Comunidad estudiantil de la Unacom conmemora Día de la Juventud con jornada deportiva y formativa

Categoría: Nota de Prensa

  • Comunidad estudiantil de la Unacom conmemora Día de la Juventud con jornada deportiva y formativa

    Comunidad estudiantil de la Unacom conmemora Día de la Juventud con jornada deportiva y formativa

    Carabobo, 13 de febrero de 2026.- En un ambiente cargado de energía y compromiso revolucionario, la Universidad Nacional de las Comunas (Unacom) llevó a cabo un vibrante encuentro deportivo en sus instalaciones para conmemorar el Día de la Juventud.

    La jornada, que inició desde tempranas horas de la mañana, fue diseñada para fomentar la integración estudiantil, la sana convivencia y el talento físico.

    La actividad contó con el liderazgo de la profesora Marilú Acosta, coordinadora deportiva, y Nerio Vargas, director del campus universitario, quienes acompañaron a los jóvenes en cada disciplina.

    Camino a los Juegos Nacionales Universitarios 2026

    Durante el evento, la profesora Acosta destacó que este encuentro forma parte del primer campamento nacional de entrenamiento realizado en la sede del municipio Libertador.

    Este espacio funciona como un centro de preparación y preselección para estudiantes de distintas Comunas.

    «La meta es fortalecer las disciplinas deportivas desde el curso introductorio. Actualmente participan 11 Comunidades de Conocimiento con el fin de clasificar a los Juegos Nacionales Universitarios que se celebrarán a finales de este año», señaló.

    Cabe destacar que el equipo técnico intensificará la preparación en los próximos meses, ya que la fase de clasificación está prevista para el mes de abril.

    Historia y valores

    Por su parte, el director Nerio Vargas, encabezó un conversatorio sobre la importancia histórica del 12 de febrero de 1814.

    Durante su intervención, recordó la victoria de las fuerzas republicanas lideradas por José Félix Ribas, destacando el papel de los jóvenes, vinculando estos valores de valentía con el compromiso actual de los estudiantes.

    Puntos destacados de la jornada

    Participación masiva: estudiantes de diversos Programas Nacionales de Formación (PNF) se sumaron a las competencias y exhibiciones.

    Liderazgo institucional: presencia directa de las autoridades para fomentar el acercamiento con el alumnado.

    Formación integral: promoción de valores como la disciplina, el trabajo en equipo y el bienestar físico.

    Con esta iniciativa, la Unacom reafirma su compromiso con la excelencia académica y el desarrollo integral de quienes representan el futuro de las Comunas en Venezuela.

  • Comuneros de Tierra Gayona en Lara “saborean” la producción agroecológica

    Comuneros de Tierra Gayona en Lara “saborean” la producción agroecológica

    Caracas, 11 de febrero de 2026.- “En comuna uno se siente en familia; trabajamos juntos por nuestros proyectos y por el bienestar de la comunidad. En la sociedad eso no se ve, porque cada quien va por lo suyo”. Estas fueron las palabras del campesino Albeth Rafael Guédez al marcar la diferencia entre vivir en comuna y hacerlo fuera de ella.

    Su testimonio nace desde la Comuna Socialista Tierra Gayona, un territorio conformado por 29 consejos comunales y 2685 familias, cuyas prácticas se han ido convirtiendo en una lección de agroecología territorializada y de reproducción de la vida. Esta comuna está ubicada en la vía principal de la carretera trasandina, parroquia Guarico, municipio Morán del estado Lara, a 1100 metros sobre el nivel del mar, en la zona alta del sur larense.

    En ese espacio comunitario, la producción de alimentos se ha convertido en una práctica cotidiana que articula saberes campesinos, organización popular y defensa de la madre tierra.

    Albeth Rafael Guédez explicó que su experiencia dentro de la Comuna Socialista Tierra Gayona ha estado centrada en la producción de alimentos inocuos y sanos, libres de pesticidas y químicos. Su trabajo se ha enfocado especialmente en el cultivo de hortalizas, en particular la lechuga repollada, y más recientemente en la producción de café.

    Recordó que su participación en la comuna comenzó con la formación de los consejos comunales durante el gobierno del presidente Hugo Chávez. Con el tiempo, ese proceso organizativo derivó en la constitución de la comuna, un camino que —según dijo— resultaba “lo más viable para una producción sustentable y sana”, orientada a garantizar alimentos para las mesas de las familias del territorio.

    El comunero larense relató que proviene de una familia de agricultores: es el antepenúltimo de diez hermanos, todos dedicados al trabajo de la tierra. Contó que cuando comenzó a sembrar lo hizo bajo el modelo convencional, pero incluso antes de la Revolución ya se preguntaba cómo transformar ese sistema hacia uno más saludable.

    A propósito de lo anterior, Guédez dijo que ese cuestionamiento lo llevó a indagar en la agroecología, un camino que ha ido recorriendo, poco a poco hasta asumirlo como práctica.

    Entre los aprendizajes más importantes, el larense destacó que la agricultura agroecológica enseña a cuidar a la madre tierra, proteger los suelos, la biodiversidad y el agua, bienes esenciales para producir alimentos sanos.

    Explicó que su transición comenzó al observar el desgaste de los suelos causado por el uso prolongado de pesticidas y agroquímicos. Ese proceso de reflexión lo llevó a encontrarse con personas con conocimientos agroecológicos que lo apoyaron en el cambio de un método a otro. Desde entonces, ha trabajado con microorganismos de montaña, bacterias y hongos como Bacillus thuringiensis, Trichoderma, Beauveria, entre otros, además de abonos orgánicos y prácticas como la cobertura del suelo y la sombra en el café. Indicó que con estas técnicas han avanzado mucho, aunque —manifestó— aún queda camino por recorrer para seguir produciendo de manera sana.

    El campesino Albeth Rafael Guédez expuso que al inicio obtenía los microorganismos necesarios para la agricultura agroecológica gracias a un amigo de la misma parroquia, quien los preparaba y se los hacía llegar porque también trabajaba en esa práctica. Con el tiempo, dijo, también los adquirió en algunas tiendas comerciales cuando no tenía disponibilidad para el momento.

    Señaló que, gracias a la inoculación de los suelos, hoy necesita aplicar “menos guarapo”, porque los suelos han mejorado notablemente.

    Guédez comentó que actualmente está dedicado a la caficultura —además de mantener parte de la producción de hortalizas—, aunque reconoció que el tiempo no siempre le permite abarcar todas las labores. Aun así, continúa sembrando maíz, auyamas, caraota y algunas especies como la canavalia, conocida como toddy blanco. Destacó que esta planta funciona como un “susurrador natural” que perfora el suelo con sus raíces, mejora su contextura, aumenta la esponjosidad y favorece la retención de agua, una práctica que describió como “sembrar el agua”.

    Trabajo comunitario en el territorio

    Albeth Rafael Guédez, integrante de la Comuna Socialista Tierra Gayona, declaró que su participación no se limita a la producción; también ha sido invitado a escuelas para dar talleres, charlas y conversatorios sobre agricultura, especialmente agroecológica, con el fin de que los niños aprendan desde temprano la importancia de cultivar de manera sana.

