“Consulta Popular Nacional se ha convertido en un gran ejercicio de planificación popular”

Autor: tomedes

  • “Consulta Popular Nacional se ha convertido en un gran ejercicio de planificación popular”

    “Consulta Popular Nacional se ha convertido en un gran ejercicio de planificación popular”

    Caracas, 25 de noviembre de 2025.- “La Consulta Popular Nacional constituye un ejercicio que fortalece realmente al poder popular en la gestión territorial de sus proyectos, mediante la restitución de recursos y competencias, lo cual permite avanzar en la construcción y consolidación de nuestras comunidades”.

    Así lo dijo Sandino Marcano, director general de la Oficina Estratégica de Seguimiento y Evaluación de Políticas Públicas del Ministerio del Poder Popular para las Comunas y los Movimientos Sociales, a propósito de la cuarta edición de la Consulta Popular Nacional, realizada el pasado domingo 23 de noviembre de 2025.

    Durante su participación en el programa radial “En clave comunal”, Marcano dijo que esta consulta se suma a un acumulado de seis consultas desde su lanzamiento en abril de 2024. “Ha sido una política nacional bien acertada la que ha lanzado el presidente Nicolás Maduro como un ejercicio que permite el fortalecimiento del poder del pueblo en la gestión territorial de sus proyectos”, afirmó.

    En conversa con la periodista Nerliny Carucí, explicó que este mecanismo ha permitido avanzar en el mejoramiento de procesos diversos que abarcan servicios públicos, vialidad, producción y cultura. Aseguró que, con cada jornada, la participación ciudadana ha ido en aumento, gracias a la experiencia acumulada y a la confianza que genera ver cómo los proyectos se concretan en los territorios.

    El director general resaltó que la jornada del 23 de noviembre se vivió como una verdadera fiesta popular. Comentó que, desde tempranas horas, miles de ciudadanos acudieron a los más de 8000 centros de votación habilitados en todo el país, distribuidos en más de 9000 mesas electorales. La participación se extendió hasta altas horas de la noche, para escoger entre más de 36 500 proyectos comunitarios.

    Evolución y aprendizajes

    Sandino Marcano, quien también es responsable del Observatorio de Información e Indicadores del Poder Popular, subrayó que la Consulta Popular Nacional ha venido evolucionando y madurando con cada edición.

    Recordó que la primera jornada partió del esfuerzo por unificar nuevamente a la gente en los territorios bajo el sistema de gobierno popular y comunal, rescatando el espíritu asambleario y la capacidad de priorizar necesidades locales.

    Tras seis ediciones, Marcano destacó que la consulta ya permite un trabajo articulado entre las distintas instancias de gobierno.

    Aseveró que el poder popular realiza la priorización de proyectos y, a partir de allí, el Gobierno nacional entrega los recursos, mientras gobernaciones, alcaldías y ministerios acompañan con herramientas, maquinaria, asesoramiento técnico y formación. “Incluso los proyectos que por alguna razón no pudieron culminarse también son un aprendizaje, porque nos han permitido que la gente vaya atinando en qué se debe priorizar, en qué magnitud”, afirmó.

    “Ejercicio de planificación popular”

    Para Sandino Marcano, la Consulta Popular Nacional se ha convertido “en un gran ejercicio de planificación popular”, afirmó.

    Resaltó que ya no es solo una política del Ejecutivo, sino una política de Estado que involucra a distintos poderes. Explicó que el Poder Electoral participa en la organización de las elecciones, el Poder Judicial garantiza la resolución de controversias a través de los jueces de paz, y el Poder Legislativo aprende de este proceso para fortalecer las leyes del poder popular. A ello se suma el Poder Ejecutivo, encargado de la restitución de recursos y del impulso de la organización comunitaria.

    Marcano resaltó que en las seis consultas realizadas hasta ahora se han postulado más de 200 000 proyectos en diversas áreas, lo que convierte a la consulta en una gran ACA (agenda concreta de acción) nacional de planificación. “Permite a las comunidades decirnos en el marco del gobierno obediencial qué tenemos que hacer, en qué territorio”, señaló.

    Asimismo, enfatizó que algunos problemas estructurales requieren varias etapas de ejecución, y que la decisión del presidente de financiar un segundo proyecto por territorio amplía las posibilidades de acción. “Con el primero vamos a ir avanzando en etapas de los proyectos más estructurantes y con el segundo vamos a ir resolviendo los proyectos más de impacto rápido”, explicó.

    Cada proyecto es una escuela

    Según Sandino Marcano, la Consulta Popular Nacional trasciende la solución puntual de necesidades y se consolida como un proceso formativo para las comunidades. “Cada proyecto de la Consulta Popular se ha ido convirtiendo en una escuela”, aseguró.

    Marcano manifestó que la consulta ha ido propiciando ejercicios de seguimiento, control y contraloría, sumando cada vez más voluntades. “No como un elemento apagafuegos, sino como realmente un ejercicio de gobierno popular en cada uno de los territorios”, apuntó.

    De los servicios básicos a proyectos productivos

    El director general Sandino Marcano explicó que en las primeras ediciones de la Consulta Popular Nacional las propuestas comunales se concentraron en resolver problemas urgentes derivados de los últimos años de crisis.

    “En la primera consulta, el principal problema que la gente postuló y que, después, quedó como ganador en los proyectos fue el tema del agua. Luego, la vialidad, la electricidad, la vivienda”, recordó.

    Con el avance de las consultas, declaró que el agua se ha mantenido como prioridad, pero han comenzado a reflejarse otros procesos comunitarios vinculados con educación, salud, alimentación y deporte. A ello se suma el impulso de la economía comunal desde los territorios, que en las primeras jornadas no tuvo gran presencia, pero que progresivamente ha ganado espacio.

    “La gente ha empezado a visualizar que un proyecto productivo también genera las bases para ser autosustentable y permitir que luego no tengas que depender exclusivamente de consultas, sino que puedes generar tus propias soluciones”, afirmó.

    Marcano detalló que han surgido proyectos asociados a la agricultura y la cría de animales —pollo, bovino, caprino—, así como iniciativas vinculadas con ciencia y tecnología.

    Asimismo, acentuó que la consulta anterior, dedicada a la juventud, permitió diversificar aún más las propuestas, incorporando proyectos productivos en áreas tecnológicas, comunicacionales y gráficas. “Eso también ha hecho variopinto todo este proceso de la consulta”, expresó.

    Sandino Marcano precisó que la participación en la cuarta jornada de la Consulta Popular Nacional puede analizarse en dos categorías. Señaló que por un lado, los estados con mayor cantidad de comunas y circuitos, cuya fuerza organizativa garantiza una votación más amplia. “En este caso estamos hablando del estado Zulia, de Caracas, de Miranda, de Portuguesa, de Carabobo, de Anzoátegui. Fueron los principales estados con mayor votación, con mayor participación de la gente”, señaló.

    Por otra parte, destacó los estados que, porcentualmente, lograron mantener e incluso superar los niveles de participación alcanzados en la consulta de la juventud. Entre ellos mencionó a Portuguesa, Trujillo, Apure, Nueva Esparta, Barinas, Monagas y Cojedes.

    Juventud como fuerza real en la consulta popular

    Sandino Marcano subrayó que la participación de la juventud ha madurado al mismo ritmo que la propia Consulta Popular Nacional. “La juventud se ha venido acercando cada día más al proceso de construcción del poder popular, a la participación en las vocerías de los consejos comunales, de las comunas, de los movimientos sociales en los territorios”, aseguró.

    Señaló que, frente a la guerra cognitiva y el bombardeo mediático del capital y el consumismo, la consulta ha logrado contrarrestar esas dinámicas al hacer entender la necesidad de la participación juvenil como relevo y continuidad del proceso comunal. “La juventud ha entendido que no tiene que haber una consulta de la juventud para hacerse presente, visualizarse y participar”, explicó.

    En la cuarta consulta de 2025, platicó que los jóvenes impulsaron la agitación territorial, la campaña de proyectos y la movilización comunitaria, sumándose con fuerza a la participación. Además, propusieron y votaron por proyectos afines a sus intereses “sin necesidad de una edición en particular”.

    Comunicación popular

    Sandino Marcano, director general de la Oficina Estratégica de Seguimiento y Evaluación de Políticas Públicas del Ministerio del Poder Popular para las Comunas y los Movimientos Sociales, afirmó que la comunicación cumple un papel fundamental en el proceso de la Consulta Popular Nacional, al permitir mostrar los resultados reales que genera la organización comunitaria en los territorios.

    Puntualizó que la comunicación no solo debe difundir logros, sino también sistematizar buenas prácticas, experiencias y métodos que surgen desde las organizaciones de base en la ejecución de proyectos y en los procesos de priorización y planificación popular. “Es sumamente importante documentar y hacer saber cómo la gente se organiza, cómo planifica, cómo optimiza los recursos y cómo genera nuevas prácticas”, indicó.

    Marcano recordó que ya son más de 30 000 proyectos financiados en primer lugar por la consulta, cifra que aumenta al sumar los apoyados por gobernaciones y alcaldías.

    Reiteró que la comunicación debe visibilizar lo que denominó el “milagro comunal”, mostrando al país y al mundo entero cómo las comunidades construyen soluciones innovadoras y fortalecen la gestión popular.

    Mapa de los sueños

    Sandino Marcano describió la Consulta Popular Nacional como la construcción de un gran mapa nacional que orienta hacia dónde debe dirigirse la política pública. “La imagen que nos está dando es que se está construyendo un gran mapa nacional que nos muestra hacia dónde debe ir la política, hacia qué áreas de gestión debe enfocarse el Gobierno nacional, los gobiernos regionales y locales, y, por supuesto, el mismo poder popular”, afirmó.

