Unacom impulsa creación de Bibliotecas Para el Pensamiento Crítico Comunal (BPPCC) en cada Comuna del país

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  • Unacom impulsa creación de Bibliotecas Para el Pensamiento Crítico Comunal (BPPCC) en cada Comuna del país

    Unacom impulsa creación de Bibliotecas Para el Pensamiento Crítico Comunal (BPPCC) en cada Comuna del país

    Carabobo, 30 de abril de 2026.- Bajo la filosofía de Kléber Ramírez y con el firme propósito de incentivar la participación popular, el debate de las ideas y el rescate de la lectura; fundamento primario para estimular la escritura, como método de aprendizaje, recreación y cultura, la Universidad Nacional de las Comunas (Unacom), impulsa la creación de las Bibliotecas para el Pensamiento Crítico Comunal (BPPCC), en cada Comuna del país.

    Su orientación se basa en la instalación de las bibliotecas en aquellas Comunas donde estén funcionando las Comunidades de Conocimiento para la Transformación Comunal propuesta por la universidad, para que estudiantes, voceros, voceras de los Consejos Comunales y vecinos, vecinas de las Comunas, cuenten con un espacio para el análisis, debate y reflexión, del pensamiento y el entorno comunal.

    El director de Documentación y Publicaciones Universitarias de la Unacom, Profesor Pablo Inojosa expresó, que las Bibliotecas para el Pensamiento Crítico Comunal deben visualizarse más allá de un espacio físico que sirva de repositorio de libros, sino que a través de estas se desarrollen diferentes actividades socioculturales, resaltando las tradiciones, costumbres, potencialidades artísticas, recreativas, en procura de afianzar y solidificar el acervo que identifica a las regiones con trascendencia territorial.

    Igualmente, el profesor Inojosa explicó, que dentro de la programación de las actividades que realizarán las BPPCC, se encuentra la relacionada con la atención a los colegios, casas de abuelos, bases de misiones y la caracterización de los escritores, escritoras, cultores, cultoras, artistas, comunicadores, comunicadoras y músicos comunales.

    La finalidad es dar a conocer al resto del país el potencial con el que cuentan las Comunas y de esta manera, crear una red de articulación de conocimientos entre las mismas.

  • “Currículo educativo de la Unacom expresa territorialidad y especificidad al modo de vida comunitario”

    “Currículo educativo de la Unacom expresa territorialidad y especificidad al modo de vida comunitario”

    Caracas, 21 de abril de 2026.- “La Universidad Nacional de las Comunas (Unacom) viene a plantear un método opuesto al modelo de educación universitaria tradicional. Mientras en las instituciones convencionales es todo de papel, en la Unacom es todo de vida”. Estas fueron las palabras de Andrés Eloy Ruiz, profesor universitario, al ser consultado por la periodista Nerliny Carucí sobre el significado de contar hoy con esta casa formativa.

    Explicó que la universidad convencional se ha construido sobre la ausencia de afectividad, mientras que el proyecto comunal reivindica la dimensión emocional, política y territorial del aprendizaje. Para Ruiz, la Unacom nace precisamente para corregir esa desconexión histórica.

    “La educación es un proceso profundamente afectivo. Al aprender la tecnología —eso que suelen llamar la técnica, el dominio de la técnica pedagógica— es necesario entender que la educación es, ante todo, un hecho político, como decía Freire. Frente a la pretendida neutralidad emocional, es necesario reconocer el valor de la familia, del entorno, de la comunidad, del barrio, de la calle y de las amistades”, expresó Andrés Eloy Ruiz, uno de los impulsores de la Universidad Bolivariana de Venezuela y de la Misión Sucre, durante su participación en el programa radial “En clave comunal”.

    Desde esa premisa, planteó que los procesos formativos deben recuperar la dimensión humana y territorial del aprendizaje, especialmente en un momento histórico marcado por crisis y disputas.

    Reconocimiento de saberes

    El profesor Andrés Eloy Ruiz expuso que la Misión Sucre representó la primera gran ola de democratización educativa, orientada a “ocupar el territorio” y llevar la universidad a los lugares donde antes no llegaba.

    Sin embargo, advirtió que “no es suficiente que tenga territorialidad la universidad, sino que es necesario que, además de la territorialidad, tenga especificidad en la universidad a un modo de vida”.

    La Unacom, por su parte, corresponde a una segunda etapa: “Adecuada a un método, a una realidad práctica cotidiana que permite el reconocimiento de saberes, tradiciones, haceres y conocimientos, tanto los formales e institucionalizados como los ancestrales: los que vienen de nuestras abuelas y nuestros abuelos, los que provienen de los pueblos originarios y los que la juventud produce sin necesidad de títulos”.

    Ruiz destacó que en las más de cinco mil comunas del país existen personas que, día a día, desarrollan soluciones, metodologías y formas de trabajo propias. “Cada día en cada comuna tenemos personas que están desarrollando conocimiento. La universidad es un espacio para dialogar, hacer emerger y reconocer esos conocimientos. En esa etapa de la transformación de la educación universitaria se encuentra nuestra Universidad Nacional de las Comunas”, aseguró.

    El impacto de lo digital en la subjetividad contemporánea

    Andrés Eloy Ruiz señaló que estamos viviendo “el inicio de una ola de la transformación del impacto de lo digital sobre la vida humana”, un proceso que se aceleró con la pandemia.

    Aseveró que el virus de la covid-19 “forzó que en muchos espacios se acelerara” la incorporación de tecnologías que ya venían siendo desarrolladas por grandes corporaciones, abriendo la puerta a nuevas formas de interacción y consumo de información.

    En ese contexto, advirtió que hoy predomina “el entrenamiento de la atención para informaciones cortas y que no se cuestionen”, lo que configura un tipo de subjetividad funcional al mundo moderno capitalista.

    Frente a ese escenario de disputas y desafíos, Andrés Eloy Ruiz planteó que la educación debe recuperar una orientación metodológica anclada en la tradición pedagógica latinoamericana. Recordó que existen claves en los pensamientos de Simón Rodríguez, Martí, Mariátegui, Freire, Luis Bigott y Carlos Lanz, entre otros.

    Desde esa perspectiva, insistió en que la incorporación tecnológica debe ir acompañada de una dimensión convivencial. “¿Cuál es la cualidad de algo que nos permite reconocernos y qué es lo que debemos poner para que acompañe al mundo digital? Lo primero es la capacidad de escucha; pero lo digital no te escucha. Entonces tú te tienes que hacer escuchar con el otro, con la otra”, declaró.

    Ruiz sostuvo que la educación en tiempos digitales debe centrarse en dos capacidades fundamentales: la escucha y la confianza. “La capacidad de escucha tuya y mía y la capacidad de construir confianza tuya y mía no existen como un hecho digital”, reafirmó.

    Advirtió que en las redes sociales digitales “si tú colocas unas cosas y al algoritmo ‘no le gusta’, te cierran la cuenta”. Por ello llamó a confrontar críticamente la información. “Vamos a desarrollar el pensamiento crítico”, planteó.

    En tal sentido, el profesor enfatizó que la educación debe formar personas capaces de discernir entre lo verdadero y lo falso en un entorno repleto de contenidos.

    Reconstruir los vínculos para hacer posible la vida comunal

    Andrés Eloy Ruiz, asesor de la Universidad Nacional de las Comunas, expresó que el proyecto comunal solo puede consolidarse si se desmontan los elementos que históricamente se impusieron en los modelos educativos latinoamericanos: “La neutralidad, la carencia de afecto, la carencia de vínculos, la tecnologización de los procesos educativos”.

    Indicó que estas lógicas individualistas producen un mundo sin sensibilidad ni arraigo, por lo que la tarea actual consiste en “la reconstrucción de los espacios de reconocimiento de lo afectivo, de los vínculos comunitarios, de los vínculos de la familia, como nuestra primera comunidad”.

    Expuso que la construcción de la vida comunal ocurre en un “espacio de disputa”, donde se confrontan sentidos de vida distintos al mito moderno del “progreso”. En ese proceso, destacó que ha existido un impulso institucional continuo a la regeneración comunitaria. “El impulso que dio el comandante Chávez, el impulso que dio el presidente Maduro, el impulso que está dando la presidenta encargada Delcy Rodríguez, orientados a generar condiciones para que ese modo de vida emerja”, argumentó.

    Reiteró que hoy corresponde “acompañar avanzando, generando elementos que nos permitan hacer de esta nueva educación un espacio de práctica cotidiana”.

    Reconocer el conocimiento que ya existe en los territorios

    Andrés Eloy Ruiz afirmó que la Universidad Nacional de las Comunas acompaña y reconoce los saberes que ya existen en los territorios. Por eso, más que transmitir, la tarea es “reconocer el conocimiento que se tiene”.

    Ruiz alegó que el modelo de educación en el entorno parte de la idea de que “las personas saben, las personas hacen, las personas construyen, las personas transforman, las personas conviven, las personas aman”.

