“La comuna es el proyecto colectivo que nos permite ser parte de las soluciones”

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    “La comuna es el proyecto colectivo que nos permite ser parte de las soluciones”

    Caracas, 1 de septiembre de 2026.- “Participar en un consejo comunal es una forma de ser corresponsable con la transformación de tu realidad”. Así lo expresó Kelly Pacheco, vicerrectora para Democracia y Sociedad Comunal de la Universidad Nacional de las Comunas (Unacom), durante su participación en el programa “En clave comunal”, donde abordó las experiencias, los retos y las posibilidades de la democracia comunal como eje estratégico de la transformación territorial.

    Pacheco señaló que uno de los principales desafíos de la democracia comunal es garantizar la participación permanente del pueblo. “Los territorios comunales son los territorios donde ocurre el proyecto colectivo de los iguales”, afirmó.

    La vicerrectora enfatizó que las soluciones no provienen de actores externos, sino del propio tejido comunitario. “Los problemas no los va a solucionar alguien que viene de afuera: los vamos a solucionar todas y todos desde el territorio”, dijo.

    La también investigadora comentó que, “en estos momentos estamos en plenas ferias electorales para la renovación de las vocerías de los consejos comunales, es muy importante que todos los que me escuchan se sientan completamente libres de participar en los consejos comunales”, invitó.

    Insistió en que la participación comunal es un acto de corresponsabilidad. “Nosotros los venezolanos y las venezolanas y todos los que vivimos en este mundo somos corresponsables de lo que ocurre en el planeta y en una sociedad que está en plena descomposición por las múltiples crisis, en lo económico, ambiental, espiritual y existencial”, acotó.

    Pacheco afirmó que cada persona debe asumirse como parte activa de las soluciones colectivas. “Eres parte de la solución en la medida en que te vas a planificar en el proyecto país”, manifestó. Recordó que los consejos comunales han buscado que las comunidades se reconozcan como protagonistas de su propio destino.

    Kelly Pacheco sostuvo que el consejo comunal es el punto de partida para cualquier proceso de transformación territorial. “El consejo comunal es una célula pequeñita. ¿Empieza cómo voy a cambiar el mundo? ¿Cómo puedo transformar mi realidad? ¿Cómo soy dueño de mi destino? Participando, primeramente”, señaló.

    En relación con la consulta popular del 18 de octubre, informó que “van a participar 5418 comunas y circuitos comunales”, proceso que coincide con la renovación de vocerías en los consejos comunales. Señaló que, mediante la asamblea de pobladores y pobladoras, cada persona tiene la posibilidad real de elegir los proyectos que requiere su territorio.

    Pacheco también llamó a la reflexión sobre la gestión comunal y la transparencia. “Estamos próximos, desde 2006 hasta ahorita, a cumplir 20 años de existencia. Entonces ¿qué he hecho yo como consejo comunal? ¿Cómo ha sido mi gestión? Nosotros en ese aspecto tenemos la Contraloría, una de las instancias del consejo comunal”, afirmó.

    La vicerrectora hizo un llamado a la participación en las vocerías. “Las vocerías son de libre participación y cualquier venezolano que tenga más de un año de residencia dentro del territorio comunal puede ser vocero del consejo comunal. Nosotros, desde la Unacom, a los estudiantes les estamos haciendo un llamado para que sean voceros de la juventud, voceros de recreación. Aprovechar toda esta plataforma que nos brinda el consejo comunal para participar en la transformación territorial”, subrayó.

    Herramientas comunales

    Kelly Pacheco, quien también es viceministra para el Sistema de Formación Comunal, declaró que, pese a las adversidades, el poder popular cuenta con una ruta clara para sostener su proyecto histórico. “Hemos pasado muchas cosas y eso nos ha permitido curtirnos en nuestros caminos”, señaló.

    Argumentó que Hugo Chávez contribuyó a fortalecer la identidad política del pueblo. “Él visibiliza nuestra gesta heroica e independentista y logra empoderarnos de una ruta para saber quiénes éramos, quiénes somos y hacia dónde vamos”, afirmó.

    Entre las herramientas, Pacheco mencionó los planes de transformación comunal, la agenda concreta de acción y los mapas de soluciones y de conocimiento. “Esas son nuestras herramientas, creación heroica nuestra, de estas dos décadas de construcción real, que tributan al fortalecimiento del pueblo y a la transformación territorial”, destacó.

    La viceministra destacó que estas herramientas permiten transformar la comunidad desde proyectos concretos en los territorios. Mencionó ejemplos como proyectos de agua o salud impulsados desde las comunas. Recordó que la recuperación de infraestructuras de salud responde a decisiones tomadas en las asambleas de pobladores y pobladoras, “quienes deciden actuar en su territorio”.

    Pacheco refirió que la postulación de estudiantes a la Universidad de las Ciencias de la Salud (UCS) abre oportunidades para transformar la vida comunitaria. “Estamos brindando la posibilidad real a un venezolano, a una venezolana, de cambiar la vida de toda una comunidad. Porque los proyectos que se han utilizado en el área de salud, en cuanto a la rehabilitación de un centro de salud, van a tener la posibilidad de que alguien de esa comunidad trabaje allí”, expresó.

    Asimismo, la investigadora vinculó estas acciones con las premisas de la Universidad Nacional de las Comunas, inspiradas en el pensamiento de Kléber Ramírez. “Producir condiciones materiales de vida, producir ciencia al servicio del pueblo y producir dignidad”, enumeró.

    Enfatizó que “el venezolano es una persona profundamente familiar, profundamente amorosa. Hace clan familiar en las comunidades. Decimos que la comuna es una familia extendida. Allí es donde tú decides tu proyecto de vida”.

    En contraste con el proyecto comunal, Kelly Pacheco aseveró que está el proyecto de muerte vinculado al sistema dominante, con sus valores individualistas y de competencia, y que hoy amenaza a la vida toda en el planeta.

    Debates comunales

    Kelly Pacheco, terapeuta en Protocolos de Autorregulación para la Salud Corporal, explicó que en la comuna se desarrollan debates que permiten confrontar modos de pensar y construir soluciones colectivas. “Ahorita estamos en un momento de mucha crisis, el tema del agua, de la electricidad, de los servicios, en realidad producto de las ‘sanciones’, del bloqueo”, expuso.

    Destacó que estos debates también abren un proceso de reeducación frente a las necesidades creadas por el capital y los imaginarios que tenemos de los satisfactores que ha impuesto el proyecto moderno/colonial/capitalista.

    “Como terapeuta, dentro de mis talleres que facilité, había uno en el cual una compañera me decía que le había dado una crisis de ansiedad porque al teléfono se le acabó la batería, y estaba en su casa; es decir: hay una necesidad de estar conectado al 100 % y saber cuánta de esa conexión le hace bien o no a mi salud mental. Hay un análisis crítico que nos permiten esos debates para establecer verdaderamente si estoy teniendo un pensamiento propio o he sido infiltrado por esas grandes transnacionales con este pensamiento implantado acerca de esa carencia que yo creo que tengo”, comentó.

    Pacheco subrayó que la comunidad tiene que ser capaz de identificar sus necesidades reales y actuar en consecuencia. “Hay necesidades reales que evalúa la comunidad. Hemos visto que en las consultas populares hay proyectos de comunidades que tenían 10, 15 años sin agua, y a través de las consultas lograron llevar el agua a su comunidad. Es un proyecto real”, contó.

    Autogobierno comunal y vocerías

    La vicerrectora para Democracia y Sociedad Comunal de la Unacom, Kelly Pacheco, afirmó que Venezuela mantiene su apuesta por la comuna. “Venezuela sigue creyendo en la comuna como una de las bases fundamentales para construir el socialismo [territorial] por medio del autogobierno comunal”, apuntó.

    La docente explicó que cada comuna es un autogobierno que nos permite la posibilidad real de superar los embates del imperialismo. “Hoy día tenemos 5418 comunas y circuitos comunales, que siguen creciendo y siguen organizándose. Todos los fines de semana están ocurriendo las ferias electorales de renovación de vocerías, que se tienen previstas hasta diciembre”, dijo.

    Pacheco insistió en que el pueblo debe conocer sus leyes. “Es importante que el pueblo conozca los lapsos, conozca sus leyes, se empape de las herramientas que tiene para transformar la sociedad, se empodere y luche por esas atribuciones que el pueblo tiene que tener dentro de sus territorios, esas atribuciones en agua, en servicios, algunas que en este momento tienen muchas alcaldías, pero que es momento de que hagamos el diálogo con el poder popular, de cuáles son esos espacios comunes, hasta dónde llegas tú y hasta dónde es mi responsabilidad”, reflexionó.

    Señaló que desde el territorio debemos ser corresponsables del tema de la luz, del agua. “Hay que impulsar una cultura del ahorro energético en nuestras comunidades. Pero hay que ir más allá, tenemos que ver nuestra relación con la naturaleza [no humana]: ¿cómo es nuestra relación con esta gran madre que nos sostiene?, ¿cómo es nuestra relación con la alimentación? Ahí es donde vamos a visibilizar los nudos críticos que encontraremos en nuestro territorio, que nos hagan cuestionar cuáles son nuestras necesidades reales, cuál es el cambio en nuestro sistema de hábitos que debemos hacer, para construir efectivamente ese modelo civilizatorio que queremos”, opinó.

    Experiencias comunales

    Kelly Pacheco manifestó que la democracia comunal ya cuenta con experiencias concretas de transferencia de atribuciones que deben ser visibilizadas y sistematizadas. “Tenemos experiencias como las Guerreras de Tacarigua, en el estado Carabobo, unas mujeres que tienen la transferencia de competencia de una empresa de propiedad social (EPS) que se encarga de llevar a cabo todo un trabajo de manejo de residuos sólidos dentro del territorio”, contó.

    La viceministra para el Sistema de Formación Comunal mencionó también avances en la gestión del gas y otras áreas de servicios públicos, aunque reconoció que estos procesos implican contradicciones y debates. “Tenemos transferencias de atribuciones en el área del gas, muy exitosas en Lara. Yo soy parte de la Comuna Adrián Moncada, que tiene una experiencia muy exitosa, de resistencia, porque también entramos en contradicciones. Los comuneros y las comuneras debemos estar dispuestos al debate, a escuchar y saber que tenemos que coexistir con los distintos sistemas de gobierno: nacional, regional y local”, expresó.

    Para quienes aspiran a nuevas transferencias, resumió los pasos esenciales: “Yo diría a las personas, a los comuneros y las comuneras que quieren de alguna forma transferencias de espacios, por ejemplo, mercados comunales: primero la evaluación, segundo la planificación”.

    Kelly Pacheco afirmó que la planificación comunal solo puede sostenerse si se amplía la participación y se evita que las decisiones queden en manos de pocos. “Hay que analizar, hay que debatir y hay que ampliar la participación. Ni la comuna ni el consejo comunal son exclusivos de alguien. La comuna y el consejo comunal somos todos y todas”.

    Añadió que la corresponsabilidad implica compromiso. “Como todo proyecto amoroso, implica tiempo, desprendimiento y compromiso. Si yo creo en el tema comunitario, en la voluntad colectiva, a mí sí me va a importar todo lo que ocurra con este legado. Por ejemplo, nosotros hemos recibido en esta revolución una escuela, ¿de quién es la escuela? Es de la comunidad. ¿Para quién es la escuela? Para nuestros hijos e hijas. Si yo daño la escuela, ¿a quién estoy dañando?”, deliberó. 

    Experiencias socioproductivas desde la democracia comunal

    Kelly Pacheco afirmó que la democracia comunal aporta elementos claves para fortalecer las organizaciones socioproductivas. “Solo podemos llegar a la economía productiva comunal por medio de la formación”, declaró.

