Carabobo, 16 de octubre de 2026.- La sede de la Universidad Nacional de las Comunas (Unacom), sirvió de escenario para el encuentro preparatorio de la Segunda Consulta Popular Nacional 2026, que será este domingo 18 de octubre, enfocándose en la definición de la ruta operativa y logística para garantizar la efectividad de esta gran jornada.
El evento contó con la participación del liderazgo comunitario y comunal de las 16 Comunas de la jurisdicción, además de destacadas autoridades regionales y locales, entre ellas Irina Chourio, directora del Ministerio del Poder Popular para las Comunas y los Movimientos Sociales; y Eilyn Najsl, vicepresidenta del Consejo Municipal Bolivariano de Libertador.
La jornada tuvo como momento central la intervención del gobernador del estado Carabobo, Rafael Lacava, y del alcalde del municipio Libertador, Óscar Orsini.
Durante su alocución, el gobernador Lacava destacó la importancia de la participación ciudadana y el fortalecimiento del proyecto popular: «Estamos acompañando (…) para fortalecer y profundizar este proyecto… Este domingo, el pueblo tiene nuevamente una oportunidad de tomar decisiones propias, de hablar por sí mismo, de mostrarle a los venezolanos y al mundo entero que este proyecto está más vivo que nunca», enfatizó.
Por su parte, el alcalde Orsini resaltó el compromiso organizado de las Comunas y los objetivos de movilización para la jornada del domingo: «Estamos muy contentos desde aquí, en la Universidad Nacional de las Comunas, ajustando todo lo que va a pasar el domingo: máxima unidad, máxima movilización, máxima participación protagónica y directa. Nuestro pueblo ha estado haciendo lo que tiene que hacer en sus Comunas para proyectar sus proyectos por comunidad. Esto es en el marco de la unión nacional, del pueblo del municipio Libertador y de sus Comunas para el bien común», expresó.
La jornada concluyó con la ratificación del compromiso de las bases populares e instituciones para afinar los detalles de logística, transporte y convocatoria que garantizarán el éxito participativo de las Comunas durante la jornada de votación del próximo domingo.
Caracas, 13 de octubre de 2026.- “La Consulta Popular Nacional se ha convertido en un gran instrumento para la planificación y la construcción de políticas públicas en el país, porque permite que el pueblo, desde la base, desde el territorio y desde las comunidades más cercanas a sus propias problemáticas, exprese cada tres meses qué necesidades deben ser atendidas, qué prioridades deben asumirse y qué situaciones requieren solución”.
Así lo expuso Sandino Marcano, director general de la Oficina Estratégica de Seguimiento y Evaluación de Políticas Públicas del Ministerio del Poder Popular para las Comunas y los Movimientos Sociales, en relación con los desafíos de transformación, los procesos y los agenciamientos que se abren con la 8.ª edición de la Consulta Popular Nacional que se realizará este domingo, 18 de octubre.
Durante su participación en el programa radial “En clave comunal”, Marcano informó que para esta consulta se han postulado más de 37 200 proyectos en distintas áreas, como resultado del proceso metodológico que se desarrolla en consejos comunales y comunas, donde las asambleas de pobladores y pobladoras identifican y priorizan sus necesidades.
Explicó que la mayor concentración de propuestas se encuentra en la transformación vinculada a los servicios públicos y los hábitats humanos, categoría que agrupa iniciativas relacionadas con el agua, la electricidad, la vialidad y el transporte. “Luego es interesante ver cómo la segunda categoría está relacionada con el tema de la economía en los territorios. Después, el tema de la Cuarta Transformación con lo social, seguido por la Quinta Transformación con lo político, y la Sexta Transformación con el ecosocialismo; en ese orden se agrupan estos más de 37 200 proyectos postulados para esta octava consulta”, detalló.
El director destacó que el análisis acumulado de los proyectos postulados en las consultas populares permite contar con una radiografía nacional de las principales problemáticas y prioridades de las comunidades. “Cuando revisamos los más de 280 000 proyectos postulados en las anteriores consultas populares, ahí tú te das cuenta y pones en un mapa nacional en dónde se están ubicando las problemáticas, en dónde se quiere potenciar el desarrollo de la economía comunal, dónde está el tema cultural, deportivo, juventud”, señaló.
A su juicio, este conjunto de datos se convierte en una guía para la toma de decisiones de alcaldías, gobernaciones y ministerios, al ofrecer información sobre las necesidades que la población considera prioritarias. “En vez de estar alejados de la realidad de la gente, la consulta te da un gran banco de políticas, de proyectos y de posibles soluciones”, resaltó.
El Poder Popular y los servicios públicos
El responsable del Observatorio de Información e Indicadores del Poder Popular indicó que más del 45 % de los proyectos postulados en las consultas populares están orientados a la resolución de problemas asociados a los servicios públicos.
Recordó que este porcentaje responde a las dificultades acumuladas que ha enfrentado este sector en los últimos años. “A partir de las ‘sanciones’ y del bloqueo económico al país que mermó los ingresos nacionales, conllevó que los servicios públicos tuvieran una desaceleración en los procesos de mantenimiento, de inversión. Desde 2024, por medio de la consulta popular, las comunidades han visto una manera de impulsar soluciones concretas en sus territorios, para atender necesidades relacionadas con el agua, la electricidad, el transporte y la vialidad”, afirmó.
Precisó que, a través de este mecanismo participativo, se han promovido iniciativas relacionadas con sistemas de bombeo de agua, pozos profundos, transformadores, electrificación, alumbrado, mejoras viales y transporte. “Es decir: el Poder Popular ha venido aportando de manera importante en el marco de la consulta popular a la resolución del tema estructural de los servicios públicos en sus territorios”, enfatizó Marcano.
Articulación entre el Poder Popular y las instituciones del Estado
En conversa con la periodista y moderadora del programa, Nerliny Carucí, el director general planteó que la atención de las necesidades comunitarias requiere una articulación permanente entre las organizaciones del Poder Popular y las distintas instancias del Estado.
“Eso tiene mucho que ver con el concepto del sistema de gobierno popular y comunal, en el que se vinculan todos los actores —Gobierno nacional, regional, local y comunal— y que cada uno, en función de su competencia, de su alcance, de su capacidad, inclusive de su sapiencia, desde lo técnico, puede complementarse. Porque el consejo comunal o la comuna pueden tener la voluntad de resolver el tema de agua en su comunidad, pero difícilmente vas a lograr algo si no tienen un asesoramiento, un acompañamiento de quien le compete la política estructural nacional, como, por ejemplo, las hidrológicas. Ese es un factor determinante a la hora de tener proyectos exitosos o no exitosos en una comunidad”, expuso.
Recalcó que las gobernaciones, las alcaldías y las distintas instancias del Estado “no pueden creer que, en el marco de la consulta popular, las comunidades les van a resolver las cosas y van a asumir sus competencias”.
Formación y descolonización
Sandino Marcano consideró que la Consulta Popular Nacional debe estar acompañada de un proceso permanente de formación y descolonización que permita fortalecer la organización comunitaria y promover formas colectivas de gestión de los proyectos.
Asimismo, planteó que cada proyecto ejecutado en una comunidad puede convertirse en un espacio de aprendizaje. “Yo siempre le he planteado a algunos compañeros de la Universidad Nacional de las Comunas (Unacom), del sistema de formación, que nosotros debemos generar un plan en función de cada experiencia, en el que cada proyecto sea una escuela; porque, al final, la ejecución del proyecto en una comunidad se vincula a hombres y mujeres que todos los días tratan de solventar sus problemáticas; es decir: se convierte en un espacio de encuentro alrededor del proyecto que nos permite hablar desde la descolonización hasta los elementos metodológicos y técnicos, de cómo se rinde una cuenta, de cómo generar la contraloría social y de cómo formar a jóvenes que mañana pueden ser certificados en sus saberes”, remarcó Marcano.
Seguimiento y ejecución de los proyectos comunitarios
El director general informó que, de los más de 35 000 proyectos que han resultado ganadores en las distintas consultas populares realizadas hasta la fecha, el Observatorio de Información e Indicadores del Poder Popular ha identificado más de 30 000 iniciativas culminadas. “Más del 80 % de los proyectos que se han logrado financiar a través de la consulta han llegado a feliz término”, destacó.
Señaló que la experiencia acumulada evidencia diferentes niveles de planificación dentro de los territorios. “Hay cosas muy interesantes, por eso creo que hay que sistematizar la experiencia muy bien, porque tal vez te consigas una comuna que en siete consultas ha brincado por todos los tipos de proyectos: canchas, escuelas, CDI. Entonces tal vez no se concreta el hecho del resultado de lo que se quiere con el proyecto en el territorio. En cambio, tienes otras comunas que han tenido el nivel de conciencia, de trabajo articulado, unificado en el territorio, que en el marco de su plan comunal han dicho: nuestro principal problema es el agua y de aquí no nos vamos a desviar. Y tienen siete consultas trabajando ese tema, pero lo están resolviendo de manera integral”, afirmó.
Agendas concretas de acción para orientar los proyectos
Sandino Marcano explicó que uno de los principales esfuerzos desarrollados en los territorios ha sido el fortalecimiento de los planes comunales. “Pero lo que se ha vuelto un proceso más inmediato ha sido fortalecer las agendas concretas de acción (ACA), con sus posibles mapas de soluciones, y que eso realmente esté vinculado con lo que estamos proponiendo en las consultas”, dijo.
Sostuvo que los proyectos postulados deben estar vinculados a los procesos de planificación construidos colectivamente en cada territorio. “No puede existir un proyecto comunal que vaya a una consulta que no esté circunscrito a una agenda concreta de acción en el territorio. Eso nos va a permitir que nadie salga por ahí con una varita mágica el día de la postulación de los proyectos (…) y podamos distinguir si está en nuestro plan comunal, generado a través de la investigación-acción participativa, o si es el capricho de una persona”, manifestó.
Construcción de conciencia comunal
Para Sandino Marcano, la Consulta Popular Nacional ha sido una política que ha contribuido a reactivar las estructuras organizativas de los consejos comunales y las comunas desde 2024, al tiempo que ha permitido dar respuesta a necesidades concretas en los territorios.
Sin embargo, sostuvo que su potencial va más allá de la ejecución de proyectos, “sino que también hay procesos de convivencia conscientes, humanos y solidarios en el territorio. Tenemos comunas con una experiencia maravillosa que han tenido la altura orgánica, política, consciente, para encontrarse, para definir en el marco de sus planes hacia dónde ir”.
Advirtió sobre la necesidad de seguir profundizando el trabajo formativo para superar prácticas asociadas al individualismo. “Hay realidades también que con la consulta nos toca seguir profundizando, que tienen que ver con ese tema del colonialismo, del individualismo, de ‘ensimismarnos’ en resolver el problema sin pensar en lo que nos rodea, inclusive en la Pachamama, de cómo un determinado proyecto puede afectarla. Hay territorios donde debemos seguir trabajando estos temas, porque a veces se piensa en resolver un problema particular sin considerar al conjunto de la comunidad. Incluso pueden impulsarse proyectos solo porque le corresponden a un sector en determinada consulta, cuando quizá no es la necesidad más prioritaria. Lo estratégico es que la mayor cantidad de gente se vea involucrada y beneficiada desde una visión integral del territorio comunal”, señaló Marcano.
Marcano enfatizó que uno de los desafíos de la Consulta Popular Nacional es evitar que se convierta en una dinámica únicamente de ejecución de proyectos cada tres meses. “Debemos profundizar los procesos de planificación locales, regionales y nacionales, para que los comuneros y las comuneras aprendamos a darle una visión estratégica a nuestros planes a partir de nuestras problemáticas, pero también de nuestras potencialidades”, acotó.
Mencionó que existen experiencias en las que varias comunas han articulado esfuerzos para atender problemas que trascienden sus límites geográficos. “Hay territorios donde dos, tres y hasta cuatro comunas se han puesto de acuerdo para ir por un mismo proyecto. Han entendido que su problema estructural abarca todo un eje territorial, se han juntado, han sumado recursos y han trabajado para resolverlo de manera conjunta. Es lo atípico, pero debiéramos ir hacia allá en el marco de las próximas consultas”, señaló.
El director del Observatorio de Información e Indicadores del Poder Popular también llamó a aprovechar la Consulta Popular como una herramienta para fortalecer las potencialidades productivas de los territorios. “La consulta no necesariamente es solo para resolver problemas; también puede servir para potenciar capacidades que existen en un territorio y que, fortalecidas, pueden generar recursos propios y mayores niveles de autosostenibilidad para la comuna”, destacó.
Como ejemplo, tomó el caso de una comuna socioproductiva del estado Sucre con experiencia en producción agrícola, pecuaria, piscícola y de carpintería comunal, que, pese a sus potencialidades, no ha orientado sus proyectos de consulta hacia el fortalecimiento del área productiva. “Ya vamos por una octava consulta y creo que debemos empezar a ver lo que nos rodea, identificar nuestras potencialidades y asumirlas realmente como un gobierno comunal, sin esperar siempre que el Estado nacional, un alcalde o un gobernador vengan a resolver lo que también podemos impulsar desde nuestras propias capacidades”, expuso.
