Bióloga Meimalín Moreno: Comuna venezolana debe pensar la relación con el agua

Etiqueta: Comunas

  • Bióloga Meimalín Moreno: Comuna venezolana debe pensar la relación con el agua

    Bióloga Meimalín Moreno: Comuna venezolana debe pensar la relación con el agua

    Caracas, 8 de septiembre de 2026.- Uno de los principales desafíos para la Comuna venezolana es el autoconocimiento territorial, entendido no solo como conocer el propio espacio, sino también su área de influencia. Así insistió la investigadora Meimalín Moreno, en conversa con la periodista y moderadora del programa “En clave comunal”, Nerliny Carucí.

    Señaló que los mapeos comunitarios son herramientas clave para identificar qué fuentes de agua, infraestructuras y dinámicas ambientales rodean a cada comunidad.

    La bióloga destacó que, al planificar, las comunidades deben comprender que el agua que reciben no se produce en su propio territorio. “La lluvia que cae sobre mi territorio no se produce sobre mi territorio, es agua que se evaporó en otro lugar. Entonces cabe preguntarnos: ¿De dónde viene nuestra lluvia? ¿De dónde viene la lluvia que yo planeo cosechar?”, planteó.

    Redefinir la relación con el agua

    “Tenemos que redefinir nuestra relación con el agua: comprenderla como un bien esencial para la vida y reconocerla como una entidad de la cual somos parte y que, al mismo tiempo, forma parte de nosotros”. Así lo planteó Meimalín Moreno, bióloga venezolana con un diplomado avanzado en Gestión Ambiental Responsable.

    Moreno ha centrado sus estudios en la comprensión de los múltiples roles del agua y en la resiliencia de los sistemas socioecológicos frente al contexto de crisis ambiental global que atraviesa la humanidad.

    La investigadora señaló que, aunque el agua no puede fabricarse, sí puede adquirir identidad según la relación que establezca la comunidad con ella. Esa identidad, añadió, se moldea según la conciencia sobre su disponibilidad y las consecuencias de su uso: “Si utilizamos el agua sin conciencia, la identidad que le vamos a dar al agua es de un recurso escaso”.

    Indicó que la gestión comunitaria debe comenzar por (re)definir esa relación entre la comunidad y el vital líquido “más allá de la cantidad de agua que utilizamos o cómo la utilizamos”.

    Subrayó que la identidad del agua se construye en la interacción entre las personas y el territorio. “Podemos ir moldeando según nuestra relación entre nosotros, como comunidad, y entre la comunidad y esa entidad que es el agua”, afirmó.

    Derecho al agua y respeto a la madre tierra

    Moreno aseveró que el derecho al agua y el respeto a la madre tierra no son categorías separadas, sino dimensiones vinculadas. “Son dos caras de la misma moneda, porque tenemos derecho al agua potable, pero el agua potable ha existido desde antes de que existiera la humanidad”, aseveró.

    Recordó que la cantidad de agua en el planeta no ha cambiado desde su formación. “Desde ese primer momento hasta el día de hoy tenemos la misma cantidad de agua en el planeta”, remarcó.

    Recalcó que el problema no es la cantidad, sino las alteraciones provocadas por el sistema dominante. Moreno aseguró que este ha modificado los ciclos naturales del agua, afectando su disponibilidad y calidad, por lo que hizo hincapié en repensar la relación entre derecho, uso y respeto ecológico.

    Meimalín Moreno explicó que la crisis hídrica actual está relacionada con la forma en que la modernidad desvirtuó la relación que los pueblos originarios mantenían con el agua. “Desde mucho antes de la modernidad, los pueblos originarios desarrollaban tecnologías [no destructivas] para poder tener agua en sus asentamientos”, recordó.

    La bióloga destacó que la fractura ocurre cuando la modernidad impone un modelo basado en el consumo infinito y la separación de la humanidad de la naturaleza no humana. “Es un modelo destructivo de la vida”, advirtió.

    Destacó que los pueblos originarios concebían al ser humano y a la naturaleza no humana como una unidad. “El modelo dominante rompe con esa unidad y plantea que la humanidad es superior a la naturaleza [no humana] y que ella está para servirnos. Y, además, con una visión de que los ‘recursos’ planetarios son infinitos, de que nunca se van a agotar”, expuso.

    Energía, distancia y fuentes de agua

    Meimalín Moreno, especialista del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC), manifestó que es fundamental comprender la relación entre distancia, energía y acceso al agua en las ciudades. “Mientras más alejados estamos de las fuentes de agua, se necesita más energía para que el agua llegue a nuestras casas. Una muestra tangible son los edificios; si la bomba del edificio está fallando, no va a llegar el agua hasta el último piso. A veces hay conflictos dentro de un edificio porque en los pisos bajos reciben más agua que en los pisos altos”, ilustró.

    La bióloga indicó que esta lógica opera también a escala urbana. “Eso mismo sucede para una ciudad cuando la fuente principal de agua está muy alejada de esta. Por ejemplo, si la principal fuente de agua es el embalse de La Mariposa (estado Miranda), para las comunidades que están más cercanas, se necesita menos energía para llegar allí. Pero mientras más alejado estás de esa fuente de agua, necesitas más energía”, sostuvo.

    Más del 80 % de la población venezolana vive donde hay que bombear agua, y ello requiere mucha electricidad.

    Moreno insistió en que las comunidades deben preguntarse de dónde provienen los bienes comunes que consumen. “¿Cuántas veces nos preguntamos de dónde viene el agua que sale por el chorro a mi casa? ¿De dónde vienen los alimentos que estoy consumiendo? Porque, así como funciona para el agua, funciona para todo. Absolutamente todo lo que consumimos requiere de una gran inversión de energía en forma de electricidad, de gasolina, de más agua para llegar a nuestro consumo”, argumentó.

    Redefinir espacios

    Meimalín Moreno señaló que, aunque lo apropiado sería transformar la distribución demográfica y la forma en que se organizan las ciudades, ese cambio implica una modificación cultural, energética y de valores.

    Señaló que existen propuestas internacionales que buscan reestructurar las ciudades: “Intervenir la ciudad de manera que dentro de la ciudad también puedas tener espacios de producción sin recurrir a esos subsidios energéticos que son altísimos”.

    La experta también abordó los escenarios de acceso decreciente al agua dulce y las alternativas que pueden desarrollarse desde las comunidades. “Tenemos que pensar en cómo nos manejamos dentro de las comunidades, con qué se cuenta. Por ejemplo, en comunidades donde el agua se dificulta, una solución práctica para tener el vital líquido es la cosecha de agua de lluvia. Esa es una práctica ancestral y es muy común en los llanos, en los ámbitos rurales”, disertó. 

    Moreno aclaró que estas soluciones dependen del tipo de territorio. “Para una persona que vive en un apartamento, eso es complicado; para una persona que vive en un lugar con más espacio, es menos complicado”, indicó.

    La bióloga destacó que las comunidades venezolanas poseen saberes populares que históricamente han permitido reutilizar el agua. “Yo viví muchos años en los Valles del Tuy y me acuerdo de que el agua que salía de la lavadora se usaba para lavar el patio”, ilustró.

    Subrayó que estas prácticas no deben verse como señales de precariedad. “Esas son modos que nos empoderan y nos dan oportunidad de aprovechar y de tener una mejor relación con el agua”, afirmó.

    Crisis hídrica global

    La especialista Meimalín Moreno recalcó en que la crisis hídrica es global y civilizatoria: “Tenemos inequidades en cuanto al acceso y en cuanto a la forma como bajo el sistema dominante nos relacionamos con el agua y con la naturaleza [no humana]”.

    Subrayó que, aunque cada país enfrenta desafíos particulares —como distribución, infraestructura o bombeo—, el problema es el modelo dominante. “Aunque tengamos las mejores tecnologías, si seguimos viviendo de la forma en que lo hacemos, va a llegar un momento en que no vamos a tener agua que bombear ni la energía suficiente para bombearla”, reafirmó.

    Acuíferos, inequidad y límites planetarios del agua dulce

    La bióloga venezolana insistió en que la gestión de los acuíferos no puede separarse de la forma en que la humanidad se relaciona con el agua. “Independientemente de que haya una importante reserva de agua subterránea, si continuamos utilizando el agua como un ‘recurso’ que está allí para que lo gastemos, eventualmente lo vamos a gastar”, ratificó.

    Meimalín Moreno reveló que la perforación indiscriminada de pozos acelera el agotamiento de los acuíferos. “Un acuífero que podría durar unos años, duraría la mitad o mucho menos de la mitad”, señaló.

    Destacó que la contaminación también reduce la disponibilidad de agua dulce. “A medida que aumentamos la contaminación, estamos disminuyendo la cantidad de agua disponible para nuestro uso”, alertó.

    Moreno dijo que el acceso a los acuíferos está marcado por profundas inequidades. “La ventaja la tienen quienes tienen el mayor poder económico. No es tan fácil extraer agua de un pozo; muchas veces tienen que perforar muchísimos metros bajo tierra y eso cuesta dinero, toma tiempo, pero lo que más cuesta es dinero. Entonces, sí, definitivamente eso puede incrementar la inequidad”, aseguró.

    Planificación territorial

    Moreno advirtió que la gestión comunitaria del agua está atravesada por múltiples interconexiones. “No solamente influyen nuestras decisiones como comunidad, sino también las decisiones que se toman en otros lugares. Hay muchas interconexiones que es bueno ir conociendo”, enfatizó. 

    Comunidad científica y su relación con el agua

    La especialista del IVIC señaló que uno de los grandes retos de la comunidad científica venezolana es redefinir su propia relación con el agua, con la naturaleza no humana y con las comunidades. “Porque, desde la academia, nos aproximamos a la naturaleza [no humana] de una manera como si no tuviera relación con nosotros y que la podemos manejar a nuestro interés”, expresó.

    La bióloga advirtió que la ciencia no puede seguir respondiendo a las consecuencias negativas del modelo dominante únicamente con más tecnología moderna. Por ello, subrayó que la transformación debe comenzar dentro de la propia comunidad científica: “No es solo la comunidad la que tiene que redefinir su relación con el agua; los científicos y las científicas somos una comunidad también y, de igual forma, tenemos que redefinir esas relaciones”.

    Moreno destacó que “necesitamos generar el conocimiento necesario para dirigir esa transición, romper con esa tendencia de generar conocimiento para hacer más tecnologías [modernas] como solución a los problemas”.

    Aprendizajes comunitarios

    Meimalín Moreno destacó que su trabajo con comunas y otros sistemas de agregación comunal le ha permitido reconocer dos realidades muy distintas entre la ciudad y el campo. “En comunidades más del periurbano o comunidades campesinas, rurales, hay un mayor conocimiento. Hace poco, por ejemplo, tuve la oportunidad de compartir con las escuelas de cuencas que siembran agua. Es un movimiento hermosísimo”, refirió.

