Caracas, 17 de julio de 2026.- La Universidad Nacional de las Comunas (Unacom) desarrolla «un modelo educativo que rompe con la estructura academicista tradicional para transformar las aulas en unidades de conocimiento en los territorios comunales», así lo explicó el profesor Andrés Eloy Ruiz en el marco del programa de Formación de Formadores y Formadoras, realizado este viernes mediante videoconferencia, y que contó con la participación de los formadores de la casa de estudios en cada estado del país.
Ruiz explicó que este modelo está concebido para responder a las realidades organizativas de los Consejos Comunales y Circuitos Comunales a escala nacional, posicionando a las comunidades como sujetos activos de su propia formación.
Según el Profesor, «La Unacom plantea la transformación del territorio a través de unidades de estudios organizadas que permiten adquirir conocimientos con flexibilidad, sin prelaciones que retrasen los estudios, y cada módulo de conocimiento se irá aplicando de acuerdo con el proceso que se esté ejecutando al momento en los proyectos del Consejo Comunal o de la Comuna».
Cabe destacar que la Unacom se rige por la filosofía y el pensamiento transformador de Kléber Ramírez Rojas, cuyo enfoque se desglosa en tres pilares fundamentales que vinculan la teoría con la acción territorial, producir ciencia, alimentos y dignidad.
En este sentido, dijo Ruiz, la Unacom plantea un modelo educativo que contempla «cinco componentes metodológicos que garantizan la pertinencia del aprendizaje, donde la Comuna es el epicentro del conocimiento donde se originan las dinámicas de formación, soporte y organización comunal».
Etapas de la educación en el entorno
El profesor Ruiz expuso que en la primera etapa se realiza el Mapa de Conocimientos, el cual «abarca un diagnóstico participativo para levantar un mapa detallado con las necesidades y potencialidades específicas de cada territorio».
En la segunda etapa se realizan las postulaciones comunitarias, «el proceso de inscripción formal de la matrícula comunitaria, respaldado por las actas de la Sala de Autogobierno».
La tercera etapa «consolida la activación de Comunidades de Conocimientos, un espacio de retroalimentación, entre estudiantes, profesores, aprendices, especialistas de las distintas instituciones o de otras universidades, junto a los Maestros Pueblo para diseñar y ejecutar el Plan de Transformación Comunal».
En la cuarta etapa es cuando «se inician las actividades formativas guiadas por una bitácora curricular o plan de estudios adaptado a cada estudiante, de acuerdo a sus conocimientos, los cuales debe comprobar a través de la práctica».
«En la etapa cinco se realiza la fase de seguimiento, evaluación y rendición de cuentas para aplicar la contraloría social y la incorporación activa de los egresados al desarrollo de planes concretos de producción de alimentos, ciencia y dignidad dentro de cada Comuna», detalló Ruiz.
Igualmente, recomendó a los formadores que brinden mucho «apoyo a los más vulnerables, que sean profesores del aprendizaje, donde se de un proyecto de autoevaluación, coevaluación e incluso interevaluación, y entre todos ir haciendo multiplicidad de actores, de momentos, la educación integrada a la vida cotidiana, la comunidad y el bien común desde un aspecto incluso lúdico, por ejemplo, se puede aprender matemáticas jugando en la aplicación Fragata».
Por otro lado, Ruiz advirtió a los formadores que «los enemigos de la educación en el entorno van a tratar de desvirtuar cada acción de la Unacom, tratarán de descalificar lo que venimos haciendo, dirán que graduamos a estudiantes sin conocimientos, que insuficientes o que pagaron. La educación en el entorno tiene enemigos, por eso debemos dejar constancia, ahí es donde debemos aprovechar la plataforma virtual para dejar colgados todos los trabajos y contenidos de la unidad de conocimientos para demostrar la funcionalidad y la trascendencia de este proyecto integrador».
Para finalizar, el Profesor también alertó a los formadores y formadoras a estar atentos a la proliferación de rumores contra la Revolución Bolivariana en las comunidades, en ese sentido destacó que, «nosotros mismos debemos tomar el control de la información dentro de las comunidades de conocimientos, por lo cual debemos difundir la información de manera oportuna para que llegue a la Comuna y evitar tanta desinformación como la que se está generando en redes sociales. Por ejemplo, la situación en La Guaira, hay que hacer llegar la información real a la comunidad de manera que no tengan que estar buscando en Instagram o Tiktok donde abunda la desinformación».
Con este modelo de educación en el entorno, la Unacom reafirma su compromiso con la descentralización del saber, transformando el conocimiento en una herramienta de autogestión y soberanía productiva para el pueblo y al alcance de todos.
Caracas, 7 de julio de 2026.- “El fenómeno telúrico ocurrido el 24 de junio en Venezuela debe asumirse como una oportunidad para crear una metodología de abordaje a nuestra gente y a nuestras comunidades; una metodología propia, nuestra, venezolana”.
Estas fueron las palabras de Róger Garcés, psicólogo clínico venezolano, durante su participación en el programa “En clave comunal”, en el que se abordaron las claves psicocomunitarias para la reconstrucción de la cotidianidad, desde las bases populares, tras el doblete sísmico en Venezuela.
El psicólogo describió una serie de principios que deberían orientar ese enfoque, y el primero de ellos es la “impermanencia”, entendida como la conciencia de que “todo es impermanente, nada permanece”. Para Garcés, este principio es esencial para desmontar la idea de que las experiencias dolorosas perduran indefinidamente: “Ni las cosas malas ni las cosas buenas van a perdurar en el tiempo”.
El doblete sísmico, afirmó, obliga a dirigir la mirada hacia otros valores no materiales y hacia formas de relación más profundas entre las personas. “Por ejemplo, el principio de la interdependencia. Entender que nosotros vivimos en interdependencia, vivimos vinculados. Nosotros no somos seres aislados y, por tanto, la resolución de nuestros problemas cae en nuestros hombros. Mucha gente tiene la idea de que ante una situación traumática como esta va a venir una ayuda de afuera y nos va a solucionar todos los problemas, y no es verdad. La solución la vamos a encontrar entre todos nosotros en un accionar colectivo”, explicó.
Garcés presentó también el principio de la sociedad hipercastigada. Expuso que «Venezuela tiene más de once años siendo castigada inmisericordemente con ‘sanciones’, atentados al sistema eléctrico, apagones, falta de gasolina y un dólar disparado”, atestiguó. En este contexto, el sismo se suma a una acumulación de daños que impacta la salud mental colectiva. Por eso propone el concepto de hipercastigo, una condición que “se parece mucho al estrés postraumático” y que debe ser considerada en cualquier metodología de acompañamiento psicológico y comunitario.
Evaluación clínica del impacto emocional tras el doblete sísmico
La psicóloga clínica Ovilia Suárez expresó que, cuando una persona, una familia o una comunidad se enfrenta a una catástrofe de gran magnitud como la del 24 de junio, se configura lo que en psicología se denomina trauma. “¿Por qué trauma? Porque es una situación que supera todo tipo de control, de cualquier habilidad para poder enfrentar una situación como esta. Cuando nos referimos a una situación como esa, tan grande, nosotros podemos estar hablando ya de lo que significa un trauma. Ese trauma por la intensidad y por el momento como se vive, estamos hablando de un trauma agudo o lo que también llaman ‘shock’ o ‘estrés agudo’”, manifestó.
Detalló que este impacto activa el sistema nervioso en estado de alerta y genera una serie de manifestaciones. “Hay una cantidad de manifestaciones emocionales; cuando digo emocionales, literalmente emociones, sentimientos, cognitivas, también que tienen que ver con pensamientos, con manera de interpretar la realidad y también conductuales, que van a dirigir todo lo que es el ser humano, porque el sistema nervioso en principio se pone en estado de alerta. Frente a un impacto tan grande como el que vivimos el 24 de junio, la respuesta de defensa, de sobrevivencia, de poder protegernos y salvaguardar la vida, es de defensa. ¿Cómo nos defendemos? Nos defendemos de la manera en que estoy diciendo; es decir: nos defendemos precisamente a través de las emociones y de las respuestas que el sistema límbico, el sistema más primitivo. Allí no solo vamos a tener emociones que van y vienen, la tristeza, la rabia, la frustración, la ira la impotencia, sino que también vamos a tener manifestaciones, digamos, corporales. Esas manifestaciones corporales pueden ser taquicardia, sudoración, temblores; vamos a poder sentir más frío de lo normal. Y todas estas cosas van a tener un impacto en nuestra cotidianidad como respuesta a este sistema nervioso”, reseñó.
En tal sentido, Ovilia Suárez agregó que una de las alteraciones más frecuentes es el cambio en el patrón del sueño. Suárez explicó que, en condiciones normales, el sistema parasimpático permite el descanso, pero tras un impacto traumático predomina el sistema de alarma, lo que dificulta dormir con regularidad. Aclaró que estas respuestas son normales y que, con el paso del tiempo, la mayoría de las personas tienden a regularse nuevamente, aunque la duración del proceso depende del nivel de afectación vivido.
La psicóloga venezolana destacó que no todas las personas experimentan el trauma de la misma manera. “No es lo mismo una persona que vio todo esto por las redes sociales [digitales], porque vive, digamos, en el estado Zulia, a los que vivimos y sentimos el temblor o a los que perdimos, digamos, la seguridad y la protección de nuestra casa, cuando nuestra casa sufrió un daño en su infraestructura y no podemos volver a habitarla, incluso a aquellos que la pierden totalmente y a los que pierden, además, seres queridos. Es decir: allí vamos a encontrar manifestaciones de otro tipo por un tiempo mayor”, puntualizó.
Razón y emoción como claves para procesar el miedo colectivo
Róger Garcés, cursante del doctorado en Estudios Nuestroamericanos, afirmó que, frente a un cuadro de conmoción como el que vive el país tras el doblete sísmico —y considerando además el historial de una sociedad hipercastigada— es necesario combinar razón y emoción.