Profundizar la participación
De acuerdo con Sandino Marcano, otro de los principales retos de la Consulta Popular Nacional es garantizar que la participación de las comunidades sea cada vez más amplia, consciente y protagónica.
“Yo creo que eso es una línea muy delgada, en donde a veces, en algunos sectores, algunos procesos son muy individuales, incluso de no colectivizar la información de lo que puede generar un proceso de consulta, desde la decisión de cuáles proyectos se postulan, hasta cómo motivar para ir a la participación electoral, porque no es lo mismo que una persona decida no participar porque no le interesa involucrarse en la dinámica política de su territorio, a que no se entere, no sea convocada o no sea invitada a los espacios donde se toman las decisiones sobre los proyectos y la consulta”, expresó.
Reafirmó que la consolidación de una democracia participativa y protagónica exige fortalecer los procesos formativos y la conciencia política en las comunidades y en las instancias del Gobierno. “Tenemos que seguir trabajando con mucha formación y organización en el territorio, porque a veces pareciera que el protagonismo de la democracia participativa no es tan así y siguen apareciendo lógicas de representatividad. También hay quienes le tienen miedo a que la gente decida lo que debe hacerse en las comunidades, porque tal vez las decisiones no están alineadas con el alcalde o gobernador que rige un municipio o un estado”, comentó.
Desafíos ambientales en la planificación comunal
Sandino Marcano, director general de la Oficina Estratégica de Seguimiento y Evaluación de Políticas Públicas del Ministerio del Poder Popular para las Comunas y los Movimientos Sociales, habló sobre la importancia de que las consultas populares incorporen de manera progresiva el debate sobre los desafíos ambientales y sus impactos en los territorios.
“En cada consulta debemos empezar a incorporar el debate y la discusión sobre estas problemáticas a la hora de la planificación en el territorio, ver cómo se reflejan en cada comuna y en cada circuito comunal. Después de ocho consultas, tenemos que ir innovando, no seguirnos viéndonos en las mismas categorías [del modelo dominante]. Tenemos que empezar a ver todas esas cosas, a reflejar todas esas cosas; creo que ahí está el tino”, dijo.
Alertó que limitar la planificación a proyectos tradicionales de infraestructura puede dificultar la construcción de respuestas efectivas frente a los retos actuales. “Si las comunas no empiezan a ver estas situaciones y no comienzan a generar proyectos orientados a atenderlas, sino que seguimos pensando únicamente en el bloque y el cemento, puede ser muy difícil avanzar. Incluso, en algunos casos, podríamos terminar agudizando problemas vinculados al consumo de energía, agua y otros recursos”, señaló.
Sandino Marcano informó que el Observatorio de Información e Indicadores del Poder Popular trabaja actualmente en nuevas líneas de investigación para evaluar los efectos de la Consulta Popular Nacional más allá de los números. “Estamos impulsando procesos de investigación que nos permitan medir no solamente las categorías de proyectos, sino el cambio y la transformación comunitaria que se genera, cómo lo ve la gente. El rector de la Unacom, Jorge Arreaza, dice: Un indicador que mira la felicidad comunal”, explicó.
De igual forma, señaló que otra línea de trabajo está orientada “al impacto en lo económico que la consulta puede estar generando, de dónde salen esos insumos, la economía local que existe hoy en una comuna o en un circuito, cómo se transforma cuando llega un proyecto cada tres meses, desde la economía comunal hasta, por ejemplo, la ferretería que estaba tal vez a punto de quebrar en un territorio y que con la consulta se oxigenó”, describió.
Palabras finales
Para finalizar, Sandino Marcano hizo hincapié en que la Consulta Popular Nacional no solo funciona como un mecanismo para priorizar proyectos comunitarios, sino también como una expresión concreta de la democracia directa.
“Ahorita la participación comunal es el nivel de resistencia real que tiene el pueblo venezolano, especialmente frente a la escalada de agresión imperialista. Y la consulta popular es la motivación, pero también es la forma de mostrar al mundo que seguimos creyendo en el modelo de democracia directa y en el despliegue del poder al pueblo”, aseveró.
Caracas, 6 de octubre de 2026.- “Hay que insistir en que la vida solo es posible en comunidad. La comuna es el espacio por excelencia para el encuentro, el cara a cara, el debate, las asambleas y la búsqueda colectiva de soluciones; es el lugar donde el pueblo se convierte en protagonista de su realidad y en constructor de sus propios sueños”.
Así lo planteó José Félix Uzcátegui, integrante de la Comuna Agroturística Pacheco-Potrerito, ubicada en el municipio Los Salias, parroquia San Antonio de los Altos, estado Miranda, durante su participación en el programa “En clave comunal”, que tuvo como tema los retos de la autogestión y del poder asambleario.
El comunero señaló que la construcción de una comuna implica mucho más que organizar un territorio, pues supone la construcción de formas de relaciones basadas en la complementariedad, la solidaridad, la empatía.
Expresó la complejidad de construir comuna en San Antonio de los Altos y en otras “ciudades satélites” cercanas a Caracas, donde una parte de la población pasa la mayor parte del día fuera de su comunidad. “Mucha gente trabaja en Caracas, duerme en San Antonio, pero no vive en San Antonio, solo duerme allá”, señaló.
Recordó que las ciudades modernas fueron configuradas para fomentar el individualismo, el desapego y el desencuentro con el otro.
Relató que él mismo vivió durante años esa realidad. “Solo los fines de semana podía disfrutar de lo sabroso que San Antonio y los Altos Mirandinos tienen”, comentó. Le vino a la mente el tiempo que dedicaba a trabajar y realizar la mayor parte de sus actividades en Caracas.
El mirandino dijo que San Antonio conservó durante mucho tiempo una fuerte tradición comunal. “Los terrenos eran de comuneros; de hecho, los sanantoñeros originarios se llaman comuneros porque los espacios eran comunales”, explicó.
Expuso que el “crecimiento” urbano y la expansión inmobiliaria alteraron esa realidad. “Es un lugar con un paisaje y un clima muy bellos, a pesar del deterioro que causaron los terrófagos en los años 70, que fue un desastre urbanístico que hicieron en los Altos Mirandinos, sobre todo en San Antonio, todavía conservamos algunos espacios de bosques, todavía se mantienen algunos espacios con neblina”, manifestó, al referirse a la transformación del territorio en una ciudad satélite.
La asamblea como espacio para construir consensos
José Félix Uzcátegui, quien es jefe de calle, declaró que la Comuna Agroturística Pacheco-Potrerito se encuentra preparándose para participar en la próxima consulta popular del 18 de octubre de 2026.
Al respecto, el comunero destacó que uno de los principales logros alcanzados ha sido superar la competencia que suele surgir cuando las comunidades deben decidir el destino de los recursos. “Cuando nos reunimos y comenzamos a desmontar los intereses individuales y a enfocarnos en lo esencial, en lo que realmente favorece a la mayoría, hemos logrado ponernos de acuerdo”, expresó.
Afirmó que la clave está en “el encuentro, el debate, la asamblea”, pues fortalece la legitimidad de los acuerdos y reduce las tensiones que pueden surgir en torno a los proyectos comunitarios.
El integrante de la comuna indicó que la mejor manera de reducir los riesgos de que las vocerías se conviertan en meros mecanismos de representación es ampliar la participación de la población. “Tratar siempre en lo posible de que haya personas de todas las comunidades involucradas a la hora de discutir los proyectos; eso es fundamental. Que nadie se quede por fuera, que nadie sienta que no fue convocado. De lo contrario las vocerías se convertirían en representaciones”, recalcó.
Salas de Autogobierno
En conversa con la periodista Nerliny Carucí, el mirandino José Félix Uzcátegui, antropólogo egresado de la Universidad Central de Venezuela, habló sobre las Salas de Autogobierno, las cuales señaló como “espacios políticos de formulación, planificación y elaboración de políticas”.
El comunero sostuvo que la única manera de evitar que estos espacios sean percibidos como estructuras alejadas de la gente es mediante la participación masiva. “Hay que insistir en eso. Es la única forma de que la gente sienta que se está apropiando de un espacio comunal”, apuntó.
Uzcátegui ilustró esta visión con el ejemplo de las comunidades indígenas. “La comunidad indígena se reúne, se reúnen todos ―mujeres, hombres, niños― en un espacio común y se decide entre todos dónde es más conveniente ubicar un proyecto”, explicó.
En su opinión, una de las claves de estas experiencias radica en la capacidad de pensar desde el bienestar común. “Todos piensan en común, todos piensan en el otro”, reafirmó.
Reiteró que las salas de autogobierno son esenciales para articular la planificación comunitaria con las necesidades reales del territorio. “La Sala de Autogobierno es un espacio de vinculación fundamental en lo que es el ejercicio de la construcción de políticas comunales, políticas locales”, expresó.
Autonomía comunal
Sobre la posibilidad de que la agenda de las comunas no sea desplazada por las dinámicas institucionales o partidistas, el jefe de calle declaró que esto depende fundamentalmente de su nivel de participación.
“La única forma de que eso no ocurra es que la comuna tenga suficiente autonomía producto de su ejercicio soberano del espacio para que el consejo comunal no se convierta en un apéndice del partido”, acotó.
Reconoció que la influencia del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) sobre las comunas es comprensible. “El partido indudablemente que va a influir, porque el partido de gobierno es el que está impulsando todo este proyecto, todo este modelo político. Si no tuviéramos PSUV, no tuviéramos comuna, porque si estuviera en el poder gubernamental la derecha, las comunas no tendrían la fuerza que tiene hoy”, sostuvo.
Insistió en que la única forma de que haya una construcción de una agenda comunal propia, soberana, “es que haya suficiente participación comunitaria, para que los integrantes de estos espacios no se sientan atropellados, o que el PSUV esté imponiendo una agenda distinta y, por tanto, supeditado a la comuna”, remarcó.
Uzcátegui recordó que Hugo Chávez insistía en la importancia de construir planes de gobierno en lugar de concentrarse únicamente en proyectos. “Chávez hacía mucho énfasis en el plan, en la necesidad del plan de la comuna, y no de un proyecto en particular”, afirmó.
El comunero explicó que el sentido de pertenencia surge de los referentes comunes, las experiencias compartidas y la identificación con el entorno. “Necesitamos primero reconocernos como parte de ese colectivo, y segundo, todo lo que compartimos, todo lo que nos es común, y eso es fundamental que se refleje en el proyecto de la comuna, en el plan de la comuna”, enfatizó.
La comuna como horizonte de vida
El comunero mirandino José Félix Uzcátegui expuso que las limitaciones económicas y productivas producto de las medidas coercitivas unilaterales han tenido un impacto directo en las dinámicas organizativas de las comunidades.
A su parecer, estas circunstancias han llevado a que tanto las instituciones gubernamentales como las propias comunidades concentren sus esfuerzos en atender necesidades urgentes. Según explicó, la agenda comunal también responde a las capacidades y preocupaciones de la población en cada momento. “Esa priorización surge de la propia gente”, sostuvo.
Sin embargo, el comunero hizo hincapié en la necesidad de reflexionar sobre los riesgos de que la comuna quede reducida a la atención de lo coyuntural, lo económico o lo emergente, relegando la construcción de nuevas formas de relación que rompan con la lógica del sistema moderno colonial.
Uzcátegui recordó que “la situación geopolítica del mundo, especialmente de América Latina y de Venezuela, es muy compleja. El imperialismo occidental, después de su derrota en el Medio Oriente, ha vuelto su mirada a América Latina y debemos estar atentos a eso”, aseveró.
Frente a este panorama, nuevamente reiteró que el fortalecimiento de las comunas depende de la capacidad de organización de las comunidades y de la preservación de los principios del modelo comunal. “Depende de nosotros como gobierno, como pueblo, mantener el espíritu de la comuna, el espíritu comunitario, y de mantener la organización. Nosotros hemos decidido que la comuna sea nuestro horizonte de vida, nuestra esperanza de futuro”, señaló.
Palabras finales
José Félix Uzcátegui advirtió que la construcción de espacios comunales enfrenta grandes desafíos debido a los procesos de colonización y a la escalada de la agresión imperialista en América Latina y el Caribe. “No es fácil crear un espacio comunal donde la gente se sienta identificada, cuando, durante los últimos 500 años, nuestra educación, nuestra historia y nuestra carga emocional, de conocimiento y de costumbres es precisamente lo contrario”, afirmó. Según explicó, la sociedad venezolana ha sido moldeada por un proceso de socialización occidental que históricamente ha privilegiado lo individual por encima de lo colectivo.
Insistió en que uno de los grandes retos de la comuna es precisamente construir una forma de vida distinta, que se base en la participación, la corresponsabilidad, la solidaridad y el reconocimiento del otro y de la naturaleza no humana, tal como lo hacían los habitantes de los pueblos originarios de nuestro continente.