    Relató que en un encuentro realizado en Caracas quedó impresionada por los conocimientos que estas comunidades manejan. “Fue un encuentro que se hizo a comienzos de año; vinieron voceros de todo el país. Se agrupan en torno a las escuelas y ahí tienen personajes como libros vivientes, maestros, sembradores de agua. Son personas que manejan muchísimos conocimientos sobre el cuidado de las cuencas, donde nacen las aguas que son utilizadas en las comunidades rurales y también en comunidades del periurbano. Puedes entender que tú eres parte del agua y el agua es parte de ti”, contó.

    La bióloga señaló que esta experiencia debe inspirar a las ciudades, aunque no tiene que replicarse de manera idéntica. “Porque en la ciudad no tenemos nacientes de agua. Pero necesitamos conocer de dónde vienen nuestros bienes comunes y cómo garantizar la protección ecológica y recuperación de cursos y cuerpos de agua”, finalizó.

  • Unacom inicia el período académico 2026-II con énfasis en la práctica territorial

    Unacom inicia el período académico 2026-II con énfasis en la práctica territorial

    Caracas, 4 de septiembre de 2026.- Durante una videoconferencia con la comunidad universitaria de la Unacom, en el marco del inicio del período académico 2026-II, el rector de esta casa de estudios, Jorge Arreaza, presentó las orientaciones para el comienzo del nuevo ciclo formativo.

    En la sesión estuvo acompañado por Eulalia Tabares, vicerrectora de Formación e Investigación Comunal; Hernán Vargas, vicerrector para la Economía Comunal; el profesor Andrés Eloy Ruiz y Ciro Rodríguez, director y responsable territorial de la institución.

    En su intervención, Jorge Arreaza informó que 16.613 estudiantes comenzarán la fase de iniciación del nuevo calendario académico, mientras que 2.779 iniciarán formalmente sus clases en los programas nacionales de formación (PNF). En total, la Universidad Nacional de las Comunas cuenta con 19.392 estudiantes. “Eso no es poca cosa, queridos compañeros y compañeras”, señaló, destacando la dimensión del despliegue formativo y el compromiso institucional para acompañar a toda la matrícula estudiantil.

    El Rector explicó que el primer trayecto formativo tiene como eje central el tema de la descolonización, articulado con el proyecto integrador que cada Comuna ha definido en su agenda concreta de acción (ACA). Subrayó que los estudiantes de la Unacom deben sumarse a estos proyectos desde sus disciplinas —comunicación, arquitectura, economía, agroalimentaria— y que este trabajo no puede hacerse de manera aislada. “Tenemos que hacerlo con la Comuna, con esas voceras y esos voceros que planificaron, que hicieron su plan comunal, y plantean esos grandes proyectos”, afirmó.

    Arreaza insistió en que la labor universitaria debe integrarse directamente con los planes comunales. “Nosotros [en la Unacom] lo que hacemos es tomar toda esa información generada [por las vocerías territoriales] y sumarnos a la tarea integrándola en el territorio”, indicó.

    Para ilustrar el enfoque territorial, el Rector de la Unacom comparó la formación comunal con la experiencia de los estudiantes de medicina integral comunitaria: “Es un poco así como ocurre con la medicina, que los que estudian medicina van al territorio; es cuando hacen la rural, cuando ya están en los últimos años, en la pasantía rural, el internado de quinto y sexto año; pero medicina integral comunitaria se pone en el estetoscopio y el tensiómetro desde la primera semana, porque están en la práctica, están en el CDI, están en el consultorio popular, están en el territorio, tienen al médico allí actuando como si fuera un residente, entonces tenemos nosotros que también entendernos igualmente”.

    Comentó que la Unacom ha “desalambrado varios PNF” y reorganizado sus momentos formativos para garantizar que la práctica sea el eje transversal. “No pretendamos estar solo en la teoría; esta no es la universidad para eso, hay otras universidades muy buenas para eso. La Unacom es la universidad de la práctica”, afirmó.

    Por su parte, la formadora Indira Córdoba, de la Comuna Villa Santa Ana del Norte en el estado Nueva Esparta, destacó que el territorio aprovechará la experiencia acumulada en los diplomados de gestión comunal para impulsar proyectos y acciones locales.

    Córdoba describió a Villa Santa Ana del Norte como una Comuna agroproductiva y agroturística, y subrayó que el verdadero potencial del territorio está en aplicar el conocimiento para transformar la realidad. “No es sólo adquirir conocimientos o repetirlos, sino usarlos para transformar”, afirmó,

    Resaltó que por primera vez Santa Ana cuenta con una universidad del pueblo. Añadió que, con experiencia e imaginación en la elaboración de proyectos, podrán “solventar problemas y necesidades” y avanzar hacia la suprema felicidad planteada por Simón Bolívar.

    Por otro lado, Adolfo Guaiquirima, integrante de la Comunidad de Conocimiento Triunfadores Indígenas, ubicada en la Comuna Triunfadores Indígenas, en el municipio Simón Bolívar del estado Anzoátegui, informó que lograron postular a 30 personas para iniciar estudios en la Unacom.

    Señaló que se trata de una comunidad ancestral conformada por 12 Consejos Comunales. “Tenemos la intención de formarnos en siete PNF: Administración, Medicina Veterinaria, Agroalimentaria, Mecánica Industrial, Ingeniería en Agua y Ambiental, con el propósito de fortalecer nuestras unidades de producción”, dijo.

    Guaiquirima afirmó que la Universidad Nacional de las Comunas “nos está ayudando a profundizar desde lo que tenemos, con lo que contamos, con lo que somos, a fin de fortalecer nuestra vida comunal”.

  • Poder Popular de Carabobo impulsa renovación de vocerías y proyectos juveniles desde la Unacom

    Poder Popular de Carabobo impulsa renovación de vocerías y proyectos juveniles desde la Unacom

    Carabobo, 2 de septiembre de 2026.- Con la participación masiva de los 14 municipios de la entidad carabobeña, la Universidad Nacional de las Comunas (Unacom) fue sede del Gran Encuentro Comunal orientado a la renovación de vocerías de los Consejos Comunales y la articulación con los Comités Locales de Planificación Pública (CLPP).

    La jornada que tuvo lugar en el Auditorio «Aristóbulo Istúriz», contó con una calificada representación del Gobierno Bolivariano, entre las que destacaron Albanys Montilla, viceministra de Movimientos Sociales del Ministerio de Comunas; Nancy García, viceministra de Minmujer; Fidel Hernández, director de Fundacomunal; Nerio Rico, alcalde del municipio Miranda y el director del campus Nerio Vargas.

    La viceministra Albanys Montilla enfatizó que debemos mantener conciencia y lucha histórica frente a las contradicciones del sistema capitalista y colonial, en la aceptación de la doble responsabilidad como viceministra y comunera comisionada del PSUV.

    Durante la actividad, que reunió a representantes de la juventud, el Poder Popular organizado, adultos y adultos mayores, se destacaron los avances del proceso orgánico en la entidad.

    Las autoridades felicitaron de manera especial al municipio Carlos Arvelo por su destacada labor en el cumplimiento riguroso de las normas para la renovación de los Consejos Comunales, un esfuerzo que fortalece a las 2.137 instancias comunales constituidas en el estado Carabobo.

    Uno de los ejes centrales fue el lanzamiento y despliegue del Proyecto Juventud, iniciativa orientada a sumar e incorporar de manera activa a las y los jóvenes de todos los territorios en las dinámicas de transformación social e integración comunal.

    Igualmente, en el marco del compromiso institucional, se hizo referencia a la entrega del Proyecto Bolivariano por parte de la presidenta Delcy Rodríguez.

    Por su parte, la viceministra Nancy García, dirigió un emotivo mensaje a la militancia presente: «Veo en la cara de los hombres y mujeres la cara de Maduro, y debemos sentirnos orgullosos de la cara de nuestro presidente en la reciente fotografía publicada».

    Finalmente, las autoridades y voceros comunales extendieron una efusiva invitación a todo el Poder Popular para sumarse a la conmemoración el próximo 20 de octubre, del histórico «Golpe de Timón», directriz estratégica del comandante Hugo Chávez para profundizar el Estado Comunal, así como la celebración -en este marco- de la Consulta Popular Nacional, a realizarse el domingo 18 de octubre.

    La viceministra Montilla cerró la actividad dejando claro la importancia fundamental de la apropiación comunal y de la Universidad Nacional de las Comunas.

  • “La comuna es el proyecto colectivo que nos permite ser parte de las soluciones”

    “La comuna es el proyecto colectivo que nos permite ser parte de las soluciones”

    Caracas, 1 de septiembre de 2026.- “Participar en un consejo comunal es una forma de ser corresponsable con la transformación de tu realidad”. Así lo expresó Kelly Pacheco, vicerrectora para Democracia y Sociedad Comunal de la Universidad Nacional de las Comunas (Unacom), durante su participación en el programa “En clave comunal”, donde abordó las experiencias, los retos y las posibilidades de la democracia comunal como eje estratégico de la transformación territorial.

    Pacheco señaló que uno de los principales desafíos de la democracia comunal es garantizar la participación permanente del pueblo. “Los territorios comunales son los territorios donde ocurre el proyecto colectivo de los iguales”, afirmó.

    La vicerrectora enfatizó que las soluciones no provienen de actores externos, sino del propio tejido comunitario. “Los problemas no los va a solucionar alguien que viene de afuera: los vamos a solucionar todas y todos desde el territorio”, dijo.

    La también investigadora comentó que, “en estos momentos estamos en plenas ferias electorales para la renovación de las vocerías de los consejos comunales, es muy importante que todos los que me escuchan se sientan completamente libres de participar en los consejos comunales”, invitó.

    Insistió en que la participación comunal es un acto de corresponsabilidad. “Nosotros los venezolanos y las venezolanas y todos los que vivimos en este mundo somos corresponsables de lo que ocurre en el planeta y en una sociedad que está en plena descomposición por las múltiples crisis, en lo económico, ambiental, espiritual y existencial”, acotó.

    Pacheco afirmó que cada persona debe asumirse como parte activa de las soluciones colectivas. “Eres parte de la solución en la medida en que te vas a planificar en el proyecto país”, manifestó. Recordó que los consejos comunales han buscado que las comunidades se reconozcan como protagonistas de su propio destino.

    Kelly Pacheco sostuvo que el consejo comunal es el punto de partida para cualquier proceso de transformación territorial. “El consejo comunal es una célula pequeñita. ¿Empieza cómo voy a cambiar el mundo? ¿Cómo puedo transformar mi realidad? ¿Cómo soy dueño de mi destino? Participando, primeramente”, señaló.

    En relación con la consulta popular del 18 de octubre, informó que “van a participar 5418 comunas y circuitos comunales”, proceso que coincide con la renovación de vocerías en los consejos comunales. Señaló que, mediante la asamblea de pobladores y pobladoras, cada persona tiene la posibilidad real de elegir los proyectos que requiere su territorio.

    Pacheco también llamó a la reflexión sobre la gestión comunal y la transparencia. “Estamos próximos, desde 2006 hasta ahorita, a cumplir 20 años de existencia. Entonces ¿qué he hecho yo como consejo comunal? ¿Cómo ha sido mi gestión? Nosotros en ese aspecto tenemos la Contraloría, una de las instancias del consejo comunal”, afirmó.

