Vocerías comunales deben mantener clara la perspectiva histórica del proyecto político transformador

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    Vocerías comunales deben mantener clara la perspectiva histórica del proyecto político transformador

    Caracas, 18 de agosto de 2026.- “Las vocerías de los consejos comunales son el núcleo del poder popular: allí se articulan y se encuentran los comités de trabajo, y a partir de ese proceso aflora todo lo relacionado con la asamblea de pobladores y pobladoras, que, en definitiva, es el espacio y el corazón de cada una de las comunas en todo el país”.

    Estas fueron las palabras del comunero Carlos “Camarada” Rodríguez, durante su participación en el programa “En clave comunal”, que en esta edición tuvo como tema el proceso de actualización de las vocerías de los consejos comunales y sobre los desafíos del Poder Popular luego de los terremotos del 24 de junio.

    El comunero explicó que la actualización de las vocerías forma parte del proceso de consultas populares convocado desde hace más de un año. “El hecho de que los consejos comunales estén adecuados, tengan sus vocerías vigentes, va a permitir la canalización de recursos y la ejecución de manera efectiva”, afirmó.

    Destacó que la gestión efectiva de las comunas depende directamente de la fuerza organizativa de los consejos comunales. “Unos consejos comunales que no tengan sus vocerías vigentes, que no hagan sus asambleas de pobladores y pobladoras, difícilmente podrán expresar esa razón popular hacia la comuna”, dijo.

    Camarada comentó que, aprovechando el proceso de adecuación de las vocerías de los consejos comunales, se estarán actualizando las organizaciones comunales. “Nada más esta semana se hicieron ferias electorales y se actualizaron más de 1900 consejos comunales. Vamos por buen camino; a pesar de las dificultades y las adversidades que está atravesando nuestra nación, aquí hay un pueblo que sigue con la meta clara de ser comuna o nada”, aseguró.

    De acuerdo con Sandino Marcano, responsable del Observatorio de Información e Indicadores del Poder Popular, la meta nacional para este año es que 18 000 consejos comunales legitimen sus instancias de decisión. Hasta el momento 7500 consejos comunales ya han sido renovados. “Como dato clave, los estados Zulia, Lara, Miranda y Monagas son los estados con mayor cantidad de consejos comunales renovados este año”, comentó la periodista y moderadora del programa, Nerliny Carucí.

    Desafío de las nuevas vocerías

    Carlos Rodríguez, responsable de la Brigada Comuna o Nada, afirmó que el principal desafío de las vocerías que emergen es mantener clara la perspectiva histórica del proyecto comunal. “La comuna tiene como objetivo poder generar un nuevo modelo civilizatorio, y ese objetivo estratégico legado de nuestro comandante Hugo Chávez no se puede perder ni difuminar”, señaló.

    Indicó que las vocerías deben asumir un compromiso profundo y una ética enraizada en las realidades de sus comunidades, pero también comprender que su labor trasciende la gestión territorial inmediata.

    El líder comunitario sostuvo que la crisis ecológica estructural —producto del sistema dominante y su modelo extractivista— exige que los comuneros y las comuneras se abanderen de la propuesta ecosocialista. “Este mundo para donde nos llevan los grandes intereses mundiales no es necesariamente el mundo que necesita la humanidad: todo lo contrario”, expresó.

    Recordó que Hugo Chávez planteó en la Cumbre de Copenhague de 2009 que la única manera de salvar la vida en el planeta es cambiar el sistema, y que ese desafío recae directamente sobre las vocerías del poder popular: “No solo luchar por nuestra independencia, no solo construir el socialismo [territorial], sino también salvaguardar la vida toda en el planeta”.

    Voluntad de servicio

    “Camarada” Rodríguez explicó que para ser vocero o vocera de un consejo comunal se requiere, en primer lugar, tener más de 15 años de edad, lo que permite que la juventud participe plenamente en la vida política del territorio. “Nuestros jóvenes pueden elegir y ser elegidos. Lo importante es también tener la voluntad; es decir, que la persona quiera estar en determinado comité”, declaró.

    Apuntó que el proceso inicia con la conformación de una Comisión Electoral, encargada de levantar el censo. “El consejo comunal es el que sabe cuánto tiempo tiene la gente viviendo allí; si son realmente del sector o son de otro lugar, o si solo están de visita. En ese sentido, con que una persona tenga más de tres años en una comunidad, ya se le categoriza como un habitante”, precisó.

    El comunero expuso que, una vez elaborado el cuaderno electoral, la comisión convoca el proceso de renovación de vocerías. “La comisión electoral identifica a los hombres y mujeres que desean postularse y a quienes pueden ejercer su derecho al voto”, subrayó.