Caracas, 29 de septiembre de 2026.- “Es en la comunidad donde se dan las tertulias, los debates; donde hay conflictos, pero también surgen las soluciones; donde escuchar y encontrarnos con el otro nos permite nutrirnos”. Así lo afirmó Ismenia Yánez Caires, integrante del Consejo Comunal Hijos e Hijas de Urquía, ubicado en el sector El Cafetal del municipio Baruta, estado Miranda.
Yánez Caires expresó que el Consejo Comunal Hijos e Hijas de Urquía ha mantenido un trabajo organizativo continuo desde su registro en 2016. A pesar de las particularidades del territorio, la comunidad ha logrado consolidar distintos espacios de atención y encuentro para sus habitantes.
Durante su participación en el programa “En clave comunal”, narró que entre los logros alcanzados está un consultorio comunitario que cuenta con servicios de odontología, homeopatía, psicología y un laboratorio para la elaboración de prótesis dentales. “En la más reciente consulta popular nacional obtuvimos los recursos para habilitar un salón para trabajar allí con los jefes de calle, con los abuelos, que también es una población importante, porque en nuestra comunidad cerca del 75 % son adultos mayores”, dijo.
El Consejo Comunal Hijos e Hijas de Urquía está integrado por alrededor de 80 familias.
Un nombre vinculado a la memoria indígena
Yánez Caires, educadora con mención en Tecnología Educativa, explicó que el nombre del consejo comunal está inspirado en Urquía, la esposa del cacique venezolano Guaicaipuro. “Fue una luchadora contra los españoles en el siglo XVI”, señaló.
Según relató, el significado atribuido a Urquía es “ojos de águila”, una referencia que la comunidad adoptó como símbolo de resistencia y capacidad de observación frente a los desafíos que enfrenta el territorio. “Tenemos que tener ojos de águila con todo lo que nos rodea”, expresó.
La mirandina reconoció que construir comunidad en este territorio no ha sido una tarea sencilla; por lo que, para fortalecer el encuentro, el consejo comunal ha impulsado actividades comunitarias y jornadas de atención que permitan acercar a la población.
En ese sentido, destacó el papel del consultorio comunitario, especialmente de los servicios de odontología y homeopatía, como mecanismos que han favorecido una mayor integración vecinal. “Nos damos cuenta de que la comunidad se ha integrado un poquito más a raíz de este consultorio”, indicó.
Asimismo, platicó que también organizan jornadas de venta de alimentos, pescado y proteínas para facilitar el acceso de las familias a sustentos esenciales y generar espacios de convivencia. “Tratamos en lo posible de tener eventos y actividades para que la comunidad se acerque”, sostuvo.
Por ello, declaró que uno de los desafíos actuales es incorporar a nuevas generaciones en las dinámicas organizativas del territorio. “Tratamos que nuestras familias se incorporen de alguna manera”, manifestó.
Más allá de las diferencias partidistas
La lideresa comunal Ismenia Yánez Caires afirmó que uno de los mensajes que transmiten a la comunidad es que la organización comunal trasciende las diferencias partidistas: “Esto no tiene que ver con asuntos partidistas: esto tiene que ver con servicio a la comunidad”.
Indicó que el acercamiento y la comunicación con los pobladores se construye también desde el contacto directo y diario. En ese sentido, refirió que mantienen reuniones semanales todos los jueves de tres a seis de la tarde, donde “debatimos todos los temas, desde la realidad local hasta los asuntos nacionales e internacionales”
Asimismo, subrayó que estos espacios de encuentro incluyen la participación de otros consejos comunales para intercambiar experiencias, “para saber qué opinan, qué piensan”.
Yánez Caires aseveró que las tertulias comunitarias exigen disposición al diálogo y capacidad para construir consensos entre personas con diferentes puntos de vista. “Hay que manejarse muy bien y tratar de exponer que lo que uno persigue en todas estas reuniones con la comunidad es favorecer a la comunidad”, argumentó.
Ilustró que temas como la vialidad, la iluminación y otros asuntos de interés común sirven como puntos de encuentro entre pobladores con distintas opiniones.
La comunera mirandina remarcó que, cuando las necesidades colectivas se colocan en el centro de la discusión, se pueden generar apoyos que superan las diferencias partidistas. “Hay aporte eventualmente de algunas personas que dejan a un lado la parte partidista y sí sienten que pueden apoyar de alguna manera”, expuso.
Mujeres y encuentro comunitario
La docente Ismenia Yánez Caires explicó que, aunque resalta la presencia de las mujeres en la organización comunitaria, el trabajo del Consejo Comunal Hijos e Hijas de Urquía cuenta también con una participación de hombres.
“Tenemos participación de varios caballeros: hay como seis hombres que están ahí al pie del cañón”, comentó.
Enfatizó el compromiso que han asumido las mujeres dentro del proceso organizativo. “Nosotras las féminas aportamos en muchísimos aspectos. Participamos con cariño, con esfuerzo, con entusiasmo, sabiduría”, expresó.
Yánez Caires reiteró que uno de los principales desafíos ha sido impulsar la organización comunitaria en un territorio donde predominan diferentes posiciones partidistas. “Como nosotros estamos en El Cafetal constituido con 12 consejos comunales y apenas tres somos chavistas, entonces siempre hay una barrera de ideología, de confrontación”, afirmó.
La comunera señaló que, frente a esas diferencias, la comunidad ha encontrado espacios donde es posible construir puntos de encuentro. “Tenemos una biblioteca en el sector, la biblioteca Raúl León; es un área recreativa porque tiene un parque muy hermoso. Proponemos actividades, por ejemplo, musicales o cineforos, de tal manera que la gente no vea el tinte partidista, sino el encuentro y el compartir. Tenemos también mercados libres en una plaza frente al Centro Comercial Plaza Las Américas, que es un espacio bonito, también recreativo; ahí hay mesas para jugar dominó, ajedrez y ahí confluye gente que es de la oposición y gente que es del chavismo”, relató.
Aprendizajes
En conversa con la periodista Nerliny Carucí, la comunera Ismenia Yánez Caires manifestó que la participación de las personas que integran el consejo comunal requiere ajustar las dinámicas organizativas. “Tratamos en lo posible que las asambleas sean a una hora apropiada. Los que participamos allí somos jubilados y tenemos tiempo, pero hay otras personas que trabajan. Entonces procuramos que esas reuniones, que se dan en un salón de la Universidad Nacional de la Seguridad (Unes), sean a partir de las cinco de la tarde, por ejemplo”, mencionó.
La comunera aseguró que uno de los mayores aprendizajes que le ha dejado su participación en el Consejo Comunal Hijos e Hijas de Urquía ha sido la posibilidad de escuchar y comprender otras perspectivas. “Uno aprende mucho en las discusiones, porque ve los puntos de vista de otras personas”, afirmó.
Ismenia Yánez Caires recordó que su interés por la política surgió con la llegada de Hugo Chávez al poder gubernamental y que desde entonces ha entendido la importancia de formarse e informarse permanentemente. “Hoy por hoy uno tiene que estar informado, tiene que aprender a ver las cosas desde otra perspectiva”, expresó.
Anécdotas
La mirandina evocó que una de las experiencias más significativas dentro del Consejo Comunal Hijos e Hijas de Urquía estuvo afín a la organización del abasto comunitario y al trabajo junto a una compañera a quien consideraba un referente en materia organizativa.
“Mercedes era una mujer muy organizada, y a mí me gusta la organización; yo pienso que de ahí debería partir todo”, afirmó.
La comunera explicó que la consolidación del abasto comunitario en principio estuvo marcada por debates y diferencias de opinión. “En la conformación del abasto hubo muchos tropiezos, porque unos estaban de acuerdo y otros no estaban de acuerdo”, señaló.
Refirió que fue elegida como primera vocera del Comité de Alimentación y Protección al Consumidor, una responsabilidad que la tomó por sorpresa.
Yánez Caires relató que, tras su elección, decidió fortalecer el trabajo conjunto con otra vocera de la comunidad. “Empezamos a trabajar juntas y fue muy bueno, fue muy importante, muy productivo”, contó.
Acentuó que este proceso estuvo acompañado por planificación y construcción de consensos. “Trabajamos con un plan, por supuesto, llegamos a acuerdos”, dijo.
Describió el abasto comunal a cielo abierto como una experiencia que ha fortalecido los vínculos entre los pobladores y ha generado espacios de convivencia más allá de la actividad comercial. “Es una cosa de hermandad, de familia; la gente va y se regocija”, afirmó.
Mencionó que, aunque el abasto ha variado con el paso del tiempo, Ismenia considera que sigue siendo una iniciativa valiosa para el territorio. “Yo lo recomiendo altamente y tienen precios muy buenos; por ejemplo, el yogur, es el yogur más económico del área. Yo se lo puedo decir con determinación, porque compramos yogur, y es de calidad; es decir: vale la pena. El queso merideño es excelente. Vale la pena que vayan allí, y la atención es maravillosa; cada vez que uno termina una compra, ¡pum!, te regalan un bocadillo de guayaba”, invitó.
La vida en comunidad
Sobre la vida en comunidad, Ismenia Yánez Caires afirmó que va mucho más allá de resolver problemas materiales, porque implica desarrollar vínculos de solidaridad y empatía entre quienes comparten un mismo territorio. “La conciencia de ser comunidad es que te duela ese ser que es igual a ti, que tiene tropiezos, angustias, deseos y necesidades”, expresó.
La integrante del Consejo Comunal Hijos e Hijas de Urquía señaló que su visión de la organización comunitaria está inspirada en las formas de convivencia de los pueblos originarios. “Cuando hablamos de comunidad o comuna, nos remontamos a nuestros aborígenes. Ellos se reunían, debatían, distribuían sus tareas, todo en función de la comunidad”, afirmó.
Yánez Caires sostuvo que la comunidad solo puede fortalecerse cuando existe un verdadero sentido de pertenencia: “Tenemos que alimentarnos con esa palabra y sentirnos que la asimilamos”.
La comunera destacó que el deseo de construir comuna sigue siendo un tema frecuente en los espacios de discusión en el territorio. “El deseo de comuna lo hemos hablado repetidas veces en nuestras reuniones. Esa necesidad de comuna es muy importante, es necesaria en nuestros días, porque ese es el empuje que le da al pueblo venezolano para hacer frente a los desafíos”, aseguró.
Escuchar al otro
Ismenia Yánez Caires señaló que la escucha es una de las herramientas clave en la vida comunitaria: “Hay que siempre estar alerta y con el oído bien afinado para escuchar el problema del otro, para saber la necesidad del otro”.
La comunera mirandina declaró que la práctica de escuchar requiere paciencia y disposición. “Uno tiene que aprender a escuchar. Que el otro exponga, dialogue, que presente su problema; es fundamental saber escuchar”, expresó.
Yánez Caires mantuvo que las diferencias de opinión forman parte de la vida comunitaria. “No todos podemos pensar igual. Porque haya diferencias en las opiniones no quiere decir que no podamos vivir en comunidad. Eso es igual en el hogar; los hijos no tienen igual pensamiento que los padres, o el hermano con el otro hermano, o el tío con la sobrina”, subrayó.
La miembro del Consejo Comunal Hijos e Hijas de Urquía considera que las diferencias pueden convertirse en una oportunidad. “Eso es beneficioso, porque es una manera de ver en otra perspectiva lo que piensa la otra persona”, reiteró.
Conocimiento del territorio
Durante el programa radial, Ismenia Yánez Caires aseveró que “es muy importante conocer el territorio que uno habita, la población, qué terrenos son hábiles para cultivar, qué posibilidades hay para hacer una cancha deportiva”, declaró.
La comunera relató que, con ese propósito, gestionaron información cartográfica y comenzaron a estudiar las características territoriales de la parroquia El Cafetal. “Pedimos un mapa de toda el área de la parroquia El Cafetal para trabajar con ella y situarnos ahí. Estudiábamos cuáles eran las vías principales, con cuántos colegios, mercados, iglesias, consultorios médicos contaba El Cafetal. Todo eso en el mapa lo íbamos señalando para saber y conocer nuestras áreas y nuestro territorio”, apuntó.
La docente señaló que este conocimiento territorial permite diseñar acciones ajustadas a las realidades de cada comunidad. “Es muy importante tenerlo porque uno planifica en función de las cuadras donde uno vive”, expresó.
En búsqueda de conocimientos
Sobre la crisis ambiental global todavía, reconoció que este tema aún no ocupa un lugar dentro de las discusiones comunitarias. “El tema nuestro más candente que se suscita es el ámbito político, pero sí nos gustaría que vinieran especialistas que nos hablen de ese aspecto, porque uno tiene que estar empapado en todos los temas”, habló.