    Narró que comparte estas prácticas tanto con algunas familias de la comuna como con su propia familia, que vive agrupada en una extensión de una hectárea y cuarto. Dijo que en ese espacio cultiva en la zona de los tolares y en los terrenos disponibles.

    Guédez señaló que las prácticas agroecológicas han ido aumentando en la zona de Morán. Recordó que, desde que comenzó con este enfoque, insistía a sus amigos dedicados a la caficultura, a las hortalizas y a otros rubros que era necesario cambiar, porque la agricultura convencional acaba con los suelos y enferma a las personas. Para él, la transición hacia la agroecología es indispensable para lograr “suelos sanos, plantas sanas, alimentos sanos, hombres sanos y mujeres sanas”.

    Sobre las dudas iniciales de otros productores con respecto a la agroecología, Guédez contó que muchos le preguntaban cómo se trabajaba ese método. Él les daba orientaciones y los animaba a comenzar. Recordó que, en plena crisis económica producto del bloqueo imperial, llegó incluso a reunir orina para preparar abono foliar, una práctica que —explicó— resulta muy buena para las plantas. Apuntó que algunas especies pueden recibir ese abono por vía foliar y otras directamente en el suelo.

    El café como oportunidad para sanar los suelos

    El campesino larense Albeth Rafael Guédez explicó que su motivación para trabajar con el café —junto a un grupo de personas de la comuna— surgió al observar que la producción cafetalera había decaído en el territorio.

    A su juicio, ese deterioro estaba directamente relacionado con las prácticas de cultivo: la tala de árboles, así como el uso de glifosato y otros químicos que dañaban los suelos. Indicó que estos métodos provocaban deslaves, poca retención de agua y la ausencia de raíces que sostuvieran la tierra, problemas que se repetían cada vez que caía un “aguacero”.

    Frente a ese escenario, insistió en que era necesario “cambiar para bien”, mejorar y cuidar el territorio. Por eso decidieron enfocarse en el café como un rubro estratégico para contribuir con la madre tierra, aplicando prácticas como la cobertura del suelo, que comparó con la piel del cuerpo humano: “Si se quita, se sufre; lo mismo ocurre con la tierra, porque los suelos son vivos (no muertos), y sin vida no producen”.

    El comunero alegó que, tras analizar las condiciones del territorio, concluyó que es necesario sembrar todas las variedades de café bajo sombra. Advirtió que traer variedades que no son autóctonas conduce a repetir los errores del pasado, porque la gente tiende a sembrarlas a campo abierto, tumbando árboles y profundizando el daño a la madre naturaleza.

    Desde su perspectiva, trabajar con café bajo sombra es la vía coherente con la agroecología; permite mantener la cobertura del suelo, diversificar las plantas, favorecer el enraizamiento y contribuir al secuestro de carbono, un aspecto que considera fundamental ante los efectos de la crisis ambiental global.

    Guédez comentó que el café requiere un manejo muy riguroso, porque “el grano de café es un grano que se contamina con cualquier cosa”. Por eso, aunque aún no cuentan con una cadena de producción completa, están montándose en ese camino para alcanzar los estándares necesarios y consolidar una verdadera producción comunal.

    En relación con la articulación del proyecto cafetalero con las escuelas, Guédez detalló que actualmente están dando talleres en las escuelas de la zona, con el objetivo de formar y educar a los estudiantes en el camino de los huertos agroecológicos. Su intención es avanzar “con más ahínco y amor” hacia las metas que se han propuesto como comuna.

    Al ser consultado por la periodista Nerliny Carucí sobre el tipo de instituciones con las que trabajan, precisó que por ahora están vinculados con escuelas básicas en la parte rural.

    Saberes ancestrales y salud natural

    Al referirse a los aprendizajes heredados de los antepasados, Albeth Rafael Guédez, campesino larense, explicó que en la Comuna Socialista Tierra Gayona existe una iniciativa impulsada por un grupo de personas que trabajan con medicina natural.

    Detalló que se están realizando formaciones en las escuelas para enseñar a quienes estén interesados en la salud basada en prácticas naturales. Precisó que en esos talleres han participado personas provenientes de las zonas más altas de la montaña, portadoras de conocimientos ancestrales que ahora se están multiplicando para el bien comunitario en distintas poblaciones de la parroquia Guarico y en parroquias vecinas.

    Guédez destacó que estos grupos se están formando en medicina natural, utilizando hierbas y diversas formas de curación tradicionales, similares a las que practicaban chamanes, curanderos y parteras. Alegó que el objetivo es promover una salud preventiva, que permita no depender de los productos farmacéuticos de la medicina occidental que, según señaló, generan adicción y suelen ser recetados “casi de por vida”.

    Para el comunero, recuperar estas culturas y sus prácticas —como las de los gayones, pueblo ancestral de la zona— permitiría mantener a la población más sana, siempre acompañada de una buena alimentación con productos sanos y de un cuidado integral que también incluye la salud mental. En sus palabras, se trata de evitar “llenarse de tanta chatarra”, especialmente en lo relacionado con el sistema digestivo.

    Sobre las escuelas con las que están trabajando, Albeth Rafael Guédez puntualizó que actualmente participan en actividades formativas en la Escuela Manuel Gil El Alto, ubicada cerca del pueblo, en el caserío. También mencionó la Escuela Granja Guarico, donde están iniciando un programa y en la que ha participado impartiendo algunos talleres. Señaló que, aunque al principio la participación es limitada, “poco a poco más gente se va sumando a esta dinámica”.

    Sembrar conciencia desde la escuela

    Al hablar de la experiencia de compartir con las nuevas generaciones, Albeth Rafael Guédez explicó que en los talleres comienzan conversando con los estudiantes sobre la tierra, el suelo y sobre las plantas y las distintas semillas, insistiendo en la importancia de cuidarlas.

    Comentó que muchos alumnos muestran interés, hacen preguntas y buscan saber más, lo que permite que estos niños y adolescentes vayan construyendo una base de conocimiento que, en el futuro, pueda convertirse en una herencia de saberes “como una parte ancestral, pero con un bien común para mejorar nuestro sistema de vida”.

    El comunero indicó que ya existe un huerto escolar, y relató que debía hacer presencia en la Escuela Manuel Gil El Alto para impartir un taller sobre cómo germinar semillas, incluyendo el trabajo con semillas sexuales y asexuales, para que los estudiantes continúen ampliando sus conocimientos. Aseguró que ha visto que esta experiencia les gusta y los motiva a seguir aprendiendo.

    Vivir en comuna

    Sobre lo que significa vivir en comuna, Albeth Rafael Guédez expresó que para él es “vivir en humanidad, en asociación, el vivir viviendo para conseguir la felicidad plena”.

