Comunero sanantoñero: La fortaleza de una comuna depende de la participación en las decisiones y de su plan político

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  • Comunero sanantoñero: La fortaleza de una comuna depende de la participación en las decisiones y de su plan político

    Comunero sanantoñero: La fortaleza de una comuna depende de la participación en las decisiones y de su plan político

    Caracas, 6 de octubre de 2026.- “Hay que insistir en que la vida solo es posible en comunidad. La comuna es el espacio por excelencia para el encuentro, el cara a cara, el debate, las asambleas y la búsqueda colectiva de soluciones; es el lugar donde el pueblo se convierte en protagonista de su realidad y en constructor de sus propios sueños”.

    Así lo planteó José Félix Uzcátegui, integrante de la Comuna Agroturística Pacheco-Potrerito, ubicada en el municipio Los Salias, parroquia San Antonio de los Altos, estado Miranda, durante su participación en el programa “En clave comunal”, que tuvo como tema los retos de la autogestión y del poder asambleario.

    El comunero señaló que la construcción de una comuna implica mucho más que organizar un territorio, pues supone la construcción de formas de relaciones basadas en la complementariedad, la solidaridad, la empatía.

    Expresó la complejidad de construir comuna en San Antonio de los Altos y en otras “ciudades satélites” cercanas a Caracas, donde una parte de la población pasa la mayor parte del día fuera de su comunidad. “Mucha gente trabaja en Caracas, duerme en San Antonio, pero no vive en San Antonio, solo duerme allá”, señaló.

    Recordó que las ciudades modernas fueron configuradas para fomentar el individualismo, el desapego y el desencuentro con el otro.

    Relató que él mismo vivió durante años esa realidad. “Solo los fines de semana podía disfrutar de lo sabroso que San Antonio y los Altos Mirandinos tienen”, comentó. Le vino a la mente el tiempo que dedicaba a trabajar y realizar la mayor parte de sus actividades en Caracas.

    El mirandino dijo que San Antonio conservó durante mucho tiempo una fuerte tradición comunal. “Los terrenos eran de comuneros; de hecho, los sanantoñeros originarios se llaman comuneros porque los espacios eran comunales”, explicó. 

    Expuso que el “crecimiento” urbano y la expansión inmobiliaria alteraron esa realidad. “Es un lugar con un paisaje y un clima muy bellos, a pesar del deterioro que causaron los terrófagos en los años 70, que fue un desastre urbanístico que hicieron en los Altos Mirandinos, sobre todo en San Antonio, todavía conservamos algunos espacios de bosques, todavía se mantienen algunos espacios con neblina”, manifestó, al referirse a la transformación del territorio en una ciudad satélite.

    La asamblea como espacio para construir consensos

    José Félix Uzcátegui, quien es jefe de calle, declaró que la Comuna Agroturística Pacheco-Potrerito se encuentra preparándose para participar en la próxima consulta popular del 18 de octubre de 2026.

    Al respecto, el comunero destacó que uno de los principales logros alcanzados ha sido superar la competencia que suele surgir cuando las comunidades deben decidir el destino de los recursos. “Cuando nos reunimos y comenzamos a desmontar los intereses individuales y a enfocarnos en lo esencial, en lo que realmente favorece a la mayoría, hemos logrado ponernos de acuerdo”, expresó.

    Afirmó que la clave está en “el encuentro, el debate, la asamblea”, pues fortalece la legitimidad de los acuerdos y reduce las tensiones que pueden surgir en torno a los proyectos comunitarios.

    El integrante de la comuna indicó que la mejor manera de reducir los riesgos de que las vocerías se conviertan en meros mecanismos de representación es ampliar la participación de la población. “Tratar siempre en lo posible de que haya personas de todas las comunidades involucradas a la hora de discutir los proyectos; eso es fundamental. Que nadie se quede por fuera, que nadie sienta que no fue convocado. De lo contrario las vocerías se convertirían en representaciones”, recalcó.

    Salas de Autogobierno

    En conversa con la periodista Nerliny Carucí, el mirandino José Félix Uzcátegui, antropólogo egresado de la Universidad Central de Venezuela, habló sobre las Salas de Autogobierno, las cuales señaló como “espacios políticos de formulación, planificación y elaboración de políticas”.

    El comunero sostuvo que la única manera de evitar que estos espacios sean percibidos como estructuras alejadas de la gente es mediante la participación masiva. “Hay que insistir en eso. Es la única forma de que la gente sienta que se está apropiando de un espacio comunal”, apuntó.

    Uzcátegui ilustró esta visión con el ejemplo de las comunidades indígenas. “La comunidad indígena se reúne, se reúnen todos ―mujeres, hombres, niños― en un espacio común y se decide entre todos dónde es más conveniente ubicar un proyecto”, explicó.

    En su opinión, una de las claves de estas experiencias radica en la capacidad de pensar desde el bienestar común. “Todos piensan en común, todos piensan en el otro”, reafirmó.

    Reiteró que las salas de autogobierno son esenciales para articular la planificación comunitaria con las necesidades reales del territorio. “La Sala de Autogobierno es un espacio de vinculación fundamental en lo que es el ejercicio de la construcción de políticas comunales, políticas locales”, expresó.

    Autonomía comunal

    Sobre la posibilidad de que la agenda de las comunas no sea desplazada por las dinámicas institucionales o partidistas, el jefe de calle declaró que esto depende fundamentalmente de su nivel de participación.

    “La única forma de que eso no ocurra es que la comuna tenga suficiente autonomía producto de su ejercicio soberano del espacio para que el consejo comunal no se convierta en un apéndice del partido”, acotó.

    Reconoció que la influencia del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) sobre las comunas es comprensible. “El partido indudablemente que va a influir, porque el partido de gobierno es el que está impulsando todo este proyecto, todo este modelo político. Si no tuviéramos PSUV, no tuviéramos comuna, porque si estuviera en el poder gubernamental la derecha, las comunas no tendrían la fuerza que tiene hoy”, sostuvo.

    Insistió en que la única forma de que haya una construcción de una agenda comunal propia, soberana, “es que haya suficiente participación comunitaria, para que los integrantes de estos espacios no se sientan atropellados, o que el PSUV esté imponiendo una agenda distinta y, por tanto, supeditado a la comuna”, remarcó.

    Uzcátegui recordó que Hugo Chávez insistía en la importancia de construir planes de gobierno en lugar de concentrarse únicamente en proyectos. “Chávez hacía mucho énfasis en el plan, en la necesidad del plan de la comuna, y no de un proyecto en particular”, afirmó.

    El comunero explicó que el sentido de pertenencia surge de los referentes comunes, las experiencias compartidas y la identificación con el entorno. “Necesitamos primero reconocernos como parte de ese colectivo, y segundo, todo lo que compartimos, todo lo que nos es común, y eso es fundamental que se refleje en el proyecto de la comuna, en el plan de la comuna”, enfatizó.

    La comuna como horizonte de vida

    El comunero mirandino José Félix Uzcátegui expuso que las limitaciones económicas y productivas producto de las medidas coercitivas unilaterales han tenido un impacto directo en las dinámicas organizativas de las comunidades.

    A su parecer, estas circunstancias han llevado a que tanto las instituciones gubernamentales como las propias comunidades concentren sus esfuerzos en atender necesidades urgentes. Según explicó, la agenda comunal también responde a las capacidades y preocupaciones de la población en cada momento. “Esa priorización surge de la propia gente”, sostuvo.

    Sin embargo, el comunero hizo hincapié en la necesidad de reflexionar sobre los riesgos de que la comuna quede reducida a la atención de lo coyuntural, lo económico o lo emergente, relegando la construcción de nuevas formas de relación que rompan con la lógica del sistema moderno colonial.

    Uzcátegui recordó que “la situación geopolítica del mundo, especialmente de América Latina y de Venezuela, es muy compleja. El imperialismo occidental, después de su derrota en el Medio Oriente, ha vuelto su mirada a América Latina y debemos estar atentos a eso”, aseveró.

    Frente a este panorama, nuevamente reiteró que el fortalecimiento de las comunas depende de la capacidad de organización de las comunidades y de la preservación de los principios del modelo comunal. “Depende de nosotros como gobierno, como pueblo, mantener el espíritu de la comuna, el espíritu comunitario, y de mantener la organización. Nosotros hemos decidido que la comuna sea nuestro horizonte de vida, nuestra esperanza de futuro”, señaló.

    Palabras finales

    José Félix Uzcátegui advirtió que la construcción de espacios comunales enfrenta grandes desafíos debido a los procesos de colonización y a la escalada de la agresión imperialista en América Latina y el Caribe. “No es fácil crear un espacio comunal donde la gente se sienta identificada, cuando, durante los últimos 500 años, nuestra educación, nuestra historia y nuestra carga emocional, de conocimiento y de costumbres es precisamente lo contrario”, afirmó. Según explicó, la sociedad venezolana ha sido moldeada por un proceso de socialización occidental que históricamente ha privilegiado lo individual por encima de lo colectivo.

    Insistió en que uno de los grandes retos de la comuna es precisamente construir una forma de vida distinta, que se base en la participación, la corresponsabilidad, la solidaridad y el reconocimiento del otro y de la naturaleza no humana, tal como lo hacían los habitantes de los pueblos originarios de nuestro continente.

  • Unacom acompaña asamblea comunal en San Agustín rumbo a la Consulta Popular Nacional

    Unacom acompaña asamblea comunal en San Agustín rumbo a la Consulta Popular Nacional

    Caracas, 5 de octubre de 2026.- Este lunes se realizó en la parroquia San Agustín una asamblea comunal para debatir la participación del Poder Popular en la Consulta Popular Nacional prevista para el 18 de octubre de 2026, el proceso de renovación de las vocerías de los Consejos Comunales y la instalación de la Universidad Nacional de las Comunas (Unacom) en las seis Comunas y el Circuito Comunal de este sector caraqueño.

    Durante el encuentro, el diputado a la Asamblea Nacional y rector de la Universidad Nacional de las Comunas (Unacom), Jorge Arreaza, destacó la importancia de fortalecer la organización popular mediante la formación política y comunitaria.

    El Rector subrayó que el fortalecimiento de las Comunas resulta fundamental para afrontar los retos venideros. “Lo comunal tiene que profundizarse y avanzar, para que cuando vengan los grandes compromisos tengamos el espacio listo para dar la batalla y triunfar y sorprender al mundo. Y eso pasa mucho por el conocimiento, por la formación, por la educación. Tenemos esta herramienta: la Universidad Nacional de las Comunas”, expresó.

