Karina Ochoa: El colonialismo es la única vía que le queda a EE. UU. para “salvar” su hegemonía

Autor: tomedes

  • Karina Ochoa: El colonialismo es la única vía que le queda a EE. UU. para “salvar” su hegemonía

    Karina Ochoa: El colonialismo es la única vía que le queda a EE. UU. para “salvar” su hegemonía

    Caracas, 14 de enero de 2026.- “El ataque contra Venezuela ha dejado al descubierto una intención manifiesta, presente desde hace décadas: convertir al mundo, y en especial a los Sures globales, en una nueva hacienda colonial destinada a salvaguardar el dominio imperial de Estados Unidos y sus aliados”.

    Estas fueron las palabras de la socióloga mexicana Karina Ochoa al referirse al violento e ilegal ataque perpetrado por Estados Unidos contra la soberanía de Venezuela, durante el cual fueron secuestrados el presidente Nicolás Maduro y la primera combatiente, Cilia Flores.

    Para Karina Ochoa, lo ocurrido el 3 de enero solo puede comprenderse dentro de un proceso más amplio: el colapso del orden político internacional que durante décadas reguló las relaciones entre Estados. Según explicó, ese derrumbe no es accidental, sino una condición necesaria para que Estados Unidos pueda imponer su hegemonía en los nuevos escenarios neocoloniales.

    En tal sentido, la maestra descolonial señaló que, desde hace años, existe un intento deliberado por desestructurar el orden global, mediante acciones que Venezuela ha experimentado de forma directa en las últimas décadas.

    Afirmó que estas agresiones buscan preparar el terreno para un nuevo sistema de relaciones internacionales donde Estados Unidos actúe “no solo como capataz, sino como dueño de la hacienda al viejo estilo del oeste”, imponiendo sus prerrogativas económicas y militares por encima de cualquier Estado soberano y de cualquier pueblo con derecho al autogobierno.

    Durante su participación en el programa “En clave comunal”, moderado por la periodista Nerliny Carucí, la socióloga advirtió que Estados Unidos “está haciendo uso del ejercicio de la violencia no solo como un instrumento punitivo, sino como un mecanismo sine qua non de la nueva dinámica geoglobal que posiciona, insisto, al mundo del Sur como el terreno apto para la neocolonización y sus intenciones son manifiestas”.

    Dijo que estas intenciones, por un lado, buscan instaurar un orden basado en el vasallaje político y económico, mediante la creación de protectorados destinados a facilitar la apropiación de recursos energéticos estratégicos; por otro, formalizar la apropiación territorial mediante el aniquilamiento de poblaciones enteras a través del genocidio y de la guerra.

    “Esto es grave. Creo que, como se ha dicho muchas veces, la defensa de Venezuela es la defensa de toda nuestra América frente a esta embestida imperial y colonial encabezada por Estados Unidos y sus aliados”, destacó.

    Una hegemonía en declive

    Según Karina Ochoa, la ofensiva reciente de Estados Unidos contra Venezuela debe leerse como parte de una reorganización geopolítica que evidencia un derrumbe inminente de su hegemonía. Retomó una idea del sociólogo puertorriqueño Ramón Grosfoguel, quien ha señalado que, “cuando el tigre está herido, arremete con más fuerza contra sus presas”, una metáfora que, a su juicio, describe con claridad el comportamiento del Gobierno estadounidense.

    La mexicana explicó que la incursión militar ejecutada por Donald Trump contra el Estado venezolano forma parte de una estrategia orientada a sostener el dominio sobre el llamado hemisferio occidental; es decir: sobre nuestra América. Sin embargo, afirmó que esta maniobra no está produciendo los resultados esperados. Como ejemplo, mencionó la reunión entre Trump y ejecutivos petroleros, que dejó en evidencia que el mandatario no está logrando imponer plenamente sus objetivos.

    La socióloga aseveró que el recrudecimiento de las amenazas contra Cuba es un intento de Trump por mantener un relato triunfalista tras la acción militar contra Venezuela. Recordó que la isla ha sido históricamente un símbolo de resistencia frente al imperialismo, y que la operación que derivó en el secuestro del presidente Nicolás Maduro y de la primera combatiente, Cilia Flores, no generó el caos que Washington anticipaba.

    “Venezuela sigue manteniendo un gobierno sostenido bajo el proyecto bolivariano que inició Hugo Chávez, y es una nación que no se va a someter a los designios y a los mandatos de Estados Unidos”, afirmó.

    Como tercer elemento, Ochoa señaló que tiene que ver con la crisis interna que atraviesa Estados Unidos. Recordó que las políticas contra migrantes —que no son nuevas— derivaron recientemente en el asesinato de Renee Nicole Good a manos de un agente del ICE, un hecho que ha provocado importantes movilizaciones dentro del propio país.

    Apuntó que estas protestas evidencian que el gobierno de Trump no solo está violando normas internacionales, sino también las plataformas institucionales y legales domésticas de Estados Unidos, lo que lo coloca en un escenario político adverso.

    Disputa por el orden mundial

    En opinión de Karina Ochoa, las motivaciones más visibles detrás de la agresión estadounidense —como el control del petróleo y de las rutas marítimas para el transporte de energéticos— solo representan la superficie del problema. A su parecer, existe un telón de fondo histórico y estructural que solo puede comprenderse desde una lectura descolonial.

    Explicó que, en el actual reordenamiento mundial, Estados Unidos ha quedado en desventaja frente a potencias emergentes como China y Rusia, países que han consolidado acuerdos comerciales y tecnológicos que les permiten sostener su propio poder económico.

    Frente a este escenario adverso, Washington recurre a una estrategia que se inscribe en una larga historia de colonialismo, primero europeo y luego estadounidense, especialmente tras su reposicionamiento como potencia hegemónica después de la Segunda Guerra Mundial.

    “Esta historia colonial ha sido una historia marcada y sellada en las memorias del poder, porque ha funcionado como garante del colonialismo y de todos los procesos de apropiación: no solo de los recursos naturales de los pueblos que fuimos colonizados, sino también de los territorios, de los cuerpos y de las vidas”, indicó la pensadora mexicana.

    Afirmó que Estados Unidos sabe que esta vía es la única que le queda para intentar mantenerse como potencia, dado que es uno de los países más endeudados del mundo, ha perdido terreno en la economía global y no posee reservas petroleras suficientes para sostener una hegemonía prolongada.

    En este contexto, Karina Ochoa insistió en que los pueblos deben asumir acciones, reflexiones y posicionamientos descoloniales, recordando que también poseen una larga memoria de liberación y resistencia.

    La guerra cognitiva

    En cuanto al rol de las redes sociales digitales y de las tecnologías contemporáneas como parte integral de la estrategia de la guerra imperial, Karina Ochoa señaló que estas están caracterizadas por la ausencia de ética, por el aniquilamiento y por la anulación. Precisó que Estados Unidos y sus aliados han ganado terreno en este ámbito no solo por el control que ejercen sobre medios y plataformas, sino porque han intentado construir verdades basadas en principios falaces.

    La socióloga descolonial argumentó que estas tecnologías se han convertido en un instrumento central de la llamada “guerra cognitiva”, una estrategia que busca naturalizar narrativas supuestamente orientadas a la lucha contra el narcotráfico, pese a que —recordó— Estados Unidos ha cooperado históricamente con organizaciones del crimen organizado y desorganizado, integrándolas a sus propias lógicas de dominio territorial y político.

    Ante a este panorama, la socióloga destacó la importancia del sentido crítico como herramienta para fisurar las narrativas impuestas. Recordó que, tras la incursión militar contra Venezuela, Donald Trump declaró, de manera acelerada, que ya había logrado la rendición y el control del país, afirmaciones que se desmoronaron con el paso de los días.

    Ochoa señaló que la convocatoria de la Asamblea Nacional de Venezuela, la designación de Delcy Rodríguez como presidenta encargada y la postura firme del presidente Nicolás Maduro ante la corte estadounidense evidenciaron que las versiones difundidas carecían de sustento. “El Gobierno de Venezuela sigue en pie, no hay caos interno. La autoridad nacional sigue ejerciendo la gestión política de este Estado-Nación soberano”, reiteró.

    Insistió en que apelar a la experiencia concreta y a la realidad vivida permite contrarrestar la desinformación que circula en las redes sociales digitales bajo la lógica de la guerra cognitiva. Subrayó, además, la necesidad de fortalecer el trabajo comunicacional comunitario, dialogando con la familia, los vecinos, las redes humanas más cercanas y las comunas para complementar información y construir análisis colectivos.

    Mensajes de dignidad

    De acuerdo con la socióloga mexicana Karina Ochoa, la breve aparición televisiva del presidente Nicolás Maduro durante su secuestro constituyó un gesto político de enorme relevancia. Aunque tuvo poco tiempo para hablar, afirmó que sus palabras apelaron directamente a la verdad.

    Cuando Maduro expresó: “Yo soy un hombre decente. Yo soy el presidente constitucional de Venezuela, y me considero un preso de guerra”, Ochoa consideró que realizó “ubicaciones muy precisas”, desmontando la narrativa construida en el marco de la guerra cognitiva y reposicionando el debate en el terreno de lo real: el secuestro del jefe de Estado y la incursión militar ilegal ejecutada por Estados Unidos.

    La pensadora descolonial destacó que las imágenes mostraron a un Maduro afectado físicamente, pero firme y sonriente, lo que calificó como un acto de dignificación. “No se vio a un hombre derrotado, sino a alguien seguro del respaldo de su pueblo. Yo creo que tanto Nicolás Maduro como Cilia Flores sabían que Venezuela no se arrodillaría y que, aun en condición de preso de guerra, debían mantener la confianza en la fuerza popular”, dijo.

    Señaló que esta postura contribuyó a desquebrajar la narrativa que durante meses intentó instalar dudas sobre la legitimidad del proceso electoral venezolano y sobre la estabilidad del país. “Nicolás Maduro no se presentó como un detenido cabizbajo, sino como representante de una nación, respaldado por amplios sectores de la sociedad y consciente de los riesgos que ha implicado para Venezuela construir, durante el último cuarto de siglo, una vía alternativa en nuestra América frente a las lógicas imperiales y neocoloniales”, expresó.

    A juicio de Karina Ochoa, Venezuela debe sentirse orgullosa de haber resistido una agresión que, en otros países —como Haití o diversas naciones del Medio Oriente— ha derivado en caos y desestabilización profunda. “Hoy eso no pasó en Venezuela y eso hay que tenerlo muy claro. Trump no ha logrado lo que pretendió y poco a poco se va evidenciando que no lo ha logrado”, afirmó.