    Recordó que cada consejo comunal debe definir al menos ocho instancias, adaptados a su realidad territorial, y que uno de ellos debe ser siempre el comité de juventud para garantizar la continuidad generacional. “Posterior a eso se haría la elección y, seguidamente, lo que es el proceso de proclamación o de juramentación de estos voceros y voceras. Esto, a su vez, la que se encuentren posteriormente los voceros y las voceras de los otros consejos comunales para fortalecer lo que tienen que ver con las distintas comisiones de las comunas, con su Sala de Autogobierno y, a su vez, también desde el trabajo en cada una de las 7 transformaciones (7T)”, acotó.

    Mesas técnicas de energía

    Carlos “Camarada” Rodríguez señaló que, además del Comité de Juventud, uno de los sectores que requiere mayor atención es el de energía, especialmente en el contexto del fenómeno del Superniño. “Es vital que tengamos nuestras mesas técnicas de energía, a propósito de cómo se haría todo ese proceso de gestión de energía eléctrica en cada territorio”, indicó.

    Manifestó que otro comité clave es el de Ecosocialismo, debido a las dificultades climáticas que atraviesan el país y el mundo. “El planeta Tierra ha existido muchísimo antes de que existiéramos nosotros, y ahora tiene esta situación en la cual hemos visto situaciones como el Niño y la Niña que se ven agudizadas con la crisis ambiental planetaria”, mencionó.

    Destacó la importancia de la recuperación de terrenos, la siembra de árboles y, especialmente, la gestión del agua. “Para eso es importantísimo todo ese trabajo del ecosocialismo”, señaló.

    Problematizar las causas de la crisis

    El coordinador del Campamento Transitorio Narciso Gonell, ubicado en Catia La Mar, en conversa con la periodista Nerliny Carucí manifestó que uno de los retos centrales es ir más allá de los síntomas y comprender las causas profundas de la crisis ambiental planetaria. “Es parte de la problematización que hay que hacer en nuestras comunidades para tomar conciencia de las consecuencias de las acciones sobre el planeta Tierra”, afirmó.

    Un elemento importantísimo ―dijo― son las mesas de agua con el tema del Superniño. “Se ha pronosticado que habrá disminución de aguas en algunos lugares, donde siempre, por lo general, había bastantes lluvias, y el aumento en donde había espacios de sequía, por ejemplo, en Venezuela, los ecólogos hablan de lluvias en la zona norte costera y de sequías en la zona sur del país donde justamente están las centrales hidroeléctricas. Entonces, por supuesto, esto va a traer una implicación en términos de la distribución de agua en el territorio nacional”, declaró.

    Como segundo elemento, Rodríguez destacó la importancia de los comités de riesgo, especialmente en territorios como La Guaira, donde históricamente han ocurrido inundaciones, deslaves y aludes. Comentó que el doble terremoto sorprendió al país y demuestra la necesidad de fortalecer estas estructuras: “Es un elemento muy importante que debemos tener nosotros en nuestras comunidades”.

    El comunero enumeró como tercer elemento el papel de los comités de igualdad y equidad de género, fundamentales para enfrentar la violencia y promover el empoderamiento femenino. Destacó que las mujeres ya son mayoría en la organización popular: “El 75 % de las vocerías, acercándose al 80 %, son ejercidas por mujeres de nuestras comunidades”, lo que representa una fortaleza para el poder popular.

    Camarada indicó que, en el ámbito económico, los comités de planificación, economía comunal y producción son indispensables para el funcionamiento de cualquier comuna. “Una comuna sin planificación va a tener muchas dificultades. Son elementos que son importantísimos, que se trabajen desde la base, que en este caso son los consejos comunales, y así, a su vez, vaya creciendo este proceso tan bonito de organización popular y comunal”, disertó.

    Transformar la realidad del territorio

    Carlos “Camarada” Rodríguez enfatizó que el propósito central de las vocerías es transformar la realidad del territorio. “Y que esto impacte en la mejora de las condiciones de vida de nuestras comunidades. Estos hombres y mujeres deben enamorarse del trabajo comunitario”, remarcó.

    Subrayó que esta voluntad debe complementarse con formación técnica y política: “Incorporamos ese elemento altruista con el conocimiento, la importancia que tiene ahora la Universidad Nacional de las Comunas (Unacom) y los procesos formativos a las voceras y los voceros, en los cuales pueden asumir herramientas técnicas, tecnológicas que les faciliten y les permitan profundizar mucho más el trabajo que hacen en cada uno de sus territorios”.

    Indicó que más de 5000 comunas y circuitos comunales ya tienen sus agendas concretas de acción (ACA) y sus mapas de soluciones. “Vamos rumbo a los 6000. Ese es el gran reto que asumimos, y que hemos ido cumpliendo muy efectivamente también con este proceso de elevación de la orgánica comunal de circuitos a comunas”, afirmó.