    En cuanto a las 7 Grandes Transformaciones, Marcano señaló que la principal transformación reflejada en la consulta correspondió a la número dos: territorios humanos y servicios, con proyectos vinculados al agua, la electricidad, la vialidad y las telecomunicaciones. Indicó que, en segundo lugar, se ubicó la transformación social, que abarca educación, salud, alimentación y atención a poblaciones vulnerables, y el tercer lugar correspondió a la economía comunal.

    Marcano recalcó que este mapa de los sueños permite a las comunidades definir la agenda concreta de acción y orientar a las distintas escalas de gobierno sobre sus prioridades. “En esas consultas la gente nos dice cuál es la agenda que quiere que hagan las instituciones: en dónde quiere que el gobernador se enfoque, el alcalde se enfoque, la Comuna se enfoque”, explicó.

    Cambio de paradigma

    Sandino Marcano, responsable del Observatorio de Información e Indicadores del Poder Popular, señaló que uno de los retos futuros de la Consulta Popular Nacional será vincular la gestión del agua con la conciencia ecológica y la descolonización del pensamiento. “Creo que en el futuro próximo, seguramente las consultas en el año 2026, eso es un reto importante porque efectivamente es un cambio de paradigma, un cambio en la forma de pensar”, afirmó.

    Explicó que, hasta ahora, la mayoría de los proyectos relacionados con el agua se han enfocado en garantizar el suministro por tuberías, sin considerar los impactos energéticos, ecológicos y territoriales que implica. “La realidad de hoy es que la gente en el ejercicio de las consultas busca que le llegue el agua, sea cual sea la forma, pero no piensa en la energía que se necesita para que llegue a su casa”, reconoció.

    Marcano subrayó que la consulta debe trascender la lógica de resolver urgencias y convertirse en una política estructurante que transforme tanto realidades como pensamientos. Para ello, consideró necesario incorporar procesos de formación y debate que permitan a las comunidades comprender las implicaciones de cada proyecto en relación con la madre tierra y la crisis ambiental global.

    Algunas recomendaciones

    Sandino Marcano, director de Políticas Públicas Comunales, expuso algunas recomendaciones a las comunas venezolanas tras su participación en la Consulta Popular Nacional. La primera, dijo, es comprender que se trata de un ejercicio de planificación popular que requiere tiempo de evaluación y fortalecimiento de los planes comunales. “No esperar que llegue cada consulta para ver qué voy a hacer, sino darse el tiempo de fortalecer los planes comunales de manera de marcar qué podemos o qué debemos hacer a corto, mediano y largo plazo”, señaló.

    Marcano destacó experiencias de comunas que, desde su primera consulta, definieron en asamblea ciudadana resolver de manera estructural el tema eléctrico en sus comunidades, evitando saltar de un proyecto a otro sin continuidad.

    La segunda recomendación, explicó, es fortalecer el carácter colectivo por encima de la individualidad de una calle o de un solo consejo comunal. “Lo colectivo de lo que significa vivir en comunidad implica no reducir la consulta a un ejercicio meramente instrumental para recibir un recurso, gestionarlo y rendir cuentas para volver al ciclo. Se trata, más bien, de asumir un proceso en el que cada proyecto se convierta en una escuela: una escuela que certifique saberes, que identifique los conocimientos propios de nuestras comunidades y que forme a quienes se incorporan”, concluyó Sandino Marcano.

  • Falcón | Unacom presente en despliegue en el marco de la Consulta Popular Nacional del 23N

    Falcón | Unacom presente en despliegue en el marco de la Consulta Popular Nacional del 23N

    Falcón, 20 de noviembre de 2025.- Este jueves, se realizó la entrega del proyecto de rehabilitación y embellecimiento del Centro de Educación Inicial Simoncito (CEIS) Paraíso Infantil, ubicado en la Comuna Socialista La Guinea, en el municipio Miranda del estado Falcón.

    La obra beneficia de manera directa a más de 200 niños y niñas del punto y círculo de los 12 sectores que conforman el territorio de la Comuna. La rehabilitación de este espacio fue asumida por la Corporación Juntos Todo Es Posible, garantizando condiciones renovadas para la educación inicial.

    El gobernador de la entidad, Víctor Clark, destacó que la rehabilitación del centro educativo es fruto del ejercicio participativo y protagónico del Poder Popular en la Comuna Socialista La Guinea, que integra comunidades históricas como Curazaíto, Las Panelas, La Florida y Ruta Verde.

    Clark señaló que esta obra es resultado de las consultas realizadas durante el año 2025 y del compromiso asumido por el presidente Nicolás Maduro, convertido en soluciones concretas para el pueblo.

    La vicerrectora para la Democracia y Sociedad Comunal de la Universidad Nacional de las Comunas (Unacom), Kelly Pacheco, resaltó que la rehabilitación y embellecimiento del CEIS Paraíso Infantil responde al mandato de acompañar al pueblo en cada territorio.

    Pacheco enfatizó que cada inauguración refleja la convicción del presidente Nicolás Maduro en la capacidad del pueblo para administrar sus recursos y atender sus necesidades más sentidas. “Qué mejor manera de celebrar esta fiesta participativa que con la inauguración de las obras”, expresó.

    La vocera de la Comuna Socialista La Guinea, Yenmarli Navarro, declaró que la obra es fruto de la participación popular y del respaldo del presidente de Venezuela junto a la Corporación Juntos Todo Es Posible. Subrayó que este acompañamiento permite que sea el pueblo quien decida en cada consulta y proyecto.

  • Investigador venezolano: “Si no estamos descolonizando, estamos recolonizando”

    Investigador venezolano: “Si no estamos descolonizando, estamos recolonizando”

    Caracas, 12 de noviembre de 2025.- “Siempre, históricamente, hemos sido un pueblo de comunidad: hemos tejido en común nuestras historias, construyendo juntos la memoria que nos sostiene”. Así lo aseguró el investigador venezolano Erick Gutiérrez, durante su participación en el programa “En clave comunal”.

    El comunero señaló que la modernidad ha impuesto la noción de que somos individuos aislados, “que nos hacemos, a nosotros mismos, separados del resto, sin vínculo alguno con nuestros semejantes ni con el entorno. Pero eso no es verdad. Basta con mirar la historia —o las historias— de nuestros pueblos originarios: siempre comunitarios; todo en común”.

    Sostuvo que, aunque la educación colonial intentó borrar esa memoria, la comunalidad persiste como fortaleza ética, espiritual y política. “Todavía pervive, todavía resiste, todavía surge esa comunalidad”, afirmó Gutiérrez, destacando que ha sido clave para enfrentar las agresiones imperialistas, las medidas coercitivas y fenómenos como la migración inducida.

    Gutiérrez aseguró que hoy las comunidades han podido superar adversidades apelando a ese componente comunal que las constituye históricamente.

    Comunidad y sociedad

    El investigador Erick Gutiérrez explicó que la diferencia entre comunidad y sociedad ha sido abordada desde la teoría euro-oceánica, particularmente por Max Weber en Economía y sociedad.

    “Uno lee ese libro y descubre que, entre las cosas que plantea, se señala una diferencia entre comunidad y sociedad. En la comunidad todo el mundo se conoce; en la sociedad, en cambio, todo el mundo es anónimo. En la comunidad los lazos son muy fuertes y el control colectivo también es intenso, según él. En la sociedad predominan otros lazos, y por eso la premisa allí es la libertad, la libertad individual. Pero en todo lo que estoy describiendo, que corresponde a la visión euro‑oceánica, el individuo aparece constituido, incluso en su propia autoimagen, aislado del entorno, separado de sus semejantes, como si fuera una partícula ajena a lo demás: sin lazos, sin entramados, sin raíces, sin vínculos”, argumentó.

    Dijo que la expresión más apropiada de la lógica individualista, se encuentra en la célebre frase atribuida a Thomas Hobbes: “‘El hombre es un lobo para el hombre’. Es decir: las personas que tenemos al lado no son semejantes, sino potenciales adversarios, enemigos o rivales, lo que crea un clima de desconfianza”.

    En contraste, Erick Gutiérrez enfatizó que en la comunidad no existe esa lógica de rivalidad.

    Comunidad, cuerpo y madre tierra

    Erick Gutiérrez, coordinador de la Especialidad de Derecho Indígena del Instituto de Investigación y Postgrado de la Escuela de la Magistratura en Venezuela, reiteró que el colonialismo y, en particular, el neocolonialismo educativo han impuesto una visión que separa al individuo de su entorno.

    Expresó que esa epistemología de la modernidad eurocéntrica nos hace percibir la naturaleza no humana como algo ajeno y comienza, incluso, con la separación del propio cuerpo. “No es que tenemos un cuerpo: somos un cuerpo”, resaltó.

    Explicó que esa desconexión con la madre tierra nos lleva a ignorar las señales que ella nos da de que algo está mal, avisos que se manifiestan en la crisis ambiental global. Expuso que esta crisis no solo se manifiesta en fenómenos apreciables como el aumento del nivel del mar, sino también en procesos menos perceptibles, como la desaparición de microorganismos en el suelo que alimentan a plantas y árboles.

    El comunero caraqueño observó que quienes sí perciben estas señales son las poblaciones originarias, campesinas, pesqueras e indígenas. “Las poblaciones originarias están viendo cómo muchas especies desaparecen, y con esa desaparición surge un riesgo de seguridad alimentaria que no estamos percibiendo. Es un ejemplo que nos afecta —o puede afectarnos— directamente. En general, el planeta nos habla cada día de lo que sucede, pero no lo escuchamos. Cuando digo “nosotros”, me refiero a la gente de las ciudades, porque en el mundo campesino, pesquero e indígena sí ven esas señales, sí se dan cuenta; nos alertan de ello. Sin embargo, nosotros no los escuchamos atrapados en esa ceguera aprendida, porque es, en efecto, una ceguera aprendida”, manifestó.