    Igualmente, explicó que el modelo educativo de la Unacom se basa en las necesidades de las propias comunidades organizadas. “Nuestras estudiantes y nuestros estudiantes entran porque se postulan mediante una asamblea para estudiar en aquellas áreas que su comuna determina prioritarias en un mapa de reconocimiento que se desprende de las líneas concretas de acción y del plan comunal”, señaló.

    El diputado a la AN destacó además que el protagonismo en la toma de decisiones corresponde a las organizaciones populares del territorio. “La autoridad es la Comuna, y la ruta es el plan de cada Comuna; es el pueblo organizado en el territorio”, agregó.

    Por su parte, Alí Alejandro Primera, responsable político del PSUV en este territorio, valoró la fortaleza histórica e identidad del sector al señalar que, “San Agustín tiene el corredor más importante de Venezuela en lo artístico. Están todos los museos más importantes, las salas de concierto más importantes, y ha tratado también de construir una realidad basada en esa resistencia histórica. Creo que la cultura ha contribuido a que ese espíritu guerrero, esa sangre afrodescendiente, esté presente aquí en San Agustín”. Igualmente destacó la alta conciencia organizativa de la zona de cara a los procesos comiciales.

    La asamblea contó con la participación de la viceministra para el Buen Vivir del Ministerio del Poder Popular para las Personas Adultas Mayores, Estrella Uribe; integrantes del equipo político del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) de San Agustín; la directora de la institución educativa, Ysely Mendoza; y Jesús Armando Guzmán, conocido como “Paicosa”, en representación de la Unidad Territorial Integral de Educación Bolivariana (UTIEB).

  • Inicia primera clase del Curso de Cultura Eléctrica y Poder Comunal

    Inicia primera clase del Curso de Cultura Eléctrica y Poder Comunal

    Caracas, 1 de octubre de 2026.- Mediante un encuentro telemático, este jueves se desarrolló desde la ciudad de Caracas la primera clase del Curso de Cultura Eléctrica y Poder Comunal, una iniciativa formativa orientada a fortalecer la corresponsabilidad de la población en la gestión y protección del servicio eléctrico desde los territorios.

    Esta jornada contó con la participación de comuneros, comunidades de conocimiento, voceros de las Mesas Técnicas de Energía, personal de Corpoelec, personal del Ministerio del Poder Popular para la Energía Eléctrica (Mppee), estudiantes y representantes de las Unidades Territoriales Locales de la Universidad Nacional de las Comunas (Unacom).

    Durante el encuentro virtual participaron como ponentes Hernán Vargas, vicerrector para la Economía Comunal de la Unacom; Tania Masea, viceministra para Nuevas Fuentes y Uso Racional y Eficiente de la Energía del Mppee; y Edison Mayorga, director general de Gestión Ecoenergética y Articulación Comunal del Mppee.

    La secretaria general de la Unacom, Magaly Newton, explicó que el proceso formativo está diseñado para combinar la formación teórica con el trabajo práctico en los territorios, lo que permite que los conocimientos adquiridos durante las clases se traduzcan en acciones concretas dentro de las comunidades.

    Indicó que, tras cada encuentro telemático, los participantes y las participantes deberán impulsar asambleas comunitarias en sus territorios para compartir los contenidos abordados y promover la incorporación de más pobladores al proceso formativo.

    Newton detalló que se contempla además el desarrollo de un Plan de Lucha de la Cultura Energética, mediante el cual los participantes y las participantes realizarán diagnósticos comunitarios para identificar situaciones de riesgo, amenazas, vulnerabilidades y necesidades relacionadas con el sistema eléctrico en sus localidades.

    Formación para fortalecer la gestión comunal de la energía

    En el primer momento, el vicerrector para la Economía Comunal de la Unacom, Hernán Vargas, señaló que este proceso formativo se enmarca en la experiencia organizativa acumulada por el pueblo venezolano durante los últimos años para afrontar distintos desafíos.

    En ese sentido, destacó que el curso busca fortalecer las capacidades de las comunas y de las Mesas Técnicas de Energía para seguir impulsando la participación popular en la solución de los problemas que afectan a las comunidades.

    El Vicerrector explicó que uno de los objetivos centrales del programa es dotar a los participantes de herramientas para comprender los problemas energéticos de sus territorios y avanzar en la construcción de soluciones colectivas. Para ello, subrayó la importancia de desarrollar procesos de cartografía comunal que permitan identificar riesgos, instalaciones estratégicas y necesidades locales vinculadas al servicio eléctrico.

    Uso consciente de la energía desde los hogares

    En el segundo momento, la viceministra para Nuevas Fuentes y Uso Racional y Eficiente de la Energía del Mppee, Tania Masea, enfatizó que uno de los objetivos fundamentales de la cultura eléctrica es promover hábitos responsables de consumo en los hogares. “A nadie se le está pidiendo que no use sus electrodomésticos; úsenlos, pero de manera consciente. Por ejemplo, los equipos de climatización, déjelos en 22 grados centígrados. Con esto, usted, usando su aire acondicionado de manera consciente, ayuda muchísimo a la reducción de la demanda”, señaló.

    Masea también destacó la estrecha relación entre el consumo de agua y el sistema eléctrico nacional, al recordar que gran parte de los sistemas de distribución de agua en el país dependen de procesos de bombeo impulsados por energía eléctrica.

    La Viceministra hizo un llamado a las comunidades para identificar y corregir fugas de agua tanto en los hogares como en los espacios comunes. “Porque esa gotita que nadie ve que usted la tiene en el fregadero, en el lavamanos, la sentimos en el Sistema Eléctrico Nacional. Si todos corregimos la fuga que tenemos en nuestro hogar y la que tenemos afuera, en la comunidad, podemos también reducir el consumo de energía eléctrica”, expresó.

    Cambio climático y vulnerabilidad del sistema eléctrico

    En el tercer y último momento, el director general de Gestión Ecoenergética y Articulación Comunal del Mppee, Edison Mayorga, explicó la relación existente entre el cambio climático y el funcionamiento del Sistema Eléctrico Nacional.

    Señaló que Venezuela atraviesa actualmente un período marcado por altas temperaturas y sequía asociado al fenómeno climático del Superniño, situación que incrementa las presiones sobre la infraestructura eléctrica del país.

    Mayorga agregó que tanto los períodos de sequía como las lluvias intensas generan afectaciones en la infraestructura eléctrica, lo que compromete la prestación de servicios importantes para la población. “La Niña en su momento también genera estragos; una alta intensidad en las lluvias puede socavar el terreno donde están nuestras líneas de transmisión o generar inundaciones en nuestras plantas de distribución. Todo eso impacta en los servicios vitales, porque la energía eléctrica sustenta el desarrollo del país y muchos servicios como el transporte y el agua”, afirmó.

    Por último, se informó que la próxima clase será el jueves 8 de octubre, igualmente vía telemática.

    Si te perdiste la primera clase, puedes verla nuevamente acá:
    https://www.youtube.com/watch?v=4PKAWivrNPg.

  • Unacom inicia con Corpoelec Curso de Cultura Eléctrica y Poder Comunal

    Unacom inicia con Corpoelec Curso de Cultura Eléctrica y Poder Comunal

    Caracas, 30 de septiembre de 2026.- La Universidad Nacional de las Comunas (Unacom), el Ministerio de Energía Eléctrica y Corpoelec realizaron el lanzamiento del Curso de Cultura Eléctrica y Poder Comunal, que comenzará formalmente este jueves 1 de octubre a partir de las 4:00 de la tarde en los espacios de estudio de cada comunidad.

    Esta iniciativa formativa está orientada a fortalecer la participación del Poder Popular en la gestión, mantenimiento y resguardo del Sistema Eléctrico Nacional desde los territorios.

    La propuesta busca capacitar a comuneros, comuneras, estudiantes de la Unacom, voceros y voceras de las organizaciones populares para impulsar políticas públicas vinculadas al sector eléctrico, lo que promueve no solo el acceso al conocimiento, sino también la construcción colectiva de soluciones y acciones concretas en las comunidades.

    A través de una videoconferencia desde Caracas, la viceministra de Nuevas Fuentes y Uso Racional de la Energía Eléctrica, Tania Masea, instó a las comunas a promover una agenda de acción que contribuya al ahorro de la energía y a las mejoras del servicio público.

    «Queremos que la Unacom pueda llegar a todos los estudiantes con nuevas tecnologías, energía solar. Podemos iniciar con las 18.000 vocerías renovadas (de los Consejos Comunales)», manifestó Masea.

    Usar cargadores de celulares de energía solar, desenchufar los electrodomésticos mientras no se usen, así como utilizar la lavadora con cargas completas de ropa, son algunas de las recomendaciones que ofreció la Viceministra, a propósito del fenómeno El Niño.

    Destacó que el uso eficiente de la electricidad permitirá mitigar los efectos de El Niño, un fenómeno causado por el recalentamiento global. «Se requiere un despliegue informativo, con la Unacom entramos en este proceso de difusión», aseveró.

    Reconoció que en este momento hay un consumo excesivo de energía en todo el territorio nacional, «por eso contamos con la Unacom para informar sobre el uso correcto de la electricidad».

    Magaly Newton, secretaria general de la Unacom, señaló que la convocatoria está dirigida no solo a los voceros y voceras de las mesas técnicas de energía, sino también a estudiantes de la Unacom, integrantes de las comunas y demás actores del Poder Popular interesados en fortalecer sus conocimientos sobre el sistema energético y la organización comunitaria.

  • Comunera de El Cafetal: La convivencia cotidiana requiere dialogar cara a cara y reconocer al otro

    Comunera de El Cafetal: La convivencia cotidiana requiere dialogar cara a cara y reconocer al otro

    Caracas, 29 de septiembre de 2026.- “Es en la comunidad donde se dan las tertulias, los debates; donde hay conflictos, pero también surgen las soluciones; donde escuchar y encontrarnos con el otro nos permite nutrirnos”. Así lo afirmó Ismenia Yánez Caires, integrante del Consejo Comunal Hijos e Hijas de Urquía, ubicado en el sector El Cafetal del municipio Baruta, estado Miranda.

    Yánez Caires expresó que el Consejo Comunal Hijos e Hijas de Urquía ha mantenido un trabajo organizativo continuo desde su registro en 2016. A pesar de las particularidades del territorio, la comunidad ha logrado consolidar distintos espacios de atención y encuentro para sus habitantes.