    Reconoció que persisten desafíos para el Gobierno venezolano y para el pueblo de la Revolución Bolivariana, e insistió en la necesidad de mantener la esperanza, la alerta y la movilización. También llamó a tender puentes con otros pueblos, movimientos y Gobiernos que hoy se manifiestan y están dispuestos a respaldar a Venezuela en este contexto de agresión.

    La comuna como realidad

    Para Karina Ochoa, el horizonte estratégico frente a la agresión imperial pasa necesariamente por la comuna, a la que definió como “el corazón de la apuesta que se ha construido en Venezuela”.

    Señaló que esta propuesta —pensar al Estado como comuna y a la comuna como Estado— sigue en proceso de construcción y aún tiene mucho que aportar. “No es un camino sencillo porque implica crear algo nuevo en lugar de seguir rutas ya establecidas”, acentuó.

    La socióloga descolonial recalcó que el desafío central es construir la comuna, retomando la tesis planteada por Hugo Chávez en el Golpe de Timón, una orientación que —dijo— “ha sido desarrollada tanto por el gobierno encabezado por el presidente Nicolás Maduro como por el esfuerzo sostenido de un pueblo que ha resistido embestidas económicas, políticas y, ahora, militares”.

    Subrayó la importancia de volver a la raíz cuando la brújula colectiva parezca desviarse: regresar al origen, a los principios que dieron sentido e inspiración al proyecto bolivariano. Reafirmó que la comuna es sustento y principio; al estar en construcción, no ofrece “recetas de cocina”.

    Karina Ochoa, una de las pensadoras más destacadas de los Sures globales, llamó a repensarse a la luz de esos principios y horizontes. Destacó el carácter visionario del comandante Chávez, cuyos discursos circulan hoy nuevamente como guía para el pueblo. “Son totalmente vigentes”, afirmó.

    Por último, invitó a volver a esas directrices, “a escucharnos y a pensarnos desde la realidad de una comuna que ya no es solo horizonte, sino que ahora es una realidad”.

  • Autoridades de la Unacom anuncian el reinicio nacional de actividades formativas para este 12 de enero

    Autoridades de la Unacom anuncian el reinicio nacional de actividades formativas para este 12 de enero

    Caracas, 10 de enero de 2026.- Durante una reunión telemática con vicerrectores, vicerrectoras, formadores, formadoras y equipos regionales de la Universidad Nacional de las Comunas (Unacom), el rector Jorge Arreaza informó que este lunes 12 de enero de 2026 se reanudarán las actividades formativas en todas las instancias de la institución.

    Este llamado se articula con el anuncio de la presidenta encargada Delcy Rodríguez sobre el retorno a las actividades escolares en todo el país para la misma fecha, en medio del proceso de estabilización nacional tras los hechos del 3 de enero, cuando fueron secuestrados el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y la primera dama, Cilia Flores, por parte del Gobierno de Estados Unidos.

    “Les pido, queridos compañeros y compañeras: sé que a veces suena extraño, pero debemos volver a la normalidad, a las clases. Empezamos las comunidades de conocimiento para la transformación comunal a partir del lunes».

    En su intervención, el Rector advirtió que la agresión sufrida por el país el pasado 3 de enero podría repetirse, recordando que “¿ustedes creen que Donald Trump ya se cansó? No, no, no”. Ante ese escenario, instó a preparar a las Comunas para responder a lo esencial, especialmente en materia de producción de alimentos, siguiendo la orientación histórica de Kléber Ramírez.

    Destacó la importancia de que cada área de estudio aporte soluciones concretas a las necesidades comunales. “Volquémonos a eso. Quien esté estudiando ingeniería eléctrica debe pensar, por ejemplo, en cómo garantizar la electricidad necesaria para mantener la cadena de frío y conservar los alimentos en la Comuna. Quien esté en veterinaria, agroalimentaria o agroecología, tiene una vinculación directa con este objetivo. Pensemos en un proyecto que articule todo esto: un proyecto integrador de la Comuna que podamos proponer desde la Unacom para asegurar la autogestión en lo más elemental, que es el alimento”, alentó.

    El rector Jorge Arreaza insistió en que el país necesita señales claras de avance, control y estabilidad. “El lunes comienzan todas las universidades. Las instituciones de formato tradicional, de formación en sede, también arrancan ese día. Démosle confianza a nuestros estudiantes y transmitámosles la certeza de que avanzamos. Hablemos de la necesidad de ser autogestionarios, de contar con un proyecto que nos unifique en el territorio, de discutirlo con la Comuna y de ponernos al servicio de la Comuna en la ejecución de esos proyectos”, dijo.

    Llamó a quitar cualquier obstáculo interno para avanzar: “Este no es momento para estar cargando con rémoras. Quiten las dudas. Barran las intrigas. Eliminen los rumores. Garanticen la unidad”. Manifestó que la unidad debe ser, desde ahora, “nuestro único camino y nuestro único destino”, en defensa de la paz y del futuro de las generaciones actuales y venideras.

    Por último, Jorge Arreaza afirmó con certeza que “la Universidad Nacional de las Comunas va a ser una de las herramientas más poderosas para la construcción del Estado y de la sociedad comunal”.

    Por su parte, la vicerrectora de Formación e Investigación Comunal, Eulalia Tabares, llamó a los formadores y formadoras a iniciar con determinación el ciclo académico del lunes 12 de enero: “Arranquemos con fuerza y con firmeza”. Explicó que la Unacom estará monitoreando todas las comunidades de conocimiento para acompañar su desarrollo, precisar los días de encuentro y atender inquietudes, al tiempo que avanzan en la identificación de saberes territoriales que puedan socializarse a escala nacional.

    El vicerrector para la Economía Comunal, Hernán Vargas, resaltó el papel estratégico de la Unacom en la defensa integral del país. Afirmó que “esta universidad, más que nunca, tiene que asumir que debe ser un instrumento para generar las condiciones de vida que nos permitan disputar nuestra soberanía”. Además, subrayó que la Unacom debe contribuir a romper la desinformación y fortalecer la conciencia colectiva.

    La vicerrectora para la Democracia y Sociedad Comunal, Kelly Pacheco, destacó desde el territorio la importancia de fortalecer la cohesión nacional: “Es el momento de la unidad, de la unidad de nuestro pueblo”. Explicó que actualmente se realiza un levantamiento de los conucos familiares y de la vocación productiva de cada comuna. Señaló que estos serán los proyectos en los que la Unacom deberá profundizar para consolidar su papel en la transformación comunal.

  • Diputado Jorge Arreaza asegura que unidad de los poderes públicos es clave para Venezuela

    Diputado Jorge Arreaza asegura que unidad de los poderes públicos es clave para Venezuela

    Caracas, 7 de enero de 2026.- El diputado a la Asamblea Nacional, Jorge Arreaza, destacó la necesidad de que las instituciones del Estado funcionen plenamente frente a la compleja situación que atraviesa la República, tras los hechos ocurridos el pasado 3 de enero, cuando fueron secuestrados el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y la primera dama, Cilia Flores, por parte del Gobierno de Estados Unidos.

    Arreaza subrayó que, a menos de 24 horas de la instalación del Parlamento, se notificó al Poder Judicial (TSJ) sobre la activación de la Asamblea, enfatizando que “debe haber una corresponsabilidad más unitaria que nunca entre los poderes públicos”.

    En este sentido, llamó a respaldar a la presidenta encargada Delcy Rodríguez “desde todas las instancias de la institucionalidad venezolana, mucha comunicación y, por supuesto, que los intereses de la República estén siempre por encima y que el poder nacional se exprese desde las instituciones y desde el pueblo en las bases”.

    El diputado resaltó además el papel del pueblo venezolano, al que rindió homenaje por su nivel de conciencia y capacidad de respuesta ante la coyuntura. “Nuestro pueblo podemos rendirle homenaje, un pueblo con conciencia, un pueblo con un nivel de pulso de la situación impresionante que está volviendo a la normalidad, a sus actividades comerciales, económicas, de transporte, educativas, de trabajo, de empleo, pero conscientes y alertas de que solo protegiendo nuestra soberanía podremos nosotros garantizar la prosperidad y el futuro de nuestros hijos”, aseguró.

  • “En la Navidad encontramos siempre lo comunitario”

    “En la Navidad encontramos siempre lo comunitario”

    Caracas, 26 de diciembre de 2025.- “En la Navidad lo que encontramos siempre es lo comunitario: la comunidad. Y en la comunidad estamos todos, están todos, todos formamos parte de ella: hombres, mujeres, niños, niñas”. Así lo manifestó el músico y compositor venezolano Ignacio Barreto, rector de la Universidad Nacional Experimental de las Artes (Unearte) y viceministro de Identidad y Diversidad Cultural, durante el programa “En clave comunal”, transmitido por Radio Nacional de Venezuela.

    La edición inició con la interpretación de “El nacimiento” en la voz de Cecilia Todd, un aguinaldo que evoca la tradición de construir el pesebre como símbolo de unión familiar y comunitaria.

    Barreto agradeció la invitación de la periodista Nerliny Carucí y destacó que este espacio radial se ha convertido en un rito navideño compartido. Recordó al compositor Henry Martínez, autor del aguinaldo que abrió el programa, quien falleció recientemente y cuya obra retrata con afectividad la tradición del nacimiento en Venezuela.

    El rector de Unearte subrayó que el nacimiento, aunque se arma en los hogares, tiene un carácter comunitario: “No hay nada que enorgullezca más a una casa que mostrar a los vecinos su nacimiento, su pesebre”. Explicó que las piezas usadas —animalitos con orejas rotas, figuras desgastadas por el tiempo— poseen un valor mágico y místico, pues no se trata de objetos comerciales, sino de símbolos que transmiten memoria y afecto.

    Añadió que la preparación del nacimiento reúne a la familia y genera una “sana competencia” entre vecinos por la creatividad y las novedades que cada pesebre incorpora. Relató que en comunidades como Curiepe y Higuerote, en el estado Miranda, existen casas reconocidas por sus nacimientos, que se convierten en puntos de visita obligada durante las festividades, especialmente en la cabalgata de los Reyes Magos.

    En Caracas, Ignacio Barreto mencionó la tradición de la Biblioteca Nacional, donde cada año los trabajadores elaboran un nacimiento temático como expresión de compañerismo y espíritu colectivo. Uno de los más recordados fue el nacimiento ambientado en la Cueva del Guácharo, con estalactitas y estalagmitas recreadas para sorprender a los visitantes. “Ese espíritu colectivo lo tenemos en Venezuela, pero se exalta mucho en la época navideña”, expresó.

    Para el músico, las tradiciones navideñas en los Andes venezolanos poseen una belleza particular que se mantiene viva en las comunidades. Relató que, en su vida diaria, en Caracas él comparte con vecinos provenientes de Lobatera, estado Táchira, quienes conservan la costumbre de preparar un pesebre cada año, transmitido de generación en generación.