    Sobre cómo se materializa esa convivencia con familiares, vecinos y personas que piensan distinto, el comunero larense señaló que la clave está en mantener una comunicación asertiva, capaz de llegar incluso a quienes aún tienen dudas o no muestran interés. Considera que esa comunicación es fundamental para construir la capacidad de convivir “en un mundo mejor”.

    Guédez narró que en su comuna cuentan con un juez de paz. Además, recordó que cada persona tiene su forma de pensar y vivir espiritualmente, y que lo importante es que exista respeto para poder convivir en comunidad.

    En cuanto a la gestión de la comunicación dentro de la comunidad y las familias, manifestó que participar implica también ponerse en el lugar del otro para comprender los problemas que puedan surgir.

    Reconoció que algunas personas pueden resolver sus dificultades con mayor facilidad, mientras que otras necesitan apoyo para comprender situaciones que desconocen por “ignorancia”. Aclaró que cuando habla de “ignorancia” no se refiere a una ofensa, sino a la falta de conocimiento en ciertos temas que impide fluir como individuo dentro de un tipo de sociedad que aspira a mirarse horizontalmente, en igualdad, para alcanzar el buen vivir que desean en la comuna.

    Un llamado a cambiar el sistema

    En su mensaje final, Albeth Rafael Guédez expresó su deseo como ser humano, como guariqueño y como hijo de la tierra gayona. Invitó a las personas a tomar conciencia sobre los problemas que atraviesa el planeta, desde las guerras hasta las consecuencias de la crisis ambiental global, que —dijo— han traído tantas tragedias. Para el larense, ha llegado el momento de repensar el futuro y mejorar las condiciones de vida mediante prácticas sanas, especialmente en la agricultura.

    Guédez insistió en que cualquier persona, independientemente de su oficio —sea maestro, doctor, abogado o trabajador de cualquier área— puede aportar si actúa con amor al prójimo, de manera desinteresada y no movida únicamente por lo material, sino por la humanidad. Solo así, afirmó, se podrá avanzar hacia un mundo mejor.

    El campesino recordó las palabras del comandante Hugo Chávez al afirmar que “un mundo nuevo y mejor es posible”, y que no hace falta cambiar el clima, sino cambiar el sistema.

  • Unacom se organiza de cara a los XX Juegos Deportivos Nacionales Estudiantiles 2026

    Unacom se organiza de cara a los XX Juegos Deportivos Nacionales Estudiantiles 2026

    Carabobo, 10 de febrero de 2026.- En el marco de los próximos XX Juegos Deportivos Nacionales Estudiantiles 2026, la Universidad Nacional de las Comunas (Unacom) se prepara y organiza para la selección y capacitación de estudiantes que participarán en las distintas disciplinas. Así lo dio a conocer Marilú Acosta, coordinadora del complejo deportivo de la Unacom.

    Acosta también expresó que en este momento las autoridades universitarias se encuentran organizando, junto a profesores especialistas y estudiantes, la planificación para la captación, selección y horarios de entrenamientos, para que la Unacom cuente con equipos de primer nivel.

    Por su parte, Magaly Newton, secretaria general de la Unacom, manifestó que está muy contenta con los rápidos avances que viene dando la Universidad Nacional de las Comunas.

    Newton también expresó que desde la Dirección de Asuntos Estudiantiles se vienen estructurando planes para diversificar la atención a cada estudiante de la Unacom, adaptando dichas atenciones a la realidad de cada Comuna del país.

    Nerio Vargas, director del campus universitario, declaró que si los estudiantes de la Unacom participan en los próximos juegos nacionales, sería un “hito histórico para la universidad”, pues en su experiencia estudiantil considera que es una anécdota que cada estudiante recordará el resto de su vida. Y puntualizó que es un encuentro importante para dar a conocer el potencial de la universidad.

  • Trabajadores de Unacom apuestan a la masificación del deporte

    Trabajadores de Unacom apuestan a la masificación del deporte

    Carabobo, 6 de febrero de 2026.- Trabajadores de la Universidad Nacional de las Comunas (Unacom), en pro de fortalecer lazos institucionales, realizaron dos encuentros deportivos amistosos en el campus universitario.

    En el primero, el equipo de «Trabajadores de Unacom» se enfrentó en vóleibol al equipo «Pequeños Gigantes» de la Comuna Grandes Ilustres del municipio Libertador.

    El encuentro, que estuvo marcado por emocionantes jugadas, saltos, rebotes y remates de impacto, culminó con un puntaje cerrado de 25 a 23 a favor de Pequeños Gigantes.

    El segundo encuentro, realizado en las instalaciones deportivas del campus, fue en la disciplina de sóftbol, donde Trabajadores de Unacom se vieron las caras con el equipo de trabajadores del Instituto Autónomo Municipal de Deportes Libertador (Iamdeli).

    En esta disciplina, Unacom sostuvo una amplia ventaja desde el primer inning con la anotación de tres carreras, y un par más en el segundo.

    En el cuarto inning, Iamdeli marcó tres tantos y otro en el quinto, por lo que los trabajadores de Unacom respondieron anotando dos más, para dejar en el terreno de pelota a los trabajadores de Iamdeli con un marcador de 7 a 4.

    La Universidad Nacional de las Comunas impulsa distintas actividades deportivas entre estudiantes, trabajadores y equipos comunitarios, como aporte a la masificación del deporte nacional y el impulso de las distintas disciplinas en las Comunas del país.

  • Economía comunal siembra “alimentos, apoyo mutuo y prácticas ancestrales” en zonas urbanas de los Andes

    Economía comunal siembra “alimentos, apoyo mutuo y prácticas ancestrales” en zonas urbanas de los Andes

    Caracas, 4 de febrero de 2026.- “La producción comunal está dirigida a romper la lógica de acumulación del capitalista y garantizar el bienestar de la comunidad”. Fueron las palabras de Jofry Fernández, integrante de la Comuna Viviremos y Venceremos, ubicada en el sector La Milagrosa, del municipio Libertador, en el estado Mérida.

    El comunero explicó que la producción comunal debe orientarse a generar ingresos que se reinviertan en la propia comunidad para atender las necesidades reales y resolver los problemas más sentidos. Diferenció este modelo del capitalista, cuya lógica —dijo— se basa en acumular riqueza para unos pocos, sin traducirse en bienestar para el pueblo. En contraste, la producción comunal busca romper esa acumulación y dirigir los frutos del trabajo hacia el bienestar de la comunidad.

    Durante su participación en el programa radial “En clave comunal”, señaló que la Comuna Viviremos y Venceremos —integrada por 7200 familias— sostiene un proyecto socioproductivo que se ha consolidado en un territorio rodeado por algunos de los sectores populares más grandes de la zona norte de Mérida, lo que ha permitido dar respuesta comunitaria, especialmente en los últimos años de la agresión imperial contra Venezuela.

    En tal sentido, destacó la experiencia del sector textil en la comuna, que desde 2014 ha atendido la necesidad de uniformes escolares, para las etapas de preescolar, básica y media técnica. Comentó que, cada año, la comuna produce uniformes y morrales a bajo costo y de calidad, lo que ha fortalecido el vínculo con la comunidad.