    Durante su participación en el programa “En clave comunal”, narró que entre los logros alcanzados está un consultorio comunitario que cuenta con servicios de odontología, homeopatía, psicología y un laboratorio para la elaboración de prótesis dentales. “En la más reciente consulta popular nacional obtuvimos los recursos para habilitar un salón para trabajar allí con los jefes de calle, con los abuelos, que también es una población importante, porque en nuestra comunidad cerca del 75 % son adultos mayores”, dijo.

    El Consejo Comunal Hijos e Hijas de Urquía está integrado por alrededor de 80 familias.

    Un nombre vinculado a la memoria indígena

    Yánez Caires, educadora con mención en Tecnología Educativa, explicó que el nombre del consejo comunal está inspirado en Urquía, la esposa del cacique venezolano Guaicaipuro. “Fue una luchadora contra los españoles en el siglo XVI”, señaló.

    Según relató, el significado atribuido a Urquía es “ojos de águila”, una referencia que la comunidad adoptó como símbolo de resistencia y capacidad de observación frente a los desafíos que enfrenta el territorio. “Tenemos que tener ojos de águila con todo lo que nos rodea”, expresó.

    La mirandina reconoció que construir comunidad en este territorio no ha sido una tarea sencilla; por lo que, para fortalecer el encuentro, el consejo comunal ha impulsado actividades comunitarias y jornadas de atención que permitan acercar a la población.

    En ese sentido, destacó el papel del consultorio comunitario, especialmente de los servicios de odontología y homeopatía, como mecanismos que han favorecido una mayor integración vecinal. “Nos damos cuenta de que la comunidad se ha integrado un poquito más a raíz de este consultorio”, indicó.

    Asimismo, platicó que también organizan jornadas de venta de alimentos, pescado y proteínas para facilitar el acceso de las familias a sustentos esenciales y generar espacios de convivencia. “Tratamos en lo posible de tener eventos y actividades para que la comunidad se acerque”, sostuvo.

    Por ello, declaró que uno de los desafíos actuales es incorporar a nuevas generaciones en las dinámicas organizativas del territorio. “Tratamos que nuestras familias se incorporen de alguna manera”, manifestó.

    Más allá de las diferencias partidistas

    La lideresa comunal Ismenia Yánez Caires afirmó que uno de los mensajes que transmiten a la comunidad es que la organización comunal trasciende las diferencias partidistas: “Esto no tiene que ver con asuntos partidistas: esto tiene que ver con servicio a la comunidad”.

    Indicó que el acercamiento y la comunicación con los pobladores se construye también desde el contacto directo y diario. En ese sentido, refirió que mantienen reuniones semanales todos los jueves de tres a seis de la tarde, donde “debatimos todos los temas, desde la realidad local hasta los asuntos nacionales e internacionales”

    Asimismo, subrayó que estos espacios de encuentro incluyen la participación de otros consejos comunales para intercambiar experiencias, “para saber qué opinan, qué piensan”.

    Yánez Caires aseveró que las tertulias comunitarias exigen disposición al diálogo y capacidad para construir consensos entre personas con diferentes puntos de vista. “Hay que manejarse muy bien y tratar de exponer que lo que uno persigue en todas estas reuniones con la comunidad es favorecer a la comunidad”, argumentó.

    Ilustró que temas como la vialidad, la iluminación y otros asuntos de interés común sirven como puntos de encuentro entre pobladores con distintas opiniones.

    La comunera mirandina remarcó que, cuando las necesidades colectivas se colocan en el centro de la discusión, se pueden generar apoyos que superan las diferencias partidistas. “Hay aporte eventualmente de algunas personas que dejan a un lado la parte partidista y sí sienten que pueden apoyar de alguna manera”, expuso.

    Mujeres y encuentro comunitario

    La docente Ismenia Yánez Caires explicó que, aunque resalta la presencia de las mujeres en la organización comunitaria, el trabajo del Consejo Comunal Hijos e Hijas de Urquía cuenta también con una participación de hombres.

    “Tenemos participación de varios caballeros: hay como seis hombres que están ahí al pie del cañón”, comentó.

    Enfatizó el compromiso que han asumido las mujeres dentro del proceso organizativo. “Nosotras las féminas aportamos en muchísimos aspectos. Participamos con cariño, con esfuerzo, con entusiasmo, sabiduría”, expresó.

    Yánez Caires reiteró que uno de los principales desafíos ha sido impulsar la organización comunitaria en un territorio donde predominan diferentes posiciones partidistas. “Como nosotros estamos en El Cafetal constituido con 12 consejos comunales y apenas tres somos chavistas, entonces siempre hay una barrera de ideología, de confrontación”, afirmó.

    La comunera señaló que, frente a esas diferencias, la comunidad ha encontrado espacios donde es posible construir puntos de encuentro. “Tenemos una biblioteca en el sector, la biblioteca Raúl León; es un área recreativa porque tiene un parque muy hermoso. Proponemos actividades, por ejemplo, musicales o cineforos, de tal manera que la gente no vea el tinte partidista, sino el encuentro y el compartir. Tenemos también mercados libres en una plaza frente al Centro Comercial Plaza Las Américas, que es un espacio bonito, también recreativo; ahí hay mesas para jugar dominó, ajedrez y ahí confluye gente que es de la oposición y gente que es del chavismo”, relató.

    Aprendizajes

    En conversa con la periodista Nerliny Carucí, la comunera Ismenia Yánez Caires manifestó que la participación de las personas que integran el consejo comunal requiere ajustar las dinámicas organizativas. “Tratamos en lo posible que las asambleas sean a una hora apropiada. Los que participamos allí somos jubilados y tenemos tiempo, pero hay otras personas que trabajan. Entonces procuramos que esas reuniones, que se dan en un salón de la Universidad Nacional de la Seguridad (Unes), sean a partir de las cinco de la tarde, por ejemplo”, mencionó.

    La comunera aseguró que uno de los mayores aprendizajes que le ha dejado su participación en el Consejo Comunal Hijos e Hijas de Urquía ha sido la posibilidad de escuchar y comprender otras perspectivas. “Uno aprende mucho en las discusiones, porque ve los puntos de vista de otras personas”, afirmó.

    Ismenia Yánez Caires recordó que su interés por la política surgió con la llegada de Hugo Chávez al poder gubernamental y que desde entonces ha entendido la importancia de formarse e informarse permanentemente. “Hoy por hoy uno tiene que estar informado, tiene que aprender a ver las cosas desde otra perspectiva”, expresó.

    Anécdotas

    La mirandina evocó que una de las experiencias más significativas dentro del Consejo Comunal Hijos e Hijas de Urquía estuvo afín a la organización del abasto comunitario y al trabajo junto a una compañera a quien consideraba un referente en materia organizativa.

    “Mercedes era una mujer muy organizada, y a mí me gusta la organización; yo pienso que de ahí debería partir todo”, afirmó.

    La comunera explicó que la consolidación del abasto comunitario en principio estuvo marcada por debates y diferencias de opinión. “En la conformación del abasto hubo muchos tropiezos, porque unos estaban de acuerdo y otros no estaban de acuerdo”, señaló.

    Refirió que fue elegida como primera vocera del Comité de Alimentación y Protección al Consumidor, una responsabilidad que la tomó por sorpresa.

    Yánez Caires relató que, tras su elección, decidió fortalecer el trabajo conjunto con otra vocera de la comunidad. “Empezamos a trabajar juntas y fue muy bueno, fue muy importante, muy productivo”, contó. 

    Acentuó que este proceso estuvo acompañado por planificación y construcción de consensos. “Trabajamos con un plan, por supuesto, llegamos a acuerdos”, dijo.

    Describió el abasto comunal a cielo abierto como una experiencia que ha fortalecido los vínculos entre los pobladores y ha generado espacios de convivencia más allá de la actividad comercial. “Es una cosa de hermandad, de familia; la gente va y se regocija”, afirmó.

    Mencionó que, aunque el abasto ha variado con el paso del tiempo, Ismenia considera que sigue siendo una iniciativa valiosa para el territorio. “Yo lo recomiendo altamente y tienen precios muy buenos; por ejemplo, el yogur, es el yogur más económico del área. Yo se lo puedo decir con determinación, porque compramos yogur, y es de calidad; es decir: vale la pena. El queso merideño es excelente. Vale la pena que vayan allí, y la atención es maravillosa; cada vez que uno termina una compra, ¡pum!, te regalan un bocadillo de guayaba”, invitó.

    La vida en comunidad

    Sobre la vida en comunidad, Ismenia Yánez Caires afirmó que va mucho más allá de resolver problemas materiales, porque implica desarrollar vínculos de solidaridad y empatía entre quienes comparten un mismo territorio. “La conciencia de ser comunidad es que te duela ese ser que es igual a ti, que tiene tropiezos, angustias, deseos y necesidades”, expresó.

    La integrante del Consejo Comunal Hijos e Hijas de Urquía señaló que su visión de la organización comunitaria está inspirada en las formas de convivencia de los pueblos originarios. “Cuando hablamos de comunidad o comuna, nos remontamos a nuestros aborígenes. Ellos se reunían, debatían, distribuían sus tareas, todo en función de la comunidad”, afirmó.

    Yánez Caires sostuvo que la comunidad solo puede fortalecerse cuando existe un verdadero sentido de pertenencia: “Tenemos que alimentarnos con esa palabra y sentirnos que la asimilamos”.

    La comunera destacó que el deseo de construir comuna sigue siendo un tema frecuente en los espacios de discusión en el territorio. “El deseo de comuna lo hemos hablado repetidas veces en nuestras reuniones. Esa necesidad de comuna es muy importante, es necesaria en nuestros días, porque ese es el empuje que le da al pueblo venezolano para hacer frente a los desafíos”, aseguró.

    Escuchar al otro

    Ismenia Yánez Caires señaló que la escucha es una de las herramientas clave en la vida comunitaria: “Hay que siempre estar alerta y con el oído bien afinado para escuchar el problema del otro, para saber la necesidad del otro”.

    La comunera mirandina declaró que la práctica de escuchar requiere paciencia y disposición. “Uno tiene que aprender a escuchar. Que el otro exponga, dialogue, que presente su problema; es fundamental saber escuchar”, expresó.