    Barreto destacó, además, la tradición de la parranda del 30 de diciembre en La Carlota, que ya suma 45 años de historia y que se ha convertido en un rito comunitario. Explicó que los vecinos están promoviendo su inscripción en el Censo del Patrimonio Cultural, como reconocimiento a esta práctica que fortalece la identidad y la memoria colectiva.

    La alegría como resistencia

    Para el compositor Ignacio Barreto, la Navidad en Venezuela tiene un carácter especial porque, pese a las adversidades, la alegría permanece como signo de identidad colectiva. “Nadie nos quita la alegría; somos un pueblo alegre y sabemos que estamos enfrentados nada más y nada menos que al imperio más poderoso del mundo, pero ese imperio no nos va a quitar a nosotros la alegría de la Navidad”, afirmó.

    Barreto recordó que, aunque siempre existen personas que rechazan esa alegría, la tradición musical ha sabido retratar a los “malhumorados” desde el siglo XIX. En tal sentido, mencionó el aguinaldo caraqueño “Tún tún, ¿quién es?” ―sonado en el programa―, recopilado por el maestro Vicente Emilio Sojo, que describe con humor a quienes se incomodan con la celebración navideña.

    Destacó la interpretación del tema por el grupo Rucaneo del Mabil, con el maestro Ismael Querales como solista, quien además rinde homenaje a su padre, Teodoro Capriles, antiguo integrante de la agrupación de aguinaldos de Sojo. Según Barreto, Querales logra transmitir con histrionismo cómo “cada vez que triunfa la paz, cada vez que triunfa la sensatez, se ponen así [los malhumorados], se engrinchan”, dijo jocosamente.

    Platicó que este relato musical trata de unos parranderos que llegan a cantar a la puerta de un vecino que, molesto por la Navidad, se niega a levantarse de su cama.

    Convivencia desde el amor

    En opinión de Ignacio Barreto, rector de la Universidad Nacional Experimental de las Artes, la convivencia con quienes no creen en la Navidad debe gestionarse siempre desde el amor. “Sería una enorme contradicción ponerse inquisitorial: todo lo contrario”, afirmó, enfatizando en que la celebración trasciende lo religioso y se expresa en lo humano.

    El músico subrayó que la Navidad es un espacio para demostrar humanidad y mantenerla en la cotidianidad como principio rector. “Al final, yo creo que terminamos seduciéndolos”, señaló.

    Rechazó cualquier actitud de señalamiento o satanización hacia quienes no participan de las festividades decembrinas: “Eso no va a amargar a nosotros nuestra Navidad. Pero no es nuestro papel ni el señalarlos, ni el satanizarlos”.

    Barreto coincidió con la periodista Nerliny Carucí en que la modernidad ha impuesto procesos de secularización, pero destacó que la espiritualidad no pertenece exclusivamente a una religión o iglesia. “La espiritualidad se manifiesta de miles de maneras. Y en esa diversidad es que hay esa diversidad a la que tenemos que defender”, declaró.

    Tradiciones desde la conciencia crítica

    A juicio de Ignacio Barreto, viceministro de Identidad y Diversidad Cultural, las tradiciones deben ser asumidas con conciencia crítica, pues los antivalores del colonialismo —como el patriarcado, el racismo— pueden permear incluso las manifestaciones culturales más arraigadas.

    “No podemos idealizar la tradición, tenemos que ser sumamente críticos con eso y mantener el pensamiento crítico en torno a eso”, advirtió, señalando que algunas expresiones musicales tradicionales reproducen rasgos machistas, xenófobos u homófobos que deben ser superados.

    El músico subrayó que la esencia de la tradición no está en esas exclusiones, sino en lo espiritual, y en lo espiritual no puede haber diferencias de género ni discriminación. “Lo que mantiene la tradición tiene que ver con lo espiritual”, afirmó.

    Barreto destacó que en el ciclo festivo navideño lo que se encuentra siempre es lo comunitario: “En la comunidad, repito, están todos, estamos todos, todos estamos en la comunidad: las mujeres, los hombres, los afrodescendientes, los indígenas, los que llegaron de otras tierras para aceptarse en este país”.

    La Navidad y la madre tierra

    Desde la perspectiva de Ignacio Barreto, músico venezolano, las tradiciones navideñas también implican un reconocimiento a la madre tierra. Explicó que muchas de estas prácticas son anteriores o distintas a la religión católica y que se han ido adaptando con el tiempo.

    Señaló que es muy probable que Jesús de Nazaret no haya nacido el 24 de diciembre, pero la fecha se fijó, porque coincide con el solsticio de invierno, momento en que se celebra el renacimiento de la naturaleza no humana.

    “La naturaleza renacerá pronto y en el invierno simplemente es un momento del resguardo, del descanso de la naturaleza para después volver otra vez a surgir”, expresó.

    Barreto recalcó que parte de las convicciones descoloniales se fundamentan en la sabiduría de los pueblos originarios, que han mantenido un equilibrio y una relación de confianza con la naturaleza no humana. “Al contrario de lo que ocurre con la modernidad, está siempre ese respeto a la madre tierra”, aseguró.

    El viceministro destacó la riqueza de las tradiciones navideñas en el oriente del país, particularmente en Nueva Esparta y Sucre, donde los aguinaldos y parrandas mantienen un vínculo estrecho con la naturaleza.

    Mencionó al grupo Los Topotopos de Margarita, intérpretes de un aguinaldo dedicado a Jesús Silva, conocido como “Al guanaguanare”, uno de los grandes compositores populares de la región.

    Barreto recordó que Silva fue autor de temas emblemáticos como “Guanaguanare”, popularizado por Nancy Ramos, y señaló que en la tradición oriental los aguinaldos suelen estar inspirados en la flora, la fauna y el mar. “Generalmente los aguinaldos orientales tienen siempre una temática que va relacionada con la naturaleza, o con las flores del campo, o con la fauna”, explicó.

    En Sucre, refirió los aguinaldos de María Rodríguez, mientras que en Nueva Esparta resaltó los de Chelias Villarroel, todos con referencias al entorno natural.

    Cantar a la comunidad

    Para Ignacio Barreto, comprender el significado de la Navidad implica reconocer el pasado y entender los procesos que han precedido a la humanidad. “Para avanzar debemos saber de dónde venimos y debemos, además, entender todo ese proceso que nos ha precedido”, afirmó.

    Resaltó que la evolución no debe entenderse en términos darwinianos, sino como un hecho cultural. Conocer esos avances, añadió, permite tener mayor claridad en el camino que se debe construir comunitariamente.

    El programa concluyó con un gesto musical de Ignacio Barreto, quien interpretó versos de un aguinaldo tradicional acompañado con música de “Parranda del Niño” en las Voces Risueñas de Carayaca. En su canto, evocó la paz, la fraternidad y el deseo de una feliz Navidad para las comunas, resaltando la unión de San José, la Virgen, el niño y los pastores como símbolos de bendición.

    “San José y la Virgen, el Niño y pastores,

    brindan bendiciones a los pescadores,

    brindan bendiciones a los pescadores.

    El niño Jesús, que vive en la sierra,

    no quiere que al pueblo lo alcance la guerra,

    no quiere que al pueblo lo alcance la guerra.

    Los Tres Reyes Magos, junto a Nicolás,

    quieren para el mundo que triunfe la paz,

    quieren para el mundo que triunfe la paz.

    Para las comunas, con toda humildad,

    deseamos que tengan feliz Navidad,

    deseamos que tengan feliz Navidad.

    Le canto a Nerliny y al pueblo que adora,

    viva Curarigua, que viva Carora,

    viva Curarigua, que viva Carora”.

  • Maestras comunales venezolanas trabajan en descolonizar saberes y prácticas educativas

    Maestras comunales venezolanas trabajan en descolonizar saberes y prácticas educativas

    Caracas, 11 de diciembre de 2025.- “Es importante que las maestras y los maestros reconozcan y se apropien de los saberes y haceres de la comuna. Que la educación que se imparta en cada escuela se nutra también del saber comunitario”. Así lo dijo la profesora Zaida Echarry al abordar las miradas sobre la comunalización de la educación.

    Echarry explicó que este proceso no se limita al conocimiento académico, sino que integra también el saber empírico de los pueblos. Recordó que esta visión se inspira en el pensamiento de Simón Rodríguez, quien defendía el “aprender haciendo”, y que hoy se puede ver en el Vicerrectorado de Comunalización de la Educación de la Universidad Nacional Experimental del Magisterio Samuel Robinson.

    La profesora Mirna Monserrat Fernández complementó que esta universidad, creada hace siete años, aunque joven, ya resuena en todo el territorio nacional. Con sede principal en la torre del Ministerio del Poder Popular para la Educación, funciona como una institución territorializada. “Nosotros somos formadores de maestros y, por supuesto, tenemos presencia allí. Estamos en cada escuela, acompañando y construyendo educación desde el territorio”, apuntó.

    Fernández subrayó que se trata de la única universidad de maestros que cuenta con un Vicerrectorado de Comunalización de la Educación, lo que constituye un enlace directo entre escuela y comuna. “La comuna va avanzando a pasos gigantescos en nuestro territorio nacional y la escuela no puede quedarse atrás”, señaló durante su participación en el programa radial “En clave comunal”, transmitido por Radio Nacional de Venezuela (RNV).

    El maestro como agente de descolonización

    Para Mirna Monserrat Fernández, maestra en ciencias sociales, la tarea de comunalizar la educación es compleja porque implica enfrentar las huellas de la colonialidad que aún persisten en la conciencia colectiva.

    “Es difícil la tarea. Por eso es que el maestro no puede estar colonizado. El maestro tiene que brillar en su pensamiento”, afirmó, reivindicando la necesidad de una formación inspirada en el pensamiento original planteado por Samuel Robinson y en la pedagogía crítica de Paulo Freire.

    Fernández advirtió que la falta de identidad nacional y la influencia de culturas ajenas, transmitidas de manera directa a través de la tecnología, han debilitado el vínculo con los saberes ancestrales. “Nos huele mal tener orígenes de nuestros indígenas. Y eso es lo que nos ha llevado a asumir una cultura equivocada, que hoy se encuentra en boga entre nuestros jóvenes. Es allí donde entra la escuela, es allí donde está el maestro formado para impulsar una nueva transformación con enfoque comunitario”, manifestó.

    Sobre el tema de la transformación curricular en Venezuela, Mirna Monserrat Fernández expresó que esta debe surgir de la vida comunitaria. “Eso nace en la comuna. Y es lo que nosotros estamos insistiendo, que el maestro debe formarse en, por y para la comuna. Allí está la clave: los saberes del pueblo (el pueblo autoconsciente y soberano), el saber del poder popular, el convivir en comunidad”, aseguró.