    Dijo que para que esa semilla pueda desplegarse, es necesario un espacio organizado. Ese lugar, afirmó, es la comuna. “Esa tierra fértil es el espacio comunal en el que las personas van a poder desplegarse, expresarse, hacerse”, recalcó.

    El profesor explicó que este enfoque requiere un modo distinto de aproximarse a las personas y a sus saberes. “Es saber que hay un modo de aproximarse para poder dialogar, que uno escucha y habla para poder comunicarse con la otra persona, para tener continuidad con la otra persona. El entorno es lo que tú eres y vas haciendo”, manifestó.

    Andrés Eloy Ruiz explicó que el modelo educativo que impulsa la Unacom nace de una concepción otra, desde el entorno. Señaló que dicho modelo no puede funcionar en espacios donde predomina la competencia, el individualismo o la verticalidad, porque “muy probablemente un método como este no sirve, aunque deje evidencias de su fortaleza”. Para él, la educación comunal requiere un ambiente que favorezca la colaboración y la horizontalidad.

    Ruiz afirmó que la tarea actual consiste en desmontar las estructuras que históricamente han limitado los procesos educativos. “Nos corresponde desestructurar todo el armado, toda la estructura, todo el esqueleto que se ha puesto al lado de los procesos educativos”, reflexionó.

    Explicó que el modelo comunal avanza por etapas y que ya existen experiencias exitosas en Venezuela, como los programas de estudios abiertos de la Universidad Kléber Ramírez en Mérida y la Asociación de Productores Integrales del Páramo (Proinpa), con el rescate de la semilla de papa.

    El docente destacó que los procesos de aprendizaje más relevantes ocurren fuera de los horarios rígidos y las aulas cerradas. Recordó que en la vida real “se aprende y después hay un momento de reflexión”, necesario para sistematizar y dar sentido a la experiencia.

    Armonizar la universidad con el ritmo de vida comunal

    Andrés Eloy Ruiz opinó que la universidad “tiene que armonizarse con el ritmo de vida de la comuna”, porque estas avanzan a su propia velocidad; es decir: la comuna ya lleva su propio ritmo. Por eso, afirmó que los espacios de reflexión deben ubicarse lo más cercano al espacio comunal.

    “Es así como nacen las comunidades de conocimiento para la transformación comunal, que aspiran a que, inicialmente organizadas por comuna, puedan después alcanzar otras escalas, las más cercanas si las hubiese. A veces, en los espacios urbanos, uno piensa en una comuna y piensa en una comuna que tiene varios consejos comunales muy próximos entre sí, precisamente porque es un entorno urbano. Pero, de repente, usted se va a un espacio rural y una comuna está a una hora de otra. Entonces, las comunidades de conocimiento se van a acercar más a ese espacio de la comuna”, declaró.

    Ruiz explicó que esta aproximación retoma la lógica de la primera ola de transformación universitaria —ocupar el territorio— y la combina con un segundo paso: “Aproximarse a la comprensión de lo que se vive, se requiere en esa comuna”, mediante procesos de reflexión, discusión y entreaprendizaje, como planteaba Freire.

    Andrés Eloy Ruiz, quien además es investigador en el Centro de Estudios Latinoamericanos y del Caribe Rómulo Gallegos (Celarg), cuestionó la colonialidad y la rigidez propias del modelo universitario tradicional, donde “el currículo es el rey” y determina qué se aprende y en qué orden, incluso cuando la realidad cambia más rápido que los programas.

    “El currículo es la herramienta, o el medio, que debe adecuarse y permitir que el movimiento fluido de los procesos se organice. El currículo, entonces, debe pasar de ser el rey organizador de todo al espacio donde se organiza todo. ¿Qué se organiza? Lo que ya existe, no lo que quedó prescrito. De esa manera también nos acercamos a las dinámicas de las comunas. Probablemente, como ocurre en todos lados, en una carrera tradicional uno aprende más de unas cosas que de otras”, subrayó.

    La sensibilidad comunal frente a la crisis ecológica

    Andrés Eloy Ruiz dijo que las comunidades poseen una conexión natural con su entorno, una cualidad que se fortalece cuando se desmontan los patrones impuestos por el modo de vida colonial capitalista/patriarcal.

    Declaró que, al liberar a las personas de esa “pesada armadura de los preceptos de ese modo de vida”, emerge un ser humano capaz de relacionarse de manera más plena con su entorno. En las comunas, añadió, esta sensibilidad aparece con mayor claridad.

    Ruiz señaló que el entorno primario de cualquier proceso educativo está conformado por “personas y naturaleza”, una relación que se vive de forma más intensa en los territorios comunales. Allí, dijo, las personas desarrollan mayor conciencia sobre la importancia de que el trabajo sea armónico, lo cual “se traduce en su hacer, en su aprender, en su reflexionar”.

    Para el docente, esta conexión directa con la vida cotidiana es la base para organizar proyectos que respondan a la crisis ambiental global desde prácticas concretas y colectivas.

    Sostuvo que, ante esta capacidad comunitaria para comprender y actuar sobre su entorno, la tarea de la universidad es acompañar esos procesos. “Lo que tiene que ser la universidad es reconocer, validar, permitir, propiciar, visibilizar y ayudar a organizar eso”, enfatizó.

    Referentes históricos para orientar la ruptura descolonial

    Andrés Eloy Ruiz, docente en el Programa Nacional de Formación Avanzada en Gestión Pública de la Universidad Politécnica Territorial de los Altos Mirandinos Cecilia Acosta, señaló que los procesos de planificación comunal deben partir del reconocimiento de las personas reales que habitan los territorios, con sus historias y modos de ser.

    Expresó que “nosotros estamos con personas que vienen de una historia, de unas interacciones y de un modo de ser en comunidad en un tiempo histórico determinado”, por lo que la ruptura con la carga colonial no puede hacerse desde abstracciones, sino desde referentes concretos.

    En el caso venezolano, afirmó que existen referentes que orientan ese camino, entre ellos Simón Bolívar, Simón Rodríguez, Ezequiel Zamora y Hugo Chávez, figuras que funcionan como faros para guiar los esfuerzos colectivos. Mencionó, además, a Kléber Ramírez, quien aportó tres principios fundamentales: “La capacidad de construir, de producir alimentos, de producir ciencia o conocimiento y producir dignidad”.

    Para Ruiz, estas orientaciones funcionan como una brújula que permite enfrentar la persistencia del mito del “progreso” y la colonialidad en la planificación territorial.

    Certificar desde la vida y no desde el papel

    Andrés Eloy Ruiz explicó que la certificación de saberes en la Universidad Nacional de las Comunas “se hace de dos maneras, dentro de la propia comunidad de conocimiento porque se incorporan todas las cosas que vas desarrollando en tu propia vida”. Detalló que esto incluye tanto experiencias formales como aprendizajes surgidos del trabajo, la práctica comunitaria o procesos inconclusos de formación académica.

    Por último, el profesor subrayó que la acreditación en la Unacom no recae en los documentos, sino en la experiencia demostrada por cada sujeto. “La acreditación se hace entonces en una forma con la persona; la que se acredita es la persona, no los papeles que presenta la persona”, reafirmó.

  • Estudiantes de la Unacom cierran con éxito trayecto inicial con intercambio de experiencias y desafíos de conocimiento

    Estudiantes de la Unacom cierran con éxito trayecto inicial con intercambio de experiencias y desafíos de conocimiento

    Carabobo, 24 de abril de 2026.- La Universidad Nacional de las Comunas (Unacom) celebró con éxito el cierre del trayecto de iniciación universitaria en el estado Carabobo.

    La jornada denominada “Comunidades de Conocimientos para la Transformación Comunal”, consolidó un espacio de encuentro donde la teoría y la práctica se unieron para fortalecer el Poder Popular, y la pedagogía del territorio.

    El director del campus universitario, Nerio Vargas, destacó que la actividad fue diseñada para evaluar los conocimientos adquiridos de manera dinámica.

    Según Vargas, el evento permitió vincular e integrar a cada estudiante a través de retos de conocimiento, fortaleciendo la cohesión entre los futuros formadores.

    La formadora comunal Cira Suárez, resaltó la importancia de la educación inclusiva y territorializada, una iniciativa de alfabetización tecnológica que ha permitido a los jóvenes y adultos mayores a integrarse activamente al mundo digital.

    «Estamos aquí dándole fuerza a la universidad con el trayecto inicial y con toda la comunidad estudiantil, expresó Suárez».

    Además, subrayó que los estudiantes están listos para avanzar al siguiente nivel llevando consigo herramientas para la gestión comunal y el desarrollo de proyectos socioproductivos en sus comunidades.

    La secretaria general de la Unacom, Magaly Newton, reafirmó que la casa de estudios rompe con los esquemas tradicionales, destacando que la universidad se instala en cada rincón donde la Comuna hace vida, priorizando la dignidad y la producción de saberes desde el pueblo.

    La jornada contó con la participación de 11 comunidades de conocimiento ya establecidas y dio la bienvenida formal a cinco nuevas comunidades del municipio Libertador.

    El evento concluyó con un reconocimiento al equipo administrativo y de formadores que han hecho posible este primer año de victorias académicas y territoriales.