    La vicerrectora hizo un llamado a la participación en las vocerías. “Las vocerías son de libre participación y cualquier venezolano que tenga más de un año de residencia dentro del territorio comunal puede ser vocero del consejo comunal. Nosotros, desde la Unacom, a los estudiantes les estamos haciendo un llamado para que sean voceros de la juventud, voceros de recreación. Aprovechar toda esta plataforma que nos brinda el consejo comunal para participar en la transformación territorial”, subrayó.

    Herramientas comunales

    Kelly Pacheco, quien también es viceministra para el Sistema de Formación Comunal, declaró que, pese a las adversidades, el poder popular cuenta con una ruta clara para sostener su proyecto histórico. “Hemos pasado muchas cosas y eso nos ha permitido curtirnos en nuestros caminos”, señaló.

    Argumentó que Hugo Chávez contribuyó a fortalecer la identidad política del pueblo. “Él visibiliza nuestra gesta heroica e independentista y logra empoderarnos de una ruta para saber quiénes éramos, quiénes somos y hacia dónde vamos”, afirmó.

    Entre las herramientas, Pacheco mencionó los planes de transformación comunal, la agenda concreta de acción y los mapas de soluciones y de conocimiento. “Esas son nuestras herramientas, creación heroica nuestra, de estas dos décadas de construcción real, que tributan al fortalecimiento del pueblo y a la transformación territorial”, destacó.

    La viceministra destacó que estas herramientas permiten transformar la comunidad desde proyectos concretos en los territorios. Mencionó ejemplos como proyectos de agua o salud impulsados desde las comunas. Recordó que la recuperación de infraestructuras de salud responde a decisiones tomadas en las asambleas de pobladores y pobladoras, “quienes deciden actuar en su territorio”.

    Pacheco refirió que la postulación de estudiantes a la Universidad de las Ciencias de la Salud (UCS) abre oportunidades para transformar la vida comunitaria. “Estamos brindando la posibilidad real a un venezolano, a una venezolana, de cambiar la vida de toda una comunidad. Porque los proyectos que se han utilizado en el área de salud, en cuanto a la rehabilitación de un centro de salud, van a tener la posibilidad de que alguien de esa comunidad trabaje allí”, expresó.

    Asimismo, la investigadora vinculó estas acciones con las premisas de la Universidad Nacional de las Comunas, inspiradas en el pensamiento de Kléber Ramírez. “Producir condiciones materiales de vida, producir ciencia al servicio del pueblo y producir dignidad”, enumeró.

    Enfatizó que “el venezolano es una persona profundamente familiar, profundamente amorosa. Hace clan familiar en las comunidades. Decimos que la comuna es una familia extendida. Allí es donde tú decides tu proyecto de vida”.

    En contraste con el proyecto comunal, Kelly Pacheco aseveró que está el proyecto de muerte vinculado al sistema dominante, con sus valores individualistas y de competencia, y que hoy amenaza a la vida toda en el planeta.

    Debates comunales

    Kelly Pacheco, terapeuta en Protocolos de Autorregulación para la Salud Corporal, explicó que en la comuna se desarrollan debates que permiten confrontar modos de pensar y construir soluciones colectivas. “Ahorita estamos en un momento de mucha crisis, el tema del agua, de la electricidad, de los servicios, en realidad producto de las ‘sanciones’, del bloqueo”, expuso.

    Destacó que estos debates también abren un proceso de reeducación frente a las necesidades creadas por el capital y los imaginarios que tenemos de los satisfactores que ha impuesto el proyecto moderno/colonial/capitalista.

    “Como terapeuta, dentro de mis talleres que facilité, había uno en el cual una compañera me decía que le había dado una crisis de ansiedad porque al teléfono se le acabó la batería, y estaba en su casa; es decir: hay una necesidad de estar conectado al 100 % y saber cuánta de esa conexión le hace bien o no a mi salud mental. Hay un análisis crítico que nos permiten esos debates para establecer verdaderamente si estoy teniendo un pensamiento propio o he sido infiltrado por esas grandes transnacionales con este pensamiento implantado acerca de esa carencia que yo creo que tengo”, comentó.

    Pacheco subrayó que la comunidad tiene que ser capaz de identificar sus necesidades reales y actuar en consecuencia. “Hay necesidades reales que evalúa la comunidad. Hemos visto que en las consultas populares hay proyectos de comunidades que tenían 10, 15 años sin agua, y a través de las consultas lograron llevar el agua a su comunidad. Es un proyecto real”, contó.

    Autogobierno comunal y vocerías

    La vicerrectora para Democracia y Sociedad Comunal de la Unacom, Kelly Pacheco, afirmó que Venezuela mantiene su apuesta por la comuna. “Venezuela sigue creyendo en la comuna como una de las bases fundamentales para construir el socialismo [territorial] por medio del autogobierno comunal”, apuntó.

    La docente explicó que cada comuna es un autogobierno que nos permite la posibilidad real de superar los embates del imperialismo. “Hoy día tenemos 5418 comunas y circuitos comunales, que siguen creciendo y siguen organizándose. Todos los fines de semana están ocurriendo las ferias electorales de renovación de vocerías, que se tienen previstas hasta diciembre”, dijo.

    Pacheco insistió en que el pueblo debe conocer sus leyes. “Es importante que el pueblo conozca los lapsos, conozca sus leyes, se empape de las herramientas que tiene para transformar la sociedad, se empodere y luche por esas atribuciones que el pueblo tiene que tener dentro de sus territorios, esas atribuciones en agua, en servicios, algunas que en este momento tienen muchas alcaldías, pero que es momento de que hagamos el diálogo con el poder popular, de cuáles son esos espacios comunes, hasta dónde llegas tú y hasta dónde es mi responsabilidad”, reflexionó.

    Señaló que desde el territorio debemos ser corresponsables del tema de la luz, del agua. “Hay que impulsar una cultura del ahorro energético en nuestras comunidades. Pero hay que ir más allá, tenemos que ver nuestra relación con la naturaleza [no humana]: ¿cómo es nuestra relación con esta gran madre que nos sostiene?, ¿cómo es nuestra relación con la alimentación? Ahí es donde vamos a visibilizar los nudos críticos que encontraremos en nuestro territorio, que nos hagan cuestionar cuáles son nuestras necesidades reales, cuál es el cambio en nuestro sistema de hábitos que debemos hacer, para construir efectivamente ese modelo civilizatorio que queremos”, opinó.

    Experiencias comunales

    Kelly Pacheco manifestó que la democracia comunal ya cuenta con experiencias concretas de transferencia de atribuciones que deben ser visibilizadas y sistematizadas. “Tenemos experiencias como las Guerreras de Tacarigua, en el estado Carabobo, unas mujeres que tienen la transferencia de competencia de una empresa de propiedad social (EPS) que se encarga de llevar a cabo todo un trabajo de manejo de residuos sólidos dentro del territorio”, contó.

    La viceministra para el Sistema de Formación Comunal mencionó también avances en la gestión del gas y otras áreas de servicios públicos, aunque reconoció que estos procesos implican contradicciones y debates. “Tenemos transferencias de atribuciones en el área del gas, muy exitosas en Lara. Yo soy parte de la Comuna Adrián Moncada, que tiene una experiencia muy exitosa, de resistencia, porque también entramos en contradicciones. Los comuneros y las comuneras debemos estar dispuestos al debate, a escuchar y saber que tenemos que coexistir con los distintos sistemas de gobierno: nacional, regional y local”, expresó.

    Para quienes aspiran a nuevas transferencias, resumió los pasos esenciales: “Yo diría a las personas, a los comuneros y las comuneras que quieren de alguna forma transferencias de espacios, por ejemplo, mercados comunales: primero la evaluación, segundo la planificación”.

    Kelly Pacheco afirmó que la planificación comunal solo puede sostenerse si se amplía la participación y se evita que las decisiones queden en manos de pocos. “Hay que analizar, hay que debatir y hay que ampliar la participación. Ni la comuna ni el consejo comunal son exclusivos de alguien. La comuna y el consejo comunal somos todos y todas”.

    Añadió que la corresponsabilidad implica compromiso. “Como todo proyecto amoroso, implica tiempo, desprendimiento y compromiso. Si yo creo en el tema comunitario, en la voluntad colectiva, a mí sí me va a importar todo lo que ocurra con este legado. Por ejemplo, nosotros hemos recibido en esta revolución una escuela, ¿de quién es la escuela? Es de la comunidad. ¿Para quién es la escuela? Para nuestros hijos e hijas. Si yo daño la escuela, ¿a quién estoy dañando?”, deliberó. 

    Experiencias socioproductivas desde la democracia comunal

    Kelly Pacheco afirmó que la democracia comunal aporta elementos claves para fortalecer las organizaciones socioproductivas. “Solo podemos llegar a la economía productiva comunal por medio de la formación”, declaró.

    En conversa con la periodista Nerliny Carucí, la viceministra y comunera explicó que trabajan en el diseño de un aula virtual por Telegram con módulos dedicados a la economía productiva: “Si nosotros no estamos formados, si no sabemos cuál es nuestra competencia, ¿qué podemos hacer para la autogestión?”.

    Destacó diversas experiencias socioproductivas impulsadas desde las comunas. “Hay una experiencia muy bonita en el corredor Caracas-La Guaira, una funeraria comunal, que forma parte de la vida del territorio, así como una EPS de producción de pulpa en Mérida, que también es muy común”, afirmó.

    Pacheco también mencionó la experiencia de Lara: “En ese estado, una de las iniciativas de emprendimiento tiene que ver con la producción de café, la Gran Comunal de Café, que es una asociación de 19 comunas, y que exportan café en este momento”. Destacó que en esta organización se han ocupado de atender su vialidad y necesidades productivas.

    Estado comunal

    La viceministra y docente venezolana aclaró que la comuna forma parte del Estado y ejerce gobierno en el territorio. “El Estado comunal es el gobierno pequeño en el territorio; también somos un gobierno. Yo no puedo decir que me voy a independizar totalmente del gobierno nacional, porque somos una comunidad”, acentuó.

    Disertó que en las ferias electorales de renovación de vocerías se evidencia una relación de acompañamiento entre comunas y autoridades públicas. “Allí con nosotros están los alcaldes, los gobernadores, no imponiendo, sino acompañando y generando condiciones”, comentó.

    Kelly Pacheco subrayó que las comunas pueden apoyarse en promotores institucionales para superar dificultades, como por ejemplo en el uso de herramientas digitales: “Están los promotores de las alcaldías, de las gobernaciones o de Fundacomunal. Tenemos diversos puntos para ayudarlos y acompañarlos a que se apropien de la herramienta y puedan hacer la carga de sus procesos”.

    Una universidad construida desde los territorios y para los territorios

    La vicerrectora para Democracia y Sociedad Comunal de la Universidad Nacional de las Comunas, Kelly Pacheco, alegó que esta casa de formación se diferencia de las universidades convencionales porque su proyecto académico nace directamente de las necesidades territoriales. “Nuestro proyecto va hacia la profundidad de los territorios. Son ellos, los territorios comunales, los que deciden cuál es la propuesta académica”, acotó.