    En conversa con la periodista Nerliny Carucí, la viceministra y comunera explicó que trabajan en el diseño de un aula virtual por Telegram con módulos dedicados a la economía productiva: “Si nosotros no estamos formados, si no sabemos cuál es nuestra competencia, ¿qué podemos hacer para la autogestión?”.

    Destacó diversas experiencias socioproductivas impulsadas desde las comunas. “Hay una experiencia muy bonita en el corredor Caracas-La Guaira, una funeraria comunal, que forma parte de la vida del territorio, así como una EPS de producción de pulpa en Mérida, que también es muy común”, afirmó.

    Pacheco también mencionó la experiencia de Lara: “En ese estado, una de las iniciativas de emprendimiento tiene que ver con la producción de café, la Gran Comunal de Café, que es una asociación de 19 comunas, y que exportan café en este momento”. Destacó que en esta organización se han ocupado de atender su vialidad y necesidades productivas.

    Estado comunal

    La viceministra y docente venezolana aclaró que la comuna forma parte del Estado y ejerce gobierno en el territorio. “El Estado comunal es el gobierno pequeño en el territorio; también somos un gobierno. Yo no puedo decir que me voy a independizar totalmente del gobierno nacional, porque somos una comunidad”, acentuó.

    Disertó que en las ferias electorales de renovación de vocerías se evidencia una relación de acompañamiento entre comunas y autoridades públicas. “Allí con nosotros están los alcaldes, los gobernadores, no imponiendo, sino acompañando y generando condiciones”, comentó.

    Kelly Pacheco subrayó que las comunas pueden apoyarse en promotores institucionales para superar dificultades, como por ejemplo en el uso de herramientas digitales: “Están los promotores de las alcaldías, de las gobernaciones o de Fundacomunal. Tenemos diversos puntos para ayudarlos y acompañarlos a que se apropien de la herramienta y puedan hacer la carga de sus procesos”.

    Una universidad construida desde los territorios y para los territorios

    La vicerrectora para Democracia y Sociedad Comunal de la Universidad Nacional de las Comunas, Kelly Pacheco, alegó que esta casa de formación se diferencia de las universidades convencionales porque su proyecto académico nace directamente de las necesidades territoriales. “Nuestro proyecto va hacia la profundidad de los territorios. Son ellos, los territorios comunales, los que deciden cuál es la propuesta académica”, acotó.

    Señaló que la Unacom cuenta con 14 programas nacionales de formación (PNF) y cinco por aprobarse.

    Detalló que la universidad opera con dos vías de ejecución: la apertura de programas nacionales de formación mediante la instalación de la Escuela de Gobierno y la atención de necesidades formativas particulares. “Tenemos ahorita 554 escuelas de gobierno ya instaladas y círculos de estudios que se encuentran todos los jueves y debaten los módulos. Estos módulos están acreditados por la Unacom y son de libre demanda. Es decir: tú eliges tu camino de formación dentro de estas plataformas”, expuso.

    Finalmente, Pacheco destacó que la Universidad Nacional de las Comunas se construye de manera colectiva y permanece en el territorio como parte del proceso formativo: “El aula queda allí contigo, en tu proyecto integrador”.

  • «Vocerías comunales deben mantener clara la perspectiva histórica del proyecto político transformador»

    «Vocerías comunales deben mantener clara la perspectiva histórica del proyecto político transformador»

    Caracas, 18 de agosto de 2026.- “Las vocerías de los consejos comunales son el núcleo del poder popular: allí se articulan y se encuentran los comités de trabajo, y a partir de ese proceso aflora todo lo relacionado con la asamblea de pobladores y pobladoras, que, en definitiva, es el espacio y el corazón de cada una de las comunas en todo el país”.

    Estas fueron las palabras del comunero Carlos “Camarada” Rodríguez, durante su participación en el programa “En clave comunal”, que en esta edición tuvo como tema el proceso de actualización de las vocerías de los consejos comunales y sobre los desafíos del Poder Popular luego de los terremotos del 24 de junio.

    El comunero explicó que la actualización de las vocerías forma parte del proceso de consultas populares convocado desde hace más de un año. “El hecho de que los consejos comunales estén adecuados, tengan sus vocerías vigentes, va a permitir la canalización de recursos y la ejecución de manera efectiva”, afirmó.

    Destacó que la gestión efectiva de las comunas depende directamente de la fuerza organizativa de los consejos comunales. “Unos consejos comunales que no tengan sus vocerías vigentes, que no hagan sus asambleas de pobladores y pobladoras, difícilmente podrán expresar esa razón popular hacia la Comuna”, dijo.

    Camarada comentó que, aprovechando el proceso de adecuación de las vocerías de los consejos comunales, se estarán actualizando las organizaciones comunales. “Nada más esta semana se hicieron ferias electorales y se actualizaron más de 1900 consejos comunales. Vamos por buen camino; a pesar de las dificultades y las adversidades que está atravesando nuestra nación, aquí hay un pueblo que sigue con la meta clara de ser comuna o nada”, aseguró.

    De acuerdo con Sandino Marcano, responsable del Observatorio de Información e Indicadores del Poder Popular, la meta nacional para este año es que 18 000 consejos comunales legitimen sus instancias de decisión. Hasta el momento, 7500 consejos comunales ya han sido renovados. “Como dato clave, los estados Zulia, Lara, Miranda y Monagas son los estados con mayor cantidad de consejos comunales renovados este año”, comentó la periodista y moderadora del programa, Nerliny Carucí.

    Desafío de las nuevas vocerías

    Carlos Rodríguez, responsable de la Brigada Comuna o Nada, afirmó que el principal desafío de las vocerías que emergen es mantener clara la perspectiva histórica del proyecto comunal. “La comuna tiene como objetivo poder generar un nuevo modelo civilizatorio, y ese objetivo estratégico legado de nuestro comandante Hugo Chávez no se puede perder ni difuminar”, señaló.

    Indicó que las vocerías deben asumir un compromiso profundo y una ética enraizada en las realidades de sus comunidades, pero también comprender que su labor trasciende la gestión territorial inmediata.

    El líder comunitario sostuvo que la crisis ecológica estructural —producto del sistema dominante y su modelo extractivista— exige que los comuneros y las comuneras se abanderen de la propuesta ecosocialista. “Este mundo para donde nos llevan los grandes intereses mundiales no es necesariamente el mundo que necesita la humanidad: todo lo contrario”, expresó.

    Recordó que Hugo Chávez planteó en la Cumbre de Copenhague de 2009 que la única manera de salvar la vida en el planeta es cambiar el sistema, y que ese desafío recae directamente sobre las vocerías del poder popular: “No solo luchar por nuestra independencia, no solo construir el socialismo [territorial], sino también salvaguardar la vida toda en el planeta”.

    Voluntad de servicio

    “Camarada” Rodríguez explicó que para ser vocero o vocera de un consejo comunal se requiere, en primer lugar, tener más de 15 años de edad, lo que permite que la juventud participe plenamente en la vida política del territorio. “Nuestros jóvenes pueden elegir y ser elegidos. Lo importante es también tener la voluntad; es decir, que la persona quiera estar en determinado comité”, declaró.

    Apuntó que el proceso inicia con la conformación de una comisión electoral, encargada de levantar el censo. “El consejo comunal es el que sabe cuánto tiempo tiene la gente viviendo allí; si son realmente del sector o son de otro lugar, o si solo están de visita. En ese sentido, con que una persona tenga más de tres años en una comunidad, ya se le categoriza como un habitante”, precisó.

    El comunero expuso que, una vez elaborado el cuaderno electoral, la comisión convoca el proceso de renovación de vocerías. “La comisión electoral identifica a los hombres y mujeres que desean postularse y a quienes pueden ejercer su derecho al voto”, subrayó.

    Recordó que cada consejo comunal debe definir al menos ocho instancias, adaptadas a su realidad territorial, y que uno de ellos debe ser siempre el comité de juventud para garantizar la continuidad generacional. “Posterior a eso se haría la elección y, seguidamente, lo que es el proceso de proclamación o de juramentación de estos voceros y voceras. Esto, a su vez, la que se encuentren posteriormente los voceros y las voceras de los otros consejos comunales para fortalecer lo que tienen que ver con las distintas comisiones de las comunas, con su Sala de Autogobierno y, a su vez, también desde el trabajo en cada una de las 7 transformaciones (7T)”, acotó.

    Mesas técnicas de energía

    Carlos “Camarada” Rodríguez señaló que, además del Comité de Juventud, uno de los sectores que requiere mayor atención es el de energía, especialmente en el contexto del fenómeno del Superniño. “Es vital que tengamos nuestras mesas técnicas de energía, a propósito de cómo se haría todo ese proceso de gestión de energía eléctrica en cada territorio”, indicó.

    Manifestó que otro comité clave es el de Ecosocialismo, debido a las dificultades climáticas que atraviesan el país y el mundo. “El planeta Tierra ha existido muchísimo antes de que existiéramos nosotros, y ahora tiene esta situación en la cual hemos visto situaciones como el Niño y la Niña que se ven agudizadas con la crisis ambiental planetaria”, mencionó.

    Destacó la importancia de la recuperación de terrenos, la siembra de árboles y, especialmente, la gestión del agua. “Para eso es importantísimo todo ese trabajo del ecosocialismo”, señaló.

    Problematizar las causas de la crisis

    El coordinador del Campamento Transitorio Narciso Gonell, ubicado en Catia La Mar, en conversa con la periodista Nerliny Carucí manifestó que uno de los retos centrales es ir más allá de los síntomas y comprender las causas profundas de la crisis ambiental planetaria. “Es parte de la problematización que hay que hacer en nuestras comunidades para tomar conciencia de las consecuencias de las acciones sobre el planeta Tierra”, afirmó.

    Un elemento importantísimo ―dijo― son las mesas de agua con el tema del Superniño. “Se ha pronosticado que habrá disminución de aguas en algunos lugares, donde siempre, por lo general, había bastantes lluvias, y el aumento en donde había espacios de sequía, por ejemplo, en Venezuela, los ecólogos hablan de lluvias en la zona norte costera y de sequías en la zona sur del país donde justamente están las centrales hidroeléctricas. Entonces, por supuesto, esto va a traer una implicación en términos de la distribución de agua en el territorio nacional”, declaró.

    Como segundo elemento, Rodríguez destacó la importancia de los comités de riesgo, especialmente en territorios como La Guaira, donde históricamente han ocurrido inundaciones, deslaves y aludes. Comentó que el doble terremoto sorprendió al país y demuestra la necesidad de fortalecer estas estructuras: “Es un elemento muy importante que debemos tener nosotros en nuestras comunidades”.

    El comunero enumeró como tercer elemento el papel de los comités de igualdad y equidad de género, fundamentales para enfrentar la violencia y promover el empoderamiento femenino. Destacó que las mujeres ya son mayoría en la organización popular: “El 75 % de las vocerías, acercándose al 80 %, son ejercidas por mujeres de nuestras comunidades”, lo que representa una fortaleza para el poder popular.

    Camarada indicó que, en el ámbito económico, los comités de planificación, economía comunal y producción son indispensables para el funcionamiento de cualquier comuna. “Una comuna sin planificación va a tener muchas dificultades. Son elementos que son importantísimos, que se trabajen desde la base, que en este caso son los consejos comunales, y así, a su vez, vaya creciendo este proceso tan bonito de organización popular y comunal”, disertó.

    Transformar la realidad del territorio

    Carlos “Camarada” Rodríguez enfatizó que el propósito central de las vocerías es transformar la realidad del territorio. “Y que esto impacte en la mejora de las condiciones de vida de nuestras comunidades. Estos hombres y mujeres deben enamorarse del trabajo comunitario”, remarcó.