    Yánez Caires mantuvo que las diferencias de opinión forman parte de la vida comunitaria. “No todos podemos pensar igual. Porque haya diferencias en las opiniones no quiere decir que no podamos vivir en comunidad. Eso es igual en el hogar; los hijos no tienen igual pensamiento que los padres, o el hermano con el otro hermano, o el tío con la sobrina”, subrayó.

    La miembro del Consejo Comunal Hijos e Hijas de Urquía considera que las diferencias pueden convertirse en una oportunidad. “Eso es beneficioso, porque es una manera de ver en otra perspectiva lo que piensa la otra persona”, reiteró.

    Conocimiento del territorio

    Durante el programa radial, Ismenia Yánez Caires aseveró que “es muy importante conocer el territorio que uno habita, la población, qué terrenos son hábiles para cultivar, qué posibilidades hay para hacer una cancha deportiva”, declaró.

    La comunera relató que, con ese propósito, gestionaron información cartográfica y comenzaron a estudiar las características territoriales de la parroquia El Cafetal. “Pedimos un mapa de toda el área de la parroquia El Cafetal para trabajar con ella y situarnos ahí. Estudiábamos cuáles eran las vías principales, con cuántos colegios, mercados, iglesias, consultorios médicos contaba El Cafetal. Todo eso en el mapa lo íbamos señalando para saber y conocer nuestras áreas y nuestro territorio”, apuntó.

    La docente señaló que este conocimiento territorial permite diseñar acciones ajustadas a las realidades de cada comunidad. “Es muy importante tenerlo porque uno planifica en función de las cuadras donde uno vive”, expresó.

    En búsqueda de conocimientos

    Sobre la crisis ambiental global todavía, reconoció que este tema aún no ocupa un lugar dentro de las discusiones comunitarias. “El tema nuestro más candente que se suscita es el ámbito político, pero sí nos gustaría que vinieran especialistas que nos hablen de ese aspecto, porque uno tiene que estar empapado en todos los temas”, habló.

    Yánez Caires recalcó que, aunque este tipo de debates aún son limitados en el territorio, se procura promover prácticas vinculadas al ahorro energético y al cuidado de los bienes comunes. “No hace falta prender tantas luces, no hace falta poner esos aires acondicionados tan altos, no hace falta gastar tanta agua: tenemos que dejar la lógica de un consumo infinito”, apuntó.

    Hizo hincapié en que especialistas en temas ecológicos y ambientales participen en las asambleas comunitarias para ampliar la discusión y generar mayor conciencia sobre estos desafíos.

    Fortalecer la identidad

    Ismenia Yánez Caires señaló que en el Consejo Comunal Hijos e Hijas de Urquía también se desarrollan discusiones sobre los desafíos frente al modelo dominante. “Hemos discutido sobre el capitalismo muchas veces y, de verdad, este sistema es una enfermedad para el mundo, porque nos inculca el individualismo, la competencia, la dominación del otro. Este modelo es el mayor responsable de los desafíos que enfrenta la humanidad”, aseveró.

    La comunera explicó que una de las formas de responder a las dinámicas de la modernidad ha sido promover espacios de reflexión orientados a fortalecer la identidad cultural y cuestionar procesos de transculturización.

    Relató que participa en un grupo de discusión llamado “Qué hacer”, en el que se reúnen periódicamente para reflexionar sobre distintos temas relacionados con la cultura, la identidad y el contexto sociopolítico. “Nos reunimos cada quince días, los sábados, a discutir todas estas cosas”, comunicó. 

    La integrante del Consejo Comunal Hijos e Hijas de Urquía aseguró que muchos de esos aprendizajes los lleva posteriormente a las asambleas comunitarias. “Yo, por supuesto, transfiero eso a mi consejo comunal, de las cosas que uno oye y de lo que se está haciendo”, manifestó.

    Palabras finales

    Como ya refirió anteriormente, para Ismenia Yánez Caires, integrante del Consejo Comunal Hijos e Hijas de Urquía, propiciar el encuentro en un territorio como El Cafetal, marcado por la diversidad de perspectivas políticas, no ha sido una tarea fácil. “Pero, con paciencia y, sobre todo, sin satanizar al otro, hacemos todo lo posible para que ese cara a cara se produzca, porque es muy necesario. La convivencia cotidiana requiere dialogar cara a cara y reconocer al otro”, afirmó.

    Recordó que hemos atravesado más de 500 años de un proceso de colonización, en el cual los valores individualistas vinculados a la modernidad y al capitalismo han marcado la conducta humana. Al respecto, considera necesario recuperar y fortalecer los principios comunitarios.

  • Unacom rinde frutos de economía comunal en los Andes venezolanos

    Unacom rinde frutos de economía comunal en los Andes venezolanos

    Caracas, 22 de septiembre de 2026.- “El comandante Chávez siempre decía que la columna vertebral de una comuna es la economía territorial, la economía comunal, porque es la que garantiza la autogestión. Producir nuestros propios alimentos sobre la base de una economía comunal es expresión de soberanía”.

    Así lo expresó Kenia Zambrano, vocera de la Unidad Administrativa y Financiera de la Comuna Libertadores de Conciencia Bolívar y Chávez, ubicada en el sector Matriz del municipio Campo Elías, estado Mérida.

    Integrada por seis consejos comunales —San Buenaventura, El Ceibal, El Palmo Los Olivos, El Palmo Bajo, Zumba La Florida y Las Monjas— y una población aproximada de 12 000 habitantes (3 mil familias), la comuna ha impulsado recientemente un proyecto productivo y experiencias formativas vinculadas a la Universidad Nacional de las Comunas (Unacom).

    Durante su participación en el programa “En clave comunal”, la comunera conversó en detalle sobre la Empresa de Propiedad Comunal Directa de Producción Avícola, propuesta que resultó electa en la primera Consulta Popular Nacional de 2026, y que representa uno de los principales logros en el territorio.

    La economía comunal como camino hacia la autogestión

    La lideresa comunal explicó que la decisión de impulsar una Empresa de Propiedad Comunal Directa surgió de años de estudio y debate sobre las leyes del Poder Popular. “Siempre hacemos círculos de lectura y en las reuniones estamos hablando de nuestras leyes”, afirmó.

    Señaló que, desde que comenzaron a reflexionar comprendieron que el desarrollo de la economía comunal es clave para la autogestión.

    Kenia Zambrano resaltó que la construcción de soberanía requiere generar ingresos propios. “Nosotros no podemos hablar de soberanía si seguimos dependiendo de los recursos que nos envía el Ejecutivo nacional. Tenemos que producir nuestros propios ingresos y poder de esta manera resolver los problemas que tengamos en nuestra comunidad”, aseveró.

    Relató que la experiencia de las consultas populares permitió identificar las necesidades en el territorio, entre ellas servicios públicos, vivienda, vialidad y producción. A medida que los proyectos comenzaron a ejecutarse y las familias observaron resultados, la participación comunitaria se fortaleció. “La gente estaba empezando a sentir que sí estaba llegando el recurso, que estaba llegando el beneficio”, comentó.

    Hizo hincapié en que la participación trascendió la recepción de materiales o ayudas: “Era también la participación activa de la comunidad, ayudándose unos a otros. Eso se convirtió en una fiesta popular dentro de nuestro territorio”.

    Zambrano contó que, cuando se discutieron las propuestas para la consulta popular, la producción avícola fue una de las iniciativas más respaldadas por la comunidad. “Cuando se hablaba de la producción de alimentos, siempre la gente decía: gallinas ponedoras y pollo”, recordó.

    En tal sentido, refirió que optaron por una empresa de propiedad comunal directa, y no por una cooperativa o por financiamientos individuales, porque “nosotros creemos en la economía comunal, que está basada en el trabajo colectivo”.

    Precisó que, actualmente, la iniciativa reúne a 12 productores (9 de ellos son estudiantes de los programas formativos de la Unacom). “Ya llevamos casi seis meses desde que comenzamos a trabajar. Ya estamos vendiendo pollo, vendiendo huevos”, enfatizó.

    La líder comunitaria aseguró que esto “representa una experiencia muy bonita, porque se trata de transformar el territorio para el bien común, con el ejemplo y la práctica”.

    Producción comunitaria versus producción comercial

    Kenia Zambrano, egresada de la Misión Sucre desde hace 13 años, subrayó que la producción comunitaria se diferencia del modelo comercial porque está orientada a satisfacer necesidades, y no a maximizar ganancias. “Aquí no se trata de que nos vamos a volver ricos o de que vamos a generar muchísimo dinero”, expresó.

    Habló de que la empresa avícola trabaja considerando los costos de producción, pero “siempre pensando en la economía familiar, en ayudar a la gente y sobre todo en atender a las familias más vulnerables”.

    La vocera contó que la empresa comunal ha desarrollado operativos de venta de huevos y proteínas en los seis consejos comunales que integran la comuna. “Tratamos siempre de atender a las poblaciones más vulnerables. Si vemos a una familia que no puede cancelar, vamos y le llevamos”.

    Zambrano señaló que otro elemento particular de la producción comunal es la calidad de los alimentos. “La gente necesita su proteína; nosotros le estamos garantizando la proteína a un costo muy por debajo del costo de la calle. Además, son alimentos sanos, con propiedades nutritivas, contrarios a los que comercializa la agroindustria”, subrayó.

    Asimismo, destacó que la empresa comunal busca garantizar una distribución justa de los beneficios generados por la actividad productiva. “La empresa de propiedad comunal se diferencia de una empresa capitalista, primero, porque es una propiedad comunal; segundo, porque se busca una distribución justa, no solamente de los productos que elaboramos, sino también de los excedentes que genere la empresa. Y, por supuesto, para atender las necesidades de las comunidades y de los productores”, puntualizó.

    Kenia Zambrano aclaró que el funcionamiento de la empresa está guiado por las decisiones tomadas en asamblea de pobladores y pobladoras. “Todos los productores tienen voz y voto para la toma de decisiones, pero también cuenta, principalmente, la voz de la comunidad”, recalcó.

    Platicó que en cada reunión presentan informes sobre el desarrollo de la empresa y los recursos administrados: “Siempre damos un parte de todo lo que se ha hecho hasta ahora; se hace para buscar la mayor transparencia posible”.

    Reiteró que el modelo comunal prioriza el bienestar colectivo, en tanto que las lógicas empresariales capitalistas están orientadas a la obtención de ganancias particulares. “Aquí no se trata de competir con nadie, sino sencillamente de atender al precio justo las necesidades de nuestra gente”, reafirmó.