    Señaló que la Unacom cuenta con 14 programas nacionales de formación (PNF) y cinco por aprobarse.

    Detalló que la universidad opera con dos vías de ejecución: la apertura de programas nacionales de formación mediante la instalación de la Escuela de Gobierno y la atención de necesidades formativas particulares. “Tenemos ahorita 554 escuelas de gobierno ya instaladas y círculos de estudios que se encuentran todos los jueves y debaten los módulos. Estos módulos están acreditados por la Unacom y son de libre demanda. Es decir: tú eliges tu camino de formación dentro de estas plataformas”, expuso.

    Finalmente, Pacheco destacó que la Universidad Nacional de las Comunas se construye de manera colectiva y permanece en el territorio como parte del proceso formativo: “El aula queda allí contigo, en tu proyecto integrador”.

  • «Vocerías comunales deben mantener clara la perspectiva histórica del proyecto político transformador»

    «Vocerías comunales deben mantener clara la perspectiva histórica del proyecto político transformador»

    Caracas, 18 de agosto de 2026.- “Las vocerías de los consejos comunales son el núcleo del poder popular: allí se articulan y se encuentran los comités de trabajo, y a partir de ese proceso aflora todo lo relacionado con la asamblea de pobladores y pobladoras, que, en definitiva, es el espacio y el corazón de cada una de las comunas en todo el país”.

    Estas fueron las palabras del comunero Carlos “Camarada” Rodríguez, durante su participación en el programa “En clave comunal”, que en esta edición tuvo como tema el proceso de actualización de las vocerías de los consejos comunales y sobre los desafíos del Poder Popular luego de los terremotos del 24 de junio.

    El comunero explicó que la actualización de las vocerías forma parte del proceso de consultas populares convocado desde hace más de un año. “El hecho de que los consejos comunales estén adecuados, tengan sus vocerías vigentes, va a permitir la canalización de recursos y la ejecución de manera efectiva”, afirmó.

    Destacó que la gestión efectiva de las comunas depende directamente de la fuerza organizativa de los consejos comunales. “Unos consejos comunales que no tengan sus vocerías vigentes, que no hagan sus asambleas de pobladores y pobladoras, difícilmente podrán expresar esa razón popular hacia la Comuna”, dijo.

    Camarada comentó que, aprovechando el proceso de adecuación de las vocerías de los consejos comunales, se estarán actualizando las organizaciones comunales. “Nada más esta semana se hicieron ferias electorales y se actualizaron más de 1900 consejos comunales. Vamos por buen camino; a pesar de las dificultades y las adversidades que está atravesando nuestra nación, aquí hay un pueblo que sigue con la meta clara de ser comuna o nada”, aseguró.

    De acuerdo con Sandino Marcano, responsable del Observatorio de Información e Indicadores del Poder Popular, la meta nacional para este año es que 18 000 consejos comunales legitimen sus instancias de decisión. Hasta el momento, 7500 consejos comunales ya han sido renovados. “Como dato clave, los estados Zulia, Lara, Miranda y Monagas son los estados con mayor cantidad de consejos comunales renovados este año”, comentó la periodista y moderadora del programa, Nerliny Carucí.

    Desafío de las nuevas vocerías

    Carlos Rodríguez, responsable de la Brigada Comuna o Nada, afirmó que el principal desafío de las vocerías que emergen es mantener clara la perspectiva histórica del proyecto comunal. “La comuna tiene como objetivo poder generar un nuevo modelo civilizatorio, y ese objetivo estratégico legado de nuestro comandante Hugo Chávez no se puede perder ni difuminar”, señaló.

    Indicó que las vocerías deben asumir un compromiso profundo y una ética enraizada en las realidades de sus comunidades, pero también comprender que su labor trasciende la gestión territorial inmediata.

    El líder comunitario sostuvo que la crisis ecológica estructural —producto del sistema dominante y su modelo extractivista— exige que los comuneros y las comuneras se abanderen de la propuesta ecosocialista. “Este mundo para donde nos llevan los grandes intereses mundiales no es necesariamente el mundo que necesita la humanidad: todo lo contrario”, expresó.

    Recordó que Hugo Chávez planteó en la Cumbre de Copenhague de 2009 que la única manera de salvar la vida en el planeta es cambiar el sistema, y que ese desafío recae directamente sobre las vocerías del poder popular: “No solo luchar por nuestra independencia, no solo construir el socialismo [territorial], sino también salvaguardar la vida toda en el planeta”.

    Voluntad de servicio

    “Camarada” Rodríguez explicó que para ser vocero o vocera de un consejo comunal se requiere, en primer lugar, tener más de 15 años de edad, lo que permite que la juventud participe plenamente en la vida política del territorio. “Nuestros jóvenes pueden elegir y ser elegidos. Lo importante es también tener la voluntad; es decir, que la persona quiera estar en determinado comité”, declaró.

    Apuntó que el proceso inicia con la conformación de una comisión electoral, encargada de levantar el censo. “El consejo comunal es el que sabe cuánto tiempo tiene la gente viviendo allí; si son realmente del sector o son de otro lugar, o si solo están de visita. En ese sentido, con que una persona tenga más de tres años en una comunidad, ya se le categoriza como un habitante”, precisó.

    El comunero expuso que, una vez elaborado el cuaderno electoral, la comisión convoca el proceso de renovación de vocerías. “La comisión electoral identifica a los hombres y mujeres que desean postularse y a quienes pueden ejercer su derecho al voto”, subrayó.

    Recordó que cada consejo comunal debe definir al menos ocho instancias, adaptadas a su realidad territorial, y que uno de ellos debe ser siempre el comité de juventud para garantizar la continuidad generacional. “Posterior a eso se haría la elección y, seguidamente, lo que es el proceso de proclamación o de juramentación de estos voceros y voceras. Esto, a su vez, la que se encuentren posteriormente los voceros y las voceras de los otros consejos comunales para fortalecer lo que tienen que ver con las distintas comisiones de las comunas, con su Sala de Autogobierno y, a su vez, también desde el trabajo en cada una de las 7 transformaciones (7T)”, acotó.

    Mesas técnicas de energía

    Carlos “Camarada” Rodríguez señaló que, además del Comité de Juventud, uno de los sectores que requiere mayor atención es el de energía, especialmente en el contexto del fenómeno del Superniño. “Es vital que tengamos nuestras mesas técnicas de energía, a propósito de cómo se haría todo ese proceso de gestión de energía eléctrica en cada territorio”, indicó.

    Manifestó que otro comité clave es el de Ecosocialismo, debido a las dificultades climáticas que atraviesan el país y el mundo. “El planeta Tierra ha existido muchísimo antes de que existiéramos nosotros, y ahora tiene esta situación en la cual hemos visto situaciones como el Niño y la Niña que se ven agudizadas con la crisis ambiental planetaria”, mencionó.

    Destacó la importancia de la recuperación de terrenos, la siembra de árboles y, especialmente, la gestión del agua. “Para eso es importantísimo todo ese trabajo del ecosocialismo”, señaló.

    Problematizar las causas de la crisis

    El coordinador del Campamento Transitorio Narciso Gonell, ubicado en Catia La Mar, en conversa con la periodista Nerliny Carucí manifestó que uno de los retos centrales es ir más allá de los síntomas y comprender las causas profundas de la crisis ambiental planetaria. “Es parte de la problematización que hay que hacer en nuestras comunidades para tomar conciencia de las consecuencias de las acciones sobre el planeta Tierra”, afirmó.

    Un elemento importantísimo ―dijo― son las mesas de agua con el tema del Superniño. “Se ha pronosticado que habrá disminución de aguas en algunos lugares, donde siempre, por lo general, había bastantes lluvias, y el aumento en donde había espacios de sequía, por ejemplo, en Venezuela, los ecólogos hablan de lluvias en la zona norte costera y de sequías en la zona sur del país donde justamente están las centrales hidroeléctricas. Entonces, por supuesto, esto va a traer una implicación en términos de la distribución de agua en el territorio nacional”, declaró.

    Como segundo elemento, Rodríguez destacó la importancia de los comités de riesgo, especialmente en territorios como La Guaira, donde históricamente han ocurrido inundaciones, deslaves y aludes. Comentó que el doble terremoto sorprendió al país y demuestra la necesidad de fortalecer estas estructuras: “Es un elemento muy importante que debemos tener nosotros en nuestras comunidades”.

    El comunero enumeró como tercer elemento el papel de los comités de igualdad y equidad de género, fundamentales para enfrentar la violencia y promover el empoderamiento femenino. Destacó que las mujeres ya son mayoría en la organización popular: “El 75 % de las vocerías, acercándose al 80 %, son ejercidas por mujeres de nuestras comunidades”, lo que representa una fortaleza para el poder popular.

    Camarada indicó que, en el ámbito económico, los comités de planificación, economía comunal y producción son indispensables para el funcionamiento de cualquier comuna. “Una comuna sin planificación va a tener muchas dificultades. Son elementos que son importantísimos, que se trabajen desde la base, que en este caso son los consejos comunales, y así, a su vez, vaya creciendo este proceso tan bonito de organización popular y comunal”, disertó.

    Transformar la realidad del territorio

    Carlos “Camarada” Rodríguez enfatizó que el propósito central de las vocerías es transformar la realidad del territorio. “Y que esto impacte en la mejora de las condiciones de vida de nuestras comunidades. Estos hombres y mujeres deben enamorarse del trabajo comunitario”, remarcó.

    Subrayó que esta voluntad debe complementarse con formación técnica y política: “Incorporamos ese elemento altruista con el conocimiento, la importancia que tiene ahora la Universidad Nacional de las Comunas (Unacom) y los procesos formativos a las voceras y los voceros, en los cuales pueden asumir herramientas técnicas, tecnológicas que les faciliten y les permitan profundizar mucho más el trabajo que hacen en cada uno de sus territorios”.

    Indicó que más de 5000 comunas y circuitos comunales ya tienen sus agendas concretas de acción (ACA) y sus mapas de soluciones. “Vamos rumbo a los 6000. Ese es el gran reto que asumimos, y que hemos ido cumpliendo muy efectivamente también con este proceso de elevación de la orgánica comunal de circuitos a comunas”, afirmó.

    La fuerza comunal y la juventud

    Rodríguez manifestó que en las comunas debe germinar la fuerza comunal, y “una de esas fuerzas que está contenida en las comunas es la fuerza de la juventud. Lo vimos cuando se convocó el proceso de las consultas populares, específicamente para los jóvenes, una cantidad de ideas maravillosas y proyectos bonitos que pudimos ver, conocer e incluso inaugurar”.

    El comunero venezolano sostuvo que la forma más auténtica de incorporar a la juventud es la lucha diaria en el territorio. “No hay mejor escuela que esa que nos permite resolver los problemas concretos y transformar realidades”, atestiguó.

    Argumentó que la clave es vincular a los jóvenes con los problemas reales del territorio: “Vamos a identificar cuáles son esos problemas e incentivemos la vinculación de los jóvenes; porque el muchacho y la muchacha que, de alguna u otra forma, tiene limitaciones en su territorio, por ejemplo, con el tema del acceso al agua, al momento que se le plantee integrar a algún proyecto que pueda solventar esta problemática, seguro vamos a contar con él”.