    La comuna como forma de relación humana

    Para Erick Gutiérrez, la importancia de la comuna en Venezuela se evidencia en diversas experiencias de resistencia. Expone su participación en la Comuna Los Flores en Revolución y cómo, durante el bloqueo eléctrico impuesto por el imperio, la respuesta comunal permitió superar una situación crítica.

    “Lo primero que hicimos —hablo de Caracas— en común fue mirar al cielo. Eso tiene su importancia: había personas que nunca habían visto la Vía Láctea. Uno alza la mirada y ese blanco que se extiende allá arriba, ¿qué es? Pues es el centro de la galaxia, es la Vía Láctea. Pero nunca la habías visto porque nunca se había ido la luz de esta manera, y la gran luminosidad de la ciudad te lo ha impedido desde que naciste”, ilustró.

    Comentó que la adversidad también dio lugar a la solidaridad práctica. “Empezamos a comunicarnos entre nosotros. Pongo un ejemplo: tengo a la vecina y le digo: ‘Oye, yo no te conocía, ¿de dónde eres tú?’. Me responde: ‘No, tengo aquí cuatro años’. Así comenzamos a comunicarnos de verdad. No había celular, ni televisión, ni teléfono: nada. Nos comunicamos verdaderamente. ¿Qué otra cosa hicimos? Bueno, con un mueble roto dijimos: vamos a hacer un sancocho colectivo. Alguien tenía una olla grande, yo tenía unas piezas, tú tenías otras. Hicimos un sancocho colectivo”, contó.

    Para Erick Gutiérrez, estas experiencias no solo permitieron enfrentar la agresión, sino que reafirmó la comuna como forma de relación humana y como instancia política de resistencia.

    Descolonización

    De acuerdo con el comunero caraqueño Erick Gutiérrez, la comuna se nutre de la memoria de los pueblos originarios. Esa fuerza, afirmó, se expresa en la posibilidad de recrearse frente a la adversidad, una práctica que los pueblos han sostenido durante más de cinco siglos. “Tenemos más de 500 años haciéndolo y todavía nos falta”, señaló.

    Relató que siempre le preguntan si es posible descolonizar la realidad en apenas 25 años de proceso revolucionario, Gutiérrez responde que esta tarea está en marcha. Reconoció que revertir un proceso de 533 años no es sencillo, pero insiste en que “no se puede dilatar más tiempo”.

    Para descolonizarlos, dijo que “primero tenemos que tener claro que si no estamos descolonizando, estamos recolonizando”.

    El investigador insistió en que el proceso requiere desaprender gran parte de lo aprendido, pues la identidad moderna fue impuesta y está en tensión, en contradicción. “Nosotros no tenemos radicalmente esa identidad. Porque cuando se habla de pueblos originarios, lo que yo soy es un nosotros. Venimos de un ‘nosotros’. Lo que yo soy no tiene sentido, sino en el ‘nosotros’. Para Carlos Lenkersdorf, eso es lo nosótrico: una identidad que solo adquiere sentido en lo colectivo, en lo comunal. Recuperar esa raíz implica reaprender. Implica reaprender a pensar incluso de otro modo, a concebir las relaciones de otro modo”, reflexionó.

    Erick Gutiérrez recordó su propia raíz indodescendiente y la enseñanza de su madre campesina, que le inculcó el amor por los animales y las plantas. “A lo mejor alguien dirá: ¿Y cómo se relaciona eso con una persona que vive en la ciudad? Yo, que también fui profesor en la Bolivariana en Gestión Ambiental de Proyectos, caminaba con mis cursantes —con las chicas y los chicos que me acompañaban en el trabajo— y dijimos: ‘Mira esa mujer que tiene en su casa una maceta. No tiene nada más que un balconcito, y allí pone sus plantitas’. Ella no ha perdido la conexión con la naturaleza [no humana]: guarda una melancolía, una nostalgia”, contó.

    En su relato, agregó que “las personas que siempre tienen un animalito —un perrito, un pajarito, o incluso un gallo en su casa— están volviendo a sus raíces, aunque no lo sepan, porque dicen: ‘Yo no puedo desprenderme de eso’. El caso más dramático son las plantas de plástico, pero al menos hay una planta que me reconecta, aunque sea en mi memoria, en una memoria genealógica”, dijo.

    El comunero caraqueño invitó a reconectarnos con la naturaleza humana y no humana. “Volver a las raíces, a la fuente. Volver a lo que siempre hemos sido y que la modernidad nos ha negado”, recalcó.

    Asumir la contradicción y construir en común

    En conversa con la periodista Nerliny Carucí, el investigador Erick Gutiérrez precisó que descolonizarse en la práctica requiere enfrentar las contradicciones sin miedo ni rechazo. “Somos intrínsecamente dialécticos, contradictorios, convivimos con esa contradicción”, resaltó.

    Afirmó que el sentido está en retomar un camino común, pues la liberación no puede hacerse de manera individual. “Eso ya lo decía Simón Rodríguez, ayudarnos a empezar a hacer esa liberación en común, en colectivo, en comuna, y empezar a pensar también en común”, acentúo.

    Gutiérrez criticó la imposición occidental del “yo” como centro, asociado a la arrogancia y la soberbia. “En el mundo indígena —y también en el campesino y pesquero— la persona más sabia es la más humilde, la que más se entrega a los demás y la que más aprende de ellos. Entonces, ¿cuál es el primer paso? Verme reflejado en la persona que tengo cerca, no verla como adversaria, sino como alguien de quien puedo aprender y a quien también tengo algo que aportar”, afirmó.

    Declaró que el proceso de verse en el otro implica entrelazarse, entreayudarse y buscar soluciones colectivas, abandonando actitudes egoístas e individualistas. “La solución nace de un proceso colectivo donde muchos y muchas pensamos, sentimos, y de ahí emergen las soluciones”, afirma.

    Advirtió que el imperialismo se vale de la ambición y la corrupción para socavar pueblos y gobiernos. “Hay que abandonar actitudes arrogantes, egoístas, individualistas. Empezar a construir juntos otra realidad, incluyendo la realidad de lo que yo soy, de lo que somos”, dijo.

    Los desafíos de la Comuna frente al capital

    Sobre los desafíos de la Comuna venezolana frente a los nuevos mecanismos del capital, Erick Gutiérrez explicó que estos apuntan a una guerra cultural de múltiples dimensiones: intelectual, cognitiva y académica. “Para mí, leer ahorita es un acto subversivo, un acto antisistémico. Porque [el capital] justamente está buscando que uno no lea, que uno no piense. No quiere que el ser humano piense”, reafirmó.

    Recordó la pandemia del covid en la cual se profundizó el aislamiento individualista, encerrando a las personas en pantallas y teléfonos. “Lo primero que debemos hacer es soltar la pantalla para comunicarnos de verdad, volver a la oralidad, a la comunicación auténtica. Debemos volver a ver la realidad. Volver a conectarnos con los que somos, conectarnos con los otros”, exhortó.

    Gutiérrez manifestó que no es un proceso fácil. “Pero tenemos otra alternativa: volver a los orígenes, volver a las raíces. Y repito, se trata de aprender a desaprender gran parte de lo aprendido. Recuperar esas técnicas de cultivo de nuestros ancestros. Esa relación de cuidado hacia la madre tierra, quien nos cobija a todos. ¡Este planeta no le pertenece a las élites del capital!”, puntualizó.

    Finalmente, reivindicó una vez más lo indígena y lo ancestral como apuesta de futuro: “Son los que están enseñando hacia dónde debemos ir, hacia dónde debemos retornar. Por eso son tan peligrosos para el gran capital. Venezuela es una amenaza inusual y extraordinaria porque camina su propio camino: su horizonte es lo comunal”.

  • Venezuela y Argentina realizan encuentro sobre autogestión y producción alimentaria comunitaria

    Venezuela y Argentina realizan encuentro sobre autogestión y producción alimentaria comunitaria

    Caracas, 7 de noviembre de 2025.- En el marco de la Primera Semana Latinoamericana y Caribeña de Economía Social y Solidaria, que se celebra del 3 al 7 de noviembre, este viernes tuvo lugar el encuentro virtual “Experiencias locales de abastecimiento alimentario y organización comunitaria en Argentina y Venezuela”.

    La actividad fue convocada por el Grupo de Trabajo Municipios de la RUESS (Red Universitaria de Economía Social y Solidaria) junto con la Red de Municipios Cooperativos/Cooperar de Argentina, y forma parte de un diálogo entre organizaciones comunales venezolanas y municipios cooperativos argentinos, centrado en dos ejes claves: el abastecimiento alimentario desde lo local y la participación comunitaria como base de una democracia sustantiva.

    Durante el intercambio de experiencias, Hernán Vargas, vicerrector para la Economía Comunal de la Universidad Nacional de las Comunas (Unacom), destacó el papel central que han tenido los Consejos Comunales en Venezuela desde su creación en 2006 como espacios de articulación territorial.

    Con respecto a lo anterior, recordó que este proceso tiene antecedentes en la organización popular impulsada por la Constitución de Venezuela de 1999, que reconoció derechos fundamentales como el acceso al agua, la tierra, la educación y la salud, y promovió la conformación de comités comunitarios para garantizar su cumplimiento.

    El Vicerrector venezolano explicó que actualmente existen cerca de 40.000 Consejos Comunales en el país, cada uno conformado por vecinos organizados en más de 30 comités temáticos.