  • Proyecto integrador de la Comuna es la génesis de los Programas Nacionales de Formación de la Unacom

    Proyecto integrador de la Comuna es la génesis de los Programas Nacionales de Formación de la Unacom

    Carabobo, 20 de abril de 2026.- La Universidad Nacional de la Comunas (Unacom) realiza la Socialización de la Comunidad de Conocimiento para la Transformación Comunal, a través de sus estudiantes y en compañía de los formadores y formadoras en todo el país, así lo informó la vicerrectora de Formación e Investigación Comunal de esta casa de estudios, Eulalia Tabares.

    Tabares detalló que “el cierre reflexivo tiene un producto importantísimo que es el encuentro y el análisis de la Comuna, de sus distintos instrumentos de planificación como lo son el Plan Patria Comunal, la Agenda Concreta de Acción, el Mapa de Sueños o el Mapa de Soluciones, dependiendo de qué instrumento haya desarrollado la Comuna y analizado sus estudiantes, lo que además, al final, se suma al Mapa de Conocimientos para la transformación comunal, en el cual ellos identifican de esos instrumentos las potencialidades, las debilidades, las necesidades de formación y conocimiento en las Comunas”.

    “Ese proceso, además, nos indica cuál es el futuro y cómo se sueña en la Comuna, y nos permite develar el proyecto integrador”, sostuvo.

    Es importante señalar que, luego de realizado el trabajo, hecho el diagnóstico y tomando en cuenta el tiempo de estudio que se ha estado dedicando al proceso de iniciación universitario, se permita que del cierre reflexivo se hagan observaciones y propuestas a la Comuna sobre los elementos de planificación popular.

    En este sentido, Tabares argumentó que el proyecto integrador permite identificar y clasificar las potencialidades de las Comunas de acuerdo con su vocación: “por ejemplo, unas sueñan con ser una Comuna agropecuaria, textil, cultural, ecológica, una Comuna que mejore todos los servicios y la calidad de vida de sus habitantes y, por lo tanto, sea un proyecto integrador en vía de la gestión de los servicios”.

    “Nos hemos encontrado con experiencias hermosas, de la producción de alimentos, de la prestación de servicios, del mejoramiento y gestión de servicios públicos, una visión integral de cómo se proyecta la Comuna y desde ese proyecto integrador todos los Programas Nacionales de Formación, todos los estudiantes tributan en sus estudios particulares como las abejas a la colmena: cada quien va poniendo su miel y su producción para sumar a ese proyecto integrador de la Comuna”, explicó.

    La Vicerrectora también enfatizó que esta iniciativa “es única en el mundo, es la primera vez que las comunidades analizan y proponen a la asamblea de ciudadanos ese análisis y proyecto integrador de sus instrumentos de planificación para caminar juntos hacia la transformación comunal, así como incorporar todos los procesos formativos de los PNF de estudiantes que se postularon en la Comuna».

    Eso es el proceso de cierre, «una fiesta, un encuentro, un fortalecimiento orgánico de la Comuna desde el punto de vista del conocimiento”, sentenció.

    Cabe destacar que el proceso de los cierres reflexivos que estaba previsto culminara este fin de semana, se va a prorrogar por una semana más en todo el territorio nacional.

  • 1er Encuentro Nacional de Unidades de Producción y Aprendizaje | Rector Arreaza insta a avanzar en la economía comunal para impactar en el PIB

    1er Encuentro Nacional de Unidades de Producción y Aprendizaje | Rector Arreaza insta a avanzar en la economía comunal para impactar en el PIB

    Carabobo, 17 de abril de 2026.- Este viernes culminó en la Universidad Nacional de las Comunas (Unacom), en Carabobo, el Primer Encuentro Nacional de Unidades de Producción y Aprendizaje.

    El rector de la institución, Jorge Arreaza, recorrió una exposición de los productos que diseñan las Comunas y aseveró que las Unidades de Producción y Aprendizaje Comunal (UPAC) están activadas con fuerza.

    «Los estudiantes que van a los PNF y los que se van a integrar en las UPAC tienen un compromiso con el pueblo. Lo importante es que tengamos claro cuál es el esfuerzo que debemos hacer para transformar la economía venezolana», sentenció el Rector.

    Detalló que así como existe la propiedad privada y la pública, debe haber también un sistema de propiedad colectiva de distintas formas. «Entonces tenemos la propiedad social, nuestras empresas de propiedad social directa y Comunal», resaltó, al tiempo que recordó que el mantra de la Unacom es producir ciencia, tecnología y dignidad. 

    Arreaza dijo que la universidad es precisamente para que las Comunas puedan producir sus propios alimentos, textiles y procesos integrales para la vida, a fin de lograr la verdadera independencia y poder vivir con dignidad. «Donde la Comuna funciona la gente es más feliz», añadió.

    Igualmente, el vicerrector para Economía Comunal, Hernán Vargas, informó que este primer encuentro activa formalmente en todo el país 143 UPAC.

    Dijo que esta jornada confirma que la Unacom tiene como principal objetivo producir alimento, ciencia y dignidad, entre otras actividades económicas y de formación. 

    Lo comunal como símbolo de calidad

    Sobre el abordaje del tema Comunicación y Herramientas Digitales para la Economía Comunal, la profesora Luisángela Alvarado, afirmó más temprano que todo en la vida comunica, «pero cuando se hace desde un estado consciente se comienza a dar un valor profundo a nuestro trabajo. «Visibilizamos lo invisible, las unidades de producción, por ejemplo». 

    Destacó que las Comunas requieren dar a conocer los productos que elaboran a través de las herramientas digitales, de las redes sociales. Y explicó que cada estado debe adaptarse a las características de la entidad. Al no informar sobre lo que se hace en la Comuna nadie sabrá lo que se está elaborando, lo que está sucediendo, agregó. 

    «No es vender un producto por venderlo, yo estoy produciendo para garantizar la vida en el territorio, lo que necesita mi territorio; y allí nos alejamos del marketing. Nosotros estamos creando para nuestra comunidad. No estamos vendiendo un producto, estamos vendiendo y produciendo ciencia, alimentos, conocimientos para la soberanía de nuestro país», sentenció, al tiempo que indicó que «lo comunal no es chimbo», por lo que es importante mostrar los productos con imágenes de calidad, planificación de lo que se va a publicar, seleccionar la paleta de colores, entre otras características. 

    Otra de las exposiciones sirvió para ratificar que los teléfonos celulares son herramientas que, bien utilizadas, se convierten en el principal aliado para posicionar la economía comunal. A través de las redes sociales hay que fomentar los productos hechos en las comunidades. Esto incluye crear una marca, tener un logo que identifique al producto y a la Comuna.

    Experiencias y avances

    Algunos voceros comunales, como Lizeth Vargas (estado Lara), mostraron sus experiencias con la publicación de lo que producen, como artesanía, alimentos, vestimentas, entre otros productos esenciales para el bienestar de los Circuitos Comunales. Además, propuso que dentro de cada Comuna deben existir 10 empresas de producción social.

    Igualmente, los participantes trabajaron en seis mesas de trabajo para definir estrategias que impulsen la economía productiva comunal, mostraron los avances de las UPAC, los análisis de costo, presupuesto y apoyo financiero para los productores por parte de la Comuna. 

    Coincidieron en afirmar que es fundamental avanzar hacia un sistema productivo orgánico; debatieron sobre la cría de animales, la genética, la distribución y el consumo, el procesamiento de alimentos y la necesidad de impulsar la comercialización independiente, el reciclaje, reparación, creación de fondos para solucionar alguna contingencia y adecuación con sentido de pertenencia, identidad y trabajo.

  • Mapa de Conocimiento y planificación productiva marcan segundo día de jornada del 1er Encuentro UPAC

    Mapa de Conocimiento y planificación productiva marcan segundo día de jornada del 1er Encuentro UPAC

    Carabobo, 16 de abril de 2026.- La Universidad Nacional de las Comunas (Unacom) avanzó este jueves en el segundo día del 1er Encuentro de Unidades de Producción y Aprendizaje Comunal (UPAC), actividad que se desarrolla del 15 al 17 de abril en la sede de esta casa formativa ubicada en el estado Carabobo.

    Durante la jornada, las mesas de trabajo profundizaron en los procesos formativos orientados a fortalecer la medición, sistematización y planificación de la actividad productiva de las Comunas.

    Douglas Rangel, integrante del equipo del Vicerrectorado de Economía Comunal, destacó que el ejercicio de aprender a medir y manejar información es parte esencial de la vida productiva de los territorios.

    Señaló que este proceso permite planificar, rendir cuentas y fortalecer la organización interna: “Aprender a medir, aprender la información, es un ejercicio de la Comuna y de la vida productiva. Eso les va a servir para planificar y rendir cuenta a la comunidad”, manifestó a las comuneras y los comuneros.

    Magaly Newton, secretaria general de la Unacom, resaltó que la institución está comprometida con la construcción de un modelo universitario que se vincule de manera directa con los procesos productivos del país.