    Señaló que otra fortaleza de la comuna es la producción de alimentos mediante siembras de ciclo corto, cría de cochinos y ferias de campo soberano cada 15 días, lo que permite ofrecer productos a precios justos y solidarios. Agregó que las ganancias se reinvierten en la comunidad a través de un fondo que atiende reparaciones en canchas, centros de diagnóstico integral (CDI), ambulatorios y otros espacios comunes. Afirmó que esta dinámica demuestra que la economía comunal “suma voluntades” y es valorada por la comunidad.

    Otros modos de relación con la madre tierra

    Para Jofry Fernández, responsable de la Sala de Autogobierno de la Comuna Viviremos y Venceremos, la experiencia productiva de la Comuna Viviremos y Venceremos ha generado transformaciones profundas en la relación entre las personas y la madre tierra. Señaló que, en este proceso, la comunidad ha reconocido a la naturaleza no humana como sujeto vivo y la importancia de su protección.

    Fernández destacó especialmente el papel de los adultos mayores, portadores de prácticas ecológicas que han guiado el tratamiento de la tierra en los conucos y huertos familiares. Indicó que la siembra de ciclo corto ha sorprendido por sus técnicas y materiales, completamente naturales y agroecológicos. “Vemos cómo se preparan los composteros, cómo se rota y cómo se nutre la tierra con recursos naturales”, apuntó.

    Alegó que estas prácticas representan un quiebre con la colonialidad impuesta por la agroindustria, al recuperar saberes propios y modos de cultivo que respetan los ciclos de la madre tierra y fortalecen la seguridad alimentaria de la comuna.

    En relación con el manejo del agua, Jofry Fernández explicó que Mérida ha enfrentado en los últimos años un problema “sumamente fuerte” con el servicio hídrico, producto del agotamiento de los cuerpos de agua de la región y de la propia configuración de la ciudad. Sin embargo, destacó que en el territorio se tiene la ventaja de que llueve mucho. A partir de esto, la comuna ha incorporado prácticas que permiten aprovechar de manera eficiente este recurso vital.

    Fernández expuso que la comunidad ha adoptado técnicas como el riego por goteo y la recolección del agua de lluvia, métodos que calificó como “maravillosos” por su efectividad y por el aprendizaje que han generado dentro del proceso productivo.

    Subrayó que estas prácticas requieren “mucha disciplina, mucha constancia” y una entrega orientada a preservar y cuidar la madre tierra, integrando el cuidado del agua como parte esencial de la vida comunal y de la producción agroecológica que sostiene a las familias del territorio.

    Organización productiva

    Sobre la participación directa de las familias en los procesos productivos, Jofry Fernández, docente egresado de la Universidad de Los Andes, detalló que el sector textil de la comuna está conformado por 72 familias, las cuales integran un núcleo de desarrollo endógeno.

    Señaló que esta organización ha logrado confeccionar hasta 2000 piezas de uniformes en una semana, cuando se ha requerido, lo que demuestra el compromiso comunitario con la satisfacción de necesidades escolares del territorio.

    En cuanto a la producción de alimentos, el comunero indicó que 27 familias están vinculadas a los conucos familiares y a la siembra de ciclo corto.

    Formación de nuevas generaciones

    Fernández resaltó que la comuna cuenta con tres escuelas de emprendimiento, integradas al territorio y orientadas a los saberes vinculados tanto a los conucos familiares como al sector textil. Consideró que esta estructura educativa es una fortaleza, porque permite generar procesos de enseñanza-aprendizaje que aseguran la continuidad de las actividades productivas soberanas en el tiempo.

    Ahondó en que estas escuelas facilitan el relevo, formando a las nuevas generaciones para que puedan asumir y sostener las prácticas de economía comunal.

    Intercambios comunales y saberes comunitarios

    En relación con el desarrollo de la economía comunal, Jofry Fernández explicó que los dos sectores más fuertes de la Comuna Viviremos y Venceremos —el textil y la producción de alimentos— se sostienen en un territorio urbano donde muchas viviendas cuentan con patio o solar.

    Recordó que el impulso inicial vino de las ideas del Comandante Hugo Chávez, cuando comenzó la siembra de plantas medicinales en los patios familiares. Con el tiempo, esa práctica se transformó en la siembra de rubros de ciclo corto, fortalecida luego por la coyuntura nacional y por la creación de los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP), que incrementaron la necesidad de producir alimentos desde la familia y el hogar.

    Fernández señaló que esta dinámica permitió avanzar hacia una soberanía alimentaria familiar que luego se expandió a la comunidad y, posteriormente, a los intercambios con otras comunas, tanto urbanas como rurales.

    Contó que la Comuna Viviremos y Venceremos —ubicada en uno de los barrios más populares de la ciudad de Mérida— llegó a establecer intercambios con territorios campesinos de la zona sur del lago de Maracaibo, donde ellos se movilizaban hacia el campo y, a su vez, los productores rurales subían a Mérida con plátano, yuca, ocumo y otros rubros. Este circuito fortaleció la economía comunal y consolidó vínculos entre territorios diversos.

    El merideño Jofry Fernández mencionó específicamente la Comuna “Che” Guevara, en Mesa Julia; la Comuna Pensamiento Bolivariano, en la parroquia Pulido Méndez; y las Comunas Macho Capaz y Comuna Tres Raíces en La Azulita, estado Mérida. Con todas ellas —dijo— se ha construido un tejido que ha fortalecido tanto la producción como la organización comunitaria.

    Recordó que, durante los años más duros de la coyuntura nacional —entre 2018 y 2021, en medio de la guerra económica y luego la pandemia— la comuna también impulsó un proyecto de panadería comunal, que permitió dar una respuesta puntual a la necesidad del pan en el territorio. Consideró que esta experiencia fue clave para sostener la vida cotidiana en momentos críticos.

    El docente merideño enfatizó que los intercambios con otras comunas no solo fortalecieron la producción, sino que generaron un tejido humano profundo, marcado por la solidaridad y el compañerismo. Aunque las comunidades estaban separadas por la distancia, compartían un mismo propósito: tender una mano amiga y ofrecer respuestas a sus territorios.

    Uno de los aprendizajes más valiosos — comentó Fernández— fue el intercambio de saberes entre una comuna urbana como Viviremos y Venceremos y las comunas rurales del sur del lago. Este diálogo permitió conocer nuevas técnicas socioproductivas, formas de cuidado de la tierra y recursos naturales para nutrir los suelos.

    Innovación alimentaria y recuperación de sabores propios

    Al referirse a la panadería comunal y al intercambio de saberes con otras comunas, Jofry Fernández, integrante de la Comuna Viviremos y Venceremos, explicó que uno de los aprendizajes más importantes fue la capacidad de repensar la nutrición y buscar alternativas más sanas frente a la colonización del gusto impuesta por la agroindustria.

