Caracas, 26 de marzo de 2026.- Los profesores especialistas tienen varias tareas para la transformación educativa en las comunidades de todo el territorio nacional desde la Universidad Nacional de las Comunas (Unacom). Así lo aseveró el Rector de esta casa de estudios, Jorge Arreaza, a través de una videoconferencia.
Durante su intervención, en el contexto de la primera avanzada de formación de profesores especialistas de la Unacom, puntualizó que otra asignación es trabajar de manera integral con los formadores comunales.
«Les pido máxima unidad, máxima entrega, unión, máxima disciplina. Entendamos el rol de la universidad, construir el socialismo en el territorio, aprovechar la realidad actual para la transformación de la educación en la Comuna», destacó el Rector.
Jorge Arreaza exclamó que otra tarea de los profesores especialistas es lograr la sinergia como equipo, como colectivo, «porque esta no es una universidad que tiene profesores, autoridades, estudiantes, trabajadores, obreros, no, nosotros somos una comunidad y aquí la verdadera autoridad es la autoridad de la Comuna. Cuando ustedes hablen de las autoridades están hablando de las Comunas del país, esas son nuestras autoridades», sentenció.
Otra asignación es convertir todo lo que se haga desde la Unacom en un aporte para la vida desde las comunidades, para la economía de la vida, detalló el Rector.
«La primera condición para que una política sea revolucionaria es que sea válida para afirmar la vida, y la Comuna es vida en sí misma. Es muy difícil que en una comuna estén pensando en un proyecto que no contribuye a la vida y la manera como se decide en común, esa manera democrática, consensual, asamblearia y hasta de elecciones, como hemos visto en las consultas populares, es absolutamente válida», aseveró Arreaza.
Igualmente, indicó que hay que trabajar en tecnologías propias que permitan generar la ciencia, «que podamos generar -desde el pueblo- un proceso democrático y digno, generar el bienestar espiritual.
Arreaza ratificó que la «gran tarea que tienen que cumplir ustedes, que son los que manejan determinada sistematización del conocimiento, es que nuestros estudiantes puedan desarrollar esas tecnologías para que la vida sea más feliz, ustedes deben orientarlos, ustedes deben llevarlos de la mano por la vía de las luces para que logremos los objetivos, los grandes objetivos que se propone la Comuna».
De igual manera, resaltó que otro objetivo es vertir sobre el pueblo, en su Comuna, todas las capacidades del Estado para que allí se generen los grandes procesos de conocimiento y transformación.
Aunque resaltó que el camino de formación es largo, Arreaza afirmó: «Nosotros podemos estar dando los primeros pasos para una transformación total del sistema educativo venezolano y podemos estar dando los primeros pasos para que el conocimiento blinde el proyecto comunal estratégico».
«Por eso, mis queridos compañeros, compañeras, esta ruta de comunalización de la educación, esa comunidad de conocimiento que se va a complementar con la autoformación, con la plataforma virtual, si nosotros logramos que todas estas partes encajen vamos a generar no solo conocimientos, sino que vamos a estar generando mujeres nuevas y hombres nuevos en el proceso de formación», concluyó el Rector.
Carabobo, 25 de marzo de 2026.- Este miércoles se instaló en la Universidad Nacional de las Comunas (Unacom) la mesa de trabajo para el inicio de la primera avanzada de formación de profesores especialistas de los Programas Nacionales de Formación (PNF).
Así lo informó la vicerrectora de Formación e Investigación Comunal de la casa de estudios, Eulalia Tabares, quien detalló que al momento la Unacom cuenta con 349 comunidades de conocimiento y 342 formadores comunales.
«En estos espacios, en el territorio nacional, está ese formador comunal elegido por su Comuna para acompañar y abrazar esa comunidad del conocimiento. Hoy estamos impulsando, además, el relacionamiento entre los profesores especialistas y los formadores comunales», exclamó Tabares.
Ratificó que la universidad tiene un espacio físico en Carabobo, pero la Unacom está en cada Circuito Comunal, está con las ciudadanas y ciudadanos, a fin de impulsar la formación en diferentes áreas.
Dijo que los profesores especialistas tienen que estar conectados con el campus y acompañar a los formadores comunales, quienes están prontos a comenzar la socialización del proceso de iniciación educativa.
El profesor Andrés Eloy Ruiz dio la bienvenida a los participantes y conversó sobre la función docente como apoyo a los proyectos integradores y las comunidades de conocimiento para la transformación comunal.
Expresó que el sistema educativo tradicional está «en agotamiento», y aseveró que la Unacom no está en un aula de cuatro paredes, sino en el terreno, va directo a la sociedad y se adapta a la realidad de cada Comuna.
Por otra parte, anunció que los estudiantes de la Unacom son quienes convocarán las evaluaciones de lo que han aprendido en clases.
De igual forma, la docente Dubravska Torcatty, explicó todo lo relacionado con Desalambrado (adecuación curricular). Al respecto indicó que los profesores especialistas son parte esencial para elevar la dignidad del Poder Popular.
Caracas, 24 de marzo de 2026.- “El mundo está en una disputa muy profunda de proyectos: entre el llamado proyecto de muerte —que es el que está construyendo el capitalismo con su modo de guerra sin fin, con su forma de apropiación del mundo— y, por el otro, el proyecto de vivir en comunidad y de construir solidaridades”.
Estas fueron las palabras de la socióloga ecuatoriana Irene León, expresadas durante su participación en el programa “En clave comunal”, que tuvo como tema el significado de la Comuna venezolana en este nuevo momento geopolítico.
Para la pensadora del Sur global, la experiencia venezolana visibiliza algo esencial: “Los seres humanos somos gregarios, no podemos vivir aislados los unos de los otros”, y la comuna permite materializar esa condición colectiva como horizonte de futuro.
En un contexto marcado por el retorno al neoliberalismo planteado por el proyecto capitalista, señaló que es “indispensable la capacidad de actuar en colectivo”, especialmente frente a la individualización extrema que “busca que perdamos la capacidad de hablar en conjunto, de expresar ideas de soberanía, de definir un territorio que puede ser el escenario de este proyecto colectivo, de pensar la cultura entre distintos, de compartir las ideas también”, afirmó.
León destacó que la propuesta comunal venezolana abre caminos de resistencia frente al proyecto neocolonial que hoy imponen las corporaciones globales. “La comuna abre la puerta a todas estas posibilidades de resistencia”, afirmó.
Subrayó que Venezuela no solo construye una alternativa para sí misma, sino que, desde su historia independentista, aporta una visión regional: “Una iniciativa internacionalizable para crear una visión comunitaria de futuro”.
Gran disputa por el proyecto mundial
Sobre el modo de interconectividad geopolítica que sostiene al sistema-mundo actual, Irene León, directora de la Fundación de Estudios, Acción y Participación Social (Fedaeps) en Ecuador, indicó que actualmente “hay un puñado de empresas, corporaciones, megacorporaciones, fondos de inversión enormes como el de BlackRock” que han adquirido un poder desproporcionado.