    “Estamos promoviendo una universidad distinta y reflexionamos bastante sobre cómo esta universidad se involucra de una vez en los procesos productivos del país”, expresó.

    Igualmente, destacó que la Unacom ha venido desarrollando herramientas para fortalecer la caracterización productiva de los territorios, entre ellas el Mapa de Conocimiento, instrumento que articula a las Unidades de Producción con las comunidades de saber.

    La profesora Aura Batista, integrante del equipo académico de la Unacom, explicó que el Mapa de Conocimiento es un instrumento que no solo organiza información, sino que orienta la transformación territorial: “El mapa del conocimiento es nuestra base; no solamente es de conocimiento, sino que es para la transformación. Es el piso que nos va a ayudar a ver qué es lo que vamos a transformar”.

    Añadió que es en la sistematización donde se reflejan los cambios alcanzados y donde se consolida el aprendizaje colectivo.

    Precisó que el proceso formativo implica una doble mirada que articula la experiencia individual con la historia productiva del territorio. Señaló que esta relación permite comprender las capacidades propias y las de la comunidad para fortalecer la planificación.

    Mesas de trabajo y construcción colectiva

    Al cierre de la jornada, las participantes y los participantes se organizarán en mesas de trabajo para profundizar en dos líneas centrales del proceso formativo: la elaboración de los Mapas de Conocimiento y los aportes al plan de estudios de las Unidades de Producción y Aprendizaje Comunal (UPAC).

  • Unacom ahora en podcast | Estrena programa sobre la importancia del poder comunal

    Unacom ahora en podcast | Estrena programa sobre la importancia del poder comunal

    Carabobo, 15 de abril de 2026.- La Universidad Nacional de las Comunas (Unacom) estrenó nuevo espacio comunicacional en formato podcast, conducido por Omar Vegas, el cual contó con dos invitados de lujo: la vicerrectora para la Democracia y Sociedad Comunal, Kelly Sabrina Pacheco Suárez, y el director del campus universitario, Nerio Vargas.

    En la primera parte, la vicerrectora Pacheco saludó con mucha emoción esta nueva iniciativa comunicacional y agradeció al presidente Nicolás Maduro por la creación de esta universidad, refiriendo que “debemos cuidarla y defenderla para que siga creciendo y se sigan optimizando los espacios donde la juventud maravillosa y talentosa pueda obtener grandes logros y visibilizar el trabajo que se viene construyendo en la Comuna”.

    En una amena conversación, la Vicerrectora contó que nació en el estado Carabobo aunque creció en el estado Lara, también narró una anécdota muy especial sobre su nombre el cual pensaba tenía origen «gringo», pero al investigar descubrió que el mismo tiene raíces escandinavas y que significa “La que lucha con valor” y esto reconfiguró su percepción: “ahora lo llevo con orgullo porque soy una mujer luchadora como somos todas las mujeres de este país, empoderada, comunera”, sentenció.

    Para Pacheco, el funcionario se debe a la Comuna, la cual definió como “un territorio donde se desarrolla un constructo de saberes y visibilización de las luchas del pueblo, que se llama el proyecto de la «Toparquía Comunal», el proyecto del nuevo Estado Comunal, el proyecto vital de nuestro presidente Nicolás Maduro, de nuestro comandante Chávez quien refirió en su momento: «Nicolás, te encomiendo la Comuna como te encomendaría mi vida».

    Por eso, la Comuna sigue estando en construcción, porque su construcción significa seguir enarbolando la bandera de lo que es ser chavista, leal a nuestros principios, valores, ética funcional como ciudadanos y ciudadanas que transforman la sociedad para el buen vivir”.

    Igualmente, recalcó que hoy más que nunca “su activismo es permanente en estas filas, en esta militancia junto a la mujer y el hombre nuevo que somos todos”.

    Por otro lado, Omar Vegas preguntó a la vicerrectora Pacheco: «¿Qué encendió tu llama revolucionaria?», mientras exponía que a él como ser humano lo salvó el arte. En este sentido, Pacheco respondió: “mi familia viene de orígenes muy humildes, yo he sido comunera siempre, mi Comuna es Comandante Adrián Moncada, agroecológica y ecoturística en el estado Lara, soy amante de la naturaleza, defensora de los campesinos que trabajan la tierra, de allí surgió mi investigación, mi vinculación sobre quien era yo, esos nos lo enseñó también Chávez, el tema de la memoria histórica, él era un maestro por excelencia, la primera vez que voté fue por él y desde allí empecé a cuestionarme: ¿De dónde venía yo?, y descubrí que era heredera de una línea de pueblos originarios, Chávez es un maestro de maestros porque nos enseñó a volvernos a mirar más allá del endorracismo, a encontrarnos con nosotros mismos; en esa búsqueda llegué al pensamiento introspectivo, al diálogo interno, y ese es el fueguito que cada uno tiene que conecta con el arte, a mi me salvó la poesía”.

    Por esta misma línea, explicó sobre los talleres de arteterapia que se realizan en la Unacom y los territorios comunales que son un bálsamo para drenar emociones y sentimientos. Para entrar en detalle sobre este método, parafraseó al poeta persa Yalal ad-Din Muhammad Rumi: “por el mismo lugar donde se abre la herida entra la luz”. “El conocimiento, la literatura, poder leer, investigar los orígenes y entender porque los indígenas eran señalados de violentos o incultos porque luchaban por la tierra, Chávez nos enseñó a través de las luchas zamoranas que la tierra es del que las necesita”.

    El rol dentro de la universidad

    Para definir su rol en la Unacom, habló del “sincrodestino” lo que denominó como “un confluir de gente que tiene puesta el alma en el proyecto bolivariano, nuestro proyecto comunal, la toparquía de los iguales y no en los cargos por un tema de ego, entonces todos estamos puestos al servicios y a la militancia revolucionaria”.

    En ese sentido, se refirió a que el Vicerrectorado que lidera está muy en consonancia con el Viceministerio de Formación Comunal y Movimientos Sociales del Ministerio del Poder Popular para las Comunas, que también tiene el honor de encabezar.

    Pacheco aseveró que lo comunal no es un invento de Chávez, sino “la prosecución de las ideas de Simón Rodríguez con el proyecto Nuestroamericano de Simón Bolívar, que es esa visión de la tierra y el hombre, la liberación de los espacios, el proyecto de desarrollo endógeno, pero también el entreayudarnos. ¿Entonces cuál es la ética que debe tener el hombre, la mujer comunal?, esas son tareas que tienen que ver con la transformación del Estado que tenemos actualmente, al Estado Comunal, y eso es competencia directa de la universidad”, apuntó.

    “Esta universidad nació para aplicar las nuevas herramientas que se generaron en revolución para transformar la sociedad, te estoy hablando de los planes de desarrollo comunal y en función de eso se genera la oferta académica; no es una cuestión de arriba hacia abajo, sino todo lo contrario: es una universidad que da respuesta a las necesidades formativas del pueblo, nosotros perfilamos seguir organizando el tejido social, lo principal es la gobernanza comunal la cual se fortalece con la formación de los nuevos líderes y lideresas populares”.

    En cuanto al rol del egresado, Pacheco explicó “que los especialistas formados en la Unacom serán profesionales con un proyecto de vida colectivo por el bien mayor, puestos al servicio del desarrollo de los proyectos comunales, con practicas reales en su territorio con una casa a donde regresar siempre que es su comunidad”.

    Ante la pregunta de Vegas de «¿Cuál ha sido el mayor desafío del Vicerrectorado de la Unacom hasta ahora?», Pacheco respondió: “El proyecto es bastante reciente, apenas vamos por una primera avanzada, pero el mayor desafío ha sido mantener el enfoque para abrir los Programas Nacionales de Formación (PNF) de acuerdo a los proyectos prioritarios de la Comuna y también allanar las distancias entre los organismos gubernamentales y el pueblo para generar las condiciones óptimas para la gobernanza comunal”.

    Plan Agroalimentario impulsado por el Ejecutivo Nacional

    “Ahorita la presidenta encargada Delcy Rodríguez nos ha dado una responsabilidad muy grande, El Reto Admirable 2026, que se llama el Plan Agroalimentario; entonces, nosotros como universidad tenemos que crear las condiciones materiales para consolidar los tres pilares de Kléber Ramírez, (producir alimentos, ciencia y dignidad) para que en este contexto no solo tengamos autodeterminación, tengamos autonomía, descentralicemos, activemos nuestro banco. Entonces, nosotros como universidad creemos alimentos, ciencia y dignidad en función de eso”, informó la Vicerrectora.

    La unidad como consigna

    En el segundo bloque se sumó la voz de Nerio Vargas, el director del campus universitario de la Unacom, quien junto a la Vicerrectora y el presentador del podcast, conversaron sobre la actualidad social y política de Venezuela.

    Vargas destacó que “el rector de dicha institución, Jorge Arreaza, ante la coyuntura política que atraviesa el país, ha instruido permanecer junto al pueblo, en unidad absoluta, la Unacom se encuentra en la calle trabajando, defendiendo la verdad de Venezuela, alertando ante campañas de desinformación de los grandes medios que buscan confundir y tergiversar la realidad del contexto venezolano, la Unacom en este momento juega un papel fundamental en la formación política, académica para la juventud y para el pueblo venezolano”.