    Producción desde el afecto

    La comunera andina Kenia Zambrano declaró que una de las principales diferencias entre la producción comunal y la producción industrial capitalista es el carácter artesanal del proceso. “Nosotros no tenemos grandes maquinarias para procesar todo este tipo de producción, lo hacemos con nuestras propias manos, y eso también tiene su valor agregado”, manifestó.

    Argumentó que, mientras la lógica industrial prioriza la maximización de ganancias y la reducción de costos, la empresa comunal se enfoca en ofrecer alimentos de calidad para las comunidades. “Nuestro primer interés es que salga una proteína sana porque es para nuestra gente, es para nuestro pueblo. Ese pollo, ese huevo que están consumiendo, lo estamos llevando a las escuelas, lo están comiendo niños, niñas, adultos mayores, mujeres embarazadas y personas con diversidad funcional de nuestra comunidad. Esto lo hacemos con mucha responsabilidad y con mucho cariño”, reiteró.

    Zambrano afirmó que otro elemento en el que se diferencia la producción comunal y la producción industrial capitalista es la manera en que se organiza el trabajo. “Nosotros acá no comulgamos con la explotación capitalista; al contrario, nosotros nos organizamos de una manera que cada uno de nosotros pueda dar un poco de su tiempo para que el trabajo salga. Es un trabajo de conciencia, que se hace con mucha planificación. Esto es un aprendizaje constante porque hemos aprendido tanto de los aciertos como de los errores”, expresó.

    La vocera subrayó que en la empresa comunal no se habla de ganancias individuales, “sino de excedentes. Es un trabajo en equipo; la empresa comunal le pertenece a la comuna, no le pertenece a un propietario, a un capitalista o a un inversionista, ¡no!”, aseguró.

    Manifestó que esta forma de organización genera un sentido de cercanía entre los productores y las comunidades. “Es ese trabajo de hormiguita, es esa planificación. Cuando tú ves que llega alguien y nos dice: ‘Esos pollos están muy sabrosos, esos pollos están buenísimos’; a nosotros se nos hincha el pecho de orgullo”, recitó.

    Madre tierra

    Sobre la relación con la naturaleza no humana, la vocera de la Unidad Administrativa y Financiera de la comuna aseguró que desde el territorio están conscientes de la importancia de la madre tierra. “Nosotros manifestamos respeto por la madre tierra, pues es ella la que nos da desde sus entrañas nuestros alimentos, nos da el sustento para vivir”, dijo.

    Cuestionó al sistema dominante que ve a la naturaleza humana y no humana como recursos para explotar. “Por el contrario, desde las comunas se trabaja en otro tipo de relación de respeto y de reconocimiento por el otro”, expresó.

    Metas de producción

    Kenia Zambrano, quien también es formadora de la Universidad Nacional de las Comunas en su territorio, habló sobre las metas de crecimiento vinculadas a las necesidades de las familias que integran la comuna. “En este momento nosotros tenemos 150 gallinas ponedoras y comenzamos con la producción de 500 pollos en dos ciclos. Los pollos tardan seis semanas en crecer”, describió.

    La líder comunal explicó que la producción de huevos se ubica actualmente en alrededor de 135 cartones mensuales.

    Indicó que, aunque los primeros resultados fueron positivos, la meta es mucho más amplia. “Nuestra meta es lograr producir 3000 cartones de huevos y 3000 pollos mensuales”, explicó. Según precisó, esta cifra permitiría atender a las aproximadamente 3000 familias que hacen vida en la comuna. “Eso sería para atender a cada familia, por lo menos con un cartón de huevos”, planteó.

    Agregó que uno de los objetivos centrales es mantener los alimentos a precios por debajo de los valores del mercado comercial.

    Trama productiva comunal

    La docente comunitaria explicó que, en la actualidad, el alimento para las gallinas ponedoras y los pollos de engorde no se produce dentro de la comuna, sino que es adquirido a productores del municipio Sucre, una localidad vecina. “Ellos tienen una granja y elaboran los alimentos para las gallinas y los pollos”, señaló.

    No obstante, indicó que la meta de la Empresa de Propiedad Directa Comunal de Producción Avícola es avanzar en esta materia. “Estamos logrando organizarnos para elaborar planes que permitan crear una gran trama de trabajo con los comuneros de la zona, orientada al procesamiento de plantas locales de alto valor proteico para la producción de alimentos balanceados destinados a las gallinas ponedoras y los pollos de engorde”, afirmó Zambrano.

    Kenia Zambrano dijo que han buscado alianzas con instituciones como la Fundación de Capacitación e Innovación para Apoyar la Revolución Agraria (CIARA), el Ministerio de las Comunas y Fundacomunal para acceder a formación técnica y acompañamiento productivo. “Estamos buscando algunas personas para poder hacer los cursos y los talleres necesarios para empezar a producir los alimentos con los que alimentamos los animales”, indicó.

    Según informó, la empresa comunal no solo contempla la producción y comercialización de pollos y huevos, sino también la elaboración de alimentos, el suministro de insumos y la construcción de redes de intercambio con otras organizaciones productivas.

    Zambrano indicó que una de las apuestas centrales del proyecto es labrar relaciones económicas basadas en el intercambio entre comunas. “En la economía comunal debemos empezar a construir mecanismos de intercambio distintos a la compra y venta comercial; es decir: impulsar otros canales de comercialización propios, como por ejemplo el trueque”, propuso.

    Igualmente, la vocera indicó que la comuna busca articularse con otros territorios para intercambiar productos e insumos que no pueden producir localmente. “Para que ellos también empiecen a producir algunos insumos que a nosotros nos hagan falta y hacer los intercambios”, apuntó.

    Remarcó que ya existen experiencias comunales que están contribuyendo a fortalecer estos procesos. Mencionó el caso de la Comuna Bicentenaria 16 de Septiembre, en el municipio Libertador, donde se desarrolla una escuela de emprendimiento con formación agrícola. “Ya hicimos contacto con ellos y vamos a empezar a dictar el curso acá también”, afirmó.

    Expuso que la intención es incorporar no solo a los productores de la empresa comunal, sino a toda la comunidad organizada. “Para todas las personas de nuestra comuna, los estudiantes de la Unacom, de la Misión Ribas, de la Misión Robinson, para que todos nos capacitemos, nos preparemos, nos formemos”, comunicó.

    Unacom

    En conversa con la periodista Nerliny Carucí, la comunera Kenia Zambrano comentó que la Comuna Libertadores de Conciencia Bolívar y Chávez cuenta con una población de 21 estudiantes de la Universidad Nacional de las Comunas.

    “Hay estudiantes de Medicina Veterinaria, Agroalimentación, Economía Comunal, Administración, Comunicación Social, Ingeniería en Construcción Civil, Ingeniería Eléctrica, Informática. Esos son los ocho Programas Nacionales de Formación (PNF) que tenemos en este momento en nuestra comuna. Y todos estamos trabajando en función de estos proyectos”.

    Informó que, aparte de Empresa de Propiedad Directa Comunal de Producción Avícola, la comuna merideña cuenta con dos propuestas más que nacen desde la Unacom. “Una es una empresa de propiedad comunal de ecosocialismo y protección animal. Y la otra es una empresa de propiedad comunal de prestación de servicios. Todo eso está enfocado en el bienestar local”, puntualizó.

    Acompañamiento

    Kenia Zambrano declaró que la comuna ha contado con el apoyo y el acompañamiento de diversas instituciones del Estado venezolano. “Por ejemplo, el Ministerio de Comunas y la Gobernación, que han estado con nosotros, nos han hecho acompañamiento”, mencionó.

    Añadió que “el Ministerio de Planificación ha sido clave en todo el trabajo que hemos logrado hasta ahora, porque ellos han estado también pendientes, nos están ayudando con el tema de la sistematización. Asimismo, ellos nos han ayudado mucho con lo de la agenda concreta de acción (ACA), que es donde nacen todos los nudos críticos, todas las necesidades que hay en la comuna, y fue la que nos permitió que se generara esta necesidad de crear la empresa de propiedad comunal”, contó.

    Palabras finales

    Para la comunera Kenia Zambrano, la comuna no es solo el espacio donde hacen vida las personas, es “también donde convergen los encuentros, donde surgen las iniciativas, las soluciones a las problemáticas, donde nos relacionamos con nuestro entorno para producir. Es el espacio donde soñamos”, definió.

    Afirmó que la comuna representa una alternativa de futuro y una forma de vida basada en el respeto y la convivencia. “La comuna es la forma de vida que hemos decidido construir, donde se establece otro tipo de relación entre los seres humanos y la naturaleza [no humana], desde el respeto. Es el camino hacia un futuro posible para nuestros hijos y nietos”, concluyó.

  • Unacom y Fundación para el Desarrollo Energético (Fidelz) firman convenio para impulsar el conocimiento energético

    Unacom y Fundación para el Desarrollo Energético (Fidelz) firman convenio para impulsar el conocimiento energético

    Caracas, 17 de septiembre de 2026.- Este jueves fue rubricado un convenio de cooperación educativa entre la Universidad Nacional de las Comunas (Unacom) y la Fundación Instituto para el Desarrollo Energético Luis Zambrano (Fidelz).

    La firma se llevó a cabo entre el rector de la casa de estudios, Jorge Arreaza; y la viceministra
    para Nuevas Fuentes y Uso Racional de la Energía Eléctrica; y directora de la Fidelz, Tania Masea, en el salón Hugo Chávez del Ministerio para la Energía Eléctrica, en Caracas.

    Al respecto, Masea explicó que este convenio no es unidireccional, sino bidireccional, «nos vamos a nutrir mutuamente (…) Estamos cumpliendo, con la Unacom, la instrucción de la presidenta Delcy Rodríguez. Cuenten ustedes con el apoyo del Ministerio de Energía Eléctrica», destacó.

    Señaló que el conocimiento sobre el Sistema Eléctrico Nacional (SEN) es fundamental tanto para los estudiantes de la Unacom, como para los trabajadores de Corpoelec. «Tenemos que conocer los problemas que tenemos, cómo funciona el SEN para saber lo que hay que hacer para recuperar el servicio, para generar soluciones», sentenció Masea.

    El rector Jorge Arreaza subrayó que este es el momento de generar «la fórmula virtuosa, con nuestro pueblo organizado, de crear nuevas alternativas» energéticas, a fin de brindar estabilidad al SEN.