“Se nos ha hecho creer que somos solamente razón. Platón decía que donde reina la razón desaparece la emoción. Pero no es verdad. Son dos fundamentos que están intrínsecamente relacionados, la razón y la emoción. De tal manera que a partir de la razón podemos entender nuestra emoción, pero también a partir de nuestra emoción podemos darle valor a la razón”, argumentó.
Garcés explicó que el miedo es una reacción extendida en la población y que debe ser validado como una respuesta normal. “Por ejemplo, tenemos miedo, sí, tenemos mucho miedo. Todos tenemos miedo. Entonces tenemos que validar nuestro miedo. Entender, como decía Ovilia, que no es patológico, que son reacciones absolutamente normales y que una de las maneras como podemos empezar a manejar nuestro miedo es hablándolo en una condición de interdependencia y de interrelación, en una condición de vínculo social en la comuna, en nuestros consejos comunales, en nuestras organizaciones populares, en nuestras familias. Hablar de lo que tenemos en el corazón. Hay que hablarlo, hablarlo, hablarlo mucho. Nosotros tenemos una mala conseja de que estamos contando problemas. Tenemos miedo porque vemos que la gente no habla de eso. ¡Cómo que no habla de eso! Tienen que hablarlo”, apuntó.
El psicólogo destacó que esta práctica forma parte de los primeros auxilios psicológicos, y añadió que, además de hablar, es necesario llorar. “Yo trabajo en mi grupo con estas técnicas, primero hablarlo, hablarlo mucho, cuantas veces sea necesario, y luego llorarlo, llorarlo. Pero como decía el poeta argentino Oliverio Girondo: “Llorarlo todo, pero llorarlo bien”. Nosotros lloramos muy mal. ¿Qué significa que lloramos muy mal? Lloramos trancados, trancando el llanto. No, así no podemos llorar, tenemos que llorar por fuera. Como dicen, a ‘mocos sueltos’. Y la otra cosa que lloramos muy mal es que lloramos en soledad. El llanto que se hace en soledad es un llanto que se re-edita una y otra vez. El verdadero llanto sanador es aquel que se hace ante una persona a quien tú le cuentas tus cosas. Es aquel que te vincula ante una persona en la dimensión de amor”, expresó.
Memorias traumáticas
Ovilia Suárez, psicóloga clínica con maestría en Psicología del Desarrollo Humano, resaltó “que la sociedad venezolana ha crecido, ha madurado, se ha desarrollado fuertemente en todos estos años. Es una sociedad que todo lo que se ha construido durante todo este tiempo ha permitido que una sociedad emerja en lo cotidiano, con una visión de futuro y principalmente en las situaciones emergentes sobrevenidas. Nosotros en Venezuela desde el año 1999 empezamos a crear una sociedad diferente, un país diferente. Y esa propuesta, ese sueño, esa sociedad distinta ha tenido siempre como un ataque permanente. Ese ataque permanente, además de ser como hipercastigada, también ha permitido la alternativa de una construcción diferente desde el punto de vista social y desde el punto de vista de los vínculos. Y yo creo que eso hay que fortalecerlo”, expuso.
Suárez explicó que el doble terremoto del 24 de junio tuvo una magnitud especialmente compleja porque reactivó memorias profundas en territorios como La Guaira, uno de los estados más golpeados históricamente, marcado por la tragedia de Vargas de 1999. Señaló que quienes vivieron aquella tragedia enfrentan hoy una reactivación emocional intensa: “El niño del año 1999 es el adulto de 2026. Es decir: ha enfrentado dos grandes tragedias, dos grandes catástrofes en su desarrollo humano y eso además tiene un impacto psicosocial importante”.
La psicóloga indicó que cada persona se ajustará de manera distinta según su experiencia. “Cada uno va a tener que, desde el punto de vista personal, irse ajustando de acuerdo con todo este impacto, igual que desde el punto de vista familiar, desde el punto de vista psicosocial o desde el punto de vista comunitario, pues aquí vamos a encontrar muchísimas situaciones mucho más complejas que las vividas anteriormente”, apuntó.
Por ello, insistió en aplicar los principios de los primeros auxilios psicológicos también en el ámbito social. “Lo primero es que la persona se sienta segura. Y cuando hablo de seguridad, estoy hablando no solamente de la seguridad mínima, elemental, física; sino también de una seguridad emocional, una seguridad cognitiva, una seguridad en el entorno. La segunda es la calma, pero la calma no se impone. Por eso es que, si tenemos ganas de llorar, lloramos. Si hay niños o personas con irritación, pues se suelta la irritación y después, de alguna manera, contenemos, apoyamos, acompañamos. Es decir: estamos ahí presentes en todo ese proceso”, subrayó.
Ovilia Suárez destacó que, tras un desastre de gran magnitud, la conexión es fundamental. “Es importantísima porque ante estos desastres tendemos un poco a desconectarnos. A desconectarnos de todo lo que tiene que ver con nuestras personas cercanas y nuestros entornos, nuestros vínculos. Entonces, allí hay que ayudar en el proceso, en el proceso de reconexión, en el proceso de duelo, que eso es otra cosa de la que debemos hablar, los duelos. Hay que ver la autoeficacia que tenemos nosotros en la comunidad, la autoeficacia que tenemos a nivel social y la autoeficacia que tenemos a nivel de un gobierno que desde el año 1999 se ha mostrado humano”, expuso.
Otro de los elementos centrales que mencionó fue la esperanza. “Las personas que tienen esperanza, los países que tienen esperanza se recuperan con mucha mayor eficiencia y de una manera mucho más firme, más estable, que aquellos que no la tienen. La esperanza es parte, yo creo, de lo que nos define como venezolanas y venezolanos, y es la resistencia social, la resistencia popular. Es decir: pese a la sociedad hipercastigada, nosotros también tenemos una resistencia contundente ante eso y una capacidad de respuesta comunitaria y colectiva”, aseveró.
Indicó que la reconstrucción será un proceso por etapas. “Y yo creo que hay que subrayarlo, porque no hay tiempo definido; es decir: que no podemos decir en tanto tiempo esto va a pasar. Eso va a depender de muchos factores, pero sabemos que tenemos un Gobierno, un Estado, un poder popular, digamos, conectado, consolidado, para nosotros poder alcanzar aquello que nosotros requerimos para poder sentir seguros, conectados y confiados de que todo esto lo vamos a poder reconstruir”, precisó.
Manifestó que aceptar lo que se está viviendo implica poder expresar las emociones con otro. “Aceptar lo que estamos viviendo significa que tú puedas expresar lo que tienes con el otro. Y esa escucha, que también son principios de las ayudas psicológicas, el observar, el escuchar y el conectar, escuchar al otro sin ser invasivo, sin invalidar lo que siente, porque es que a veces decimos por buena gente: “No te pongas así, estás vivo”. Eso significa que estamos invalidando lo que la persona está sintiendo. Y todo lo que podamos sentir es normal. Y cada uno de acuerdo con sus circunstancias; cada quien hace lo que puede”, recalcó.
Para dar una idea de la proporcionalidad del dolor, Suárez explicó que “el niño que llora desconsoladamente porque perdió sus juguetes y además los necesita para poder dormir tranquilo; ese dolor que tiene ese niño no es menor a como lo puede vivir una persona que ha perdido su casa completa. Es más o menos proporcional, porque depende de muchos factores este dolor”, refirió.
Flechas en flores
A criterio de Róger Garcés, uno de los desafíos más complejos tras el doblete sísmico es la sobrecarga de información que circula en medios hegemónicos y redes sociales digitales. “No podemos desligar el papel de las redes sociales [digitales] de la generación de angustia. Me parece perversa la utilización de este momento tan doloroso, tan frágil para el pueblo venezolano, que un sector de la extrema derecha esté tratando de generar angustia a través de las redes sociales [digitales], creando videos de que a la gente se le va a caer el apartamento porque están hechos de cartón, de que no quieren entregar los insumos de la ayuda humanitaria que viene de otros países, que están violando a los niños en los refugios. Insisto: eso me parece perverso y eso es el consumo de mucha gente que cree que la información la va a tener a través de las redes sociales [digitales]. Hay que tener claro algo: todo lo que salga en las redes tiene una direccionalidad, eso es una regla fundamental; uno tiene que identificar cuándo una cosa que salga en las redes [digitales] le va a hacer bien, cuándo es bueno y cuándo es malo. Si usted cuando ve el video siente una angustia en el pecho, una incomodidad, déjeme decirle que hay alguien que está buscando que usted sienta eso; entonces ese alguien no es su amigo, ese alguien es su enemigo”, alegó.
Indicó que, por el contrario, los mensajes que transmiten paz contribuyen en la dimensión del amor. “Si usted siente paz, sosiego y ganas de trabajar, en la dimensión de la esperanza, entonces ese mensaje es para la construcción de la sociedad en la dimensión del amor. Ese mensaje sí es bueno. Porque lamentablemente hay gente que está utilizando las redes sociales [digitales] para la desestabilización; hay una dimensión donde nosotros podemos empezar a cultivar nuestra acción y que sea justamente la acción la que nos garantice nuestra paz, que es el trabajo comunitario”, reflexionó.
Garcés afirmó que la salida no está en la acción individualista ni en la soledad. “Mucha gente o algunas personas desarrollan una iniciativa individualista en soledad, porque creen que va a solucionar su problema, y no es verdad. Hay un axioma dentro de la espiritualidad que dice que no hay salvación individual. Entonces, tenemos que necesariamente empezar a desarrollar habilidades para relacionarnos con el otro, habilidades como aprender a hablar, aprender a escuchar, aprender a tolerar, aprender a relacionarnos con el otro, ser objetivo, desarrollar lo que se llama presión y soledad, pero son un montón de cosas que sabemos que hasta ahorita no hemos desarrollado. Capacidad de organizar una idea, una reunión y poder ponernos de acuerdo, son muchas cosas”, aseguró.