    Vargas expuso que, a partir de 2008, se comenzó a promover la figura de la Comuna como instancia superior de agregación, concebida no solo para gestionar proyectos, sino para ejercer el autogobierno territorial. Este modelo se consolidó con la aprobación de la Ley Orgánica de las Comunas y hoy cuenta con 5.336 Comunas activas, que abarcan la mayor parte del territorio nacional.

    Juan Schwartzman, de la Cooperativa de Trabajo Agropecuario y Agroecológica Chacra Rizoma de El Bolsón, provincia de Río Negro de Argentina, presentó una experiencia autogestiva de producción agroecológica orientada al abastecimiento local y comarcal.

    Schwartzman comentó que el colectivo se encarga de todo el proceso, desde la siembra hasta la comercialización directa en ferias, sin tercerizar ninguna etapa. Esta decisión fortalece la autonomía del grupo y permite sostener una cadena productiva amplia, con más de 70 variedades hortícolas y frutales, destinadas a comunidades de El Bolsón, Bariloche y Villa La Angostura, en Argentina.

    Mayrelis Escalona, vocera de la Comuna Estrella del Futuro y parte de la Mesa de Planificación del Circuito Económico Comunal Vida Café, en el estado Lara, Venezuela, relató que este circuito impulsa un modelo de economía comunal con propiedad directa, que incluye empresas de vialidad y procesamiento de café, y promueve prácticas colectivas.

    La comunera venezolana subrayó que la planificación participativa, las alianzas solidarias y la autogestión de recursos son pilares de esta experiencia que articula economía, territorio y poder comunal.

    La argentina Dámaris Pacchiotti, coordinadora del proyecto Empresa Pública de Alimentos Ciudad Futura, habló sobre este proyecto como una política pública de gestión social impulsada desde la comunidad organizada.

    Pacchiotti explicó que esta iniciativa, surgida en plena pandemia en 2020, articula cooperativas, organizaciones sociales e instituciones para garantizar el derecho humano a la alimentación desde las ciudades, concibiendo el alimento como un bien comunitario y no como una mercancía.

    Para escuchar todas las intervenciones, ingresa en este enlace:
    https://www.youtube.com/live/raXoUDZ3BWU.

  • “Vivir en comuna exige recuperar una cualidad esencial del pensamiento rodrigueano: el sentir”

    “Vivir en comuna exige recuperar una cualidad esencial del pensamiento rodrigueano: el sentir”

    Caracas, 4 de noviembre de 2025.- “Cuando se cultiva pensamiento propio, surge una mirada profunda —una que va más allá del árbol, como suele decirse—; una mirada capaz de ver el bosque y de adentrarse en las profundidades de las realidades, particularmente las de la humanidad”. Así lo expresó el investigador Néstor Hugo Angulo al referirse al pensamiento robinsoniano.

    Durante su participación en el programa “En clave comunal”, Angulo reivindicó la vigencia del legado de Simón Rodríguez como clave para profundizar el proyecto liberador que encarna la Comuna venezolana.

    Para el educador popular, Simón Rodríguez fue un pensador contracorriente, dotado desde joven de dos cualidades esenciales: una aguda capacidad de observación y un espíritu rebelde. Según Angulo, esa combinación le permitió desarrollar una originalidad radical, sostenida por una formación permanente y un compromiso con el pensamiento propio. “Fue un observador y cuestionador de aparatos educativos excluyentes, que no estaban conectados con las nuevas realidades”, señaló.

    Angulo comentó que, para Simón Rodríguez, la educación era una herramienta fundamental para emprender lo que llamaba “empresas”, es decir: proyectos de transformación colectiva. En ese sentido, su vínculo con Simón Bolívar no fue solo afectivo (como docente y amigo), sino político: “La mayor empresa que, sin duda alguna, ha realizado hombre en el mundo la hizo Simón Bolívar: dar la libertad a medio continente americano. Entonces, yo creo que la educación y la libertad son las herramientas para construir una nueva sociedad”, afirmó Angulo.

    Claves robinsonianas para el autogobierno

    De acuerdo con Néstor Hugo Angulo, cofundador del Centro de Estudios, Aprendizajes e Investigaciones Comunales Kléber Ramírez, ubicado en el estado Mérida, uno de los aportes más significativos de Simón Rodríguez fue su defensa de una educación popular, en contraposición al modelo eurocéntrico dominante en su época. “Simón Rodríguez decía que todo se escuchaba en Europa, menos de una educación social, de una educación popular”, recordó Angulo.

    Dentro de esta perspectiva, Angulo evocó una afirmación del comandante Chávez: “El primer poder que tiene el pueblo es el conocimiento liberador. Esa herramienta, sin duda alguna, le permite al individuo —y sobre todo al sujeto colectivo— poder, producto del diálogo, de tejer la palabra, de llevar a consenso, de construir propuestas, de construir ideas… lo puede llevar a actuar. Él también decía que había que sentir: sentir para actuar”.

    En cuanto a las relaciones humanas y la economía, el investigador apuntó a una frase escrita por Rodríguez en Sociedades americanas: “Fundar una economía social de todos para el beneficio de todos”.

    Esta propuesta, afirmó, anticipa las búsquedas actuales de autogestión. “Hoy en día las comunas, los consejos comunales, los circuitos comunales andan en la búsqueda de la autogestión y de la autonomía, que son más que dos conceptos, son dos categorías que tenemos que profundizarlas, consolidarlas para dar el salto cualitativo a lo que pudiéramos llamar autogobierno”, dijo.

    Angulo distinguió entre la gestión de recursos puntuales —como los asignados en consultas populares— y la construcción de una economía comunal territorializada. “Una cosa es lo que estamos viviendo en este momento: el llamado a las consultas populares, donde el Estado aporta unos recursos para resolver un problema material de una escuela, de una avenida, un asfaltado, en fin, de alguna necesidad concreta que se tenga en el territorio. Pero construir una economía social en el territorio es otra cualidad. En este caso, la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, en su artículo 184, plantea que el Estado crea mecanismos para la transferencia y descentralización de bienes, servicios y competencias públicas hacia las comunidades. Bueno, yo creo que hay una gran mora en el proceso revolucionario —pero ya hace cerca de 150, 160 años, Simón Rodríguez las asomaba”, expuso.

    Angulo evocó una de las esencias más potentes del pensamiento robinsoniano: “Yo lo que quiero es que aprendan a gobernarse”.

    En tal sentido, apuntaló que esto es “clave, porque, a medida que los comuneros y las comuneras se apropien del conocimiento del territorio —de sus necesidades, pero también de sus potencialidades, y sobre todo de esa nueva lógica de economía que hay que construir en los territorios, a través de la empresa de propiedad social y de la transferencia de competencias públicas a las comunidades—, sin duda alguna, las comunidades van a tener los recursos no solamente para resolver una materialidad, sino también para instituir un nuevo modelo de sociedad y de Estado”, precisó.

    Toparquía

    Para Néstor Hugo Angulo, el concepto de toparquía —formulado por Simón Rodríguez en 1847— representa una clave fundamental para pensar la construcción de comunes en Venezuela como proyecto político. “Cuando él planteaba la toparquía, planteaba el gobierno del lugar o el poder de la gente en cada comunidad para resolver sus problemas, basándose en sus potencialidades, que de una u otra manera tiene cada territorio”, expuso.

    Expresó que esta noción adelanta, con más de siglo y medio de distancia, el impulso comunal promovido por el comandante Chávez. “En 2007, Chávez comienza a hablar de comuna, y en 2009 le da mayor profundidad teórica, ideológica y organizativa”, recordó Angulo.

    Palabra tejida

    El educador popular Néstor Hugo Angulo señaló que Simón Rodríguez exponía que el conocimiento no solamente era intelectual, sino también manual. “El hombre tiene la posibilidad no solamente de cultivar la mente, el espíritu, sino también cultivar la mano; de ser hacedor, de ser constructor. Desde la agricultura hasta la herrería y la carpintería, el saber práctico vinculado con la capacidad de transformar el territorio”, profundizó.

    Apuntó que conocer las potencialidades del territorio y contar con saberes técnico-científicos para producir alimentos permite construir una nueva lógica de relación social y política. “Eso puede dar, basamento para comenzar a construir otra lógica de relación social y, sobre todo, relación política”, enfatizó.

    Angulo subrayó, además, la necesidad de crear una nueva cultura de la asamblea, donde la palabra sea tejida con propuestas, ideas y planes de transformación. “Nosotros somos una sociedad que nos enseñaron es a votar. Nuestras culturas ancestrales planteaban el consenso, consensuar. Entonces, “¿cuál es la propuesta que va en beneficio común, en beneficio de la comunidad?”, preguntó.

    Estos planteamientos, afirmó, deben ser llevados a los espacios comunales no como copia ni imitación, sino como creación. “Como algo que de una u otra manera está demandando esta humanidad”, declaró.

    Sentir el territorio

    Frente a las mutaciones del sistema moderno/capitalista, el comunero Néstor Hugo Angulo propuso recuperar una cualidad esencial del pensamiento robinsoniano: el sentir. “El sentir es quien camina el territorio, el que observa dentro del territorio, el que se comienza a cuestionar dentro de lo que está sucediendo en ese territorio. Lo que algún teórico llamó topofilia, que es ese amor que sentimos nosotros por el territorio”, explicó Angulo.

    Para Angulo, esta enseñanza del maestro Simón Rodríguez sigue vigente. Comentó que hay otros compañeros que han escrito teóricamente lo que llaman topología. “El territorio también enseña. Cuando una persona vive en un espacio territorial, en una comunidad, en un barrio; en fin: en el llano, en la montaña, en la selva, comienza a recorrer, a conocer. Bueno, ese aprendizaje lo marca y comienza milimétricamente a conocer su territorio”, alegó.