    Para Pacheco, “esta crisis es un momento interesante porque deja en evidencia las verdaderas razones de la agresión contra Venezuela y a su vez las recientes negociaciones solo refuerzan y confirman la legitimidad de las autoridades venezolanas, el proyecto bolivariano no se ha perdido, y el pueblo no se va dejar quitar el poder legítimo en el territorio”.

    En cuanto al tema de la migración, ambos voceros coincidieron que fue inducida por intereses hegemónicos de la derecha local e internacional, quienes instalaron esa y otras narrativas para generar caos y apoderarse de los recursos venezolanos.

    En este sentido, la vicerrectora Pacheco instruyó que «el camino es la formación, en la medida que el pueblo y la juventud sepan lo que está pasando, podrán forjar un criterio real y su propia opinión”.

    Por su parte, Vargas expuso que “son momentos muy complejos para el liderazgo político del país, Dios les de toda la sabiduría, mucha claridad a nuestro pueblo, la Unacom está llamada a ser luz para que haya conocimiento, entendimiento del contexto actual en las comunidades, y en las redes sociales», puntualizó.

    El podcast culminó con un mensaje contundente del moderador quien destacó “que la Universidad Nacional de las Comunas respalda y defiende a los territorios comunales del país, respalda a la presidenta encargada Delcy Rodríguez; y pide la pronta liberación de nuestro presidente constitucional Nicolás Maduro y la primera dama, diputada Cilia Flores de Maduro”, finalizó.

  • Unacom impulsa 1er Encuentro de Unidades de Producción y Aprendizaje Comunal

    Unacom impulsa 1er Encuentro de Unidades de Producción y Aprendizaje Comunal

    Carabobo, 15 de abril de 2026.- La Universidad Nacional de las Comunas (Unacom) ejecuta el 1er Encuentro de Unidades de Producción y Aprendizaje Comunal (UPAC), espacio diseñado para debatir la formación para la economía comunal.

    Hernán Vargas, vicerrector de Economía Comunal, aseveró que Venezuela se está transformando por el trabajo que ejecutan las Comunas, por ello, insistió en levantar el mapa de necesidades y potenciales de conocimiento con el fin de establecer la ruta de trabajo en los siguientes meses.

    Igualmente, hizo un llamado a los comuneros a “aprender de lo que debamos aprender, tener herramientas comunicacionales para empezar a reportar, porque el tema no es que yo sepa qué produce la universidad, sino que todo el país sepa. Entonces, por eso lo tienen que comunicar”.

    Esto abarcaría todos los temas relacionados con la cría agrícola, mesas de procesamiento de alimentos, de manufactura, construcción, distribución y logística, mesa de producción textil y mesa de servicio, entre otras.

    Explicó que los asistentes recibirán durante tres días elementos y conocimientos sobre temas que son claves para la economía comunal. “Si algo nos han demostrado los años más duros es que no es posible hacer una revolución sin soberanía económica (…) Necesitamos construir y fortalecer una verdadera producción para poder ver ese nivel de independencia”.

    Agregó que el país está produciendo el 90% de lo que «comemos dentro del país, y es un avance con relación a años anteriores (…) ¿Cuánto de este 90% se produce en la Comuna? Es un porcentaje muy importante”.

    Dijo que una de las tareas concretas que debe dar como resultado este primer encuentro es arrancar con las unidades de producción y aprendizaje para empezar a medir la producción de las Comunas.

    “Tenemos que apuntar a la autosuficiencia territorial, lo que comemos y lo que vestimos. Nosotros no podemos ser independientes de un bloqueo si no producimos lo que comemos y lo que vestimos”, dijo.

    Otro de los datos que resaltó es que el destino de la producción de alimentos, es que el 66% de la producción se queda en la Comuna, municipio y región.

    En otro sentido, Vargas señaló que en este momento se está discutiendo en la Unacom sobre la importancia de fortalecer a todas las Comunas. “Tenemos que arrancar con las Comunas que ya tienen un camino andado y ese camino le sirve a otras que de pronto no han avanzado tanto».

    Por su parte, Nerio Vargas, director del campus universitario, destacó que la Unacom es el epicentro fundamental para el desarrollo de la economía comunal.

    Además, destacó que este espacio donde se está dando la formación cuenta con galpones de pollos, complejo deportivo y piscina recreativa.

    También, Irma Pacheco, profesora de la Unacom, añadió que este espacio se concibió a partir de la necesidad de organizar y fortalecer las diversas experiencias productivas de las Comunas.

    Finalmente, Katerine González, integrante del equipo de investigación e indicadores de economía comunal para la producción de alimentos, ciencia y dignidad, informó que una de las tareas es medir el trabajo, la capacidad productiva y cómo se distribuye o se intercambia.

  • Científica venezolana: En las abejas, las comunas pueden hallar claves para fortalecer sus procesos

    Científica venezolana: En las abejas, las comunas pueden hallar claves para fortalecer sus procesos

    Caracas, 30 de diciembre de 2025.- “Mi trabajo es encender en otros el deseo de conocer lo propio. Y lo hago a través de las abejas indígenas latinoamericanas, esencias vivas hacia nuestra memoria, territorio e identidad”. Así lo manifestó la investigadora venezolana Palmira Guevara, durante el programa radial “En clave comunal”.

    Una científica caraqueña que volvió al origen

    Palmira Guevara Trejo, investigadora caraqueña, de hermosos cabellos rizados, ha construido una trayectoria científica que va desde la biología celular hasta la genética molecular. Sin embargo, en esta etapa de su vida, afirmó que transita “una nueva vida haciendo ciencia”, una vida que la ha llevado a trabajar con abejas criollas (abejas sin aguijón), las abejitas nativas que habitan los territorios venezolanos.

    Doctora en biología celular, con un posdoctorado en Estados Unidos y especialista en genética de parásitos, Guevara ha desarrollado pruebas diagnósticas basadas en PCR para enfermedades como la leishmaniasis y la enfermedad de Chagas. Es integrante del Comité de Bioética del Ministerio del Poder Popular para Ciencia y Tecnología (Mincyt) y trabaja en el Instituto de Biología Experimental de la Universidad Central de Venezuela (UCV). Hoy, su mirada científica se entrelaza con una búsqueda más íntima con la madre tierra.

    Su relación con el territorio no nació en un laboratorio, sino en la memoria familiar. Palmira recordó a su abuela como una mujer que “sabía desde sacar una muela; coser (era sastre); parteaba; ordeñaba las vacas; hacía mantequilla, sombreros, alpargatas; cantaba; bailaba, tenía abejas”. Y lamentó que todo eso se haya perdido en una generación, una pérdida que atribuye al desarraigo producido por la migración del campo hacia la ciudad.

    Esa ruptura, dijo, forma parte de lo que llama la “ciudadanización pedagógica”, un proceso que “embrutece”. No lo afirma como ofensa, sino porque “te hace ignorante de los colores, de los calores, de los olores y de los gustos de tu territorio”. Para ella, la vida urbana desconecta de la vivencia sensorial profunda que sostiene la identidad comunitaria.

    La diferencia entre vivir el territorio y verlo desde la ciudad

    Palmira Guevara sostuvo que la relación con el entorno moldea la sensibilidad y el conocimiento. Por eso planteó que “no es lo mismo cuando te levantas frente al mar y ves el amanecer, que ver la vida desde una ciudad como Caracas”.

    Esa convicción la llevó a acampar entre flores, a observar de cerca a las abejitas nativas y a descubrir que la mayoría de los venezolanos no sabemos que existen abejas que no pican. “Lo primero que tú empiezas a preguntar a la gente es si conocen que hay abejas que no pican”, comentó durante la conversa con la periodista Nerliny Carucí.

    Palmira explicó que los llamados “pegones” —esas pequeñas abejas que a algunas personas se les enredan en el cabello— son, en realidad, abejas muy organizadas, tan importantes como las abejas melíferas. No obstante, las abejas nativas están invisibilizadas: “La gente no las ve, piensa que son mosquitos o moscas, y, por supuesto, las espanta”, desconociendo su papel fundamental en la vida del ecosistema.

    Refirió que las abejas meliponas corresponden solo a uno de los 27 géneros taxonómicos de abejas sin aguijón del continente americano. “En este continente podemos tener más de ochocientas especies de abejas indígenas latinoamericanas”, precisó.

    Para la científica venezolana, nombrar a las abejas como indígenas latinoamericanas no es un capricho, sino un acto cultural. “Es verdad que somos seres humanos, pero yo soy venezolana. Y de venezolana, además soy caraqueña”, dijo, subrayando que la identidad también se expresa en la biodiversidad que habitamos.

    Insistió que es necesario nombrar a estas abejitas desde su arraigo territorial. “Hasta que no se haga cotidiano que cada venezolano diga: ‘Sí, yo conozco al pegón, a la erica, a la guanota, al bayure, a la conguita, a la angelita…’, no habremos recuperado ese vínculo perdido”.