El psicólogo sostuvo que, aunque el momento es difícil, también puede convertirse en una oportunidad de avanzar. “Yo siento que este momento en particular, este doble terremoto terrible, nos puede ayudar, no todo es malo. Nosotros podemos convertir flechas en flores y podemos convertir el veneno en medicina, de tal manera que de todo lo que nos pase podemos notarle algo positivo. Y si ese doblete sísmico nos da la posibilidad de crecer como pueblo, de ser un pueblo más maduro, menos dependiente de las redes sociales [digitales] y más conectado directamente cara a cara con el otro en la organización y en la acción comunitaria, entonces estaremos convirtiendo flechas en flores y convirtiendo el veneno en medicina”, enunció.
La esperanza se construye en colectivo
Ovilia Suárez advirtió que, en el contexto posterior al doble sismo del 24 de junio, la guerra cognitiva se ha convertido en un factor para manipular la fragilidad emocional de la población. “Es superimportante que nosotros entendamos que la construcción de esta sociedad que intentamos, contra viento y marea, tiene un detractor profundamente fuerte en la guerra cognitiva desatada en este momento. ¿Qué significa? Significa que se está utilizando, se está aprovechando la vulnerabilidad de un pueblo para incrementar la duda y generar un estado o una conmoción que termine derrocando o imponiendo un Gobierno diferente. Yo creo allí que es importante que nosotros, en algún momento, sobre todo los menos afectados, podamos llevar un análisis profundo de esto. ¿Por qué? Porque lo que está a la vista no necesita anteojos y frente a que la persona que es auxiliada, o todos que somos de alguna manera auxiliados, entendamos que eso existe y podamos llegar a creer que eso es verdad porque nos están dando la mano, comienza una campaña muy fuerte, muy miserable, un esfuerzo extraordinario para que esas flechas jamás sean flores, sino que más bien sean flechas que nos destruyen”, declaró.
Suárez describió cómo esta dinámica se expresó en La Guaira durante la emergencia: “¡Salgan todos de La Guaira, hay una alerta de tsunami, corran a la montaña!’. Imagínate tú lo que eso significa, en una devastación absoluta de todos tus recursos. Que te digan “ves que no llega nadie”, y es que no es que llegue nadie, sino que todos están en la autopista tratando de llegar por la gran cantidad de vehículos, pero que, además, cuando empiezan a llegar las personas o todas las autoridades a ayudarte, todos gritan “hay un tsunami, corran”, y otra vez es la sensación de abandono, de desprotección, de inseguridad que te acaba de dejar los terremotos. Eso, desde el punto de vista psicosocial, y no es solamente psicosocial, eso es importante”, describió.
La psicóloga explicó que el objetivo de esta guerra cognitiva es aumentar la duda hasta el punto de desconfiar de quienes ayudan. “Yo creo que quienes hacen eso saben perfectamente todos los avances en las neurociencias y en la ciencia de la conducta, y saben lo que pasa en el organismo para que actúe de una manera determinada. Eso se hace y se utiliza en las redes sociales [digitales] con la inteligencia artificial también para afectar directamente la estabilidad, la tranquilidad, incluso lo que también nos ha caracterizado como personas, que es la parte racional y social. Entonces, al generar y aumentar la duda, te vas a desconfiar de todo el que se te acerca a ayudar”, manifestó.
Además, dijo que la sobresaturación de información y de imágenes de La Guaira reactivan el dolor. “No son imágenes de esperanza, no son imágenes del esfuerzo que se está haciendo para organizarlo. No, son imágenes que te van a conectar con lo que no quieren que te conectes. Por ejemplo, al principio, todos los videos de rescate generalmente eran por personas o familiares. No había en las redes [sociales digitales] ningún video que mostrara al Estado trabajando. Eso acompañado de que el Estado no se había movido. La duda psicosocial es muy fuerte porque tú confías en ti; un poco lo que está diciendo Róger Garcés: están fortaleciendo la soledad. Es decir: de esto salgo yo solo. Y no estamos hablando de la interdependencia. Cuando hablamos de interdependencia y de vincularnos con el otro, estamos hablando del amor, de la solidaridad, de la compasión, de la empatía y de otras cosas que se construyen en colectivo, como la esperanza. La esperanza se construye en colectivo”, expuso.
Técnica para manejar el miedo
Róger Garcés expresó que uno de los temores más extendidos en la población tras el doblete sísmico es el miedo. “Una de las cosas que viene atormentándonos a todos los venezolanos en la noche es el miedo. Sentimos un trueno y creemos que está temblando. Sentimos que alguien está roncando y sentimos que está temblando otra vez”, comentó.
El psicólogo compartió una técnica de la psicología budista, conocida como Tonglen, que puede ayudar a manejar ese miedo. “Háganla esta misma noche para que ustedes vean cómo la cosa les va a cambiar. Lo primero que hay que hacer es reconocer el dolor que uno tiene. Uno tiene dolor, llámese tristeza, miedo, pánico… llámese como se llame. Uno pone el nombre que uno quiere. Yo puedo decir: “Yo tengo miedo”. Ah, muy bien, yo tengo miedo. Primero, validar eso. Pero la técnica viene aquí. Usted se va a imaginar a una persona que tiene un miedo como el que usted tiene. Puede ser su esposa, puede ser su marido, puede ser su hermana, puede ser quien sea. O si no tiene nadie que tenga un miedo como usted tiene, usted lo inventa. No importa, lo importante es que haga el ejercicio de imaginación. Usted se imagina que está frente a esa persona que tiene un miedo como el que usted tiene. Va a servirse de la respiración y cuando inspire, cuando agarre aire, usted se imagina que está absorbiendo el dolor o el miedo de la otra persona. En forma de un humo negro, aceitoso, lo absorbe. Y cuando expire, cuando saque el aire, le va a mandar a la otra persona una luz blanca de felicidad y protección”, describió.
Garcés indicó que este proceso debe repetirse tres veces, imaginando que el alma funciona como “una fábrica alquímica” capaz de transformar el dolor en luz protectora. Afirmó que la técnica es “tremendamente efectiva”. Citó a Buda para reforzar la idea de que la eficacia del ejercicio debe comprobarse en la práctica: “No crean mis palabras porque yo lo digo; háganlo y compruébenlo”.
Regulación emocional
La psicóloga Ovilia Suárez indicó que, tras un evento traumático como el doble terremoto, se han difundido diversas técnicas para regular el miedo, la tristeza y la angustia, “emociones que van a estar presentes un tiempo. En un autoexamen que hacemos cada uno. ¿Cómo nos sentimos? Decimos, ¿cómo estaba yo el 25 o el 24 en la noche, en la escala del 0 al 10? ¿Y cómo estamos ahorita? Cuando eso se mantiene en la misma intensidad. Cuando eso, además, no permite ni siquiera que hagas cualquier ejercicio de los que pueden recomendar cualquier profesional o cualquier persona que maneje, digamos, estas técnicas, cuando no puedes cuidarte a ti mismo ni a los demás, ahí debes buscar ayuda. Y eso es muy importante. Cuando, además, lo que sientes puede atentar contra tu propia vida o la vida de los familiares, pues también tienes que buscar ayuda”, enfatizó.
La psicóloga destacó que esta situación puede convertirse en un reto social que fortalezca la organización y la solidaridad, tal como ocurrió cuando el Gobierno abrió las puertas a pueblos, instituciones y países que ofrecieron apoyo, y cuando voluntarios y servidores públicos participaron en las labores de rescate. “Bueno, de la misma manera, nosotros también tenemos que saber que esto va a requerir una ayuda de todos nosotros, de la parte educativa, por supuesto, porque nosotros no tenemos una cultura sísmica y eso hay que también decirlo. Es decir: hemos insistido, las personas que tienen de 65 años hacia abajo no han vivido un terremoto en Venezuela y eso no queda en la cultura ni en la memoria individual. Entonces, a partir del 2026 va a aparecer en la memoria lo que se vivió en Venezuela, en Caracas, en La Guaira, en el 2026”, declaró.
En conversa con Nerliny Carucí, periodista y moderadora del programa “En clave comunal”, Ovilia Suárez explicó que una cultura sísmica no se limita a normas de construcción o infraestructura, “sino también a lo que tiene que ver con cómo ayudarnos y ayudar al otro, y cómo recuperarnos. Frente a eso, me parece que, como decíamos antes, la venezolana y el venezolano tenemos maestría, decimos nosotros, tenemos doctorado, hemos pasado por situaciones muy, muy, muy complejas”, recordó.
La experta señaló que, incluso en medio de la vulnerabilidad, siempre aparece la solidaridad. “Hay uno que se quiere aprovechar, pero hay cien que quieren ayudar. La mayoría quiere ayudar, la mayoría es amorosa, la mayoría es noble. Los que no lo son, yo creo que se encargará la propia vida, la propia sociedad, y los que tienen sus creencias en ideologías religiosas, pues verán cómo lo resuelve cada una de sus religiones. Pero tenemos el temple. Solo que esta vulnerabilidad es donde nosotros más necesitamos blindar lo que somos. Para que justamente el que quiera aprovecharse no se cuele por esa grieta y destruya lo que, con tanto esfuerzo, tanto amor se ha construido”, expresó.
El pueblo que comunica
Sobre el papel de la comunicación en estos momentos, Róger Garcés recordó una instrucción, “una enseñanza que nos ha dado el presidente Nicolás Maduro acerca de la comunicación con cuatro ideas fundamentales, que son las calles, redes, medios, paredes y radio bemba. Porque las paredes también hablan, porque en verdad los medios hay que utilizarlos, pero el contacto directo con la persona hay que usarlo”, explicó.