    Subrayó que esta voluntad debe complementarse con formación técnica y política: “Incorporamos ese elemento altruista con el conocimiento, la importancia que tiene ahora la Universidad Nacional de las Comunas (Unacom) y los procesos formativos a las voceras y los voceros, en los cuales pueden asumir herramientas técnicas, tecnológicas que les faciliten y les permitan profundizar mucho más el trabajo que hacen en cada uno de sus territorios”.

    Indicó que más de 5000 comunas y circuitos comunales ya tienen sus agendas concretas de acción (ACA) y sus mapas de soluciones. “Vamos rumbo a los 6000. Ese es el gran reto que asumimos, y que hemos ido cumpliendo muy efectivamente también con este proceso de elevación de la orgánica comunal de circuitos a comunas”, afirmó.

    La fuerza comunal y la juventud

    Rodríguez manifestó que en las comunas debe germinar la fuerza comunal, y “una de esas fuerzas que está contenida en las comunas es la fuerza de la juventud. Lo vimos cuando se convocó el proceso de las consultas populares, específicamente para los jóvenes, una cantidad de ideas maravillosas y proyectos bonitos que pudimos ver, conocer e incluso inaugurar”.

    El comunero venezolano sostuvo que la forma más auténtica de incorporar a la juventud es la lucha diaria en el territorio. “No hay mejor escuela que esa que nos permite resolver los problemas concretos y transformar realidades”, atestiguó.

    Argumentó que la clave es vincular a los jóvenes con los problemas reales del territorio: “Vamos a identificar cuáles son esos problemas e incentivemos la vinculación de los jóvenes; porque el muchacho y la muchacha que, de alguna u otra forma, tiene limitaciones en su territorio, por ejemplo, con el tema del acceso al agua, al momento que se le plantee integrar a algún proyecto que pueda solventar esta problemática, seguro vamos a contar con él”.

    Camarada destacó que los voceros y las voceras con experiencia deben actuar como maestros pueblo. “Orientando a la juventud en las dinámicas del poder popular, poniéndole en sus manos las herramientas para que los jóvenes construyan el presente y futuro”, aseveró.

    El ejemplo como magisterio

    El joven comunero remarcó que el ejemplo es una herramienta fundamental en la formación comunal. “Así nos sumamos nosotros a la Revolución Bolivariana. Recuerdo que inicié con una escuela de formación que precisamente priorizaba el tema del arte y la cultura; se llamaba la Escuela Crea y Combate, ubicada aquí en Caracas”, señaló.

    Relató que desde allí comenzó a involucrarse en la producción de medios comunitarios alternativos: “Me vinculé a Catia TV con la producción de medios comunitarios, hacíamos nuestros programas. Uno tenía la afición con el tema de la cámara, luego editar, y, de allí, progresivamente nos fuimos como imbuyendo en este tema del debate en torno a la propiedad de los medios, cuáles son los mensajes que los medios hegemónicos nos decían o nos han estado imponiendo, y cuál era el mensaje que aspirábamos nosotros se comunicara por allí”.

    En tal sentido, Rodríguez aseguró que su trayectoria en medios y formación comunitaria fortaleció su conciencia política. “Fuimos de abajo hacia arriba, ampliando nuestros niveles de conciencia, al término de que hoy somos comuneros convencidos”, testificó.

    Expresó que esta experiencia se comparte hoy con la juventud a través de iniciativas como la Brigada Comuna o Nada.

    Brigada Comuna o Nada tras el doble terremoto del 24 de junio

    “Camarada” Rodríguez relató que “el 24 en la noche había muy poco que se sabía, pero ya el 25 en la mañana logramos tener comunicación mucho más fluida”, explicó.

    Señaló que comuneros de distintos estados quisieron desplazarse de inmediato a la región capital: “Empezaron a llegar mensajes de personas que querían venir para brindar su apoyo y colaboración”.

    Rodríguez indicó que la brigada se estructuró con especialidades técnicas según las capacidades de quienes llegaban. “Había doctores, había brigadas de jóvenes que vinieron dispuestos a mover escombros, hacer de rescatistas o topos, y se vinculaban también a muchas de las cooperaciones que vinieron de otras partes del mundo”, contó.

    El comunero informó que en un primer momento las brigadas reunieron alrededor de 100 jóvenes, organizados en guardias rotativas. “Los llevábamos a una institución que estaba en Caracas, Fundación de Capacitación e Innovación para Apoyar la Revolución Agraria (Ciara); allí hicimos como un primer balance del equipo que teníamos, y todos los días bajábamos personal a La Guaira a trabajar, bien sea en esta atención médica o a reunirse con otros liderazgos comunitarios, porque también allí teníamos nuestros trabajadores del Ministerio de Comunas”, comentó.

    El joven destacó que el trabajo continúa hoy en las comunidades afectadas mediante el Plan Venezuela Renace. “Continuamos este proceso de acompañamiento, con la distribución de materiales de construcción para casas que requieren reparaciones mínimas”, puntualizó.

    Expresó que también se atiende la emergencia psicológica derivada del doblete sísmico: “Hacer contención emocional a muchos de nuestros hermanos y hermanas, con ataques de estrés o de ansiedad, que todavía lo viven”.

    Experiencia personal del doblete sísmico en Punta Brisas

    El líder comunero narró que los dos terremotos del 24 de junio fueron “bastante fuertes”, y lo sorprendieron en su vivienda en Macuto (La Guaira), comunidad Punta Brisas, junto a su familia. “Logramos salir de la estructura del edificio luego de los dos temblores. El edificio no colapsó por completo, pero los edificios de alrededor sí colapsaron en su totalidad”, dijo.

    Indicó que la estructura donde vivía quedó muy afectada: “Le colocaron la etiqueta roja en una primera evaluación. Ahorita estamos esperando que se realicen las siguientes visitas, que son más a profundidad, para que nos indiquen cuál va a ser el destino de esa infraestructura”.

    Carlos Rodríguez recordó que durante la noche del terremoto circularon rumores sobre la ausencia de equipos de rescate nacional, lo que calificó como parte de la guerra cognitiva. “Se corrió mucho esa bola de que no había personas que ayudaran y que rescataran. Yo estuve allí y sé que los primeros que llegaron con nosotros a eso de las 8, 9, 10 de la noche, fueron los bomberos y la Policía Nacional Bolivariana. Yo conversé con algunos de ellos; estaban de permiso, no estaban oficialmente en el puesto de comando, y eso fue lo que les dio también la posibilidad de llegar, porque el puesto de bomberos también se había afectado por el terremoto. Entonces me comentaron que se pusieron su uniforme y se acercaron hasta aquí y logramos, gracias a Dios, rescatar ocho personas con vidas. Fue muchísima la gente que se movilizó en todo el estado La Guaira para ayudar y contribuir”, refirió.

    El militante comunitario destacó que la respuesta al terremoto movilizó a personal de emergencia de todo el país. “Teníamos en el estado de La Guaira personal de bomberos, de Protección Civil y de la Policía Nacional Bolivariana de todo el país”, afirmó.

    En el campamento transitorio Narciso Gonell coincidieron jóvenes y rescatistas provenientes de Bolívar, Sucre, Aragua, Miranda y Carabobo: “Había muchísima gente de distintas partes del país”.

    Carlos “Camarada” Rodríguez explicó que la metodología de los brigadistas Comuna o Nada se basa en ponerse a disposición de las comunidades afectadas. “Lo que la comunidad necesite, si hay que cargar comida, cargar agua, levantar escombros, eso lo hacemos”, afirmó.

    Comentó que, cuando las condiciones lo permitían, las brigadas se quedaban en los territorios afectados formando campamentos junto a la comunidad. “Se armaba como una especie de campamento y ahí se estaba junto con la comunidad”, explicó.

    Cuando no era posible permanecer en el lugar, regresaban a los campamentos transitorios bajo responsabilidad del Ministerio de Comunas: “Tenemos dos campamentos: uno en El Junquito y otro en Catia La Mar, el Narciso Gonell, donde yo estoy”.

    El comunero relató que, una vez consolidados los campamentos, se generaron condiciones dignas para las familias afectadas.

    Camarada afirmó que las brigadas no llegan a ningún territorio sin articulación previa con los consejos comunales y comunas. “Ese era nuestro primer punto de partida”, aseguró. Subrayó que, una vez recibida la solicitud de las estructuras de base, se desplegaban según las necesidades: “Nos íbamos a desplegar con la solicitud que nos hicieran: psicológica, atención médica”.

    Resaltó que la Brigada Comuna o Nada mantiene canales abiertos para la comunicación directa con las comunidades: “Pueden anotar mi número de teléfono, estamos a disposición en el 0412‑3823177 y a través de las redes sociales @carloskamarada”. Reiteró que la brigada se mantiene disponible para atender solicitudes, coordinar apoyos y acompañar procesos comunitarios en los territorios afectados.

    Espacios estratégicos para la reflexión comunal

    Carlos “Camarada” Rodríguez señaló que la creación de Salas de Pensamiento Hugo Chávez en las comunas es una tarea pendiente y necesaria. “Eso es una tarea que ya debemos haber hecho hace tiempo, porque el pensamiento de nuestro comandante Hugo Chávez sobre la comuna es clave para la vida de nuestro proyecto bolivariano”, expresó.

    Indicó que estos espacios de estudio y reflexión deben expandirse: “Sería ideal que las pudiésemos diseminar y promover para que se constituyan muchas más comunas”.

    Palabras finales

    Rodríguez afirmó que la unidad es un elemento decisivo para enfrentar la escalada de agresiones contra los pueblos. “La unidad es también un elemento clave, ya lo ha demostrado la historia”, señaló.

    Enfatizó que la unidad es una condición estratégica para sostener cualquier proyecto emancipador. “Los pueblos que no logran constituirse en una unidad máxima sucumben. Frente al hegemón militar está la unión de los pueblos, está la lucha por construir otra forma de vivir, donde se priorice la vida toda en el planeta”, sostuvo.

  • Biólogo caraqueño: Crisis ambiental no es más que una crisis de sentido

    Biólogo caraqueño: Crisis ambiental no es más que una crisis de sentido

    Caracas, 11 de agosto de 2026.- Para el científico Éder Peña, lo que estamos viviendo hoy con las olas de calor en el territorio nacional son las manifestaciones de un Niño que se intensifica por los síntomas de una crisis civilizatoria integral. La preparación de la Comuna venezolana para enfrentar a lo que mediáticamente se le denomina “Superniño” se inscribe en un contexto de vulnerabilidad estructural que no puede resolverse únicamente con acciones corticales y de gestión de la emergencia, porque se trata de una crisis cuyas raíces profundas requieren transformaciones radicales.

    Esto fue lo que dijo el investigador venezolano, Éder Peña, durante su participación en el programa “En clave comunal”, que tuvo como tema de conversa los retos de la preparación comunitaria de Venezuela para enfrentar el Superniño y el contexto de vulnerabilidad ecológica estructural.

    El biólogo explicó que el nombre del Niño surgió de la experiencia de los pescadores de Ecuador y Perú, quienes observaban que el calentamiento de las aguas del Pacífico este coincidía con la época navideña. “Como ocurría cerca de Navidad, empezaron a decir que era el Niño que venía. Cuando este proceso se invertía; es decir: cuando había enfriamiento de la costa, empezaron a decirle la Niña”, señaló.

    “Cuando comenzó la navegación española y portuguesa en América, los pueblos indígenas de Perú y Ecuador ya tenían conocimientos y registros propios del Niño; incluso contaban con preparación para este tipo de fenómeno y con señales que tenían que ver con la temperatura”, adicionó.