    Indicó que, aunque las recetas tradicionales mantienen su lugar, muchas productoras comunales comenzaron a experimentar con fórmulas más saludables, incorporando ingredientes como zanahoria, afrecho y otros elementos naturales para la elaboración de un pan nutritivo.

    Fernández destacó que incluso lograron producir un pan con el nombre de la comuna, Viviremos y Venceremos, lo que se convirtió en un “_boom_ muy interesante” dentro del territorio. También mencionó la innovación en la elaboración de arepas de harina de trigo que comenzaron a mezclarse con fororo, afrecho, zanahoria, avena y otras materias primas, logrando versiones más nutritivas.

    Sobre el tema del trigo —un producto mayoritariamente importado—, Fernández recordó que en Mérida, especialmente en los páramos y en el pueblo de Los Nevados, antiguamente se producía un trigo criollo y autóctono, no tan refinado, pero fundamental para la elaboración de la arepa de trigo. Explicó que este recuerdo histórico abrió discusiones dentro de la comuna sobre cómo sustituir materias primas que no se producen en el país y sobre las cuales no existe control.

    A partir de ese debate, Jofry Fernández contó que la Comuna Viviremos y Venceremos decidió volver a las raíces y mirar hacia territorios con gran riqueza agrícola, como la zona sur del lago. Allí identificaron alternativas naturales y nutritivas, especialmente la posibilidad de producir harina de plátano y harina de yuca, ambas capaces de convertirse en sustitutos locales de la harina de trigo importada.

    El comunero merideño enfatizó que estas opciones no solo fortalecen la soberanía alimentaria, sino que permiten avanzar hacia una dieta más saludable y menos dependiente de insumos externos.

    Economía del cuidado

    En conversa con la periodista Nerliny Carucí y ante la pregunta de un radioescucha sobre cómo se trabaja la economía del cuidado dentro de la Comuna Viviremos y Venceremos, Jofry Fernández respondió que, al ser una comuna urbana ubicada en la ciudad de Mérida, el intercambio con comunas rurales ha fortalecido prácticas profundamente vinculadas al respeto por la madre tierra.

    Reiteró que en los patios productivos y huertos familiares se trabaja con recursos naturales, generando procesos orgánicos basados en la descomposición de alimentos, lo que contribuye a nutrir el suelo de manera sostenible.

    Destacó la importancia de la rotación de cultivos que ha permitido fortalecer la tierra y mejorar los alimentos.

    Para Fernández, la economía del cuidado solo es posible cuando existe unidad en la familia y en la comunidad. Explicó que esta forma de organización requiere propósito compartido, participación de todos los miembros del hogar y apoyo mutuo.

    Manifestó que esa cohesión es la que garantiza que la economía del cuidado sea una realidad dentro del territorio comunal, que sostiene tanto la producción como los vínculos que permiten que la vida comunitaria se mantenga.

  • Unacom y Fundación Fidelz acuerdan alianza estratégica para la soberanía tecnológica y energética comunal

    Unacom y Fundación Fidelz acuerdan alianza estratégica para la soberanía tecnológica y energética comunal

    Carabobo, 1 de febrero de 2026.- La Universidad Nacional de las Comunas (Unacom), en alianza con la Fundación Luis Zambrano (Fidelz) y con el apoyo del Ministerio del Poder Popular de Energía Eléctrica (Mppee), celebró la formalización de un acuerdo trascendental para avanzar en la soberanía tecnológica y la organización comunal.

    La secretaria general de la Unacom, Magaly Newton, declaró que: “Celebramos este paso trascendental hacia la soberanía tecnológica. Gracias a la alianza con la Fundación Fidelz, hoy se consolida un nuevo nivel de organización comunal”. Además, dio la bienvenida a este “nuevo hito de la educación popular energética”.

    Puntos centrales de la alianza:

    · Aula de Cultura Energética Comunal (ACEC): Un espacio para materializar procesos de formación y acción directamente en el territorio.

    · Vinculación Académica: Los estudiantes del Programa Nacional de Formación (PNF) en Energía Eléctrica realizarán proyectos para resolver necesidades reales de sus comunidades, transformando la teoría en práctica.

    · Compromiso Nacional: El programa se enmarca en las 7 Transformaciones (7T), asumiendo la responsabilidad con el ecosocialismo y el hábitat.

    Liderazgo y visión estratégica

    La viceministra del Mppee, Tania Masea, destacó que su liderazgo ha consolidado “una alianza estratégica sin precedentes entre el sector eléctrico y la Universidad Nacional de las Comunas, con el objetivo de empoderar al pueblo desde su base”. Explicó que, a través de comités pedagógicos, las comunidades no solo aprenderán a instalar y mantener luminarias solares, sino que se convertirán en guardianes de su propia energía.

    “Para garantizar este aprendizaje, se ha dotado a la universidad de equipos fotovoltaicos de última generación, permitiendo que la teoría se transforme en práctica inmediata”, afirmó.

    Formalización e impacto nacional

    Para finalizar, la doctora Nidia Figueredo informó que, siguiendo directrices de la Presidencia de la República, se ha formalizado esta alianza para integrar a las bases populares en la gestión energética nacional. Esto se materializará mediante:

    · Formación especializada y capacitación técnica de las comunas en el área energética.

    · Promoción de una cultura eléctrica basada en el uso consciente y eficiente del recurso.

    · Transformación del rol del ciudadano, de un simple usuario a un actor responsable y multiplicador de conocimientos en su entorno.

    Con este proyecto, que representa un firme paso hacia adelante en la formación integral y el desarrollo de la nación, se inicia una nueva etapa de educación popular al servicio de la soberanía energética de Venezuela.

  • Unacom despliega Plan de Activación del Corredor Vial Caracas-La Guaira desde el Núcleo Endógeno Fabricio Ojeda

    Unacom despliega Plan de Activación del Corredor Vial Caracas-La Guaira desde el Núcleo Endógeno Fabricio Ojeda

    Caracas, 31 de enero de 2026.- El Plan de Activación del Corredor Vial Caracas-La Guaira se desplegó este sábado con una jornada de trabajo realizada en el Núcleo Endógeno Fabricio Ojeda, parroquia Sucre, en el municipio Libertador, en Caracas, donde instituciones, vocerías comunales y equipos técnicos se reunieron para evaluar necesidades, articular proyectos y fortalecer la organización territorial en los ejes que conforman este corredor estratégico.

    Este plan contempla convertir el corredor en un ejemplo modelo de la aplicación del método de la universidad, y se plantea como un intensivo para que se avance aceleradamente en los procesos de la casa de estudios.

    Durante su intervención, el rector de la Universidad Nacional de las Comunas (Unacom), Jorge Arreaza, destacó el papel central que tendrá este territorio en la consolidación del modelo formativo y organizativo impulsado por el Poder Popular. “Ustedes aquí en este corredor van a ser el núcleo para que luego Catia, la parroquia Sucre, se extienda y logremos tener una Caracas bien organizada”, afirmó.