Yánez Caires recalcó que, aunque este tipo de debates aún son limitados en el territorio, se procura promover prácticas vinculadas al ahorro energético y al cuidado de los bienes comunes. “No hace falta prender tantas luces, no hace falta poner esos aires acondicionados tan altos, no hace falta gastar tanta agua: tenemos que dejar la lógica de un consumo infinito”, apuntó.
Hizo hincapié en que especialistas en temas ecológicos y ambientales participen en las asambleas comunitarias para ampliar la discusión y generar mayor conciencia sobre estos desafíos.
Fortalecer la identidad
Ismenia Yánez Caires señaló que en el Consejo Comunal Hijos e Hijas de Urquía también se desarrollan discusiones sobre los desafíos frente al modelo dominante. “Hemos discutido sobre el capitalismo muchas veces y, de verdad, este sistema es una enfermedad para el mundo, porque nos inculca el individualismo, la competencia, la dominación del otro. Este modelo es el mayor responsable de los desafíos que enfrenta la humanidad”, aseveró.
La comunera explicó que una de las formas de responder a las dinámicas de la modernidad ha sido promover espacios de reflexión orientados a fortalecer la identidad cultural y cuestionar procesos de transculturización.
Relató que participa en un grupo de discusión llamado “Qué hacer”, en el que se reúnen periódicamente para reflexionar sobre distintos temas relacionados con la cultura, la identidad y el contexto sociopolítico. “Nos reunimos cada quince días, los sábados, a discutir todas estas cosas”, comunicó.
La integrante del Consejo Comunal Hijos e Hijas de Urquía aseguró que muchos de esos aprendizajes los lleva posteriormente a las asambleas comunitarias. “Yo, por supuesto, transfiero eso a mi consejo comunal, de las cosas que uno oye y de lo que se está haciendo”, manifestó.
Palabras finales
Como ya refirió anteriormente, para Ismenia Yánez Caires, integrante del Consejo Comunal Hijos e Hijas de Urquía, propiciar el encuentro en un territorio como El Cafetal, marcado por la diversidad de perspectivas políticas, no ha sido una tarea fácil. “Pero, con paciencia y, sobre todo, sin satanizar al otro, hacemos todo lo posible para que ese cara a cara se produzca, porque es muy necesario. La convivencia cotidiana requiere dialogar cara a cara y reconocer al otro”, afirmó.
Recordó que hemos atravesado más de 500 años de un proceso de colonización, en el cual los valores individualistas vinculados a la modernidad y al capitalismo han marcado la conducta humana. Al respecto, considera necesario recuperar y fortalecer los principios comunitarios.
Así lo expresó Kenia Zambrano, vocera de la Unidad Administrativa y Financiera de la Comuna Libertadores de Conciencia Bolívar y Chávez, ubicada en el sector Matriz del municipio Campo Elías, estado Mérida.
Integrada por seis consejos comunales —San Buenaventura, El Ceibal, El Palmo Los Olivos, El Palmo Bajo, Zumba La Florida y Las Monjas— y una población aproximada de 12 000 habitantes (3 mil familias), la comuna ha impulsado recientemente un proyecto productivo y experiencias formativas vinculadas a la Universidad Nacional de las Comunas (Unacom).
Durante su participación en el programa “En clave comunal”, la comunera conversó en detalle sobre la Empresa de Propiedad Comunal Directa de Producción Avícola, propuesta que resultó electa en la primera Consulta Popular Nacional de 2026, y que representa uno de los principales logros en el territorio.
La economía comunal como camino hacia la autogestión
La lideresa comunal explicó que la decisión de impulsar una Empresa de Propiedad Comunal Directa surgió de años de estudio y debate sobre las leyes del Poder Popular. “Siempre hacemos círculos de lectura y en las reuniones estamos hablando de nuestras leyes”, afirmó.
Señaló que, desde que comenzaron a reflexionar comprendieron que el desarrollo de la economía comunal es clave para la autogestión.
Kenia Zambrano resaltó que la construcción de soberanía requiere generar ingresos propios. “Nosotros no podemos hablar de soberanía si seguimos dependiendo de los recursos que nos envía el Ejecutivo nacional. Tenemos que producir nuestros propios ingresos y poder de esta manera resolver los problemas que tengamos en nuestra comunidad”, aseveró.
Relató que la experiencia de las consultas populares permitió identificar las necesidades en el territorio, entre ellas servicios públicos, vivienda, vialidad y producción. A medida que los proyectos comenzaron a ejecutarse y las familias observaron resultados, la participación comunitaria se fortaleció. “La gente estaba empezando a sentir que sí estaba llegando el recurso, que estaba llegando el beneficio”, comentó.
Hizo hincapié en que la participación trascendió la recepción de materiales o ayudas: “Era también la participación activa de la comunidad, ayudándose unos a otros. Eso se convirtió en una fiesta popular dentro de nuestro territorio”.
Zambrano contó que, cuando se discutieron las propuestas para la consulta popular, la producción avícola fue una de las iniciativas más respaldadas por la comunidad. “Cuando se hablaba de la producción de alimentos, siempre la gente decía: gallinas ponedoras y pollo”, recordó.
En tal sentido, refirió que optaron por una empresa de propiedad comunal directa, y no por una cooperativa o por financiamientos individuales, porque “nosotros creemos en la economía comunal, que está basada en el trabajo colectivo”.
Precisó que, actualmente, la iniciativa reúne a 12 productores (9 de ellos son estudiantes de los programas formativos de la Unacom). “Ya llevamos casi seis meses desde que comenzamos a trabajar. Ya estamos vendiendo pollo, vendiendo huevos”, enfatizó.
La líder comunitaria aseguró que esto “representa una experiencia muy bonita, porque se trata de transformar el territorio para el bien común, con el ejemplo y la práctica”.
Producción comunitaria versus producción comercial
Kenia Zambrano, egresada de la Misión Sucre desde hace 13 años, subrayó que la producción comunitaria se diferencia del modelo comercial porque está orientada a satisfacer necesidades, y no a maximizar ganancias. “Aquí no se trata de que nos vamos a volver ricos o de que vamos a generar muchísimo dinero”, expresó.
Habló de que la empresa avícola trabaja considerando los costos de producción, pero “siempre pensando en la economía familiar, en ayudar a la gente y sobre todo en atender a las familias más vulnerables”.
La vocera contó que la empresa comunal ha desarrollado operativos de venta de huevos y proteínas en los seis consejos comunales que integran la comuna. “Tratamos siempre de atender a las poblaciones más vulnerables. Si vemos a una familia que no puede cancelar, vamos y le llevamos”.
Zambrano señaló que otro elemento particular de la producción comunal es la calidad de los alimentos. “La gente necesita su proteína; nosotros le estamos garantizando la proteína a un costo muy por debajo del costo de la calle. Además, son alimentos sanos, con propiedades nutritivas, contrarios a los que comercializa la agroindustria”, subrayó.
Asimismo, destacó que la empresa comunal busca garantizar una distribución justa de los beneficios generados por la actividad productiva. “La empresa de propiedad comunal se diferencia de una empresa capitalista, primero, porque es una propiedad comunal; segundo, porque se busca una distribución justa, no solamente de los productos que elaboramos, sino también de los excedentes que genere la empresa. Y, por supuesto, para atender las necesidades de las comunidades y de los productores”, puntualizó.
Kenia Zambrano aclaró que el funcionamiento de la empresa está guiado por las decisiones tomadas en asamblea de pobladores y pobladoras. “Todos los productores tienen voz y voto para la toma de decisiones, pero también cuenta, principalmente, la voz de la comunidad”, recalcó.
Platicó que en cada reunión presentan informes sobre el desarrollo de la empresa y los recursos administrados: “Siempre damos un parte de todo lo que se ha hecho hasta ahora; se hace para buscar la mayor transparencia posible”.
Reiteró que el modelo comunal prioriza el bienestar colectivo, en tanto que las lógicas empresariales capitalistas están orientadas a la obtención de ganancias particulares. “Aquí no se trata de competir con nadie, sino sencillamente de atender al precio justo las necesidades de nuestra gente”, reafirmó.
Producción desde el afecto
La comunera andina Kenia Zambrano declaró que una de las principales diferencias entre la producción comunal y la producción industrial capitalista es el carácter artesanal del proceso. “Nosotros no tenemos grandes maquinarias para procesar todo este tipo de producción, lo hacemos con nuestras propias manos, y eso también tiene su valor agregado”, manifestó.
Argumentó que, mientras la lógica industrial prioriza la maximización de ganancias y la reducción de costos, la empresa comunal se enfoca en ofrecer alimentos de calidad para las comunidades. “Nuestro primer interés es que salga una proteína sana porque es para nuestra gente, es para nuestro pueblo. Ese pollo, ese huevo que están consumiendo, lo estamos llevando a las escuelas, lo están comiendo niños, niñas, adultos mayores, mujeres embarazadas y personas con diversidad funcional de nuestra comunidad. Esto lo hacemos con mucha responsabilidad y con mucho cariño”, reiteró.
Zambrano afirmó que otro elemento en el que se diferencia la producción comunal y la producción industrial capitalista es la manera en que se organiza el trabajo. “Nosotros acá no comulgamos con la explotación capitalista; al contrario, nosotros nos organizamos de una manera que cada uno de nosotros pueda dar un poco de su tiempo para que el trabajo salga. Es un trabajo de conciencia, que se hace con mucha planificación. Esto es un aprendizaje constante porque hemos aprendido tanto de los aciertos como de los errores”, expresó.
La vocera subrayó que en la empresa comunal no se habla de ganancias individuales, “sino de excedentes. Es un trabajo en equipo; la empresa comunal le pertenece a la comuna, no le pertenece a un propietario, a un capitalista o a un inversionista, ¡no!”, aseguró.
Manifestó que esta forma de organización genera un sentido de cercanía entre los productores y las comunidades. “Es ese trabajo de hormiguita, es esa planificación. Cuando tú ves que llega alguien y nos dice: ‘Esos pollos están muy sabrosos, esos pollos están buenísimos’; a nosotros se nos hincha el pecho de orgullo”, recitó.
Madre tierra
Sobre la relación con la naturaleza no humana, la vocera de la Unidad Administrativa y Financiera de la comuna aseguró que desde el territorio están conscientes de la importancia de la madre tierra. “Nosotros manifestamos respeto por la madre tierra, pues es ella la que nos da desde sus entrañas nuestros alimentos, nos da el sustento para vivir”, dijo.
Cuestionó al sistema dominante que ve a la naturaleza humana y no humana como recursos para explotar. “Por el contrario, desde las comunas se trabaja en otro tipo de relación de respeto y de reconocimiento por el otro”, expresó.
Metas de producción
Kenia Zambrano, quien también es formadora de la Universidad Nacional de las Comunas en su territorio, habló sobre las metas de crecimiento vinculadas a las necesidades de las familias que integran la comuna. “En este momento nosotros tenemos 150 gallinas ponedoras y comenzamos con la producción de 500 pollos en dos ciclos. Los pollos tardan seis semanas en crecer”, describió.
La líder comunal explicó que la producción de huevos se ubica actualmente en alrededor de 135 cartones mensuales.
Indicó que, aunque los primeros resultados fueron positivos, la meta es mucho más amplia. “Nuestra meta es lograr producir 3000 cartones de huevos y 3000 pollos mensuales”, explicó. Según precisó, esta cifra permitiría atender a las aproximadamente 3000 familias que hacen vida en la comuna. “Eso sería para atender a cada familia, por lo menos con un cartón de huevos”, planteó.
Agregó que uno de los objetivos centrales es mantener los alimentos a precios por debajo de los valores del mercado comercial.
Trama productiva comunal
La docente comunitaria explicó que, en la actualidad, el alimento para las gallinas ponedoras y los pollos de engorde no se produce dentro de la comuna, sino que es adquirido a productores del municipio Sucre, una localidad vecina. “Ellos tienen una granja y elaboran los alimentos para las gallinas y los pollos”, señaló.
No obstante, indicó que la meta de la Empresa de Propiedad Directa Comunal de Producción Avícola es avanzar en esta materia. “Estamos logrando organizarnos para elaborar planes que permitan crear una gran trama de trabajo con los comuneros de la zona, orientada al procesamiento de plantas locales de alto valor proteico para la producción de alimentos balanceados destinados a las gallinas ponedoras y los pollos de engorde”, afirmó Zambrano.
Kenia Zambrano dijo que han buscado alianzas con instituciones como la Fundación de Capacitación e Innovación para Apoyar la Revolución Agraria (CIARA), el Ministerio de las Comunas y Fundacomunal para acceder a formación técnica y acompañamiento productivo. “Estamos buscando algunas personas para poder hacer los cursos y los talleres necesarios para empezar a producir los alimentos con los que alimentamos los animales”, indicó.
Según informó, la empresa comunal no solo contempla la producción y comercialización de pollos y huevos, sino también la elaboración de alimentos, el suministro de insumos y la construcción de redes de intercambio con otras organizaciones productivas.
