Caracas, 11 de junio de 2026.- Este jueves se llevó a cabo la reunión de los profesores de los Programas Nacionales de Formación (PNF) de la Universidad Nacional de las Comunas (Unacom).
La vicerrectora de Formación e Investigación Comunal de la casa de estudios, Eulalia Tabares, informó que el encuentro también reunió a los coordinadores las Unidades Territoriales Locales (UTL), a fin de abordar todo lo relacionado con el inicio del trayecto número uno de las dinámicas de los PNF por áreas.
Tabares aseveró que la reunión, igualmente, sirvió para revisar el manejo de la plataforma académica y la planificación de los encuentros que se van a tener con los estudiantes, así como el monitoreo de los contenidos en sus especialidades.
«Estamos desarrollando un trabajo en equipo. Además, parte de los objetivos que tenemos en la reunión, aparte de hacer la planificación académica horaria de los encuentros con estudiantes, es generar una articulación efectiva y cultivar una relación de trabajo entre los formadores y los profesores del PNF y las coordinadoras y los coordinadores de las UTL», destacó la Vicerrectora.
Caracas, 2 de junio de 2026.- “Las comunas son un laboratorio de conocimientos; siempre estamos en una formación continua y, a la vez, en disposición de compartir lo que cada uno de nosotros sabemos”. Así lo expresó Freddy Terán, integrante de la Comuna Cacique Yare, ubicada en el casco central de la parroquia San Antonio de Yare, en el municipio Simón Bolívar, estado Miranda.
Comentó que tanto la Comuna Cacique Yare ―integrada por 3000 familias― como las otras ocho comunas del municipio Simón Bolívar mantienen una dinámica permanente de aprendizaje colectivo. Destacó que la Universidad Nacional de las Comunas (Unacom) ha acompañado este proceso mediante los programas nacionales de formación (PNF) en Agroalimentaria, Veterinaria, Administración y Deporte, que se desarrollan dentro del propio territorio.
Durante su participación en el programa “En clave comunal”, Freddy Terán señaló también que el Instituto de Ingeniería ha brindado una formación estructurada en tres etapas, iniciando por la planificación. En esta fase aprendieron “las nociones básicas desde lo que es un problema hasta la posible solución”, lo que les permitió fortalecer su participación en las consultas nacionales que se realizan cada tres meses.
El comunero explicó que esta capacitación les ha permitido analizar cada uno de los puntos en los cuales fueron formados: “Las causas, los actores, las consecuencias, y avanzar más allá; porque no se trata solo de ejecutar un proyecto, sino de analizar realmente cuáles son los avances o los aspectos negativos de la ejecución del proyecto que proponemos en cada una de las asambleas comunitarias”.
Terán agregó que la segunda etapa formativa estuvo dedicada a la geomática, donde trabajaron con herramientas de georreferenciación, elaboración de mapas y análisis de capas territoriales. Indicó que este aprendizaje les permite construir un mapa global de la comuna para tomar decisiones informadas en áreas como servicios, asuntos comunitarios e incluso “la defensa nacional”, tema que calificó como relevante para la custodia del territorio.
La geomática como herramienta para comprender el territorio
Giovanny Daza, investigador del Centro de Geomática del Instituto de Ingeniería, expuso que la geomática es “la geografía clásica con todo el apoyo tecnológico de la informática”, lo que permite trabajar con mapas digitales y sistemas de ubicación espacial.
Dijo que todos los fenómenos de la vida tienen una localización geográfica y que, por ello, el objetivo del proceso formativo es “proveerles a las comunas todos los recursos de ubicación espacial”. Afirmó que este conocimiento permite a las comunidades manejar sus parcelas, conocer su terreno, identificar recursos y planificar con mayor precisión.
Añadió que la geomática además permite a las comunas identificar “sus nidos de agua, sus acuíferos, sus recursos, su CDI”, y construir una visión integral del territorio para la toma de decisiones.
El investigador manifestó que la geomática puede tener usos muy distintos de acuerdo con el enfoque desde el cual se aplique. Expresó que, en el ámbito privado, puede emplearse para “ubicar dónde hacer un banco”, lo que definió como geomática del capital. En contraste, afirmó que la geomática comunal se orienta a necesidades colectivas, como determinar “dónde podemos poner un CDI” o cómo garantizar que el agua llegue a todos los territorios.
Daza destacó que la geomática “no soluciona nada, pero ayuda a solucionar todo”, porque, aunque no repara directamente un desagüe o un deslizamiento, sí permite planificar las acciones necesarias para atenderlos. Detalló que su principal ventaja es que “todo es espacializable, todo está geográficamente ubicado”.
Intercambio de saberes y construcción conjunta del conocimiento
Francisco Durán, presidente del Instituto de Ingeniería para Investigación y Desarrollo Tecnológico, aseveró que la investigación que se desarrolla en este instituto está estrechamente vinculada con el trabajo comunal.
Argumentó que, en este proceso, los verdaderos investigadores no son solo los académicos, sino también los comuneros. Destacó que el intercambio de saberes entre ambas partes permite que los conocimientos institucionales y los conocimientos territoriales se complementen.
Durán señaló que el Instituto de Ingeniería no funciona como una “oferta capitalista”, sino como parte de una propuesta de Estado comunal donde el poder popular dirige los procesos. Dijo que lo primero fue invitar a los comuneros a conocer el instituto para reconocer si lo que allí se hace es útil para ellos. “No conocían el Instituto de Ingeniería y nosotros no conocíamos la Comuna Cacique Yare”, relató. En tal sentido, subrayó que el primer paso fue “ponerse en común”.
En conversa con la periodista Nerliny Carucí, el investigador explicó que los talleres iniciales se desarrollaron por la comunidad. “No era el instituto dando una clase, diciendo nosotros somos los ‘sabios’”, recalcó. En su lugar, organizaron diez mesas de trabajo mixtas, con comuneros e investigadores sentados juntos para intercambiar conocimientos y ordenar ideas.
Destacó que el aprendizaje no fue unidireccional: “Aprendemos de los comuneros, de los investigadores que están en el territorio todos los días”. En esta etapa, el tema central fue la planificación, pero no como una clase tradicional, sino como un “intercambio metodológico” entre teoría y práctica para mejorar la formulación de planes, proyectos y consultas.
Francisco Durán señaló que la investigación no terminó con los talleres en el Instituto. “Lo que hicimos, para poder elaborar ese plan, fue ir a las comunas. La primera sesión se realizó en el instituto, en forma de intercambio; pero el resto tuvo lugar allá, en el propio territorio: en una mata de mango, en una plaza, donde empezamos a ver todas las cosas que nosotros no sabemos y que ellos sí saben y conocen muchísimo más que nosotros. Eso nos permitió ir ordenando el trabajo. No es lo mismo presentar láminas o explicaciones desde afuera que intercambiar con el comunero en su propio territorio, donde se produce otro tipo de conocimiento que ya no pertenece ni al Instituto de Ingeniería ni a la comuna, sino a ambos como comunidad”, puntualizó.
Reconocimiento del conocimiento popular
Francisco Durán destacó que, para la formación en geomática dirigida a los comuneros y las comuneras, “no se requieren conocimientos previos, profesionales ni técnicos para poder hacer este curso”. Detalló que la investigación y la publicación elaboradas por el Instituto garantizan que cualquier persona de la comunidad pueda participar, pues el programa “está dirigido a toda la población estudiantil”.
Freddy Terán añadió que el acompañamiento de los investigadores en el territorio fortaleció el proceso de aprendizaje. Contó que esta cercanía permitió que “muchos de nosotros entendiéramos todas las pautas” y que incluso se generara una participación significativa de jóvenes dentro de la formación.
Giovanny Daza distinguió el aprendizaje mutuo que se produjo durante el proceso. Reconoció que los comuneros conocían el territorio “mil veces mejor que yo, que supuestamente era el experto”.
Articulación territorial
Freddy Terán expuso que el intercambio con el Instituto de Ingeniería ha fortalecido la capacidad de la Comuna Cacique Yare para organizar la ejecución de los proyectos aprobados en consulta popular.