    Camarada destacó que los voceros y las voceras con experiencia deben actuar como maestros pueblo. “Orientando a la juventud en las dinámicas del poder popular, poniéndole en sus manos las herramientas para que los jóvenes construyan el presente y futuro”, aseveró.

    El ejemplo como magisterio

    El joven comunero remarcó que el ejemplo es una herramienta fundamental en la formación comunal. “Así nos sumamos nosotros a la Revolución Bolivariana. Recuerdo que inicié con una escuela de formación que precisamente priorizaba el tema del arte y la cultura; se llamaba la Escuela Crea y Combate, ubicada aquí en Caracas”, señaló.

    Relató que desde allí comenzó a involucrarse en la producción de medios comunitarios alternativos: “Me vinculé a Catia TV con la producción de medios comunitarios, hacíamos nuestros programas. Uno tenía la afición con el tema de la cámara, luego editar, y, de allí, progresivamente nos fuimos como imbuyendo en este tema del debate en torno a la propiedad de los medios, cuáles son los mensajes que los medios hegemónicos nos decían o nos han estado imponiendo, y cuál era el mensaje que aspirábamos nosotros se comunicara por allí”.

    En tal sentido, Rodríguez aseguró que su trayectoria en medios y formación comunitaria fortaleció su conciencia política. “Fuimos de abajo hacia arriba, ampliando nuestros niveles de conciencia, al término de que hoy somos comuneros convencidos”, testificó.

    Expresó que esta experiencia se comparte hoy con la juventud a través de iniciativas como la Brigada Comuna o Nada.

    Brigada Comuna o Nada tras el doble terremoto del 24 de junio

    “Camarada” Rodríguez relató que “el 24 en la noche había muy poco que se sabía, pero ya el 25 en la mañana logramos tener comunicación mucho más fluida”, explicó.

    Señaló que comuneros de distintos estados quisieron desplazarse de inmediato a la región capital: “Empezaron a llegar mensajes de personas que querían venir para brindar su apoyo y colaboración”.

    Rodríguez indicó que la brigada se estructuró con especialidades técnicas según las capacidades de quienes llegaban. “Había doctores, había brigadas de jóvenes que vinieron dispuestos a mover escombros, hacer de rescatistas o topos, y se vinculaban también a muchas de las cooperaciones que vinieron de otras partes del mundo”, contó.

    El comunero informó que en un primer momento las brigadas reunieron alrededor de 100 jóvenes, organizados en guardias rotativas. “Los llevábamos a una institución que estaba en Caracas, Fundación de Capacitación e Innovación para Apoyar la Revolución Agraria (Ciara); allí hicimos como un primer balance del equipo que teníamos, y todos los días bajábamos personal a La Guaira a trabajar, bien sea en esta atención médica o a reunirse con otros liderazgos comunitarios, porque también allí teníamos nuestros trabajadores del Ministerio de Comunas”, comentó.

    El joven destacó que el trabajo continúa hoy en las comunidades afectadas mediante el Plan Venezuela Renace. “Continuamos este proceso de acompañamiento, con la distribución de materiales de construcción para casas que requieren reparaciones mínimas”, puntualizó.

    Expresó que también se atiende la emergencia psicológica derivada del doblete sísmico: “Hacer contención emocional a muchos de nuestros hermanos y hermanas, con ataques de estrés o de ansiedad, que todavía lo viven”.

    Experiencia personal del doblete sísmico en Punta Brisas

    El líder comunero narró que los dos terremotos del 24 de junio fueron “bastante fuertes”, y lo sorprendieron en su vivienda en Macuto (La Guaira), comunidad Punta Brisas, junto a su familia. “Logramos salir de la estructura del edificio luego de los dos temblores. El edificio no colapsó por completo, pero los edificios de alrededor sí colapsaron en su totalidad”, dijo.

    Indicó que la estructura donde vivía quedó muy afectada: “Le colocaron la etiqueta roja en una primera evaluación. Ahorita estamos esperando que se realicen las siguientes visitas, que son más a profundidad, para que nos indiquen cuál va a ser el destino de esa infraestructura”.

    Carlos Rodríguez recordó que durante la noche del terremoto circularon rumores sobre la ausencia de equipos de rescate nacional, lo que calificó como parte de la guerra cognitiva. “Se corrió mucho esa bola de que no había personas que ayudaran y que rescataran. Yo estuve allí y sé que los primeros que llegaron con nosotros a eso de las 8, 9, 10 de la noche, fueron los bomberos y la Policía Nacional Bolivariana. Yo conversé con algunos de ellos; estaban de permiso, no estaban oficialmente en el puesto de comando, y eso fue lo que les dio también la posibilidad de llegar, porque el puesto de bomberos también se había afectado por el terremoto. Entonces me comentaron que se pusieron su uniforme y se acercaron hasta aquí y logramos, gracias a Dios, rescatar ocho personas con vidas. Fue muchísima la gente que se movilizó en todo el estado La Guaira para ayudar y contribuir”, refirió.

    El militante comunitario destacó que la respuesta al terremoto movilizó a personal de emergencia de todo el país. “Teníamos en el estado de La Guaira personal de bomberos, de Protección Civil y de la Policía Nacional Bolivariana de todo el país”, afirmó.

    En el campamento transitorio Narciso Gonell coincidieron jóvenes y rescatistas provenientes de Bolívar, Sucre, Aragua, Miranda y Carabobo: “Había muchísima gente de distintas partes del país”.

    Carlos “Camarada” Rodríguez explicó que la metodología de los brigadistas Comuna o Nada se basa en ponerse a disposición de las comunidades afectadas. “Lo que la comunidad necesite, si hay que cargar comida, cargar agua, levantar escombros, eso lo hacemos”, afirmó.

    Comentó que, cuando las condiciones lo permitían, las brigadas se quedaban en los territorios afectados formando campamentos junto a la comunidad. “Se armaba como una especie de campamento y ahí se estaba junto con la comunidad”, explicó.

    Cuando no era posible permanecer en el lugar, regresaban a los campamentos transitorios bajo responsabilidad del Ministerio de Comunas: “Tenemos dos campamentos: uno en El Junquito y otro en Catia La Mar, el Narciso Gonell, donde yo estoy”.

    El comunero relató que, una vez consolidados los campamentos, se generaron condiciones dignas para las familias afectadas.

    Camarada afirmó que las brigadas no llegan a ningún territorio sin articulación previa con los consejos comunales y comunas. “Ese era nuestro primer punto de partida”, aseguró. Subrayó que, una vez recibida la solicitud de las estructuras de base, se desplegaban según las necesidades: “Nos íbamos a desplegar con la solicitud que nos hicieran: psicológica, atención médica”.

    Resaltó que la Brigada Comuna o Nada mantiene canales abiertos para la comunicación directa con las comunidades: “Pueden anotar mi número de teléfono, estamos a disposición en el 0412‑3823177 y a través de las redes sociales @carloskamarada”. Reiteró que la brigada se mantiene disponible para atender solicitudes, coordinar apoyos y acompañar procesos comunitarios en los territorios afectados.

    Espacios estratégicos para la reflexión comunal

    Carlos “Camarada” Rodríguez señaló que la creación de Salas de Pensamiento Hugo Chávez en las comunas es una tarea pendiente y necesaria. “Eso es una tarea que ya debemos haber hecho hace tiempo, porque el pensamiento de nuestro comandante Hugo Chávez sobre la comuna es clave para la vida de nuestro proyecto bolivariano”, expresó.

    Indicó que estos espacios de estudio y reflexión deben expandirse: “Sería ideal que las pudiésemos diseminar y promover para que se constituyan muchas más comunas”.

    Palabras finales

    Rodríguez afirmó que la unidad es un elemento decisivo para enfrentar la escalada de agresiones contra los pueblos. “La unidad es también un elemento clave, ya lo ha demostrado la historia”, señaló.

    Enfatizó que la unidad es una condición estratégica para sostener cualquier proyecto emancipador. “Los pueblos que no logran constituirse en una unidad máxima sucumben. Frente al hegemón militar está la unión de los pueblos, está la lucha por construir otra forma de vivir, donde se priorice la vida toda en el planeta”, sostuvo.

  • Biólogo caraqueño: Crisis ambiental no es más que una crisis de sentido

    Biólogo caraqueño: Crisis ambiental no es más que una crisis de sentido

    Caracas, 11 de agosto de 2026.- Para el científico Éder Peña, lo que estamos viviendo hoy con las olas de calor en el territorio nacional son las manifestaciones de un Niño que se intensifica por los síntomas de una crisis civilizatoria integral. La preparación de la Comuna venezolana para enfrentar a lo que mediáticamente se le denomina “Superniño” se inscribe en un contexto de vulnerabilidad estructural que no puede resolverse únicamente con acciones corticales y de gestión de la emergencia, porque se trata de una crisis cuyas raíces profundas requieren transformaciones radicales.

    Esto fue lo que dijo el investigador venezolano, Éder Peña, durante su participación en el programa “En clave comunal”, que tuvo como tema de conversa los retos de la preparación comunitaria de Venezuela para enfrentar el Superniño y el contexto de vulnerabilidad ecológica estructural.

    El biólogo explicó que el nombre del Niño surgió de la experiencia de los pescadores de Ecuador y Perú, quienes observaban que el calentamiento de las aguas del Pacífico este coincidía con la época navideña. “Como ocurría cerca de Navidad, empezaron a decir que era el Niño que venía. Cuando este proceso se invertía; es decir: cuando había enfriamiento de la costa, empezaron a decirle la Niña”, señaló.

    “Cuando comenzó la navegación española y portuguesa en América, los pueblos indígenas de Perú y Ecuador ya tenían conocimientos y registros propios del Niño; incluso contaban con preparación para este tipo de fenómeno y con señales que tenían que ver con la temperatura”, adicionó.

    Peña aclaró que, más que un calentamiento, el Niño es una oscilación del perfil térmico del océano Pacífico. “Hay diferentes temperaturas y esas temperaturas modulan muchas cosas, la humedad de los vientos; eso determina cómo son las lluvias, las temperaturas tanto oceánicas como terrestres. Los cambios de presión en la superficie oceánica con respecto a la atmósfera también determinan las lluvias, determinan incluso los huracanes, pero también determinan las sequías”, explicó.

    Detalló que el fenómeno se activa cuando la llamada “piscina caliente” —una masa de agua cálida ubicada frente a Australia, Japón y el sudeste asiático— se desplaza hacia el este. “En realidad, nada se mueve; lo que se mueve es la temperatura, y esto cambia también los patrones de lluvias en unas partes del planeta y en otros produce sequía. Eso es lo que se conoce como el Niño, esa oscilación de ese perfil de temperatura en el océano Pacífico”, precisó.

    Antecedentes en Venezuela

    El investigador caraqueño recordó que Venezuela ya vivió una experiencia crítica en 2016, cuando la presencia del Niño afectó la represa de Guri y otros embalses del país. “Tuvimos limitaciones en el acceso a servicios públicos”, señaló.