La socióloga explicó que estas grandes entidades llegan a ser consideradas “el quinto poder, incluso el tercer poder en algunos casos entre los países”, pese a no tener la naturaleza ni la legitimidad de un Estado.
Para León, esta concentración corporativa coloca a la geopolítica “en el corazón de una gran disputa por el proyecto mundial”, donde se debate si el futuro será definido por proyectos colectivos de los pueblos o por intereses privados que avanzan sobre la economía global y el poder multilateral.
En ese escenario, la pensadora advirtió que “la existencia misma de los países está en un gran desafío de continuidad”, pues el capitalismo corporativo impulsa un modelo donde no figuran la preservación del planeta ni el bien común.
Frente a ello, destacó que “felizmente sí hay un escenario en el que se está manifestando esta capacidad de presentar otras ideas, entre ellas la propuesta del socialismo bolivariano en Venezuela, que se opone a la lógica individualista y exitista del capital”.
De acuerdo con Irene León, esta alternativa se construye desde las sociedades mismas, como “una capacidad histórica de salir adelante colectivamente y hacerlo desde el Sur geopolítico; es decir: en articulación con África, con Asia, con Eurasia; buscando que el futuro sea uno para la humanidad, desde la humanidad, y pensando en una interrelación entre seres humanos y el planeta como un todo”.
Desafíos ante las nuevas estrategias de dominación imperial
Al abordar los desafíos que enfrentan los pueblos frente a las nuevas formas de dominación imperial, Irene León advirtió que “son muchísimos los desafíos”, pues los actuales proyectos de guerra están articulados a una fase del capitalismo dominada por “actores privados articulados en el sector corporativo”, especialmente aquellos vinculados a Estados Unidos.
Según explicó, estas corporaciones buscan ejercer un poder aún mayor, no solo sobre la vida en el planeta, sino incluso más allá, puesto que quieren extender todos sus tentáculos hacia toda la vida humana del planeta e incluso cósmica.
“Para lograrlo, han planteado un reordenamiento de todo: de las relaciones humanas, de la geografía, de los modos de hacer economía, de los modos de producir y reproducir la vida. En ese escenario, la guerra y el armamentismo son indispensables para desdibujar los países y reorganizar el mundo en función de los recursos”, enunció.
León expuso que esta lógica bélica también opera como estrategia de supervivencia del capital, impulsada por “uno de los grandes poderes del mundo, el complejo industrial, militar y digital”, que visualiza su futuro económico en una “guerra sin fin”.
“Son empresas con corporaciones que tienen su negocio en la producción de drones, inteligencia artificial, armamento y aeronáutica para la guerra, y para eso necesitan generar conflictos indefinidamente y caos en todos los niveles. En ese marco entra un nuevo tipo de agresión: la guerra cognitiva. La guerra cognitiva está articulada a este proyecto de ‘reordenamiento’, y para lo cual necesitan caos no solamente en los comportamientos individuales, sino en los comportamientos colectivos”, dijo.
Irene León explicó que esta es “una guerra dirigida a modificar los comportamientos y los pensamientos” para adaptar a las poblaciones al proyecto del capital internacional. Manifestó que, aunque antes parecía ciencia ficción, hoy cuenta con marcos conceptuales e instituciones formales —“como la OTAN, por ejemplo”—.
“Ya estamos en el marco de una incursión de esta forma de guerra en el mundo, entre cuyos efectos hemos visto, por ejemplo, la agresión que sucedió en enero en Venezuela, como un escenario ya reconocido como un colapso de guerra cognitiva”, argumentó.
La ecuatoriana detalló que este tipo de guerra opera principalmente a través de la digitalización y de sistemas de control que buscan “inhibir la capacidad de los seres humanos de tener un desarrollo cognitivo”, especialmente mediante elementos de la cultura de realidad virtual que afectan a la niñez y la juventud.
León describió que esta guerra tiene muchos niveles: unos pueden ser asociados a los medios digitales y de comunicación, “otros están asociados a las cuestiones ideológicas, políticas y de conciencia, y otros que ya directamente están asociados a crear condiciones para crear inestabilidad en los países”.
Profundizó que a través de procesos informativos se busca “llevar a las colectividades a organizar sus comportamientos en función de los fines explícitos del capital —de un disciplinamiento, de un ordenamiento de los pueblos— y de actuar con poca autonomía de pensamiento, con poco criterio propio; y otros niveles que son dirigidos a crear, a través de las sensaciones y de los hábitos, tensiones, sentimientos, y provocar emociones de polarización en los pueblos, esperando —como dicen los textos de sus creadores— que estos pueblos lleguen a confrontarse internamente entre ellas y lleguen a enemistarse de tal modo que se autodestruyan entre ellas. Es decir: que el enemigo no necesite crear un campo de batalla en el que se confronten directamente, explícitamente y abiertamente las posiciones, sino que las polarizaciones se vayan desarrollando al punto en que implosionen”.
En relación con ello, Irene León insistió en la necesidad de “armar muchos campos de defensa cognitiva” en todos los espacios: en el hogar, en las escuelas, en la comunidad. Destacó que uno de los elementos clave es la creación de pensamiento propio y crítico, una capacidad que “en Venezuela está muy viva” dentro del proyecto socialista comunal, pero que en muchas sociedades ha sido inhibida.
Ecuador: destrucción institucional y retorno del capital corporativo
Al reflexionar sobre las implicaciones de los gobiernos de extrema derecha en Ecuador, Irene León, integrante de la Red de Intelectuales, Artistas y Movimientos Sociales en Defensa de la Humanidad (REDH), manifestó que existen muchísimas lecciones, pues el país ha atravesado un proceso “tan destructivo y en un plazo tan corto” que aún requiere un análisis profundo para encontrar salidas.
Recordó que, tras un período de transformaciones con políticas redistributivas, economía orientada al bien común y el horizonte constitucional del buen vivir, Ecuador fue sometido a “un golpe blando, un golpe suave” que condujo a una transición indefinida. Ese proceso implicó “un desmontaje de la institucionalidad”, destruyendo el sistema estatal que garantizaba la vida en común sin ofrecer alternativas que organizaran la economía, la justicia o la reproducción de la vida en comunidad.
León explicó que esta destrucción abrió paso al retorno de intereses corporativos y a mecanismos de vigilancia sobre el pueblo, acompañados de campañas comunicacionales que convencieron a sectores de que “había que cambiarlo todo supuestamente para estar mejor”. El resultado, afirmó, es un país irreconocible: “Ecuador era el país más seguro de América Latina y ahora está considerado entre los más violentos del mundo”.
Sostiene que en Ecuador el retroceso ha sido tan profundo que incluso un país históricamente reconocido como petrolero —miembro de la OPEP y con una economía sostenida en ese recurso— “hoy prácticamente ha dejado de hablar de su propio petróleo”. Explicó que este sector, antes gestionado con criterios de soberanía nacional, ha vuelto a quedar en manos de corporaciones, anulando la capacidad del Estado de administrarlo en función del bien común.