Contó que, cuando una propuesta resulta ganadora, “llamamos a todos los involucrados y empezamos a hacer el trabajo con ellos”, lo que implica articularse con los voceros del área correspondiente.
Ilustró que, en proyectos como los tanques de almacenamiento de agua, “nuestros mejores aliados son los voceros de agua de cada una de las comunidades”, mientras que en la sustitución de cilindros de gas fueron los voceros de gas quienes identificaron beneficiarios y debilidades en el territorio.
El comunero añadió que esta formación también ha permitido fortalecer la relación con instituciones del Estado en distintos niveles. Describió que, en proyectos como la recuperación de canchas o módulos de salud, han contado con “el apoyo de los ingenieros y de los técnicos, tanto de la alcaldía como de la gobernación”, además del acompañamiento del Consejo Federal de Gobierno, que realiza visitas periódicas para evaluar los avances.
Afirmó que esta “autoformación y este acompañamiento” han mejorado la ejecución de cada consulta y que en cada ciclo incorporan aprendizajes nuevos para el manejo de los proyectos y de los recursos asignados.
Potenciación digital de la planificación comunal
El investigador Giovanny Daza señaló que las herramientas de planificación que ya utilizan las comunas —como la cartografía comunitaria, los mapas de soluciones y de sueños, y las agendas concretas de acción— “mantienen su esencia, solamente que van a tener más potencia” con la geomática.
Declaró que esta tecnología permite digitalizar esos insumos y convertirlos en mapas consultables en pantalla, lo que facilita su uso práctico. Dio como ejemplo la gestión de tanques de agua o cilindros de gas: con un mapa digital de parcelas, “en cualquier momento puedes consultar quiénes tienen tanque y quiénes no”, lo que agiliza la toma de decisiones.
Francisco Durán, especialista en ciencias políticas, complementó esta idea al explicar que una cartografía social convertida en digital “se potencia porque puedes incluir muchísimas otras cosas que no estaban en el papel”, incorporando capas distintas según cada territorio.
Acentuó que esta herramienta no solo sirve para elaborar agendas concretas de acción, sino también para “planificar lo que yo llamaría el poder, un instrumento de la gestión popular del propio poder”, orientado al autogobierno.
Durán afirmó que la planificación comunal debe entenderse como un instrumento para administrar el poder. Señaló que no se trata de la planificación tradicional, donde “una gente escribe unas cosas, tiene un documento, y esa es la santa palabra”, sino de un proceso donde “todos planifican, los que están a favor, pero también los que están en contra”.
Resaltó que el caso del agua evidencia las tensiones entre necesidades territoriales y estructuras político-administrativas. Recordó que “si alguien tiene dificultades de agua es el Tuy”, pese a que buena parte del abastecimiento de Miranda proviene de esa zona. Explicó que la división político-territorial del Estado limita la integración necesaria para resolver el problema.
Manifestó que, aunque “la cartografía y la geomática no permiten solucionar el problema del agua”, sí facilitan diagnosticarlo con precisión desde el territorio. El también docente señaló que los diagnósticos locales permiten identificar problemas y soluciones que no se observan desde una mirada estatal centralizada. Alegó que, con herramientas como la geomática, es posible reconocer redes de acueductos, ríos, hidrografía y rutas de abastecimiento; lo que abre la posibilidad de que varias comunas “puedan ponerse de acuerdo y hacer fases, proyectos conjuntos”.
Aprendizajes territoriales frente a la inteligencia artificial
Referente a inteligencia artificial, Giovanny Daza, comunero del Consejo Comunal Jacinto Convit, ubicado en los Valles del Tuy, estado Miranda, manifestó que esta tiene “su parte buena y su parte mala”. Explicó que su principal ventaja es acelerar tareas repetitivas, lo que representa un apoyo importante.
No obstante, advirtió que cuando se trata de “planificación, de establecer caminos críticos, eso ya es muy delicado”, por lo que prefiere no apoyarse en la IA para decisiones estratégicas.
Francisco Durán coincidió en que la inteligencia artificial tiene limitaciones en el ámbito comunal. Afirmó que “la inteligencia artificial no tiene mucho que ofrecer” frente a la dinámica del poder popular, porque tiende a generalizar y “toda comuna y todo espacio comunal es distinto”.
Durán relató que muchos aprendizajes esenciales del proceso comunal no pueden ser captados por una inteligencia artificial. Recordó una visita a un establecimiento de salud gestionado por la comuna, donde comprendió de primera mano cómo se organizan servicios como odontología o pediatría. “Eso es un aprendizaje que no va a aparecer en ninguna inteligencia artificial, porque se trata de experiencias genuinas del territorio”, afirmó.
Durán enfatizó que la inteligencia artificial debe ser tratada con ética y con claridad sobre sus límites.
La transformación no depende de la técnica, sino del poder popular
Francisco Durán, presidente del Instituto de Ingeniería, enfatizó que la transformación profunda de los procesos no proviene ni de la técnica ni de la planificación en sí mismas, sino de “la conciencia colectiva de los comuneros y las comuneras”.
Advirtió que ni un curso ni la geomática pueden “resolver la vida” o “garantizar” soluciones por sí solos, incluso si permiten digitalizar información. Subrayó que el cambio real depende de fortalecer “una conciencia del Poder Popular”, la construcción del Estado comunal y un “espíritu comunal para construir el Poder Popular en ese nivel comunal”.
El sentido colectivo como principio de la vida comunal
Freddy Terán afirmó que vivir en comunidad parte de una convicción profunda de cada persona: “debe salir de cada uno de nosotros el concepto colectivo, más que una individualidad”. Expresó que lo que afecta a un vecino termina afectando al resto.
“Vivir en comunidad creo que es un sueño que queremos todos”, así lo dijo el comunero, aunque reconoció que aún falta más comunicación, entusiasmo y mayor identificación con el proyecto comunal.
Describió la visión de una comunidad con servicios públicos adecuados, espacios productivos y capacidad para generar sus propios alimentos y bienes esenciales: “Que podamos decir: mi comunidad produce los alimentos propios que consumimos”.
Bienestar integral
Sobre la disputa que puede existir entre el campo y la ciudad, el investigador y comunero Giovanny Daza afirmó que esta se explica por una noción reducida del concepto bienestar. Manifestó que “nos hemos vuelto una sociedad muy ‘materialista’ y consideramos que bienestar es bienestar económico”, cuando en realidad debería asumirse como un “bienestar integral”.
Delineó que “el bienestar integral es en lo que debemos enfocarnos”; es decir: en relaciones distintas a las impuestas por el capitalismo, basadas en el respeto por la madre tierra y el amor por el otro como fundamentos para recuperar la vida comunitaria.
Francisco Durán expresó que la división entre lo rural y lo urbano “es un producto del capitalismo”, así como la ciudad misma y los valores individualistas que promueve. Expuso que estas dinámicas dificultan la vida comunitaria porque “el capitalismo promueve los valores individualistas”.
Por último, el investigador y docente añadió que la transformación requiere comprender que “todos estamos en la misma tierra, en la misma comunidad”. Afirmó que esta lógica implica “elevar un nivel de conciencia para garantizar que todos los que están al lado de nosotros son parte integrante de cada uno de nosotros”.
Carabobo, 3 de junio de 2026.- Con el firme objetivo de consolidar las bases del Poder Popular, la Universidad Nacional de las Comunas (Unacom) dio inicio al curso «Horizonte Comunal», una iniciativa formativa orientada a potenciar el liderazgo de la juventud en el desarrollo y construcción del Estado Comunal.
La vicerrectora para la Democracia y Sociedad Comunal, Kelly Pacheco, destacó la alta receptividad de la actividad y la gran energía del grupo participante, integrado principalmente por jóvenes entre 17 y 28 años de edad.
»Existe una alta potencialidad con este grupo de jóvenes. Es una juventud con muchas ganas, con mucho interés por conocer todo lo que corresponde a la Comuna, fortalecer las vocerías y emprender proyectos productivos», afirmó Pacheco.