    Palmira agradeció “a la Providencia”, la posibilidad de vivir esta nueva etapa en la que hace ciencia desde los territorios. Para ella, el conocimiento no está solo en los laboratorios, sino “en donde están las comunas que producen nuestros alimentos y que cuidan nuestros bosques”.

    Jardines que dialogan con la naturaleza no humana

    Palmira Guevara aseguró que atraer abejas nativas a los jardines comienza por comprender la relación profunda entre los seres humanos y la naturaleza no humana. Para ella, no se trata de técnicas aisladas: “Tienes que entender que todo son ciclos, conexiones, comunicación”. Esa visión, manifestó, implica reconocer que no estamos separados de la madre tierra, aunque la modernidad insista en lo contrario.

    La destacada bióloga afirmó que incluso quienes viven en apartamentos deben reconciliarse con la presencia de otros seres vivos. “Tú tienes que empezar a querer que ellas (las abejas) vivan contigo”, señaló, especialmente en una ciudad como Caracas, a la que describe como “un jardín… un bosque urbanizado” que resiste a ser reducido a cemento y asfalto. Para ella, la capital sigue siendo un valle vivo que reclama convivencia.

    Guevara platicó que la clave para atraer abejas sin aguijón no está en comprar plantas ornamentales, sino en permitir que la vegetación local se exprese. “Lo que debes dejar es que en tu jardín crezcan todas las hierbas posibles”, propuso, porque son esas plantas las que las abejitas visitan. Advirtió que muchas veces se eligen especies introducidas que no sirven de alimento: “A lo mejor es una planta invasora”, comentó, y por eso no genera visitas de polinizadores nativos.

    Una red de proyectos que estudia y protege a las abejas nativas

    La científica forma parte de una red creciente de iniciativas comunitarias dedicadas a las abejas nativas. Relató que su propio camino comenzó con el proyecto Milagrosas Meliponas, desarrollado en Sabana Grande (Lara) y en comunidades campesinas de la región.

    Hoy, dijo, existen “5 o 6 proyectos financiados por el Fondo Nacional de Ciencia y Tecnología y el Ministerio de Ciencia y Tecnología” en estados como Aragua, Cojedes, Amazonas y Carabobo, además de otros esfuerzos independientes que ella llama “proyectos hermanos”.

    Entre ellos destaca uno que le conmueve especialmente: “Hay uno muy lindo que se llama ‘Mis vecinas las abejas’, que está aquí en Caracas”. Para la investigadora, estas iniciativas demuestran que una ciencia otra puede nacer desde los territorios y que la protección de las abejas nativas es una tarea colectiva que involucra a comunidades, investigadores, abejeros.

    Guevara trabaja también con abejeros y con la Facultad de Agronomía de la UCV, en particular con la profesora Mercedes Castro, quien desarrolla un estudio sobre la caracterización botánica de las mieles de Bobare. La caraqueña subrayó que “no hay una sola miel”, porque cada una es un reflejo del territorio que la produce. En sus lecturas encontró una frase que la marcó: “Hay un bosque en una gota de miel”.

    A criterio de Palmira Guevara, esa imagen resume la riqueza de las abejas nativas y la importancia de protegerlas. “Cuando tú tienes una cucharadita de miel, en realidad estás recibiendo los aromas, los colores, el polen, las proteínas y los fitoquímicos de miles de plantas que visitó esa abeja”, enfatizó.

    Abejas desplazadas por el crecimiento urbano

    Palmira Guevara indicó que el avance de la urbanización afecta directamente a las abejas nativas sin aguijón, porque “interviene su hábitat”.

    Relató que en Sabana Grande, en el estado Lara, donde reside, la mayoría de las abejitas —especialmente las ericas y las plebeias— han debido adaptarse a espacios artificiales: “Las conseguimos viviendo en los bloques, en los huequitos que se hacen en los bloques”. Señaló que esta reubicación obligada ocurre porque los árboles, que antes ofrecían cavidades naturales, han desaparecido del paisaje urbano.

    La investigadora hizo hincapié en que la pérdida de árboles afecta tanto la alimentación como la reproducción de estas especies. “Si no hay árboles, ellas no tienen espacios en donde hacer sus nidos. Las abejas necesitan, además, flores, flores que sean de su agrado, y esas flores solo existen si se preservan los bosques y la vegetación nativa”, afirmó.

    Palmira Guevara subrayó que cada especie de abeja tiene preferencias florales específicas, por lo que es necesario mirar hacia los ecosistemas que aún permanecen intactos. “Tendremos que fijarnos en el bosque, cuáles son las plantas con flores que ellas visitan más”, expuso.

    La polinización como base de la vida

    La bióloga Palmira Guevara resaltó que la presencia de abejas es esencial para la producción de alimentos, incluso en cultivos que muchos no asocian con la polinización. Recordó que organismos internacionales han documentado esta dependencia.

    “La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) nos da una cifra: 70% de los alimentos que nosotros consumimos son polinizados por abejas y otros insectos”, ilustró.

    La investigadora comentó que en Latinoamérica existe una enorme diversidad de abejas sin aguijón, muchas de ellas aún poco estudiadas. “Yo diría que como 600 especies de abejas visitan flores y pudieran haber más”, afirmó

    Apuntó que países como Colombia ya han caracterizado alrededor de 200 especies, mientras que Venezuela apenas supera las 90. Admitió la falta de entomólogos/as y botánicos/as que se dediquen al inventario riguroso de la biodiversidad.

    Abejas comunitarias y solitarias

    Palmira Guevara aclaró que no existe una sola forma de vida entre las abejas, sino múltiples organizaciones. “Son las abejas ―no es la abeja― las que viven en comunidad”, explicó.

    Detalló que la mayoría, de hecho, no forma colmenas complejas, pero todas cumplen funciones ecológicas esenciales. Esta diversidad, dijo, es un recordatorio de que la naturaleza rara vez opera bajo un único modelo.

    Palmira Guevara describió con detalle la estructura interna de una colmena, donde cada abeja cumple un rol específico según su etapa de vida. “Las abejas recién nacidas se ocupan de cuidar a las que están por nacer y, a medida que van adquiriendo experiencia, se convierten en abejas pecoreadoras. Incluso los machos participan en labores internas antes de cumplir su función reproductiva”, comentó.

    En su opinión, “la colmena es una organización, un todo”, un ejemplo de cooperación que las comunas podrían observar para fortalecer sus propios procesos colectivos.

    El conocimiento campesino como brújula del territorio

    La investigadora Palmira Guevara destacó que los comuneros venezolanos poseen un saber profundo sobre las abejas nativas y su entorno. “Ellos conocen el territorio muy bien, ellos saben que son distintas”, expresó.

    La científica enumeró los nombres populares que manejan con naturalidad: bayure, guanota, erica, conguita, mosquita, pegones, boca llana. Además, recalcó que reconocen las diferencias entre las mieles y sus usos medicinales, un conocimiento transmitido por generaciones.

    Guevara señaló que estas mieles no forman parte del mundo comercial, sino de la vida cotidiana campesina. “Son unas mieles con una vinculación muy íntima con la vida campesina. Usadas para tratar catarros, cataratas, mejorar la fertilidad o aprovechar la borra —el polen fermentado que las abejas guardan como fuente de proteínas—”, mencionó.

    Sin embargo, advirtió que la revolución verde y los agrotóxicos han erosionado estos saberes. “A ellos también los disocian, los absorben de su conocimiento natural”, aseveró. Aun así, Palmira reconoció cuánto ha aprendido de los abejeros de Sabana Grande, Boro, Bobare, Caspo, Villa Rosa, La Ceibita y Monte Carmelo, a quienes nombra con afecto y respeto.

    La biología caraqueña también reflexionó sobre la participación de las mujeres en estas prácticas. Argumentó que muchas no se involucran porque son tareas que históricamente han recaído en varones. Pero su propia presencia —“esta señora con el pelo canoso”, como se describió— ha servido para abrir caminos y entusiasmar a otras mujeres. “Tenemos que promover que ellas se incorporen en el cuido y cría de esas abejas”, apuntó.

    Semillas para la descolonización cotidiana

    Palmira Guevara manifestó que uno de los aprendizajes más profundos en su trabajo con comunidades es comprender que la descolonización no es un concepto abstracto, sino una práctica diaria.

    Guevara reconoció que cambiar la mirada sobre la naturaleza no humana y sobre uno mismo es un proceso complejo, pero necesario. “Ya voy como por tres metamorfosis. ¡No sé cuántas me van a faltar!”, dijo entre risas, aludiendo a su propio tránsito vital.

    Para ella, descolonizarse implica abrirse a ser distinto, cuestionar lo aprendido y reafirmarse desde otros conocimientos: “Tienes que dudar”. Ese proceso, recalcó, también exige superar la visión utilitaria sobre la madre tierra, dejar de verla solo como un objeto y comenzar a reconocerla como un tejido vivo del que somos parte. En ese camino, advirtió sobre la crisis mundial de desaparición de insectos, un fenómeno que afecta directamente la polinización, “uno de los procesos fundamentales en que los insectos diurnos y nocturnos participan”.