    Vida en común

    “Los hombres no están en sociedad para decirse que tienen necesidades y para aconsejarse que busquen cómo remediarlas, ni para exhortarse a tener paciencia, sino para consultarse sobre los medios de satisfacer su deseo, porque no satisfacerlos es padecer” (Simón Rodríguez, en Sociedades americanas).

    Para el investigador Néstor Hugo Angulo, esta reflexión constituye la génesis del proceso constituyente: la consulta, el diálogo, la interacción entre compañeros y compañeras para transformar las realidades vividas.

    “Trayendo esto a nuestros tiempos, a nuestros espacios territoriales y a las comunas, es una oportunidad que tienen todos los comuneros y todas las comuneras —llámense consejos comunales, comunas, circuitos comunales— de generar espacios de asamblea, donde el primer instrumento sea la palabra y el bienestar común. De modo que esa realidad que tenemos —con los aportes, con las miradas, con el sentir, con la inteligencia, con los saberes, con las experiencias y, sobre todo, con los valores más humanos, como la solidaridad—, sin duda alguna, vamos a conseguir no una receta, pero sí, como nos dijo Simón Rodríguez, el sendero que nuestro maestro nos señaló”, apuntó.

    Dijo que construir ese sendero implica asumir la comuna como forma de vida, como lo propuso el comandante Chávez: “Comuna socialista comunal, que es una nueva lógica de relaciones sociales, de relaciones políticas, de relaciones culturales y sobre todo de relaciones económicas. Por eso, a pesar de las dificultades, debilidades y omisiones que podamos tener, en Venezuela se está intentando crear otro espacio para la vida”, aseguró.

    Transformar

    En la fase actual del proceso revolucionario, Néstor Hugo Angulo advirtió sobre una de las alertas más profundas del pensamiento de Simón Rodríguez: “Los pueblos también pueden engañarse”.

    Angulo citó al también maestro Carlos Matos, quien distinguía entre administrar y transformar. “Él dijo lo siguiente: una cosa es administrar y otra cosa es transformar. Muchos compañeros nuestros que llegan a la alcaldía, que llegan a las gobernaciones, por lo general administran, pero no transforman. Por otro lado, el comandante Chávez es un ejemplo de lo que es la transformación: creó misiones, universidades, estrategias y planes de desarrollo con una visión de totalidad que abarcaba lo social, lo político, lo económico, lo territorial, lo cultural, la ciencia, la tecnología y el ambiente”, recordó.

    El investigador acentuó que ese horizonte se sintetiza en la propuesta del Estado comunal socialista, que Chávez consideraba vital. “Le dijo a nuestro presidente Nicolás Maduro que cuidara a la comuna con la vida misma”, evocó.

    Aseveró que la gran tarea la tiene el pueblo. “Solo el pueblo salva el pueblo. Y el pueblo tiene que tener autonomía, tiene que tener procesos de formación, consolidar la organización que tiene, debe ser un planificador colectivo y sobre todo lo que Chávez permanentemente nos enseñó: actuar para transformar la realidad”, reflexionó.

    Autonomía comunal

    En conversa con Nerliny Carucí, periodista y moderadora del programa “En clave comunal”, el investigador Néstor Hugo Angulo invitó a las comunas a rescatar el llamado de Simón Rodríguez a construir un nuevo modelo de economía, basado en lo colectivo, frente a la lógica capitalista, anclada en la propiedad privada.

    Para el educador popular, la estrategia está en avanzar hacia empresas de propiedad social y en activar los mecanismos de transferencia de competencias establecidos en el artículo 184 de la Constitución.

    “El comandante Chávez permanentemente exhortaba a los alcaldes y a los gobernadores a comenzar a construir con el pueblo otra lógica. Por ello, lo importante de que el pueblo tenga los niveles de organización, de formación, de planificación para verdaderamente actuar”, resaltó.

    Consideró que la autonomía comunal no se limita a lo económico. “Chávez, en actitud autocrítica, advertía que los consejos comunales y las comunas no son apéndices de los alcaldes, de los gobernadores ni del Partido. La Comuna tiene que tener autonomía, y autonomía no solamente es de recursos económicos, sino autonomía —que nos lo señalaba permanentemente Simón Rodríguez—, autonomía de pensar y de actuar”, precisó.

    Apuntó que “esa es la gran tarea que algunos consejos comunales y algunas comunas han iniciado. Pero también hay adversidades —no solamente exógenas, sino también internas—. Ahora bien, a medida que ese sujeto colectivo tenga mayor fuerza, mayor convicción, y sobre todo sepa que su recorrido lo lleva a través de un horizonte, de un sendero, no habrá —sin duda alguna— ni estructura interna ni sanción externa que impida construir esa nueva comunidad, ese nuevo Estado, esa nueva sociedad”, recalcó.

    Soberanía e independencia

    En el contexto actual de agresión imperialista, Néstor Hugo Angulo recurrió nuevamente al pensamiento de Simón Rodríguez para guiar el presente. “Los hombres están cansados de reyes, de congresos y de tutores. Quieren gobernarse. Quieren tener su propio autogobierno”, citó.

    Para Angulo, este llamado a la autodeterminación retumba tanto en la voz del pueblo como en el mensaje del presidente Nicolás Maduro. “Debemos estar conscientes del momento histórico que estamos viviendo. Para poder avanzar, y para poder profundizar en esta transformación del Estado y en el proceso revolucionario, tenemos que tener soberanía e independencia”, afirmó.

    ¡Comuna o nada!

    Para cerrar su participación en el programa “En clave comunal”, el educador popular Néstor Hugo reprodujo una frase de Eduardo Galeano que condensa el espíritu del reportaje: “Llegó el momento de que los dirigidos dirijan”.

    Para el investigador venezolano, ese momento es ahora, y los protagonistas son los pueblos históricamente expoliados y explotados, aquellos que han sido privados del sueño de vivir con dignidad. “Como dijo el comandante Chávez: Comuna o nada. El horizonte de una vida digna y de permanente transformación”, concluyó.

  • Clausuran 1er Encuentro Nacional Indígena Comunal en La Guaira

    Clausuran 1er Encuentro Nacional Indígena Comunal en La Guaira

    La Guaira, 31 de octubre de 2025.- Este viernes culminó en el estado La Guaira el 1er Encuentro Nacional Indígena Comunal con la participación de más de 200 delegados provenientes de 14 estados del país.

    El evento cerró con una jornada de reflexión y propuestas orientadas a fortalecer el vínculo entre los pueblos originarios y el modelo de Gobierno Comunal, con acompañamiento del Ministerio del Poder Popular para las Comunas, Movimientos Sociales y Agricultura Urbana y la Universidad Nacional de las Comunas (Unacom).

    Durante la clausura, Clara Vidal, ministra del Poder Popular para los Pueblos Indígenas, destacó que el encuentro reunió a 81 instancias organizativas entre Comunas y Circuitos Comunales, representando a 105 comunidades indígenas.

    La Ministra señaló que, aunque el registro nacional supera las 450 organizaciones comunales, “las hoy presentes son parte fundamental. Aquí están los primeros voceros que traen esas necesidades e inquietudes desde sus territorios”. En ese sentido, anunció que la próxima tarea será avanzar hacia encuentros regionales comunales, reconociendo la diversidad cultural y territorial de los pueblos indígenas.

    El rector de la Universidad Nacional de las Comunas (Unacom), Jorge Arreaza, reivindicó el papel de los pueblos indígenas como base de la identidad nacional. “Ustedes, nuestros pueblos indígenas, son la esencia de la venezolanidad. Cuando se habla de Venezuela, cuando se habla de nuestra América ―desde Alaska hasta la Patagonia―, son los pueblos originarios quienes definen el sentido profundo de Nuestra América. En sus gestos, miradas y voces se sintetizan siglos de lucha y resistencia”, afirmó.

    Arreaza insistió en que esa resistencia debe ser permanente y transmitida a las nuevas generaciones, preservando idiomas, tradiciones y costumbres. “Si bien este país es multicultural e intercultural, si ustedes se perdieran de su origen, se perdería la patria completa de su origen ―y nos volverían a colonizar y a dominar―”, subrayó Arreaza.

    El viceministro para la Organización y Participación Comunal y Social del Ministerio para las Comunas y presidente de Fundacomunal, Ronald Sole, destacó el carácter esperanzador y colectivo del 1er Encuentro Nacional Indígena Comunal.

    “Cada vez que nos movemos, lo hacemos siempre esperanzados. Desde ese sentido, nos estamos moviendo para llevarnos un espíritu de solidaridad, de hermandad, de fortalecimiento, y para que entre todos podamos empezar a trabajar rutas en conjunto para avanzar. Yo creo que el primer elemento a reconocer en este encuentro es que es el resultado de la suma de muchas voluntades”, señaló.

    La diputada indígena Noelí Pocaterra recordó la figura del comandante Hugo Chávez como guía espiritual del proceso comunal indígena. “Yo siento que Chávez está aquí, porque yo sí creo en la espiritualidad. Chávez está aquí sentado, nos está observando y nos está escuchando”, expresó.

    La vocera de la Comuna Waichin Wapushiwaia, de la parroquia Guajira del estado Zulia, Liliana Fernández, destacó la participación de los pueblos Yupa, Añú, Barí y Japreria en el 1er Encuentro Nacional Indígena Comunal. Señaló que este espacio permitió sugerir soluciones concretas para fortalecer el desarrollo económico desde los territorios originarios. “Aquí se abre un nuevo capítulo en el área indígena, para que como poder originario
    podamos afianzar las siete transformaciones que propone el Gobierno nacional”, manifestó.