El especialista destacó que los medios deben utilizarse, pero que el cara a cara con las personas es indispensable, especialmente en momentos de conmoción social. “Nosotros tenemos la tendencia a ignorar que somos comunicadores simplemente por el hecho de pertenecer a una sociedad y a una comunidad, y ahí estamos comunicando cosas. Asumir nuestra posición de comunicadores para transmitir que tiene que ver con la posibilidad de entreayudarnos y que esté signada en una condición del amor, de la armonía y del avance de nuestra patria”, manifestó.
Por su parte, Ovilia Suárez opinó que la historia reciente del país demuestra la importancia de la defensa comunicacional en momentos de crisis. “Yo creo que la historia está ahí. Cuando el golpe de Estado de 2002 contra el presidente comandante Hugo Chávez, nosotros en esa oportunidad veíamos por todos los medios de comunicación una cosa que no era lo que estaba pasando. Y nosotros nos empoderamos y empezamos a decir qué estaba pasando. Aquí se ha hecho un gran esfuerzo a través de los consejos comunales, de las comunas, de los medios comunitarios, de las vocerías, de los grupos de Telegram, de WhatsApp; es decir: usando incluso los medios que nos han golpeado. Nosotros, el pueblo, nos hemos convertido en medios de defensa y de contraataque. Hay que contar la historia y yo creo que hay que llevar a la gente a mirar. A veces uno ve personas que hablan y hablan y hablan y las contradicciones las tienen justamente al frente”, expresó.
Relató que algunos vecinos afirman que “el Gobierno no está haciendo nada”, mientras reconocen que familiares y voluntarios sí están actuando. “Hay que inundar también el contraataque. Aquí siempre dijimos desde el grupo de colegas, de psicólogas y psicólogos, siempre hemos dicho que hay una guerra psicológica y nosotros, el pueblo, debemos ser garantes de tener defensa psicológica, en este caso defensa comunicacional, pero también de contraataque”, acentuó.
La psicóloga señaló que muchas opiniones sobre refugios, campamentos o espacios temporales provienen de personas que nunca han estado en ellos. “En nuestro caso, con el colega Róger Garcés, estuvimos en los refugios, y acompañamos el empoderamiento del poder popular. Algunos dijeron que las casas de la Gran Misión Vivienda Venezuela son de cartón; ya las estadísticas han mostrado que eso no es verdad. Lo que pasa es que queda marcada la primera información que te da. Una vez que tienes una imagen, que se te da algo, por más que tú lo desmientas, ya eso quedó marcado en la memoria. Afortunadamente, esas situaciones pasan también rápidamente de la memoria, no quedan en una memoria permanente y esa memoria permanente solo te la va a dar la práctica en el transcurso de tu propio proceso. Por eso es que todas las cosas que vivimos se olvidan fácilmente. ¿Por qué? Porque te dicen una cosa y te impacta, y ya un tiempo después eso ya no está almacenado en el cerebro ni almacenado en ningún otro lugar, a menos que te haya dejado una huella lo suficientemente fuerte como este doblete sísmico”, alegó.
Ovilia Suárez explicó que la pérdida de una vivienda no implica solo la desaparición de sus paredes, sino también la ruptura de todo lo que esa casa representa simbólicamente. “Es decir: alguien que se le afectó la casa, pero incluso no la perdió del todo, y tú dices: “¿Pero por qué estaba tan triste si no perdió la casa? Bueno, porque perdió la seguridad, la sensación de sentirse protegido, perdió lo que siente en ella como refugio, perdió la seguridad al fracturarse su casa”, declaró.
Advirtió que no toda compañía es acompañamiento real. “Si ocurre que alguien te acompaña y te genera angustia, zozobra, incertidumbre, no te está acompañando nada, te está empujando hacia donde tú no quieres ir. Y ahí nosotros tenemos que discernir. Si no tenemos esa capacidad, porque estamos muy afectados, pues buscamos en aquellas personas en las que confiamos para que nos protejan o nos acompañen en esa protección”, puntualizó.
Suárez señaló que, en este contexto, algunos actores mediáticos y figuras públicas están demostrando “de qué lado están”, comparando su actuación con la de alguien que, ante un niño herido, en lugar de auxiliarlo, lo mata. “Creo que los medios de comunicación nuevamente, sobre todo las redes [sociales digitales], y personeros muy puntuales, están demostrando que son. Porque es como que tú a un niño herido, en lugar de recogerlo y auxiliarlo, aprovechas que está herido para dejarlo. Yo creo que la mayoría lo auxilia, insisto, y el que lo quiere dejar y hacerse el tonto y decir que fue porque lo estaba ayudando, ya este pueblo no es tonto, ya nosotros sabemos realmente de dónde venimos y quiénes son las personas. Lo que creo que debemos hacer es estar juntos y hablar”, expuso.
La experta recomendó limitar la exposición a imágenes sensacionalistas y a contenidos que reactivan el dolor. “A veces decimos: ‘voy a descansar un rato’, y entonces nos acostamos un ratito y, en lugar de acostarnos y oír música, meditar, respirar, conversar con un ser querido, nos quedamos viendo todas las imágenes por las redes [sociales digitales] o por la televisión más sensacionalista. Eso no debe ser. Róger Garcés daba una técnica para quitarse el miedo, para dormir mejor. Otra técnica es justamente apagar las pantallas por lo menos una hora, dos horas antes de descansar. Descansar es descansar. Respirar pausado y consciente para decirle a nuestro cuerpo: estoy segura, puedo descansar”, finalizó.
Nota: Si usted quiere conversar con algún psicólogo, el Colectivo de Psicólogas y Psicólogos por el Socialismo se ofrece a escucharlo. Ellos ponen a disposición los números 0414-9006481 y 0412-5974370.
Carabobo, 3 de junio de 2026.- Con el firme objetivo de consolidar las bases del Poder Popular, la Universidad Nacional de las Comunas (Unacom) dio inicio al curso «Horizonte Comunal», una iniciativa formativa orientada a potenciar el liderazgo de la juventud en el desarrollo y construcción del Estado Comunal.
La vicerrectora para la Democracia y Sociedad Comunal, Kelly Pacheco, destacó la alta receptividad de la actividad y la gran energía del grupo participante, integrado principalmente por jóvenes entre 17 y 28 años de edad.
»Existe una alta potencialidad con este grupo de jóvenes. Es una juventud con muchas ganas, con mucho interés por conocer todo lo que corresponde a la Comuna, fortalecer las vocerías y emprender proyectos productivos», afirmó Pacheco.
El proceso formativo, que se desarrollará activamente en la universidad, está a cargo de la Escuela de Fortalecimiento del Poder Popular a través de su Comité Técnico Pedagógico.
Pacheco explicó que la metodología de trabajo está diseñada para adaptarse a las realidades específicas de cada territorio.
Actualmente, el programa cuenta con la participación de jóvenes provenientes de 16 Comunas del punto y círculo de la Unacom, así como de municipios cercanos, quienes se encuentran organizados en cinco comités de trabajo.
El curso «Horizonte Comunal» tendrá una duración de una semana y contempla una agenda integral de formación política y técnica.
Como cierre de esta jornada formativa se tiene previsto la realización de un talller de muralismo donde los participantes podrán plasmar de forma artística y comunitaria los conocimientos adquiridos.
La Vicerrectora concluyó manifestando el entusiasmo de la institución por el arranque de este ciclo: «Estamos muy motivados por la formación política y por la construcción del nuevo Estado acomunal junto a nuestra juventud».
Caracas, 24 de marzo de 2026.- “El mundo está en una disputa muy profunda de proyectos: entre el llamado proyecto de muerte —que es el que está construyendo el capitalismo con su modo de guerra sin fin, con su forma de apropiación del mundo— y, por el otro, el proyecto de vivir en comunidad y de construir solidaridades”.
Estas fueron las palabras de la socióloga ecuatoriana Irene León, expresadas durante su participación en el programa “En clave comunal”, que tuvo como tema el significado de la Comuna venezolana en este nuevo momento geopolítico.
Para la pensadora del Sur global, la experiencia venezolana visibiliza algo esencial: “Los seres humanos somos gregarios, no podemos vivir aislados los unos de los otros”, y la comuna permite materializar esa condición colectiva como horizonte de futuro.
En un contexto marcado por el retorno al neoliberalismo planteado por el proyecto capitalista, señaló que es “indispensable la capacidad de actuar en colectivo”, especialmente frente a la individualización extrema que “busca que perdamos la capacidad de hablar en conjunto, de expresar ideas de soberanía, de definir un territorio que puede ser el escenario de este proyecto colectivo, de pensar la cultura entre distintos, de compartir las ideas también”, afirmó.
León destacó que la propuesta comunal venezolana abre caminos de resistencia frente al proyecto neocolonial que hoy imponen las corporaciones globales. “La comuna abre la puerta a todas estas posibilidades de resistencia”, afirmó.
Subrayó que Venezuela no solo construye una alternativa para sí misma, sino que, desde su historia independentista, aporta una visión regional: “Una iniciativa internacionalizable para crear una visión comunitaria de futuro”.
Gran disputa por el proyecto mundial
Sobre el modo de interconectividad geopolítica que sostiene al sistema-mundo actual, Irene León, directora de la Fundación de Estudios, Acción y Participación Social (Fedaeps) en Ecuador, indicó que actualmente “hay un puñado de empresas, corporaciones, megacorporaciones, fondos de inversión enormes como el de BlackRock” que han adquirido un poder desproporcionado.
La socióloga explicó que estas grandes entidades llegan a ser consideradas “el quinto poder, incluso el tercer poder en algunos casos entre los países”, pese a no tener la naturaleza ni la legitimidad de un Estado.