    La docente explicó que la base de cualquier cambio educativo debe estar en los espacios donde niños, niñas, padres y representantes hacen vida cotidiana. “La transformación curricular debe nacer en la comunidad, en la comuna donde nuestros niños y niñas hacen vida y donde nuestros padres y representantes conviven. Es allí donde debemos recoger esa esencia y esos saberes que brotan y se han venido forjando desde la historia en cada una de nuestras comunas”, insistió.

    Educación en clave de descolonización

    En conversa con la periodista Nerliny Carucí, la directora de movimientos sociales Zaida Echarry opinó que la ciencia no debe imponerse como conocimiento superior, sino ponerse al servicio de los saberes y haceres de los pueblos.

    Recordó que desde 1492 se instaló una modernidad sostenida por la colonialidad, y que hoy el desafío es avanzar en un proceso de descolonización. Ese camino, explicó, se concreta en el Vicerrectorado de Comunalización de la Educación, concebido como un espacio para descolonizar el pensamiento de maestras y maestros.

    Echarry señaló que anteriormente los docentes vivían aislados de la realidad de las comunidades. Actualmente, desde el Movimiento Pedagógico Nacional Robinsoniano, los educadores se organizan para participar en los procesos comunitarios y en las consultas nacionales. “Es parte de la descolonización: son procesos que, aunque todavía pequeños, cobran sentido frente a nuestra larga historia de más de 500 años de colonización. Son precisamente estos procesos los que hoy nos permiten acercarnos más y ser parte activa de las comunas”, declaró.

    Con respecto a la descolonización, la docente expuso que no es solo un ejercicio intelectual, sino un proceso cotidiano que transforma la manera de mirar, sentir y relacionarse con la comunidad. Relató su experiencia como maestra en la escuela Comandante Supremo Hugo Rafael Chávez Frías, ubicada en el urbanismo La Limonera, donde comprendió que, para establecer un verdadero vínculo, con la comunidad debía conocer sus prácticas, sus saberes y su identidad.

    “Estar en esa comunidad, aprender sus haceres y saberes, cómo sembraban, lo importante que era para ellos su parte de identidad, cómo se reconocían, eso me ayudó a mí y a mis estudiantes”, explicó.

    Para Zaida Echarry, este acercamiento fue profundamente transformador, pues reafirmó que la comuna no es únicamente una instancia política, sino una forma de relación humana.

    Formar al maestro comunal desde la raíz

    Según Mirna Monserrat Fernández, doctora en Ciencias Pedagógicas, el compromiso de formar maestros comunales ha sido uno de los grandes retos de la Universidad Nacional Experimental del Magisterio Samuel Robinson.

    “Nuestra universidad, muy pequeña, tiene siete años de gestación, de haberla parido esta Revolución Bolivariana, y que para formar a un maestro distinto, a un maestro comunal, para nosotros ha sido un gran reto”, expresó.

    Subrayó que el maestro comunal debe enseñar desde la recuperación de los ancestros y las raíces, construyendo una identidad nacional verdadera, sin menosprecios, y basada en la esencia de los saberes que nacen y conviven en la comuna. Para ello, señaló, es indispensable que el maestro descolonial se forme con unas herramientas específicas como la asamblea, la cartografía socioeducativa y el reconocimiento de cómo los saberes del pueblo ayudan a formar a niños y niñas con el deseo de comuna.

    Asimismo, planteó la importancia de la comunalidad como práctica cotidiana, vinculada a la querencia y la topofilia: “Ese amor por los espacios de vida —las casas, las cuadras, la escuela, el CDI— y la experiencia de recorrerlos y convivirlos a diario. Para nosotros, es indispensable en la formación del maestro comunal”, recalcó.

    En cuanto a los retos que enfrenta el maestro comunal en Venezuela, la profesora Fernández dijo que son múltiples y atraviesan tanto lo tecnológico como lo humano. “El maestro tiene desafíos incluso del ser”, señaló.

    Destacó que el momento histórico que vive el país exige un compromiso profundo, pues está en juego la posibilidad de seguir siendo en esencia venezolanos. “Nos estamos jugando la historia, nos estamos jugando el poder ser realmente”, enfatizó.

    Cultura digital

    A juicio de la profesora venezolana Zaida Echarry, la cultura digital tiene un efecto de borradura sobre los saberes y haceres de los pueblos, anulando la memoria histórica y debilitando la comunalidad. “La comunalidad es el espíritu de vernos desde la otredad, de ver cómo estamos, de ayudarnos y entreayudarnos; de ahí nace la comunalización”, explicó.

    Echarry advirtió que el uso del teléfono desvincula a las personas de la realidad, alejándolas de la parte humana y espiritual. “Estamos alienados. Cada día nos estamos alejando más de la familia, de la sociedad y del espacio donde nosotros estamos viviendo”, indicó.

    Identidad y orgullo nacional en la formación de los jóvenes

    Sobre el papel del maestro en tiempos de guerra cognitiva, Mirna Monserrat Fernández dijo que debe estar orientado en el pensar y actuar siempre en función de la formación de niños, niñas y adolescentes, quienes representan el futuro de Venezuela.

    Fernández insistió en que los jóvenes deben ser formados con amor propio y con la certeza de ser venezolanos. “Que se sientan realmente profundamente venezolanos. Y este sentimiento va más allá, quizás, de cantar el himno o de arroparse con nuestra bandera; se trata, más bien, de lograr que nuestros saberes y nuestros ancestros se sientan orgullosos de que somos venezolanos, haciendo que esos saberes se renombren y se realcen en cada uno de los días de sus vidas”, puntualizó.

    Manos a la siembra: identidad y memoria comunitaria

    Para Zaida Echarry, reconectar a las juventudes con la tierra y con la cultura ancestral pasa por fortalecer programas como Manos a la siembra, iniciativa que —afirmó— se ha mantenido en el tiempo y sigue siendo impulsada por la Universidad Nacional Experimental del Magisterio Samuel Robinson junto a maestras y maestros en todo el país.

    La directora de movimientos sociales destacó que, aunque no todos saben sembrar, muchos padres de los estudiantes sí poseen ese conocimiento, transmitido como parte de su identidad. Recordó un congreso de docentes en el estado Zulia, donde se resaltó la importancia del calendario agrícola como guía cultural para la siembra. “Así como ellos luchaban y hablaban de su identidad, así tiene que hablar cada una de nuestras comunas”, señaló.

    La profesora subrayó que la cartografía socioeducativa es una herramienta clave para indagar en los espacios comunitarios cuáles son los lugares productivos y qué se cultivaba anteriormente. “Es importante la historia de nuestros territorios”, reiteró.

    Soberanía alimentaria y proyectos comunitarios

    De acuerdo con Mirna Monserrat Fernández, la soberanía alimentaria constituye una de las líneas de investigación más relevantes del Vicerrectorado de Comunalización de la Educación. Explicó que actualmente están en concreción un proyecto de siembra de tilapias en el estado Carabobo, junto a otras iniciativas vinculadas al patrimonio cultural de la Ruta del Cacao y la Ruta del Mango.

    La maestra en ciencias sociales relató que hace dos meses se desarrolló un proyecto en cinco municipios del estado Sucre, centrado en la Ruta del Cacao, donde participaron comuneros, productores, maestros y miembros de la Defensa Civil en un diplomado no conducente a grado.

    “Esto fue de gran valía para estos cinco municipios, porque de allí emergieron muchísimos proyectos comunitarios: la producción de bombones, de tortas; los mismos productores y las amas de casa que estuvieron con nosotros estudiando en este proyecto, en este diplomado, realizaron múltiples iniciativas de emprendimiento que les sirvieron para su beneficio propio y, además, asumieron ese reto ancestral. Este diplomado resultó muy provechoso para todos ellos”, contó Fernández.

    El llamado al maestro comunal

    Para finalizar su participación en el programa “En clave comunal”, Zaida Echarry hizo un llamado a las maestras y los maestros para que se incorporen a la Universidad Nacional Experimental del Magisterio Samuel Robinson. “El maestro debe experimentar la comuna para que sea valorado dentro de la comuna, para que sea valorado desde ese liderazgo positivo para nuestros niños, niñas y adolescentes”, expresó.

    Por su parte, Mirna Monserrat Fernández invitó a comenzar por reconocerse como maestros comunales, recordando que cada docente, además de ser maestro, pertenece a la comunidad.

  • “Pueblo a pueblo, hacemos más fuerte el trabajo en la producción sana de alimentos”

    “Pueblo a pueblo, hacemos más fuerte el trabajo en la producción sana de alimentos”

    Caracas, 3 de diciembre de 2025.- “Cuando el Comandante Chávez afirmó ‘Comuna o nada’, nos estaba entregando la respuesta: el pueblo, organizado en comunas, tiene la capacidad de proyectarse hasta los espacios más amplios e infinitos”. Así lo dijo Laura Lorenzo, coordinadora nacional del Plan Venezolano de Producción Comunitaria de Alimentos Pueblo a Pueblo, al recordar que este proyecto se ha convertido en una experiencia concreta de articulación entre campo y ciudad.

    Durante su participación en el programa radial “En clave comunal”, Lorenzo explicó que Pueblo a Pueblo nació en Carache (estado Trujillo) en 2015, inspirado en el legado de las luchas campesinas de los años sesenta y en la organización popular que ya se expresaba en la Comuna Chávez y Bolívar.

    Contó que desde allí comenzó a tejerse una red que enlazó territorios productivos rurales con comunas urbanas como El Panal 2021 y Amalivaca, ambas ubicadas en Caracas, y las mujeres organizadas de San Agustín del Sur. La lógica: acortar la distancia entre campo y ciudad, reconocerse como un solo sujeto y planificar la producción de acuerdo con las necesidades de consumo de las comunidades rurales y urbanas.

    Laura Lorenzo, quien es integrante de la Comuna Chávez y Bolívar, relató que en sus primeros cinco años de trabajo, antes de la pandemia, el plan logró distribuir más de 4,5 millones de kilos de alimentos —frutas, verduras, hortalizas, maíz y azúcar— en 251 jornadas semanales de abastecimiento comunal, atendiendo directamente a más de 300 familias. La experiencia se consolidó como respuesta a la guerra económica, generando puntos de abastecimiento alternativos y extendiendo su alcance hacia las escuelas. Desde 2018, y con mayor intensidad a partir de 2022 tras un encuentro con el presidente Nicolás Maduro, Pueblo a Pueblo atiende mensualmente a más de 100 000 niños, niñas y adolescentes en el Distrito Capital y otras ocho entidades del país, garantizando el suministro de 100 toneladas de alimentos frescos.

    Precisó que el plan Pueblo a Pueblo se sostiene fruto de la participación directa de las familias campesinas organizadas. “Aproximadamente, tenemos 450 familias campesinas que, dependiendo del ciclo productivo, aportan su producción a estos espacios”, explicó.