    Dijo que en la Universidad Nacional de las Comunas está enfocada en produndizar los Programas Nacinales de Formación (PNF) referidos a los servicios básicos. «Por eso es tan importante socializar el conocimiento», sentenció.

    De acuerdo con Arreaza, crear nuevas tecnologías y herramientas de conocimiento es una prioridad para Venezuela, así como la inclusión de toda la población en los procesos de formación. «Y la electricidad es un tema prioritario y estamos encaminados en eso», agregó Arreaza.

    Objetivos del convenio de cooperación

    El objetivo principal de este acuerdo de cooperación es establecer mecanismos de cooperación formativa, tecnológica y científica entre la Fidelz y la Universidad Nacional de las Comunas.

    También establece desarrollar programas de formación conjuntos, investigación aplicada, uso compartido de laboratorios, validación de prototipos e incorporación de inventores e inventoras populares.

    Ambas instituciones impulsarán el diseño de diplomados, talleres y cursos; acreditación de saberes comunitarios; elaboración de artículos técnicos (para la Revista Revisen); y ejecución de proyectos de investigación en eficiencia energética, energía solar, automatización, entre otros.

    Por otra parte, el convenio fortalecerá la investigación aplicada y el uso de laboratorios universitarios como espacios de incubación y creación del programa de Innovación Popular Universitaria.

    El Ministerio de Energía Eléctrica y la Fidelz facilitará la transferencia tecnológica de los desarrollos de sus laboratorios; mientras que la Unacom se comprometió a incorporar las líneas de investigación y formación de la Fidelz en su oferta académica.

    También prestará sus laboratorios y promoverá la participación estudiantil, comunal y gestionará la acreditación académica. De igual manera, coordinará la divulgación y publicación científica de los resultados.

    El acuerdo incorpora el enfoque «Desalambrado» y el Aula ACEC (Aula de Cultura Eléctrica Comunal), que permitirán la adopción obligatoria de esta meta de adecuación curricular territorial y comunal para adaptar contenidos académicos a las realidades, saberes y necesidades socioproductivas locales.

    Finalmente, las autoridades informaron sobre la creación de una Comisión Técnica Interinstitucional Fidelz–Unacom para la planificación anual, seguimiento y evaluación mediante informes semestrales, tomando en cuenta que el convenio tiene una vigencia de cinco años.

  • Guillermo Barreto: La formación es también parte del trabajo político

    Guillermo Barreto: La formación es también parte del trabajo político

    Caracas, 15 de septiembre de 2026.- “La soberanía, como acto de tener la libertad y el derecho a decidir el destino, está en las bases populares. En el pueblo radica el poder”. Así lo manifestó Guillermo Barreto, investigador venezolano, al reflexionar sobre la organización y la formación comunitarias.

    Barreto señaló que el tránsito hacia una democracia participativa y protagónica, tal como se ha ido viviendo en el país, constituye un cambio profundo y revolucionario. “Significa acabar con estructuras coloniales que tienen siglos y toda una base filosófica que viene de la Ilustración”, explicó.

    Aunque este proceso es complejo, Barreto destacó que en Venezuela se dio un paso decisivo con la promulgación de la Constitución de 1999, que diferencia claramente entre poder constituyente y poder constituido. “El poder constituyente es permanente porque es el poder del pueblo, quien tiene la soberanía. No son los gobernantes, son los pueblos”, recordó.

    Indicó que, aunque el Estado liberal-burgués continúa existiendo con sus estructuras tradicionales —ejecutivo, judicial, legislativo, alcaldías—, en paralelo se ha fortalecido un poder que nace desde la base territorial. “Se empieza a fortalecer un poder que viene desde el territorio, que comienza como consejo comunal y evoluciona a comunas”, explicó.

    Según el investigador, la organización popular y su capacidad de decidir sobre su propio destino generan una fortaleza esencial ante cualquier amenaza imperialista.

    Ruptura con la democracia representativa

    Barreto, quien es biólogo con doctorado en Ciencias, recordó que, según la Constitución de 1961, contemplaba que “la soberanía residía en el pueblo, que la ejercía a través del voto”; mientras que la Constitución de 1999 introduce un cambio decisivo: “La soberanía reside intransferiblemente en el pueblo”.

    La palabra intransferiblemente, subrayó, marca la ruptura con la lógica representativa tradicional. A partir de ese ideal, explicó Barreto, se desarrolló un conjunto de leyes del poder popular que definen la relación entre las comunas y las instituciones del Estado. “Lo que se está es tratando de facilitar la articulación entre una cosa y la otra”, apuntó.

    No obstante, dijo que esto no se da de un día para otro, “porque es un cambio sobre la idea de gobierno, la idea de soberanía, la idea de independencia. Lo que sucede es que no necesariamente el poder constituido lo entiende y se establecen tensiones y se establecen contradicciones, que es normal; no es un fracaso de la revolución que haya contradicciones, disyuntivas y complejidades. Si no hubiese contradicciones, no habría revolución, aseguró.

    Tensiones entre poder constituido y poder obediencial

    Durante su participación en el programa “En clave comunal”, Guillermo Barreto declaró que las tensiones entre el poder constituido y el poder obediencial “tienen que ver con los proyectos de desarrollo, con los financiamientos, con quién maneja el dinero de los proyectos”, señaló.

    Barreto subrayó que el punto de estas tensiones “es quién decide, y ahí son importantes dos factores: que el alcalde o la alcaldesa lo entiendan, y si no lo entienden, que la organización popular se imponga diciéndonos: Nosotros somos el poder, nosotros detentamos la soberanía”, expresó.

    Para él, la legitimidad reside en “la asamblea [de pobladores y pobladoras] que es el órgano máximo de decisión. Cuando las decisiones las toma la comunidad, lo que sea que se haga tiene legitimidad”.

    Para reforzar el anterior planteamiento, Barreto citó al filósofo Enrique Dussel y sus tres principios éticos de la política. El primero es la reafirmación de la vida: “Por ejemplo, un proyecto para generar agua potable a la población, por supuesto que reafirma la vida, siempre y cuando se tengan en cuenta las capacidades territoriales y se respeten los ciclos de la madre tierra”.

    El segundo principio es la legitimidad: “La legitimidad solamente se logra con la decisión asamblearia, con la decisión colectiva”. Y el tercer principio es la factibilidad: “Si nosotros decidimos que vamos a montar una represa para tapar el agua del Guaire, y entonces ese canal del Guaire lo vamos a hacer como un parque. Eso no tiene ningún sentido, eso no es factible; eso es populismo, eso es demagogia. Entonces eso no es ético. El proyecto tiene que ser factible”.

    Colonización mental y modelo civilizatorio en crisis

    Guillermo Barreto, docente de la Universidad Nacional de las Ciencias, manifestó que el primer desafío para reflexionar las necesidades reales de las comunidades es reconocer la colonización mental que condiciona nuestra forma de relacionarnos con el territorio y con la madre tierra.

    “Primero, darnos cuenta de que estamos colonizados mentalmente. El proceso de colonización son 500 años de imponer unos saberes, un conocimiento y una visión de mundo. Y esa visión de mundo ha demostrado, porque lo estamos viendo, que conduce a la muerte, al desastre; es un modelo de muerte”, aseveró.

    Destacó que transformar esa visión requiere un trabajo de formación, discusión y debate dentro de las comunidades, “que contrarresten las narrativas colonizadoras que están destruyendo la Tierra”.

    Indicó que una transformación verdadera exige revisar los currículos educativos, pues allí se reproduce la visión de mundo que sostiene el modelo dominante.

    Para Barreto, lo esencial es asumir la urgencia del cambio. “Tenemos que cambiar el sistema, tenemos que cambiar la forma en la que vivimos en el mundo. El sistema dominante nos está llevando al desastre”, reiteró.

    Revolución cultural

    El investigador Guillermo Barreto comentó que la revolución cultural en Venezuela ha avanzado, “quizás no tan rápido, con las contradicciones y complejidades propias de cualquier proceso de descolonización, pero sí hemos avanzado”. Resaltó que, en comparación con otros países de la región, Venezuela presenta un nivel de organización y conciencia política superior.

    Enfatizó que la formación comunitaria es un componente clave. “En formación necesitamos fortalecer, necesitamos acelerar los procesos porque la formación es crucial para tomar esta decisión. Hay que profundizar los procesos de formación tecnopolítica”, opinó.

    Barreto insistió en que la formación debe ser integral. “La formación implica conocer la historia, los procesos sociales, la geopolítica. Conocer cuáles son los intereses que se manejan para entender los procesos que estamos viviendo, para entender en qué momento estamos, qué estamos viviendo y cómo podemos avanzar”, disertó.

    Autoformación para fortalecer la organización popular

    Guillermo Barreto, investigador del Instituto Tricontinental de Investigación Social, hizo hincapié en que “la organización se hace más fuerte cuando hay más formación, porque hay más conciencia de lo que se está haciendo y por qué se está haciendo”.

    Explicó que el Instituto Tricontinental de Investigación Social es un colectivo de investigadores e investigadoras con presencia en Asia, África, América Latina, Estados Unidos y Europa. “Nace como una necesidad de promover la investigación de las contradicciones de este sistema. Conocer el capitalismo y sus contradicciones, conocer las luchas de liberación que ha habido en el mundo. Hay que estar conscientes de nuestro pasado, de nuestros ancestros, de las luchas que se han dado, y reconocerlas y aprender de ellas. Y estudiar el futuro deseado. El futuro como algo que somos capaces de construir”, dijo.

    Expuso que los textos eurocéntricos muestran el capitalismo como producto de un proceso de avance de la humanidad. “Como si no hubiese posibilidad de otro modelo. Y el que no se amolda a este modelo no ‘progresa, se queda en el atraso, en la barbarie’. Pero nosotros vemos que el futuro es algo que no existe, sino que construimos. Y tenemos el derecho a decidir qué futuro queremos construir”, acentuó.

    Barreto recordó que el Instituto Tricontinental surge en 2015 tras el encuentro internacional Dilemas de la Humanidad, donde movimientos sociales, partidos y sindicatos del mundo acordaron tres decisiones: “Crear la Asamblea Internacional de los Pueblos, una plataforma que actualmente cuenta con más de 200 movimientos sociales, organizaciones y partidos del mundo. Se toma la decisión de generar un instituto de investigación de los procesos sociales. Ahí nace el Instituto Tricontinental y se llega a la decisión de conformar una red de escuelas de formación. Es decir: se reconoce que la formación es vital para que estos procesos marchen de manera coherente, de manera firme”.