Zambrano indicó que una de las apuestas centrales del proyecto es labrar relaciones económicas basadas en el intercambio entre comunas. “En la economía comunal debemos empezar a construir mecanismos de intercambio distintos a la compra y venta comercial; es decir: impulsar otros canales de comercialización propios, como por ejemplo el trueque”, propuso.
Igualmente, la vocera indicó que la comuna busca articularse con otros territorios para intercambiar productos e insumos que no pueden producir localmente. “Para que ellos también empiecen a producir algunos insumos que a nosotros nos hagan falta y hacer los intercambios”, apuntó.
Remarcó que ya existen experiencias comunales que están contribuyendo a fortalecer estos procesos. Mencionó el caso de la Comuna Bicentenaria 16 de Septiembre, en el municipio Libertador, donde se desarrolla una escuela de emprendimiento con formación agrícola. “Ya hicimos contacto con ellos y vamos a empezar a dictar el curso acá también”, afirmó.
Expuso que la intención es incorporar no solo a los productores de la empresa comunal, sino a toda la comunidad organizada. “Para todas las personas de nuestra comuna, los estudiantes de la Unacom, de la Misión Ribas, de la Misión Robinson, para que todos nos capacitemos, nos preparemos, nos formemos”, comunicó.
Unacom
En conversa con la periodista Nerliny Carucí, la comunera Kenia Zambrano comentó que la Comuna Libertadores de Conciencia Bolívar y Chávez cuenta con una población de 21 estudiantes de la Universidad Nacional de las Comunas.
“Hay estudiantes de Medicina Veterinaria, Agroalimentación, Economía Comunal, Administración, Comunicación Social, Ingeniería en Construcción Civil, Ingeniería Eléctrica, Informática. Esos son los ocho Programas Nacionales de Formación (PNF) que tenemos en este momento en nuestra comuna. Y todos estamos trabajando en función de estos proyectos”.
Informó que, aparte de Empresa de Propiedad Directa Comunal de Producción Avícola, la comuna merideña cuenta con dos propuestas más que nacen desde la Unacom. “Una es una empresa de propiedad comunal de ecosocialismo y protección animal. Y la otra es una empresa de propiedad comunal de prestación de servicios. Todo eso está enfocado en el bienestar local”, puntualizó.
Acompañamiento
Kenia Zambrano declaró que la comuna ha contado con el apoyo y el acompañamiento de diversas instituciones del Estado venezolano. “Por ejemplo, el Ministerio de Comunas y la Gobernación, que han estado con nosotros, nos han hecho acompañamiento”, mencionó.
Añadió que “el Ministerio de Planificación ha sido clave en todo el trabajo que hemos logrado hasta ahora, porque ellos han estado también pendientes, nos están ayudando con el tema de la sistematización. Asimismo, ellos nos han ayudado mucho con lo de la agenda concreta de acción (ACA), que es donde nacen todos los nudos críticos, todas las necesidades que hay en la comuna, y fue la que nos permitió que se generara esta necesidad de crear la empresa de propiedad comunal”, contó.
Palabras finales
Para la comunera Kenia Zambrano, la comuna no es solo el espacio donde hacen vida las personas, es “también donde convergen los encuentros, donde surgen las iniciativas, las soluciones a las problemáticas, donde nos relacionamos con nuestro entorno para producir. Es el espacio donde soñamos”, definió.
Afirmó que la comuna representa una alternativa de futuro y una forma de vida basada en el respeto y la convivencia. “La comuna es la forma de vida que hemos decidido construir, donde se establece otro tipo de relación entre los seres humanos y la naturaleza [no humana], desde el respeto. Es el camino hacia un futuro posible para nuestros hijos y nietos”, concluyó.
Caracas, 4 de septiembre de 2026.- Durante una videoconferencia con la comunidad universitaria de la Unacom, en el marco del inicio del período académico 2026-II, el rector de esta casa de estudios, Jorge Arreaza, presentó las orientaciones para el comienzo del nuevo ciclo formativo.
En la sesión estuvo acompañado por Eulalia Tabares, vicerrectora de Formación e Investigación Comunal; Hernán Vargas, vicerrector para la Economía Comunal; el profesor Andrés Eloy Ruiz y Ciro Rodríguez, director y responsable territorial de la institución.
En su intervención, Jorge Arreaza informó que 16.613 estudiantes comenzarán la fase de iniciación del nuevo calendario académico, mientras que 2.779 iniciarán formalmente sus clases en los programas nacionales de formación (PNF). En total, la Universidad Nacional de las Comunas cuenta con 19.392 estudiantes. “Eso no es poca cosa, queridos compañeros y compañeras”, señaló, destacando la dimensión del despliegue formativo y el compromiso institucional para acompañar a toda la matrícula estudiantil.
El Rector explicó que el primer trayecto formativo tiene como eje central el tema de la descolonización, articulado con el proyecto integrador que cada Comuna ha definido en su agenda concreta de acción (ACA). Subrayó que los estudiantes de la Unacom deben sumarse a estos proyectos desde sus disciplinas —comunicación, arquitectura, economía, agroalimentaria— y que este trabajo no puede hacerse de manera aislada. “Tenemos que hacerlo con la Comuna, con esas voceras y esos voceros que planificaron, que hicieron su plan comunal, y plantean esos grandes proyectos”, afirmó.
Arreaza insistió en que la labor universitaria debe integrarse directamente con los planes comunales. “Nosotros [en la Unacom] lo que hacemos es tomar toda esa información generada [por las vocerías territoriales] y sumarnos a la tarea integrándola en el territorio”, indicó.
Para ilustrar el enfoque territorial, el Rector de la Unacom comparó la formación comunal con la experiencia de los estudiantes de medicina integral comunitaria: “Es un poco así como ocurre con la medicina, que los que estudian medicina van al territorio; es cuando hacen la rural, cuando ya están en los últimos años, en la pasantía rural, el internado de quinto y sexto año; pero medicina integral comunitaria se pone en el estetoscopio y el tensiómetro desde la primera semana, porque están en la práctica, están en el CDI, están en el consultorio popular, están en el territorio, tienen al médico allí actuando como si fuera un residente, entonces tenemos nosotros que también entendernos igualmente”.
Comentó que la Unacom ha “desalambrado varios PNF” y reorganizado sus momentos formativos para garantizar que la práctica sea el eje transversal. “No pretendamos estar solo en la teoría; esta no es la universidad para eso, hay otras universidades muy buenas para eso. La Unacom es la universidad de la práctica”, afirmó.
Por su parte, la formadora Indira Córdoba, de la Comuna Villa Santa Ana del Norte en el estado Nueva Esparta, destacó que el territorio aprovechará la experiencia acumulada en los diplomados de gestión comunal para impulsar proyectos y acciones locales.
Córdoba describió a Villa Santa Ana del Norte como una Comuna agroproductiva y agroturística, y subrayó que el verdadero potencial del territorio está en aplicar el conocimiento para transformar la realidad. “No es sólo adquirir conocimientos o repetirlos, sino usarlos para transformar”, afirmó,
Resaltó que por primera vez Santa Ana cuenta con una universidad del pueblo. Añadió que, con experiencia e imaginación en la elaboración de proyectos, podrán “solventar problemas y necesidades” y avanzar hacia la suprema felicidad planteada por Simón Bolívar.
Por otro lado, Adolfo Guaiquirima, integrante de la Comunidad de Conocimiento Triunfadores Indígenas, ubicada en la Comuna Triunfadores Indígenas, en el municipio Simón Bolívar del estado Anzoátegui, informó que lograron postular a 30 personas para iniciar estudios en la Unacom.
Señaló que se trata de una comunidad ancestral conformada por 12 Consejos Comunales. “Tenemos la intención de formarnos en siete PNF: Administración, Medicina Veterinaria, Agroalimentaria, Mecánica Industrial, Ingeniería en Agua y Ambiental, con el propósito de fortalecer nuestras unidades de producción”, dijo.
Guaiquirima afirmó que la Universidad Nacional de las Comunas “nos está ayudando a profundizar desde lo que tenemos, con lo que contamos, con lo que somos, a fin de fortalecer nuestra vida comunal”.
Caracas, 1 de septiembre de 2026.- “Participar en un consejo comunal es una forma de ser corresponsable con la transformación de tu realidad”. Así lo expresó Kelly Pacheco, vicerrectora para Democracia y Sociedad Comunal de la Universidad Nacional de las Comunas (Unacom), durante su participación en el programa “En clave comunal”, donde abordó las experiencias, los retos y las posibilidades de la democracia comunal como eje estratégico de la transformación territorial.
Pacheco señaló que uno de los principales desafíos de la democracia comunal es garantizar la participación permanente del pueblo. “Los territorios comunales son los territorios donde ocurre el proyecto colectivo de los iguales”, afirmó.
La vicerrectora enfatizó que las soluciones no provienen de actores externos, sino del propio tejido comunitario. “Los problemas no los va a solucionar alguien que viene de afuera: los vamos a solucionar todas y todos desde el territorio”, dijo.
La también investigadora comentó que, “en estos momentos estamos en plenas ferias electorales para la renovación de las vocerías de los consejos comunales, es muy importante que todos los que me escuchan se sientan completamente libres de participar en los consejos comunales”, invitó.
Insistió en que la participación comunal es un acto de corresponsabilidad. “Nosotros los venezolanos y las venezolanas y todos los que vivimos en este mundo somos corresponsables de lo que ocurre en el planeta y en una sociedad que está en plena descomposición por las múltiples crisis, en lo económico, ambiental, espiritual y existencial”, acotó.
Pacheco afirmó que cada persona debe asumirse como parte activa de las soluciones colectivas. “Eres parte de la solución en la medida en que te vas a planificar en el proyecto país”, manifestó. Recordó que los consejos comunales han buscado que las comunidades se reconozcan como protagonistas de su propio destino.
Kelly Pacheco sostuvo que el consejo comunal es el punto de partida para cualquier proceso de transformación territorial. “El consejo comunal es una célula pequeñita. ¿Empieza cómo voy a cambiar el mundo? ¿Cómo puedo transformar mi realidad? ¿Cómo soy dueño de mi destino? Participando, primeramente”, señaló.
En relación con la consulta popular del 18 de octubre, informó que “van a participar 5418 comunas y circuitos comunales”, proceso que coincide con la renovación de vocerías en los consejos comunales. Señaló que, mediante la asamblea de pobladores y pobladoras, cada persona tiene la posibilidad real de elegir los proyectos que requiere su territorio.
Pacheco también llamó a la reflexión sobre la gestión comunal y la transparencia. “Estamos próximos, desde 2006 hasta ahorita, a cumplir 20 años de existencia. Entonces ¿qué he hecho yo como consejo comunal? ¿Cómo ha sido mi gestión? Nosotros en ese aspecto tenemos la Contraloría, una de las instancias del consejo comunal”, afirmó.
La vicerrectora hizo un llamado a la participación en las vocerías. “Las vocerías son de libre participación y cualquier venezolano que tenga más de un año de residencia dentro del territorio comunal puede ser vocero del consejo comunal. Nosotros, desde la Unacom, a los estudiantes les estamos haciendo un llamado para que sean voceros de la juventud, voceros de recreación. Aprovechar toda esta plataforma que nos brinda el consejo comunal para participar en la transformación territorial”, subrayó.
Herramientas comunales
Kelly Pacheco, quien también es viceministra para el Sistema de Formación Comunal, declaró que, pese a las adversidades, el poder popular cuenta con una ruta clara para sostener su proyecto histórico. “Hemos pasado muchas cosas y eso nos ha permitido curtirnos en nuestros caminos”, señaló.
Argumentó que Hugo Chávez contribuyó a fortalecer la identidad política del pueblo. “Él visibiliza nuestra gesta heroica e independentista y logra empoderarnos de una ruta para saber quiénes éramos, quiénes somos y hacia dónde vamos”, afirmó.
Entre las herramientas, Pacheco mencionó los planes de transformación comunal, la agenda concreta de acción y los mapas de soluciones y de conocimiento. “Esas son nuestras herramientas, creación heroica nuestra, de estas dos décadas de construcción real, que tributan al fortalecimiento del pueblo y a la transformación territorial”, destacó.
La viceministra destacó que estas herramientas permiten transformar la comunidad desde proyectos concretos en los territorios. Mencionó ejemplos como proyectos de agua o salud impulsados desde las comunas. Recordó que la recuperación de infraestructuras de salud responde a decisiones tomadas en las asambleas de pobladores y pobladoras, “quienes deciden actuar en su territorio”.
Pacheco refirió que la postulación de estudiantes a la Universidad de las Ciencias de la Salud (UCS) abre oportunidades para transformar la vida comunitaria. “Estamos brindando la posibilidad real a un venezolano, a una venezolana, de cambiar la vida de toda una comunidad. Porque los proyectos que se han utilizado en el área de salud, en cuanto a la rehabilitación de un centro de salud, van a tener la posibilidad de que alguien de esa comunidad trabaje allí”, expresó.