    La investigadora insistió en que los insectos no solo polinizan, sino que “participan en muchísimos otros procesos de transformación cíclica de los elementos de la naturaleza”, como la creación de suelos fértiles.

    En tal sentido, consideró urgente fortalecer la educación territorial y comunitaria. Anunció que esperan organizar en 2026 un encuentro de saberes con compañeros y compañeras interesados en la protección de polinizadores”.

    Abejas nativas frente a la crisis ambiental global

    Palmira Guevara advirtió que la crisis ambiental planetaria afecta directamente a las abejas sin aguijón, cuya existencia depende de condiciones ambientales muy específicas. Alegó que estas especies no se pueden criar o no viven fuera de la franja pantropical, un corredor climático que sostiene su temperatura ideal.

    La investigadora señaló que el incremento del calor puede obligar a las abejas nativas a desplazarse hacia otros territorios en busca de condiciones adecuadas. “Si se incrementa el calor, pues ellas empezarán a migrar a otros espacios”, afirmó. Aunque reconoció que esta movilidad podría generar efectos positivos —como la polinización de nuevas especies—, insiste en que se trata de un reacomodo forzado por la crisis ambiental.

    Guevara subrayó que las abejas no están aisladas de los procesos globales, sino que responden a ellos igual que cualquier forma de vida. “Ellas no están ajenas a lo que está pasando en el planeta. Todo el mundo se va a reacomodar, todos nos estamos reacomodando”, dijo.

    La meliponicultura como práctica ancestral y actual

    La bióloga Palmira Guevara expuso que la cría de abejas nativas sin aguijón no es una novedad, sino una tradición profundamente arraigada en la vida campesina. Señaló que “el campesino siempre está acompañado de una colmenita en su casa guindando”, especialmente en zonas semiáridas como el estado Lara, donde suelen conservarlas en cajitas o tubos de PVC.

    La investigadora caraqueña recordó que existen métodos de cría desarrollados por pueblos mesoamericanos, pero advirtió que cada especie tiene características propias. “Hay unas chiquiticas, unas más grandes”, dijo, y explicó que en Venezuela las especies más trabajadas han sido “la guanota, la érica y la angelita, y alguna especie de pegón”.

    Guevara insistió en que la meliponicultura exige formación y humildad. “Antes de ponerte con la fauna silvestre, tú tienes que estudiar, tienes que aprender de los abejeros y de las abejeras”, reafirmó. Recordó que incluso las abejas que pican nunca llegan a domesticarse por completo.

    Recomendó acudir tanto a la experiencia comunitaria como a la bibliografía académica; en particular, sugirió la lectura del libro Abejas criollas sin aguijón, de Rafael Rivero Oramas, una referencia importante en este campo.

    Mensaje final

    Para finalizar, Palmira Guevara reiteró que la existencia humana está profundamente entrelazada con la de los polinizadores. Para ello citó un pensamiento del escritor Maurice Maeterlinck, autor de La inteligencia de las abejas: “Se calcula, en efecto, que desaparecerían más de cien mil especies de plantas si las abejas cesaran de visitarlas”. Con esta frase, subrayó la magnitud del papel que cumplen estos pequeños seres vivos en la continuidad de los ecosistemas.

    Guevara destacó que la advertencia de Maurice Maeterlinck no se limita al mundo vegetal, sino que alcanza a la propia humanidad. “Y quién sabe, quizás nuestra misma civilización, porque todo se encadena en estos misterios”, leyó.

    La investigadora invitó a las comunas y a la audiencia a desarrollar una sensibilidad más profunda hacia la madre naturaleza. Expresó que basta con observar y sentir para reconocer la complejidad de ese tejido vital: “Solo tenemos que despertar a que veamos cómo esa interacción se da con el sentido del gusto, del tacto, de la vista, de la química”.

    Redacción: José Tomedes Gutiérrez

  • Leyes comunales han sido “ancla” en la construcción del poder popular en Venezuela

    Leyes comunales han sido “ancla” en la construcción del poder popular en Venezuela

    Caracas, 7 de abril de 2026.- “El poder popular es la génesis de la construcción de nuestros propios destinos, a partir de las decisiones que tomamos como pueblo en función de nuestra fortaleza, de nuestra potencialidad y de nuestra realidad e identidad histórica y cultural. Es esa capacidad la que nos permite construir nuestro propio destino y marcar nuestros propios procesos de gobernanza”.

    Estas fueron las palabras de Sandino Marcano, director general de la Oficina Estratégica de Seguimiento y Evaluación de Políticas Públicas del Ministerio del Poder Popular para las Comunas y los Movimientos Sociales, referente a la construcción del poder como política de liberación, a propósito de los veinte años de la primera Ley de Consejos Comunales en Venezuela.

    Para Marcano, el poder popular implica que las comunidades puedan priorizar problemáticas, gestionar soluciones y activar las capacidades presentes en cada ámbito territorial, «en función no solo de las necesidades, sino de sus sueños».

    Recordó que esta visión ha estado presente desde los planteamientos iniciales del proyecto político que impulsó la organización comunitaria como eje de transformación. “Estaba revisando un poco el Libro Azul, y allí Chávez lo enmarcaba muy bien; ¡siempre lo tuvo claro! El comandante tenía claridad desde su pensamiento inicial y en la manera de trazar su plan de la nación cuando decidió transitar la vía pacífica para acceder al poder: ese camino debía ser siempre con la gente organizada, con el poder popular ―digámoslo así― originario”, señaló.

    Superar la visión liberal del poder

    Durante su participación en el programa “En clave comunal”, Sandino Marcano, jefe del Observatorio de Información e Indicadores del Poder Popular, explicó que durante décadas se instaló una concepción del poder que reducía la participación popular al acto de votar y delegar decisiones en representantes durante largos períodos.

    Señaló que esa visión, sostenida por estructuras históricas, contribuyó a que las sociedades fueran dominadas más por la ignorancia que por la fuerza, al hacer creer que el ejercicio del poder se limitaba a elegir a alguien que luego decidiría por la gente.

    “Chávez nos demostró que no era así. Y es un tema de formación, es un tema ideológico, es un tema cultural que, cada día —hoy, después de veinticinco años de revolución—, tenemos que seguir profundizando: creernos que somos sujetos activos, que podemos construir nuestra propia historia y tomar nuestras propias decisiones”, aseguró.

    Precisó que, aunque el marco institucional vigente contempla la delegación de ciertas responsabilidades administrativas, ello no implica renunciar al carácter originario del poder popular. Según Marcano, esa delegación no debe convertirse en apropiación ni en desplazamiento de las necesidades y requerimientos de las comunidades, que continúan siendo el núcleo del poder constituyente.

    El consejo comunal como resistencia popular

    Sandino Marcano afirmó que, tras la partida física de Hugo Chávez y en medio de las dificultades enfrentadas por el presidente Nicolás Maduro, la clave para sostener el proceso político ha sido “cultivar al poder popular”.

    Explicó que este proceso ha permitido que muchas personas asuman la comunidad como un modo de vida y de organización, y se convencieran de que podían ser “importantes para las transformaciones que se debieran generar en sus territorios, y desde ahí al país entero”.

    Marcano destacó que los consejos comunales y el andamiaje jurídico comunal han sido decisivos en ese proceso. Señaló que la organización de la gente en torno a estas instancias fortaleció la capacidad de gobernar desde lo local y de resolver situaciones concretas con los recursos disponibles. A su juicio, este tejido comunitario generó “un proceso de resistencia popular importante”, al punto de considerar que, sin los consejos comunales, “tal vez hoy, tras toda la escalada imperialista, no estuviéramos aquí”.

    Sostuvo que la permanencia del proyecto político ha dependido de la consolidación de estas formas de organización territorial, cuyo desarrollo ha tenido a las leyes comunales como «ancla». Aseguró que, frente a los intentos de desestabilización, la conciencia generada en las comunidades ha sido determinante: “Si nos dejamos quitar esto, entonces, ¿a dónde vamos?”, expresó al referirse al riesgo de retrocesos históricos.

    En este sentido, resaltó que los consejos comunales, las comunas y los circuitos comunales constituyen expresiones complementarias que han permitido sostener la participación popular en distintos niveles.

    Formación y comunicación para fortalecer la gestión comunal

    Sandino Marcano reseñó que en Venezuela existe un conjunto de políticas públicas orientadas a consolidar las capacidades de los consejos comunales, especialmente en materia de formación. Explicó que “todo el plan de formación del Ministerio de las Comunas tributa a ese proceso”, en referencia al fortalecimiento de las vocerías y de la organización comunitaria en los territorios.

    Indicó que este esfuerzo se ha vuelto aún más relevante debido a la renovación constante de las vocerías en los consejos comunales. Según afirmó, “hay muchas nuevas vocerías, porque ha habido un proceso de renovación permanente de estas estructuras orgánicas”, lo que exige mecanismos de capacitación que acompañen a quienes asumen responsabilidades en la gestión local.