  • Comunera mirandina: El autogobierno comunal no se construye en reuniones, sino en la cotidianidad

    Comunera mirandina: El autogobierno comunal no se construye en reuniones, sino en la cotidianidad

    Caracas, 21 de octubre de 2025.- “Lo verdaderamente transformador de participar en una comuna es presenciar, paso a paso, cómo el pueblo construye colectivamente su gobierno y sus medios de producción, no solo en términos económicos, sino también en dimensiones culturales, deportivas y simbólicas que fortalecen el tejido comunitario”. Así lo manifestó Carovid Bello, responsable de la Sala de Autogobierno Comunal de la Comuna San Diego-Guatoporí, ubicada en la parroquia Cecilio Acosta del estado Miranda.

    En su intervención en el programa “En clave comunal”, la comunera destacó el protagonismo juvenil en las asambleas de la comuna. La experiencia comenzó con la conformación de equipos juveniles en cada uno de los 14 consejos comunales, integrando a jóvenes entre 15 y 35 años.

    Contó que los jóvenes del territorio elaboraron el llamado mapa de los sueños, una herramienta participativa que recoge los proyectos que imaginan para su comunidad. Con materiales propios y acompañamiento comunal, diseñaron un plano que articula deseos, espacios y propuestas concretas. Luego, priorizaron siete proyectos, difundieron sus ideas casa por casa y organizaron una jornada electoral con apoyo del ente comicial. Los dos proyectos más votados en la Consulta Popular Nacional de la Juventud fueron la construcción de una cancha deportiva y la creación de un núcleo universitario.

    “Lo que tratamos nosotros en la comuna es mantenerlos activos constantemente para que sepan cuál es su dinámica”, explicó Bello.

    En la Comuna San Diego-Guatoporí, la participación también se expresa en el ámbito deportivo y cultural. “Tenemos grupos culturales, las burriquitas, que también nacieron y se desarrollaron dentro de la comuna. Contamos con un grupo de baile de merengue, de abuelitos; tenemos grupos de fútbol ya bien consolidados, que han ido recientemente con el deporte comunal, que participan todos los años y están siempre activos. Entonces, esto refleja una transformación profunda, donde nuestros pobladores dejan de ser simples receptores para convertirse en actores políticos. Y aquí se incorporan los jóvenes, desde su propio destino, por supuesto”, expresó la responsable de la Sala de Autogobierno Comunal.

    Práctica comunal

    De acuerdo con Carovid Bello, el autogobierno comunal no se construye solo en reuniones o convocatorias, sino en la práctica cotidiana. “Para poder evaluar el trabajo realizado, tiene que haber una práctica”, afirmó.

    Comentó que la Comuna San Diego-Guatoporí mantiene vínculos formativos con instituciones como el Instituto Nacional de Capacitación y Educación Socialista (Inces). Platicó que recientemente culminaron un curso de herrería de cinco meses, facilitado por integrantes de la propia comunidad, y están iniciando un nuevo ciclo en carpintería. “Son personas de la misma comunidad que comparten sus conocimientos para que otros también aprendan”, explicó Bello.

    Para Carovid Bello, ser comunera es una experiencia profundamente transformadora. “Es lo máximo. Porque usted ve la transformación, la iniciativa, el entusiasmo. Aunque no todo es color de rosa: hay desafíos, tensiones, disputas. Pero todo se arregla a través del amor, del diálogo, del respeto, de la comunicación”, enfatizó.

    En cuanto a la gestión de conflictos, Carovid Bello explicó que el primer paso es siempre comunitario. “En la Sala de Autogobierno Comunal, lo primero que se procura es el diálogo y la búsqueda de soluciones. Pero cuando no se logra —porque algunas personas se enfocan a lo que desean escuchar o recibir— acudimos a los jueces de paz, que actúan como mediadores comunitarios. Los jueces de paz convocan a ambas partes y facilitan el entendimiento. Hasta ahora, todos los casos que se nos han presentado han sido resueltos con éxito a través de esta vía, sin necesidad de escalar a otras instancias”, indicó.

    Comunicación comunal

    En San Diego-Guatoporí, según la responsable de la Sala de Autogobierno Comunal de la Comuna, Carovid Bello, la comunicación comunitaria se construye desde el contacto directo, el cara a cara y las asambleas.

    Para la mirandina, la comunicación de persona a persona es más efectiva que la digital. “No es tan fácil el tema de la comunicación por las redes (sociales digitales). Es mucho más fácil para nosotros la comunicación en persona”, reafirmó.

    Subrayó que desde el año pasado, gracias al impulso de los comités de telecomunicación de la comuna, se ha logrado ampliar el acceso a internet en el territorio. Aunque no toda la población está conectada, una parte significativa ya cuenta con servicio.

    Sobre los riesgos de la guerra cognitiva, Carovid Bello, agente tecnológica de la Fundación Bolivariana de Informática y Telemática, dijo que desde este espacio se han facilitado talleres sobre ciberseguridad, delitos informáticos y control del uso de redes sociales digitales.

    “Uno de los talleres aborda precisamente la situación de las redes digitales: los abusos, los riesgos asociados a ciertos juegos —esos juegos terribles que inducen a los muchachos a ocultar información a sus seres queridos—, así como los maltratos psicológicos que pueden resultar del uso descontrolado de estas redes”, alertó.

    Vida comunal

    Para Carovid Bello, “la Comuna ha sido concebida como el núcleo fundamental para la construcción de un Estado comunal”, afirmó.

    La comunera mirandina aseguró que, aunque las comunas fueron creadas por iniciativa del comandante Hugo Chávez, su consolidación responde a la voluntad organizativa del Poder Popular. En ese sentido, resaltó que la vida en comunidad no es solo una forma de convivencia, sino una apuesta por construir instancias políticas desde abajo.

    Dijo que hoy, con la entrada en vigencia de la nueva Ley Orgánica de las Comunas y el Plan de la Patria de las Siete Transformaciones, la estructura organizativa ha cambiado.

    “Ahora nos estructuramos por cada transformación; la primera es la económica, que abarca todos los criterios productivos de los consejos comunales. A diferencia de la ley anterior, ya no se elige un vocero ejecutivo en segundo grado, sino que cada vocero asume responsabilidades específicas. El vocero de economía, por ejemplo, articula iniciativas productivas, agricultura, bodegas y abastos. Su tarea es planificar para avanzar hacia la autosostenibilidad comunal”, detalló.

    Economía comunal

    La primera transformación que orienta el trabajo comunal en San Diego-Guatoporí es la económica. Según Carovid Bello, esta transformación implica empoderarse colectivamente de los procesos productivos mediante planificación territorial.

    A partir de experiencias —como el casa por casa y el mapeo con cartografía social— se identifican las potencialidades locales: agricultores, artesanos, costureros. “Los reunimos y buscamos la legalidad de esa organización a través de unidades de producción”, explicó.

    La comunera manifestó que uno de los proyectos aprobados en la Primera Consulta Popular Nacional en 2024 fue la construcción de un abasto comunal. Allí, cada quiosco representa a uno o varios consejos comunales, y todos están vinculados a iniciativas productivas locales. “Estamos tratando de hacer un arte de iniciativas productivas”, señaló Bello.

    En el debate reciente en la Comuna San Diego-Guatoporí sobre economía comunal, se planteó la necesidad de avanzar hacia la autosustentabilidad. La comuna cuenta con 68 agricultores y ha solicitado un predio con tierras al Ministerio de Agricultura y Tierras. Además de la tierra, el espacio incluye balcones que podrían enfocarse en la producción de proteínas. “Lo primero que tenemos que garantizar es la comida del pueblo”, afirmó Carovid Bello.

    Convocar desde el ejemplo

    Para Carovid Bello, el deseo de comuna no se transmite con argumentos, sino con hechos. “Demostrar con hechos lo que se hace, hacerlo con amor y compartirlo con los brazos abiertos a todos y a todas”, expresó.

    La mirandina convocó a la organización popular como única vía para transformar la realidad: “Así como nosotros estamos trabajando arduamente para esto, también con mucho disfrute, ustedes también lo pueden hacer”.

    Argumentó que para alcanzar el Estado comunal, es necesario construir desde abajo, con vocación colectiva y compromiso territorial. “La única forma de poder hacer cambios sustanciales es a través de la organización. Los invito a organizarse”, concluyó.

  • Unacom recibe a sus estudiantes en inicio de clases

    Unacom recibe a sus estudiantes en inicio de clases

    Carabobo, 24 de octubre de 2025.- Como parte del inicio oficial de las actividades formativas de la Universidad Nacional de las Comunas (Unacom), este viernes se realizó la jornada de bienvenida en el campus de Tocuyito, estado Carabobo, con la participación de 16 comunas del municipio Libertador y de estudiantes que se incorporan al proceso territorial de aprendizaje impulsado por esta casa de estudios.

    Durante la jornada, el rector Jorge Arreaza realizó un recorrido por los espacios del campus para saludar personalmente a las estudiantes y los estudiantes de la primera cohorte.

    Kelly Pacheco, vicerrectora para la Democracia y la Sociedad Comunal, destacó que la decisión de cada estudiante por participar en este proceso representa un compromiso por el nuevo Estado comunal. “Implica su convicción, implica su valor, implica su visión del nuevo Estado comunal”, dijo.

    Pacheco señaló, además, que el ingreso a la Unacom expresa el inicio de un proceso de transformación profunda en cada territorio. Retomó palabras del rector Jorge Arreaza, quien expresó que “no estamos en una victoria que ya coronamos, estamos dando el primer paso para muchas de las conquistas que tendremos en nuestros territorios”, citó.