    Éder Peña indicó que en 2026 se habla de Superniño porque se anticipan sequías y lluvias extremas. “Lo de Superniño es una construcción mediática, es un nombre para denominar a una situación extrema del fenómeno; es como cuando tú dices un supertifón, no existe un supertifón, existe tifón o un superhuracán que en realidad es un huracán que tiene sus características exacerbadas, de alta velocidad. En el caso del Niño, se espera que las sequías sean muy extremas y que las lluvias también sean extremas”, dilucidó.

    El Niño y el calentamiento global

    Éder Peña explicó que los científicos del Panel Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés) dicen que el calentamiento global no produce el Niño, pues este fenómeno ya existía desde hace tiempo. “Lo que sí ocurre entre el Niño y el calentamiento global es que, por el calentamiento global, las manifestaciones del Niño son mucho más exacerbadas. También se dice que, si la frecuencia y la intensidad de este fenómeno ocurrían cada cinco años, seis años, ahora puede ocurrir cada tres años”, acotó.

    El investigador indicó que esta intensificación no depende únicamente del calentamiento global, sino también de cambios en otros componentes del sistema terrestre.  “Uno de ellos es lo que llaman la corriente del vuelco meridional, que es una corriente que circula por el Atlántico, como una especie de correa de transmisión de aguas calientes y aguas frías; su energía ha ido mermando, y eso también está amenazando de alguna manera la normalidad que tenemos como clima”, comentó.

    Impactos

    Éder Peña señaló que, en la vida cotidiana, los efectos del Niño y del Superniño deben entenderse desde la interconexión de los sistemas que sostienen la vida. “Lamentablemente, la ciencia [moderna] se ha prestado a compartimentar este fenómeno; es decir: la economía es una cosa, la alimentación es otra, la salud es otra. Quien vive la vida real, sabe que todo está interconectado: la salud tiene que ver con la alimentación, la alimentación tiene que ver con la agricultura; se establecen redes que van afectando unas a otras”, indicó.

    Peña, dedicado al estudio de procesos socioambientales, argumentó que las sequías extremas reducen la producción agrícola. “Si se ve mermada la producción agrícola, se ve mermado también el acceso a los alimentos, pero también se ven mermadas las fuentes de agua; es decir: el acceso al agua es también limitante. En el caso de Venezuela, que la mayoría de su energía es hidroeléctrica, se ve afectada también la electricidad, y si se ve afectada la electricidad, se ve afectada la comunicación, se ve afectada la producción de alimentos también. Se va creando como una viralización compleja de un problema”, sostuvo. 

    Éder Peña explicó que los cambios abruptos asociados al Niño y al Superniño tienen una relación directa con los ecosistemas y la biodiversidad. “El patrón agrícola que nosotros utilizamos, que es el monocultivo, está basado en la deforestación. Cuando esto ocurre, los bosques son sabanizados; es decir: pasan de ser un entramado de árboles a ser un entramado de hierbas, de plantas herbáceas, que son altamente combustibles. Las altas temperaturas terminan produciendo, además casi siempre con intervención humana, incendios forestales”, detalló.

    El investigador advirtió que estos incendios no solo afectan sabanas y áreas rurales, sino también bosques, zonas urbanas y periurbanas. “Lo estamos viendo en Europa con incendios incontrolables”, dijo.

    Crisis ambiental global, agua y límites planetarios

    En conversa con la periodista y moderadora del programa Nerliny Carucí, el biólogo caraqueño Éder Peña manifestó que la crisis ambiental global no es únicamente climática. Ahondó que el término cambio climático “se lo puso un político, pero no es cambio climático, es calentamiento global, porque la manifestación son altas temperaturas, pero además hay pérdida de biodiversidad por múltiples razones, y una de ellas es el patrón agrícola. Pero ese mismo patrón agrícola ha puesto a circular dentro de los ecosistemas del planeta altas cantidades de nitrógeno y fósforo. Eso es lo que se llaman ciclos biogeoquímicos”, subrayó.

    Peña explicó que el exceso de nitrógeno y fósforo afecta las aguas. “Afectan las aguas porque aumentan la disponibilidad de nutrientes y rompen el equilibrio que hay entre las comunidades acuáticas. Entonces tenemos problemas también en los cuerpos de agua, en el acceso al agua dulce, porque lagos y ríos terminan siendo contaminados por eutrofización masiva. La eutrofización es la abundancia de nutrientes, produce la abundancia de organismos, sobre todo fotosintéticos, algas, y eso hace que las aguas terminen, a lo largo del tiempo, perdiendo la disponibilidad de oxígeno y el agua ya no es potable, ya no sirve para los peces, hay un desequilibrio”, afirmó.

    El investigador recordó que la humanidad ha vivido durante el Holoceno dentro de nueve límites biofísicos que garantizan la habitabilidad del planeta. “Ya la especie humana ha traspasado siete de esos nueve límites”, alertó.

    Venezuela, crisis hídrica y la ocupación del territorio

    Éder Peña, quien ha acompañado a las comunidades en el tema de la gestión ambiental, la planificación y el tema de la cartografía territorial, expresó que la crisis ambiental global se expresa en Venezuela como un efecto sistémico. “Es decir: hay una viralización que se mete en todos lados el problema, porque nosotros también tenemos cuerpos de agua contaminados, problemas para el acceso al agua”, declaró.

    Detalló que para que un litro de agua llegue a Caracas se requiere una enorme inversión energética. “El patrón de ocupación del territorio venezolano no es el óptimo, no permite que tengamos acceso al agua de una manera que no demande tanta energía y tanta infraestructura, porque las ciudades nuestras se han hecho en lugares muy altos, en donde el agua de los ríos de montaña no es suficiente y para que un litro de agua llegue a Caracas, la cantidad de energía fósil que hay que invertir: petróleo y gas; además, inversión en infraestructura, construcción de represas, construcción y compra de tuberías, compra de maquinaria, esa es la expresión de la crisis hídrica que ha tenido Venezuela, que en realidad no es una crisis, sino es una condición, nuestras ciudades nacieron así, nacieron con esa condición moderna/colonial”, expuso.

    Frente a la idea de la ONU sobre una bancarrota hídrica global, el biólogo venezolano puntualizó que las demandas de agua de las sociedades modernas son mayores que lo que pueda otorgar la naturaleza no humana. “Hasta que la naturaleza [no humana] no deje de ser considerada mercancía, pues seguiremos en esa dicotomía”, aseguró.

    Los desafíos de la ciencia moderna ante la crisis ambiental

    El analista geopolítico Éder Peña manifestó que la ciencia moderna enfrenta grandes desafíos frente a la crisis ambiental global, porque “no puede resolver los problemas con la misma lógica que los ha generado”.

    Explicó que buena parte de la ciencia moderna ha operado bajo jerarquías, “en función de agendas que parten de intereses concretos, intereses transnacionales, y una ciencia [moderna] que también se ha vestido, de alguna manera, de actor, de solucionador de algunos problemas que se han generado dentro de su misma lógica. Es decir: todos sabemos que la ciencia [moderna] ha sido impulsada, fundamentalmente, por la guerra, y que además ha partido de esta dualidad entre naturaleza y cultura, naturaleza y especie humana”, apuntó.

    Esa lógica, afirmó, además ha contribuido a la construcción de un modelo agrourbano industrial que “concibe la naturaleza como un escaparate, un clóset, una alacena de la cual tomas recursos sin devolver más que basura”, refirió.

    El investigador advirtió que, cuando la ciencia moderna aborda los problemas generados por sí misma, lo hace de manera forense: “Ya está hecho el mal. Cuando ofrece soluciones, las soluciones son dentro de esa misma lógica; es más energía, más acumulación de capital en las mismas manos”.

    La comunidad como horizonte de sentido ante la crisis ambiental planetaria

    Éder Peña afirmó que uno de los asuntos centrales para enfrentar la crisis ambiental planetaria es la reconstrucción de la comunidad, una tarea que no corresponde solo a la ciencia, sino a la humanidad toda.

    Advirtió que, si se mantiene la mentalidad de guerra contra la naturaleza no humana, cultivada por las redes sociales digitales, la música, el cine y la televisión, se seguirá profundizando el individualismo, la alienación y el divorcio del otro. “Si solo nos interesa lo que nos da placer temporal, vamos a seguir ahondando en esta crisis”, señaló.

    Peña sostuvo que la crisis ambiental planetaria es un síntoma, una fiebre que revela una enfermedad más profunda. “Cuando tú estás enfermo, te da fiebre; es como la corrupción, la corrupción es un síntoma del sistema, pero el sistema es una enfermedad más grave. La crisis ambiental planetaria es una crisis de sentido de la humanidad; es lo que está demostrando esa evidencia, que lo que no hay es un horizonte de sentido, no sabemos a dónde vamos como especie. El sistema nos está llevando como ovejas al matadero”, disertó.

    Mapa de sueños

    Éder Peña afirmó que, ante la crisis ambiental global y la carrera desenfrenada hacia la muerte que ha provocado el sistema dominante, la Comuna venezolana cuenta con una herramienta poderosísima: el mapa de sueños. “Las comunidades tienen ese método de soñarse a sí mismas, de decir lo que quieren ser en el futuro”, comentó.

    El especialista en agroecología insurgente señaló que, aunque algunos se burlaron cuando Hugo Chávez habló del gallinero vertical, lo que realmente estaba planteando —y lo que el pueblo ha ido construyendo— es la idea de soñarse vivos, en movimiento, en construcción, haciendo realidad sus proyectos. “Y eso tiene que ver con el territorio, con los servicios públicos, con el modo como se educan y crecen nuestros niños”, dijo.

    Subrayó que el mapa de sueños es una herramienta excepcional porque casi ninguna comunidad en el mundo decide cómo quiere ser, cómo quiere vivir o cómo quiere crecer. En contraste, aseguró que las comunas venezolanas han comenzado a hacerlo.

    Recordó que en Venezuela no se habla solo de vivienda, sino de vivienda y hábitat. “Eso tú no lo vas a conseguir en muchos sitios del planeta”, aseveró.

    Planificar en colectivo: pensar, construir y soñar como comunidad

    Éder Peña afirmó que uno de los desafíos centrales del mapa de sueños en tiempos de guerra cognitiva y colonialidad es asumir la incertidumbre como un valor. “Porque cuando tú te enfrentas a la incertidumbre, tú te tienes que hacer preguntas, y cuando tú te haces preguntas tienes que conversarlas, tienes que manifestarlas, y ese diálogo, esa conversa, esa construcción, esa discusión, que a veces trae peleas, a veces trae contradicciones, es un valor en sí”, expresó.

    El analista manifestó que los conflictos comunitarios se resuelven con comunicación: “Yo hablo, tú hablas, yo escucho, tú escuchas, todos escuchamos. Una comunicación no solo entre seres humanos, sino también con la madre tierra”.

    Advirtió que vivimos en un planeta donde el mandato ha sustituido al diálogo, y que esa lógica es origen de conflictos. “Debemos retornar al diálogo, a la construcción de los sueños, a la planificación en colectivo, a pensar y construir en colectivo, siendo pueblo, comunidad, hermanos, amigos, pobladores, hijos e hijas de la Tierra”, propuso.