En conversa con la periodista venezolana, Nerliny Carucí, la socióloga ecuatoriana describió este proceso como un “caos inducido” que permitió la entrada indiscriminada de capitales, incluyendo “capitales ilícitos”, mientras desaparecían cooperativas y pequeñas iniciativas económicas.
A pesar de este retroceso, la socióloga ecuatoriana subrayó que “felizmente el pueblo tiene memoria”, y que la visión de la Revolución Ciudadana sigue presente, al punto de que este movimiento continúa siendo la principal fuerza política del país.
“Ecuador vive un proceso destructivo, pero siempre con la esperanza de reconstrucción: con la Constitución y sus principios de vida colectiva, aún es posible volver a construir el país en adelante”, afirmó.
La comuna como horizonte de futuro
Desde su experiencia en Ecuador, Irene León destacó que uno de los aprendizajes más importantes para Venezuela es reconocer que “la comuna, la visión del Estado comunal, es el acumulado más significativo que ha logrado Venezuela en estos años del proceso de la Revolución Bolivariana”.
Consideró que se trata de un proyecto político y civilizatorio que reúne propuestas capaces de sostener la vida no solo en lo local, sino también de proyectar alternativas para la región y la humanidad. En sus palabras, la comuna constituye “un proyecto histórico” que permite imaginar y construir un futuro común.
León advirtió que parte de lo ocurrido en Ecuador con la arremetida de la extrema derecha buscó precisamente “que perdamos el horizonte de futuro y perdamos esa perspectiva de comunidad”. Por ello, reiteró que la experiencia venezolana debe valorar y profundizar su camino comunal, pues representa “un proyecto increíble, histórico, que plantea desafíos no solo para Venezuela, sino para la región y el mundo”.
La comuna como antídoto frente al proyecto neocolonial estadounidense
Ante la pregunta sobre si las comunas y los consejos comunales interfieren con los intereses de Estados Unidos, Irene León fue categórica: “Absolutamente, están en las antípodas”.
Alegó que mientras el pueblo organizado pueda expresarse, sostener un proyecto propio y hablar de soberanía “en voz alta”, representará una capacidad de autodeterminación que Estados Unidos busca eliminar.
Para esta pensadora del Sur global, la comuna expresa una forma de soberanía que opera tanto en la gestión local como en la visión de país, convirtiéndose en “el mayor antídoto para la imposición capitalista que Estados Unidos quiere consumar en Venezuela y en toda América Latina y el Caribe”.
Irene León advirtió que el proyecto neocolonial estadounidense pretende “subsumirnos como parte del gran Estados Unidos”, incluso redefiniendo fronteras y zonas de influencia en la región. Frente a ello, afirmó que “el gran antídoto es el proyecto comunal”, pues constituye una forma de organización que impide la subordinación política, económica y cultural.
La comuna como proyecto de resistencia anticapitalista
Al referirse a la comuna como espacio de lucha antiimperialista y anticapitalista, Irene León recordó que en América Latina y en la relación Norte-Sur “estamos inmersos en un desafío a los poderes del capital”.
Sostuvo que estos poderes buscan organizar la vida desde un sentido estrictamente individual. Al respecto, la comuna propone un camino distinto: “Un proyecto alternativo que es resistencia en sí mismo”.
Para la socióloga, el proyecto comunal constituye “la antítesis del proyecto imperialista que plantea el hemisferio total unificado”, donde todos los países quedarían subordinados a la dirección estadounidense y a sus corporaciones, algo que calificó como “muy peligroso para todos nuestros pueblos”. En contraste, sostuvo, la comuna sostiene una forma de organización colectiva que desafía esa lógica de dominación.
La escuela como espacio estratégico para la vida comunal
Sobre el papel de la escuela en el contexto de la comuna, la pensadora ecuatoriana Irene León destacó que este espacio constituye “el punto de encuentro desde la primera niñez, el punto de encuentro de los pueblos, de la gente hasta la vida adulta”, donde se desarrolla un proceso formativo históricamente vinculado a la vida en comunidad.
Aunque reconoció que “la escuela capitalista no siempre ha respondido a esa idea”, subrayó que la propuesta educativa asociada a la comuna implica aprender a vivir con otros, construir conocimiento colectivamente, compartir aprendizajes y generar experiencias transformadoras.
Para León, los procesos educativos están “ineludiblemente vinculados a esta creación de una nueva vida a través de la vida comunal”, pero también a cualquier iniciativa de cambio profundo.
Recordó que la educación y el conocimiento son hoy “uno de los principales escenarios de disputa, no solo de la ideología y de la vida política, sino de todo. Se dice que estamos en la sociedad del conocimiento, y todo eso empieza por la escuela desde su más pequeña instancia”.
Reflexión final
En su mensaje final al pueblo venezolano, Irene León subrayó que en este momento histórico resulta imprescindible “pensar en la libertad del presidente Nicolás Maduro y de la diputada Cilia Flores”.
Afirmó que lo ocurrido forma parte de “una de las experiencias mundiales más duras que hemos tenido que vivir en la región”, vinculada a las nuevas formas de guerra cognitiva. Declaró que el operativo para secuestrar al presidente se basó en el uso de deepfakes, “mentiras profundas” generadas mediante inteligencia artificial para manipular percepciones y convencer a la población de falsedades.
León destacó que esta campaña alcanzó una escala sin precedentes: “Se estima que una persona necesitaría 158 años para absorber todo ese material” difundido en apenas una semana. Por ello, insistió en que en toda América Latina —y especialmente en Venezuela— es necesario mantenerse atentos y atentas ante estas formas de agresión que buscan desestabilizar países enteros.
Caracas, 8 de marzo de 2026.- Participar en la Consulta Popular Nacional de este 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, es elegir el derecho a la vida. Así lo afirmó este domingo el rector de la Universidad Nacional de las Comunas (Unacom), Jorge Arreaza.
Desde la Unidad Educativa Bolivariana Amalia Pellín, centro electoral piloto de la Comuna Socialista Simón Bolívar, en la parroquia 23 de Enero, Caracas, el Rector enfatizó que en los momentos más difíciles de la nación, «lo primero que hizo la presidenta encargada Delcy Rodríguez fue ponerle fecha a la Consulta Popular Nacional».
Arreaza refirió que el Poder Popular ejerce la «verdadera democracia» a través de estas elecciones, de las cuales ya se han realizado cuatro. La de este 8 de marzo es la primera de 2026.
Reiteró que en la consulta, los comuneros y las comuneras, y todos los venezolanos, están llamados a votar por uno de los siete proyectos elaborados por la propia comunidad de acuerdo con su Agenda Concreta de Acción. Cada proyecto está destinado a fortalecer las transformaciones de la comunidad con el apoyo financiero que otorga el Gobierno nacional a las Comunas y Circuitos Comunales, explicó Arreaza.
Igualmente, tras votar en la Base de Misiones Nelson Mandela, en el Colegio Ecológico Las Guacamayas, en Fuerte Tiuna, el Rector de la Unacom invitó a todo el pueblo a asistir a esta jornada. El proceso es rápido y seguro, aseveró.