Asimismo, la investigadora vinculó estas acciones con las premisas de la Universidad Nacional de las Comunas, inspiradas en el pensamiento de Kléber Ramírez. “Producir condiciones materiales de vida, producir ciencia al servicio del pueblo y producir dignidad”, enumeró.
Enfatizó que “el venezolano es una persona profundamente familiar, profundamente amorosa. Hace clan familiar en las comunidades. Decimos que la comuna es una familia extendida. Allí es donde tú decides tu proyecto de vida”.
En contraste con el proyecto comunal, Kelly Pacheco aseveró que está el proyecto de muerte vinculado al sistema dominante, con sus valores individualistas y de competencia, y que hoy amenaza a la vida toda en el planeta.
Debates comunales
Kelly Pacheco, terapeuta en Protocolos de Autorregulación para la Salud Corporal, explicó que en la comuna se desarrollan debates que permiten confrontar modos de pensar y construir soluciones colectivas. “Ahorita estamos en un momento de mucha crisis, el tema del agua, de la electricidad, de los servicios, en realidad producto de las ‘sanciones’, del bloqueo”, expuso.
Destacó que estos debates también abren un proceso de reeducación frente a las necesidades creadas por el capital y los imaginarios que tenemos de los satisfactores que ha impuesto el proyecto moderno/colonial/capitalista.
“Como terapeuta, dentro de mis talleres que facilité, había uno en el cual una compañera me decía que le había dado una crisis de ansiedad porque al teléfono se le acabó la batería, y estaba en su casa; es decir: hay una necesidad de estar conectado al 100 % y saber cuánta de esa conexión le hace bien o no a mi salud mental. Hay un análisis crítico que nos permiten esos debates para establecer verdaderamente si estoy teniendo un pensamiento propio o he sido infiltrado por esas grandes transnacionales con este pensamiento implantado acerca de esa carencia que yo creo que tengo”, comentó.
Pacheco subrayó que la comunidad tiene que ser capaz de identificar sus necesidades reales y actuar en consecuencia. “Hay necesidades reales que evalúa la comunidad. Hemos visto que en las consultas populares hay proyectos de comunidades que tenían 10, 15 años sin agua, y a través de las consultas lograron llevar el agua a su comunidad. Es un proyecto real”, contó.
Autogobierno comunal y vocerías
La vicerrectora para Democracia y Sociedad Comunal de la Unacom, Kelly Pacheco, afirmó que Venezuela mantiene su apuesta por la comuna. “Venezuela sigue creyendo en la comuna como una de las bases fundamentales para construir el socialismo [territorial] por medio del autogobierno comunal”, apuntó.
La docente explicó que cada comuna es un autogobierno que nos permite la posibilidad real de superar los embates del imperialismo. “Hoy día tenemos 5418 comunas y circuitos comunales, que siguen creciendo y siguen organizándose. Todos los fines de semana están ocurriendo las ferias electorales de renovación de vocerías, que se tienen previstas hasta diciembre”, dijo.
Pacheco insistió en que el pueblo debe conocer sus leyes. “Es importante que el pueblo conozca los lapsos, conozca sus leyes, se empape de las herramientas que tiene para transformar la sociedad, se empodere y luche por esas atribuciones que el pueblo tiene que tener dentro de sus territorios, esas atribuciones en agua, en servicios, algunas que en este momento tienen muchas alcaldías, pero que es momento de que hagamos el diálogo con el poder popular, de cuáles son esos espacios comunes, hasta dónde llegas tú y hasta dónde es mi responsabilidad”, reflexionó.
Señaló que desde el territorio debemos ser corresponsables del tema de la luz, del agua. “Hay que impulsar una cultura del ahorro energético en nuestras comunidades. Pero hay que ir más allá, tenemos que ver nuestra relación con la naturaleza [no humana]: ¿cómo es nuestra relación con esta gran madre que nos sostiene?, ¿cómo es nuestra relación con la alimentación? Ahí es donde vamos a visibilizar los nudos críticos que encontraremos en nuestro territorio, que nos hagan cuestionar cuáles son nuestras necesidades reales, cuál es el cambio en nuestro sistema de hábitos que debemos hacer, para construir efectivamente ese modelo civilizatorio que queremos”, opinó.
Experiencias comunales
Kelly Pacheco manifestó que la democracia comunal ya cuenta con experiencias concretas de transferencia de atribuciones que deben ser visibilizadas y sistematizadas. “Tenemos experiencias como las Guerreras de Tacarigua, en el estado Carabobo, unas mujeres que tienen la transferencia de competencia de una empresa de propiedad social (EPS) que se encarga de llevar a cabo todo un trabajo de manejo de residuos sólidos dentro del territorio”, contó.
La viceministra para el Sistema de Formación Comunal mencionó también avances en la gestión del gas y otras áreas de servicios públicos, aunque reconoció que estos procesos implican contradicciones y debates. “Tenemos transferencias de atribuciones en el área del gas, muy exitosas en Lara. Yo soy parte de la Comuna Adrián Moncada, que tiene una experiencia muy exitosa, de resistencia, porque también entramos en contradicciones. Los comuneros y las comuneras debemos estar dispuestos al debate, a escuchar y saber que tenemos que coexistir con los distintos sistemas de gobierno: nacional, regional y local”, expresó.
Para quienes aspiran a nuevas transferencias, resumió los pasos esenciales: “Yo diría a las personas, a los comuneros y las comuneras que quieren de alguna forma transferencias de espacios, por ejemplo, mercados comunales: primero la evaluación, segundo la planificación”.
Kelly Pacheco afirmó que la planificación comunal solo puede sostenerse si se amplía la participación y se evita que las decisiones queden en manos de pocos. “Hay que analizar, hay que debatir y hay que ampliar la participación. Ni la comuna ni el consejo comunal son exclusivos de alguien. La comuna y el consejo comunal somos todos y todas”.
Añadió que la corresponsabilidad implica compromiso. “Como todo proyecto amoroso, implica tiempo, desprendimiento y compromiso. Si yo creo en el tema comunitario, en la voluntad colectiva, a mí sí me va a importar todo lo que ocurra con este legado. Por ejemplo, nosotros hemos recibido en esta revolución una escuela, ¿de quién es la escuela? Es de la comunidad. ¿Para quién es la escuela? Para nuestros hijos e hijas. Si yo daño la escuela, ¿a quién estoy dañando?”, deliberó.
Experiencias socioproductivas desde la democracia comunal
Kelly Pacheco afirmó que la democracia comunal aporta elementos claves para fortalecer las organizaciones socioproductivas. “Solo podemos llegar a la economía productiva comunal por medio de la formación”, declaró.
En conversa con la periodista Nerliny Carucí, la viceministra y comunera explicó que trabajan en el diseño de un aula virtual por Telegram con módulos dedicados a la economía productiva: “Si nosotros no estamos formados, si no sabemos cuál es nuestra competencia, ¿qué podemos hacer para la autogestión?”.
Destacó diversas experiencias socioproductivas impulsadas desde las comunas. “Hay una experiencia muy bonita en el corredor Caracas-La Guaira, una funeraria comunal, que forma parte de la vida del territorio, así como una EPS de producción de pulpa en Mérida, que también es muy común”, afirmó.
Pacheco también mencionó la experiencia de Lara: “En ese estado, una de las iniciativas de emprendimiento tiene que ver con la producción de café, la Gran Comunal de Café, que es una asociación de 19 comunas, y que exportan café en este momento”. Destacó que en esta organización se han ocupado de atender su vialidad y necesidades productivas.
Estado comunal
La viceministra y docente venezolana aclaró que la comuna forma parte del Estado y ejerce gobierno en el territorio. “El Estado comunal es el gobierno pequeño en el territorio; también somos un gobierno. Yo no puedo decir que me voy a independizar totalmente del gobierno nacional, porque somos una comunidad”, acentuó.
Disertó que en las ferias electorales de renovación de vocerías se evidencia una relación de acompañamiento entre comunas y autoridades públicas. “Allí con nosotros están los alcaldes, los gobernadores, no imponiendo, sino acompañando y generando condiciones”, comentó.
Kelly Pacheco subrayó que las comunas pueden apoyarse en promotores institucionales para superar dificultades, como por ejemplo en el uso de herramientas digitales: “Están los promotores de las alcaldías, de las gobernaciones o de Fundacomunal. Tenemos diversos puntos para ayudarlos y acompañarlos a que se apropien de la herramienta y puedan hacer la carga de sus procesos”.
Una universidad construida desde los territorios y para los territorios
La vicerrectora para Democracia y Sociedad Comunal de la Universidad Nacional de las Comunas, Kelly Pacheco, alegó que esta casa de formación se diferencia de las universidades convencionales porque su proyecto académico nace directamente de las necesidades territoriales. “Nuestro proyecto va hacia la profundidad de los territorios. Son ellos, los territorios comunales, los que deciden cuál es la propuesta académica”, acotó.
Señaló que la Unacom cuenta con 14 programas nacionales de formación (PNF) y cinco por aprobarse.
Detalló que la universidad opera con dos vías de ejecución: la apertura de programas nacionales de formación mediante la instalación de la Escuela de Gobierno y la atención de necesidades formativas particulares. “Tenemos ahorita 554 escuelas de gobierno ya instaladas y círculos de estudios que se encuentran todos los jueves y debaten los módulos. Estos módulos están acreditados por la Unacom y son de libre demanda. Es decir: tú eliges tu camino de formación dentro de estas plataformas”, expuso.
Finalmente, Pacheco destacó que la Universidad Nacional de las Comunas se construye de manera colectiva y permanece en el territorio como parte del proceso formativo: “El aula queda allí contigo, en tu proyecto integrador”.
Caracas, 18 de agosto de 2026.- “Las vocerías de los consejos comunales son el núcleo del poder popular: allí se articulan y se encuentran los comités de trabajo, y a partir de ese proceso aflora todo lo relacionado con la asamblea de pobladores y pobladoras, que, en definitiva, es el espacio y el corazón de cada una de las comunas en todo el país”.
Estas fueron las palabras del comunero Carlos “Camarada” Rodríguez, durante su participación en el programa “En clave comunal”, que en esta edición tuvo como tema el proceso de actualización de las vocerías de los consejos comunales y sobre los desafíos del Poder Popular luego de los terremotos del 24 de junio.
El comunero explicó que la actualización de las vocerías forma parte del proceso de consultas populares convocado desde hace más de un año. “El hecho de que los consejos comunales estén adecuados, tengan sus vocerías vigentes, va a permitir la canalización de recursos y la ejecución de manera efectiva”, afirmó.
Destacó que la gestión efectiva de las comunas depende directamente de la fuerza organizativa de los consejos comunales. “Unos consejos comunales que no tengan sus vocerías vigentes, que no hagan sus asambleas de pobladores y pobladoras, difícilmente podrán expresar esa razón popular hacia la Comuna”, dijo.
Camarada comentó que, aprovechando el proceso de adecuación de las vocerías de los consejos comunales, se estarán actualizando las organizaciones comunales. “Nada más esta semana se hicieron ferias electorales y se actualizaron más de 1900 consejos comunales. Vamos por buen camino; a pesar de las dificultades y las adversidades que está atravesando nuestra nación, aquí hay un pueblo que sigue con la meta clara de ser comuna o nada”, aseguró.
De acuerdo con Sandino Marcano, responsable del Observatorio de Información e Indicadores del Poder Popular, la meta nacional para este año es que 18 000 consejos comunales legitimen sus instancias de decisión. Hasta el momento, 7500 consejos comunales ya han sido renovados. “Como dato clave, los estados Zulia, Lara, Miranda y Monagas son los estados con mayor cantidad de consejos comunales renovados este año”, comentó la periodista y moderadora del programa, Nerliny Carucí.
Desafío de las nuevas vocerías
Carlos Rodríguez, responsable de la Brigada Comuna o Nada, afirmó que el principal desafío de las vocerías que emergen es mantener clara la perspectiva histórica del proyecto comunal. “La comuna tiene como objetivo poder generar un nuevo modelo civilizatorio, y ese objetivo estratégico legado de nuestro comandante Hugo Chávez no se puede perder ni difuminar”, señaló.
Indicó que las vocerías deben asumir un compromiso profundo y una ética enraizada en las realidades de sus comunidades, pero también comprender que su labor trasciende la gestión territorial inmediata.
El líder comunitario sostuvo que la crisis ecológica estructural —producto del sistema dominante y su modelo extractivista— exige que los comuneros y las comuneras se abanderen de la propuesta ecosocialista. “Este mundo para donde nos llevan los grandes intereses mundiales no es necesariamente el mundo que necesita la humanidad: todo lo contrario”, expresó.
Recordó que Hugo Chávez planteó en la Cumbre de Copenhague de 2009 que la única manera de salvar la vida en el planeta es cambiar el sistema, y que ese desafío recae directamente sobre las vocerías del poder popular: “No solo luchar por nuestra independencia, no solo construir el socialismo [territorial], sino también salvaguardar la vida toda en el planeta”.