    El investigador añadió que este proceso debe acompañarse de preguntas prácticas sobre la vida cotidiana: “Cómo recolectamos agua, cómo la reservamos, cómo ahorramos energía, cómo usamos la energía, cómo evitamos que los alimentos nos enfermen, cómo comemos sano. Son preguntas que parecieran existenciales, pero son preguntas que en cada comuna se deberían estar discutiendo, generando alternativas, y a eso es a lo que apunta el Estado comunal”.

    El valor de la producción comunitaria

    El biólogo caraqueño aclaró que el Niño y el calentamiento global no producen terremotos. “Lo que sí tiene que ver el Niño, el calentamiento global y los terremotos es que de alguna manera estamos siendo convocados a mirar más hacia la naturaleza [no humana], a estar cada vez más conscientes de que está allí y se está manifestando. Es un planeta que se está moviendo y que está vivo. Pero de ahí a que los terremotos se producen por calor no es cierto, no está probado. Es parte del metabolismo de la Tierra”, expresó.

    Éder Peña afirmó que la construcción comunal, especialmente para combatir la pobreza, debe partir desde la reproducción de la vida. “Más allá de hablar de pobreza y riqueza, de lo que hay que hablar es de la vida como un valor. Nosotros tenemos que preservar la vida toda, amar y proteger a la madre tierra. Tenemos una responsabilidad con las generaciones que vienen después de nosotros, nuestros hijos, nuestras hijas, nuestros nietos y nuestras nietas. Y esa construcción tiene que darse en colectivo”, expuso.

    El investigador señaló que los temas ambientales son estructurales y existenciales, y que cada acción cuenta. “Nadie puede pensar que en el patio de su casa, porque tiene sembrado un cebollín, una albahaca, esa sea una solución a todos los problemas del mundo; es cierto, pero no deja de ser una solución. Alguien me preguntaba: ¿Qué haces tú para contrarrestar al niño? Respondo que yo no tengo que hacer nada, porque somos nosotros los que tenemos que hacer, no yo solo. Las soluciones individuales no nos han llevado a nada. Es decir: nosotros tenemos 40 años reciclando, 40 años desconectando el cargador, la licuadora, el televisor para ahorrar energía, mientras las élites del planeta hacen lo que quieren. A nosotros nos dicen: Apaga la luz de tu casa. Sí, yo la puedo apagar, pero yo sé que no estoy solucionando el problema”, disertó.

    Peña sostuvo que el verdadero desafío es demoler el sistema dominante que produce la crisis ambiental. “¿Cómo hacemos para demolerlo y quedar vivos? Ese es el verdadero desafío. Porque el sistema no se va a dejar demoler. Entonces cambiar el modo de producción y el ideal de la producción”, dijo.

    La política como faro de la comuna

    Éder Peña afirmó que pensar la comuna es fundamental porque, más allá de avanzar como bloque, la discusión política es el faro que permite aterrizar el proyecto comunal. “La política es el faro de la comuna”, declaró.

    Destacó que las comunas venezolanas están llenas de gente brillante en el pensar, y que el hacer es el complemento natural de ese pensamiento. “El hacer es materializar todos esos sueños y luchar para que se hagan realidad”, afirmó. El investigador llamó a recuperar los valores del sentir y del amor, tanto por la madre tierra como por el otro. “Todos los tenemos incorporados, solo tenemos que recuperarlos y manifestarlos”, finalizó

  • Unacom avanza en la formación territorial de sus formadores en Aragua y Carabobo

    Unacom avanza en la formación territorial de sus formadores en Aragua y Carabobo

    Carabobo, 1 de agosto de 2026.- Con el propósito de fortalecer las capacidades pedagógicas, organizativas y tecnológicas del Poder Popular, la Universidad Nacional de las Comunas llevó a cabo la jornada de Formación de Formadores y Formadoras Comunales de los estados Aragua y Carabobo.

    La actividad inició abordando como eje central «La educación en el entorno». Durante el bloque matutino, la secretaria General de la Unacom, Magaly Newton, presentó el modelo educativo de la institución, destacando que la universidad no se concibe dentro de estructuras tradicionales ni paredes rígidas, sino arraigada directamente en los territorios populares.

    «Esta universidad debe formar parte de cada Comuna. No es una universidad tradicional donde solo vemos clases entre cuatro paredes. En este año hemos alcanzado presencia en los 24 estados, trabajando con más de 1.000 Consejos Comunales, 2.330 Comunas y más de 3.000 estudiantes en 19 Programas Nacionales de Formación (PNF)».

    «Estos logros son posibles gracias a formadores y formadoras que creen en este proyecto de transformación y en la construcción del socialismo», destacó Newton.

    Durante la jornada se proyectó un audiovisual explicativo sobre los primeros pasos de la universidad en la iniciación universitaria, y el aprendizaje y la acción dentro del modelo (Unacom).

    Posteriormente, Miguel Álvarez, director de Desarrollo Profesional e Investigación Comunal, detalló el plan estratégico y las «Rutas de los formadores comunales en las CCTC».

    Por su parte, el director del campus, Nerio Vargas, enfatizó la necesidad de romper con los paradigmas del sistema universitario tradicional, reivindicando los saberes populares e impulsando el método de gestión comunal en cada territorio: «El rector Jorge Arreaza siempre nos dice que la universidad está en la Comuna. Este campus debe emular un modelo de gestión que se desarrolle en cada espacio comunal. Debemos desaprender y aprender para consolidar un proceso de transformación universitaria que rompa esquemas mercantilistas. Es un reto acompañar el proceso pedagógico territorial en las más de 5.600 Comunas y Circuitos Comunales del país, profundizando la democracia participativa y protagónica», afirmó Vargas.

    Seguidamente, los asistentes participaron en una sesión práctica en el aula virtual y el espacio «Fragata», orientada al acercamiento a las herramientas digitales de la plataforma universitaria, facilitada por el director Nerio Vargas y el profesor José Zerpa, representante del área de tecnología del campus.

    El encuentro concluyó con las palabras de los coordinadores de las Unidades Territoriales locales (UTL) de los estados Aragua y Carabobo, seguido por un espacio de intercambio y debate participativo por parte de los formadores y formadoras comunales.

  • Unacom conmemora 72 aniversario del comandante Hugo Chávez

    Unacom conmemora 72 aniversario del comandante Hugo Chávez

    Carabobo, 28 de julio de 2026.- En un ambiente marcado por el compromiso militante, la formación política y la memoria histórica, las instalaciones de la Universidad Nacional de las Comunas en el estado Carabobo albergaron la realización del conversatorio «Chávez por siempre», acompañado de la proyección de cortometrajes biográficos en el marco de la conmemoración del natalicio número 72 del comandante Hugo Chávez Frías.

    La actividad inició con las palabras de bienvenida de la profesora Chemir Colina, quien recibió cálidamente al cronista del municipio Libertador Omar Idler, y a la estructura de formadores comunales, voceros de Consejos Comunales, organizaciones sociales, así como al personal obrero, administrativo y la comunidad universitaria en general.

    El presídium y la mesa de honor estuvieron integrados por destacadas autoridades institucionales y políticas de la entidad, como el director general Nerio Vargas; y la concejala del municipio Libertador, Eilyn Najsl.

    La ponencia a cargo del antropólogo, docente, historiador y cronista del municipio Libertador, Omar Idler, ofreció un riguroso recorrido histórico y sociopolítico sobre la infancia, juventud y madurez del líder bolivariano.

    En sus reflexiones, Idler contextualizó a la Venezuela del siglo XX, repasando las dinámicas de dominación bajo regímenes como los de Juan Vicente Gómez y Marcos Pérez Jiménez.

    El cronista, al iniciar su cátedra del comandante Chávez expresó que él «comienza como un niño feliz que busca el conocimiento en la doctrina bolivariana a través de textos clásicos como ‘Abajo Cadenas’. Más adelante, en las filas del ejército, comienza a formularse preguntas decisivas, leyendo literatura clandestina y prohibida. Al descubrir que el socialismo es una etapa de transición revolucionaria, consolida su proyecto y comprende que el Poder Popular es la base indispensable para el desarrollo de una verdadera democracia».

    Igualmente, el ponente analizó los hitos históricos y decisivos en la vida política del Comandante, desde el juramento revolucionario en Yare, hasta el tejido de alianzas de solidaridad internacional entre Cuba y Venezuela, resaltando la llegada de miles de profesionales de la salud y la educación que impactaron positivamente la vida de las comunidades venezolanas.

    ​Posterior a las palabras del cronista, los asistentes presenciaron una selección de cortometrajes dedicados a exaltar las diferentes facetas humanas, militares y doctrinales del comandante Chávez, promoviendo el debate abierto sobre el compromiso del Poder Popular de cara a las transformaciones sociales.

    Por su parte el director Nerio Vargas destacó la relevancia de mantener estos espacios formativos y del intercambio de conocimientos, resaltando la transformación y territorialización de la educación universitaria impulsada a través de las Comunas

    También, la concejala Eilyn Najsl enfatizó la figura de Hugo Chávez como el líder de los siglos XX y XXI, caracterizado como el corazón del pueblo por su labor pedagógica, y su capacidad comunicativa.

    Con esta jornada la Universidad Nacional de las Comunas reafirma su carácter pedagógico y territorial, consolidándose como un espacio de encuentros para la reflexión crítica, el estudio de la historia de la Patria y la formación continua de los líderes comunales.

  • Ante la guerra cognitiva, investigador venezolano expresó que existe la necesidad de una ética de la vida

    Ante la guerra cognitiva, investigador venezolano expresó que existe la necesidad de una ética de la vida

    Caracas, 28 de julio de 2026.- “La comunidad hay que redefinirla. La comunidad es todo aquello que nos permite vivir con dignidad”. Así lo planteó Luis Delgado Arria, vicerrector de Investigación y Creación Intelectual de la Universidad Internacional de las Comunicaciones (Lauicom), durante su participación en el programa “En clave comunal”.

    El investigador venezolano dijo que la comunidad se expresa en gestos cotidianos. “Si hay una pareja que te hace vivir con dignidad, esa pareja te está transformando en comunidad. Si hay un vecino que te trata con respeto, con cariño, ese vecino está construyendo comunidad en ti”, señaló.

    Por otra parte, manifestó que está la (ir)racionalidad del capital que es una (ir)racionalidad contraria a la vida y, por tanto, contraria a la comunidad. Explicó que la lógica dominante —“la lógica de que el hombre es lobo del hombre”— ha formado subjetividades individualistas, en la que cada acercamiento es interpretado como una amenaza o una intención de quitar algo.

    El vicerrector ahondó en que la comunidad se funda en la relación yo‑tú. “Cuando una vecina te dice: ‘Mira, te hice un postre, pruébalo, te traje un poquito porque sé que te sientes mal’. Ese gesto es un gesto en que un yo sale de sí mismo para ir a un tú, y esa relación yo-tú es clave”, ejemplificó.