    Arreaza recordó el origen de la Universidad Nacional de las Comunas y el mandato presidencial de convertirla en un espacio de transformación profunda. “Nuestro medidor es transformativo; nos importa que quienes estén estudiando estén transformando, cumpliendo con la Agenda Concreta de Acción y generando conocimiento para construir una sociedad nueva”, declaró.

    El Rector de la Unacom llamó a las comunidades del corredor a asumir con disciplina y compromiso el trabajo organizativo que se está desarrollando en el territorio, destacando que su éxito tendrá un efecto multiplicador en toda la ciudad. “Hagamos el esfuerzo, compañeros y compañeras, si nosotros lo hacemos bien aquí en el corredor, lo hacemos bien en la parroquia Sucre, lo demás va a venir solo”, expresó.

    La vicerrectora para la Democracia y Sociedad Comunal de la Unacom, Kelly Pacheco, señaló que el contexto actual exige una revisión profunda de los proyectos estratégicos que demanda el nuevo Estado comunal. Subrayó que este proceso requiere serenidad, claridad y trabajo interno en las comunidades.

    Pacheco resaltó la importancia de fortalecer los procesos internos —el micelio comunal— para consolidar una gobernanza sólida. “Vernos juntos en 15 territorios que conforman un corredor Caracas-La Guaira no es nada fácil, pero es una tarea estratégica en este momento”, puntualizó.

    El vicerrector para la Economía Popular de la Unacom, Hernán Vargas, explicó que uno de los objetivos del plan es articular el trabajo formativo de la universidad con el fortalecimiento del corredor. Señaló que la Unacom nace con la misión de consolidar el poder comunal como modelo de gestión y de sociedad.

    Vargas añadió que la autonomía comunal implica tanto la producción material como la generación de conocimiento que permita sostener la vida en los territorios. “Cada comuna tiene que ser capaz de producir lo que necesita materialmente —el alimento, el vestimento, la ropa—, pero también producir el conocimiento necesario para producir esos alimentos”, apuntó.

    Ciro Rodríguez, director territorial de la Unacom, destacó que el impulso del Plan de Atención del Corredor Caracas-La Guaira responde a una orientación estratégica sostenida desde la Presidencia de la República, lo que ha permitido acelerar la articulación institucional y comunitaria. “Este plan de atención al corredor viene con una orientación desde meses atrás del presidente Nicolás Maduro; la presidenta encargada Delcy Rodríguez orientó al Ministro y al Rector que aceleráramos el paso”, subrayó.

    Andrés Cisneros, presidente de la Fundación Ciara, enfatizó que las comunidades están llamadas a asumir los retos planteados por el proyecto estratégico legado por el comandante Chávez. “Este pueblo tiene delante grandes desafíos y ustedes, como constructores del proyecto, están llamados a ponerse al frente”, dijo dirigiéndose a los comuneros y las comuneras.

    Joyce Peña, vocera de la comuna Ciudad Caribia, resaltó los avances organizativos alcanzados en el territorio y la importancia de fortalecer las empresas de propiedad social como base del desarrollo productivo del corredor. “Ya tenemos 16 empresas de producción social (EPS) para registrar y un avance del 60 % en todo lo orgánico”, indicó. Igualmente, llamó a las comunidades a asumir un rol formativo y multiplicador: “La educación y la formación son pertinentes para que podamos seguir avanzando”.

    Con este despliegue, las instituciones y las Comunas reafirman su voluntad de avanzar de manera permanente en la construcción del corredor Caracas-La Guaira, consolidándolo como un espacio de planificación, producción y organización popular orientado al desarrollo integral del territorio.

  • Filósofa Katya Colmenares: Comunicación revolucionaria debe ponerse a la altura de los problemas a los que estamos expuestos

    Filósofa Katya Colmenares: Comunicación revolucionaria debe ponerse a la altura de los problemas a los que estamos expuestos

    Caracas, 27 de enero de 2026.- “La humanidad no ha tomado plena conciencia de la manera en que la inteligencia artificial ha penetrado al interior de nuestros hogares”. Así lo afirmó la filósofa mexicana Katya Colmenares en la edición del martes 27 de enero del programa “En clave comunal”, dedicado a analizar los retos de la comunicación revolucionaria frente a los nuevos métodos de colonización moderna.

    La maestra descolonial explicó que esta tecnología construye “un capitalismo a medida”, capaz de convertir a cada persona en un consumidor perfecto al mostrarle un mercado ajustado a sus gustos e intereses.

    “La inteligencia artificial ha automatizado el manejo de la información hasta un punto que nos obliga a repensar el cruce de datos como nunca antes lo habíamos hecho”, dijo.

    Colmenares explicó que, si en el pasado las guerras se definían por el poder destructivo de cada contrincante, hoy existen armas que no requieren explosivos: “Es un arma de guerra también el poder simplemente apagar el suiche del adversario”. Señaló que mediante algoritmos es posible manipular información digital, intervenir radares o destruir sistemas completos, configurando un escenario bélico radicalmente distinto al conocido.

    Frente a este panorama, Colmenares sostuvo que los pueblos deben “reinventarse y ponerse a la altura de los problemas a los cuales estamos expuestos hoy en día”.

    Fortalecer la relación comunitaria

    Para Katya Colmenares, uno de los desafíos centrales ante este “capitalismo a la medida” es fortalecer la relación comunitaria, una relación que —subrayó— solo puede construirse de manera presencial. Aunque las redes sociales digitales ofrecen la apariencia de “estar todos juntos”, advirtió que entre las personas “hay algoritmos” que median permanentemente las interacciones. Dijo que esa mediación altera la percepción de comunidad y condiciona la forma en que se establecen los vínculos humanos.

    Insistió en que no se puede perder de vista que el Internet utilizado actualmente es “un Internet imperial”. Por ello, cualquier intento de resistencia no puede basarse en plataformas que no pertenecen a los pueblos ni están bajo su control, pues eso abre la puerta a malentendidos, desinformación y manipulación. “Hay alguien más que decide qué se comunica y qué no se comunica y cómo se comunica”, afirmó.

    La filósofa sostuvo que es indispensable avanzar en la creación de medios paralelos para comunicarnos. Además, llamó a llenar todos los espacios posibles con información propia, porque cada vacío será ocupado por “el algoritmo, el imperio, este capitalismo de vigilancia”. En el caso venezolano —advirtió— no existe el lujo de dejar espacios sin disputar.

    Precisó que si esos espacios se descuidan, serán ocupados por la especulación y por los medios del imperio “para poner ahí su verdad”. Por ello, planteó la necesidad de construir medios con un sentido comunitario, donde la información circule “de arriba para abajo, de abajo para arriba, de izquierda a derecha”, declaró.

    Claves del imperio

    Katya Colmenares señaló que toda tecnología porta una cosmovisión, tal como lo ha planteado el sociólogo puertorriqueño Ramón Grosfoguel. “La tecnología tiene también su cosmovisión. No podemos escapar de ello”, afirmó.