    La coordinadora nacional agregó que a este esfuerzo se suman las familias pescadoras del estado Sucre, quienes han fortalecido la distribución de alimentos en las comunidades. “Estamos trabajando con 20 compas de San Miguel Maconta y de Yaguaraparo que están aportando el pescado que se está distribuyendo en este momento”, señaló.

    La lucha por un “suelo vivo”

    En el desarrollo del plan Pueblo a Pueblo, la ingeniera agrónoma Laura Lorenzo destacó que uno de los aspectos más importantes ha sido el acompañamiento permanente a las comunidades y el intercambio de saberes.

    Expuso que este proceso busca contrarrestar la lógica de la agricultura “moderna”, que tiende a separar a la gente de la tierra y a imponer prácticas sintéticas y transgénicas que deterioran los suelos. “Esas prácticas están desangrando la tierra porque lo que están haciendo es dejándonos sin tierra”, advirtió.

    Subrayó que el debate productivo se centra en cómo abandonar el uso de agroquímicos —a los que llamó venenos— y recuperar la relación ancestral de cuidado con la tierra.

    Para enfrentar este desafío, el movimiento ha impulsado talleres, asambleas y reuniones en los territorios, además de iniciativas concretas como la creación de biofábricas. Dijo que estos espacios permiten a las familias campesinas producir insumos para la siembra, incluidas las semillas, reduciendo la dependencia de marcas comerciales y de importaciones.

    En conversa con la periodista Nerliny Carucí, Laura Lorenzo resaltó que actualmente hay productores en Caracas que están sembrando con semillas propias de cilantro, cebollín y ajo porro, rubros que tradicionalmente dependen de semillas extranjeras.

    La barquisimetana se refirió también a las alianzas con organizaciones campesinas de otras regiones, como los Productores Integrales del Páramo (PROINPA), cuyo trabajo en la producción de semillas de papa y otros cultivos fue reconocido este año por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).

    “Pueblo a Pueblo está enmarcado en cómo hacemos más fuerte el trabajo en la producción sana de alimentos, reconociendo el papel de la tierra y que la tierra es un ente vivo. Por eso tenemos nuestro lema de ‘suelo vivo’, y es eso lo que tenemos que cuidar para garantizar la producción de alimentos en este momento y para las futuras generaciones”, afirmó Lorenzo.

    Ruralizar la ciudad

    Para Laura Lorenzo, el reto de Pueblo a Pueblo no se limita a producir alimentos, sino a transformar los imaginarios heredados de la llamada _revolución verde_, que separaron a la población urbana de la madre tierra y de la vida del campo, donde se cultivan los alimentos.

    “Aquí es muy importante el intercambio que hay, el intercambio que tiene que haber de saberes, para ir deslastrándonos de toda esa información que nos han venido metiendo desde hace mucho tiempo”, explicó.

    La comunera señaló que ese acercamiento se concreta cuando las comunas urbanas visitan los espacios productivos en Carache (Trujillo), Sucre, Yaracuy o Lara, y reconocen los lugares dónde se cultivan el tomate, la papa o la cebolla, visibilizando el papel de las familias campesinas que históricamente han sido invisibilizadas.

    Apuntó que a partir de ese contacto, las comunidades urbanas descubren que también pueden sembrar en sus propios espacios, incluso en las escuelas, donde se desarrollan iniciativas como los Conucos Escolares Carlos Lanz, impulsados por el Ministerio de Educación de Venezuela. Indicó que allí los niños producen cebollín, ají y otros rubros que necesitan para hacer los aliños.

    Lorenzo recordó que la pandemia fue un momento clave para resignificar la producción, cuando muchas familias se dieron cuenta de la importancia de volver al campo y producir alimentos básicos como huevos, carne de cerdo o conejo, además de hortalizas. “La principal herramienta que hemos tenido como plan es el acercamiento, que la gente conozca, que se conozcan las familias campesinas y las familias que consumen”, afirmó.

    De acuerdo con Laura Lorenzo, el intercambio de saberes entre el campo y la ciudad es la clave para eliminar las distancias entre ellos y consolidar la idea de que todos tienen la capacidad de producir alimentos.

    Aprendizajes junto al pueblo

    Laura Lorenzo manifestó que los aprendizajes más valiosos de estos diez años de Pueblo a Pueblo provienen directamente de la gente. Recordó que su formación académica estaba orientada a atender grandes empresas y terratenientes, pero fue el contacto con las comunidades lo que le enseñó el verdadero sentido de sembrar.

    “Con mucha humildad, aprendí de la comunidad, al igual que varios compañeros que integramos el plan. Aunque tuvimos la oportunidad de asistir a una universidad, reconocemos que quien verdaderamente nos graduó fue nuestro pueblo. Un pueblo humilde —y digo humilde, porque lo es en esencia—, por cuanto sabe compartir sus conocimientos”, afirmó.

    Enfatizó la capacidad de las familias campesinas para planificar una siembra en minutos, a partir del conocimiento que tienen sobre los ciclos de la madre tierra. “Yo creo que uno de los momentos que más orgullo nos da de tener este contacto directo es cuando te sientas a planificar una siembra y llega uno de nuestros compañeros campesinos: en apenas quince minutos te elabora todo lo que a nosotros, como ingenieros, nos tomaría buscar información, revisar y consultar libros. Ellos lo hacen en quince minutos”, subrayó.

    Para Lorenzo, esa sabiduría práctica ha sido fundamental para sostener el plan frente a la agresión del imperialismo occidental contra el país. “Los pueblos se mantienen, los pueblos resisten. Y nuestro pueblo, independientemente de toda esa guerra, sigue sembrando”, destacó.

    La comunera relató que, pese a los problemas con el combustible o las semillas (como consecuencia de los efectos de la agresión imperialista contra Venezuela), las comunidades siempre han encontrado soluciones. Esa capacidad de resolver y de mantener la producción ha sido clave para enfrentar la propaganda y las adversidades.

    “Cuando aquí nos escondieron los alimentos, cuando la gente tenía que hacer cola y no había harina precocida, ni pasta, ni arroz, estaba entonces la auyama, la papa, la zanahoria, la yuca. O sea, estaba nuestro pueblo produciendo”, evocó.

    Laura Lorenzo aseguró que esa resistencia productiva es la mayor enseñanza de un pueblo que garantiza la continuidad de la vida y la soberanía alimentaria.

    Cultivos y producción comunitaria

    En su balance, Laura Lorenzo detalló la diversidad de alimentos que se producen actualmente bajo el plan Pueblo a Pueblo en distintos territorios del país. En el estado Mérida, específicamente en Santo Domingo, se cultivan zanahoria, papa, remolacha, cebolla, cebollín y cilantro. En Barinitas, en el municipio Bolívar, estado Barinas, la producción se centra en el plátano y se articula con la atención de las escuelas, integrando el trabajo productivo con la formación educativa.

    En Portuguesa, la Comuna Chiriguare en Ospino impulsa la siembra de topocho, plátano y yuca, mientras que en Lara la producción se extiende por los municipios Jiménez, Morán e Iribarren, con rubros como cambur, cebolla, calabacín, pepino, remolacha, cebollín y apio España.

    La coordinadora nacional del Plan Pueblo a Pueblo resaltó también el trabajo en Yaracuy, en el municipio Veroes, considerado cuna afrodescendiente, donde se producen plátano, auyama y yuca. En Anzoátegui, el municipio Anaco ha activado la producción de maíz y hortalizas como calabacín y pepino. En Sucre, el plan se desarrolla en la zona costera de Cruz Salmerón Acosta y Yaguaraparo, con camarones y pesca artesanal, además de experiencias en Carúpano con pescadores/as organizados/as.

    “También hemos tenido un contacto productivo en el estado Cojedes, donde la gente está produciendo. Allí destacan cultivos de melón, yuca y apio; en fin, todo ese esfuerzo productivo que enlaza la zona cercana del llano con la parte central, y que se trabaja junto a los compañeros de la región”, dijo.

    En Caracas, se cultivan hortalizas como cebollín, apio España, ajo porro, tomate, pepino y calabacín.

    Laura Lorenzo agregó que, en el Distrito Capital, Pueblo a Pueblo trabaja en la Cota 905 atendiendo escuelas y proyectando la recuperación de zonas forestales y siembra junto a la Comuna Soberanía y Libertad. También se articulan iniciativas con la Comuna Sueño de Zamora en la parroquia El Valle, con la Radio Negro Primero en la parroquia Altagracia, donde se realizan intercambios de saberes.

    El agua como derecho humano

    Para Laura Lorenzo, coordinadora nacional del Plan Pueblo a Pueblo, el debate sobre el agua ocupa un lugar importante en las discusiones de este movimiento. Refirió que ya se han realizado tres conversatorios —en la Cota 905, en la parroquia La Vega y en San Agustín del Sur— donde se aborda el agua como un derecho humano y no como un negocio. “Para los grandes consorcios internacionales, el agua es un negocio: no es un derecho humano”, advirtió.

    Explicó que, junto a compañeros del Instituto Nacional de Parques (Inparques), se han impulsado actividades para proteger las zonas de amortiguación en los parques nacionales, donde nacen ríos y montañas vitales para el abastecimiento. Con acciones de reforestación y cuidado comunitario, señaló que Venezuela aún está a tiempo de evitar el escenario que ya viven otros países, donde el agua se comercializa como un bien de lujo.

    “Aquí en Venezuela todavía estamos a tiempo de detener esos procesos de destrucción, en especial los originados por la deforestación y por el mal cuidado que algunos conglomerados humanos han tenido con el agua, producto de los imaginarios modernos. Precisamente porque estamos a tiempo, podemos revertir los daños que ya se han iniciado en lo que respecta al recurso hídrico. Y, por supuesto, debemos garantizar que nuestras comunidades campesinas, así como las que habitan en urbanizaciones y zonas urbanas, tengan acceso al agua. El agua es un derecho humano”, declaró.

    En su meditación, Laura Lorenzo reafirmó que el agua es un elemento esencial para la vida y para la producción de alimentos, por lo que ocupa un lugar central en las discusiones de las comunas. “Sin agua nosotros no podemos vivir, ni producir alimentos”, afirmó.

    Ilustró que en varios proyectos se ha incorporado la práctica de la siembra de agua, a través de la reforestación de las orillas de los ríos y la plantación de frutales como el aguacate, acciones que ayudan a preservar las fuentes de agua.

    Acentúo la importancia de reflexionar sobre cómo los sistemas productivos inciden en el uso del agua y la necesidad de evitar su desperdicio. “Las plantas consumen agua y así tienen un consumo limitado; no necesitan agua de más”, señaló.