El proceso formativo, que se desarrollará activamente en la universidad, está a cargo de la Escuela de Fortalecimiento del Poder Popular a través de su Comité Técnico Pedagógico.
Pacheco explicó que la metodología de trabajo está diseñada para adaptarse a las realidades específicas de cada territorio.
Actualmente, el programa cuenta con la participación de jóvenes provenientes de 16 Comunas del punto y círculo de la Unacom, así como de municipios cercanos, quienes se encuentran organizados en cinco comités de trabajo.
El curso «Horizonte Comunal» tendrá una duración de una semana y contempla una agenda integral de formación política y técnica.
Como cierre de esta jornada formativa se tiene previsto la realización de un talller de muralismo donde los participantes podrán plasmar de forma artística y comunitaria los conocimientos adquiridos.
La Vicerrectora concluyó manifestando el entusiasmo de la institución por el arranque de este ciclo: «Estamos muy motivados por la formación política y por la construcción del nuevo Estado acomunal junto a nuestra juventud».
Caracas, 26 de mayo de 2026.- “Conocer nuestra historia es clave para no ser transculturizados. Nosotros estamos en una constante resistencia contra la transculturización y debemos afirmar lo nuestro, lo venezolano, desde nuestra comunidad, desde nuestro territorio”. Así lo manifestó Abdrey Gutiérrez, integrante del Circuito Comunal Naguanagua Oeste, parroquia Naguanagua, municipio Naguanagua, estado Carabobo.
El comunero relató que la vida en este circuito comunal está profundamente vinculada a su historia y geografía. Refirió que el territorio comunal colinda con el Cerro El Café, un pulmón vegetal, donde antiguamente hizo vida el cacique Inagoanagoa, de cuyo nombre procede Naguanagua, que significa “tierra de muchas aguas”.
Afirmó que este arraigo histórico es la base para construir una comuna con identidad propia y vocación ecológica. “Somos ecologistas y, partiendo de allí, se organizó y se llevó la propuesta de un centro de recolección comunitario, con la iniciativa de nuestros hermanos del Partido Verde”, señaló en el programa “En clave comunal”, moderado por la periodista Nerliny Carucí.
Gutiérrez narró que el proyecto se construyó desde la participación directa: “Nos fuimos casa a casa, a hablar con la gente, a conversar”. El equipo realizó un censo comunitario para conocer la percepción sobre el reciclaje y los residuos.
Dijo que la encuesta reveló que “una familia de cuatro a cinco personas genera entre 15 a 20 kilos de plástico al mes”, cifra que, multiplicada por las 4557 familias del territorio, deriva en una significativa cantidad de residuos.
Abdrey Gutiérrez, responsable del Comité Ecosocialista del integrante del Circuito Comunal Naguanagua Oeste, comentó que, en los debates comunitarios, “hemos caído en conciencia” sobre el origen de la basura y los patrones de consumo que la generan. Aunque reconoció que “tenemos un modo de vida consumista a veces incontrolable”.
Aseveró que esta reflexión permitió comprender que el problema no es solo qué hacer con los residuos sólidos, sino por qué se generan, especialmente tratándose de esa cantidad de plásticos que terminan impactando negativamente los ecosistemas del planeta.
El carabobeño explicó que, para enfrentar esta situación, la comunidad decidió aprovechar la articulación del Plan Chuquisaca, impulsado por el Ministerio del Ecosocialismo, que promueve la siembra de limones. “Entonces nos preguntamos: ¿cómo contrarrestar esa demanda de plástico que se está generando en las comunidades? Y allí surgió el tema de lo ancestral. Cuando hablamos de lo ancestral, podemos referirnos a un papelón con limón, que a cualquiera le encanta: el papelón refresca y es una alternativa saludable frente al tan dañino refresco que produce la agroindustria”, ilustró.
Recuperar lo ancestral
Abdrey Gutiérrez, quien también es vocero de Ecosocialismo del Consejo Comunal Valle Verde, subrayó que uno de los debates centrales en el circuito comunal es la transculturización, un proceso que —según dijo— afecta los modos de consumo y la relación con el territorio vivo.
Expuso que varios jóvenes del circuito participaron en una formación de gestión comunitaria facilitada por la Escuela de Pedagogía de la Juventud, lo que permitió fortalecer la reflexión colectiva.
Gutiérrez agregó que esta expresión también se manifiesta en la recuperación de la medicina ancestral. Recordó que durante la pandemia de covid-19 las personas recurrían a “un guarapito de malojillo con naranja” para aliviar síntomas como la fiebre alta.
Informó que, en el circuito comunal, se tomó la iniciativa de crear un vivero de medicina ancestral para cultivar plantas como malojillo, jengibre y yuquilla. Destacó que estas especies “tienen un tremendo impacto y una tremenda ayuda para los organismos”, y que el propósito es recuperar los saberes ancestrales.
Soberanía alimentaria
Abdrey Gutiérrez, estudiante de Ingeniería Agroalimentaria en la Universidad Popular del Ambiente Fruto Vivas (UPAFV), señaló que uno de los proyectos para el próximo semestre es identificar qué rubro es de esta zona y garantizar la producción local.
“Como dije anteriormente, en el Cerro El Café hay algunas áreas que podemos recuperar para garantizar la seguridad alimentaria. Desde aquí, desde nuestra comunidad, creemos en lo agroecológico; creemos que una buena alimentación empieza desde lo comunal”, disertó. Recordó que la guerra económica de 2017 hizo a la Comuna venezolana reencontrarse con prácticas agroecológicas que hoy buscan fortalecer.
El líder comunitario resaltó que en la zona existen experiencias como la siembra de yuca, cuyos productos se comparten entre los consejos comunales. Acentuó que la comunidad cuenta con 3026 adultos mayores, de los cuales “menos del 20 % tiene problemas de mala alimentación”, gracias a prácticas alimentarias sanas y a acuerdos solidarios con comerciantes locales de legumbres y hortalizas. Recalcó que estos convenios permiten apoyar a los abuelos y garantizar su acceso a alimentos frescos.
Juventud y las mujeres
El vocero comunal Abdrey Gutiérrez contó que el principal “gancho” que atrajo a los jóvenes hacia la consulta comunal fue el contacto directo con el territorio. Apuntó que viven en una zona privilegiada, con diversidad de árboles madereros y frutales, y mucha fauna silvestre”, donde el senderismo es una práctica frecuente.
“En la próxima consulta —que es el 12 de julio— ya nos estamos preparando para eso. Queremos que este circuito comunal se convierta en comuna y que los jóvenes participen. ¿Y qué llamó a los jóvenes? El ecoturismo, el turismo consciente, el senderismo, el poder conocer su territorio. Entonces, empezar a recorrer por senderismo estas zonas, estas bellezas que tenemos en este municipio, llamó la atención de los jóvenes”, dijo.
Relató que, a partir de ese interés, comenzaron a conversar sobre el tema comunal y sobre la necesidad de que la juventud asumiera su papel protagónico en el proceso comunitario. Hoy, afirmó, muchos de ellos están incorporados a programas como Soy Nieto del vértice Vamos a Crecer de la Gran Misión Venezuela Joven, que atiende a los adultos mayores del circuito.
Abdrey Gutiérrez informó que en el circuito comunal viven 1656 jóvenes entre 12 y 18 años, de los cuales 42 participan activamente en la vida comunal. Expresó que, aunque la cifra pueda parecer pequeña, destacó que estos jóvenes “están activamente todos los días: llegan con ideas nuevas”, lo que enriquece el debate y la toma de decisiones en la Sala de Autogobierno. Subrayó que el rol de los adultos es acompañar y orientar.
El comunero carabobeño también resaltó la relevancia de la participación femenina en el proceso organizativo, que ronda el 80 % frente al 20 %, que es masculina. Manifestó que esta presencia, sumada al empuje de la juventud, constituye la base política y operativa del territorio. “La mujer y la juventud son los pilares fundamentales de todo este proceso”, recalcó.