Posteriormente, Arreaza realizó un recorrido por la escuela Ana Emilia Delon, el colegio Simón Rodríguez y por la Sala de Autogobierno de la Comuna Amalivaca, en Sarría, donde reiteró que Venezuela avanza en la consolidación del Poder Popular.
Miranda, 4 de marzo de 2026.- Este miércoles se realizó el Encuentro con Formadores Comunales del estado Miranda, en el Circuito Lino Clemente, municipio Sucre de la entidad.
La vicerrectora de Formación e Investigación Comunal de la Universidad de las Comunas (Unacom), Eulalia Tabares, detalló que los educadores en los Circuitos Comunales y Comunas tienen el objetivo de ser el guía de la unidad del conocimiento de su comunidad y mantener contacto directo con el docente de los Programas Nacionales de Formación a nivel estadal.
Tabares manifestó que a partir de estos encuentros, los formadores se acreditarán como profesores de educación popular, todo adaptado a la Agenda Concreta de Acción y el Mapa de Sueños de cada espacio comunal.
Guiar los proyectos de los estudiantes, con el Plan de la Patria y el Mapa de Soluciones, es otro de los objetivos de los formadores de la Unacom, aseveró Tabares. «Todo se suma al proyecto y a la estructura de la Comuna», sentenció la vicerrectora.
Las UPAC en las Comunas
De igual manera, el vicerrector de Economía Comunal de la Unacom, Hernán Vargas, insistió en la necesidad de que los formadores comunales se apoyen en los medios digitales para transferir conocimientos, además de los espacios de la universidad habilitados en las Comunas y Consejos Comunales.
«Aprovechemos las herramientas digitales, sin embargo, tener espacios para el encuentro es fundamental», agregó.
Sobre las Unidades Productivas de Aprendizaje Comunal (UPAC), Vargas enfatizó que los formadores, de manera presencial y permanente, deben aprovechar la transformación desde la Comuna hacia los niveles más altos de la sociedad. Eso permitirá fortalecer la Revolución Bolivariana y que termine de «morir» el sistema capitalista, aseveró la autoridad universitaria.
La Unacom rompió los paradigmas del sistema del capital. Esta universidad no tiene prueba interna y, aunque tiene sede principal en el estado Carabobo, las UPAC están en todo el territorio nacional.
Ahora bien, recordó que los formadores deben sincerar cuáles son las unidades y necesidades productivas de cada comunidad, y fomentar la discusión en cada una de las Comunas en Miranda. «La universidad no es la salvadora, es la Comuna», sentenció Vargas, al tiempo que indicó que a partir de este momento es identificar cómo hacer el reajuste de los Programas Nacionales de Formación.
Lo administrativo
Igualmente, Érika Contreras, integrante del equipo de la Secretaría de la Unacom, explicó que en la Unacom se ha diseñado un despacho Control del Estudio que funciona en la sede principal y en los territorios.
Detalló que el sistema de ingreso a la Unacom nace desde la captación de los formadores y las postulaciones, en asambleas comunales, de los estudiantes, de acuerdo con las necesidades de cada comunidad.
La formadora y coordinadora de la Unacom en el estado Miranda, Euyulos Kia Jaspe, instó a todos los formadores comunales a aprovechar cada encuentro, ya que este estado es uno con la mayor cantidad de unidades del conocimiento.
Jaspe instó a trabajar por la transformación y defensa de la Comuna, del Poder Popular. «Miranda no es cualquier cosa y gracias a la universidad tenemos enlaces para poder llegar a todas las Comunas», destacó.
Caracas, 27 de enero de 2026.- “La humanidad no ha tomado plena conciencia de la manera en que la inteligencia artificial ha penetrado al interior de nuestros hogares”. Así lo afirmó la filósofa mexicana Katya Colmenares en la edición del martes 27 de enero del programa “En clave comunal”, dedicado a analizar los retos de la comunicación revolucionaria frente a los nuevos métodos de colonización moderna.
La maestra descolonial explicó que esta tecnología construye “un capitalismo a medida”, capaz de convertir a cada persona en un consumidor perfecto al mostrarle un mercado ajustado a sus gustos e intereses.
“La inteligencia artificial ha automatizado el manejo de la información hasta un punto que nos obliga a repensar el cruce de datos como nunca antes lo habíamos hecho”, dijo.
Colmenares explicó que, si en el pasado las guerras se definían por el poder destructivo de cada contrincante, hoy existen armas que no requieren explosivos: “Es un arma de guerra también el poder simplemente apagar el suiche del adversario”. Señaló que mediante algoritmos es posible manipular información digital, intervenir radares o destruir sistemas completos, configurando un escenario bélico radicalmente distinto al conocido.
Frente a este panorama, Colmenares sostuvo que los pueblos deben “reinventarse y ponerse a la altura de los problemas a los cuales estamos expuestos hoy en día”.
Fortalecer la relación comunitaria
Para Katya Colmenares, uno de los desafíos centrales ante este “capitalismo a la medida” es fortalecer la relación comunitaria, una relación que —subrayó— solo puede construirse de manera presencial. Aunque las redes sociales digitales ofrecen la apariencia de “estar todos juntos”, advirtió que entre las personas “hay algoritmos” que median permanentemente las interacciones. Dijo que esa mediación altera la percepción de comunidad y condiciona la forma en que se establecen los vínculos humanos.
Insistió en que no se puede perder de vista que el Internet utilizado actualmente es “un Internet imperial”. Por ello, cualquier intento de resistencia no puede basarse en plataformas que no pertenecen a los pueblos ni están bajo su control, pues eso abre la puerta a malentendidos, desinformación y manipulación. “Hay alguien más que decide qué se comunica y qué no se comunica y cómo se comunica”, afirmó.
La filósofa sostuvo que es indispensable avanzar en la creación de medios paralelos para comunicarnos. Además, llamó a llenar todos los espacios posibles con información propia, porque cada vacío será ocupado por “el algoritmo, el imperio, este capitalismo de vigilancia”. En el caso venezolano —advirtió— no existe el lujo de dejar espacios sin disputar.
Precisó que si esos espacios se descuidan, serán ocupados por la especulación y por los medios del imperio “para poner ahí su verdad”. Por ello, planteó la necesidad de construir medios con un sentido comunitario, donde la información circule “de arriba para abajo, de abajo para arriba, de izquierda a derecha”, declaró.
Claves del imperio
Katya Colmenares señaló que toda tecnología porta una cosmovisión, tal como lo ha planteado el sociólogo puertorriqueño Ramón Grosfoguel. “La tecnología tiene también su cosmovisión. No podemos escapar de ello”, afirmó.
En la conversa radial con la periodista venezolana Nerliny Carucí, la pensadora mexicana advirtió que las herramientas modernas que hoy se utilizan fueron diseñadas desde lógicas que enfatizan el individualismo. En ese marco, cada persona termina comunicándose según sus propios intereses, sin que exista un horizonte de bien común que articule la vida comunitaria.