    La fuerza comunal y la juventud

    Rodríguez manifestó que en las comunas debe germinar la fuerza comunal, y “una de esas fuerzas que está contenida en las comunas es la fuerza de la juventud. Lo vimos cuando se convocó el proceso de las consultas populares, específicamente para los jóvenes, una cantidad de ideas maravillosas y proyectos bonitos que pudimos ver, conocer e incluso inaugurar”.

    El comunero venezolano sostuvo que la forma más auténtica de incorporar a la juventud es la lucha diaria en el territorio. “No hay mejor escuela que esa que nos permite resolver los problemas concretos y transformar realidades”, atestiguó.

    Argumentó que la clave es vincular a los jóvenes con los problemas reales del territorio: “Vamos a identificar cuáles son esos problemas e incentivemos la vinculación de los jóvenes; porque el muchacho y la muchacha que, de alguna u otra forma, tiene limitaciones en su territorio, por ejemplo, con el tema del acceso al agua, al momento que se le plantee integrar a algún proyecto que pueda solventar esta problemática, seguro vamos a contar con él”.

    Camarada destacó que los voceros y las voceras con experiencia deben actuar como maestros pueblo. “Orientando a la juventud en las dinámicas del poder popular, poniéndole en sus manos las herramientas para que los jóvenes construyan el presente y futuro”, aseveró.

    El ejemplo como magisterio

    El joven comunero remarcó que el ejemplo es una herramienta fundamental en la formación comunal. “Así nos sumamos nosotros a la Revolución Bolivariana. Recuerdo que inicié con una escuela de formación que precisamente priorizaba el tema del arte y la cultura; se llamaba la Escuela Crea y Combate, ubicada aquí en Caracas”, señaló.

    Relató que desde allí comenzó a involucrarse en la producción de medios comunitarios alternativos: “Me vinculé a Catia TV con la producción de medios comunitarios, hacíamos nuestros programas. Uno tenía la afición con el tema de la cámara, luego editar, y, de allí, progresivamente nos fuimos como imbuyendo en este tema del debate en torno a la propiedad de los medios, cuáles son los mensajes que los medios hegemónicos nos decían o nos han estado imponiendo, y cuál era el mensaje que aspirábamos nosotros se comunicara por allí”.

    En tal sentido, Rodríguez aseguró que su trayectoria en medios y formación comunitaria fortaleció su conciencia política. “Fuimos de abajo hacia arriba, ampliando nuestros niveles de conciencia, al término de que hoy somos comuneros convencidos”, testificó.

    Expresó que esta experiencia se comparte hoy con la juventud a través de iniciativas como la Brigada Comuna o Nada.

    Brigada Comuna o Nada tras el doble terremoto del 24 de junio

    “Camarada” Rodríguez relató que “el 24 en la noche había muy poco que se sabía, pero ya el 25 en la mañana logramos tener comunicación mucho más fluida”, explicó.

    Señaló que comuneros de distintos estados quisieron desplazarse de inmediato a la región capital: “Empezaron a llegar mensajes de personas que querían venir para brindar su apoyo y colaboración”.

    Rodríguez indicó que la brigada se estructuró con especialidades técnicas según las capacidades de quienes llegaban. “Había doctores, había brigadas de jóvenes que vinieron dispuestos a mover escombros, hacer de rescatistas o topos, y se vinculaban también a muchas de las cooperaciones que vinieron de otras partes del mundo”, contó.

    El comunero informó que en un primer momento las brigadas reunieron alrededor de 100 jóvenes, organizados en guardias rotativas. “Los llevábamos a una institución que estaba en Caracas, Fundación de Capacitación e Innovación para Apoyar la Revolución Agraria (Ciara); allí hicimos como un primer balance del equipo que teníamos, y todos los días bajábamos personal a La Guaira a trabajar, bien sea en esta atención médica o a reunirse con otros liderazgos comunitarios, porque también allí teníamos nuestros trabajadores del Ministerio de Comunas”, comentó.

    El joven destacó que el trabajo continúa hoy en las comunidades afectadas mediante el Plan Venezuela Renace. “Continuamos este proceso de acompañamiento, con la distribución de materiales de construcción para casas que requieren reparaciones mínimas”, puntualizó.

    Expresó que también se atiende la emergencia psicológica derivada del doblete sísmico: “Hacer contención emocional a muchos de nuestros hermanos y hermanas, con ataques de estrés o de ansiedad, que todavía lo viven”.