Comunicación comunitaria y espacios de encuentro
Abdrey Gutiérrez declaró que la comunicación dentro del circuito comunal se gestiona principalmente a través de la “radio bemba”, que definió como la manera más efectiva de difundir lo que se está haciendo en el territorio.
Comentó que una vez por semana replican la información y los avances del trabajo comunal, aprovechando espacios de alta concurrencia como el campo deportivo que une a las once comunidades del circuito. Allí, dijo, “nos vamos a ver los jueguitos y empezamos a conversar”, generando debates espontáneos con vecinos que muchas veces desconocen las iniciativas del circuito comunal.
El líder comunal destacó que estos intercambios permiten involucrar a personas que no participan regularmente en las estructuras organizativas, pero que encuentran en estos espacios deportivos un entorno para conversar y enterarse de los proyectos en acción. Reiteró que la participación juvenil es clave en estos diálogos, pues los jóvenes “participan en esos temas” y ayudan a dinamizar la conversación comunitaria.
La madre tierra como sujeto de vida
Sobre el sentido de la madre tierra para el Circuito Comunal Naguanagua Oeste, Gutiérrez afirmó que la visión del circuito es convertirse en una comuna ecológica. Argumentó que esta orientación responde tanto a la realidad del territorio como a la necesidad de enfrentar “un monstruo que es el capital”, lo que implica “producir un nuevo ser humano con conciencia ecológica”. Acentuó que la madre tierra es el único hogar que tenemos, la madre que nos alimenta.
Gutiérrez agregó que este valor debe sembrarse desde la infancia. “Creemos en que podamos sembrar ese valor desde los más jóvenes, desde los más pequeños, desde los colegios”. Aseveró que la radio bemba también es una herramienta clave para “crear la autoconciencia y afirmar lo nuestro”, lo que refuerza la idea de que la comunicación popular es parte fundamental del proceso de educación ecocomunitaria.
Caracas, 19 de mayo de 2026.- “Tenemos que desnudar ese mito de que la ciencia moderna es la única forma de hacer ciencia; reconocer que también existen otras formas de conocimientos, como los de la señora que vive en comunidad, que posee saberes ancestrales, que conoce cada planta y sus usos, saberes de medicina tradicional”. Estas fueron las palabras de Luis Hernández, secretario del Comité Científico del Circuito Comunal Simón Bolívar en la parroquia Altagracia de Caracas.
Hernández explicó que uno de los principales desafíos es “destrabar y quitarle esa tilde elitesca a lo que es la ciencia”, para que deje de percibirse como un ámbito exclusivo de laboratorios, batas blancas y aulas académicas. Ello significa avanzar en otro concepto de ciencia.
El joven comunero afirmó que las comunidades deben comprender que “no tienen que ser espectadoras de la ciencia”, pues también producen conocimiento desde la experiencia territorial. Para él, el reto es lograr que ambas corrientes —la académica y la popular— se encuentren para fortalecer la gestión comunal.
Luis Hernández señaló que este 2026 se conformó el Consejo Científico del Circuito Comunal Simón Bolívar. Relató que ya existían inquietudes previas sobre la necesidad de articular ciencia y comunidad, pero que luego de los hechos del 3 de enero, se apresuró la urgencia de consolidar esta estructura.
Hernández explicó que por esta razón han mantenido un intenso intercambio con la Universidad Experimental de la Gran Caracas (Unexca), cuya misión es identificar necesidades y viabilizar soluciones. Señaló que el Comité Científico funciona como un “pivote de encuentro” entre profesionales, instituciones y habitantes del territorio, y que actualmente se encuentran en una “espiral de reclutar, de motivar” a más participantes.
Este comité inició su labor con “una convocatoria abierta a toda la comunidad”, acompañada de un esfuerzo pedagógico para explicar “hacia dónde y qué busca el Comité Científico”, dado que se trata de una instancia novedosa.
Hernández reconoció que en el circuito comunal aún existen vacíos, especialmente en la construcción de vocerías de los consejos comunales, por lo que los encuentros semanales —realizados los miércoles de 5 a 7 de la noche— buscan servir como “puente de encuentro” para fortalecer la participación.
Destacó que la convocatoria no se limita a las vocerías de los consejos comunales, sino que incluye “a todas las fuerzas que hacen vida en el territorio” y a instituciones comprometidas con la gestión comunal.
El líder juvenil mencionó la participación de jefes de comunidad, jefes de calle, movimientos sociales y diversas instituciones como el Seguro Social, el Centro de Especialidades Médicas Horacio Almeida, el Instituto de Previsión y Asistencia Social para el personal del Ministerio de Educación y otras que “se han incorporado en varias oportunidades a nuestras sesiones”.
Durante su participación en el programa radial «En clave comunal», puntualizó que el objetivo es identificar “cómo podemos entre todos mejorar o corregir algunas debilidades”, dando seguimiento temático a cada encuentro.
El vocero comunal refirió que las reuniones se realizan en el auditorio Santiago Magariño de la Unexca y en el Ministerio de Educación, que “han dispuesto todos sus espacios desde el día uno” para apoyar el trabajo del Comité Científico.
Añadió que, en el marco de las Siete Transformaciones (7T), el método de trabajo ha evolucionado y hoy confluyen once instituciones educativas: siete escuelas, tres liceos y una universidad.
Desafíos del Circuito Comunal Simón Bolívar
Luis Hernández explicó que uno de los principales retos del Circuito Comunal Simón Bolívar —instancia que integra once comunidades y cinco mil familias— es construir una metodología común, “porque la misma palabra comuna y comunidad que tanto escuchamos tiene un concepto muy simple, que es reencontrarnos en los aspectos comunes, en donde podemos nosotros fortalecernos”.
Afirmó que las diferencias y debilidades deben asumirse como oportunidades para convertirlas “en fortalezas, en potencialidades”, y que el objetivo es que “todos se sientan incluidos dentro de lo que es el Comité Científico”.
El secretario del Comité Científico indicó que esta instancia puede convertirse en un “pivote para que exista una representación de confiabilidad y éxito dentro del modelo de gestión comunal”. Para ello, el primer desafío es la búsqueda de información, pues reconoció que en muchas comunidades es un “talón de Aquiles”. Argumentó que a veces alguien posee datos relevantes, pero “no los quiere compartir porque no quiere que los procesos pasen por él”, lo que obstaculiza la organización. Por eso insistió en que el primer paso es garantizar “información confiable” que permita identificar las necesidades reales del territorio.
Hernández afirmó que, una vez identificadas las necesidades, deben generarse las formaciones necesarias. “Es decir: que todos, de alguna manera u otra, sientan que pueden potenciarse, porque, más allá de asumir responsabilidades y ser ese protagónico, es construir herramientas en colectivo para que esas personas puedan hacerlo. Pues si no, estamos entregándole como una responsabilidad a alguien que va a fracasar porque no tiene las herramientas suficientes”, dijo.
Cartografía comunal y ecología de saberes
Luis Hernández, ingeniero mecánico egresado de la Universidad Central de Venezuela (UCV), explicó que uno de los principales retos en la construcción del mapa georreferenciado de la comuna ha sido “sincerar lo que es el número de familias, el número de comunidades, las capacidades humanas y territoriales”, tarea en la que diversas instituciones han intentado avanzar.
Reconoció el esfuerzo impulsado por la Vicepresidencia Social-Territorial, quien “ha dispuesto a todo un grupo de personas y profesionales” para fortalecer y retomar el camino de las Siete Transformaciones (7T), herramienta jurídica incorporada al Plan de la Patria.
El secretario del Comité Científico del Circuito Comunal Simón Bolívar comentó que la Unexca se incorporará al proceso a través de la cátedra de Trabajo Social, con el objetivo de “instrumentalizar esos indicadores que serían de nuestro interés”. Explicó que el Comité Científico no solo trabaja desde la coyuntura inmediata, sino que busca “regresar a un ejercicio de planificación” para reducir los riesgos de la improvisación. Acentuó que, en la medida en que se planifique mejor, “el éxito de la gestión comunitaria va a ser superior”.