Colmenares sostuvo que, lejos de garantizar un derecho a estar informados, los medios digitales actuales configuran una guerra ideológica, una “guerra cognitiva”, donde quienes poseen más presupuesto, capital o poder deciden qué se comunica y qué se silencia. Por ello, insistió en que los pueblos deben salirse de las claves del imperio, porque en ese terreno —donde el imperio tiene el dominio de lo digital— no es posible disputar nada en igualdad de condiciones.
Aunque reconoció la necesidad de “tomar las calles” y también “tomar las redes”, Colmenares dijo que el poder que hoy se ejerce mediante la inteligencia artificial es enorme.
Recuperar nuestro origen comunitario
A criterio de la mexicana Katya Colmenares, autora de los textos Hacia una ciencia de la lógica de la liberación y Hacia una comunidad de vida, dotar de sentido a una comunicación revolucionaria exige recordar algo elemental pero profundamente olvidado: “Somos comunidad en esencia”.
Explicó que esta verdad se ha desdibujado porque vivimos bajo un bombardeo permanente de mensajes propagandísticos que exacerban la identidad individual. “Nos olvidamos porque todo el tiempo estamos siendo bombardeados con la idea de que somos individuos”, afirmó.
En este contexto, indicó que se busca romper la relación que nos conecta con nuestros padres, abuelos, antepasados, con la patria y, en última instancia, con el principio mismo de la vida.
Colmenares recordó que “todos juntos formamos una misma vida”, una continuidad que se extiende desde hace 3500 millones de años. No obstante, subrayó que esta conciencia fue erosionada por un proceso histórico que intentó convencer a la humanidad de que no era naturaleza, sino algo separado de ella.
Alegó que, mientras los pueblos originarios se comprendieron como hijos de la tierra, parte de una comunidad de vida donde naturaleza, seres humanos y ancestros forman un mismo tejido de vida, la modernidad impuso una ruptura: “Convertirnos en ‘señores de la tierra’, propietarios y no pertenecientes a ella”.
De acuerdo con la filósofa descolonial, esta separación abrió una transformación profunda de la subjetividad humana. La subjetividad comunitaria que acompañó a los pueblos durante miles de años fue sustituida por una subjetividad social, centrada en el individuo. “La sociedad moderna nos ha convencido de que somos individuos”, señaló.
Esta lógica produce una estructura sujeto-objeto, donde las otras personas y la madre tierra son cosificadas. Indicó que el resultado es una realidad rota, en la que cada quien persigue su propio beneficio, estableciendo “una guerra de todos contra todos”.
Restablecer la relación con la madre tierra
Para Katya Colmenares, superar una comunicación que reduce todo a objeto exige restablecer la relación comunitaria desde la naturaleza no humana, entendida como madre y como sujeto.
Explicó que la madre tierra no puede ser vista como algo externo, sino como parte constitutiva de la propia existencia: “La naturaleza no es un objeto que está ahí delante de mí, sino que soy yo misma y estamos en una relación de reciprocidad, de codependencia”.
Dijo que, aunque la modernidad ha desprestigiado la palabra codependencia, sin esta relación —sin comer de la madre tierra, sin ser acogidos por ella— la existencia del ser humano no sería posible. “Esto implica reconocer que yo no me basto a mí misma, que necesito de otros, que entre todos podemos construir una mejor vida para todos: una vida buena, una vida de dignidad”, sostuvo.
La maestra descolonial señaló que otro elemento fundamental es recuperar la historia, porque es ella la que ofrece una perspectiva real de la realidad. Invitó a mirar a las personas más allá de las apariencias: “Si yo miro los ojos de la otra persona y pienso todo lo que hay detrás, es enorme”, dijo, refiriéndose a miles de años de evolución y transformación de la vida.
Sin embargo, la conciencia moderna —añadió— nos mantiene en la inconsciencia, viendo solo la superficie. “Es decir: solo vemos con los puros ojos. Vemos las apariencias y nos quedamos ahí. No vemos lo que hay detrás”, explicó.
Colmenares afirmó que, si pudiéramos ver lo que hay detrás de cada cosa, cambiaría nuestra relación con la vida y con los demás. Puso como ejemplo los diamantes exhibidos en los centros comerciales del imperio: “Si viéramos que están chorreando sangre de toda la explotación y la dominación, no quisiéramos adquirirlos. Pero todo eso está encubierto”, refirió.
En tal sentido, insistió en que la historia permite sopesar y dimensionar la realidad, y desde allí construir relaciones más cercanas a lo que debería ser la vida en común. Manifestó que, cuando esa perspectiva se recupera, “el otro se vuelve una persona digna, el otro se vuelve sagrado casi en sí mismo”.
Arte popular
Transformar la autoconciencia en una vanguardia estética capaz de conmover exige reconocer la tarea enorme que tienen los artistas; así lo aseveró la mexicana Katya Colmenares. Ellos —afirmó— poseen la capacidad de “hacer brillar la historia en lo que nos aparece delante”, de convertir un objeto moderno en algo que habla “desde el principio de los tiempos”.
Sin embargo, subrayó que esta potencia no reside en el arte moderno, sino en el arte popular, un arte que se vive y no se contempla.
Colmenares recordó que los pueblos originarios tejían sus historias, valores, mitos y ritos, integrando la comunidad en cada objeto cotidiano. “El plato en el que se come también te cuenta algo, que lo construyó alguien, que la comunidad ha comido en él. Es decir: todo el tiempo la comunidad está contenida en los objetos que se utilizan para vivir”, argumentó.
La filósofa advirtió que el arte moderno, encerrado en museos como objeto de contemplación, funciona como una “nostalgia de la comunidad” que no logra activarla. En cambio, el arte popular mantiene viva la experiencia compartida porque está integrado a la vida cotidiana. Por eso, reiteró que el desafío no es solo producir arte, sino vivir de manera estética. “El arte popular es un arte que se baila, que se vive, que se viste, que se come. Y eso es lo que tenemos que recuperar. Es decir: tenemos que recuperar la vida en comunidad”, exhortó.
La comuna es vida
Para culminar su participación en el programa «En clave comunal», la filósofa mexicana Katya Colmenares expresó que el modelo comunal de Venezuela debería ser replicado por toda la humanidad. “En estos momentos de crisis tan dura, el camino de ustedes es el camino. El camino de la inteligencia artificial es el camino a la destrucción de la humanidad y de la vida”, enfatizó.
A sus palabras añadió que la inteligencia artificial está al servicio de los grandes capitales, del enriquecimiento de unos pocos, no al servicio de la vida. “La única salida es construir comunidad. Aquel Golpe de Timón al que llamó Hugo Chávez —donde decía que había que dar un golpe de timón en la Revolución Bolivariana—, yo diría que es el mismo golpe de timón que hoy necesita la humanidad. Porque implica volver al carril, volver a la historia, volver al futuro, volver a la construcción de la utopía”, subrayó.
Katya Colmenares reiteró que, así como la comunidad es nuestra esencia, “también es nuestra utopía: la construcción de una comunidad lograda, plena, feliz, de fiesta comunitaria. Y esa fiesta comunitaria que se construye en revolución es la que debe ensanchar sus caminos y sus militantes. Ustedes son también la gran conciencia de esta humanidad. ¡Siempre acompañaremos a Venezuela!”, finalizó.