    La ingeniera Laura Lorenzo indicó que estos procesos de conocimiento se fortalecen mediante talleres y actividades en los territorios donde están asentadas las comunas productivas. “Es necesario, sobre todo en lo que respecta a la canalización del agua de lluvia y al respeto de sus ciclos. Nosotros no contamos con cuatro estaciones, sino con un ciclo de lluvias y un ciclo seco; de allí surge la pregunta de cómo realizar la planificación en función de la disposición de agua existente”, expresó.

    La descolonización del estómago

    Según Laura Lorenzo, uno de los desafíos más profundos de Pueblo a Pueblo es transformar los patrones de consumo impuestos por la lógica de los alimentos ultraprocesados y recuperar la tradición culinaria autóctona. “¿Cómo descolonizamos y cómo cambiamos esos patrones introducidos de consumo que han afectado nuestra producción nacional?”, planteó.

    Recordó que muchos rubros como el quinchoncho, los distintos tipos de frijol o la arepa pelá fueron desplazados por productos industrializados.

    Explicó que este proceso se trabaja en talleres y encuentros comunitarios, donde se promueve la consigna de “comer lo que producimos”, de acuerdo con prácticas responsables con la madre tierra. Para ello, el movimiento Pueblo a Pueblo ha elaborado dos recetarios y avanza hacia un tercero, con un enfoque en la cocina conuquera, que busca rescatar los olores, sabores y colores de la comida tradicional, así como la práctica de comer en familia y en comuna.

    Lorenzo señaló que se han incorporado procesos mínimos de transformación de alimentos, como la hidratación y los encurtidos, para prolongar su vida útil y diversificar la dieta. Entre los productos que se están presentando, figuran pasta de tomate y encurtidos de calabacín y pimentón, elaborados directamente por las comunidades.

    “Así vamos recuperando lo sabroso que es comer en comuna y lo sabroso que es comer lo que estamos produciendo, de acuerdo con nuestras formas de cultivar, además con todos esos colores hermosísimos que tienen nuestros cultivos tanto en el campo como cuando los llevamos a la mesa”, afirmó.

    Para culminar su participación en el programa “En clave comunal”, la coordinadora nacional del Plan Venezolano de Producción Comunitaria de Alimentos Pueblo a Pueblo, Laura Lorenzo, dejó a disposición su contacto celular para los que quieran interactuar con este movimiento venezolano: +58 0416-5603187.

  • En seminario Navidad Productiva debaten propuestas hacia un modelo económico comunal para la vida

    En seminario Navidad Productiva debaten propuestas hacia un modelo económico comunal para la vida

    Caracas, 4 de diciembre de 2025.- En Caracas se realizó el seminario “5ta Navidad Productiva con Transparencia, Acción y Compromiso”, promovido por el Viceministerio del Sistema de Formación Comunal y Movimientos Sociales del Ministerio del Poder Popular para las Comunas, Movimientos Sociales y Agricultura Urbana.

    La jornada tuvo como propósito analizar los modelos de economía comunal y explorar las potencialidades productivas de los territorios, con el fin de formular propuestas para la creación de Empresas de Propiedad Social Comunal que respondan a las necesidades de las comunidades organizadas.

    La actividad se desarrolló en modalidad presencial y vía telemática, lo que permitió la conexión de más de 108 Salas de Autogobierno Comunal de todo el país, según informó Kelly Pacheco, viceministra de Comunas y también vicerrectora para la Democracia y Sociedad Comunal de la Universidad Nacional de las Comunas (Unacom).

    El encuentro se inscribe en los esfuerzos institucionales por articular la formación política y productiva con la práctica comunitaria, generando espacios de reflexión y propuestas que permitan avanzar hacia un sistema económico para la vida.

    Andrés Cisneros, presidente de la Fundación de Capacitación e Innovación para Apoyar la Revolución Agraria (Ciara), destacó la magnitud del reto que representa el Sistema Económico Comunal. “Estamos delante de grandes desafíos, desde hace 26 años enfrentamos esta construcción propia de lo alternativo frente al sistema capitalista y su lógica hegemónica. Nosotros andamos en la búsqueda de crear nuestro propio modelo, nuestro propio reto, y andar con nuestros propios pies”, afirmó durante su intervención.

    Hernán Vargas, vicerrector para la Economía Comunal de la Unacom, resaltó el ascenso de la organización comunal en los últimos años. “Ha habido un repunte muy importante de lo que significa la construcción comunal como base del proyecto de país venezolano. Venimos de una reactivación de los Consejos Comunales hacia una progresiva revitalización de las Comunas, y el proceso de las consultas ha venido dando cuerpo a la idea de un sistema de Gobierno Popular, donde las Comunas y los Circuitos Comunales son la base de construcción del socialismo territorial”, expresó.

    Además de los anteriores mencionados, también participaron representantes del Cuerpo Nacional Contra la Corrupción, la Escuela del Fortalecimiento del Poder Popular, Fundacomunal y Sunacoop, quienes abordaron los desafíos de los nuevos actores comunales y destacaron su papel en la consolidación de la economía comunal.

    La participación de estas instancias reafirmó el compromiso colectivo con la consolidación de la economía comunal como alternativa al modelo capitalista.

  • “Consulta Popular Nacional se ha convertido en un gran ejercicio de planificación popular”

    “Consulta Popular Nacional se ha convertido en un gran ejercicio de planificación popular”

    Caracas, 25 de noviembre de 2025.- “La Consulta Popular Nacional constituye un ejercicio que fortalece realmente al poder popular en la gestión territorial de sus proyectos, mediante la restitución de recursos y competencias, lo cual permite avanzar en la construcción y consolidación de nuestras comunidades”.

    Así lo dijo Sandino Marcano, director general de la Oficina Estratégica de Seguimiento y Evaluación de Políticas Públicas del Ministerio del Poder Popular para las Comunas y los Movimientos Sociales, a propósito de la cuarta edición de la Consulta Popular Nacional, realizada el pasado domingo 23 de noviembre de 2025.

    Durante su participación en el programa radial “En clave comunal”, Marcano dijo que esta consulta se suma a un acumulado de seis consultas desde su lanzamiento en abril de 2024. “Ha sido una política nacional bien acertada la que ha lanzado el presidente Nicolás Maduro como un ejercicio que permite el fortalecimiento del poder del pueblo en la gestión territorial de sus proyectos”, afirmó.

    En conversa con la periodista Nerliny Carucí, explicó que este mecanismo ha permitido avanzar en el mejoramiento de procesos diversos que abarcan servicios públicos, vialidad, producción y cultura. Aseguró que, con cada jornada, la participación ciudadana ha ido en aumento, gracias a la experiencia acumulada y a la confianza que genera ver cómo los proyectos se concretan en los territorios.

    El director general resaltó que la jornada del 23 de noviembre se vivió como una verdadera fiesta popular. Comentó que, desde tempranas horas, miles de ciudadanos acudieron a los más de 8000 centros de votación habilitados en todo el país, distribuidos en más de 9000 mesas electorales. La participación se extendió hasta altas horas de la noche, para escoger entre más de 36 500 proyectos comunitarios.

    Evolución y aprendizajes

    Sandino Marcano, quien también es responsable del Observatorio de Información e Indicadores del Poder Popular, subrayó que la Consulta Popular Nacional ha venido evolucionando y madurando con cada edición.

    Recordó que la primera jornada partió del esfuerzo por unificar nuevamente a la gente en los territorios bajo el sistema de gobierno popular y comunal, rescatando el espíritu asambleario y la capacidad de priorizar necesidades locales.

    Tras seis ediciones, Marcano destacó que la consulta ya permite un trabajo articulado entre las distintas instancias de gobierno.

    Aseveró que el poder popular realiza la priorización de proyectos y, a partir de allí, el Gobierno nacional entrega los recursos, mientras gobernaciones, alcaldías y ministerios acompañan con herramientas, maquinaria, asesoramiento técnico y formación. “Incluso los proyectos que por alguna razón no pudieron culminarse también son un aprendizaje, porque nos han permitido que la gente vaya atinando en qué se debe priorizar, en qué magnitud”, afirmó.

    “Ejercicio de planificación popular”

    Para Sandino Marcano, la Consulta Popular Nacional se ha convertido “en un gran ejercicio de planificación popular”, afirmó.

    Resaltó que ya no es solo una política del Ejecutivo, sino una política de Estado que involucra a distintos poderes. Explicó que el Poder Electoral participa en la organización de las elecciones, el Poder Judicial garantiza la resolución de controversias a través de los jueces de paz, y el Poder Legislativo aprende de este proceso para fortalecer las leyes del poder popular. A ello se suma el Poder Ejecutivo, encargado de la restitución de recursos y del impulso de la organización comunitaria.

    Marcano resaltó que en las seis consultas realizadas hasta ahora se han postulado más de 200 000 proyectos en diversas áreas, lo que convierte a la consulta en una gran ACA (agenda concreta de acción) nacional de planificación. “Permite a las comunidades decirnos en el marco del gobierno obediencial qué tenemos que hacer, en qué territorio”, señaló.

    Asimismo, enfatizó que algunos problemas estructurales requieren varias etapas de ejecución, y que la decisión del presidente de financiar un segundo proyecto por territorio amplía las posibilidades de acción. “Con el primero vamos a ir avanzando en etapas de los proyectos más estructurantes y con el segundo vamos a ir resolviendo los proyectos más de impacto rápido”, explicó.

    Cada proyecto es una escuela

    Según Sandino Marcano, la Consulta Popular Nacional trasciende la solución puntual de necesidades y se consolida como un proceso formativo para las comunidades. “Cada proyecto de la Consulta Popular se ha ido convirtiendo en una escuela”, aseguró.

    Marcano manifestó que la consulta ha ido propiciando ejercicios de seguimiento, control y contraloría, sumando cada vez más voluntades. “No como un elemento apagafuegos, sino como realmente un ejercicio de gobierno popular en cada uno de los territorios”, apuntó.

    De los servicios básicos a proyectos productivos

    El director general Sandino Marcano explicó que en las primeras ediciones de la Consulta Popular Nacional las propuestas comunales se concentraron en resolver problemas urgentes derivados de los últimos años de crisis.

    “En la primera consulta, el principal problema que la gente postuló y que, después, quedó como ganador en los proyectos fue el tema del agua. Luego, la vialidad, la electricidad, la vivienda”, recordó.

    Con el avance de las consultas, declaró que el agua se ha mantenido como prioridad, pero han comenzado a reflejarse otros procesos comunitarios vinculados con educación, salud, alimentación y deporte. A ello se suma el impulso de la economía comunal desde los territorios, que en las primeras jornadas no tuvo gran presencia, pero que progresivamente ha ganado espacio.

