendo, de acuerdo con nuestras formas de cultivar, además con todos esos colores hermosísimos que tienen nuestros cultivos tanto en el campo como cuando los llevamos a la mesa”, afirmó.
Para culminar su participación en el programa “En clave comunal”, la coordinadora nacional del Plan Venezolano de Producción Comunitaria de Alimentos Pueblo a Pueblo, Laura Lorenzo, dejó a disposición su contacto celular para los que quieran interactuar con este movimiento venezolano: +58 0416-5603187.
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