Para León, esta concentración corporativa coloca a la geopolítica “en el corazón de una gran disputa por el proyecto mundial”, donde se debate si el futuro será definido por proyectos colectivos de los pueblos o por intereses privados que avanzan sobre la economía global y el poder multilateral.
En ese escenario, la pensadora advirtió que “la existencia misma de los países está en un gran desafío de continuidad”, pues el capitalismo corporativo impulsa un modelo donde no figuran la preservación del planeta ni el bien común.
Frente a ello, destacó que “felizmente sí hay un escenario en el que se está manifestando esta capacidad de presentar otras ideas, entre ellas la propuesta del socialismo bolivariano en Venezuela, que se opone a la lógica individualista y exitista del capital”.
De acuerdo con Irene León, esta alternativa se construye desde las sociedades mismas, como “una capacidad histórica de salir adelante colectivamente y hacerlo desde el Sur geopolítico; es decir: en articulación con África, con Asia, con Eurasia; buscando que el futuro sea uno para la humanidad, desde la humanidad, y pensando en una interrelación entre seres humanos y el planeta como un todo”.
Desafíos ante las nuevas estrategias de dominación imperial
Al abordar los desafíos que enfrentan los pueblos frente a las nuevas formas de dominación imperial, Irene León advirtió que “son muchísimos los desafíos”, pues los actuales proyectos de guerra están articulados a una fase del capitalismo dominada por “actores privados articulados en el sector corporativo”, especialmente aquellos vinculados a Estados Unidos.
Según explicó, estas corporaciones buscan ejercer un poder aún mayor, no solo sobre la vida en el planeta, sino incluso más allá, puesto que quieren extender todos sus tentáculos hacia toda la vida humana del planeta e incluso cósmica.
“Para lograrlo, han planteado un reordenamiento de todo: de las relaciones humanas, de la geografía, de los modos de hacer economía, de los modos de producir y reproducir la vida. En ese escenario, la guerra y el armamentismo son indispensables para desdibujar los países y reorganizar el mundo en función de los recursos”, enunció.
León expuso que esta lógica bélica también opera como estrategia de supervivencia del capital, impulsada por “uno de los grandes poderes del mundo, el complejo industrial, militar y digital”, que visualiza su futuro económico en una “guerra sin fin”.
“Son empresas con corporaciones que tienen su negocio en la producción de drones, inteligencia artificial, armamento y aeronáutica para la guerra, y para eso necesitan generar conflictos indefinidamente y caos en todos los niveles. En ese marco entra un nuevo tipo de agresión: la guerra cognitiva. La guerra cognitiva está articulada a este proyecto de ‘reordenamiento’, y para lo cual necesitan caos no solamente en los comportamientos individuales, sino en los comportamientos colectivos”, dijo.
Irene León explicó que esta es “una guerra dirigida a modificar los comportamientos y los pensamientos” para adaptar a las poblaciones al proyecto del capital internacional. Manifestó que, aunque antes parecía ciencia ficción, hoy cuenta con marcos conceptuales e instituciones formales —“como la OTAN, por ejemplo”—.
“Ya estamos en el marco de una incursión de esta forma de guerra en el mundo, entre cuyos efectos hemos visto, por ejemplo, la agresión que sucedió en enero en Venezuela, como un escenario ya reconocido como un colapso de guerra cognitiva”, argumentó.
La ecuatoriana detalló que este tipo de guerra opera principalmente a través de la digitalización y de sistemas de control que buscan “inhibir la capacidad de los seres humanos de tener un desarrollo cognitivo”, especialmente mediante elementos de la cultura de realidad virtual que afectan a la niñez y la juventud.
León describió que esta guerra tiene muchos niveles: unos pueden ser asociados a los medios digitales y de comunicación, “otros están asociados a las cuestiones ideológicas, políticas y de conciencia, y otros que ya directamente están asociados a crear condiciones para crear inestabilidad en los países”.
Profundizó que a través de procesos informativos se busca “llevar a las colectividades a organizar sus comportamientos en función de los fines explícitos del capital —de un disciplinamiento, de un ordenamiento de los pueblos— y de actuar con poca autonomía de pensamiento, con poco criterio propio; y otros niveles que son dirigidos a crear, a través de las sensaciones y de los hábitos, tensiones, sentimientos, y provocar emociones de polarización en los pueblos, esperando —como dicen los textos de sus creadores— que estos pueblos lleguen a confrontarse internamente entre ellas y lleguen a enemistarse de tal modo que se autodestruyan entre ellas. Es decir: que el enemigo no necesite crear un campo de batalla en el que se confronten directamente, explícitamente y abiertamente las posiciones, sino que las polarizaciones se vayan desarrollando al punto en que implosionen”.
En relación con ello, Irene León insistió en la necesidad de “armar muchos campos de defensa cognitiva” en todos los espacios: en el hogar, en las escuelas, en la comunidad. Destacó que uno de los elementos clave es la creación de pensamiento propio y crítico, una capacidad que “en Venezuela está muy viva” dentro del proyecto socialista comunal, pero que en muchas sociedades ha sido inhibida.
Ecuador: destrucción institucional y retorno del capital corporativo
Al reflexionar sobre las implicaciones de los gobiernos de extrema derecha en Ecuador, Irene León, integrante de la Red de Intelectuales, Artistas y Movimientos Sociales en Defensa de la Humanidad (REDH), manifestó que existen muchísimas lecciones, pues el país ha atravesado un proceso “tan destructivo y en un plazo tan corto” que aún requiere un análisis profundo para encontrar salidas.
Recordó que, tras un período de transformaciones con políticas redistributivas, economía orientada al bien común y el horizonte constitucional del buen vivir, Ecuador fue sometido a “un golpe blando, un golpe suave” que condujo a una transición indefinida. Ese proceso implicó “un desmontaje de la institucionalidad”, destruyendo el sistema estatal que garantizaba la vida en común sin ofrecer alternativas que organizaran la economía, la justicia o la reproducción de la vida en comunidad.
León explicó que esta destrucción abrió paso al retorno de intereses corporativos y a mecanismos de vigilancia sobre el pueblo, acompañados de campañas comunicacionales que convencieron a sectores de que “había que cambiarlo todo supuestamente para estar mejor”. El resultado, afirmó, es un país irreconocible: “Ecuador era el país más seguro de América Latina y ahora está considerado entre los más violentos del mundo”.
Sostiene que en Ecuador el retroceso ha sido tan profundo que incluso un país históricamente reconocido como petrolero —miembro de la OPEP y con una economía sostenida en ese recurso— “hoy prácticamente ha dejado de hablar de su propio petróleo”. Explicó que este sector, antes gestionado con criterios de soberanía nacional, ha vuelto a quedar en manos de corporaciones, anulando la capacidad del Estado de administrarlo en función del bien común.
En conversa con la periodista venezolana, Nerliny Carucí, la socióloga ecuatoriana describió este proceso como un “caos inducido” que permitió la entrada indiscriminada de capitales, incluyendo “capitales ilícitos”, mientras desaparecían cooperativas y pequeñas iniciativas económicas.
A pesar de este retroceso, la socióloga ecuatoriana subrayó que “felizmente el pueblo tiene memoria”, y que la visión de la Revolución Ciudadana sigue presente, al punto de que este movimiento continúa siendo la principal fuerza política del país.
“Ecuador vive un proceso destructivo, pero siempre con la esperanza de reconstrucción: con la Constitución y sus principios de vida colectiva, aún es posible volver a construir el país en adelante”, afirmó.
La comuna como horizonte de futuro
Desde su experiencia en Ecuador, Irene León destacó que uno de los aprendizajes más importantes para Venezuela es reconocer que “la comuna, la visión del Estado comunal, es el acumulado más significativo que ha logrado Venezuela en estos años del proceso de la Revolución Bolivariana”.
Consideró que se trata de un proyecto político y civilizatorio que reúne propuestas capaces de sostener la vida no solo en lo local, sino también de proyectar alternativas para la región y la humanidad. En sus palabras, la comuna constituye “un proyecto histórico” que permite imaginar y construir un futuro común.
León advirtió que parte de lo ocurrido en Ecuador con la arremetida de la extrema derecha buscó precisamente “que perdamos el horizonte de futuro y perdamos esa perspectiva de comunidad”. Por ello, reiteró que la experiencia venezolana debe valorar y profundizar su camino comunal, pues representa “un proyecto increíble, histórico, que plantea desafíos no solo para Venezuela, sino para la región y el mundo”.
La comuna como antídoto frente al proyecto neocolonial estadounidense
Ante la pregunta sobre si las comunas y los consejos comunales interfieren con los intereses de Estados Unidos, Irene León fue categórica: “Absolutamente, están en las antípodas”.
Alegó que mientras el pueblo organizado pueda expresarse, sostener un proyecto propio y hablar de soberanía “en voz alta”, representará una capacidad de autodeterminación que Estados Unidos busca eliminar.
Para esta pensadora del Sur global, la comuna expresa una forma de soberanía que opera tanto en la gestión local como en la visión de país, convirtiéndose en “el mayor antídoto para la imposición capitalista que Estados Unidos quiere consumar en Venezuela y en toda América Latina y el Caribe”.
Irene León advirtió que el proyecto neocolonial estadounidense pretende “subsumirnos como parte del gran Estados Unidos”, incluso redefiniendo fronteras y zonas de influencia en la región. Frente a ello, afirmó que “el gran antídoto es el proyecto comunal”, pues constituye una forma de organización que impide la subordinación política, económica y cultural.
La comuna como proyecto de resistencia anticapitalista
Al referirse a la comuna como espacio de lucha antiimperialista y anticapitalista, Irene León recordó que en América Latina y en la relación Norte-Sur “estamos inmersos en un desafío a los poderes del capital”.