Caracas, 14 de enero de 2026.- “El ataque contra Venezuela ha dejado al descubierto una intención manifiesta, presente desde hace décadas: convertir al mundo, y en especial a los Sures globales, en una nueva hacienda colonial destinada a salvaguardar el dominio imperial de Estados Unidos y sus aliados”.
Estas fueron las palabras de la socióloga mexicana Karina Ochoa al referirse al violento e ilegal ataque perpetrado por Estados Unidos contra la soberanía de Venezuela, durante el cual fueron secuestrados el presidente Nicolás Maduro y la primera combatiente, Cilia Flores.
Para Karina Ochoa, lo ocurrido el 3 de enero solo puede comprenderse dentro de un proceso más amplio: el colapso del orden político internacional que durante décadas reguló las relaciones entre Estados. Según explicó, ese derrumbe no es accidental, sino una condición necesaria para que Estados Unidos pueda imponer su hegemonía en los nuevos escenarios neocoloniales.
En tal sentido, la maestra descolonial señaló que, desde hace años, existe un intento deliberado por desestructurar el orden global, mediante acciones que Venezuela ha experimentado de forma directa en las últimas décadas.
Afirmó que estas agresiones buscan preparar el terreno para un nuevo sistema de relaciones internacionales donde Estados Unidos actúe “no solo como capataz, sino como dueño de la hacienda al viejo estilo del oeste”, imponiendo sus prerrogativas económicas y militares por encima de cualquier Estado soberano y de cualquier pueblo con derecho al autogobierno.
Durante su participación en el programa “En clave comunal”, moderado por la periodista Nerliny Carucí, la socióloga advirtió que Estados Unidos “está haciendo uso del ejercicio de la violencia no solo como un instrumento punitivo, sino como un mecanismo sine qua non de la nueva dinámica geoglobal que posiciona, insisto, al mundo del Sur como el terreno apto para la neocolonización y sus intenciones son manifiestas”.
Dijo que estas intenciones, por un lado, buscan instaurar un orden basado en el vasallaje político y económico, mediante la creación de protectorados destinados a facilitar la apropiación de recursos energéticos estratégicos; por otro, formalizar la apropiación territorial mediante el aniquilamiento de poblaciones enteras a través del genocidio y de la guerra.
“Esto es grave. Creo que, como se ha dicho muchas veces, la defensa de Venezuela es la defensa de toda nuestra América frente a esta embestida imperial y colonial encabezada por Estados Unidos y sus aliados”, destacó.
Una hegemonía en declive
Según Karina Ochoa, la ofensiva reciente de Estados Unidos contra Venezuela debe leerse como parte de una reorganización geopolítica que evidencia un derrumbe inminente de su hegemonía. Retomó una idea del sociólogo puertorriqueño Ramón Grosfoguel, quien ha señalado que, “cuando el tigre está herido, arremete con más fuerza contra sus presas”, una metáfora que, a su juicio, describe con claridad el comportamiento del Gobierno estadounidense.
La mexicana explicó que la incursión militar ejecutada por Donald Trump contra el Estado venezolano forma parte de una estrategia orientada a sostener el dominio sobre el llamado hemisferio occidental; es decir: sobre nuestra América. Sin embargo, afirmó que esta maniobra no está produciendo los resultados esperados. Como ejemplo, mencionó la reunión entre Trump y ejecutivos petroleros, que dejó en evidencia que el mandatario no está logrando imponer plenamente sus objetivos.
La socióloga aseveró que el recrudecimiento de las amenazas contra Cuba es un intento de Trump por mantener un relato triunfalista tras la acción militar contra Venezuela. Recordó que la isla ha sido históricamente un símbolo de resistencia frente al imperialismo, y que la operación que derivó en el secuestro del presidente Nicolás Maduro y de la primera combatiente, Cilia Flores, no generó el caos que Washington anticipaba.
“Venezuela sigue manteniendo un gobierno sostenido bajo el proyecto bolivariano que inició Hugo Chávez, y es una nación que no se va a someter a los designios y a los mandatos de Estados Unidos”, afirmó.
Como tercer elemento, Ochoa señaló que tiene que ver con la crisis interna que atraviesa Estados Unidos. Recordó que las políticas contra migrantes —que no son nuevas— derivaron recientemente en el asesinato de Renee Nicole Good a manos de un agente del ICE, un hecho que ha provocado importantes movilizaciones dentro del propio país.
Apuntó que estas protestas evidencian que el gobierno de Trump no solo está violando normas internacionales, sino también las plataformas institucionales y legales domésticas de Estados Unidos, lo que lo coloca en un escenario político adverso.
Disputa por el orden mundial
En opinión de Karina Ochoa, las motivaciones más visibles detrás de la agresión estadounidense —como el control del petróleo y de las rutas marítimas para el transporte de energéticos— solo representan la superficie del problema. A su parecer, existe un telón de fondo histórico y estructural que solo puede comprenderse desde una lectura descolonial.
Explicó que, en el actual reordenamiento mundial, Estados Unidos ha quedado en desventaja frente a potencias emergentes como China y Rusia, países que han consolidado acuerdos comerciales y tecnológicos que les permiten sostener su propio poder económico.
Frente a este escenario adverso, Washington recurre a una estrategia que se inscribe en una larga historia de colonialismo, primero europeo y luego estadounidense, especialmente tras su reposicionamiento como potencia hegemónica después de la Segunda Guerra Mundial.
“Esta historia colonial ha sido una historia marcada y sellada en las memorias del poder, porque ha funcionado como garante del colonialismo y de todos los procesos de apropiación: no solo de los recursos naturales de los pueblos que fuimos colonizados, sino también de los territorios, de los cuerpos y de las vidas”, indicó la pensadora mexicana.
Afirmó que Estados Unidos sabe que esta vía es la única que le queda para intentar mantenerse como potencia, dado que es uno de los países más endeudados del mundo, ha perdido terreno en la economía global y no posee reservas petroleras suficientes para sostener una hegemonía prolongada.
En este contexto, Karina Ochoa insistió en que los pueblos deben asumir acciones, reflexiones y posicionamientos descoloniales, recordando que también poseen una larga memoria de liberación y resistencia.
La guerra cognitiva
En cuanto al rol de las redes sociales digitales y de las tecnologías contemporáneas como parte integral de la estrategia de la guerra imperial, Karina Ochoa señaló que estas están caracterizadas por la ausencia de ética, por el aniquilamiento y por la anulación. Precisó que Estados Unidos y sus aliados han ganado terreno en este ámbito no solo por el control que ejercen sobre medios y plataformas, sino porque han intentado construir verdades basadas en principios falaces.
La socióloga descolonial argumentó que estas tecnologías se han convertido en un instrumento central de la llamada “guerra cognitiva”, una estrategia que busca naturalizar narrativas supuestamente orientadas a la lucha contra el narcotráfico, pese a que —recordó— Estados Unidos ha cooperado históricamente con organizaciones del crimen organizado y desorganizado, integrándolas a sus propias lógicas de dominio territorial y político.