    Peña aclaró que, más que un calentamiento, el Niño es una oscilación del perfil térmico del océano Pacífico. “Hay diferentes temperaturas y esas temperaturas modulan muchas cosas, la humedad de los vientos; eso determina cómo son las lluvias, las temperaturas tanto oceánicas como terrestres. Los cambios de presión en la superficie oceánica con respecto a la atmósfera también determinan las lluvias, determinan incluso los huracanes, pero también determinan las sequías”, explicó.

    Detalló que el fenómeno se activa cuando la llamada “piscina caliente” —una masa de agua cálida ubicada frente a Australia, Japón y el sudeste asiático— se desplaza hacia el este. “En realidad, nada se mueve; lo que se mueve es la temperatura, y esto cambia también los patrones de lluvias en unas partes del planeta y en otros produce sequía. Eso es lo que se conoce como el Niño, esa oscilación de ese perfil de temperatura en el océano Pacífico”, precisó.

    Antecedentes en Venezuela

    El investigador caraqueño recordó que Venezuela ya vivió una experiencia crítica en 2016, cuando la presencia del Niño afectó la represa de Guri y otros embalses del país. “Tuvimos limitaciones en el acceso a servicios públicos”, señaló.

    Éder Peña indicó que en 2026 se habla de Superniño porque se anticipan sequías y lluvias extremas. “Lo de Superniño es una construcción mediática, es un nombre para denominar a una situación extrema del fenómeno; es como cuando tú dices un supertifón, no existe un supertifón, existe tifón o un superhuracán que en realidad es un huracán que tiene sus características exacerbadas, de alta velocidad. En el caso del Niño, se espera que las sequías sean muy extremas y que las lluvias también sean extremas”, dilucidó.

    El Niño y el calentamiento global

    Éder Peña explicó que los científicos del Panel Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés) dicen que el calentamiento global no produce el Niño, pues este fenómeno ya existía desde hace tiempo. “Lo que sí ocurre entre el Niño y el calentamiento global es que, por el calentamiento global, las manifestaciones del Niño son mucho más exacerbadas. También se dice que, si la frecuencia y la intensidad de este fenómeno ocurrían cada cinco años, seis años, ahora puede ocurrir cada tres años”, acotó.

    El investigador indicó que esta intensificación no depende únicamente del calentamiento global, sino también de cambios en otros componentes del sistema terrestre.  “Uno de ellos es lo que llaman la corriente del vuelco meridional, que es una corriente que circula por el Atlántico, como una especie de correa de transmisión de aguas calientes y aguas frías; su energía ha ido mermando, y eso también está amenazando de alguna manera la normalidad que tenemos como clima”, comentó.

    Impactos

    Éder Peña señaló que, en la vida cotidiana, los efectos del Niño y del Superniño deben entenderse desde la interconexión de los sistemas que sostienen la vida. “Lamentablemente, la ciencia [moderna] se ha prestado a compartimentar este fenómeno; es decir: la economía es una cosa, la alimentación es otra, la salud es otra. Quien vive la vida real, sabe que todo está interconectado: la salud tiene que ver con la alimentación, la alimentación tiene que ver con la agricultura; se establecen redes que van afectando unas a otras”, indicó.

    Peña, dedicado al estudio de procesos socioambientales, argumentó que las sequías extremas reducen la producción agrícola. “Si se ve mermada la producción agrícola, se ve mermado también el acceso a los alimentos, pero también se ven mermadas las fuentes de agua; es decir: el acceso al agua es también limitante. En el caso de Venezuela, que la mayoría de su energía es hidroeléctrica, se ve afectada también la electricidad, y si se ve afectada la electricidad, se ve afectada la comunicación, se ve afectada la producción de alimentos también. Se va creando como una viralización compleja de un problema”, sostuvo. 

    Éder Peña explicó que los cambios abruptos asociados al Niño y al Superniño tienen una relación directa con los ecosistemas y la biodiversidad. “El patrón agrícola que nosotros utilizamos, que es el monocultivo, está basado en la deforestación. Cuando esto ocurre, los bosques son sabanizados; es decir: pasan de ser un entramado de árboles a ser un entramado de hierbas, de plantas herbáceas, que son altamente combustibles. Las altas temperaturas terminan produciendo, además casi siempre con intervención humana, incendios forestales”, detalló.

    El investigador advirtió que estos incendios no solo afectan sabanas y áreas rurales, sino también bosques, zonas urbanas y periurbanas. “Lo estamos viendo en Europa con incendios incontrolables”, dijo.

    Crisis ambiental global, agua y límites planetarios

    En conversa con la periodista y moderadora del programa Nerliny Carucí, el biólogo caraqueño Éder Peña manifestó que la crisis ambiental global no es únicamente climática. Ahondó que el término cambio climático “se lo puso un político, pero no es cambio climático, es calentamiento global, porque la manifestación son altas temperaturas, pero además hay pérdida de biodiversidad por múltiples razones, y una de ellas es el patrón agrícola. Pero ese mismo patrón agrícola ha puesto a circular dentro de los ecosistemas del planeta altas cantidades de nitrógeno y fósforo. Eso es lo que se llaman ciclos biogeoquímicos”, subrayó.

    Peña explicó que el exceso de nitrógeno y fósforo afecta las aguas. “Afectan las aguas porque aumentan la disponibilidad de nutrientes y rompen el equilibrio que hay entre las comunidades acuáticas. Entonces tenemos problemas también en los cuerpos de agua, en el acceso al agua dulce, porque lagos y ríos terminan siendo contaminados por eutrofización masiva. La eutrofización es la abundancia de nutrientes, produce la abundancia de organismos, sobre todo fotosintéticos, algas, y eso hace que las aguas terminen, a lo largo del tiempo, perdiendo la disponibilidad de oxígeno y el agua ya no es potable, ya no sirve para los peces, hay un desequilibrio”, afirmó.

    El investigador recordó que la humanidad ha vivido durante el Holoceno dentro de nueve límites biofísicos que garantizan la habitabilidad del planeta. “Ya la especie humana ha traspasado siete de esos nueve límites”, alertó.

    Venezuela, crisis hídrica y la ocupación del territorio

    Éder Peña, quien ha acompañado a las comunidades en el tema de la gestión ambiental, la planificación y el tema de la cartografía territorial, expresó que la crisis ambiental global se expresa en Venezuela como un efecto sistémico. “Es decir: hay una viralización que se mete en todos lados el problema, porque nosotros también tenemos cuerpos de agua contaminados, problemas para el acceso al agua”, declaró.

    Detalló que para que un litro de agua llegue a Caracas se requiere una enorme inversión energética. “El patrón de ocupación del territorio venezolano no es el óptimo, no permite que tengamos acceso al agua de una manera que no demande tanta energía y tanta infraestructura, porque las ciudades nuestras se han hecho en lugares muy altos, en donde el agua de los ríos de montaña no es suficiente y para que un litro de agua llegue a Caracas, la cantidad de energía fósil que hay que invertir: petróleo y gas; además, inversión en infraestructura, construcción de represas, construcción y compra de tuberías, compra de maquinaria, esa es la expresión de la crisis hídrica que ha tenido Venezuela, que en realidad no es una crisis, sino es una condición, nuestras ciudades nacieron así, nacieron con esa condición moderna/colonial”, expuso.

    Frente a la idea de la ONU sobre una bancarrota hídrica global, el biólogo venezolano puntualizó que las demandas de agua de las sociedades modernas son mayores que lo que pueda otorgar la naturaleza no humana. “Hasta que la naturaleza [no humana] no deje de ser considerada mercancía, pues seguiremos en esa dicotomía”, aseguró.

    Los desafíos de la ciencia moderna ante la crisis ambiental

    El analista geopolítico Éder Peña manifestó que la ciencia moderna enfrenta grandes desafíos frente a la crisis ambiental global, porque “no puede resolver los problemas con la misma lógica que los ha generado”.

    Explicó que buena parte de la ciencia moderna ha operado bajo jerarquías, “en función de agendas que parten de intereses concretos, intereses transnacionales, y una ciencia [moderna] que también se ha vestido, de alguna manera, de actor, de solucionador de algunos problemas que se han generado dentro de su misma lógica. Es decir: todos sabemos que la ciencia [moderna] ha sido impulsada, fundamentalmente, por la guerra, y que además ha partido de esta dualidad entre naturaleza y cultura, naturaleza y especie humana”, apuntó.

    Esa lógica, afirmó, además ha contribuido a la construcción de un modelo agrourbano industrial que “concibe la naturaleza como un escaparate, un clóset, una alacena de la cual tomas recursos sin devolver más que basura”, refirió.

    El investigador advirtió que, cuando la ciencia moderna aborda los problemas generados por sí misma, lo hace de manera forense: “Ya está hecho el mal. Cuando ofrece soluciones, las soluciones son dentro de esa misma lógica; es más energía, más acumulación de capital en las mismas manos”.

    La comunidad como horizonte de sentido ante la crisis ambiental planetaria

    Éder Peña afirmó que uno de los asuntos centrales para enfrentar la crisis ambiental planetaria es la reconstrucción de la comunidad, una tarea que no corresponde solo a la ciencia, sino a la humanidad toda.

    Advirtió que, si se mantiene la mentalidad de guerra contra la naturaleza no humana, cultivada por las redes sociales digitales, la música, el cine y la televisión, se seguirá profundizando el individualismo, la alienación y el divorcio del otro. “Si solo nos interesa lo que nos da placer temporal, vamos a seguir ahondando en esta crisis”, señaló.

    Peña sostuvo que la crisis ambiental planetaria es un síntoma, una fiebre que revela una enfermedad más profunda. “Cuando tú estás enfermo, te da fiebre; es como la corrupción, la corrupción es un síntoma del sistema, pero el sistema es una enfermedad más grave. La crisis ambiental planetaria es una crisis de sentido de la humanidad; es lo que está demostrando esa evidencia, que lo que no hay es un horizonte de sentido, no sabemos a dónde vamos como especie. El sistema nos está llevando como ovejas al matadero”, disertó.

    Mapa de sueños

    Éder Peña afirmó que, ante la crisis ambiental global y la carrera desenfrenada hacia la muerte que ha provocado el sistema dominante, la Comuna venezolana cuenta con una herramienta poderosísima: el mapa de sueños. “Las comunidades tienen ese método de soñarse a sí mismas, de decir lo que quieren ser en el futuro”, comentó.

    El especialista en agroecología insurgente señaló que, aunque algunos se burlaron cuando Hugo Chávez habló del gallinero vertical, lo que realmente estaba planteando —y lo que el pueblo ha ido construyendo— es la idea de soñarse vivos, en movimiento, en construcción, haciendo realidad sus proyectos. “Y eso tiene que ver con el territorio, con los servicios públicos, con el modo como se educan y crecen nuestros niños”, dijo.

    Subrayó que el mapa de sueños es una herramienta excepcional porque casi ninguna comunidad en el mundo decide cómo quiere ser, cómo quiere vivir o cómo quiere crecer. En contraste, aseguró que las comunas venezolanas han comenzado a hacerlo.

    Recordó que en Venezuela no se habla solo de vivienda, sino de vivienda y hábitat. “Eso tú no lo vas a conseguir en muchos sitios del planeta”, aseveró.

    Planificar en colectivo: pensar, construir y soñar como comunidad

    Éder Peña afirmó que uno de los desafíos centrales del mapa de sueños en tiempos de guerra cognitiva y colonialidad es asumir la incertidumbre como un valor. “Porque cuando tú te enfrentas a la incertidumbre, tú te tienes que hacer preguntas, y cuando tú te haces preguntas tienes que conversarlas, tienes que manifestarlas, y ese diálogo, esa conversa, esa construcción, esa discusión, que a veces trae peleas, a veces trae contradicciones, es un valor en sí”, expresó.

    El analista manifestó que los conflictos comunitarios se resuelven con comunicación: “Yo hablo, tú hablas, yo escucho, tú escuchas, todos escuchamos. Una comunicación no solo entre seres humanos, sino también con la madre tierra”.