    En la conversa radial con la periodista venezolana Nerliny Carucí, la pensadora mexicana advirtió que las herramientas modernas que hoy se utilizan fueron diseñadas desde lógicas que enfatizan el individualismo. En ese marco, cada persona termina comunicándose según sus propios intereses, sin que exista un horizonte de bien común que articule la vida comunitaria.

    Colmenares sostuvo que, lejos de garantizar un derecho a estar informados, los medios digitales actuales configuran una guerra ideológica, una “guerra cognitiva”, donde quienes poseen más presupuesto, capital o poder deciden qué se comunica y qué se silencia. Por ello, insistió en que los pueblos deben salirse de las claves del imperio, porque en ese terreno —donde el imperio tiene el dominio de lo digital— no es posible disputar nada en igualdad de condiciones.

    Aunque reconoció la necesidad de “tomar las calles” y también “tomar las redes”, Colmenares dijo que el poder que hoy se ejerce mediante la inteligencia artificial es enorme.

    Recuperar nuestro origen comunitario

    A criterio de la mexicana Katya Colmenares, autora de los textos Hacia una ciencia de la lógica de la liberación y Hacia una comunidad de vida, dotar de sentido a una comunicación revolucionaria exige recordar algo elemental pero profundamente olvidado: “Somos comunidad en esencia”.

    Explicó que esta verdad se ha desdibujado porque vivimos bajo un bombardeo permanente de mensajes propagandísticos que exacerban la identidad individual. “Nos olvidamos porque todo el tiempo estamos siendo bombardeados con la idea de que somos individuos”, afirmó.

    En este contexto, indicó que se busca romper la relación que nos conecta con nuestros padres, abuelos, antepasados, con la patria y, en última instancia, con el principio mismo de la vida.

    Colmenares recordó que “todos juntos formamos una misma vida”, una continuidad que se extiende desde hace 3500 millones de años. No obstante, subrayó que esta conciencia fue erosionada por un proceso histórico que intentó convencer a la humanidad de que no era naturaleza, sino algo separado de ella.

    Alegó que, mientras los pueblos originarios se comprendieron como hijos de la tierra, parte de una comunidad de vida donde naturaleza, seres humanos y ancestros forman un mismo tejido de vida, la modernidad impuso una ruptura: “Convertirnos en ‘señores de la tierra’, propietarios y no pertenecientes a ella”.

    De acuerdo con la filósofa descolonial, esta separación abrió una transformación profunda de la subjetividad humana. La subjetividad comunitaria que acompañó a los pueblos durante miles de años fue sustituida por una subjetividad social, centrada en el individuo. “La sociedad moderna nos ha convencido de que somos individuos”, señaló.

    Esta lógica produce una estructura sujeto-objeto, donde las otras personas y la madre tierra son cosificadas. Indicó que el resultado es una realidad rota, en la que cada quien persigue su propio beneficio, estableciendo “una guerra de todos contra todos”.

    Restablecer la relación con la madre tierra

    Para Katya Colmenares, superar una comunicación que reduce todo a objeto exige restablecer la relación comunitaria desde la naturaleza no humana, entendida como madre y como sujeto.

    Explicó que la madre tierra no puede ser vista como algo externo, sino como parte constitutiva de la propia existencia: “La naturaleza no es un objeto que está ahí delante de mí, sino que soy yo misma y estamos en una relación de reciprocidad, de codependencia”.

    Dijo que, aunque la modernidad ha desprestigiado la palabra codependencia, sin esta relación —sin comer de la madre tierra, sin ser acogidos por ella— la existencia del ser humano no sería posible. “Esto implica reconocer que yo no me basto a mí misma, que necesito de otros, que entre todos podemos construir una mejor vida para todos: una vida buena, una vida de dignidad”, sostuvo.

    La maestra descolonial señaló que otro elemento fundamental es recuperar la historia, porque es ella la que ofrece una perspectiva real de la realidad. Invitó a mirar a las personas más allá de las apariencias: “Si yo miro los ojos de la otra persona y pienso todo lo que hay detrás, es enorme”, dijo, refiriéndose a miles de años de evolución y transformación de la vida.

    Sin embargo, la conciencia moderna —añadió— nos mantiene en la inconsciencia, viendo solo la superficie. “Es decir: solo vemos con los puros ojos. Vemos las apariencias y nos quedamos ahí. No vemos lo que hay detrás”, explicó.

    Colmenares afirmó que, si pudiéramos ver lo que hay detrás de cada cosa, cambiaría nuestra relación con la vida y con los demás. Puso como ejemplo los diamantes exhibidos en los centros comerciales del imperio: “Si viéramos que están chorreando sangre de toda la explotación y la dominación, no quisiéramos adquirirlos. Pero todo eso está encubierto”, refirió.

    En tal sentido, insistió en que la historia permite sopesar y dimensionar la realidad, y desde allí construir relaciones más cercanas a lo que debería ser la vida en común. Manifestó que, cuando esa perspectiva se recupera, “el otro se vuelve una persona digna, el otro se vuelve sagrado casi en sí mismo”.

    Arte popular

    Transformar la autoconciencia en una vanguardia estética capaz de conmover exige reconocer la tarea enorme que tienen los artistas; así lo aseveró la mexicana Katya Colmenares. Ellos —afirmó— poseen la capacidad de “hacer brillar la historia en lo que nos aparece delante”, de convertir un objeto moderno en algo que habla “desde el principio de los tiempos”.

    Sin embargo, subrayó que esta potencia no reside en el arte moderno, sino en el arte popular, un arte que se vive y no se contempla.

    Colmenares recordó que los pueblos originarios tejían sus historias, valores, mitos y ritos, integrando la comunidad en cada objeto cotidiano. “El plato en el que se come también te cuenta algo, que lo construyó alguien, que la comunidad ha comido en él. Es decir: todo el tiempo la comunidad está contenida en los objetos que se utilizan para vivir”, argumentó.

    La filósofa advirtió que el arte moderno, encerrado en museos como objeto de contemplación, funciona como una “nostalgia de la comunidad” que no logra activarla. En cambio, el arte popular mantiene viva la experiencia compartida porque está integrado a la vida cotidiana. Por eso, reiteró que el desafío no es solo producir arte, sino vivir de manera estética. “El arte popular es un arte que se baila, que se vive, que se viste, que se come. Y eso es lo que tenemos que recuperar. Es decir: tenemos que recuperar la vida en comunidad”, exhortó.

    La comuna es vida

    Para culminar su participación en el programa «En clave comunal», la filósofa mexicana Katya Colmenares expresó que el modelo comunal de Venezuela debería ser replicado por toda la humanidad. “En estos momentos de crisis tan dura, el camino de ustedes es el camino. El camino de la inteligencia artificial es el camino a la destrucción de la humanidad y de la vida”, enfatizó.

    A sus palabras añadió que la inteligencia artificial está al servicio de los grandes capitales, del enriquecimiento de unos pocos, no al servicio de la vida. “La única salida es construir comunidad. Aquel Golpe de Timón al que llamó Hugo Chávez —donde decía que había que dar un golpe de timón en la Revolución Bolivariana—, yo diría que es el mismo golpe de timón que hoy necesita la humanidad. Porque implica volver al carril, volver a la historia, volver al futuro, volver a la construcción de la utopía”, subrayó.