    “La gente ha empezado a visualizar que un proyecto productivo también genera las bases para ser autosustentable y permitir que luego no tengas que depender exclusivamente de consultas, sino que puedes generar tus propias soluciones”, afirmó.

    Marcano detalló que han surgido proyectos asociados a la agricultura y la cría de animales —pollo, bovino, caprino—, así como iniciativas vinculadas con ciencia y tecnología.

    Asimismo, acentuó que la consulta anterior, dedicada a la juventud, permitió diversificar aún más las propuestas, incorporando proyectos productivos en áreas tecnológicas, comunicacionales y gráficas. “Eso también ha hecho variopinto todo este proceso de la consulta”, expresó.

    Sandino Marcano precisó que la participación en la cuarta jornada de la Consulta Popular Nacional puede analizarse en dos categorías. Señaló que por un lado, los estados con mayor cantidad de comunas y circuitos, cuya fuerza organizativa garantiza una votación más amplia. “En este caso estamos hablando del estado Zulia, de Caracas, de Miranda, de Portuguesa, de Carabobo, de Anzoátegui. Fueron los principales estados con mayor votación, con mayor participación de la gente”, señaló.

    Por otra parte, destacó los estados que, porcentualmente, lograron mantener e incluso superar los niveles de participación alcanzados en la consulta de la juventud. Entre ellos mencionó a Portuguesa, Trujillo, Apure, Nueva Esparta, Barinas, Monagas y Cojedes.

    Juventud como fuerza real en la consulta popular

    Sandino Marcano subrayó que la participación de la juventud ha madurado al mismo ritmo que la propia Consulta Popular Nacional. “La juventud se ha venido acercando cada día más al proceso de construcción del poder popular, a la participación en las vocerías de los consejos comunales, de las comunas, de los movimientos sociales en los territorios”, aseguró.

    Señaló que, frente a la guerra cognitiva y el bombardeo mediático del capital y el consumismo, la consulta ha logrado contrarrestar esas dinámicas al hacer entender la necesidad de la participación juvenil como relevo y continuidad del proceso comunal. “La juventud ha entendido que no tiene que haber una consulta de la juventud para hacerse presente, visualizarse y participar”, explicó.

    En la cuarta consulta de 2025, platicó que los jóvenes impulsaron la agitación territorial, la campaña de proyectos y la movilización comunitaria, sumándose con fuerza a la participación. Además, propusieron y votaron por proyectos afines a sus intereses “sin necesidad de una edición en particular”.

    Comunicación popular

    Sandino Marcano, director general de la Oficina Estratégica de Seguimiento y Evaluación de Políticas Públicas del Ministerio del Poder Popular para las Comunas y los Movimientos Sociales, afirmó que la comunicación cumple un papel fundamental en el proceso de la Consulta Popular Nacional, al permitir mostrar los resultados reales que genera la organización comunitaria en los territorios.

    Puntualizó que la comunicación no solo debe difundir logros, sino también sistematizar buenas prácticas, experiencias y métodos que surgen desde las organizaciones de base en la ejecución de proyectos y en los procesos de priorización y planificación popular. “Es sumamente importante documentar y hacer saber cómo la gente se organiza, cómo planifica, cómo optimiza los recursos y cómo genera nuevas prácticas”, indicó.

    Marcano recordó que ya son más de 30 000 proyectos financiados en primer lugar por la consulta, cifra que aumenta al sumar los apoyados por gobernaciones y alcaldías.

    Reiteró que la comunicación debe visibilizar lo que denominó el “milagro comunal”, mostrando al país y al mundo entero cómo las comunidades construyen soluciones innovadoras y fortalecen la gestión popular.

    Mapa de los sueños

    Sandino Marcano describió la Consulta Popular Nacional como la construcción de un gran mapa nacional que orienta hacia dónde debe dirigirse la política pública. “La imagen que nos está dando es que se está construyendo un gran mapa nacional que nos muestra hacia dónde debe ir la política, hacia qué áreas de gestión debe enfocarse el Gobierno nacional, los gobiernos regionales y locales, y, por supuesto, el mismo poder popular”, afirmó.

    En cuanto a las 7 Grandes Transformaciones, Marcano señaló que la principal transformación reflejada en la consulta correspondió a la número dos: territorios humanos y servicios, con proyectos vinculados al agua, la electricidad, la vialidad y las telecomunicaciones. Indicó que, en segundo lugar, se ubicó la transformación social, que abarca educación, salud, alimentación y atención a poblaciones vulnerables, y el tercer lugar correspondió a la economía comunal.

    Marcano recalcó que este mapa de los sueños permite a las comunidades definir la agenda concreta de acción y orientar a las distintas escalas de gobierno sobre sus prioridades. “En esas consultas la gente nos dice cuál es la agenda que quiere que hagan las instituciones: en dónde quiere que el gobernador se enfoque, el alcalde se enfoque, la Comuna se enfoque”, explicó.

    Cambio de paradigma

    Sandino Marcano, responsable del Observatorio de Información e Indicadores del Poder Popular, señaló que uno de los retos futuros de la Consulta Popular Nacional será vincular la gestión del agua con la conciencia ecológica y la descolonización del pensamiento. “Creo que en el futuro próximo, seguramente las consultas en el año 2026, eso es un reto importante porque efectivamente es un cambio de paradigma, un cambio en la forma de pensar”, afirmó.

    Explicó que, hasta ahora, la mayoría de los proyectos relacionados con el agua se han enfocado en garantizar el suministro por tuberías, sin considerar los impactos energéticos, ecológicos y territoriales que implica. “La realidad de hoy es que la gente en el ejercicio de las consultas busca que le llegue el agua, sea cual sea la forma, pero no piensa en la energía que se necesita para que llegue a su casa”, reconoció.

    Marcano subrayó que la consulta debe trascender la lógica de resolver urgencias y convertirse en una política estructurante que transforme tanto realidades como pensamientos. Para ello, consideró necesario incorporar procesos de formación y debate que permitan a las comunidades comprender las implicaciones de cada proyecto en relación con la madre tierra y la crisis ambiental global.

    Algunas recomendaciones

    Sandino Marcano, director de Políticas Públicas Comunales, expuso algunas recomendaciones a las comunas venezolanas tras su participación en la Consulta Popular Nacional. La primera, dijo, es comprender que se trata de un ejercicio de planificación popular que requiere tiempo de evaluación y fortalecimiento de los planes comunales. “No esperar que llegue cada consulta para ver qué voy a hacer, sino darse el tiempo de fortalecer los planes comunales de manera de marcar qué podemos o qué debemos hacer a corto, mediano y largo plazo”, señaló.

    Marcano destacó experiencias de comunas que, desde su primera consulta, definieron en asamblea ciudadana resolver de manera estructural el tema eléctrico en sus comunidades, evitando saltar de un proyecto a otro sin continuidad.

    La segunda recomendación, explicó, es fortalecer el carácter colectivo por encima de la individualidad de una calle o de un solo consejo comunal. “Lo colectivo de lo que significa vivir en comunidad implica no reducir la consulta a un ejercicio meramente instrumental para recibir un recurso, gestionarlo y rendir cuentas para volver al ciclo. Se trata, más bien, de asumir un proceso en el que cada proyecto se convierta en una escuela: una escuela que certifique saberes, que identifique los conocimientos propios de nuestras comunidades y que forme a quienes se incorporan”, concluyó Sandino Marcano.

  • Falcón | Unacom presente en despliegue en el marco de la Consulta Popular Nacional del 23N

    Falcón | Unacom presente en despliegue en el marco de la Consulta Popular Nacional del 23N

    Falcón, 20 de noviembre de 2025.- Este jueves, se realizó la entrega del proyecto de rehabilitación y embellecimiento del Centro de Educación Inicial Simoncito (CEIS) Paraíso Infantil, ubicado en la Comuna Socialista La Guinea, en el municipio Miranda del estado Falcón.

    La obra beneficia de manera directa a más de 200 niños y niñas del punto y círculo de los 12 sectores que conforman el territorio de la Comuna. La rehabilitación de este espacio fue asumida por la Corporación Juntos Todo Es Posible, garantizando condiciones renovadas para la educación inicial.

    El gobernador de la entidad, Víctor Clark, destacó que la rehabilitación del centro educativo es fruto del ejercicio participativo y protagónico del Poder Popular en la Comuna Socialista La Guinea, que integra comunidades históricas como Curazaíto, Las Panelas, La Florida y Ruta Verde.

    Clark señaló que esta obra es resultado de las consultas realizadas durante el año 2025 y del compromiso asumido por el presidente Nicolás Maduro, convertido en soluciones concretas para el pueblo.

    La vicerrectora para la Democracia y Sociedad Comunal de la Universidad Nacional de las Comunas (Unacom), Kelly Pacheco, resaltó que la rehabilitación y embellecimiento del CEIS Paraíso Infantil responde al mandato de acompañar al pueblo en cada territorio.

    Pacheco enfatizó que cada inauguración refleja la convicción del presidente Nicolás Maduro en la capacidad del pueblo para administrar sus recursos y atender sus necesidades más sentidas. “Qué mejor manera de celebrar esta fiesta participativa que con la inauguración de las obras”, expresó.

    La vocera de la Comuna Socialista La Guinea, Yenmarli Navarro, declaró que la obra es fruto de la participación popular y del respaldo del presidente de Venezuela junto a la Corporación Juntos Todo Es Posible. Subrayó que este acompañamiento permite que sea el pueblo quien decida en cada consulta y proyecto.

  • Investigador venezolano: “Si no estamos descolonizando, estamos recolonizando”

    Investigador venezolano: “Si no estamos descolonizando, estamos recolonizando”

    Caracas, 12 de noviembre de 2025.- “Siempre, históricamente, hemos sido un pueblo de comunidad: hemos tejido en común nuestras historias, construyendo juntos la memoria que nos sostiene”. Así lo aseguró el investigador venezolano Erick Gutiérrez, durante su participación en el programa “En clave comunal”.

    El comunero señaló que la modernidad ha impuesto la noción de que somos individuos aislados, “que nos hacemos, a nosotros mismos, separados del resto, sin vínculo alguno con nuestros semejantes ni con el entorno. Pero eso no es verdad. Basta con mirar la historia —o las historias— de nuestros pueblos originarios: siempre comunitarios; todo en común”.

    Sostuvo que, aunque la educación colonial intentó borrar esa memoria, la comunalidad persiste como fortaleza ética, espiritual y política. “Todavía pervive, todavía resiste, todavía surge esa comunalidad”, afirmó Gutiérrez, destacando que ha sido clave para enfrentar las agresiones imperialistas, las medidas coercitivas y fenómenos como la migración inducida.

    Gutiérrez aseguró que hoy las comunidades han podido superar adversidades apelando a ese componente comunal que las constituye históricamente.