    Advirtió que vivimos en un planeta donde el mandato ha sustituido al diálogo, y que esa lógica es origen de conflictos. “Debemos retornar al diálogo, a la construcción de los sueños, a la planificación en colectivo, a pensar y construir en colectivo, siendo pueblo, comunidad, hermanos, amigos, pobladores, hijos e hijas de la Tierra”, propuso.

    El investigador añadió que este proceso debe acompañarse de preguntas prácticas sobre la vida cotidiana: “Cómo recolectamos agua, cómo la reservamos, cómo ahorramos energía, cómo usamos la energía, cómo evitamos que los alimentos nos enfermen, cómo comemos sano. Son preguntas que parecieran existenciales, pero son preguntas que en cada comuna se deberían estar discutiendo, generando alternativas, y a eso es a lo que apunta el Estado comunal”.

    El valor de la producción comunitaria

    El biólogo caraqueño aclaró que el Niño y el calentamiento global no producen terremotos. “Lo que sí tiene que ver el Niño, el calentamiento global y los terremotos es que de alguna manera estamos siendo convocados a mirar más hacia la naturaleza [no humana], a estar cada vez más conscientes de que está allí y se está manifestando. Es un planeta que se está moviendo y que está vivo. Pero de ahí a que los terremotos se producen por calor no es cierto, no está probado. Es parte del metabolismo de la Tierra”, expresó.

    Éder Peña afirmó que la construcción comunal, especialmente para combatir la pobreza, debe partir desde la reproducción de la vida. “Más allá de hablar de pobreza y riqueza, de lo que hay que hablar es de la vida como un valor. Nosotros tenemos que preservar la vida toda, amar y proteger a la madre tierra. Tenemos una responsabilidad con las generaciones que vienen después de nosotros, nuestros hijos, nuestras hijas, nuestros nietos y nuestras nietas. Y esa construcción tiene que darse en colectivo”, expuso.

    El investigador señaló que los temas ambientales son estructurales y existenciales, y que cada acción cuenta. “Nadie puede pensar que en el patio de su casa, porque tiene sembrado un cebollín, una albahaca, esa sea una solución a todos los problemas del mundo; es cierto, pero no deja de ser una solución. Alguien me preguntaba: ¿Qué haces tú para contrarrestar al niño? Respondo que yo no tengo que hacer nada, porque somos nosotros los que tenemos que hacer, no yo solo. Las soluciones individuales no nos han llevado a nada. Es decir: nosotros tenemos 40 años reciclando, 40 años desconectando el cargador, la licuadora, el televisor para ahorrar energía, mientras las élites del planeta hacen lo que quieren. A nosotros nos dicen: Apaga la luz de tu casa. Sí, yo la puedo apagar, pero yo sé que no estoy solucionando el problema”, disertó.

    Peña sostuvo que el verdadero desafío es demoler el sistema dominante que produce la crisis ambiental. “¿Cómo hacemos para demolerlo y quedar vivos? Ese es el verdadero desafío. Porque el sistema no se va a dejar demoler. Entonces cambiar el modo de producción y el ideal de la producción”, dijo.

    La política como faro de la comuna

    Éder Peña afirmó que pensar la comuna es fundamental porque, más allá de avanzar como bloque, la discusión política es el faro que permite aterrizar el proyecto comunal. “La política es el faro de la comuna”, declaró.

    Destacó que las comunas venezolanas están llenas de gente brillante en el pensar, y que el hacer es el complemento natural de ese pensamiento. “El hacer es materializar todos esos sueños y luchar para que se hagan realidad”, afirmó. El investigador llamó a recuperar los valores del sentir y del amor, tanto por la madre tierra como por el otro. “Todos los tenemos incorporados, solo tenemos que recuperarlos y manifestarlos”, finalizó

  • Unacom conmemora 72 aniversario del comandante Hugo Chávez

    Unacom conmemora 72 aniversario del comandante Hugo Chávez

    Carabobo, 28 de julio de 2026.- En un ambiente marcado por el compromiso militante, la formación política y la memoria histórica, las instalaciones de la Universidad Nacional de las Comunas en el estado Carabobo albergaron la realización del conversatorio «Chávez por siempre», acompañado de la proyección de cortometrajes biográficos en el marco de la conmemoración del natalicio número 72 del comandante Hugo Chávez Frías.

    La actividad inició con las palabras de bienvenida de la profesora Chemir Colina, quien recibió cálidamente al cronista del municipio Libertador Omar Idler, y a la estructura de formadores comunales, voceros de Consejos Comunales, organizaciones sociales, así como al personal obrero, administrativo y la comunidad universitaria en general.

    El presídium y la mesa de honor estuvieron integrados por destacadas autoridades institucionales y políticas de la entidad, como el director general Nerio Vargas; y la concejala del municipio Libertador, Eilyn Najsl.

    La ponencia a cargo del antropólogo, docente, historiador y cronista del municipio Libertador, Omar Idler, ofreció un riguroso recorrido histórico y sociopolítico sobre la infancia, juventud y madurez del líder bolivariano.

    En sus reflexiones, Idler contextualizó a la Venezuela del siglo XX, repasando las dinámicas de dominación bajo regímenes como los de Juan Vicente Gómez y Marcos Pérez Jiménez.

    El cronista, al iniciar su cátedra del comandante Chávez expresó que él «comienza como un niño feliz que busca el conocimiento en la doctrina bolivariana a través de textos clásicos como ‘Abajo Cadenas’. Más adelante, en las filas del ejército, comienza a formularse preguntas decisivas, leyendo literatura clandestina y prohibida. Al descubrir que el socialismo es una etapa de transición revolucionaria, consolida su proyecto y comprende que el Poder Popular es la base indispensable para el desarrollo de una verdadera democracia».

    Igualmente, el ponente analizó los hitos históricos y decisivos en la vida política del Comandante, desde el juramento revolucionario en Yare, hasta el tejido de alianzas de solidaridad internacional entre Cuba y Venezuela, resaltando la llegada de miles de profesionales de la salud y la educación que impactaron positivamente la vida de las comunidades venezolanas.

    ​Posterior a las palabras del cronista, los asistentes presenciaron una selección de cortometrajes dedicados a exaltar las diferentes facetas humanas, militares y doctrinales del comandante Chávez, promoviendo el debate abierto sobre el compromiso del Poder Popular de cara a las transformaciones sociales.

    Por su parte el director Nerio Vargas destacó la relevancia de mantener estos espacios formativos y del intercambio de conocimientos, resaltando la transformación y territorialización de la educación universitaria impulsada a través de las Comunas

    También, la concejala Eilyn Najsl enfatizó la figura de Hugo Chávez como el líder de los siglos XX y XXI, caracterizado como el corazón del pueblo por su labor pedagógica, y su capacidad comunicativa.

    Con esta jornada la Universidad Nacional de las Comunas reafirma su carácter pedagógico y territorial, consolidándose como un espacio de encuentros para la reflexión crítica, el estudio de la historia de la Patria y la formación continua de los líderes comunales.

  • Unacom y enlaces formativos en Carabobo fortalecen la educación universitaria en el territorio comunal

    Unacom y enlaces formativos en Carabobo fortalecen la educación universitaria en el territorio comunal

    Carabobo, 24 de julio de 2024.- En el marco del fortalecimiento territorial de la educación universitaria, la Universidad Nacional de las Comunas (Unacom), en el estado Carabobo, fue sede de un importante encuentro institucional con los enlaces formativos de la entidad.

    ​La jornada estuvo orientada a trazar los lineamientos y directrices para la consolidación de la educación universitaria directamente en las comunidades y el territorio comunal.

    La actividad contó con la participación de las máximas autoridades del campus universitario, encabezado por el director general Nerio Vargas; la vicerrectora para la Democracia y Sociedad Comunal, Kelly Pacheco; la secretaria general Magaly Newton; la profesora Edizeth Gómez; y el diputado a la Asamblea Nacional Yonder Silva, quienes respaldaron el compromiso académico y social de esta casa de estudios.

    Durante el encuentro, representantes de la Comuna Brisas del Campo, en articulación con el sector estudiantil, presentaron un avance de su proyecto integrador titulado «La ruta del casabe».

    Esta iniciativa socioproductiva y turística resalta el valor histórico y cultural del casabe, al tiempo que integra de cinco a siete áreas de conocimiento dictadas por la universidad, impulsando tanto el desarrollo local como la dinamización académica.

    La vicerrectora Kelly Pacheco ofreció unas palabras sobre la coyuntura nacional, haciendo referencia al lamentable doblete sísmico del pasado 24 de junio en el país.

    Pacheco enfatizó que el rol de la universidad va más allá de las aulas: “Es el momento de estar junto a las comunidades más afectadas, formando ciudadanas y ciudadanos útiles para la Patria, con una profunda sensibilidad y vocación humana”, puntualizó.

    Cabe destacar que la Unacom ratifica su compromiso con la formación vinculada a las realidades sociales a escala nacional y a la construcción de soluciones desde el seno de las comunidades organizadas.

  • Profesor Andrés Eloy Ruiz | Unacom plantea la educación en el entorno para la transformación del territorio

    Profesor Andrés Eloy Ruiz | Unacom plantea la educación en el entorno para la transformación del territorio

    Caracas, 17 de julio de 2026.- La Universidad Nacional de las Comunas (Unacom) desarrolla «un modelo educativo que rompe con la estructura academicista tradicional para transformar las aulas en unidades de conocimiento en los territorios comunales», así lo explicó el profesor Andrés Eloy Ruiz en el marco del programa de Formación de Formadores y Formadoras, realizado este viernes mediante videoconferencia, y que contó con la participación de los formadores de la casa de estudios en cada estado del país.

    Ruiz explicó que este modelo está concebido para responder a las realidades organizativas de los Consejos Comunales y Circuitos Comunales a escala nacional, posicionando a las comunidades como sujetos activos de su propia formación.

    Según el Profesor, «La Unacom plantea la transformación del territorio a través de unidades de estudios organizadas que permiten adquirir conocimientos con flexibilidad, sin prelaciones que retrasen los estudios, y cada módulo de conocimiento se irá aplicando de acuerdo con el proceso que se esté ejecutando al momento en los proyectos del Consejo Comunal o de la Comuna».

    Cabe destacar que la Unacom se rige por la filosofía y el pensamiento transformador de Kléber Ramírez Rojas, cuyo enfoque se desglosa en tres pilares fundamentales que vinculan la teoría con la acción territorial, producir ciencia, alimentos y dignidad.

    En este sentido, dijo Ruiz, la Unacom plantea un modelo educativo que contempla «cinco componentes metodológicos que garantizan la pertinencia del aprendizaje, donde la Comuna es el epicentro del conocimiento donde se originan las dinámicas de formación, soporte y organización comunal».

    Etapas de la educación en el entorno

    El profesor Ruiz expuso que en la primera etapa se realiza el Mapa de Conocimientos, el cual «abarca un diagnóstico participativo para levantar un mapa detallado con las necesidades y potencialidades específicas de cada territorio».

    En la segunda etapa se realizan las postulaciones comunitarias, «el proceso de inscripción formal de la matrícula comunitaria, respaldado por las actas de la Sala de Autogobierno».

    La tercera etapa «consolida la activación de Comunidades de Conocimientos, un espacio de retroalimentación, entre estudiantes, profesores, aprendices, especialistas de las distintas instituciones o de otras universidades, junto a los Maestros Pueblo para diseñar y ejecutar el Plan de Transformación Comunal».

    En la cuarta etapa es cuando «se inician las actividades formativas guiadas por una bitácora curricular o plan de estudios adaptado a cada estudiante, de acuerdo a sus conocimientos, los cuales debe comprobar a través de la práctica».