    Recalcó la importancia de las escuelas de formación inspiradas en la educación popular de Paulo Freire y en la teología de la liberación. “Nosotros tenemos que apoyar y acompañar este tipo de escuelas de formación, donde no es solamente un participante que va y recibe una clase de un tema: es más que eso, pues la idea es que se formen personas para ser activas, para fortalecer sus organizaciones y fortalecer la lucha de liberación”, señaló.

    Guillermo Barreto señaló que en Venezuela existe una experiencia de formación vinculada directamente al poder comunal: la Universidad Nacional de las Comunas (Unacom). “Tiene una sede bellísima en Carabobo, aunque la Unacom está extendida por todo el país, donde la comuna es la universidad; tanto su sede central como los distintos territorios constituyen espacios estratégicos que pueden dar un impulso muy grande a estos temas de formación, de formación tecnopolítica”, consideró.

    Alertó que las comunas más organizadas tienen una gran carga de trabajo —distribución de alimentos, producción, seguridad, salud, censos— y “ muchas veces no tienen tiempo para sentarse a estudiar”.

    En tal sentido, Barreto insistió en que la formación debe asumirse como parte del trabajo político cotidiano. “Nosotros tenemos que ser conscientes de que la formación es también parte del trabajo político. Si mañana tengo que organizar bolsas de comida para repartirla, eso lo tengo que hacer, pero también tengo que tener una hora, dos horas para estudiar y para debatir con mis compañeros y mis compañeras. En la medida en que uno tome eso como parte de la labor, eso va a promover muchísimo la formación y va a fortalecer la organización popular”, reiteró.

    Trascender la formación libresca

    En conversa con la periodista Nerliny Carucí, Guillermo Barreto, quien es colaborador visitante del Centro de Estudio de Transformaciones Sociales del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC), habló sobre los desafíos de la autoformación comunitaria, donde superar la formación exclusivamente libresca es uno de los retos.

    Destacó que las escuelas de formación que trabajan con metodologías de educación popular, inspiradas en Paulo Freire, rompen con el modelo tradicional del pupitre y el libro, y se centran en la praxis: “Implica mucho más práctica, mucho más debate, entender que se está en un colectivo, que se trabaja por un colectivo, y que no solamente es el libro, sino que es entreayudarse”.

    Mencionó que, en estas escuelas, el aprendizaje incluye tareas colectivas. “En estas escuelas de formación, por ejemplo, ahí los estudiantes tienen que pasar por la cocina, porque no es que alguien te lo va a hacer a ti. Y por sembrar alimentos también, porque a veces nos desconectamos de la tierra. Eso hay que hacerlo, una escuela que tenga un terreno donde se pueda sembrar, y que tú puedas decir que la comida de un curso la sembraron los estudiantes del curso pasado, y que el curso presente siembre para la comida del curso siguiente. Esto, además, te involucra con la tierra, te involucra con lo que es el alimento, que es algo que la modernidad nos ha separado, ha bloqueado esa conexión”, dijo.

    En consecuencia, para el biólogo, sembrar y cocinar son actos pedagógicos que permiten comprender el territorio vivo y romper con dinámicas colonizadoras. En sus palabras recordó el pensamiento educativo del maestro Simón Rodríguez: “El trabajar es ‘aprender-haciendo’”.

    Invitó a “ubicar temas que le interesen a la comunidad, para leerlos y discutirlos, y cuando se discuten temas [como el imperialismo, el Superniño, la crisis climática global], es importante que no sea alguien que explique el tema, sino que entre todos discutan el tema, y lo comparen y lo analicen en función de lo que están viviendo en ese momento”.

    Romper las cadenas coloniales que aprisionan la mente

    Referente al actual contexto mundial donde la guerra cognitiva, la inteligencia artificial y las redes sociales digitales moldean en la humanidad un razonamiento automático, el investigador Guillermo Barreto reiteró que la clave está en fomentar el pensamiento crítico por medio de la formación popular.

    Ilustró que en el caso venezolano existe una experiencia fabulosa, la Alianza Científico-Campesina, que es de organización popular alrededor del alimento, alrededor de la siembra y de la protección de la semilla nativa, de la semilla afrodescendiente, campesina. “Es una experiencia que trasciende la visión colonial”, expresó.

    Para culminar su intervención, Guillermo Barreto manifestó la importancia de la descolonización en los pueblos, pues “va a permitir liberarnos de las cadenas que tenemos en la mente, para poder accionarnos y construir el futuro que deseamos”.

  • Bióloga Meimalín Moreno: Comuna venezolana debe pensar la relación con el agua

    Bióloga Meimalín Moreno: Comuna venezolana debe pensar la relación con el agua

    Caracas, 8 de septiembre de 2026.- Uno de los principales desafíos para la Comuna venezolana es el autoconocimiento territorial, entendido no solo como conocer el propio espacio, sino también su área de influencia. Así insistió la investigadora Meimalín Moreno, en conversa con la periodista y moderadora del programa “En clave comunal”, Nerliny Carucí.

    Señaló que los mapeos comunitarios son herramientas clave para identificar qué fuentes de agua, infraestructuras y dinámicas ambientales rodean a cada comunidad.

    La bióloga destacó que, al planificar, las comunidades deben comprender que el agua que reciben no se produce en su propio territorio. “La lluvia que cae sobre mi territorio no se produce sobre mi territorio, es agua que se evaporó en otro lugar. Entonces cabe preguntarnos: ¿De dónde viene nuestra lluvia? ¿De dónde viene la lluvia que yo planeo cosechar?”, planteó.

    Redefinir la relación con el agua

    “Tenemos que redefinir nuestra relación con el agua: comprenderla como un bien esencial para la vida y reconocerla como una entidad de la cual somos parte y que, al mismo tiempo, forma parte de nosotros”. Así lo planteó Meimalín Moreno, bióloga venezolana con un diplomado avanzado en Gestión Ambiental Responsable.

    Moreno ha centrado sus estudios en la comprensión de los múltiples roles del agua y en la resiliencia de los sistemas socioecológicos frente al contexto de crisis ambiental global que atraviesa la humanidad.

    La investigadora señaló que, aunque el agua no puede fabricarse, sí puede adquirir identidad según la relación que establezca la comunidad con ella. Esa identidad, añadió, se moldea según la conciencia sobre su disponibilidad y las consecuencias de su uso: “Si utilizamos el agua sin conciencia, la identidad que le vamos a dar al agua es de un recurso escaso”.

    Indicó que la gestión comunitaria debe comenzar por (re)definir esa relación entre la comunidad y el vital líquido “más allá de la cantidad de agua que utilizamos o cómo la utilizamos”.

    Subrayó que la identidad del agua se construye en la interacción entre las personas y el territorio. “Podemos ir moldeando según nuestra relación entre nosotros, como comunidad, y entre la comunidad y esa entidad que es el agua”, afirmó.

    Derecho al agua y respeto a la madre tierra

    Moreno aseveró que el derecho al agua y el respeto a la madre tierra no son categorías separadas, sino dimensiones vinculadas. “Son dos caras de la misma moneda, porque tenemos derecho al agua potable, pero el agua potable ha existido desde antes de que existiera la humanidad”, aseveró.

    Recordó que la cantidad de agua en el planeta no ha cambiado desde su formación. “Desde ese primer momento hasta el día de hoy tenemos la misma cantidad de agua en el planeta”, remarcó.

    Recalcó que el problema no es la cantidad, sino las alteraciones provocadas por el sistema dominante. Moreno aseguró que este ha modificado los ciclos naturales del agua, afectando su disponibilidad y calidad, por lo que hizo hincapié en repensar la relación entre derecho, uso y respeto ecológico.

    Meimalín Moreno explicó que la crisis hídrica actual está relacionada con la forma en que la modernidad desvirtuó la relación que los pueblos originarios mantenían con el agua. “Desde mucho antes de la modernidad, los pueblos originarios desarrollaban tecnologías [no destructivas] para poder tener agua en sus asentamientos”, recordó.

    La bióloga destacó que la fractura ocurre cuando la modernidad impone un modelo basado en el consumo infinito y la separación de la humanidad de la naturaleza no humana. “Es un modelo destructivo de la vida”, advirtió.

    Destacó que los pueblos originarios concebían al ser humano y a la naturaleza no humana como una unidad. “El modelo dominante rompe con esa unidad y plantea que la humanidad es superior a la naturaleza [no humana] y que ella está para servirnos. Y, además, con una visión de que los ‘recursos’ planetarios son infinitos, de que nunca se van a agotar”, expuso.

    Energía, distancia y fuentes de agua

    Meimalín Moreno, especialista del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC), manifestó que es fundamental comprender la relación entre distancia, energía y acceso al agua en las ciudades. “Mientras más alejados estamos de las fuentes de agua, se necesita más energía para que el agua llegue a nuestras casas. Una muestra tangible son los edificios; si la bomba del edificio está fallando, no va a llegar el agua hasta el último piso. A veces hay conflictos dentro de un edificio porque en los pisos bajos reciben más agua que en los pisos altos”, ilustró.

    La bióloga indicó que esta lógica opera también a escala urbana. “Eso mismo sucede para una ciudad cuando la fuente principal de agua está muy alejada de esta. Por ejemplo, si la principal fuente de agua es el embalse de La Mariposa (estado Miranda), para las comunidades que están más cercanas, se necesita menos energía para llegar allí. Pero mientras más alejado estás de esa fuente de agua, necesitas más energía”, sostuvo.

    Más del 80 % de la población venezolana vive donde hay que bombear agua, y ello requiere mucha electricidad.

    Moreno insistió en que las comunidades deben preguntarse de dónde provienen los bienes comunes que consumen. “¿Cuántas veces nos preguntamos de dónde viene el agua que sale por el chorro a mi casa? ¿De dónde vienen los alimentos que estoy consumiendo? Porque, así como funciona para el agua, funciona para todo. Absolutamente todo lo que consumimos requiere de una gran inversión de energía en forma de electricidad, de gasolina, de más agua para llegar a nuestro consumo”, argumentó.

    Redefinir espacios

    Meimalín Moreno señaló que, aunque lo apropiado sería transformar la distribución demográfica y la forma en que se organizan las ciudades, ese cambio implica una modificación cultural, energética y de valores.