Ante a este panorama, la socióloga destacó la importancia del sentido crítico como herramienta para fisurar las narrativas impuestas. Recordó que, tras la incursión militar contra Venezuela, Donald Trump declaró, de manera acelerada, que ya había logrado la rendición y el control del país, afirmaciones que se desmoronaron con el paso de los días.
Ochoa señaló que la convocatoria de la Asamblea Nacional de Venezuela, la designación de Delcy Rodríguez como presidenta encargada y la postura firme del presidente Nicolás Maduro ante la corte estadounidense evidenciaron que las versiones difundidas carecían de sustento. “El Gobierno de Venezuela sigue en pie, no hay caos interno. La autoridad nacional sigue ejerciendo la gestión política de este Estado-Nación soberano”, reiteró.
Insistió en que apelar a la experiencia concreta y a la realidad vivida permite contrarrestar la desinformación que circula en las redes sociales digitales bajo la lógica de la guerra cognitiva. Subrayó, además, la necesidad de fortalecer el trabajo comunicacional comunitario, dialogando con la familia, los vecinos, las redes humanas más cercanas y las comunas para complementar información y construir análisis colectivos.
Mensajes de dignidad
De acuerdo con la socióloga mexicana Karina Ochoa, la breve aparición televisiva del presidente Nicolás Maduro durante su secuestro constituyó un gesto político de enorme relevancia. Aunque tuvo poco tiempo para hablar, afirmó que sus palabras apelaron directamente a la verdad.
Cuando Maduro expresó: “Yo soy un hombre decente. Yo soy el presidente constitucional de Venezuela, y me considero un preso de guerra”, Ochoa consideró que realizó “ubicaciones muy precisas”, desmontando la narrativa construida en el marco de la guerra cognitiva y reposicionando el debate en el terreno de lo real: el secuestro del jefe de Estado y la incursión militar ilegal ejecutada por Estados Unidos.
La pensadora descolonial destacó que las imágenes mostraron a un Maduro afectado físicamente, pero firme y sonriente, lo que calificó como un acto de dignificación. “No se vio a un hombre derrotado, sino a alguien seguro del respaldo de su pueblo. Yo creo que tanto Nicolás Maduro como Cilia Flores sabían que Venezuela no se arrodillaría y que, aun en condición de preso de guerra, debían mantener la confianza en la fuerza popular”, dijo.
Señaló que esta postura contribuyó a desquebrajar la narrativa que durante meses intentó instalar dudas sobre la legitimidad del proceso electoral venezolano y sobre la estabilidad del país. “Nicolás Maduro no se presentó como un detenido cabizbajo, sino como representante de una nación, respaldado por amplios sectores de la sociedad y consciente de los riesgos que ha implicado para Venezuela construir, durante el último cuarto de siglo, una vía alternativa en nuestra América frente a las lógicas imperiales y neocoloniales”, expresó.
A juicio de Karina Ochoa, Venezuela debe sentirse orgullosa de haber resistido una agresión que, en otros países —como Haití o diversas naciones del Medio Oriente— ha derivado en caos y desestabilización profunda. “Hoy eso no pasó en Venezuela y eso hay que tenerlo muy claro. Trump no ha logrado lo que pretendió y poco a poco se va evidenciando que no lo ha logrado”, afirmó.
Reconoció que persisten desafíos para el Gobierno venezolano y para el pueblo de la Revolución Bolivariana, e insistió en la necesidad de mantener la esperanza, la alerta y la movilización. También llamó a tender puentes con otros pueblos, movimientos y Gobiernos que hoy se manifiestan y están dispuestos a respaldar a Venezuela en este contexto de agresión.
La comuna como realidad
Para Karina Ochoa, el horizonte estratégico frente a la agresión imperial pasa necesariamente por la comuna, a la que definió como “el corazón de la apuesta que se ha construido en Venezuela”.
Señaló que esta propuesta —pensar al Estado como comuna y a la comuna como Estado— sigue en proceso de construcción y aún tiene mucho que aportar. “No es un camino sencillo porque implica crear algo nuevo en lugar de seguir rutas ya establecidas”, acentuó.
La socióloga descolonial recalcó que el desafío central es construir la comuna, retomando la tesis planteada por Hugo Chávez en el Golpe de Timón, una orientación que —dijo— “ha sido desarrollada tanto por el gobierno encabezado por el presidente Nicolás Maduro como por el esfuerzo sostenido de un pueblo que ha resistido embestidas económicas, políticas y, ahora, militares”.
Subrayó la importancia de volver a la raíz cuando la brújula colectiva parezca desviarse: regresar al origen, a los principios que dieron sentido e inspiración al proyecto bolivariano. Reafirmó que la comuna es sustento y principio; al estar en construcción, no ofrece “recetas de cocina”.
Karina Ochoa, una de las pensadoras más destacadas de los Sures globales, llamó a repensarse a la luz de esos principios y horizontes. Destacó el carácter visionario del comandante Chávez, cuyos discursos circulan hoy nuevamente como guía para el pueblo. “Son totalmente vigentes”, afirmó.
Por último, invitó a volver a esas directrices, “a escucharnos y a pensarnos desde la realidad de una comuna que ya no es solo horizonte, sino que ahora es una realidad”.
Miranda, 12 de enero de 2026.- Este lunes comenzaron las clases de la Universidad Nacional de las Comunas (Unacom) en la sede habilitada en la Comuna Hugo Chávez.59, ubicada en Petare, municipio Sucre del estado Miranda, específicamente en la Biblioteca José Félix Ribas.
El rector de la Unacom, Jorge Arreaza, comenzó la primera actividad académica abordando el contexto actual del país. Al respecto resaltó que los estudiantes son la universidad, es otra fórmula académica, explicó.
Sentenció que el presidente Nicolás Maduro y el comandante Hugo Chávez siempre insistieron que el conocimiento está en el pueblo. «Vamos a ser muy rigurosos, este es un método que, si lo descuidamos, se puede perder», manifestó.
«El camino de la Revolución es la Comuna. En este momento no podemos estar dudando. (…) No miremos a los lados, hay que radicalizar la Comuna. Con el conocimiento vamos a blindar a las comunidades», enfatizó el Rector, al tiempo que llamó a las comunas a producir alimentos y crear proyectos que permitan el desarrollo de la autogestión comunal.
«Hay que prepararnos para todos los escenarios, tenemos que seguir gobernando, no solo desde Miraflores, sino de nuestras asambleas», agregó Jorge Arreaza.
El Rector, en otro orden de ideas, propuso que los estudiantes de la Unacom se postulen para cursar el Diplomado de Bolívar, «para empaparnos de Patria y defender la Revolución».
En Venezuela manda la Revolución
Por su parte, Pedro Infante, primer vicepresidente de la Asamblea Nacional y secretario de Asuntos Parlamentarios del PSUV, destacó que volver a clases es «una gran victoria».