El joven comunero detalló que, con apoyo de los estudiantes de Trabajo Social, se realizará un levantamiento de información que permita anticipar escenarios futuros. Como ejemplo, mencionó la importancia de tomar conciencia de la necesidad del ahorro energético y de cuál es la situación del planeta en el que vivimos.
Luis Hernández expuso que uno de los proyectos más recientes del Comité Científico es su vinculación con el Instituto de Ingeniería, con el cual iniciaron un programa de formación orientado a comprender “cómo es la conceptualización internacional de lo que es el manejo de los residuos”.
Apuntó que Caracas enfrenta un problema estructural en esta materia, que la Alcaldía de Caracas y el Gobierno del Distrito Capital intentan abordar mediante regulaciones de horarios y mejoras en la recolección, con el fin de “disminuir o mitigar las enfermedades” asociadas a la disposición inadecuada de los residuos.
“Nos vinculamos al Instituto de Ingeniería con esta formación para aprovechar lo que sería una iniciativa de descomponer o clasificar los distintos residuos por categoría para convertirlos en un factor económico. Y, en este caso, poder, por ejemplo, con todos los residuos orgánicos, que en su mayoría entendemos que están alrededor del 70 % o 60 %, pudiéramos convertir en compostaje [reciclaje de materia orgánica]”, manifestó.
Hernández destacó que esta iniciativa constituye una primera fase dentro de un enfoque más amplio, orientado a “convertir esta debilidad en una fortaleza” y transformar la gestión de residuos en una fuente de economía comunal. Subrayó que el objetivo es que la comuna pueda “subordinar” estos procesos a sus propias necesidades y avanzar hacia un modelo autosustentable.
El líder comunitario reconoció que urge un cambio en las maneras en las que se dispone de la basura y en el repensar el origen de los residuos sólidos.
Dijo que la mayoría de las personas no sabe cuántos kilos de basura produce cada día, un dato que —según dijo— le llamó profundamente la atención durante las formaciones en el Instituto de Ingeniería. Precisó que estas formaciones permiten analizar los residuos “a nivel de su masa, a nivel orgánico” y también clasificar otros tipos de residuos para evaluar su posible reutilización.
Hernández subrayó que “el reto cada vez es mayor en el sentido de la responsabilidad”, pues nuestra relación con la basura tiene que ser el inicio de cambiar nuestra mirada del mundo y de cambiar nuestra forma de construcción de nuestro propio entorno.
El vocero comunal declaró que la primera estrategia para involucrar a las más de cinco mil familias del circuito comunal en este tema es trazar una línea de formación. “Yo creo que en la educación en el entorno nos encontramos todos y todas”, sentenció.
Destacó que la gestión de residuos también implica atender a las personas en situación de vulnerabilidad que suelen trabajar alrededor de la disposición de basura. “¿Qué pasa con estas personas? Bueno, mira: son personas que ya conocen el oficio, pero ¿qué hay que hacer? Dignificarlas, hacerlas parte del proyecto. Eso forma parte de la formación que recibimos allá, en el Instituto de Ingeniería. Nosotros, de manera empírica, hemos tratado de incluir a estos compañeros dentro de lo que planteaban los programas de gobierno: los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP), Negra Hipólita. Ahora se abre la posibilidad de incorporarlas a una empresa productiva vinculada al manejo de residuos, donde reciban uniformes, herramientas de protección y un ingreso”, enfatizó.
El joven caraqueño aseveró que esta propuesta permitiría “solucionar de manera integral la problemática de la disposición” de residuos. Subrayó que el reto es llevar los principios del proyecto comunal a acciones concretas en la vida cotidiana del territorio.
Luis Hernández reiteró que el Comité Científico está “muy comprometido en avanzar en el tema de la concienciación a través de la formación”, ya que su función es preparar a la comunidad de manera responsable.
Comentó que por ello mantienen una interacción constante con el Instituto Fundación de Ingeniería, donde ya culminó una primera cohorte que incluso contó con participantes de otros estados del país.
El líder comunal contó que la formación recibida permitió identificar múltiples indicadores vinculados a la futura creación de una Empresa de Producción Comunal. Subrayó que no se trata solo de observar el proceso como espectadores, sino de preguntarse: “¿Cómo me involucro yo, siendo una de esas cinco mil familias dentro de ese proceso y cómo me veo beneficiado en mi accionar?”. Entre los retos, mencionó la reducción de costos asociados a la recolección de residuos y la necesidad de comprender integralmente el sistema de gestión de residuos.
Hernández recalcó que la formación también permite reconocer prácticas de “ingeniería popular” que ya existen en el territorio, como métodos improvisados pero ingeniosos utilizados por trabajadores de la recolección.
“¿Cómo hacer para reforzar eso? No se trata solo de conocer esa faceta, sino de llegar, por ejemplo, a todo el encadenamiento: ¿cómo se comportan los rellenos sanitarios?, ¿cómo está ese sistema?, ¿qué inversiones debe hacer el Estado para que eso se mantenga?, ¿por qué?, ¿y hasta dónde va a parar lo que llega a ese relleno sanitario? Todo esto para que podamos ver cuáles son las consecuencias que generamos desde la familia: desde la producción de residuos hasta su disposición final”, enunció.
Consumo, cultura rentista y corresponsabilidad ambiental
Luis Alejandro Hernández, quien también es profesor de geopolítica y economía, señaló que el problema del consumo excesivo en Venezuela es producto del modelo capitalista, que se acentúa con la cultura rentista.
Manifestó que esta lógica ha generado permisividad en prácticas cotidianas, como la utilización indiscriminada de envases. “Resulta que algunos envases pueden reciclarse varias veces: van aumentando de grado y cambiando su uso. Pero llega un momento en que ese material ya no puede reciclarse más y, bueno, termina en el mar. Y ahí aparece una consecuencia que termina pagando nuestro ecosistema”, expuso.
El joven comunero advirtió que estas prácticas tienen efectos directos en la crisis climática global, un fenómeno que “se está dando” y frente al cual muchas personas no reconocen su corresponsabilidad. “En este tema tenemos ciertos niveles de corresponsabilidad y la idea es concienciar. Si queremos que la vida humana y no humana continúe en este planeta, todos debemos ser partícipes en construir un modelo nuevo”, reflexionó.
Compostaje y articulación con movimientos campesinos
Luis Hernández indicó que, aunque no pueden compararse con estados altamente productivos como Portuguesa, el Circuito Comunal Simón Bolívar puede asumir el reto de transformar los residuos orgánicos en compostaje, pero también comenzar a revertir “ese factor consumista” propio del estilo de vida moderno, además de reflexionar sobre las limitaciones que impone la propia configuración de la ciudad moderna.
El vocero comunal añadió que esta iniciativa permitiría vincularse con los movimientos campesinos para convertir el desecho orgánico en una “potencialidad” destinada al engorde o tratamiento de animales, así como a la “recomposición de los suelos” mediante el aprovechamiento del compostaje.
Hacia una comuna modelo y articulación con otros territorios
Luis Hernández, secretario del Comité Científico del Circuito Comunal Simón Bolívar en la parroquia Altagracia de Caracas, comentó que, desde la Vicepresidencia Social-Territorial, la orientación inicial ha sido fortalecer al máximo las capacidades del circuito comunal para elaborar “una especie de manual” que les permitiera convertirse en “la comuna modelo”.
Dijo que, aunque todavía no han alcanzado la formalidad de comuna, esperan que, una vez consolidado ese nivel, puedan establecer “interacciones mucho más reales desde el ámbito productivo, formativo y del accionar” con otras comunas del país.
Sobre las debilidades, especialmente en la participación y en la vocería, que tiene el circuito comunal, expresó que estas limitaciones no son exclusivas del territorio: “Hay una coyuntura nacional, internacional y económica que a veces empuja hacia eso”. Aun así, afirmó que el reto es “revertir” esa situación y lograr que la gente se identifique con cada parte de la comunidad y sus procesos.