Sostuvo que estos poderes buscan organizar la vida desde un sentido estrictamente individual. Al respecto, la comuna propone un camino distinto: “Un proyecto alternativo que es resistencia en sí mismo”.
Para la socióloga, el proyecto comunal constituye “la antítesis del proyecto imperialista que plantea el hemisferio total unificado”, donde todos los países quedarían subordinados a la dirección estadounidense y a sus corporaciones, algo que calificó como “muy peligroso para todos nuestros pueblos”. En contraste, sostuvo, la comuna sostiene una forma de organización colectiva que desafía esa lógica de dominación.
La escuela como espacio estratégico para la vida comunal
Sobre el papel de la escuela en el contexto de la comuna, la pensadora ecuatoriana Irene León destacó que este espacio constituye “el punto de encuentro desde la primera niñez, el punto de encuentro de los pueblos, de la gente hasta la vida adulta”, donde se desarrolla un proceso formativo históricamente vinculado a la vida en comunidad.
Aunque reconoció que “la escuela capitalista no siempre ha respondido a esa idea”, subrayó que la propuesta educativa asociada a la comuna implica aprender a vivir con otros, construir conocimiento colectivamente, compartir aprendizajes y generar experiencias transformadoras.
Para León, los procesos educativos están “ineludiblemente vinculados a esta creación de una nueva vida a través de la vida comunal”, pero también a cualquier iniciativa de cambio profundo.
Recordó que la educación y el conocimiento son hoy “uno de los principales escenarios de disputa, no solo de la ideología y de la vida política, sino de todo. Se dice que estamos en la sociedad del conocimiento, y todo eso empieza por la escuela desde su más pequeña instancia”.
Reflexión final
En su mensaje final al pueblo venezolano, Irene León subrayó que en este momento histórico resulta imprescindible “pensar en la libertad del presidente Nicolás Maduro y de la diputada Cilia Flores”.
Afirmó que lo ocurrido forma parte de “una de las experiencias mundiales más duras que hemos tenido que vivir en la región”, vinculada a las nuevas formas de guerra cognitiva. Declaró que el operativo para secuestrar al presidente se basó en el uso de deepfakes, “mentiras profundas” generadas mediante inteligencia artificial para manipular percepciones y convencer a la población de falsedades.
León destacó que esta campaña alcanzó una escala sin precedentes: “Se estima que una persona necesitaría 158 años para absorber todo ese material” difundido en apenas una semana. Por ello, insistió en que en toda América Latina —y especialmente en Venezuela— es necesario mantenerse atentos y atentas ante estas formas de agresión que buscan desestabilizar países enteros.
Caracas, 31 de enero de 2026.- El Plan de Activación del Corredor Vial Caracas-La Guaira se desplegó este sábado con una jornada de trabajo realizada en el Núcleo Endógeno Fabricio Ojeda, parroquia Sucre, en el municipio Libertador, en Caracas, donde instituciones, vocerías comunales y equipos técnicos se reunieron para evaluar necesidades, articular proyectos y fortalecer la organización territorial en los ejes que conforman este corredor estratégico.
Este plan contempla convertir el corredor en un ejemplo modelo de la aplicación del método de la universidad, y se plantea como un intensivo para que se avance aceleradamente en los procesos de la casa de estudios.
Durante su intervención, el rector de la Universidad Nacional de las Comunas (Unacom), Jorge Arreaza, destacó el papel central que tendrá este territorio en la consolidación del modelo formativo y organizativo impulsado por el Poder Popular. “Ustedes aquí en este corredor van a ser el núcleo para que luego Catia, la parroquia Sucre, se extienda y logremos tener una Caracas bien organizada”, afirmó.
Arreaza recordó el origen de la Universidad Nacional de las Comunas y el mandato presidencial de convertirla en un espacio de transformación profunda. “Nuestro medidor es transformativo; nos importa que quienes estén estudiando estén transformando, cumpliendo con la Agenda Concreta de Acción y generando conocimiento para construir una sociedad nueva”, declaró.
El Rector de la Unacom llamó a las comunidades del corredor a asumir con disciplina y compromiso el trabajo organizativo que se está desarrollando en el territorio, destacando que su éxito tendrá un efecto multiplicador en toda la ciudad. “Hagamos el esfuerzo, compañeros y compañeras, si nosotros lo hacemos bien aquí en el corredor, lo hacemos bien en la parroquia Sucre, lo demás va a venir solo”, expresó.
La vicerrectora para la Democracia y Sociedad Comunal de la Unacom, Kelly Pacheco, señaló que el contexto actual exige una revisión profunda de los proyectos estratégicos que demanda el nuevo Estado comunal. Subrayó que este proceso requiere serenidad, claridad y trabajo interno en las comunidades.
Pacheco resaltó la importancia de fortalecer los procesos internos —el micelio comunal— para consolidar una gobernanza sólida. “Vernos juntos en 15 territorios que conforman un corredor Caracas-La Guaira no es nada fácil, pero es una tarea estratégica en este momento”, puntualizó.
El vicerrector para la Economía Popular de la Unacom, Hernán Vargas, explicó que uno de los objetivos del plan es articular el trabajo formativo de la universidad con el fortalecimiento del corredor. Señaló que la Unacom nace con la misión de consolidar el poder comunal como modelo de gestión y de sociedad.
Vargas añadió que la autonomía comunal implica tanto la producción material como la generación de conocimiento que permita sostener la vida en los territorios. “Cada comuna tiene que ser capaz de producir lo que necesita materialmente —el alimento, el vestimento, la ropa—, pero también producir el conocimiento necesario para producir esos alimentos”, apuntó.
Ciro Rodríguez, director territorial de la Unacom, destacó que el impulso del Plan de Atención del Corredor Caracas-La Guaira responde a una orientación estratégica sostenida desde la Presidencia de la República, lo que ha permitido acelerar la articulación institucional y comunitaria. “Este plan de atención al corredor viene con una orientación desde meses atrás del presidente Nicolás Maduro; la presidenta encargada Delcy Rodríguez orientó al Ministro y al Rector que aceleráramos el paso”, subrayó.
Andrés Cisneros, presidente de la Fundación Ciara, enfatizó que las comunidades están llamadas a asumir los retos planteados por el proyecto estratégico legado por el comandante Chávez. “Este pueblo tiene delante grandes desafíos y ustedes, como constructores del proyecto, están llamados a ponerse al frente”, dijo dirigiéndose a los comuneros y las comuneras.
Joyce Peña, vocera de la comuna Ciudad Caribia, resaltó los avances organizativos alcanzados en el territorio y la importancia de fortalecer las empresas de propiedad social como base del desarrollo productivo del corredor. “Ya tenemos 16 empresas de producción social (EPS) para registrar y un avance del 60 % en todo lo orgánico”, indicó. Igualmente, llamó a las comunidades a asumir un rol formativo y multiplicador: “La educación y la formación son pertinentes para que podamos seguir avanzando”.
Con este despliegue, las instituciones y las Comunas reafirman su voluntad de avanzar de manera permanente en la construcción del corredor Caracas-La Guaira, consolidándolo como un espacio de planificación, producción y organización popular orientado al desarrollo integral del territorio.
Carabobo 26 de enero de 2026.- En un esfuerzo por transformar la educación universitaria en un motor de soberanía alimentaria, la Universidad Nacional de las comunas (Unacom) ha logrado avances significativos en sus espacios socioproductivos.
El campus se consolida en un modelo de agricultura controlado y orgánico, utilizando sistemas innovadores de riego y banco de semillas autóctonas.
Francys Mata, coordinadora de la unidad socioproductiva de la universidad, destacó que el éxito de este proyecto radica en el control total del cultivo, permitiendo desde la producción hasta la clasificación de semillas y la siembra de la misma, incorporando materia orgánica de alta calidad como cascarilla de arroz, bosta de ganado, tierra negra, incluyendo la cal.
«La utilización de la cal en el sustrato ha sido clave para la desinfección de las plantas, actuando como barrera contra insectos y plagas que suelen invadir los tallos, garantizando así los cultivos sanos sin uso de químicos agresivos», explicó Mata.
También, indicó que han realizado el cuidado de los cultivos y así la experimentación con la primera semilla producida directamente en la universidad, la cual es irrigada con agua proveniente de los criaderos de tilapias (pez de agua dulce).
Este recurso hídrico rico en nutrientes orgánicos ha permitido la cosecha exitosa de remolacha, tomate y pimentón.
Debido al alto rendimiento y peso de los vegetales y hortalizas se han implementado talleres para proteger a las plantas colocándole tutores (estructuras de soporte) evitando que los tallos quebradizos cedan ante la carga.
Haciendo referencia al banco de semillas y plantas de medicina natural con la visión de ser un centro de intercambio para las comunidades vecinas, la Unacom prepara su propio semillero que incluye especies forestales como: caoba; especies frutales como mango merey, además de plantas medicinales como el acetaminofén, orégano orejón, manzanilla y flor de Jamaica.
Esta iniciativa busca fomentar el intercambio con los productores utilizando 100 % de material orgánico, mezclando 50 % de agua de tilapias y 50 % de tierra negra.
Rumbo a una universidad autosustentable, este proyecto a corto plazo contempla la siembra de cilantro cebollín y perejil.
El objetivo es potenciar el área del comedor universitario permitiendo que la institución sea su propio proveedor de alimentos a través de su misma siembra.
Con esta acción, la Universidad Nacional de las Comunas no solo forma profesionales sino que consolida un modelo económico y productivo que garantiza la alimentación de su comunidad de manera autónoma y ecológica.
Caracas, 14 de enero de 2026.- “El ataque contra Venezuela ha dejado al descubierto una intención manifiesta, presente desde hace décadas: convertir al mundo, y en especial a los Sures globales, en una nueva hacienda colonial destinada a salvaguardar el dominio imperial de Estados Unidos y sus aliados”.