    «En la etapa cinco se realiza la fase de seguimiento, evaluación y rendición de cuentas para aplicar la contraloría social y la incorporación activa de los egresados al desarrollo de planes concretos de producción de alimentos, ciencia y dignidad dentro de cada Comuna», detalló Ruiz.

    Igualmente, recomendó a los formadores que brinden mucho «apoyo a los más vulnerables, que sean profesores del aprendizaje, donde se de un proyecto de autoevaluación, coevaluación e incluso interevaluación, y entre todos ir haciendo multiplicidad de actores, de momentos, la educación integrada a la vida cotidiana, la comunidad y el bien común desde un aspecto incluso lúdico, por ejemplo, se puede aprender matemáticas jugando en la aplicación Fragata».

    Por otro lado, Ruiz advirtió a los formadores que «los enemigos de la educación en el entorno van a tratar de desvirtuar cada acción de la Unacom, tratarán de descalificar lo que venimos haciendo, dirán que graduamos a estudiantes sin conocimientos, que insuficientes o que pagaron. La educación en el entorno tiene enemigos, por eso debemos dejar constancia, ahí es donde debemos aprovechar la plataforma virtual para dejar colgados todos los trabajos y contenidos de la unidad de conocimientos para demostrar la funcionalidad y la trascendencia de este proyecto integrador».

    Para finalizar, el Profesor también alertó a los formadores y formadoras a estar atentos a la proliferación de rumores contra la Revolución Bolivariana en las comunidades, en ese sentido destacó que, «nosotros mismos debemos tomar el control de la información dentro de las comunidades de conocimientos, por lo cual debemos difundir la información de manera oportuna para que llegue a la Comuna y evitar tanta desinformación como la que se está generando en redes sociales. Por ejemplo, la situación en La Guaira, hay que hacer llegar la información real a la comunidad de manera que no tengan que estar buscando en Instagram o Tiktok donde abunda la desinformación».

    Con este modelo de educación en el entorno, la Unacom reafirma su compromiso con la descentralización del saber, transformando el conocimiento en una herramienta de autogestión y soberanía productiva para el pueblo y al alcance de todos.

  • Universidad Nacional de las Comunas impulsa Formación de jóvenes con el Curso de Horizonte Comunal

    Universidad Nacional de las Comunas impulsa Formación de jóvenes con el Curso de Horizonte Comunal

    Carabobo, 3 de junio de 2026.- Con el firme objetivo de consolidar las bases del Poder Popular, la Universidad Nacional de las Comunas (Unacom) dio inicio al curso «Horizonte Comunal», una iniciativa formativa orientada a potenciar el liderazgo de la juventud en el desarrollo y construcción del Estado Comunal.

    La vicerrectora para la Democracia y Sociedad Comunal, Kelly Pacheco, destacó la alta receptividad de la actividad y la gran energía del grupo participante, integrado principalmente por jóvenes entre 17 y 28 años de edad.

    ​»Existe una alta potencialidad con este grupo de jóvenes. Es una juventud con muchas ganas, con mucho interés por conocer todo lo que corresponde a la Comuna, fortalecer las vocerías y emprender proyectos productivos», afirmó Pacheco.

    ​El proceso formativo, que se desarrollará activamente en la universidad, está a cargo de la Escuela de Fortalecimiento del Poder Popular a través de su Comité Técnico Pedagógico.

    ​Pacheco explicó que la metodología de trabajo está diseñada para adaptarse a las realidades específicas de cada territorio.

    Actualmente, el programa cuenta con la participación de jóvenes provenientes de 16 Comunas del punto y círculo de la Unacom, así como de municipios cercanos, quienes se encuentran organizados en cinco comités de trabajo.

    ​El curso «Horizonte Comunal» tendrá una duración de una semana y contempla una agenda integral de formación política y técnica.

    Como cierre de esta jornada formativa se tiene previsto la realización de un talller de muralismo donde los participantes podrán plasmar de forma artística y comunitaria los conocimientos adquiridos.

    La Vicerrectora concluyó manifestando el entusiasmo de la institución por el arranque de este ciclo: «Estamos muy motivados por la formación política y por la construcción del nuevo Estado acomunal junto a nuestra juventud».

  • Grosfoguel: Comuna venezolana debe profundizar la soberanía económica desde “abajo” ante la encrucijada imperial

    Grosfoguel: Comuna venezolana debe profundizar la soberanía económica desde “abajo” ante la encrucijada imperial

    Caracas, 5 de mayo de 2026.- “La ofensiva del imperio estadounidense no es solo contra Venezuela, es contra toda América Latina. Lo vengo diciendo desde hace años: el imperio tiene una estrategia global de recolonizar América Latina”. Estas fueron algunas de las palabras del sociólogo puertorriqueño Ramón Grosfoguel en conversa con la periodista venezolana Nerliny Carucí, en la que debatieron sobre la realidad política de la Comuna venezolana en la encrucijada imperial.

    Para este maestro descolonial, la escalada imperialista es muy “lógica” si se observan los acontecimientos mundiales.

    Aseguró que Estados Unidos perdió mercados estratégicos en Asia durante la guerra comercial con China. “China le ha dado una paliza en Asia a Estados Unidos. Perdió la guerra comercial en África frente a China. Además, ha perdido las guerras militares en el Medio Oriente. Y las sigue perdiendo, porque en este momento está perdiendo la guerra con Irán”, ilustró.

    En este sentido, afirmó que actualmente Estados Unidos no tiene capacidad para competir económicamente con potencias como Rusia y China, “porque ha estado los últimos 40 años botando dinero en guerras inútiles”. Añadió que muchas de las guerras de las últimas décadas en el mundo responden a “un interés sionista que logra hackear la política exterior estadounidense y la política militar”.

    Recordó que Estados Unidos es el país más endeudado del mundo. “Mientras ellos botaban dinero en guerras inútiles, China, Rusia, el mismo Irán y otras potencias emergentes como Brasil estaban invirtiendo en nuevas tecnologías de producción”. Esa situación, señaló, obliga a Washington a recurrir al “juego sucio de las ‘sanciones’, de los golpes de Estado, de las guerras, de las amenazas”, lo que “tira el tablero del orden internacional al aire”.

    Ante este panorama, reiteró que es “muy obvio que los Estados Unidos vuelven a América Latina” con una ofensiva contrarrevolucionaria a escala continental “para recuperar lo perdido”.

    Desafíos de la comuna

    En este contexto de reconfiguración del imperialismo, el pensador puertorriqueño exhortó a comprender que la contrarrevolución imperial “empezó desde hace rato a operar en el continente”. Recordó “el golpe de Estado a Castillo en Perú”, la caída del proyecto político de Rafael Correa bajo el gobierno de Lenín Moreno, “la caída de los Fernández, la emergencia de Milei, la emergencia de Katz”. Mencionó también “la caída del gobierno de transformación de Bolivia y, ahora, el ascenso de extrema derecha en Bolivia y Honduras”.

    En ese escenario geopolítico, Grosfoguel consideró fundamental que la Comuna venezolana profundice el proceso de comunalización de la economía y del poder, porque constituye “la mejor defensa que tiene Venezuela ante cualquier agresión imperial y ante cualquier tipo de bloqueos económicos”.

    Recalcó que el horizonte estratégico debe seguir siendo el planteado por Hugo Chávez: “Comuna o nada”; es decir: “la comunalización del Estado, la comunalización de todo como objetivo y horizonte estratégico”.

    Dejó claro que es un proceso que no se hace de la noche a la mañana. “Sencillamente ir caminando en esa dirección, en ese horizonte. No perderlo de vista. No transformar el objetivo estratégico en consumir más o en volver otra vez a restaurar las formas capitalistas tradicionales de producción”, advirtió. Consideró que ese desvío conduciría nuevamente a desigualdades y a un horizonte desarrollista contrario al proyecto bolivariano.

    El pensador del Sur global insistió en la necesidad de profundizar la revolución internamente. “Es la mejor defensa frente a la agresión imperialista, no solamente en términos económicos y políticos, sino también en términos militares”. Subrayó que Venezuela tiene que fortalecer su producción nacional para enfrentar cualquier fase de confrontación, dado que “el imperialismo se encuentra en decadencia” y busca recuperar el continente latinoamericano “porque es lo único que les queda”.

    Ramón Grosfoguel manifestó que, si Estados Unidos pierde América Latina, perdería su estatus imperial. “Todo imperio necesita periferia para dominarla y explotarla. Entonces, si pierde el continente latinoamericano como periferia, a Estados Unidos no le queda prácticamente nada: implosionaría como imperio. Por esta razón, es que estamos viviendo momentos muy difíciles y violentos”, indicó.

    Flexibilidad táctica y astucia estratégica

    Ramón Grosfoguel, coautor del libro El imperialismo al desnudo. Modalidades de guerra y colonización en el tablero geopolítico del siglo XXI, explicó que la flexibilidad táctica es un recurso histórico de los movimientos revolucionarios en contextos de poder desigual.

    Apuntó que se trata de momentos en los que “el poder desigual obliga a tener que dar un repliegue táctico frente al imperialismo”, y afirmó que esa es precisamente “la situación que vive Venezuela hoy”.

    El pensador puertorriqueño subrayó que los procesos históricos no avanzan de manera lineal. Aseguró que “la historia no camina en líneas rectas”, sino que posee una “temporalidad en zigzag”, marcada por los obstáculos que el imperialismo coloca frente a las revoluciones.

    Sostuvo que en ocasiones hay que dar dos pasos atrás para poder dar tres adelante, y que esos retrocesos tácticos permiten ganar tiempo. “Yo pongo el ejemplo siempre de Gaddafi. Gaddafi, lamentablemente, cuando recibió las amenazas imperialistas de invadir el país, de bloqueos, ‘sanciones’ y todo eso, la respuesta de él fue ceder petróleo. Le cedió pozos petroleros al imperialismo, a las compañías internacionales del imperialismo, tanto europeas como estadounidenses. ¿Qué pasó? Bueno, la historia ya nos da la respuesta. Lo mataron y destruyeron Libia. Eso demuestra que en el imperialismo no se puede confiar”, advirtió.

    Asimismo, expuso la experiencia de la isla de Granada: “Había un gobierno revolucionario allí en el año 83, y una de las cosas que hicieron los Estados Unidos, precisamente para destruirlo —después de haber intentado acabar con ese gobierno de múltiples maneras y no lograrlo—, fue acudir a una estrategia que les funcionó. ¿Cuál fue esa estrategia? El rumor. La misma CIA (Agencia Central de Inteligencia) difundió el rumor de que un bando de la revolución granadina se había vendido a la CIA y al imperialismo, y que el otro bando también lo había hecho; había rumores contra ambos lados. Se empezaron a matar unos a otros con estas acusaciones y estos rumores, y eso permitió entonces al imperialismo invadir el país y destruir al gobierno revolucionario de Granada”.

    Grosfoguel insistió en que, si se realizan acuerdos tácticos o concesiones momentáneas, estos deben hacerse “sin ingenuidad estratégica”. Aseveró que el imperialismo “pacta para ganar tiempo”, mientras que para los revolucionarios ganar tiempo significa “prepararnos mejor para las próximas batallas, organizarnos desde abajo más fuertemente, profundizar la revolución”. Enfatizó que es indispensable aprender de los errores del 3 de enero para estar “mejor preparados para las próximas batallas”.