Juventud comunera
El líder juvenil destacó que el Comité Científico cuenta con “muchos jóvenes profesionales muy entusiasmados”, a quienes han venido identificando y caracterizando a partir del trabajo comunitario.
Relató que la experiencia acumulada en espacios como el CLAP y las jefaturas de comunidad —especialmente durante el confinamiento por covid-19— permitió “acercarnos a nuestra comunidad, independientemente de su pertinencia política”.
Apuntó que en zonas urbanas como la del Circuito Comunal Simón Bolívar las necesidades son más amplias, y mencionó como ejemplo el tema de los ascensores, una demanda que, según dijo, fue una bandera pionera del circuito por su impacto en la vida de los adultos mayores.
Luis Hernández contó que muchos de estos procesos han sido impulsados por la juventud en articulación con la Universidad Experimental de la Gran Caracas (Unexca), institución que “recibe a todos una vez que se postulen a inscribirse”.
Señaló que existe un fenómeno creciente de jóvenes que buscan “estudiar, formarse, retomar el camino a los estudios”, y que este impulso académico fortalece la gestión comunal. “Ahí estamos encaminados y tomados de la mano para caminar ese aspecto”, expresó Hernández.
Carabobo, 14 de mayo de 2026.- Durante el desarrollo de una jornada de Formación de Formadores y Formadoras Comunales de la Universidad Nacional de las Comunas (Unacom), profesores y facilitadores compartieron reflexiones sobre el modelo educativo territorial que impulsa esta casa de estudios.
El profesor Andrés Eloy Ruiz, durante su exposición titulada “La universidad es la comuna, la comuna es la universidad. Filosofía de la Unacom”, destacó que este modelo formativo va más allá de la educación convencional y se fundamenta en el aprendizaje situado en el entorno.
Explicó que en la Unacom “nadie aprende solo, todos aprendemos en conjunto”, frase que retoma el principio robinsoniano del entreayudar y entreaprender como base de la formación comunal.
Ruiz señaló que esta perspectiva implica resignificar los procesos educativos y diferenciarse de la universidad tradicional. Reiteró que la Unacom concibe el aprendizaje como un proceso colectivo en el que las personas se relacionan con su entorno y se apoyan mutuamente para producir saberes.
El profesor y vicerrector para la Economía Comunal de la Unacom, Hernán Vargas, presentó la ponencia “Conocer para transformar: Mapas de conocimiento. Proyecto integrador”, en la que destacó que la producción de alimentos, ciencia y dignidad debe partir de las vocaciones reales de cada comunidad.
Puso como ejemplo que, en muchos territorios, una de las actividades centrales es la cría de cerdos, por lo que la universidad debe orientar su acompañamiento hacia el fortalecimiento de esa capacidad productiva.
Vargas advirtió que uno de los principales desafíos en esa área es la dependencia de insumos importados, tanto en el “paquete sanitario, del alimento y de la genética que utilizamos”. Subrayó que esta situación obliga a las comunidades a comprar insumos y animales cuyo origen no controlan.
En este sentido, sostuvo que producir ciencia desde la Unacom significa romper con esos niveles de dependencia mediante el estudio y la innovación comunitaria.
La profesora Myriam Anzola, en su presentación “Identificando herramientas para estimular el deseo de aprender y los aprendizajes (neurociencias)”, enfatizó la importancia de comprender las capacidades biológicas que permiten a los estudiantes universitarios aprender y crear conocimiento.
Indicó que el desafío de la educación universitaria es acompañar procesos formativos, para lo cual es necesario reconocer la dotación biológica del ser humano. “Nosotros, como facilitadores del aprendizaje, como formadores de personas creativas que van a producir conocimiento, necesitamos saber de qué dispone el cerebro para que la persona pueda no solamente entender, sino crear conocimiento”, dijo.
Anzola manifestó que el cerebro humano es un órgano excepcional, compuesto por estructuras especializadas que procesan la información proveniente del entorno que habitamos.
Carabobo, 14 de mayo de 2026.- Desde este miércoles y hasta el 17 de mayo se llevará a cabo una nueva jornada de Formación de Formadores y Formadoras Comunales de la Universidad Nacional de las Comunas (Unacom), en el estado Carabobo.
Eulalia Tabares, vicerrectora de Formación e Investigación Comunal, afirmó que este proceso es esencial para seguir fortaleciendo el nuevo modelo de educación universitaria en las Comunas y los Circuitos comunales.
Por otra parte, Hernán Vargas, vicerrector para la Economía Comunal, instó a los formadores y formadoras que inician este programa garanticen la articulación de fuerzas para promover la producción de alimentos en las Comunas, impulsar la ciencia para transformar la realidad y fortalecer la dignidad para sellar el proyecto socialista.
El coordinador del Campus, Nerio Vargas, señaló que los espacios de la universidad servirán para generar los conocimientos prácticos. «Pero no es una estructura tradicional, tenemos que, al entrar, ver desde otra mirada, ver cómo nos nutrimos para fortalecer los programas de formación y aprovechar el Campus».
Indicó que la Unacom cuenta con diversas infraestructuras para la formación productiva, cultivos, cría de cerdos, entre otras áreas.
Magaly Newton, secretaria general de la Unacom, detalló que en esta oportunidad están participando nueve estados. «Desde octubre el trabajo ha sido fuerte y agradezco el compromiso».
La Unacom es un espacio para construir país desde el territorio y para acompañar al pueblo, agregó.
La actividad educativa abordará diversas temáticas: Mapas de Conocimiento, iniciación universitaria, aprendizaje y acción en el modelo Unacom, la universidad es la Comuna, aulas virtuales, entre otras.
Caracas, 5 de mayo de 2026.- “La ofensiva del imperio estadounidense no es solo contra Venezuela, es contra toda América Latina. Lo vengo diciendo desde hace años: el imperio tiene una estrategia global de recolonizar América Latina”. Estas fueron algunas de las palabras del sociólogo puertorriqueño Ramón Grosfoguel en conversa con la periodista venezolana Nerliny Carucí, en la que debatieron sobre la realidad política de la Comuna venezolana en la encrucijada imperial.
Para este maestro descolonial, la escalada imperialista es muy “lógica” si se observan los acontecimientos mundiales.
Aseguró que Estados Unidos perdió mercados estratégicos en Asia durante la guerra comercial con China. “China le ha dado una paliza en Asia a Estados Unidos. Perdió la guerra comercial en África frente a China. Además, ha perdido las guerras militares en el Medio Oriente. Y las sigue perdiendo, porque en este momento está perdiendo la guerra con Irán”, ilustró.
En este sentido, afirmó que actualmente Estados Unidos no tiene capacidad para competir económicamente con potencias como Rusia y China, “porque ha estado los últimos 40 años botando dinero en guerras inútiles”. Añadió que muchas de las guerras de las últimas décadas en el mundo responden a “un interés sionista que logra hackear la política exterior estadounidense y la política militar”.
Recordó que Estados Unidos es el país más endeudado del mundo. “Mientras ellos botaban dinero en guerras inútiles, China, Rusia, el mismo Irán y otras potencias emergentes como Brasil estaban invirtiendo en nuevas tecnologías de producción”. Esa situación, señaló, obliga a Washington a recurrir al “juego sucio de las ‘sanciones’, de los golpes de Estado, de las guerras, de las amenazas”, lo que “tira el tablero del orden internacional al aire”.
Ante este panorama, reiteró que es “muy obvio que los Estados Unidos vuelven a América Latina” con una ofensiva contrarrevolucionaria a escala continental “para recuperar lo perdido”.
Desafíos de la comuna
En este contexto de reconfiguración del imperialismo, el pensador puertorriqueño exhortó a comprender que la contrarrevolución imperial “empezó desde hace rato a operar en el continente”. Recordó “el golpe de Estado a Castillo en Perú”, la caída del proyecto político de Rafael Correa bajo el gobierno de Lenín Moreno, “la caída de los Fernández, la emergencia de Milei, la emergencia de Katz”. Mencionó también “la caída del gobierno de transformación de Bolivia y, ahora, el ascenso de extrema derecha en Bolivia y Honduras”.