    Señaló que existen propuestas internacionales que buscan reestructurar las ciudades: “Intervenir la ciudad de manera que dentro de la ciudad también puedas tener espacios de producción sin recurrir a esos subsidios energéticos que son altísimos”.

    La experta también abordó los escenarios de acceso decreciente al agua dulce y las alternativas que pueden desarrollarse desde las comunidades. “Tenemos que pensar en cómo nos manejamos dentro de las comunidades, con qué se cuenta. Por ejemplo, en comunidades donde el agua se dificulta, una solución práctica para tener el vital líquido es la cosecha de agua de lluvia. Esa es una práctica ancestral y es muy común en los llanos, en los ámbitos rurales”, disertó. 

    Moreno aclaró que estas soluciones dependen del tipo de territorio. “Para una persona que vive en un apartamento, eso es complicado; para una persona que vive en un lugar con más espacio, es menos complicado”, indicó.

    La bióloga destacó que las comunidades venezolanas poseen saberes populares que históricamente han permitido reutilizar el agua. “Yo viví muchos años en los Valles del Tuy y me acuerdo de que el agua que salía de la lavadora se usaba para lavar el patio”, ilustró.

    Subrayó que estas prácticas no deben verse como señales de precariedad. “Esas son modos que nos empoderan y nos dan oportunidad de aprovechar y de tener una mejor relación con el agua”, afirmó.

    Crisis hídrica global

    La especialista Meimalín Moreno recalcó en que la crisis hídrica es global y civilizatoria: “Tenemos inequidades en cuanto al acceso y en cuanto a la forma como bajo el sistema dominante nos relacionamos con el agua y con la naturaleza [no humana]”.

    Subrayó que, aunque cada país enfrenta desafíos particulares —como distribución, infraestructura o bombeo—, el problema es el modelo dominante. “Aunque tengamos las mejores tecnologías, si seguimos viviendo de la forma en que lo hacemos, va a llegar un momento en que no vamos a tener agua que bombear ni la energía suficiente para bombearla”, reafirmó.

    Acuíferos, inequidad y límites planetarios del agua dulce

    La bióloga venezolana insistió en que la gestión de los acuíferos no puede separarse de la forma en que la humanidad se relaciona con el agua. “Independientemente de que haya una importante reserva de agua subterránea, si continuamos utilizando el agua como un ‘recurso’ que está allí para que lo gastemos, eventualmente lo vamos a gastar”, ratificó.

    Meimalín Moreno reveló que la perforación indiscriminada de pozos acelera el agotamiento de los acuíferos. “Un acuífero que podría durar unos años, duraría la mitad o mucho menos de la mitad”, señaló.

    Destacó que la contaminación también reduce la disponibilidad de agua dulce. “A medida que aumentamos la contaminación, estamos disminuyendo la cantidad de agua disponible para nuestro uso”, alertó.

    Moreno dijo que el acceso a los acuíferos está marcado por profundas inequidades. “La ventaja la tienen quienes tienen el mayor poder económico. No es tan fácil extraer agua de un pozo; muchas veces tienen que perforar muchísimos metros bajo tierra y eso cuesta dinero, toma tiempo, pero lo que más cuesta es dinero. Entonces, sí, definitivamente eso puede incrementar la inequidad”, aseguró.

    Planificación territorial

    Moreno advirtió que la gestión comunitaria del agua está atravesada por múltiples interconexiones. “No solamente influyen nuestras decisiones como comunidad, sino también las decisiones que se toman en otros lugares. Hay muchas interconexiones que es bueno ir conociendo”, enfatizó. 

    Comunidad científica y su relación con el agua

    La especialista del IVIC señaló que uno de los grandes retos de la comunidad científica venezolana es redefinir su propia relación con el agua, con la naturaleza no humana y con las comunidades. “Porque, desde la academia, nos aproximamos a la naturaleza [no humana] de una manera como si no tuviera relación con nosotros y que la podemos manejar a nuestro interés”, expresó.

    La bióloga advirtió que la ciencia no puede seguir respondiendo a las consecuencias negativas del modelo dominante únicamente con más tecnología moderna. Por ello, subrayó que la transformación debe comenzar dentro de la propia comunidad científica: “No es solo la comunidad la que tiene que redefinir su relación con el agua; los científicos y las científicas somos una comunidad también y, de igual forma, tenemos que redefinir esas relaciones”.

    Moreno destacó que “necesitamos generar el conocimiento necesario para dirigir esa transición, romper con esa tendencia de generar conocimiento para hacer más tecnologías [modernas] como solución a los problemas”.

    Aprendizajes comunitarios

    Meimalín Moreno destacó que su trabajo con comunas y otros sistemas de agregación comunal le ha permitido reconocer dos realidades muy distintas entre la ciudad y el campo. “En comunidades más del periurbano o comunidades campesinas, rurales, hay un mayor conocimiento. Hace poco, por ejemplo, tuve la oportunidad de compartir con las escuelas de cuencas que siembran agua. Es un movimiento hermosísimo”, refirió.

    Relató que en un encuentro realizado en Caracas quedó impresionada por los conocimientos que estas comunidades manejan. “Fue un encuentro que se hizo a comienzos de año; vinieron voceros de todo el país. Se agrupan en torno a las escuelas y ahí tienen personajes como libros vivientes, maestros, sembradores de agua. Son personas que manejan muchísimos conocimientos sobre el cuidado de las cuencas, donde nacen las aguas que son utilizadas en las comunidades rurales y también en comunidades del periurbano. Puedes entender que tú eres parte del agua y el agua es parte de ti”, contó.

    La bióloga señaló que esta experiencia debe inspirar a las ciudades, aunque no tiene que replicarse de manera idéntica. “Porque en la ciudad no tenemos nacientes de agua. Pero necesitamos conocer de dónde vienen nuestros bienes comunes y cómo garantizar la protección ecológica y recuperación de cursos y cuerpos de agua”, finalizó.

  • Unacom inicia el período académico 2026-II con énfasis en la práctica territorial

    Unacom inicia el período académico 2026-II con énfasis en la práctica territorial

    Caracas, 4 de septiembre de 2026.- Durante una videoconferencia con la comunidad universitaria de la Unacom, en el marco del inicio del período académico 2026-II, el rector de esta casa de estudios, Jorge Arreaza, presentó las orientaciones para el comienzo del nuevo ciclo formativo.

    En la sesión estuvo acompañado por Eulalia Tabares, vicerrectora de Formación e Investigación Comunal; Hernán Vargas, vicerrector para la Economía Comunal; el profesor Andrés Eloy Ruiz y Ciro Rodríguez, director y responsable territorial de la institución.

    En su intervención, Jorge Arreaza informó que 16.613 estudiantes comenzarán la fase de iniciación del nuevo calendario académico, mientras que 2.779 iniciarán formalmente sus clases en los programas nacionales de formación (PNF). En total, la Universidad Nacional de las Comunas cuenta con 19.392 estudiantes. “Eso no es poca cosa, queridos compañeros y compañeras”, señaló, destacando la dimensión del despliegue formativo y el compromiso institucional para acompañar a toda la matrícula estudiantil.

    El Rector explicó que el primer trayecto formativo tiene como eje central el tema de la descolonización, articulado con el proyecto integrador que cada Comuna ha definido en su agenda concreta de acción (ACA). Subrayó que los estudiantes de la Unacom deben sumarse a estos proyectos desde sus disciplinas —comunicación, arquitectura, economía, agroalimentaria— y que este trabajo no puede hacerse de manera aislada. “Tenemos que hacerlo con la Comuna, con esas voceras y esos voceros que planificaron, que hicieron su plan comunal, y plantean esos grandes proyectos”, afirmó.

    Arreaza insistió en que la labor universitaria debe integrarse directamente con los planes comunales. “Nosotros [en la Unacom] lo que hacemos es tomar toda esa información generada [por las vocerías territoriales] y sumarnos a la tarea integrándola en el territorio”, indicó.

    Para ilustrar el enfoque territorial, el Rector de la Unacom comparó la formación comunal con la experiencia de los estudiantes de medicina integral comunitaria: “Es un poco así como ocurre con la medicina, que los que estudian medicina van al territorio; es cuando hacen la rural, cuando ya están en los últimos años, en la pasantía rural, el internado de quinto y sexto año; pero medicina integral comunitaria se pone en el estetoscopio y el tensiómetro desde la primera semana, porque están en la práctica, están en el CDI, están en el consultorio popular, están en el territorio, tienen al médico allí actuando como si fuera un residente, entonces tenemos nosotros que también entendernos igualmente”.

    Comentó que la Unacom ha “desalambrado varios PNF” y reorganizado sus momentos formativos para garantizar que la práctica sea el eje transversal. “No pretendamos estar solo en la teoría; esta no es la universidad para eso, hay otras universidades muy buenas para eso. La Unacom es la universidad de la práctica”, afirmó.

    Por su parte, la formadora Indira Córdoba, de la Comuna Villa Santa Ana del Norte en el estado Nueva Esparta, destacó que el territorio aprovechará la experiencia acumulada en los diplomados de gestión comunal para impulsar proyectos y acciones locales.

    Córdoba describió a Villa Santa Ana del Norte como una Comuna agroproductiva y agroturística, y subrayó que el verdadero potencial del territorio está en aplicar el conocimiento para transformar la realidad. “No es sólo adquirir conocimientos o repetirlos, sino usarlos para transformar”, afirmó,

    Resaltó que por primera vez Santa Ana cuenta con una universidad del pueblo. Añadió que, con experiencia e imaginación en la elaboración de proyectos, podrán “solventar problemas y necesidades” y avanzar hacia la suprema felicidad planteada por Simón Bolívar.

    Por otro lado, Adolfo Guaiquirima, integrante de la Comunidad de Conocimiento Triunfadores Indígenas, ubicada en la Comuna Triunfadores Indígenas, en el municipio Simón Bolívar del estado Anzoátegui, informó que lograron postular a 30 personas para iniciar estudios en la Unacom.

    Señaló que se trata de una comunidad ancestral conformada por 12 Consejos Comunales. “Tenemos la intención de formarnos en siete PNF: Administración, Medicina Veterinaria, Agroalimentaria, Mecánica Industrial, Ingeniería en Agua y Ambiental, con el propósito de fortalecer nuestras unidades de producción”, dijo.

    Guaiquirima afirmó que la Universidad Nacional de las Comunas “nos está ayudando a profundizar desde lo que tenemos, con lo que contamos, con lo que somos, a fin de fortalecer nuestra vida comunal”.