    La Vicerrectora reivindicó la singularidad de la Unacom como institución comprometida con la justicia social. “No es como cualquier universidad. Es una universidad que cree en la toparquía, que es el Gobierno de los iguales”, apuntó.

    Óscar Orsini, alcalde del municipio Libertador del estado Carabobo, reivindicó el inicio de clases en la Unacom como expresión del pensamiento robinsoniano. Señaló que el invento no es improvisación, sino “la búsqueda del conocimiento permanente, territorial, que nos va emancipando”.

    Nerio Vargas, director del campus de la Unacom en Tocuyito, celebró el carácter histórico del inicio de clases y el compromiso de esta primera cohorte. “Ustedes (estudiantes) imprimieron hoy un inicio, una historia; en unos meses o años vamos a ver al profesional de ingeniería en arquitectura o ingeniería informática transformando su comunidad”, afirmó.

    Ciro Rodríguez, director territorial de la Unacom, calificó a esta casa de formación como un puente entre el conocimiento y la comunidad. “Ustedes van a ser el vínculo entre la universidad y la comunidad”, manifestó, dirigiéndose a las estudiantes y los estudiantes. El Director señaló que en esta casa de estudios convergen jóvenes bachilleres y personas mayores de 60 o 70 años, en un proceso de aprendizaje mutuo.

    Hablan los estudiantes

    Elen Muñoz, de la Comuna La Victoria y estudiante de Ingeniería en Informática de la Unacom, destacó el valor transformador del inicio de clases en esta casa de estudios. “Hoy con la Unacom se nos presenta una oportunidad para formarnos y ayudar a nuestra comunidad en las necesidades básicas”, expresó.

    Franyerlin Ramírez, de la Comuna Julián Mellado y estudiante de Administración, valoró positivamente las condiciones del campus en Tocuyito durante su primer día de clases. Expuso que la formación en la Unacom es una oportunidad para contribuir directamente a la mejora de su comunidad.

  • Educador popular: Hay que saber trabajar los métodos de crianza de la comunidad con los más jóvenes

    Educador popular: Hay que saber trabajar los métodos de crianza de la comunidad con los más jóvenes

    Caracas, 15 de octubre de 2025.- “En la ciudad, desde las cosmovisiones de los pueblos indígenas, tenemos un modo de recuperar las prácticas de diálogo y conversación con la madre tierra”. Así lo dijo Juan Carlos Nina Bautista, educador popular boliviano, en el programa “En clave comunal”.

    Juan Carlos Nina Bautista, conocido como Archi, es especialista en Ciencias Jurídicas y promotor de líderes juveniles con un enfoque comunitario en barrios populares de la ciudad de La Paz, en Bolivia, y fue uno de los más de doscientos cincuenta invitados del extranjero que asistieron al Congreso Internacional en Defensa de la Madre Tierra realizado hace unos días en Caracas.

    Nina Bautista relató que las sabidurías ancestrales no están ausentes en los espacios urbanos, sino que habitan las ciudades, especialmente en sus periferias. En La Paz, Bolivia, la experiencia de los yapus urbanos —espacios de siembra bajo un sentido ancestral— surgió como propuesta para construir ciudades interculturales desde los saberes indígenas.

    “La ciudad de La Paz es una hoyada, donde el centro de la ciudad está más o menos al fondo de la hoyada y en las periferias existen unas quebradas donde se sube y se baja a los hogares a través de las gradas. Una de estas gradas conduce hacia El Alto, donde comienza el altiplano y, con él, la expansión de esta otra ciudad colindante. Nosotros, desde nuestra experiencia, impulsamos los yapus urbanos como una propuesta de sabiduría indígena aplicada a los espacios urbanos, orientada a la construcción de ciudades verdaderamente interculturales”, contó.

    Nina Bautista contó que la iniciativa nació tras la observación de una jardinera pública, mientras bajaba unas gradas, donde una pobladora llamada Sonia, una mujer de pollera (una indumentaria cultural andina de los Andes), cultiva papa, repollo, zanahoria y cebolla como forma de cuidado comunitario.

    La joven boliviana le dijo a Nina Bautista: “La mejor forma que yo tengo de cuidar la jardinera es sembrar”.

    Narró que fue en ese momento cuando se le ocurrió la idea de impulsar un proyecto para sembrar y cosechar papa en la ciudad. “Así nació esta iniciativa de siembra y cosecha de papa en espacios urbanos, en territorios populares, como forma de recuperar prácticas ancestrales en la ciudad”, manifestó.

    El educador popular expuso que, inicialmente, le llamaban huertos urbanos a estas jardineras; pero, después, se dieron cuenta de que eran diferentes. Señaló que en estos huertos había algo que no coincidía con el nombre, porque habían visto huertos urbanos en otros espacios.

    “Le preguntamos nuevamente en el proceso a doña Sonia: ¿Qué es lo que usted hace antes de sembrar, porque es con saberes ancestrales? Entonces queríamos saber las características de esos saberes ancestrales. Y ella nos dice: ‘Lo primero que yo hago es pedirle permiso a la madre de tierra y darle un pago a la tiramama’ ―así ella le pone el nombre a la madre de tierra―. ¿En qué consiste? Consiste en colocar un pedazo de sebo de llama con cuatro hojas de coca. Cava unos 20 centímetros ―o 15 centímetros― en el centro de la jardinera, lo coloca y lo tapa. Le echa un poco de vino y le dice que dé buena siembra, que se sirva la tierra para que ella luego nos sirva de papa. Y así es como ella hace su pequeño ritual pidiendo permiso. Y posteriormente, en un mes, empieza a sembrar”, explicó Juan Carlos Nina Bautista.

    ‘Yapus’ urbanos’

    Juan Carlos Nina “Archi” Bautista relató que el seguimiento al ciclo agrícola de doña Sonia reveló una dimensión espiritual y comunitaria que trasciende la técnica de cultivo.

    “Les cuento todo esto porque, después de que desarrollamos todo el ciclo agrícola, acompañando a doña Sonia en el seguimiento de su siembra de papa, en ese proceso, notamos que la papa, se siembra más o menos entre octubre y noviembre, y que hacia febrero comenzamos a tocar música tarqueada para cantarles a las flores de esa jardinera. Doña Sonia decía que había que cantarle. Entonces tuvimos que aprender a tocar, y preguntamos a los vecinos quiénes sabían música. Salieron los abuelos, y así empezamos a tocar. Ya para mayo, más o menos, comenzamos la cosecha de la papa”, subrayó.

    La reflexión colectiva llevó a resignificar el espacio como yapu urbano. “Hay muchos pasos que deben seguirse en este ciclo agrícola para la siembra y crianza de la papa. Una vez concluido todo ese proceso, nos preguntamos: ¿todo lo que hemos hecho es un huerto urbano en la ciudad? Con algunos amigos comentamos que no, que no se trata de una chacra urbana. En Aymara, ‘chacra’ se dice yapu. Entonces dijimos: en las comunidades rurales se les llama yapus a las chacras donde se siembra papa. Es decir: chacra en aymara significa el espacio de tierra destinado al cultivo de papa en el área rural”, detalló.

    Precisó que, en el caso de la ciudad, serían yapus urbanos: chacras o espacios de tierra donde se siembra papa en contexto urbano. “Y ahí está la diferencia: mientras los huertos urbanos pueden incorporar técnicas sustentables desde la ecología, los yapus urbanos se cultivan exclusivamente con saberes y prácticas ancestrales. Esa es la diferencia. Por eso los hemos denominado yapus urbanos. Realizar esta operación permite recuperar lo que ya existe en el barrio”.

    El boliviano aseguró que, desde esta visión, “tenemos un modo de recuperar las prácticas de diálogo y conversación con la madre tierra, desde los pueblos indígenas en la ciudad”.

    Señaló que la falta de respeto hacia la naturaleza no humana nos ha llevado a la crisis ambiental global que hoy afecta a la vida toda.

    Crianza y disputa en la ciudad

    Juan Carlos Nina Bautista, promotor de líderes juveniles con un enfoque comunitario en barrios populares de la ciudad de La Paz, explicó que el proceso de recuperación de prácticas ancestrales en espacios urbanos se articula mediante el método del uywaña.

    Uywaña significa ‘crianza’ o ‘criador’. La crianza tiene la característica de amparar, cuidar, aportar, ayuda, constituir al otro, contagiarle la amistad, el amor, el estar bien, el sonreír, el llorar. Todo lo que puede hacer una persona cuando está junto a otra, pero también es recíproca; quiere decir que aprende del otro, se deja constituir por sus características”, indicó.

    Enfatizó que este método ancestral, practicado por los abuelos para cuidar la tierra, los ríos y las montañas, contrasta con el método moderno de la ciudad, que convierte la naturaleza no humana en objeto de dominio: cemento, ladrillos, gradas, asfalto.

    “Se combinan dos métodos: no se trata solo de disputar la ciudad, sino también de criar. Nuestros pueblos han aprendido a convivir con ambos: el método de la lucha y el método de la crianza, incluso en el acto de constituirse mutuamente con el opresor. Quiere decir que en momentos donde la ciudad excluye, viola tus derechos, intenta que olvides tus prácticas culturales. Nuestras ciudades luchan”, reflexionó.

    Expansión de los ‘yapus’ urbanos

    Juan Carlos Nina Bautista, especialista en Ciencias Jurídicas, dijo que la experiencia iniciada con doña Sonia se multiplicó.