Voluntad de servicio
“Camarada” Rodríguez explicó que para ser vocero o vocera de un consejo comunal se requiere, en primer lugar, tener más de 15 años de edad, lo que permite que la juventud participe plenamente en la vida política del territorio. “Nuestros jóvenes pueden elegir y ser elegidos. Lo importante es también tener la voluntad; es decir, que la persona quiera estar en determinado comité”, declaró.
Apuntó que el proceso inicia con la conformación de una comisión electoral, encargada de levantar el censo. “El consejo comunal es el que sabe cuánto tiempo tiene la gente viviendo allí; si son realmente del sector o son de otro lugar, o si solo están de visita. En ese sentido, con que una persona tenga más de tres años en una comunidad, ya se le categoriza como un habitante”, precisó.
El comunero expuso que, una vez elaborado el cuaderno electoral, la comisión convoca el proceso de renovación de vocerías. “La comisión electoral identifica a los hombres y mujeres que desean postularse y a quienes pueden ejercer su derecho al voto”, subrayó.
Recordó que cada consejo comunal debe definir al menos ocho instancias, adaptadas a su realidad territorial, y que uno de ellos debe ser siempre el comité de juventud para garantizar la continuidad generacional. “Posterior a eso se haría la elección y, seguidamente, lo que es el proceso de proclamación o de juramentación de estos voceros y voceras. Esto, a su vez, la que se encuentren posteriormente los voceros y las voceras de los otros consejos comunales para fortalecer lo que tienen que ver con las distintas comisiones de las comunas, con su Sala de Autogobierno y, a su vez, también desde el trabajo en cada una de las 7 transformaciones (7T)”, acotó.
Mesas técnicas de energía
Carlos “Camarada” Rodríguez señaló que, además del Comité de Juventud, uno de los sectores que requiere mayor atención es el de energía, especialmente en el contexto del fenómeno del Superniño. “Es vital que tengamos nuestras mesas técnicas de energía, a propósito de cómo se haría todo ese proceso de gestión de energía eléctrica en cada territorio”, indicó.
Manifestó que otro comité clave es el de Ecosocialismo, debido a las dificultades climáticas que atraviesan el país y el mundo. “El planeta Tierra ha existido muchísimo antes de que existiéramos nosotros, y ahora tiene esta situación en la cual hemos visto situaciones como el Niño y la Niña que se ven agudizadas con la crisis ambiental planetaria”, mencionó.
Destacó la importancia de la recuperación de terrenos, la siembra de árboles y, especialmente, la gestión del agua. “Para eso es importantísimo todo ese trabajo del ecosocialismo”, señaló.
Problematizar las causas de la crisis
El coordinador del Campamento Transitorio Narciso Gonell, ubicado en Catia La Mar, en conversa con la periodista Nerliny Carucí manifestó que uno de los retos centrales es ir más allá de los síntomas y comprender las causas profundas de la crisis ambiental planetaria. “Es parte de la problematización que hay que hacer en nuestras comunidades para tomar conciencia de las consecuencias de las acciones sobre el planeta Tierra”, afirmó.
Un elemento importantísimo ―dijo― son las mesas de agua con el tema del Superniño. “Se ha pronosticado que habrá disminución de aguas en algunos lugares, donde siempre, por lo general, había bastantes lluvias, y el aumento en donde había espacios de sequía, por ejemplo, en Venezuela, los ecólogos hablan de lluvias en la zona norte costera y de sequías en la zona sur del país donde justamente están las centrales hidroeléctricas. Entonces, por supuesto, esto va a traer una implicación en términos de la distribución de agua en el territorio nacional”, declaró.
Como segundo elemento, Rodríguez destacó la importancia de los comités de riesgo, especialmente en territorios como La Guaira, donde históricamente han ocurrido inundaciones, deslaves y aludes. Comentó que el doble terremoto sorprendió al país y demuestra la necesidad de fortalecer estas estructuras: “Es un elemento muy importante que debemos tener nosotros en nuestras comunidades”.
El comunero enumeró como tercer elemento el papel de los comités de igualdad y equidad de género, fundamentales para enfrentar la violencia y promover el empoderamiento femenino. Destacó que las mujeres ya son mayoría en la organización popular: “El 75 % de las vocerías, acercándose al 80 %, son ejercidas por mujeres de nuestras comunidades”, lo que representa una fortaleza para el poder popular.
Camarada indicó que, en el ámbito económico, los comités de planificación, economía comunal y producción son indispensables para el funcionamiento de cualquier comuna. “Una comuna sin planificación va a tener muchas dificultades. Son elementos que son importantísimos, que se trabajen desde la base, que en este caso son los consejos comunales, y así, a su vez, vaya creciendo este proceso tan bonito de organización popular y comunal”, disertó.
Transformar la realidad del territorio
Carlos “Camarada” Rodríguez enfatizó que el propósito central de las vocerías es transformar la realidad del territorio. “Y que esto impacte en la mejora de las condiciones de vida de nuestras comunidades. Estos hombres y mujeres deben enamorarse del trabajo comunitario”, remarcó.
Subrayó que esta voluntad debe complementarse con formación técnica y política: “Incorporamos ese elemento altruista con el conocimiento, la importancia que tiene ahora la Universidad Nacional de las Comunas (Unacom) y los procesos formativos a las voceras y los voceros, en los cuales pueden asumir herramientas técnicas, tecnológicas que les faciliten y les permitan profundizar mucho más el trabajo que hacen en cada uno de sus territorios”.
Indicó que más de 5000 comunas y circuitos comunales ya tienen sus agendas concretas de acción (ACA) y sus mapas de soluciones. “Vamos rumbo a los 6000. Ese es el gran reto que asumimos, y que hemos ido cumpliendo muy efectivamente también con este proceso de elevación de la orgánica comunal de circuitos a comunas”, afirmó.
La fuerza comunal y la juventud
Rodríguez manifestó que en las comunas debe germinar la fuerza comunal, y “una de esas fuerzas que está contenida en las comunas es la fuerza de la juventud. Lo vimos cuando se convocó el proceso de las consultas populares, específicamente para los jóvenes, una cantidad de ideas maravillosas y proyectos bonitos que pudimos ver, conocer e incluso inaugurar”.
El comunero venezolano sostuvo que la forma más auténtica de incorporar a la juventud es la lucha diaria en el territorio. “No hay mejor escuela que esa que nos permite resolver los problemas concretos y transformar realidades”, atestiguó.
Argumentó que la clave es vincular a los jóvenes con los problemas reales del territorio: “Vamos a identificar cuáles son esos problemas e incentivemos la vinculación de los jóvenes; porque el muchacho y la muchacha que, de alguna u otra forma, tiene limitaciones en su territorio, por ejemplo, con el tema del acceso al agua, al momento que se le plantee integrar a algún proyecto que pueda solventar esta problemática, seguro vamos a contar con él”.
Camarada destacó que los voceros y las voceras con experiencia deben actuar como maestros pueblo. “Orientando a la juventud en las dinámicas del poder popular, poniéndole en sus manos las herramientas para que los jóvenes construyan el presente y futuro”, aseveró.
El ejemplo como magisterio
El joven comunero remarcó que el ejemplo es una herramienta fundamental en la formación comunal. “Así nos sumamos nosotros a la Revolución Bolivariana. Recuerdo que inicié con una escuela de formación que precisamente priorizaba el tema del arte y la cultura; se llamaba la Escuela Crea y Combate, ubicada aquí en Caracas”, señaló.
Relató que desde allí comenzó a involucrarse en la producción de medios comunitarios alternativos: “Me vinculé a Catia TV con la producción de medios comunitarios, hacíamos nuestros programas. Uno tenía la afición con el tema de la cámara, luego editar, y, de allí, progresivamente nos fuimos como imbuyendo en este tema del debate en torno a la propiedad de los medios, cuáles son los mensajes que los medios hegemónicos nos decían o nos han estado imponiendo, y cuál era el mensaje que aspirábamos nosotros se comunicara por allí”.
En tal sentido, Rodríguez aseguró que su trayectoria en medios y formación comunitaria fortaleció su conciencia política. “Fuimos de abajo hacia arriba, ampliando nuestros niveles de conciencia, al término de que hoy somos comuneros convencidos”, testificó.
Expresó que esta experiencia se comparte hoy con la juventud a través de iniciativas como la Brigada Comuna o Nada.
Brigada Comuna o Nada tras el doble terremoto del 24 de junio
“Camarada” Rodríguez relató que “el 24 en la noche había muy poco que se sabía, pero ya el 25 en la mañana logramos tener comunicación mucho más fluida”, explicó.
Señaló que comuneros de distintos estados quisieron desplazarse de inmediato a la región capital: “Empezaron a llegar mensajes de personas que querían venir para brindar su apoyo y colaboración”.
Rodríguez indicó que la brigada se estructuró con especialidades técnicas según las capacidades de quienes llegaban. “Había doctores, había brigadas de jóvenes que vinieron dispuestos a mover escombros, hacer de rescatistas o topos, y se vinculaban también a muchas de las cooperaciones que vinieron de otras partes del mundo”, contó.
El comunero informó que en un primer momento las brigadas reunieron alrededor de 100 jóvenes, organizados en guardias rotativas. “Los llevábamos a una institución que estaba en Caracas, Fundación de Capacitación e Innovación para Apoyar la Revolución Agraria (Ciara); allí hicimos como un primer balance del equipo que teníamos, y todos los días bajábamos personal a La Guaira a trabajar, bien sea en esta atención médica o a reunirse con otros liderazgos comunitarios, porque también allí teníamos nuestros trabajadores del Ministerio de Comunas”, comentó.
El joven destacó que el trabajo continúa hoy en las comunidades afectadas mediante el Plan Venezuela Renace. “Continuamos este proceso de acompañamiento, con la distribución de materiales de construcción para casas que requieren reparaciones mínimas”, puntualizó.
Expresó que también se atiende la emergencia psicológica derivada del doblete sísmico: “Hacer contención emocional a muchos de nuestros hermanos y hermanas, con ataques de estrés o de ansiedad, que todavía lo viven”.
Experiencia personal del doblete sísmico en Punta Brisas
El líder comunero narró que los dos terremotos del 24 de junio fueron “bastante fuertes”, y lo sorprendieron en su vivienda en Macuto (La Guaira), comunidad Punta Brisas, junto a su familia. “Logramos salir de la estructura del edificio luego de los dos temblores. El edificio no colapsó por completo, pero los edificios de alrededor sí colapsaron en su totalidad”, dijo.
Indicó que la estructura donde vivía quedó muy afectada: “Le colocaron la etiqueta roja en una primera evaluación. Ahorita estamos esperando que se realicen las siguientes visitas, que son más a profundidad, para que nos indiquen cuál va a ser el destino de esa infraestructura”.
Carlos Rodríguez recordó que durante la noche del terremoto circularon rumores sobre la ausencia de equipos de rescate nacional, lo que calificó como parte de la guerra cognitiva. “Se corrió mucho esa bola de que no había personas que ayudaran y que rescataran. Yo estuve allí y sé que los primeros que llegaron con nosotros a eso de las 8, 9, 10 de la noche, fueron los bomberos y la Policía Nacional Bolivariana. Yo conversé con algunos de ellos; estaban de permiso, no estaban oficialmente en el puesto de comando, y eso fue lo que les dio también la posibilidad de llegar, porque el puesto de bomberos también se había afectado por el terremoto. Entonces me comentaron que se pusieron su uniforme y se acercaron hasta aquí y logramos, gracias a Dios, rescatar ocho personas con vidas. Fue muchísima la gente que se movilizó en todo el estado La Guaira para ayudar y contribuir”, refirió.
El militante comunitario destacó que la respuesta al terremoto movilizó a personal de emergencia de todo el país. “Teníamos en el estado de La Guaira personal de bomberos, de Protección Civil y de la Policía Nacional Bolivariana de todo el país”, afirmó.
En el campamento transitorio Narciso Gonell coincidieron jóvenes y rescatistas provenientes de Bolívar, Sucre, Aragua, Miranda y Carabobo: “Había muchísima gente de distintas partes del país”.
Carlos “Camarada” Rodríguez explicó que la metodología de los brigadistas Comuna o Nada se basa en ponerse a disposición de las comunidades afectadas. “Lo que la comunidad necesite, si hay que cargar comida, cargar agua, levantar escombros, eso lo hacemos”, afirmó.
Comentó que, cuando las condiciones lo permitían, las brigadas se quedaban en los territorios afectados formando campamentos junto a la comunidad. “Se armaba como una especie de campamento y ahí se estaba junto con la comunidad”, explicó.
Cuando no era posible permanecer en el lugar, regresaban a los campamentos transitorios bajo responsabilidad del Ministerio de Comunas: “Tenemos dos campamentos: uno en El Junquito y otro en Catia La Mar, el Narciso Gonell, donde yo estoy”.
El comunero relató que, una vez consolidados los campamentos, se generaron condiciones dignas para las familias afectadas.