    Comunidad y sociedad

    El investigador Erick Gutiérrez explicó que la diferencia entre comunidad y sociedad ha sido abordada desde la teoría euro-oceánica, particularmente por Max Weber en Economía y sociedad.

    “Uno lee ese libro y descubre que, entre las cosas que plantea, se señala una diferencia entre comunidad y sociedad. En la comunidad todo el mundo se conoce; en la sociedad, en cambio, todo el mundo es anónimo. En la comunidad los lazos son muy fuertes y el control colectivo también es intenso, según él. En la sociedad predominan otros lazos, y por eso la premisa allí es la libertad, la libertad individual. Pero en todo lo que estoy describiendo, que corresponde a la visión euro‑oceánica, el individuo aparece constituido, incluso en su propia autoimagen, aislado del entorno, separado de sus semejantes, como si fuera una partícula ajena a lo demás: sin lazos, sin entramados, sin raíces, sin vínculos”, argumentó.

    Dijo que la expresión más apropiada de la lógica individualista, se encuentra en la célebre frase atribuida a Thomas Hobbes: “‘El hombre es un lobo para el hombre’. Es decir: las personas que tenemos al lado no son semejantes, sino potenciales adversarios, enemigos o rivales, lo que crea un clima de desconfianza”.

    En contraste, Erick Gutiérrez enfatizó que en la comunidad no existe esa lógica de rivalidad.

    Comunidad, cuerpo y madre tierra

    Erick Gutiérrez, coordinador de la Especialidad de Derecho Indígena del Instituto de Investigación y Postgrado de la Escuela de la Magistratura en Venezuela, reiteró que el colonialismo y, en particular, el neocolonialismo educativo han impuesto una visión que separa al individuo de su entorno.

    Expresó que esa epistemología de la modernidad eurocéntrica nos hace percibir la naturaleza no humana como algo ajeno y comienza, incluso, con la separación del propio cuerpo. “No es que tenemos un cuerpo: somos un cuerpo”, resaltó.

    Explicó que esa desconexión con la madre tierra nos lleva a ignorar las señales que ella nos da de que algo está mal, avisos que se manifiestan en la crisis ambiental global. Expuso que esta crisis no solo se manifiesta en fenómenos apreciables como el aumento del nivel del mar, sino también en procesos menos perceptibles, como la desaparición de microorganismos en el suelo que alimentan a plantas y árboles.

    El comunero caraqueño observó que quienes sí perciben estas señales son las poblaciones originarias, campesinas, pesqueras e indígenas. “Las poblaciones originarias están viendo cómo muchas especies desaparecen, y con esa desaparición surge un riesgo de seguridad alimentaria que no estamos percibiendo. Es un ejemplo que nos afecta —o puede afectarnos— directamente. En general, el planeta nos habla cada día de lo que sucede, pero no lo escuchamos. Cuando digo “nosotros”, me refiero a la gente de las ciudades, porque en el mundo campesino, pesquero e indígena sí ven esas señales, sí se dan cuenta; nos alertan de ello. Sin embargo, nosotros no los escuchamos atrapados en esa ceguera aprendida, porque es, en efecto, una ceguera aprendida”, manifestó.

    La comuna como forma de relación humana

    Para Erick Gutiérrez, la importancia de la comuna en Venezuela se evidencia en diversas experiencias de resistencia. Expone su participación en la Comuna Los Flores en Revolución y cómo, durante el bloqueo eléctrico impuesto por el imperio, la respuesta comunal permitió superar una situación crítica.

    “Lo primero que hicimos —hablo de Caracas— en común fue mirar al cielo. Eso tiene su importancia: había personas que nunca habían visto la Vía Láctea. Uno alza la mirada y ese blanco que se extiende allá arriba, ¿qué es? Pues es el centro de la galaxia, es la Vía Láctea. Pero nunca la habías visto porque nunca se había ido la luz de esta manera, y la gran luminosidad de la ciudad te lo ha impedido desde que naciste”, ilustró.

    Comentó que la adversidad también dio lugar a la solidaridad práctica. “Empezamos a comunicarnos entre nosotros. Pongo un ejemplo: tengo a la vecina y le digo: ‘Oye, yo no te conocía, ¿de dónde eres tú?’. Me responde: ‘No, tengo aquí cuatro años’. Así comenzamos a comunicarnos de verdad. No había celular, ni televisión, ni teléfono: nada. Nos comunicamos verdaderamente. ¿Qué otra cosa hicimos? Bueno, con un mueble roto dijimos: vamos a hacer un sancocho colectivo. Alguien tenía una olla grande, yo tenía unas piezas, tú tenías otras. Hicimos un sancocho colectivo”, contó.

    Para Erick Gutiérrez, estas experiencias no solo permitieron enfrentar la agresión, sino que reafirmó la comuna como forma de relación humana y como instancia política de resistencia.

    Descolonización

    De acuerdo con el comunero caraqueño Erick Gutiérrez, la comuna se nutre de la memoria de los pueblos originarios. Esa fuerza, afirmó, se expresa en la posibilidad de recrearse frente a la adversidad, una práctica que los pueblos han sostenido durante más de cinco siglos. “Tenemos más de 500 años haciéndolo y todavía nos falta”, señaló.

    Relató que siempre le preguntan si es posible descolonizar la realidad en apenas 25 años de proceso revolucionario, Gutiérrez responde que esta tarea está en marcha. Reconoció que revertir un proceso de 533 años no es sencillo, pero insiste en que “no se puede dilatar más tiempo”.

    Para descolonizarlos, dijo que “primero tenemos que tener claro que si no estamos descolonizando, estamos recolonizando”.

    El investigador insistió en que el proceso requiere desaprender gran parte de lo aprendido, pues la identidad moderna fue impuesta y está en tensión, en contradicción. “Nosotros no tenemos radicalmente esa identidad. Porque cuando se habla de pueblos originarios, lo que yo soy es un nosotros. Venimos de un ‘nosotros’. Lo que yo soy no tiene sentido, sino en el ‘nosotros’. Para Carlos Lenkersdorf, eso es lo nosótrico: una identidad que solo adquiere sentido en lo colectivo, en lo comunal. Recuperar esa raíz implica reaprender. Implica reaprender a pensar incluso de otro modo, a concebir las relaciones de otro modo”, reflexionó.

    Erick Gutiérrez recordó su propia raíz indodescendiente y la enseñanza de su madre campesina, que le inculcó el amor por los animales y las plantas. “A lo mejor alguien dirá: ¿Y cómo se relaciona eso con una persona que vive en la ciudad? Yo, que también fui profesor en la Bolivariana en Gestión Ambiental de Proyectos, caminaba con mis cursantes —con las chicas y los chicos que me acompañaban en el trabajo— y dijimos: ‘Mira esa mujer que tiene en su casa una maceta. No tiene nada más que un balconcito, y allí pone sus plantitas’. Ella no ha perdido la conexión con la naturaleza [no humana]: guarda una melancolía, una nostalgia”, contó.

    En su relato, agregó que “las personas que siempre tienen un animalito —un perrito, un pajarito, o incluso un gallo en su casa— están volviendo a sus raíces, aunque no lo sepan, porque dicen: ‘Yo no puedo desprenderme de eso’. El caso más dramático son las plantas de plástico, pero al menos hay una planta que me reconecta, aunque sea en mi memoria, en una memoria genealógica”, dijo.

    El comunero caraqueño invitó a reconectarnos con la naturaleza humana y no humana. “Volver a las raíces, a la fuente. Volver a lo que siempre hemos sido y que la modernidad nos ha negado”, recalcó.

    Asumir la contradicción y construir en común

    En conversa con la periodista Nerliny Carucí, el investigador Erick Gutiérrez precisó que descolonizarse en la práctica requiere enfrentar las contradicciones sin miedo ni rechazo. “Somos intrínsecamente dialécticos, contradictorios, convivimos con esa contradicción”, resaltó.

    Afirmó que el sentido está en retomar un camino común, pues la liberación no puede hacerse de manera individual. “Eso ya lo decía Simón Rodríguez, ayudarnos a empezar a hacer esa liberación en común, en colectivo, en comuna, y empezar a pensar también en común”, acentúo.

    Gutiérrez criticó la imposición occidental del “yo” como centro, asociado a la arrogancia y la soberbia. “En el mundo indígena —y también en el campesino y pesquero— la persona más sabia es la más humilde, la que más se entrega a los demás y la que más aprende de ellos. Entonces, ¿cuál es el primer paso? Verme reflejado en la persona que tengo cerca, no verla como adversaria, sino como alguien de quien puedo aprender y a quien también tengo algo que aportar”, afirmó.

    Declaró que el proceso de verse en el otro implica entrelazarse, entreayudarse y buscar soluciones colectivas, abandonando actitudes egoístas e individualistas. “La solución nace de un proceso colectivo donde muchos y muchas pensamos, sentimos, y de ahí emergen las soluciones”, afirma.

    Advirtió que el imperialismo se vale de la ambición y la corrupción para socavar pueblos y gobiernos. “Hay que abandonar actitudes arrogantes, egoístas, individualistas. Empezar a construir juntos otra realidad, incluyendo la realidad de lo que yo soy, de lo que somos”, dijo.

    Los desafíos de la Comuna frente al capital

    Sobre los desafíos de la Comuna venezolana frente a los nuevos mecanismos del capital, Erick Gutiérrez explicó que estos apuntan a una guerra cultural de múltiples dimensiones: intelectual, cognitiva y académica. “Para mí, leer ahorita es un acto subversivo, un acto antisistémico. Porque [el capital] justamente está buscando que uno no lea, que uno no piense. No quiere que el ser humano piense”, reafirmó.

    Recordó la pandemia del covid en la cual se profundizó el aislamiento individualista, encerrando a las personas en pantallas y teléfonos. “Lo primero que debemos hacer es soltar la pantalla para comunicarnos de verdad, volver a la oralidad, a la comunicación auténtica. Debemos volver a ver la realidad. Volver a conectarnos con los que somos, conectarnos con los otros”, exhortó.

    Gutiérrez manifestó que no es un proceso fácil. “Pero tenemos otra alternativa: volver a los orígenes, volver a las raíces. Y repito, se trata de aprender a desaprender gran parte de lo aprendido. Recuperar esas técnicas de cultivo de nuestros ancestros. Esa relación de cuidado hacia la madre tierra, quien nos cobija a todos. ¡Este planeta no le pertenece a las élites del capital!”, puntualizó.

    Finalmente, reivindicó una vez más lo indígena y lo ancestral como apuesta de futuro: “Son los que están enseñando hacia dónde debemos ir, hacia dónde debemos retornar. Por eso son tan peligrosos para el gran capital. Venezuela es una amenaza inusual y extraordinaria porque camina su propio camino: su horizonte es lo comunal”.