    “Con doña Sonia arreglamos el cerco, y desde el proyecto decidimos construir algunos más; habíamos planteado hacer unos treinta cercos para treinta jardineras. Justo vino la pandemia, y como la gente tuvo un poco más de tiempo, empezaron a mirar y a preguntar por qué le colocábamos cerco a la vecina. Les decíamos: porque la señora siembra papa, y lo hace con saberes ancestrales. Entonces alguien decía: ‘Yo también puedo hacerlo, yo vengo de tal provincia, de la provincia Camacho, o de otras’. Y ahí tuvimos que adecuar el método, diversificar las formas de siembra y cosecha”, contó.

    Declaró que las formas de siembra y cosecha de cada territorio son particulares. “La siembra no se realiza en una fecha única, sino en ciclos y cada una con sus propias prácticas, con sus propios rituales y con sus lógicas. En cuatro vacíos de la ladera oeste del macrodistrito Cotahuma, desarrollamos 200 yapus, donde pudimos cosechar 150 arrobas de papa, entre todos los pobladores”, ilustró.

    Además, Nina Bautista informó que se implementaron yapus escolares en dos colegios, como estrategia pedagógica para que los jóvenes dialoguen entre los conocimientos ancestrales. “En diálogo de saberes con los conocimientos occidentales, más urbanos, para sus carreras profesionales. Para que no dejen de sembrar papa: ese tubérculo que nos ha acompañado durante ocho mil años, que tiene su propia antigüedad y que cuenta con más de cuatro mil variedades en los Andes”, resaltó.

    Juventud, música y pedagogía comunitaria

    Juan Carlos Nina Bautista explicó que, si bien la mayoría de participantes en los 200 yapus urbanos eran familias adultas —parejas de 40, 50 y 60 años—, la incorporación de jóvenes fue clave para dinamizar el proceso; de hecho, Sonia es una mujer menor de 35 años

    “Con los jóvenes con quienes luego conformamos un grupo juvenil, comenzamos a recuperar la música, los tejidos y a dinamizar —a ‘juvenilizar’— todo lo que implica la biodiversidad, a acompañar los procesos de crianza de quienes sabían sembrar y cosechar. Se dio entonces una transmisión intergeneracional de saberes y prácticas, pero con los jóvenes el método es otro: debe ser más juvenil, más alegre, más musical”, platicó.

    Contó que jóvenes de entre 15 y 25 años participaron en la creación de música: “Música para la siembra, música para la cosecha, música para la fiesta de Todos los Santos. Con ella, se empezaron a recuperar muchas otras cosas, muchas otras diversidades que habitaban en el barrio. Y con los jóvenes, simplemente fue natural: se acercaban por el deseo de aprender música, por conocer estas prácticas culturales”.

    Adicionalmente, Nina Bautista señaló que los yapus escolares en dos colegios permitieron integrar el método del uywaña —la crianza— al plan curricular, en diálogo con la Ley de la Educación Avelino Siñani-Elizardo Pérez. Los profesores, que son también pobladores y padres de familia, aprendieron que no se trataba de enseñar a sembrar, sino de permitir que los estudiantes se convirtieran en profesores de prácticas ancestrales. “Decidimos ir al revés y aprender de ellos”, afirmó.

    “Hemos construido nuestro método y aprendimos las diversas lógicas, que puede ir de abajo hacia arriba, y el cambio también puede venir de arriba hacia abajo con el tema de la descolonización, y llegar también hasta la crianza. Compartir desde abajo y llegar a la descolonización haciendo categorías de nuestras prácticas culturales, como es el caso de los yapus urbanos y las ciudades conviviales sobre el vivir bien”, sintetizó.

    De la resistencia a la propuesta: categorías del vivir bien desde la crianza

    En conversa con la periodista venezolana Nerliny Carucí, el educador popular Juan Carlos sostuvo que los pueblos indígenas en Bolivia han trabajado históricamente con dos métodos: el de la lucha —resistencia, disputa, liberación— y el de la crianza —constitución mutua, contagio afectivo, aprendizaje recíproco.

    Explicó que la crianza no es solo cuidado, sino también diálogo espiritual y político. “Somos cristianos, pero también dialogamos con los cerros, con las montañas”, reafirmó.

    Nina advirtió sobre la romantización de la resistencia como forma de vida permanente. “Hay que saber dónde trabajar los métodos educativos, principalmente en lo urbano, sin olvidar que hay personas que se dedican con más fuerza también a la resistencia. Pero no se puede resistir todo el tiempo: la revolución pasa, y hay que saber vivirla. La liberación y la revolución no son modos de vida permanente, lineal. Por eso, tras la liberación, viene el tiempo de la crianza: constituirnos uno al otro, recuperar la biodiversidad. No basta con luchar; hay que proponer un proyecto de sociedad. En nuestro caso, ese proyecto es el vivir bien”, expuso.

    Instó a plantear otras categorías sobre justicia, derecho, educación, economía, economías plurales. “Ahí es donde un poco va la ofensiva, pero desde un modo creador, no desde un modo opresor”, añadió.

    Disputar los imaginarios

    Juan Carlos Nina Bautista manifestó que la lógica de dominación, heredera de la colonialidad, sigue operando en la forma en que se perciben las prácticas culturales originarias. “Ese enfoque de ver lo cultural como retraso siempre está ahí”, dijo.

    “Ahí entra el método de la disputa y la resistencia, pero también el momento de proponer, teorizar y proyectar las tecnologías andinas hacia el siglo XXI como formas de vida que respondan a los problemas actuales. Todo depende de cómo se transmitan esos saberes: si se reducen a prácticas únicamente antropológicas, sin propuestas de vida, un poco demagógicas, sino simplemente de forma, entonces, sí puede parecer como un atraso, y que no aporta a la vida del siglo XXI, con todas estas transformaciones tecnológicas, digitales, etcétera; y, más bien, tienes que sistematizar y teorizar las tecnologías culturales —en nuestro caso, tecnologías andinas—, pero tienen que ser muy bien trabajadas”, planteó.

    Dijo que el reto es evitar que lo ancestral sea reducido a una forma sin contenido, sin horizonte.

    Reproducir vida

    Para finalizar, el educador popular Juan Carlos Nina Bautista agradeció al programa “En clave comunal” y a la Comuna venezolana por el espacio de diálogo y reciprocidad.

    Expresó su deseo de que experiencias como la de los yapus urbanos puedan replicarse en otros territorios de los Sures globales, como parte de un horizonte compartido donde sea posible convivir con la madre tierra, cultivar esperanza y reproducir vida en lugar de guerras.

  • Comuna caraqueña Lanceros de la Victoria postula a sus estudiantes a la Unacom

    Comuna caraqueña Lanceros de la Victoria postula a sus estudiantes a la Unacom

    Caracas, 17 de octubre de 2025.- Previo al inicio de los procesos formativos de la Universidad Nacional de las Comunas (Unacom), planificados para este lunes 20 de octubre en todo el territorio, la Comuna Lanceros de la Victoria —situada en la parroquia Caricuao del Distrito Capital— realizó su asamblea de postulación de estudiantes a esta casa de estudios.

    Durante su intervención en la asamblea de postulación, el rector de la Universidad Nacional de las Comunas (Unacom), Jorge Arreaza, destacó que este proceso rompe con los esquemas tradicionales de ingreso universitario.

    “Ustedes en su Comuna ya los aceptaron, no tuvieron que llenar un sistema, ni poner las notas de bachillerato, ni las opciones, ni una prueba interna. La Comuna misma es la autoridad y que solo ella determina las áreas de formación y quiénes serán los estudiantes”, subrayó.

    El Rector llamó a los formadores y las formadoras a asumir el acompañamiento de los estudiantes, articulando espacios productivos y saberes comunitarios. “Ustedes mismos van a ser en parte sus facilitadores, sus profesores”, afirmó.

    Además, anunció que expertos provenientes de universidades, ministerios e incluso del ámbito internacional se incorporarán al proceso de formación para garantizar a los estudiantes y a las estudiantes “el acceso al mejor conocimiento”.

    Jorge Arreaza rechazó categóricamente la lógica individualista de la formación profesional y reafirmó que “para el que estudie en la Universidad Nacional de las Comunas cualquier carrera es para sembrar y cosechar ese conocimiento en su Comuna”.

    Erick Romero, postulado por la Comuna Lanceros de la Victoria al Programa Nacional de Formación en Economía Comunal, expresó su compromiso con la transformación territorial desde la organización popular. Asimismo, asumió públicamente su responsabilidad como futuro estudiante de la Unacom: “Me comprometo con mi Constitución, me comprometo delante de Dios que seré uno de los guerreros de esta universidad y voy a luchar por mis hijos, por mis abuelos, por los que vienen en camino”.

    Romero reivindicó la necesidad de romper con el paradigma individualista sembrado por el capitalismo, así como el apremio de recuperar el sentido comunitario. “Creo en el socialismo territorial, creo en la Universidad Nacional de las Comunas. ¡En revolución todo es posible!”, expresó.

    Franklin Canónico, postulado por la Comuna Lanceros de la Victoria al Programa Nacional de Formación de Ingeniería Informática, manifestó también su responsabilidad con el territorio que habita. “Estoy aquí como postulado por mi comunidad y eso me compromete a estudiar y a trabajar por ella. Quiero ser parte de esta transformación que hoy se manifiesta con la Unacom”, dijo.

    Conociendo un poco de la Comuna Lanceros de la Victoria

    Esta Comuna caraqueña está integrada por 12 Consejos Comunales y conformada por más de mil trescientas familias, que agrupan a más de veintitrés mil pobladores: once mil hombres y doce mil mujeres.

    En este link puede cargar Mapa de Conocimiento, Acta de Compromiso y postulados a la Unacom por Comuna: https://gobiernocomunal.planpatria.gob.ve