    Delgado Arria sostuvo que estos intercambios cotidianos son prácticas de construcción de comunidad, porque permiten “poner en común” aquello que sostiene la vida.

    Recordó que “todos los seres humanos tenemos un ombligo, y ese ombligo nos queda allí en nuestra corporalidad viviente, para recordarnos no solamente que provenimos de una madre y de un padre; sino que también provenimos de una madre tierra, que siempre hemos estado ligados indisolublemente a ella, y realmente nunca, aun cuando pareciera ser invisible, ese cordón umbilical no se rompe nunca”.

    La subjetividad cosificada y la educación del capital

    El licenciado en Letras señaló que uno de los grandes desafíos contemporáneos es cómo transitar desde una subjetividad cosificada hacia una subjetividad capaz de hacer frente a la (ir)racionalidad del capital. “La gran pregunta es cómo superar el pasaje de una subjetividad cosificada, de una subjetividad traumada, de una subjetividad bestializada”, expresó.

    Delgado Arria indicó que la educación moderna ha sido uno de los dispositivos centrales para esa subjetividad cosificada. “Es el resultado de la educación y de la historia del capital. Nos han enseñado que tenemos que ir a la escuela a sacar las notas más altas, pero no para aprender o para tener la experiencia transformadora del conocimiento y de la sensibilidad; sino para tú derrotar a toda tu generación en el ámbito de las oportunidades, de los mayores salarios, las mayores oportunidades profesionales. Es decir: para competir. El ser para competir es exactamente la antípoda o lo contrario del ser para compartir”, subrayó.

    La guerra cognitiva como sustracción de lo humano

    Luis Delgado Arria describió la guerra cognitiva como una operación que busca sustraer las capacidades genuinamente humanas, reduciendo al sujeto a una cosa “sacada de un thriller, de una película de terror”.

    Para explicar esta lógica, el docente venezolano recurrió a una metáfora basada en programas televisivos. “Hay un canal que se llama History Channel, donde hay un programa en el que versan historias horribles. Por ejemplo, donde hay una pareja de 80 años de edad, tienen 60 años de matrimonio, pero durante los últimos 5 años la esposa ha estado poniéndole un veneno todas las mañanas en el café al hombre para matarlo. Y todos los programas son así. Es decir: ¿cuál es el subtexto de esto? Lo que están buscando decir es que ni siquiera una pareja que tiene 60 años de matrimonio puede confiar uno en el otro”, ilustró.

    Arria apuntó que estas narrativas buscan sembrar la discordia, la duda y la imposibilidad de la comunidad, negando la confianza como fundamento de la vida en común. “La persona que crea el guion de esas historias las está postulando como lo normal, incluso como una suerte de lección”, aseguró.

    Durante la conversa con la periodista y moderadora del programa, Nerliny Carucí, el vicerrector Delgado Arria reconoció que no hay comunidad perfecta. “Es importante revisar que cuando se habla de la comunidad, este tema generalmente es un tema muy difícil, porque como dice el filósofo boliviano Rafael Bautista Segales: ‘¿Dónde usted consigue una comunidad perfecta?’. No existe una comunidad perfecta. En toda comunidad, en toda familia, hay problemas, hay confrontaciones, hay desacuerdos; a veces hasta personas que no se hablan unas con las otras. Hay todo eso, pero ese es el lugar donde hay que hacer la transformación, para transformar la relación en algo hermoso, en algo tierno, en algo donde todo el mundo se sienta invitado”, enfatizó.

    Recalcó el papel histórico de las abuelas, madres y matronas, quienes han sostenido la tarea de transformar la vida familiar frente a las lógicas individualistas promovidas por medios, empresas, escuelas e iglesias. “Todos nos venden la idea de que hay que estar primero ante las puertas del cielo antes que mi madre, antes que mi padre. Esa lógica del individualismo a muerte. Entonces, ¿cómo aparece la comunidad en el presente? Es un espacio, por definición imperfecto, por definición agraviado, empobrecido, traumado por el capital; pero que necesita ser curado, reverdecido, renacido”, aseveró.

    Recordó que la patria es como la comunidad. “Una amiga me decía que la política es el espacio donde no hay amigos eternos ni odios irreconciliables, porque siempre tenemos que, en algún momento, sentarnos a hacer política. La política es superar las contradicciones adjetivas para ir a lo sustantivo”, comentó.

    Delgado Arria señaló que, frente a las dificultades vividas en Venezuela —las restricciones económicas, el tema de la luz y los recientes terremotos en La Guaira—, la tarea es deponer las actitudes de confrontación fratricida y construir el país como familia nacional. “Este es el momento de la reconciliación nacional”, afirmó.

    La guerra cognitiva en la tragedia de La Guaira

    Luis Delgado Arria, doctorante en Creación Intelectual, afirmó que los sismos del 24 de junio en La Guaira hicieron visible, con crudeza, la expresión más perversa de la guerra cognitiva.

    “Nosotros acabamos de ver en La Guaira algo que ya veníamos viendo desde antes, pero que aquí fue todavía mucho más evidente: la guerra cognitiva. En un momento en el que la familia nacional tiene un conjunto de seres humanos que murieron, otros que salieron gravemente heridos, entre los cuales hay una gran cantidad de niños y niñas, de jóvenes, muchachas y muchachos, abuelos y abuelas, porque a veces se habla de las personas como si no tuvieran nada que ver conmigo, pero son nuestros hijos, hijas, abuelos, nuestros vecinos, amigos”, declaró.

    El docente venezolano evocó las palabras del poeta John Donne: “Siempre que oigas las campanas doblar, nunca te preguntes por quién están doblando las campanas, las campanas siempre doblan por ti”.

    En la charla, recordó también los rituales de despedida de su abuela. “Mi abuela siempre, cuando nos despedía, ella pasaba alrededor de 20-30 minutos despidiéndose con un rosario en la mano y haciendo una suerte como de misa de despedida. Eso duraba 20-30 minutos mientras nosotros nos apuntábamos en el carro, todo el muchachero. Ese acto es un acto de despedida sagrada. Cuando en la política se pierde la noción de la sacralidad, se pierde todo”, dijo.

    El vicerrector denunció que, durante la emergencia por el doble terremoto, se difundieron narrativas destinadas a re‑victimizar a las víctimas y obstaculizar la labor de rescate. “Es en ese momento donde un conjunto de personas malsanas, en su gran mayoría que están en el exterior, inoculadas de un odio enfermizo, habían sembrado la idea de que aquí en Venezuela venía un tsunami para evitar que fueran rescatadas las víctimas que estaban sepultadas. Difundieron que había un gobierno que estaba vendiendo niños y niñas víctimas de la tragedia, que había una operación para impedir que llegara la ayuda humanitaria; incluso llegaron a decir que el Gobierno se estaba robando la ayuda humanitaria. Atacaron la Gran Misión Vivienda Venezuela al punto de decir que eran casas de anime. Todas esas tesis son terribles. Todas esas operaciones son operaciones perversas, malévolas, mezquinas”, relató.

    Delgado Arria advirtió que estas narrativas se sostienen en un aparataje mediático nacional e internacional que amplifica el daño y profundiza la humillación, y busca capitalizar políticamente.  

    Ante este escenario, el investigador acentuó que el país necesita hacer un punto y aparte para pensarse en una nueva Venezuela construida con la fuerza y la conciencia de todos. “Porque un país dividido es un país que no tiene posibilidades de existencia, que lo que le viene es tragedia. La política no es algo que está al margen de mis decisiones personales, familiares, de grupo o partido; sino que el proyecto de construir el país —como decía Chávez: la patria— es algo que nos debe aunar a todos los venezolanos y las venezolanas, porque la patria son los niños, las niñas, la humanidad toda”, puntualizó.

    Señaló que las revoluciones son “grandes terremotos”, porque los pueblos llegan a un punto en el que pareciera que ya no pueden soportar más perversidad. “Yo creo que estamos ante un próximo terremoto mundial, pero un terremoto por las clases humildes y las comunidades de todo el mundo, que saldrían a decir que no pueden seguir sosteniendo a una élite. Estamos frente a una oportunidad histórica de juntarnos los pueblos, de hacer comunidad en los países del Sur global y de crear una nueva vida bonita, digna, hermosa”, aseguró.

    Mensaje a la comuna

    El vicerrector Luis Delgado Arria declaró que la comuna es un aparecer cotidiano. “La comuna aparece como una recriminación de nuestra madre, nuestra pareja, de nuestros hijos, para que seamos mejores, para que estemos más a la altura de los grandes desafíos. Eso sucede en los trabajos, eso sucede en los proyectos políticos. Nuestros partidos políticos tienen que repensarse, tienen que renacerse, tienen que abrirse a lo nuevo, a lo bonito”, planteó.

    Expresó que existe una necesidad de una nueva estética asociada a la reproducción de la vida, de un nuevo impulso hasta juvenil. “Necesitamos esa fuerza de los jóvenes para parir esta nueva patria bonita, y cuando digo la patria no solamente me refiero a la venezolana, sino a la latinoamericana, al Sur global. Parirnos de nuevo, desde una nueva sensibilidad, desde una ética de la vida, donde la ternura sea lo que nos defina”, finalizó.

  • Unacom y enlaces formativos en Carabobo fortalecen la educación universitaria en el territorio comunal

    Unacom y enlaces formativos en Carabobo fortalecen la educación universitaria en el territorio comunal

    Carabobo, 24 de julio de 2024.- En el marco del fortalecimiento territorial de la educación universitaria, la Universidad Nacional de las Comunas (Unacom), en el estado Carabobo, fue sede de un importante encuentro institucional con los enlaces formativos de la entidad.

    ​La jornada estuvo orientada a trazar los lineamientos y directrices para la consolidación de la educación universitaria directamente en las comunidades y el territorio comunal.

    La actividad contó con la participación de las máximas autoridades del campus universitario, encabezado por el director general Nerio Vargas; la vicerrectora para la Democracia y Sociedad Comunal, Kelly Pacheco; la secretaria general Magaly Newton; la profesora Edizeth Gómez; y el diputado a la Asamblea Nacional Yonder Silva, quienes respaldaron el compromiso académico y social de esta casa de estudios.

    Durante el encuentro, representantes de la Comuna Brisas del Campo, en articulación con el sector estudiantil, presentaron un avance de su proyecto integrador titulado «La ruta del casabe».

    Esta iniciativa socioproductiva y turística resalta el valor histórico y cultural del casabe, al tiempo que integra de cinco a siete áreas de conocimiento dictadas por la universidad, impulsando tanto el desarrollo local como la dinamización académica.

    La vicerrectora Kelly Pacheco ofreció unas palabras sobre la coyuntura nacional, haciendo referencia al lamentable doblete sísmico del pasado 24 de junio en el país.

    Pacheco enfatizó que el rol de la universidad va más allá de las aulas: “Es el momento de estar junto a las comunidades más afectadas, formando ciudadanas y ciudadanos útiles para la Patria, con una profunda sensibilidad y vocación humana”, puntualizó.

    Cabe destacar que la Unacom ratifica su compromiso con la formación vinculada a las realidades sociales a escala nacional y a la construcción de soluciones desde el seno de las comunidades organizadas.