    Experiencia personal del doblete sísmico en Punta Brisas

    El líder comunero narró que los dos terremotos del 24 de junio fueron “bastante fuertes”, y lo sorprendieron en su vivienda en Macuto (La Guaira), comunidad Punta Brisas, junto a su familia. “Logramos salir de la estructura del edificio luego de los dos temblores. El edificio no colapsó por completo, pero los edificios de alrededor sí colapsaron en su totalidad”, dijo.

    Indicó que la estructura donde vivía quedó muy afectada: “Le colocaron la etiqueta roja en una primera evaluación. Ahorita estamos esperando que se realicen las siguientes visitas, que son más a profundidad, para que nos indiquen cuál va a ser el destino de esa infraestructura”.

    Carlos Rodríguez recordó que durante la noche del terremoto circularon rumores sobre la ausencia de equipos de rescate nacional, lo que calificó como parte de la guerra cognitiva. “Se corrió mucho esa bola de que no había personas que ayudaran y que rescataran. Yo estuve allí y sé que los primeros que llegaron con nosotros a eso de las 8, 9, 10 de la noche, fueron los bomberos y la Policía Nacional Bolivariana. Yo conversé con algunos de ellos; estaban de permiso, no estaban oficialmente en el puesto de comando, y eso fue lo que les dio también la posibilidad de llegar, porque el puesto de bomberos también se había afectado por el terremoto. Entonces me comentaron que se pusieron su uniforme y se acercaron hasta aquí y logramos, gracias a Dios, rescatar ocho personas con vidas. Fue muchísima la gente que se movilizó en todo el estado La Guaira para ayudar y contribuir”, refirió.

    El militante comunitario destacó que la respuesta al terremoto movilizó a personal de emergencia de todo el país. “Teníamos en el estado de La Guaira personal de bomberos, de Protección Civil y de la Policía Nacional Bolivariana de todo el país”, afirmó.

    En el campamento transitorio Narciso Gonell coincidieron jóvenes y rescatistas provenientes de Bolívar, Sucre, Aragua, Miranda y Carabobo: “Había muchísima gente de distintas partes del país”.

    Carlos “Camarada” Rodríguez explicó que la metodología de los brigadistas Comuna o Nada se basa en ponerse a disposición de las comunidades afectadas. “Lo que la comunidad necesite, si hay que cargar comida, cargar agua, levantar escombros, eso lo hacemos”, afirmó.

    Comentó que, cuando las condiciones lo permitían, las brigadas se quedaban en los territorios afectados formando campamentos junto a la comunidad. “Se armaba como una especie de campamento y ahí se estaba junto con la comunidad”, explicó.

    Cuando no era posible permanecer en el lugar, regresaban a los campamentos transitorios bajo responsabilidad del Ministerio de Comunas: “Tenemos dos campamentos: uno en El Junquito y otro en Catia La Mar, el Narciso Gonell, donde yo estoy”.

    El comunero relató que, una vez consolidados los campamentos, se generaron condiciones dignas para las familias afectadas.

    Camarada afirmó que las brigadas no llegan a ningún territorio sin articulación previa con los consejos comunales y comunas. “Ese era nuestro primer punto de partida”, aseguró. Subrayó que, una vez recibida la solicitud de las estructuras de base, se desplegaban según las necesidades: “Nos íbamos a desplegar con la solicitud que nos hicieran: psicológica, atención médica”.

    Resaltó que la Brigada Comuna o Nada mantiene canales abiertos para la comunicación directa con las comunidades: “Pueden anotar mi número de teléfono, estamos a disposición en el 0412‑3823177 y a través de las redes sociales @carloskamarada”. Reiteró que la brigada se mantiene disponible para atender solicitudes, coordinar apoyos y acompañar procesos comunitarios en los territorios afectados.

    Espacios estratégicos para la reflexión comunal

    Carlos “Camarada” Rodríguez señaló que la creación de Salas de Pensamiento Hugo Chávez en las comunas es una tarea pendiente y necesaria. “Eso es una tarea que ya debemos haber hecho hace tiempo, porque el pensamiento de nuestro comandante Hugo Chávez sobre la comuna es clave para la vida de nuestro proyecto bolivariano”, expresó.

    Indicó que estos espacios de estudio y reflexión deben expandirse: “Sería ideal que las pudiésemos diseminar y promover para que se constituyan muchas más comunas”.

    Palabras finales

    Rodríguez afirmó que la unidad es un elemento decisivo para enfrentar la escalada de agresiones contra los pueblos. “La unidad es también un elemento clave, ya lo ha demostrado la historia”, señaló.

    Enfatizó que la unidad es una condición estratégica para sostener cualquier proyecto emancipador. “Los pueblos que no logran constituirse en una unidad máxima sucumben. Frente al hegemón militar está la unión de los pueblos, está la lucha por construir otra forma de vivir, donde se priorice la vida toda en el planeta”, sostuvo.