    En esta línea, para reforzar su punto, el puertorriqueño refirió el caso de “Lenin en el Tratado de Brest-Litovsk, en el que Rusia le cedió a Alemania, en 1918, una buena porción del territorio soviético con tal de ganar tiempo y evitar una invasión en ese momento. Está también el ejemplo de la Unión Soviética en los años treinta, cuando tuvo que pactar nuevamente con Alemania —esta vez la Alemania nazi— en el Pacto Ribbentrop-Mólotov, para ganar tiempo igualmente. El tratado entre Mao Zedong y Chiang Kai-shek —dos enemigos históricos que estaban en guerra civil—, mediante el cual Mao promovió, junto con la Fuerza Revolucionaria, una alianza con su enemigo histórico, el ‘lacayo’ y representante de los terratenientes chinos, Chiang Kai-shek y el Kuomintang, se vio determinado por la invasión japonesa: no puedes estar en guerra civil en el momento en que te invade un país imperialista; tienes que unirte. Está, además, el ejemplo de Fidel Castro en el ‘período especial’, en los años noventa, cuando invitó a inversiones extranjeras en la industria hotelera y en el turismo como parte de la estrategia para enfrentar la caída de la Unión Soviética. En ese contexto, la Unión Soviética dejó de comprar el azúcar —la principal industria de Cuba—, por lo que tuvieron que reorientar la estrategia económica: la industria azucarera colapsó y pasaron a las inversiones extranjeras como una manera de sobrevivir, en una especie de retirada táctica para poder avanzar mientras ganaban tiempo”.

    También, citó el “por ahora” de Hugo Chávez como ejemplo de flexibilidad táctica con astucia estratégica. “Es decir: con astucia estratégica él dice ‘por ahora, no hemos logrado nuestros objetivos’ y llama a entregar las armas y a replegarse del movimiento insurreccional que organiza, y en ese momento se repliega, protege su fuerza, porque, si no, hubieran sido sometidos a una masacre. Sus fuerzas las protege, gana tiempo y Chávez regresa con el triunfo electoral del año 98. “Entonces, cuando yo digo flexibilidad táctica, es necesario hacer lo que se está haciendo hoy en Venezuela”, declaró Grosfoguel, y añadió: “Pero siempre velando que se haga con astucia estratégica, sin caer en la ‘flexibilidad táctica con ingenuidad estratégica’ en que cayó Gaddafi al pensar que, cediendo pozos petroleros, lo iban a dejar quieto”.

    Comunas y soberanía en tiempos de amenaza imperial

    Ramón Grosfoguel, investigador en temas como la filosofía de la liberación latinoamericana, la perspectiva de la colonialidad del poder y la comuna como una esperanza real de futuro y de paz, expresó que, en un escenario donde existen presiones externas y parciales entregas de soberanía, el papel de las comunas es decisivo.

    La tarea central de la comuna es “profundizar la soberanía económica de Venezuela desde abajo, desde el plano popular, desde el pueblo, pero también la soberanía política y militar. Es decir: las comunas tienen que ser núcleos de preparación para futuras batallas. Las comunas tienen que ser como ese centro, no solamente el objetivo estratégico de la Revolución Bolivariana como utopía, comunalizar todo, sino también en este momento histórico las comunas son fundamentales para la defensa soberana y la seguridad de Venezuela. Yo creo que hay que confiar en el pueblo, que hay que fortalecer el poder comunal”.

    Grosfoguel puntualizó que los bloqueos económicos suelen apuntar a los puertos y el comercio internacional de un país, por lo que la producción nacional es vital para resistir. “Si tú produces nacionalmente lo que te comes, vas a tener posibilidades de maniobrar como hizo Vietnam, como hicieron otros países que fueron intervenidos por el imperialismo. La resistencia se basó en el hecho de que tuvieran una economía comunal desde abajo. Y, además, la preparación de las milicias populares. Yo creo que eso no se puede subestimar, porque ahora mismo el imperio reconoce que Venezuela puede ser otro Vietnam”.

    Advirtió que la defensa militar de un país no puede depender del espacio digital, “porque, si estás dependiendo de eso, ellos [el imperialismo], con las nuevas tecnologías, te paralizan eso en 10 minutos como hicieron el 3 de enero en Venezuela. Tienes que tener formas de defensa militar que no sean dependientes del espacio digital. Es decir: que sean formas autónomas, soberanas del pueblo. Fíjense cómo los iraníes encontraron su manera. Yo no estoy diciendo que se imite a Irán. Siempre hay que buscar las formas propias de cada pueblo y cada país, de resistencia y de defensa militar y soberana de su país”.

    En este aspecto, el sociólogo insistió en buscar maneras de descolonizar la defensa militar, “para no ser dependientes ni de armas ni de espacios, como el digital, que son controlados por el imperialismo.

    De cara al pueblo

    Ante la pregunta vía telefónica de un comunero venezolano sobre cuál sería la fórmula o política que se debería aplicar en las comunas para avanzar en la construcción de territorios comunales unidos, Ramón Grosfoguel respondió que “tiene que haber una actitud en la subjetividad de los comuneros de solidaridad y de cooperativismo con otras comunas”.

    Señaló que no se puede concebir la comuna desde una mentalidad capitalista de competitividad entre comunas. “Eso sería absurdo. Tiene que ser la colaboración y solidaridad entre comunas para fortalecerse”, acentuó.

    El pensador descolonial consideró fundamental abordar el tema comunicacional desde un discurso propio. “Hay un discurso que es necesario y que hay que apoyarlo, que es el que hace la compañera presidenta encargada, Delcy Rodríguez, frente al imperio. Pero hay que hacer también comunicacionalmente un discurso propio, o sea, un discurso de cara al pueblo”, expuso.

    Argumentó que cuando se le habla al imperio en esa flexibilidad táctica, en esos acuerdos tácticos, “se le habla con un contenido muy diferente a lo que sería la comunicación popular. Sí, flexibilidad táctica es necesaria. Los acuerdos que se han hecho son necesarios en este momento para la sobrevivencia de la Revolución Bolivariana. Pero flexibilidad táctica con astucias estratégicas, sin ingenuidad estratégica. ¡Ese es mi llamado! Siempre preparándose para las futuras batallas durante este tiempo que se gana con los pactos de la flexibilidad táctica”, dijo.

    Mensaje final

    Para finalizar, Ramón Grosfoguel afirmó que las comunas venezolanas poseen “un espacio de maniobra y de autonomía” que les permite organizarse y profundizar el proceso revolucionario en los planos político, militar y económico.

    No obstante, indicó que esa autonomía “no es absoluta”, particularmente si no existe una preparación frente a la ofensiva imperialista que busca acabar con la Revolución Bolivariana. El investigador descolonial recalcó que el momento actual exige actuar con prudencia. “Hay que tener cautela en los pasos que se dan en este momento donde no tienes todas las de ganar, pero al mismo tiempo tienes

  • “Currículo educativo de la Unacom expresa territorialidad y especificidad al modo de vida comunitario”

    “Currículo educativo de la Unacom expresa territorialidad y especificidad al modo de vida comunitario”

    Caracas, 21 de abril de 2026.- “La Universidad Nacional de las Comunas (Unacom) viene a plantear un método opuesto al modelo de educación universitaria tradicional. Mientras en las instituciones convencionales es todo de papel, en la Unacom es todo de vida”. Estas fueron las palabras de Andrés Eloy Ruiz, profesor universitario, al ser consultado por la periodista Nerliny Carucí sobre el significado de contar hoy con esta casa formativa.

    Explicó que la universidad convencional se ha construido sobre la ausencia de afectividad, mientras que el proyecto comunal reivindica la dimensión emocional, política y territorial del aprendizaje. Para Ruiz, la Unacom nace precisamente para corregir esa desconexión histórica.

    “La educación es un proceso profundamente afectivo. Al aprender la tecnología —eso que suelen llamar la técnica, el dominio de la técnica pedagógica— es necesario entender que la educación es, ante todo, un hecho político, como decía Freire. Frente a la pretendida neutralidad emocional, es necesario reconocer el valor de la familia, del entorno, de la comunidad, del barrio, de la calle y de las amistades”, expresó Andrés Eloy Ruiz, uno de los impulsores de la Universidad Bolivariana de Venezuela y de la Misión Sucre, durante su participación en el programa radial “En clave comunal”.

    Desde esa premisa, planteó que los procesos formativos deben recuperar la dimensión humana y territorial del aprendizaje, especialmente en un momento histórico marcado por crisis y disputas.

    Reconocimiento de saberes

    El profesor Andrés Eloy Ruiz expuso que la Misión Sucre representó la primera gran ola de democratización educativa, orientada a “ocupar el territorio” y llevar la universidad a los lugares donde antes no llegaba.

    Sin embargo, advirtió que “no es suficiente que tenga territorialidad la universidad, sino que es necesario que, además de la territorialidad, tenga especificidad en la universidad a un modo de vida”.

    La Unacom, por su parte, corresponde a una segunda etapa: “Adecuada a un método, a una realidad práctica cotidiana que permite el reconocimiento de saberes, tradiciones, haceres y conocimientos, tanto los formales e institucionalizados como los ancestrales: los que vienen de nuestras abuelas y nuestros abuelos, los que provienen de los pueblos originarios y los que la juventud produce sin necesidad de títulos”.

    Ruiz destacó que en las más de cinco mil comunas del país existen personas que, día a día, desarrollan soluciones, metodologías y formas de trabajo propias. “Cada día en cada comuna tenemos personas que están desarrollando conocimiento. La universidad es un espacio para dialogar, hacer emerger y reconocer esos conocimientos. En esa etapa de la transformación de la educación universitaria se encuentra nuestra Universidad Nacional de las Comunas”, aseguró.

    El impacto de lo digital en la subjetividad contemporánea

    Andrés Eloy Ruiz señaló que estamos viviendo “el inicio de una ola de la transformación del impacto de lo digital sobre la vida humana”, un proceso que se aceleró con la pandemia.

    Aseveró que el virus de la covid-19 “forzó que en muchos espacios se acelerara” la incorporación de tecnologías que ya venían siendo desarrolladas por grandes corporaciones, abriendo la puerta a nuevas formas de interacción y consumo de información.

    En ese contexto, advirtió que hoy predomina “el entrenamiento de la atención para informaciones cortas y que no se cuestionen”, lo que configura un tipo de subjetividad funcional al mundo moderno capitalista.

    Frente a ese escenario de disputas y desafíos, Andrés Eloy Ruiz planteó que la educación debe recuperar una orientación metodológica anclada en la tradición pedagógica latinoamericana. Recordó que existen claves en los pensamientos de Simón Rodríguez, Martí, Mariátegui, Freire, Luis Bigott y Carlos Lanz, entre otros.

    Desde esa perspectiva, insistió en que la incorporación tecnológica debe ir acompañada de una dimensión convivencial. “¿Cuál es la cualidad de algo que nos permite reconocernos y qué es lo que debemos poner para que acompañe al mundo digital? Lo primero es la capacidad de escucha; pero lo digital no te escucha. Entonces tú te tienes que hacer escuchar con el otro, con la otra”, declaró.

    Ruiz sostuvo que la educación en tiempos digitales debe centrarse en dos capacidades fundamentales: la escucha y la confianza. “La capacidad de escucha tuya y mía y la capacidad de construir confianza tuya y mía no existen como un hecho digital”, reafirmó.

    Advirtió que en las redes sociales digitales “si tú colocas unas cosas y al algoritmo ‘no le gusta’, te cierran la cuenta”. Por ello llamó a confrontar críticamente la información. “Vamos a desarrollar el pensamiento crítico”, planteó.

    En tal sentido, el profesor enfatizó que la educación debe formar personas capaces de discernir entre lo verdadero y lo falso en un entorno repleto de contenidos.

    Reconstruir los vínculos para hacer posible la vida comunal

    Andrés Eloy Ruiz, asesor de la Universidad Nacional de las Comunas, expresó que el proyecto comunal solo puede consolidarse si se desmontan los elementos que históricamente se impusieron en los modelos educativos latinoamericanos: “La neutralidad, la carencia de afecto, la carencia de vínculos, la tecnologización de los procesos educativos”.