En ese escenario geopolítico, Grosfoguel consideró fundamental que la Comuna venezolana profundice el proceso de comunalización de la economía y del poder, porque constituye “la mejor defensa que tiene Venezuela ante cualquier agresión imperial y ante cualquier tipo de bloqueos económicos”.
Recalcó que el horizonte estratégico debe seguir siendo el planteado por Hugo Chávez: “Comuna o nada”; es decir: “la comunalización del Estado, la comunalización de todo como objetivo y horizonte estratégico”.
Dejó claro que es un proceso que no se hace de la noche a la mañana. “Sencillamente ir caminando en esa dirección, en ese horizonte. No perderlo de vista. No transformar el objetivo estratégico en consumir más o en volver otra vez a restaurar las formas capitalistas tradicionales de producción”, advirtió. Consideró que ese desvío conduciría nuevamente a desigualdades y a un horizonte desarrollista contrario al proyecto bolivariano.
El pensador del Sur global insistió en la necesidad de profundizar la revolución internamente. “Es la mejor defensa frente a la agresión imperialista, no solamente en términos económicos y políticos, sino también en términos militares”. Subrayó que Venezuela tiene que fortalecer su producción nacional para enfrentar cualquier fase de confrontación, dado que “el imperialismo se encuentra en decadencia” y busca recuperar el continente latinoamericano “porque es lo único que les queda”.
Ramón Grosfoguel manifestó que, si Estados Unidos pierde América Latina, perdería su estatus imperial. “Todo imperio necesita periferia para dominarla y explotarla. Entonces, si pierde el continente latinoamericano como periferia, a Estados Unidos no le queda prácticamente nada: implosionaría como imperio. Por esta razón, es que estamos viviendo momentos muy difíciles y violentos”, indicó.
Flexibilidad táctica y astucia estratégica
Ramón Grosfoguel, coautor del libro El imperialismo al desnudo. Modalidades de guerra y colonización en el tablero geopolítico del siglo XXI, explicó que la flexibilidad táctica es un recurso histórico de los movimientos revolucionarios en contextos de poder desigual.
Apuntó que se trata de momentos en los que “el poder desigual obliga a tener que dar un repliegue táctico frente al imperialismo”, y afirmó que esa es precisamente “la situación que vive Venezuela hoy”.
El pensador puertorriqueño subrayó que los procesos históricos no avanzan de manera lineal. Aseguró que “la historia no camina en líneas rectas”, sino que posee una “temporalidad en zigzag”, marcada por los obstáculos que el imperialismo coloca frente a las revoluciones.
Sostuvo que en ocasiones hay que dar dos pasos atrás para poder dar tres adelante, y que esos retrocesos tácticos permiten ganar tiempo. “Yo pongo el ejemplo siempre de Gaddafi. Gaddafi, lamentablemente, cuando recibió las amenazas imperialistas de invadir el país, de bloqueos, ‘sanciones’ y todo eso, la respuesta de él fue ceder petróleo. Le cedió pozos petroleros al imperialismo, a las compañías internacionales del imperialismo, tanto europeas como estadounidenses. ¿Qué pasó? Bueno, la historia ya nos da la respuesta. Lo mataron y destruyeron Libia. Eso demuestra que en el imperialismo no se puede confiar”, advirtió.
Asimismo, expuso la experiencia de la isla de Granada: “Había un gobierno revolucionario allí en el año 83, y una de las cosas que hicieron los Estados Unidos, precisamente para destruirlo —después de haber intentado acabar con ese gobierno de múltiples maneras y no lograrlo—, fue acudir a una estrategia que les funcionó. ¿Cuál fue esa estrategia? El rumor. La misma CIA (Agencia Central de Inteligencia) difundió el rumor de que un bando de la revolución granadina se había vendido a la CIA y al imperialismo, y que el otro bando también lo había hecho; había rumores contra ambos lados. Se empezaron a matar unos a otros con estas acusaciones y estos rumores, y eso permitió entonces al imperialismo invadir el país y destruir al gobierno revolucionario de Granada”.
Grosfoguel insistió en que, si se realizan acuerdos tácticos o concesiones momentáneas, estos deben hacerse “sin ingenuidad estratégica”. Aseveró que el imperialismo “pacta para ganar tiempo”, mientras que para los revolucionarios ganar tiempo significa “prepararnos mejor para las próximas batallas, organizarnos desde abajo más fuertemente, profundizar la revolución”. Enfatizó que es indispensable aprender de los errores del 3 de enero para estar “mejor preparados para las próximas batallas”.
En esta línea, para reforzar su punto, el puertorriqueño refirió el caso de “Lenin en el Tratado de Brest-Litovsk, en el que Rusia le cedió a Alemania, en 1918, una buena porción del territorio soviético con tal de ganar tiempo y evitar una invasión en ese momento. Está también el ejemplo de la Unión Soviética en los años treinta, cuando tuvo que pactar nuevamente con Alemania —esta vez la Alemania nazi— en el Pacto Ribbentrop-Mólotov, para ganar tiempo igualmente. El tratado entre Mao Zedong y Chiang Kai-shek —dos enemigos históricos que estaban en guerra civil—, mediante el cual Mao promovió, junto con la Fuerza Revolucionaria, una alianza con su enemigo histórico, el ‘lacayo’ y representante de los terratenientes chinos, Chiang Kai-shek y el Kuomintang, se vio determinado por la invasión japonesa: no puedes estar en guerra civil en el momento en que te invade un país imperialista; tienes que unirte. Está, además, el ejemplo de Fidel Castro en el ‘período especial’, en los años noventa, cuando invitó a inversiones extranjeras en la industria hotelera y en el turismo como parte de la estrategia para enfrentar la caída de la Unión Soviética. En ese contexto, la Unión Soviética dejó de comprar el azúcar —la principal industria de Cuba—, por lo que tuvieron que reorientar la estrategia económica: la industria azucarera colapsó y pasaron a las inversiones extranjeras como una manera de sobrevivir, en una especie de retirada táctica para poder avanzar mientras ganaban tiempo”.
También, citó el “por ahora” de Hugo Chávez como ejemplo de flexibilidad táctica con astucia estratégica. “Es decir: con astucia estratégica él dice ‘por ahora, no hemos logrado nuestros objetivos’ y llama a entregar las armas y a replegarse del movimiento insurreccional que organiza, y en ese momento se repliega, protege su fuerza, porque, si no, hubieran sido sometidos a una masacre. Sus fuerzas las protege, gana tiempo y Chávez regresa con el triunfo electoral del año 98. “Entonces, cuando yo digo flexibilidad táctica, es necesario hacer lo que se está haciendo hoy en Venezuela”, declaró Grosfoguel, y añadió: “Pero siempre velando que se haga con astucia estratégica, sin caer en la ‘flexibilidad táctica con ingenuidad estratégica’ en que cayó Gaddafi al pensar que, cediendo pozos petroleros, lo iban a dejar quieto”.
Comunas y soberanía en tiempos de amenaza imperial
Ramón Grosfoguel, investigador en temas como la filosofía de la liberación latinoamericana, la perspectiva de la colonialidad del poder y la comuna como una esperanza real de futuro y de paz, expresó que, en un escenario donde existen presiones externas y parciales entregas de soberanía, el papel de las comunas es decisivo.
La tarea central de la comuna es “profundizar la soberanía económica de Venezuela desde abajo, desde el plano popular, desde el pueblo, pero también la soberanía política y militar. Es decir: las comunas tienen que ser núcleos de preparación para futuras batallas. Las comunas tienen que ser como ese centro, no solamente el objetivo estratégico de la Revolución Bolivariana como utopía, comunalizar todo, sino también en este momento histórico las comunas son fundamentales para la defensa soberana y la seguridad de Venezuela. Yo creo que hay que confiar en el pueblo, que hay que fortalecer el poder comunal”.