    Marcano enfatizó que instituciones como la Escuela de Fortalecimiento del Poder Popular y la Universidad Nacional de las Comunas (Unacom) están generando procesos formativos que permiten a las comunidades reflexionar sobre la trayectoria de estas dos décadas de organización territorial. Apuntó que estas instancias buscan que las vocerías “tengan cada día más herramientas para la dirección política” en sus espacios.

    El poder popular como motor de resistencia y autoconciencia territorial

    Sandino Marcano aseveró que, en el contexto actual, el papel del poder popular consiste en “marcar la diferencia y mantener activos en los territorios la lucha, la resistencia y la organización” construidas durante años.

    Alegó que estas dinámicas comunitarias han demostrado que existe capacidad para sostener procesos de gobierno propio desde los territorios, a través de formas de organización, planificación y gestión como los gobiernos populares. Afirmó que las comunas y las Salas de Autogobierno tienen hoy “un rol fundamental”, tanto para sostener la resistencia creativa como para mantener la autoformación, la autoconciencia, en cada uno de sus territorios.

    Dijo que, en los territorios, la organización comunitaria ha sido decisiva para mantenerse “de pie en la lucha”, y que el desafío actual es profundizar la fuerza, la resistencia y la capacidad de dirección desde las bases.

    Luchas territoriales contra el racismo, el colonialismo y el patriarcado

    En conversa con la periodista Nerliny Carucí, el director general de la Oficina Estratégica de Seguimiento y Evaluación de Políticas Públicas del Ministerio del Poder Popular para las Comunas, Sandino Marcano, afirmó que el proceso de conciencia impulsado en revolución ha permitido que muchas organizaciones comunitarias asuman en sus territorios banderas de lucha contra el racismo, el colonialismo, el patriarcado y el imperialismo.

    Subrayó que, aunque aún persisten vestigios de estas problemáticas en algunas comunidades, se han producido avances significativos en el respeto y la participación de sectores históricamente inferiorizados. Destacó que mujeres, pueblos afrodescendientes y diversos movimientos sociales han logrado “cada vez mayor participación e incorporación de sus premisas” en los espacios organizativos, lo que considera fundamental para la transformación cultural.

    Declaró que estas luchas no pueden verse separadas de la organización comunal, pues forman parte de un mismo proceso.

    Relató que, en un encuentro con una comunidad pesquera, insistió en que asumir el ejercicio comunal es clave para acelerar los avances colectivos. “Yo, en estos días, estaba en una comunidad pesquera y les decía a los pescadores: ‘El día que ustedes asuman que son parte del ejercicio comunal, y que pueden asumir el poder —incluso como vocerías de esa comuna—, verán que van a avanzar más rápido’. Porque, a veces, pareciera que nosotros somos los pescadores y tenemos nuestra parcela como pescadores, y allá, aparte, está algo que se llama la comuna. ¡No!: somos parte de lo mismo. Tenemos que incorporarnos, tenemos que articularnos, tenemos que fortalecerlo”, contó.

    La consulta popular como política pública de origen comunal

    Sandino Marcano explicó que la consulta popular, aun cuando se ejecuta desde las instituciones del Estado, mantiene su carácter comunal porque el proyecto no es impuesto desde arriba, sino que surge de las necesidades colectivas definidas en los territorios.

    Declaró que se trata de una política pública “porque es que el poder popular, como gobierno popular, también desarrolla políticas públicas, también planifica”, y destacó que el Estado no determina los proyectos, sino que estos nacen del ejercicio de gobierno popular que prioriza, decide y luego los somete a elección para su atención inmediata.

    Descolonizar prácticas y subjetividades dentro de la organización comunal

    Sandino Marcano expresó que uno de los principales desafíos en los territorios es avanzar en la descolonización del pensamiento y de las prácticas cotidianas. Manifestó que persisten comportamientos heredados de estructuras tradicionales que influyen incluso en la organización comunitaria.

    Puntualizó que, en ciertos casos, un representante puede “institucionalizarse, y perder la objetividad de lo que es la lucha del poder popular”, adoptando comportamientos que imitan formas de autoridad tradicionales, como “quererse ver como el alcalde chiquitico de ese espacio territorial”.

    Marcano afirmó que superar estas distorsiones es un reto central para la construcción de nuevas formas de gobierno desde los territorios. Consideró que la descolonización debe expresarse en prácticas más humanas y orientadas al servicio comunitario. Según indicó, el objetivo es que “el nuevo Estado que queremos construir se vea en esas nuevas realidades, en esas nuevas prácticas más humanas, más sanas… desde el servicio al otro”.

    La economía comunal como el mayor desafío estructural

    Sandino Marcano aseguró que la economía comunal constituye “el desafío más grande” dentro del proceso organizativo, especialmente porque muchos proyectos productivos aún se desarrollan bajo lógicas heredadas del sistema tradicional.

    Expuso que, aunque en la reciente consulta popular surgieron “casi mil proyectos de la primera transformación”, vinculados al área económica, persiste la dependencia de los mismos mecanismos del mercado capitalista.

    Marcano apuntó que uno de los retos centrales es “romper con los esquemas para desarrollar una economía diferente”, evitando caer en el facilismo de pensar que basta con que una actividad sea ejecutada por la comuna para que sea realmente transformadora.

    Servicios públicos y prioridades comunes en las consultas populares

    Sandino Marcano, jefe del Observatorio de Información e Indicadores del Poder Popular, remarcó que, aunque cada territorio posee particularidades e historias propias, las comunidades han atravesado un ciclo de agresiones económicas que ha impactado de manera similar a todo el país.

    Refirió que, debido a ese contexto, muchas comunas comparten necesidades urgentes. “Pasamos por muchas situaciones con la guerra económica, las medidas coercitivas unilaterales y el bloqueo, y uno de los sectores que más resultó afectado en nuestras comunidades fue el de los servicios: el agua, la electricidad, la vida cotidiana misma, que requiere recursos importantes. Son áreas que demandan una inversión considerable”, recordó.

    Indicó que, ante la llegada de recursos directos a través de la consulta popular, las comunidades priorizan resolver estas carencias estructurales. Afirmó que “la gente lo primero que quiere solventar es el tema del agua, es el tema de la electricidad, es el tema de la vialidad”, lo que explica la similitud entre los proyectos presentados en distintos territorios. Sin embargo, aclaró que, al analizar cada caso, se observan diferencias específicas: “Mientras en un lugar se requiere un transformador, en otro se necesita el tendido eléctrico completo o solo luminarias”.

    Marcano también destacó que, aunque la producción es una categoría ampliamente postulada, no siempre resulta prioritaria al momento de elegir proyectos ganadores.

    “Es un tema que ha venido escalando un poco y que, incluso, pudiera resultar contradictorio, porque, cuando vemos los más de 280 mil proyectos que se han postulado desde que inició la consulta —postulados, no ganadores, sino postulados—, la primera categoría con más proyectos presentados es la económica. Sin embargo, no es la que tiene más proyectos ganadores. La gente, al tener la oportunidad de postular sus siete proyectos en cada consulta, siempre incluye uno o dos de la economía; pero, ante la necesidad real —por ejemplo, de lo que hablo respecto a los servicios—, termina dejándolos de lado y se impone la coyuntura. En esta consulta de 2026, que tenía esa particularidad de la Transformación 2 (Transformación para la Independencia, la Cultura, la Ciencia y la Tecnología) y la Transformación 1 (Transformación Económica), fíjate que solo alrededor de mil proyectos —1000 de 5336 que debían quedar ganadores— fueron los que quedaron en esa Transformación 1. El resto sigue siendo del tema de los servicios”, observó.

    Participación en las consultas

    Ante la pregunta de uno de los radioyentes sobre si existe una base de datos oficial que consolide el porcentaje de participación en las consultas populares, Sandino Marcano comentó que no, debido a que se ha evitado que estos procesos puedan verse como un hecho competitivo territorial.

    Dijo que, aunque no hay un registro nacional unificado, sí se manejan referencias sobre estados con mayor participación como Zulia, Miranda, Caracas, Lara; y un aumento en participación en estados como Sucre, Trujillo y Monagas.

    Contó, además, que cada comuna lleva su propio conteo al cierre de la consulta, lo que permite mantener un histórico interno sin desvirtuar el carácter comunitario del proceso.

    ‘Transferencia de competencias’

    Para finalizar, Sandino Marcano refirió que la ‘transferencia de competencias’ al poder popular, pese a ser un precepto constitucional y un objetivo político debatido durante años, ha sido una política incipiente.

    “Eso no quiere decir que no haya experiencias relevantes en algunos estados, algunas alcaldías o algunos ministerios que se han atrevido. Yo, por ejemplo, en su momento asumí una responsabilidad en Infocentro. Infocentro era punta de lanza en el ejercicio de transferencia de competencias al poder popular. En ese sentido, tal vez algunas alcaldías se han quedado solo en el tema de los desechos sólidos, pero han logrado transferir competencias; así como el gas, entre otros, en algunos territorios”, concluyó.