    Katya Colmenares reiteró que, así como la comunidad es nuestra esencia, “también es nuestra utopía: la construcción de una comunidad lograda, plena, feliz, de fiesta comunitaria. Y esa fiesta comunitaria que se construye en revolución es la que debe ensanchar sus caminos y sus militantes. Ustedes son también la gran conciencia de esta humanidad. ¡Siempre acompañaremos a Venezuela!”, finalizó.

  • Unacom e Insopesca proyectan alianza para producir ciencia, dignidad y alimentos

    Unacom e Insopesca proyectan alianza para producir ciencia, dignidad y alimentos

    Carabobo, 29 de enero de 2026.- Desde la sede de la Universidad Nacional de las Comunas en Tocuyito, municipio Libertador del estado Carabobo, se realizó una reunión socioproductiva con el Instituto Socialista de la Pesca y Acuicultura (Insopesca) para avanzar en el fortalecimiento de espejos de agua que permitan consolidar la producción de tilapia roja en el campus universitario. Así lo explicó la coordinadora área socioproductiva de la casa de estudios, Francys Mata.

    Esta actividad contó con la participación del equipo regional de Insopesca, encabezado por su gerente, Alfredo Escalona, y los especialistas de fomento y desarrollo acuícola, Lismer Heredia, y sanidad pesquera, Frank Oliveros.

    “Desde la inauguración de la Unacom el 24 de mayo, el presidente Nicolás Maduro dio inicio a la siembra, liberando con sus propias manos a más de 2.500 alevines de tilapia roja en cada tanque; se estima que en 15 días se incorporen 10.000 alevines más”, detalló Mata.

    Destacó también que se prevé que la Unacom fabrique el alimento para la producción de especies acuícolas, así como la importancia de que en las Comunas del país se cosechen diferentes especies acuícolas que puedan ser distribuidas en las comunidades para apoyar a la soberanía alimentaria del pueblo.

    Explicó que están en contacto permanente con productores de la región para hacer el levantamiento productivo territorial, sistematizando datos y experiencias, como el reservorio de agua, tipos de animales sembrados, entre otras, con la intención de aplicar el conocimiento técnico y científico como los planes sanitarios y tipos de alimentos.

    “El objetivo es lograr la independencia agroalimentaria en el territorio comunal”, refirió Mata, añadiendo que luego de la situación que sufrió Venezuela el 3 de enero, la Unacom urge en el acompañamiento de cada Comuna para lograr producir ciencia, dignidad y alimentos que les permitan estar preparadas para enfrentar cualquier escenario.

    “Nosotros contamos en la Unacom con seis tanques de geomembranas de 12 metros, una laguna de reservorio de agua de control biológico, esta semana culminamos la clasificación del cultivo de tilapia roja; y estamos vinculando a los estudiantes de veterinaria con los formadores y con las Comunas de la región como lo instruyó nuestra presidenta encargada Delcy Rodríguez en el marco del desarrollo de la T1 y T2 del Plan de las 7 Transformaciones que es el tema económico”.

    Para el gerente de Insopesca Carabobo, Alfredo Escalona, «hacer estudio, caracterizar los posibles potenciales acuícolas en el estado y la Universidad es la precursora, la garante, de que esta producción sea llevada a todas las comunidades de Carabobo, tierra adentro, por eso, hoy se sella una alianza con la Unacom para proteger, financiar, dar apoyo y asesoría técnica para garantizar la producción piscícola del estado e hidrobiológica del país, y ponerla a disposición de nuestro pueblo venezolano. Ese es nuestro pilar fundamental».

    Por su parte, Lismer Heredia destacó la importancia de que en el país se produzca el alimento balanceado para las especies acuícolas, lo cual considera como un nudo crítico. También destacó la importancia de tener laboratorios, centros de producción autóctona, mantener la calidad de la semilla, la calidad genética de los alevines, sobre todo de la tilapia que es tan delicada.

    Para finalizar, Frank Oliveros enfatizó la importancia de los ciclos de producción, la optimización en la alimentación y la cosecha a tiempo, destacando la labor de la Corporación de Servicios Pesqueros y Acuícolas (Corpesca), encargada de la cadena de comercialización, que garantiza que estos productos lleguen frescos a los consumidores.

  • Unacom continúa con fuerza sus actividades académicas 2026

    Unacom continúa con fuerza sus actividades académicas 2026

    Carabobo, 28 de enero de 2026.- En el marco del retorno a clase, la Universidad Nacional de las Comunas (Unacom) ha realizados diferentes actividades para dar la bienvenida a los y las estudiantes de esta casa de estudios y motivar el aprendizaje integral de cada uno de los postulados a los distintos Programas de Formación Nacional (PNF).

    En el transcurso de las dos primeras semanas de formación del mes de enero del presente año, la Unacom ha dictado los siguientes talleres dirigidos a sus estudiantes:
    “Métodos para la clasificación y selección de tilapias”, dictado por Francis Matas, coordinadora del Área Socioproductiva del campus universitario y el mismo fue dirigido a estudiantes de veterinaria y agroalimentaria.

    El taller, “Técnicas para la realización del plan sanitario en la cría de cerdos y bovinos”, dictado por el profesor Johan Sequera, veterinario del campus universitario; este taller fue dirigido a estudiantes de medicina veterinaria y agroalimentaria.

    Otros de los talleres dictados son los de “Metodología de la investigación”, “Redacción de informes y ortografías”, “Introducción a las artes visuales” y “Protocolos de regulación emocional”, este último dictado por la vicerrectora para la Democracia y Sociedad Comunal, Kelly Pacheco.

    Sumado a esto, la Unacom viene desarrollando actividades para impulsar la soberanía alimentaria dentro de la universidad y extrapolar las experiencias a cada Comuna y Circuito Comunal del país.

    Recreación como método de inclusión

    La universidad también ha desarrollado actividades en el complejo deportivo del campus universitario para incentivar la integración estudiantil, el ejercicio y el deporte.

    También ha colocado a disposición de los estudiantes las instalaciones del gimnasio para que los mismos se ejerciten gratuitamente.

    Despliegues

    Magaly Newton, secretaria General de la Universidad Nacional de las Comunas, realizó una agenda de visitas a las Comunidades de Conocimientos de las Comunas El Sur Existe, en Valencia; Hijos de Bolívar en el municipio Los Guayos, y Batalla Bicentenario 2021, en el municipio Libertador.

    Estos recorridos se realizaron para conocer las experiencias adquiridas por los estudiantes en el trayecto inicial, la dinámica de trabajo con la Comuna y conocer las propuestas de espacios socioproductivos de las Comunidades de Conocimiento para la Transformación Comunal en los territorios.

    Newton, invitó a profesores y estudiantes a dar el máximo esfuerzo para garantizar las transformaciones necesarias en cada Comuna y comunidades que las conforman.