Infante resaltó que todas las Comunas deben ser la Unacom. «Hay que fortalecer todo el trabajo de las Comunas», aseveró, y reiteró que en Venezuela manda el pueblo, pese a quienes quieren generar desconfianza.
Por otra parte, sentenció que en Venezuela sigue gobernando la Revolución Bolivariana, las clases comenzaron con la presidenta encargada Delcy Rodríguez, eso es una gran victoria, dijo
Afirmó que también es una victoria que el presidente Nicolás Maduro siga siendo mandatario. En este sentido, recalcó que la primera tarea de todos es la unidad.
Igualmente, la formadora comunal Zulay Moreno dijo que el reinicio de clases permite que los estudiantes de la comunidad se reencuentren y sigan avanzando en el proceso de formación.
Destacó que en esta Comuna la Unacom imparte ocho Programas Nacionales de Formación (PNF), entre los que destaca mecánica, turismo y agroalimentaria y agroecología. «Nosotros tenemos tres principios claves: producir alimentos, producir ciencia y producir dignidad», agregó.
En el inicio del proceso académico de este nuevo año, los estudiantes de la Unacom, pertenecientes a la Comuna Hugo Chávez.59, vieron clase de agroecología, uno de los programas de formación de esta casa de estudios, adaptado a las necesidades específicas de esa comunidad.
Caracas, 10 de enero de 2026.- Durante una reunión telemática con vicerrectores, vicerrectoras, formadores, formadoras y equipos regionales de la Universidad Nacional de las Comunas (Unacom), el rector Jorge Arreaza informó que este lunes 12 de enero de 2026 se reanudarán las actividades formativas en todas las instancias de la institución.
Este llamado se articula con el anuncio de la presidenta encargada Delcy Rodríguez sobre el retorno a las actividades escolares en todo el país para la misma fecha, en medio del proceso de estabilización nacional tras los hechos del 3 de enero, cuando fueron secuestrados el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y la primera dama, Cilia Flores, por parte del Gobierno de Estados Unidos.
“Les pido, queridos compañeros y compañeras: sé que a veces suena extraño, pero debemos volver a la normalidad, a las clases. Empezamos las comunidades de conocimiento para la transformación comunal a partir del lunes».
En su intervención, el Rector advirtió que la agresión sufrida por el país el pasado 3 de enero podría repetirse, recordando que “¿ustedes creen que Donald Trump ya se cansó? No, no, no”. Ante ese escenario, instó a preparar a las Comunas para responder a lo esencial, especialmente en materia de producción de alimentos, siguiendo la orientación histórica de Kléber Ramírez.
Destacó la importancia de que cada área de estudio aporte soluciones concretas a las necesidades comunales. “Volquémonos a eso. Quien esté estudiando ingeniería eléctrica debe pensar, por ejemplo, en cómo garantizar la electricidad necesaria para mantener la cadena de frío y conservar los alimentos en la Comuna. Quien esté en veterinaria, agroalimentaria o agroecología, tiene una vinculación directa con este objetivo. Pensemos en un proyecto que articule todo esto: un proyecto integrador de la Comuna que podamos proponer desde la Unacom para asegurar la autogestión en lo más elemental, que es el alimento”, alentó.
El rector Jorge Arreaza insistió en que el país necesita señales claras de avance, control y estabilidad. “El lunes comienzan todas las universidades. Las instituciones de formato tradicional, de formación en sede, también arrancan ese día. Démosle confianza a nuestros estudiantes y transmitámosles la certeza de que avanzamos. Hablemos de la necesidad de ser autogestionarios, de contar con un proyecto que nos unifique en el territorio, de discutirlo con la Comuna y de ponernos al servicio de la Comuna en la ejecución de esos proyectos”, dijo.
Llamó a quitar cualquier obstáculo interno para avanzar: “Este no es momento para estar cargando con rémoras. Quiten las dudas. Barran las intrigas. Eliminen los rumores. Garanticen la unidad”. Manifestó que la unidad debe ser, desde ahora, “nuestro único camino y nuestro único destino”, en defensa de la paz y del futuro de las generaciones actuales y venideras.
Por último, Jorge Arreaza afirmó con certeza que “la Universidad Nacional de las Comunas va a ser una de las herramientas más poderosas para la construcción del Estado y de la sociedad comunal”.
Por su parte, la vicerrectora de Formación e Investigación Comunal, Eulalia Tabares, llamó a los formadores y formadoras a iniciar con determinación el ciclo académico del lunes 12 de enero: “Arranquemos con fuerza y con firmeza”. Explicó que la Unacom estará monitoreando todas las comunidades de conocimiento para acompañar su desarrollo, precisar los días de encuentro y atender inquietudes, al tiempo que avanzan en la identificación de saberes territoriales que puedan socializarse a escala nacional.
El vicerrector para la Economía Comunal, Hernán Vargas, resaltó el papel estratégico de la Unacom en la defensa integral del país. Afirmó que “esta universidad, más que nunca, tiene que asumir que debe ser un instrumento para generar las condiciones de vida que nos permitan disputar nuestra soberanía”. Además, subrayó que la Unacom debe contribuir a romper la desinformación y fortalecer la conciencia colectiva.
La vicerrectora para la Democracia y Sociedad Comunal, Kelly Pacheco, destacó desde el territorio la importancia de fortalecer la cohesión nacional: “Es el momento de la unidad, de la unidad de nuestro pueblo”. Explicó que actualmente se realiza un levantamiento de los conucos familiares y de la vocación productiva de cada comuna. Señaló que estos serán los proyectos en los que la Unacom deberá profundizar para consolidar su papel en la transformación comunal.
Caracas, 7 de enero de 2026.- El diputado a la Asamblea Nacional, Jorge Arreaza, destacó la necesidad de que las instituciones del Estado funcionen plenamente frente a la compleja situación que atraviesa la República, tras los hechos ocurridos el pasado 3 de enero, cuando fueron secuestrados el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y la primera dama, Cilia Flores, por parte del Gobierno de Estados Unidos.
Arreaza subrayó que, a menos de 24 horas de la instalación del Parlamento, se notificó al Poder Judicial (TSJ) sobre la activación de la Asamblea, enfatizando que “debe haber una corresponsabilidad más unitaria que nunca entre los poderes públicos”.
En este sentido, llamó a respaldar a la presidenta encargada Delcy Rodríguez “desde todas las instancias de la institucionalidad venezolana, mucha comunicación y, por supuesto, que los intereses de la República estén siempre por encima y que el poder nacional se exprese desde las instituciones y desde el pueblo en las bases”.
El diputado resaltó además el papel del pueblo venezolano, al que rindió homenaje por su nivel de conciencia y capacidad de respuesta ante la coyuntura. “Nuestro pueblo podemos rendirle homenaje, un pueblo con conciencia, un pueblo con un nivel de pulso de la situación impresionante que está volviendo a la normalidad, a sus actividades comerciales, económicas, de transporte, educativas, de trabajo, de empleo, pero conscientes y alertas de que solo protegiendo nuestra soberanía podremos nosotros garantizar la prosperidad y el futuro de nuestros hijos”, aseguró.
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