Estas fueron las palabras de la socióloga mexicana Karina Ochoa al referirse al violento e ilegal ataque perpetrado por Estados Unidos contra la soberanía de Venezuela, durante el cual fueron secuestrados el presidente Nicolás Maduro y la primera combatiente, Cilia Flores.
Para Karina Ochoa, lo ocurrido el 3 de enero solo puede comprenderse dentro de un proceso más amplio: el colapso del orden político internacional que durante décadas reguló las relaciones entre Estados. Según explicó, ese derrumbe no es accidental, sino una condición necesaria para que Estados Unidos pueda imponer su hegemonía en los nuevos escenarios neocoloniales.
En tal sentido, la maestra descolonial señaló que, desde hace años, existe un intento deliberado por desestructurar el orden global, mediante acciones que Venezuela ha experimentado de forma directa en las últimas décadas.
Afirmó que estas agresiones buscan preparar el terreno para un nuevo sistema de relaciones internacionales donde Estados Unidos actúe “no solo como capataz, sino como dueño de la hacienda al viejo estilo del oeste”, imponiendo sus prerrogativas económicas y militares por encima de cualquier Estado soberano y de cualquier pueblo con derecho al autogobierno.
Durante su participación en el programa “En clave comunal”, moderado por la periodista Nerliny Carucí, la socióloga advirtió que Estados Unidos “está haciendo uso del ejercicio de la violencia no solo como un instrumento punitivo, sino como un mecanismo sine qua non de la nueva dinámica geoglobal que posiciona, insisto, al mundo del Sur como el terreno apto para la neocolonización y sus intenciones son manifiestas”.
Dijo que estas intenciones, por un lado, buscan instaurar un orden basado en el vasallaje político y económico, mediante la creación de protectorados destinados a facilitar la apropiación de recursos energéticos estratégicos; por otro, formalizar la apropiación territorial mediante el aniquilamiento de poblaciones enteras a través del genocidio y de la guerra.
“Esto es grave. Creo que, como se ha dicho muchas veces, la defensa de Venezuela es la defensa de toda nuestra América frente a esta embestida imperial y colonial encabezada por Estados Unidos y sus aliados”, destacó.
Una hegemonía en declive
Según Karina Ochoa, la ofensiva reciente de Estados Unidos contra Venezuela debe leerse como parte de una reorganización geopolítica que evidencia un derrumbe inminente de su hegemonía. Retomó una idea del sociólogo puertorriqueño Ramón Grosfoguel, quien ha señalado que, “cuando el tigre está herido, arremete con más fuerza contra sus presas”, una metáfora que, a su juicio, describe con claridad el comportamiento del Gobierno estadounidense.
La mexicana explicó que la incursión militar ejecutada por Donald Trump contra el Estado venezolano forma parte de una estrategia orientada a sostener el dominio sobre el llamado hemisferio occidental; es decir: sobre nuestra América. Sin embargo, afirmó que esta maniobra no está produciendo los resultados esperados. Como ejemplo, mencionó la reunión entre Trump y ejecutivos petroleros, que dejó en evidencia que el mandatario no está logrando imponer plenamente sus objetivos.
La socióloga aseveró que el recrudecimiento de las amenazas contra Cuba es un intento de Trump por mantener un relato triunfalista tras la acción militar contra Venezuela. Recordó que la isla ha sido históricamente un símbolo de resistencia frente al imperialismo, y que la operación que derivó en el secuestro del presidente Nicolás Maduro y de la primera combatiente, Cilia Flores, no generó el caos que Washington anticipaba.
“Venezuela sigue manteniendo un gobierno sostenido bajo el proyecto bolivariano que inició Hugo Chávez, y es una nación que no se va a someter a los designios y a los mandatos de Estados Unidos”, afirmó.
Como tercer elemento, Ochoa señaló que tiene que ver con la crisis interna que atraviesa Estados Unidos. Recordó que las políticas contra migrantes —que no son nuevas— derivaron recientemente en el asesinato de Renee Nicole Good a manos de un agente del ICE, un hecho que ha provocado importantes movilizaciones dentro del propio país.
Apuntó que estas protestas evidencian que el gobierno de Trump no solo está violando normas internacionales, sino también las plataformas institucionales y legales domésticas de Estados Unidos, lo que lo coloca en un escenario político adverso.
Disputa por el orden mundial
En opinión de Karina Ochoa, las motivaciones más visibles detrás de la agresión estadounidense —como el control del petróleo y de las rutas marítimas para el transporte de energéticos— solo representan la superficie del problema. A su parecer, existe un telón de fondo histórico y estructural que solo puede comprenderse desde una lectura descolonial.
Explicó que, en el actual reordenamiento mundial, Estados Unidos ha quedado en desventaja frente a potencias emergentes como China y Rusia, países que han consolidado acuerdos comerciales y tecnológicos que les permiten sostener su propio poder económico.
Frente a este escenario adverso, Washington recurre a una estrategia que se inscribe en una larga historia de colonialismo, primero europeo y luego estadounidense, especialmente tras su reposicionamiento como potencia hegemónica después de la Segunda Guerra Mundial.
“Esta historia colonial ha sido una historia marcada y sellada en las memorias del poder, porque ha funcionado como garante del colonialismo y de todos los procesos de apropiación: no solo de los recursos naturales de los pueblos que fuimos colonizados, sino también de los territorios, de los cuerpos y de las vidas”, indicó la pensadora mexicana.
Afirmó que Estados Unidos sabe que esta vía es la única que le queda para intentar mantenerse como potencia, dado que es uno de los países más endeudados del mundo, ha perdido terreno en la economía global y no posee reservas petroleras suficientes para sostener una hegemonía prolongada.
En este contexto, Karina Ochoa insistió en que los pueblos deben asumir acciones, reflexiones y posicionamientos descoloniales, recordando que también poseen una larga memoria de liberación y resistencia.
La guerra cognitiva
En cuanto al rol de las redes sociales digitales y de las tecnologías contemporáneas como parte integral de la estrategia de la guerra imperial, Karina Ochoa señaló que estas están caracterizadas por la ausencia de ética, por el aniquilamiento y por la anulación. Precisó que Estados Unidos y sus aliados han ganado terreno en este ámbito no solo por el control que ejercen sobre medios y plataformas, sino porque han intentado construir verdades basadas en principios falaces.
La socióloga descolonial argumentó que estas tecnologías se han convertido en un instrumento central de la llamada “guerra cognitiva”, una estrategia que busca naturalizar narrativas supuestamente orientadas a la lucha contra el narcotráfico, pese a que —recordó— Estados Unidos ha cooperado históricamente con organizaciones del crimen organizado y desorganizado, integrándolas a sus propias lógicas de dominio territorial y político.
Ante a este panorama, la socióloga destacó la importancia del sentido crítico como herramienta para fisurar las narrativas impuestas. Recordó que, tras la incursión militar contra Venezuela, Donald Trump declaró, de manera acelerada, que ya había logrado la rendición y el control del país, afirmaciones que se desmoronaron con el paso de los días.
Ochoa señaló que la convocatoria de la Asamblea Nacional de Venezuela, la designación de Delcy Rodríguez como presidenta encargada y la postura firme del presidente Nicolás Maduro ante la corte estadounidense evidenciaron que las versiones difundidas carecían de sustento. “El Gobierno de Venezuela sigue en pie, no hay caos interno. La autoridad nacional sigue ejerciendo la gestión política de este Estado-Nación soberano”, reiteró.
Insistió en que apelar a la experiencia concreta y a la realidad vivida permite contrarrestar la desinformación que circula en las redes sociales digitales bajo la lógica de la guerra cognitiva. Subrayó, además, la necesidad de fortalecer el trabajo comunicacional comunitario, dialogando con la familia, los vecinos, las redes humanas más cercanas y las comunas para complementar información y construir análisis colectivos.
Mensajes de dignidad
De acuerdo con la socióloga mexicana Karina Ochoa, la breve aparición televisiva del presidente Nicolás Maduro durante su secuestro constituyó un gesto político de enorme relevancia. Aunque tuvo poco tiempo para hablar, afirmó que sus palabras apelaron directamente a la verdad.
Cuando Maduro expresó: “Yo soy un hombre decente. Yo soy el presidente constitucional de Venezuela, y me considero un preso de guerra”, Ochoa consideró que realizó “ubicaciones muy precisas”, desmontando la narrativa construida en el marco de la guerra cognitiva y reposicionando el debate en el terreno de lo real: el secuestro del jefe de Estado y la incursión militar ilegal ejecutada por Estados Unidos.
La pensadora descolonial destacó que las imágenes mostraron a un Maduro afectado físicamente, pero firme y sonriente, lo que calificó como un acto de dignificación. “No se vio a un hombre derrotado, sino a alguien seguro del respaldo de su pueblo. Yo creo que tanto Nicolás Maduro como Cilia Flores sabían que Venezuela no se arrodillaría y que, aun en condición de preso de guerra, debían mantener la confianza en la fuerza popular”, dijo.
Señaló que esta postura contribuyó a desquebrajar la narrativa que durante meses intentó instalar dudas sobre la legitimidad del proceso electoral venezolano y sobre la estabilidad del país. “Nicolás Maduro no se presentó como un detenido cabizbajo, sino como representante de una nación, respaldado por amplios sectores de la sociedad y consciente de los riesgos que ha implicado para Venezuela construir, durante el último cuarto de siglo, una vía alternativa en nuestra América frente a las lógicas imperiales y neocoloniales”, expresó.
A juicio de Karina Ochoa, Venezuela debe sentirse orgullosa de haber resistido una agresión que, en otros países —como Haití o diversas naciones del Medio Oriente— ha derivado en caos y desestabilización profunda. “Hoy eso no pasó en Venezuela y eso hay que tenerlo muy claro. Trump no ha logrado lo que pretendió y poco a poco se va evidenciando que no lo ha logrado”, afirmó.