Camarada afirmó que las brigadas no llegan a ningún territorio sin articulación previa con los consejos comunales y comunas. “Ese era nuestro primer punto de partida”, aseguró. Subrayó que, una vez recibida la solicitud de las estructuras de base, se desplegaban según las necesidades: “Nos íbamos a desplegar con la solicitud que nos hicieran: psicológica, atención médica”.
Resaltó que la Brigada Comuna o Nada mantiene canales abiertos para la comunicación directa con las comunidades: “Pueden anotar mi número de teléfono, estamos a disposición en el 0412‑3823177 y a través de las redes sociales @carloskamarada”. Reiteró que la brigada se mantiene disponible para atender solicitudes, coordinar apoyos y acompañar procesos comunitarios en los territorios afectados.
Espacios estratégicos para la reflexión comunal
Carlos “Camarada” Rodríguez señaló que la creación de Salas de Pensamiento Hugo Chávez en las comunas es una tarea pendiente y necesaria. “Eso es una tarea que ya debemos haber hecho hace tiempo, porque el pensamiento de nuestro comandante Hugo Chávez sobre la comuna es clave para la vida de nuestro proyecto bolivariano”, expresó.
Indicó que estos espacios de estudio y reflexión deben expandirse: “Sería ideal que las pudiésemos diseminar y promover para que se constituyan muchas más comunas”.
Palabras finales
Rodríguez afirmó que la unidad es un elemento decisivo para enfrentar la escalada de agresiones contra los pueblos. “La unidad es también un elemento clave, ya lo ha demostrado la historia”, señaló.
Enfatizó que la unidad es una condición estratégica para sostener cualquier proyecto emancipador. “Los pueblos que no logran constituirse en una unidad máxima sucumben. Frente al hegemón militar está la unión de los pueblos, está la lucha por construir otra forma de vivir, donde se priorice la vida toda en el planeta”, sostuvo.
Caracas, 16 de junio de 2026.- “La máxima expresión dentro del territorio son las asambleas comunales: allí surgen las decisiones, las propuestas, las soluciones. Es el pueblo quien construye su realidad”.
Estas fueron las palabras de Leydi Mariana Cabrera Azuaje, integrante de la Comuna Renacer de Bolívar, en la parroquia La Vega, en Caracas, durante su participación en la edición número 100 del programa “En clave comunal”.
La vocera comunal explicó que el sector Los Cangilones —territorio donde se ubica la comuna— fue fundado el 7 de agosto de 1965, producto de “las luchas populares de aquel tiempo” emprendidas por los pobladores.
Detalló que la Comuna Renacer de Bolívar está integrada por ocho consejos comunales: Nueva Imagen, En la Unión está la Fuerza, Pedro José Llobera, Renacer el Milagro, Despertar de Los Cangilones, Triunfadores de Los Cangilones, Informal y Urbacaci 22.
Sobre el origen del nombre del sector, Cabrera señaló que Los Cangilones debe su denominación a su “forma rocosa” y a la existencia de una quebrada que, con el tiempo, fue transformada en un desarenador. Además, precisó que el territorio está conformado por 2236 familias, articuladas en torno a la comuna y sus instancias de organización.
En conversa con la moderadora del programa y periodista Nerliny Carucí, la comunera caraqueña afirmó que la organización dentro de la comuna es fundamental. Reiteró que las asambleas comunales son las que deciden y orientan “cómo hacerlo, qué debemos hacer y por dónde debemos comenzar” en cada proceso de autogestión.
Destacó la importancia de la formación política, la organización y el trabajo en equipo para los comuneros y las comuneras de Renacer de Bolívar. Subrayó que “escuchar al más necesitado es importante” dentro del territorio comunal.
Espacios de encuentro
Leydi Mariana Cabrera comentó que la Comuna Renacer de Bolívar cuenta con una casa comunal y una sala de autogobierno, donde los voceros se reúnen “todos los jueves a las 6 de la tarde” para revisar avances, evaluar proyectos y coordinar actividades.
Indicó que cada integrante asume responsabilidades específicas dentro del territorio y que el trabajo conjunto permite “apoyarnos juntos” y “salir adelante”. Las asambleas con la comunidad se realizan en la plaza Los Cangilones, donde se presentan rendiciones de cuenta, se escuchan propuestas y se convocan los procesos electorales de la comuna.
La líder comunitaria también se refirió a la gestión de los conflictos dentro del territorio. Reseñó que “lo más importante es saber escuchar para poder dar respuestas”, pues las diferencias suelen surgir cuando “queremos esto; no queremos lo otro”.
Sostuvo que el diálogo permite alcanzar “una solución clara y precisa” y que la armonía depende del trabajo en equipo y de la comunidad organizada. “Sin la comunidad no existen consejos comunales y sin consejos comunales no existen comunas; es decir: la comunidad es la estructura de la vida”, expresó.
Proyectos vinculados al territorio
La caraqueña Leydi Mariana Cabrera señaló que uno de los proyectos más emblemáticos desarrollados en la Comuna Renacer de Bolívar fue la sustitución de tuberías de agua potable, una obra prioritaria para los sectores ubicados en la parte alta del territorio comunal.
Explicó que consejos comunales como Pedro José Llobera, En la Unión está la Fuerza, Urbacaci 22 y Nueva Imagen durante más de 15 años padecieron la escasez de agua. Con el acompañamiento de Hidrocapital, “hicieron el estudio; nos dijeron qué tipo de manguera teníamos que comprar, qué conectores teníamos que utilizar”, lo que permitió ejecutar la sustitución de más de 5000 metros de tuberías y beneficiar a una parte significativa de la población.
Cabrera confirmó que hoy el servicio está garantizado. Puntualizó que la comuna opera con dos ciclos distintos de distribución, lo que permite asegurar el abastecimiento en todo el territorio. Añadió que estas decisiones se toman en asamblea, porque “cada sector es diferente, cada sector tiene un problema diferente”, y afirmó que las soluciones deben ser colectivas, sin dejar de atender las capacidades territoriales y las condiciones planetarias: “Debe abarcar los ocho consejos comunales, porque es una comuna, es una sola”.
Liderazgo político en La Vega
Leydi Mariana Cabrera relató que tiene 20 años de trayectoria organizativa, primero en el consejo comunal y luego en la comuna, donde hoy asume la responsabilidad de la Quinta Transformación (T5), relacionada con la conducción política del territorio.
Expuso que su labor consiste en garantizar que los consejos comunales “estén actualizados”, mantengan el debate y cumplan con sus responsabilidades. Destacó que la Comuna Renacer de Bolívar es la primera en La Vega en contar con un banco comunal, parlamento e instancias comunales consolidadas, y que están a poco de completar su registro formal para convertirse en la primera comuna totalmente registrada en la parroquia.
Vivir en comunidad y el papel de la juventud
Para Leydi Mariana Cabrera, vivir en comunidad significa organización y “darle la respuesta y la felicidad al más necesitado”. Describió que su labor cotidiana consiste en ser “ese granito de arena” que aporta bienestar a la comuna, ayudando “lo más que se pueda” a quienes lo requieren. Según ella, la vida comunal se sustenta en la capacidad de servir al otro, un fundamento que diferencia la vida comunitaria de la lógica individualista del capitalismo.
La vocera comunal apuntó que la responsabilidad comunal implica “una balanza total” entre la vida personal y la vida organizativa. Aseguró que siempre ha sentido inclinación por ayudar al más necesitado y brindar respuestas a quien realmente lo requiere.
Cabrera también resaltó el rol de las juventudes en la comuna. Subrayó que cuentan con una zona de juventud integrada por más de 15 jóvenes, entre ellos el responsable de la escuela de fútbol comunal. Esta zona funciona en el módulo El Milagro, donde también opera un Centro de Educación Inicial Nacional (CEIN).
Narró que, tras ganar un proyecto en la consulta juvenil, los jóvenes rehabilitaron el espacio con recursos propios de la comuna: “Había que dejarlos dar ese paso adelante”. Recalcó que lo más importante fue “darles la oportunidad de creer en su proyecto y de gestionar su mismo proyecto”, lo que permitió consolidar un espacio juvenil activo que hoy fomenta la comunalidad.
Preparativos para la segunda consulta popular de 2026
La comunera caraqueña Leydi Mariana Cabrera informó que los siete proyectos que la comuna presentará en la consulta del 12 de julio fueron aprobados en asamblea con la participación de “más de 140 familias”.
Señaló que la jornada es asumida como “una fiesta para la comunidad”, un momento de alegría colectiva para volver a ejercer la consulta popular impulsada por el Gobierno nacional, con el objetivo de seguir dando respuestas a necesidades reales dentro del territorio.
Cabrera expuso que la comuna trabaja por proyectos, y que de una de las consultas surgió la iniciativa de venta y financiamiento de cilindros de gas. Relató que comenzaron vendiendo cilindros y que los recursos generados se reinvirtieron para adquirir nuevos, permitiendo sostener el ciclo de abastecimiento.
Conciencia ecológica
Leydi Mariana Cabrera manifestó que escuchar a la madre tierra es un ejercicio de concientización, especialmente frente al modelo dominante que depreda y destruye el planeta. Reconoció que la comunidad también tiene corresponsabilidad, pues consume “muchísimos productos que a veces no necesitamos” y cuyos residuos terminan afectando los ecosistemas.
“Cada papelito, cada pote que lanzamos al suelo es como un rasguño a la madre tierra”, expresó al subrayar la necesidad de modificar nuestros hábitos cotidianos. “No es dejar de consumir, es disminuir ese consumo excesivo que tenemos; es decir: consumir lo que verdaderamente necesitamos. Ser conscientes de las necesidades reales y las necesidades ficticias creadas por el capitalismo”, aclaró.
Señaló que experiencias de otros territorios muestran la magnitud del problema: “Mensualmente, por cada mil familias se llegan a recoger hasta más de 20 toneladas de residuos plásticos: es bastante plástico”. Insistió en que la comunidad debe asumir que es corresponsable de la salud del planeta.
Leydi Mariana Cabrera reflexionó sobre las razones por las cuales las personas responden de manera casi automática al modelo de consumo capitalista. Determinó que esa conducta tiene raíces profundas: “Viene de muchos años atrás, de hace 500 años”. En este sentido, apuntó a la necesidad de descolonizarnos, de recuperar el sentido comunitario, de construir otras formas de vida distintas a las lógicas modernas/coloniales.
Aseveró que la descolonización comienza por las escuelas del territorio: “Pienso que podemos partir de unos puntos esenciales que son nuestras escuelas, concientizar al más pequeño del colegio”. Asimismo, destacó la importancia de enseñar desde temprano el amor y el respeto por la madre tierra.
Al referirse al trabajo con las infancias, la líder comunitaria explicó que en la Escuela Vicente Emilio Sojo se desarrollan actividades de reciclaje con los niños, quienes clasifican papel, plástico y vidrio, además de recibir charlas de concientización ambiental.
Mensaje final
Leydi Mariana Cabrera reafirmó que la esencia del proceso comunal reside en la participación de todas las personas que habitan el territorio. Apuntó que “la clave comunal está en la voz del pueblo, en las mujeres comuneras, en el hombre comunero, en el niño y niña que habita el territorio, en los jóvenes que participan de la vida comunitaria”.
Carabobo, 3 de junio de 2026.- Con el firme objetivo de consolidar las bases del Poder Popular, la Universidad Nacional de las Comunas (Unacom) dio inicio al curso «Horizonte Comunal», una iniciativa formativa orientada a potenciar el liderazgo de la juventud en el desarrollo y construcción del Estado Comunal.
La vicerrectora para la Democracia y Sociedad Comunal, Kelly Pacheco, destacó la alta receptividad de la actividad y la gran energía del grupo participante, integrado principalmente por jóvenes entre 17 y 28 años de edad.
»Existe una alta potencialidad con este grupo de jóvenes. Es una juventud con muchas ganas, con mucho interés por conocer todo lo que corresponde a la Comuna, fortalecer las vocerías y emprender proyectos productivos», afirmó Pacheco.
El proceso formativo, que se desarrollará activamente en la universidad, está a cargo de la Escuela de Fortalecimiento del Poder Popular a través de su Comité Técnico Pedagógico.
Pacheco explicó que la metodología de trabajo está diseñada para adaptarse a las realidades específicas de cada territorio.
Actualmente, el programa cuenta con la participación de jóvenes provenientes de 16 Comunas del punto y círculo de la Unacom, así como de municipios cercanos, quienes se encuentran organizados en cinco comités de trabajo.
El curso «Horizonte Comunal» tendrá una duración de una semana y contempla una agenda integral de formación política y técnica.
Como cierre de esta jornada formativa se tiene previsto la realización de un talller de muralismo donde los participantes podrán plasmar de forma artística y comunitaria los conocimientos adquiridos.
La Vicerrectora concluyó manifestando el entusiasmo de la institución por el arranque de este ciclo: «Estamos muy motivados por la formación política y por la construcción del nuevo Estado acomunal junto a nuestra juventud».
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