Grosfoguel puntualizó que los bloqueos económicos suelen apuntar a los puertos y el comercio internacional de un país, por lo que la producción nacional es vital para resistir. “Si tú produces nacionalmente lo que te comes, vas a tener posibilidades de maniobrar como hizo Vietnam, como hicieron otros países que fueron intervenidos por el imperialismo. La resistencia se basó en el hecho de que tuvieran una economía comunal desde abajo. Y, además, la preparación de las milicias populares. Yo creo que eso no se puede subestimar, porque ahora mismo el imperio reconoce que Venezuela puede ser otro Vietnam”.
Advirtió que la defensa militar de un país no puede depender del espacio digital, “porque, si estás dependiendo de eso, ellos [el imperialismo], con las nuevas tecnologías, te paralizan eso en 10 minutos como hicieron el 3 de enero en Venezuela. Tienes que tener formas de defensa militar que no sean dependientes del espacio digital. Es decir: que sean formas autónomas, soberanas del pueblo. Fíjense cómo los iraníes encontraron su manera. Yo no estoy diciendo que se imite a Irán. Siempre hay que buscar las formas propias de cada pueblo y cada país, de resistencia y de defensa militar y soberana de su país”.
En este aspecto, el sociólogo insistió en buscar maneras de descolonizar la defensa militar, “para no ser dependientes ni de armas ni de espacios, como el digital, que son controlados por el imperialismo.
De cara al pueblo
Ante la pregunta vía telefónica de un comunero venezolano sobre cuál sería la fórmula o política que se debería aplicar en las comunas para avanzar en la construcción de territorios comunales unidos, Ramón Grosfoguel respondió que “tiene que haber una actitud en la subjetividad de los comuneros de solidaridad y de cooperativismo con otras comunas”.
Señaló que no se puede concebir la comuna desde una mentalidad capitalista de competitividad entre comunas. “Eso sería absurdo. Tiene que ser la colaboración y solidaridad entre comunas para fortalecerse”, acentuó.
El pensador descolonial consideró fundamental abordar el tema comunicacional desde un discurso propio. “Hay un discurso que es necesario y que hay que apoyarlo, que es el que hace la compañera presidenta encargada, Delcy Rodríguez, frente al imperio. Pero hay que hacer también comunicacionalmente un discurso propio, o sea, un discurso de cara al pueblo”, expuso.
Argumentó que cuando se le habla al imperio en esa flexibilidad táctica, en esos acuerdos tácticos, “se le habla con un contenido muy diferente a lo que sería la comunicación popular. Sí, flexibilidad táctica es necesaria. Los acuerdos que se han hecho son necesarios en este momento para la sobrevivencia de la Revolución Bolivariana. Pero flexibilidad táctica con astucias estratégicas, sin ingenuidad estratégica. ¡Ese es mi llamado! Siempre preparándose para las futuras batallas durante este tiempo que se gana con los pactos de la flexibilidad táctica”, dijo.
Mensaje final
Para finalizar, Ramón Grosfoguel afirmó que las comunas venezolanas poseen “un espacio de maniobra y de autonomía” que les permite organizarse y profundizar el proceso revolucionario en los planos político, militar y económico.
No obstante, indicó que esa autonomía “no es absoluta”, particularmente si no existe una preparación frente a la ofensiva imperialista que busca acabar con la Revolución Bolivariana. El investigador descolonial recalcó que el momento actual exige actuar con prudencia. “Hay que tener cautela en los pasos que se dan en este momento donde no tienes todas las de ganar, pero al mismo tiempo tienes
Carabobo, 9 de mayo de 2026.- La Universidad Nacional de las Comunas (Unacom), en su sede principal en Carabobo, dio inicio este viernes a la primera Jornada de Investigación Holística, un espacio hacia la salud natural y colectiva en Venezuela.
La vicerrectora para la Democracia y Sociedad de esta casa de estudios, Kelly Pacheco, aseveró que con esta actividad, que culmina el 9 de mayo, se está inaugurando no solamente una jornada académica, sino un encuentro para la descolonización de la salud.
Explicó que se trabajará en un pilar fundamental, que tiene que ver con la ciencia al servicio del pueblo, «acompañar el saber ancestral, reconstruir ese saber para el pueblo», agregó.
Aseveró: «Aquí en este encuentro estamos trabajando con el segundo pilar que tiene esta universidad: estar al servicio del pueblo. Yo soy una comunera, nosotros venimos de la calle y es desde ahí que tenemos que estar. Para nosotros la Comuna es lo verdaderamente importante».
Igualmente, detalló que el encuentro servirá para compartir diversas investgaciones, que van aportar elementos para la salud natural en Venezuela.
Los ejes temáticos de la primera Jornada de Investigación Holística de la Unacom son:
Fundamentos epistemológicos y coherencia ontológica.
Praxis terapéutica, fitoterapia y etnobotánica.
Bioética y formación del ser.
Salud colectiva y gestión comunal.
La Vicerrectora detalló que también se desarrollará un espacio de análisis técnico centrado en el impacto y los retos que plantea la nueva legislación de salud natural.
Además, reflexionó sobre la necesidad del autocuidado, un aspecto primordial para prevenir enfermedades. Así como tener espacios de investigación permanente que se pueda divulgar en las comunidades, y llamó a retomar el plan de salud comunal.
Una mirada distinta hacia la salud
La conferencia inaugural de la jornada estuvo a cargo de Shifu Ricardo Latouche, especialista de las artes ancestrales de la salud. Al iniciar su ponencia puntualizó que la medicina natural es transformadora y rompe con los parámetros del «sistema que nos oprime».
Latouche sentenció que «esta jornada honra nuestras artes ancestrales de dignidad sistémica». Agregó que el saber de los pueblos no es complementario, es fundamental.
Subrayó que hay una ciencia que surge de la conciencia, que nace en el territorio y que transforma el espíritu. «La medicina tradicional china es un arte oriental sanador», citó como ejemplo. Se trata de ver la salud natural como una herramienta para la transformación integral, «y debe ser emancipadora, creativa, creadora».
Este sábado continuarán las conferencias de esta primera Jornada de Investigación Holística desde la Universidad Nacional de las Comunas, donde se abordarán diversos puntos de la salud ancestral.
Carabobo, 30 de abril de 2026.- Bajo la filosofía de Kléber Ramírez y con el firme propósito de incentivar la participación popular, el debate de las ideas y el rescate de la lectura; fundamento primario para estimular la escritura, como método de aprendizaje, recreación y cultura, la Universidad Nacional de las Comunas (Unacom), impulsa la creación de las Bibliotecas para el Pensamiento Crítico Comunal (BPPCC), en cada Comuna del país.
Su orientación se basa en la instalación de las bibliotecas en aquellas Comunas donde estén funcionando las Comunidades de Conocimiento para la Transformación Comunal propuesta por la universidad, para que estudiantes, voceros, voceras de los Consejos Comunales y vecinos, vecinas de las Comunas, cuenten con un espacio para el análisis, debate y reflexión, del pensamiento y el entorno comunal.
El director de Documentación y Publicaciones Universitarias de la Unacom, Profesor Pablo Inojosa expresó, que las Bibliotecas para el Pensamiento Crítico Comunal deben visualizarse más allá de un espacio físico que sirva de repositorio de libros, sino que a través de estas se desarrollen diferentes actividades socioculturales, resaltando las tradiciones, costumbres, potencialidades artísticas, recreativas, en procura de afianzar y solidificar el acervo que identifica a las regiones con trascendencia territorial.
Igualmente, el profesor Inojosa explicó, que dentro de la programación de las actividades que realizarán las BPPCC, se encuentra la relacionada con la atención a los colegios, casas de abuelos, bases de misiones y la caracterización de los escritores, escritoras, cultores, cultoras, artistas, comunicadores, comunicadoras y músicos comunales.
La finalidad es dar a conocer al resto del país el potencial con el que cuentan las Comunas y de esta manera, crear una red de articulación de conocimientos entre las mismas.
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