Reconoció que persisten desafíos para el Gobierno venezolano y para el pueblo de la Revolución Bolivariana, e insistió en la necesidad de mantener la esperanza, la alerta y la movilización. También llamó a tender puentes con otros pueblos, movimientos y Gobiernos que hoy se manifiestan y están dispuestos a respaldar a Venezuela en este contexto de agresión.
La comuna como realidad
Para Karina Ochoa, el horizonte estratégico frente a la agresión imperial pasa necesariamente por la comuna, a la que definió como “el corazón de la apuesta que se ha construido en Venezuela”.
Señaló que esta propuesta —pensar al Estado como comuna y a la comuna como Estado— sigue en proceso de construcción y aún tiene mucho que aportar. “No es un camino sencillo porque implica crear algo nuevo en lugar de seguir rutas ya establecidas”, acentuó.
La socióloga descolonial recalcó que el desafío central es construir la comuna, retomando la tesis planteada por Hugo Chávez en el Golpe de Timón, una orientación que —dijo— “ha sido desarrollada tanto por el gobierno encabezado por el presidente Nicolás Maduro como por el esfuerzo sostenido de un pueblo que ha resistido embestidas económicas, políticas y, ahora, militares”.
Subrayó la importancia de volver a la raíz cuando la brújula colectiva parezca desviarse: regresar al origen, a los principios que dieron sentido e inspiración al proyecto bolivariano. Reafirmó que la comuna es sustento y principio; al estar en construcción, no ofrece “recetas de cocina”.
Karina Ochoa, una de las pensadoras más destacadas de los Sures globales, llamó a repensarse a la luz de esos principios y horizontes. Destacó el carácter visionario del comandante Chávez, cuyos discursos circulan hoy nuevamente como guía para el pueblo. “Son totalmente vigentes”, afirmó.
Por último, invitó a volver a esas directrices, “a escucharnos y a pensarnos desde la realidad de una comuna que ya no es solo horizonte, sino que ahora es una realidad”.
Caracas, 10 de enero de 2026.- Durante una reunión telemática con vicerrectores, vicerrectoras, formadores, formadoras y equipos regionales de la Universidad Nacional de las Comunas (Unacom), el rector Jorge Arreaza informó que este lunes 12 de enero de 2026 se reanudarán las actividades formativas en todas las instancias de la institución.
Este llamado se articula con el anuncio de la presidenta encargada Delcy Rodríguez sobre el retorno a las actividades escolares en todo el país para la misma fecha, en medio del proceso de estabilización nacional tras los hechos del 3 de enero, cuando fueron secuestrados el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y la primera dama, Cilia Flores, por parte del Gobierno de Estados Unidos.
“Les pido, queridos compañeros y compañeras: sé que a veces suena extraño, pero debemos volver a la normalidad, a las clases. Empezamos las comunidades de conocimiento para la transformación comunal a partir del lunes».
En su intervención, el Rector advirtió que la agresión sufrida por el país el pasado 3 de enero podría repetirse, recordando que “¿ustedes creen que Donald Trump ya se cansó? No, no, no”. Ante ese escenario, instó a preparar a las Comunas para responder a lo esencial, especialmente en materia de producción de alimentos, siguiendo la orientación histórica de Kléber Ramírez.
Destacó la importancia de que cada área de estudio aporte soluciones concretas a las necesidades comunales. “Volquémonos a eso. Quien esté estudiando ingeniería eléctrica debe pensar, por ejemplo, en cómo garantizar la electricidad necesaria para mantener la cadena de frío y conservar los alimentos en la Comuna. Quien esté en veterinaria, agroalimentaria o agroecología, tiene una vinculación directa con este objetivo. Pensemos en un proyecto que articule todo esto: un proyecto integrador de la Comuna que podamos proponer desde la Unacom para asegurar la autogestión en lo más elemental, que es el alimento”, alentó.
El rector Jorge Arreaza insistió en que el país necesita señales claras de avance, control y estabilidad. “El lunes comienzan todas las universidades. Las instituciones de formato tradicional, de formación en sede, también arrancan ese día. Démosle confianza a nuestros estudiantes y transmitámosles la certeza de que avanzamos. Hablemos de la necesidad de ser autogestionarios, de contar con un proyecto que nos unifique en el territorio, de discutirlo con la Comuna y de ponernos al servicio de la Comuna en la ejecución de esos proyectos”, dijo.
Llamó a quitar cualquier obstáculo interno para avanzar: “Este no es momento para estar cargando con rémoras. Quiten las dudas. Barran las intrigas. Eliminen los rumores. Garanticen la unidad”. Manifestó que la unidad debe ser, desde ahora, “nuestro único camino y nuestro único destino”, en defensa de la paz y del futuro de las generaciones actuales y venideras.
Por último, Jorge Arreaza afirmó con certeza que “la Universidad Nacional de las Comunas va a ser una de las herramientas más poderosas para la construcción del Estado y de la sociedad comunal”.
Por su parte, la vicerrectora de Formación e Investigación Comunal, Eulalia Tabares, llamó a los formadores y formadoras a iniciar con determinación el ciclo académico del lunes 12 de enero: “Arranquemos con fuerza y con firmeza”. Explicó que la Unacom estará monitoreando todas las comunidades de conocimiento para acompañar su desarrollo, precisar los días de encuentro y atender inquietudes, al tiempo que avanzan en la identificación de saberes territoriales que puedan socializarse a escala nacional.
El vicerrector para la Economía Comunal, Hernán Vargas, resaltó el papel estratégico de la Unacom en la defensa integral del país. Afirmó que “esta universidad, más que nunca, tiene que asumir que debe ser un instrumento para generar las condiciones de vida que nos permitan disputar nuestra soberanía”. Además, subrayó que la Unacom debe contribuir a romper la desinformación y fortalecer la conciencia colectiva.
La vicerrectora para la Democracia y Sociedad Comunal, Kelly Pacheco, destacó desde el territorio la importancia de fortalecer la cohesión nacional: “Es el momento de la unidad, de la unidad de nuestro pueblo”. Explicó que actualmente se realiza un levantamiento de los conucos familiares y de la vocación productiva de cada comuna. Señaló que estos serán los proyectos en los que la Unacom deberá profundizar para consolidar su papel en la transformación comunal.
Caracas, 7 de enero de 2026.- El diputado a la Asamblea Nacional, Jorge Arreaza, destacó la necesidad de que las instituciones del Estado funcionen plenamente frente a la compleja situación que atraviesa la República, tras los hechos ocurridos el pasado 3 de enero, cuando fueron secuestrados el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y la primera dama, Cilia Flores, por parte del Gobierno de Estados Unidos.
Arreaza subrayó que, a menos de 24 horas de la instalación del Parlamento, se notificó al Poder Judicial (TSJ) sobre la activación de la Asamblea, enfatizando que “debe haber una corresponsabilidad más unitaria que nunca entre los poderes públicos”.
En este sentido, llamó a respaldar a la presidenta encargada Delcy Rodríguez “desde todas las instancias de la institucionalidad venezolana, mucha comunicación y, por supuesto, que los intereses de la República estén siempre por encima y que el poder nacional se exprese desde las instituciones y desde el pueblo en las bases”.
El diputado resaltó además el papel del pueblo venezolano, al que rindió homenaje por su nivel de conciencia y capacidad de respuesta ante la coyuntura. “Nuestro pueblo podemos rendirle homenaje, un pueblo con conciencia, un pueblo con un nivel de pulso de la situación impresionante que está volviendo a la normalidad, a sus actividades comerciales, económicas, de transporte, educativas, de trabajo, de empleo, pero conscientes y alertas de que solo protegiendo nuestra soberanía podremos nosotros garantizar la prosperidad y el futuro de nuestros hijos”, aseguró.
Caracas, 7 de enero de 2026.- El diputado a la Asamblea Nacional, Jorge Arreaza, manifestó que las bombas imperiales lo que harán en Venezuela es profundizar la Revolución Bolivariana y el Estado Comunal.
Durante la marcha de las Comunas en Caracas, dijo “debemos prepararnos juntos, esto que hoy hacemos aquí hagámoslo en nuestra Comuna, con nuestros Consejos Comunales, con los Comités Bolivarianos Integrales, movimientos sociales, estemos en la calle, eso sí, a trabajar, porque si algo le duele a los imperialistas es que Venezuela esté en paz”.
El también rector de la Universidad de las Comunas (Unacom) afirmó que en Venezuela “la economía se está reactivando, que los comercios abren, las escuelas y universidades comienzan. Debemos con conciencia, alerta, movilizados, volver a la normalidad”.
Arreaza recordó las palabras del presidente Nicolás Maduro a mantener los nervios de acero, así como, cordura y movilización permanente.
Refirió al pueblo como la mujer y el hombre nuevo que se construyen en socialismo, enfatizó “tú tienes una gran responsabilidad en tú calle, en tu comunidad, en tu pueblo, por favor demos el ejemplo de disciplina, conciencia y amor por la Patria.
Resaltó que los comuneros representan el valor histórico más puro que se ha construido desde hace más de 26 años. “Chávez nos preparó para esto; nos lo dijo claramente el 29 de febrero del año 2004 cuando declaró el carácter antiimperialista de la Revolución Bolivariana”.
Arreaza expresó que la Comuna es el territorio donde se va a construir el socialismo, “es decir, sin Comuna no hay socialismo. Estamos preparados porque el presidente Nicolás Maduro se dedicó a eso (…) Maduro nos preparó para esto, qué le podemos pedir nosotros a los comuneros: no se dejen llevar por intrigas, por rumores. Confianza en la compañera presidenta encargada Delcy Rodríguez, Diosdado Cabello, Jorge Rodríguez y, en ustedes en cada Comuna”.
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