    Indicó que estas lógicas individualistas producen un mundo sin sensibilidad ni arraigo, por lo que la tarea actual consiste en “la reconstrucción de los espacios de reconocimiento de lo afectivo, de los vínculos comunitarios, de los vínculos de la familia, como nuestra primera comunidad”.

    Expuso que la construcción de la vida comunal ocurre en un “espacio de disputa”, donde se confrontan sentidos de vida distintos al mito moderno del “progreso”. En ese proceso, destacó que ha existido un impulso institucional continuo a la regeneración comunitaria. “El impulso que dio el comandante Chávez, el impulso que dio el presidente Maduro, el impulso que está dando la presidenta encargada Delcy Rodríguez, orientados a generar condiciones para que ese modo de vida emerja”, argumentó.

    Reiteró que hoy corresponde “acompañar avanzando, generando elementos que nos permitan hacer de esta nueva educación un espacio de práctica cotidiana”.

    Reconocer el conocimiento que ya existe en los territorios

    Andrés Eloy Ruiz afirmó que la Universidad Nacional de las Comunas acompaña y reconoce los saberes que ya existen en los territorios. Por eso, más que transmitir, la tarea es “reconocer el conocimiento que se tiene”.

    Ruiz alegó que el modelo de educación en el entorno parte de la idea de que “las personas saben, las personas hacen, las personas construyen, las personas transforman, las personas conviven, las personas aman”.

    Dijo que para que esa semilla pueda desplegarse, es necesario un espacio organizado. Ese lugar, afirmó, es la comuna. “Esa tierra fértil es el espacio comunal en el que las personas van a poder desplegarse, expresarse, hacerse”, recalcó.

    El profesor explicó que este enfoque requiere un modo distinto de aproximarse a las personas y a sus saberes. “Es saber que hay un modo de aproximarse para poder dialogar, que uno escucha y habla para poder comunicarse con la otra persona, para tener continuidad con la otra persona. El entorno es lo que tú eres y vas haciendo”, manifestó.

    Andrés Eloy Ruiz explicó que el modelo educativo que impulsa la Unacom nace de una concepción otra, desde el entorno. Señaló que dicho modelo no puede funcionar en espacios donde predomina la competencia, el individualismo o la verticalidad, porque “muy probablemente un método como este no sirve, aunque deje evidencias de su fortaleza”. Para él, la educación comunal requiere un ambiente que favorezca la colaboración y la horizontalidad.

    Ruiz afirmó que la tarea actual consiste en desmontar las estructuras que históricamente han limitado los procesos educativos. “Nos corresponde desestructurar todo el armado, toda la estructura, todo el esqueleto que se ha puesto al lado de los procesos educativos”, reflexionó.

    Explicó que el modelo comunal avanza por etapas y que ya existen experiencias exitosas en Venezuela, como los programas de estudios abiertos de la Universidad Kléber Ramírez en Mérida y la Asociación de Productores Integrales del Páramo (Proinpa), con el rescate de la semilla de papa.

    El docente destacó que los procesos de aprendizaje más relevantes ocurren fuera de los horarios rígidos y las aulas cerradas. Recordó que en la vida real “se aprende y después hay un momento de reflexión”, necesario para sistematizar y dar sentido a la experiencia.

    Armonizar la universidad con el ritmo de vida comunal

    Andrés Eloy Ruiz opinó que la universidad “tiene que armonizarse con el ritmo de vida de la comuna”, porque estas avanzan a su propia velocidad; es decir: la comuna ya lleva su propio ritmo. Por eso, afirmó que los espacios de reflexión deben ubicarse lo más cercano al espacio comunal.

    “Es así como nacen las comunidades de conocimiento para la transformación comunal, que aspiran a que, inicialmente organizadas por comuna, puedan después alcanzar otras escalas, las más cercanas si las hubiese. A veces, en los espacios urbanos, uno piensa en una comuna y piensa en una comuna que tiene varios consejos comunales muy próximos entre sí, precisamente porque es un entorno urbano. Pero, de repente, usted se va a un espacio rural y una comuna está a una hora de otra. Entonces, las comunidades de conocimiento se van a acercar más a ese espacio de la comuna”, declaró.

    Ruiz explicó que esta aproximación retoma la lógica de la primera ola de transformación universitaria —ocupar el territorio— y la combina con un segundo paso: “Aproximarse a la comprensión de lo que se vive, se requiere en esa comuna”, mediante procesos de reflexión, discusión y entreaprendizaje, como planteaba Freire.

    Andrés Eloy Ruiz, quien además es investigador en el Centro de Estudios Latinoamericanos y del Caribe Rómulo Gallegos (Celarg), cuestionó la colonialidad y la rigidez propias del modelo universitario tradicional, donde “el currículo es el rey” y determina qué se aprende y en qué orden, incluso cuando la realidad cambia más rápido que los programas.

    “El currículo es la herramienta, o el medio, que debe adecuarse y permitir que el movimiento fluido de los procesos se organice. El currículo, entonces, debe pasar de ser el rey organizador de todo al espacio donde se organiza todo. ¿Qué se organiza? Lo que ya existe, no lo que quedó prescrito. De esa manera también nos acercamos a las dinámicas de las comunas. Probablemente, como ocurre en todos lados, en una carrera tradicional uno aprende más de unas cosas que de otras”, subrayó.

    La sensibilidad comunal frente a la crisis ecológica

    Andrés Eloy Ruiz dijo que las comunidades poseen una conexión natural con su entorno, una cualidad que se fortalece cuando se desmontan los patrones impuestos por el modo de vida colonial capitalista/patriarcal.

    Declaró que, al liberar a las personas de esa “pesada armadura de los preceptos de ese modo de vida”, emerge un ser humano capaz de relacionarse de manera más plena con su entorno. En las comunas, añadió, esta sensibilidad aparece con mayor claridad.

    Ruiz señaló que el entorno primario de cualquier proceso educativo está conformado por “personas y naturaleza”, una relación que se vive de forma más intensa en los territorios comunales. Allí, dijo, las personas desarrollan mayor conciencia sobre la importancia de que el trabajo sea armónico, lo cual “se traduce en su hacer, en su aprender, en su reflexionar”.

    Para el docente, esta conexión directa con la vida cotidiana es la base para organizar proyectos que respondan a la crisis ambiental global desde prácticas concretas y colectivas.

    Sostuvo que, ante esta capacidad comunitaria para comprender y actuar sobre su entorno, la tarea de la universidad es acompañar esos procesos. “Lo que tiene que ser la universidad es reconocer, validar, permitir, propiciar, visibilizar y ayudar a organizar eso”, enfatizó.

    Referentes históricos para orientar la ruptura descolonial

    Andrés Eloy Ruiz, docente en el Programa Nacional de Formación Avanzada en Gestión Pública de la Universidad Politécnica Territorial de los Altos Mirandinos Cecilia Acosta, señaló que los procesos de planificación comunal deben partir del reconocimiento de las personas reales que habitan los territorios, con sus historias y modos de ser.

    Expresó que “nosotros estamos con personas que vienen de una historia, de unas interacciones y de un modo de ser en comunidad en un tiempo histórico determinado”, por lo que la ruptura con la carga colonial no puede hacerse desde abstracciones, sino desde referentes concretos.

    En el caso venezolano, afirmó que existen referentes que orientan ese camino, entre ellos Simón Bolívar, Simón Rodríguez, Ezequiel Zamora y Hugo Chávez, figuras que funcionan como faros para guiar los esfuerzos colectivos. Mencionó, además, a Kléber Ramírez, quien aportó tres principios fundamentales: “La capacidad de construir, de producir alimentos, de producir ciencia o conocimiento y producir dignidad”.

    Para Ruiz, estas orientaciones funcionan como una brújula que permite enfrentar la persistencia del mito del “progreso” y la colonialidad en la planificación territorial.

    Certificar desde la vida y no desde el papel

    Andrés Eloy Ruiz explicó que la certificación de saberes en la Universidad Nacional de las Comunas “se hace de dos maneras, dentro de la propia comunidad de conocimiento porque se incorporan todas las cosas que vas desarrollando en tu propia vida”. Detalló que esto incluye tanto experiencias formales como aprendizajes surgidos del trabajo, la práctica comunitaria o procesos inconclusos de formación académica.

    Por último, el profesor subrayó que la acreditación en la Unacom no recae en los documentos, sino en la experiencia demostrada por cada sujeto. “La acreditación se hace entonces en una forma con la persona; la que se acredita es la persona, no los papeles que presenta la persona”, reafirmó.

  • Unacom impulsa 1er Encuentro de Unidades de Producción y Aprendizaje Comunal

    Unacom impulsa 1er Encuentro de Unidades de Producción y Aprendizaje Comunal

    Carabobo, 15 de abril de 2026.- La Universidad Nacional de las Comunas (Unacom) ejecuta el 1er Encuentro de Unidades de Producción y Aprendizaje Comunal (UPAC), espacio diseñado para debatir la formación para la economía comunal.

    Hernán Vargas, vicerrector de Economía Comunal, aseveró que Venezuela se está transformando por el trabajo que ejecutan las Comunas, por ello, insistió en levantar el mapa de necesidades y potenciales de conocimiento con el fin de establecer la ruta de trabajo en los siguientes meses.

    Igualmente, hizo un llamado a los comuneros a “aprender de lo que debamos aprender, tener herramientas comunicacionales para empezar a reportar, porque el tema no es que yo sepa qué produce la universidad, sino que todo el país sepa. Entonces, por eso lo tienen que comunicar”.

    Esto abarcaría todos los temas relacionados con la cría agrícola, mesas de procesamiento de alimentos, de manufactura, construcción, distribución y logística, mesa de producción textil y mesa de servicio, entre otras.

    Explicó que los asistentes recibirán durante tres días elementos y conocimientos sobre temas que son claves para la economía comunal. “Si algo nos han demostrado los años más duros es que no es posible hacer una revolución sin soberanía económica (…) Necesitamos construir y fortalecer una verdadera producción para poder ver ese nivel de independencia”.

    Agregó que el país está produciendo el 90% de lo que «comemos dentro del país, y es un avance con relación a años anteriores (…) ¿Cuánto de este 90% se produce en la Comuna? Es un porcentaje muy importante”.

    Dijo que una de las tareas concretas que debe dar como resultado este primer encuentro es arrancar con las unidades de producción y aprendizaje para empezar a medir la producción de las Comunas.

    “Tenemos que apuntar a la autosuficiencia territorial, lo que comemos y lo que vestimos. Nosotros no podemos ser independientes de un bloqueo si no producimos lo que comemos y lo que vestimos”, dijo.

    Otro de los datos que resaltó es que el destino de la producción de alimentos, es que el 66% de la producción se queda en la Comuna, municipio y región.

    En otro sentido, Vargas señaló que en este momento se está discutiendo en la Unacom sobre la importancia de fortalecer a todas las Comunas. “Tenemos que arrancar con las Comunas que ya tienen un camino andado y ese camino le sirve a otras que de pronto no han avanzado tanto».

    Por su parte, Nerio Vargas, director del campus universitario, destacó que la Unacom es el epicentro fundamental para el desarrollo de la economía comunal.

    Además, destacó que este espacio donde se está dando la formación cuenta con galpones de pollos, complejo deportivo y piscina recreativa.

    También, Irma Pacheco, profesora de la Unacom, añadió que este espacio se concibió a partir de la necesidad de organizar y fortalecer las diversas experiencias productivas de las Comunas.

    Finalmente, Katerine González, integrante del equipo de investigación e indicadores de economía comunal para la producción de alimentos, ciencia y dignidad, informó que una de las tareas es medir el trabajo, la capacidad productiva y cómo se distribuye o se intercambia.