Caracas, 26 de marzo de 2026.- Los profesores especialistas tienen varias tareas para la transformación educativa en las comunidades de todo el territorio nacional desde la Universidad Nacional de las Comunas (Unacom). Así lo aseveró el Rector de esta casa de estudios, Jorge Arreaza, a través de una videoconferencia.
Durante su intervención, en el contexto de la primera avanzada de formación de profesores especialistas de la Unacom, puntualizó que otra asignación es trabajar de manera integral con los formadores comunales.
«Les pido máxima unidad, máxima entrega, unión, máxima disciplina. Entendamos el rol de la universidad, construir el socialismo en el territorio, aprovechar la realidad actual para la transformación de la educación en la Comuna», destacó el Rector.
Jorge Arreaza exclamó que otra tarea de los profesores especialistas es lograr la sinergia como equipo, como colectivo, «porque esta no es una universidad que tiene profesores, autoridades, estudiantes, trabajadores, obreros, no, nosotros somos una comunidad y aquí la verdadera autoridad es la autoridad de la Comuna. Cuando ustedes hablen de las autoridades están hablando de las Comunas del país, esas son nuestras autoridades», sentenció.
Otra asignación es convertir todo lo que se haga desde la Unacom en un aporte para la vida desde las comunidades, para la economía de la vida, detalló el Rector.
«La primera condición para que una política sea revolucionaria es que sea válida para afirmar la vida, y la Comuna es vida en sí misma. Es muy difícil que en una comuna estén pensando en un proyecto que no contribuye a la vida y la manera como se decide en común, esa manera democrática, consensual, asamblearia y hasta de elecciones, como hemos visto en las consultas populares, es absolutamente válida», aseveró Arreaza.
Igualmente, indicó que hay que trabajar en tecnologías propias que permitan generar la ciencia, «que podamos generar -desde el pueblo- un proceso democrático y digno, generar el bienestar espiritual.
Arreaza ratificó que la «gran tarea que tienen que cumplir ustedes, que son los que manejan determinada sistematización del conocimiento, es que nuestros estudiantes puedan desarrollar esas tecnologías para que la vida sea más feliz, ustedes deben orientarlos, ustedes deben llevarlos de la mano por la vía de las luces para que logremos los objetivos, los grandes objetivos que se propone la Comuna».
De igual manera, resaltó que otro objetivo es vertir sobre el pueblo, en su Comuna, todas las capacidades del Estado para que allí se generen los grandes procesos de conocimiento y transformación.
Aunque resaltó que el camino de formación es largo, Arreaza afirmó: «Nosotros podemos estar dando los primeros pasos para una transformación total del sistema educativo venezolano y podemos estar dando los primeros pasos para que el conocimiento blinde el proyecto comunal estratégico».
«Por eso, mis queridos compañeros, compañeras, esta ruta de comunalización de la educación, esa comunidad de conocimiento que se va a complementar con la autoformación, con la plataforma virtual, si nosotros logramos que todas estas partes encajen vamos a generar no solo conocimientos, sino que vamos a estar generando mujeres nuevas y hombres nuevos en el proceso de formación», concluyó el Rector.
Carabobo, 25 de marzo de 2026.- Este miércoles se instaló en la Universidad Nacional de las Comunas (Unacom) la mesa de trabajo para el inicio de la primera avanzada de formación de profesores especialistas de los Programas Nacionales de Formación (PNF).
Así lo informó la vicerrectora de Formación e Investigación Comunal de la casa de estudios, Eulalia Tabares, quien detalló que al momento la Unacom cuenta con 349 comunidades de conocimiento y 342 formadores comunales.
«En estos espacios, en el territorio nacional, está ese formador comunal elegido por su Comuna para acompañar y abrazar esa comunidad del conocimiento. Hoy estamos impulsando, además, el relacionamiento entre los profesores especialistas y los formadores comunales», exclamó Tabares.
Ratificó que la universidad tiene un espacio físico en Carabobo, pero la Unacom está en cada Circuito Comunal, está con las ciudadanas y ciudadanos, a fin de impulsar la formación en diferentes áreas.
Dijo que los profesores especialistas tienen que estar conectados con el campus y acompañar a los formadores comunales, quienes están prontos a comenzar la socialización del proceso de iniciación educativa.
El profesor Andrés Eloy Ruiz dio la bienvenida a los participantes y conversó sobre la función docente como apoyo a los proyectos integradores y las comunidades de conocimiento para la transformación comunal.
Expresó que el sistema educativo tradicional está «en agotamiento», y aseveró que la Unacom no está en un aula de cuatro paredes, sino en el terreno, va directo a la sociedad y se adapta a la realidad de cada Comuna.
Por otra parte, anunció que los estudiantes de la Unacom son quienes convocarán las evaluaciones de lo que han aprendido en clases.
De igual forma, la docente Dubravska Torcatty, explicó todo lo relacionado con Desalambrado (adecuación curricular). Al respecto indicó que los profesores especialistas son parte esencial para elevar la dignidad del Poder Popular.
Caracas, 25 de marzo de 2026.- El Museo Boliviano de Caracas fue escenario este miércoles del Diplomado en Poder Popular para Parlamentarios y Parlamentarias de Venezuela.
El primer vicepresidente de la Asamblea Nacional (AN), Pedro Infante, inició el ciclo de conferencias destacando que el Poder Popular es un nuevo método democrático, adaptado a la realidad del entorno y de la geopolítica mundial.
Aseveró que las Comunas y los Circuitos Comunales están llamados, junto con los parlamentarios, a estar unidos, a debatir. «Nosotros debemos seguir con nuestra agenda, seguimos dando debate en función de nuestro pueblo», destacó.
Infante subrayó que los diputados de Venezuela tienen la responsabilidad de explicar los procesos legislativos para que el Poder Popular sepa lo que se realiza en el Parlamento venezolano. Al mismo tiempo recordó: «La soberanía reside en el pueblo y los temas más importantes deben ser debatidos con la gente».
Todo sobre el Poder Popular
Por su parte, el diputado César Carrero explicó que el Diplomado en Poder Popular para Parlamentarios y Parlamentarias de Venezuela es un espacio para conocer la estructura organizativa de las comunidades, así como todo el marco legal de las mismas.
Este espacio de conocimiento también brinda herramientas a los diputados y diputadas para acompañar y fortalecer la gobernanza comunitaria en todos sus niveles. «Se trata de implementar algunas estrategias para implementarlas en el Poder Popular y fortalecer la democracia comunal», detalló.
Abordaje de la economía comunal y trabajo de campo en las Comunas también hacen parte del diplomado. Cada legislador tendrá una tarea asignada dentro del territorio de los Circuitos Comunales. Esta información será cargada en el portal (aula virtual) de la Universidad Nacional de las Comunas (Unacom)
La Comuna como síntesis del Socialismo territorial
El diputado a la Asamblea Nacional Jorge Arreaza, durante su ponencia La Comuna como síntesis del Socialismo territorial, instó a «aprovechar el tiempo y profundizar la democracia en la Comuna».
El también rector de la Universidad Nacional de las Comunas (Unacom), explicó que el término Comunas parte del criterio de lo compartido, de lo común, de lo que se está construyendo en el país. También incluye -agregó- «un común sentir de lo que conviene a todos».
Refirió Arreaza que el nuevo mundo es el Poder Popular, es la Comuna, y trae lo ancestral a la actualidad para impulsar el compartir, la solidaridad, explicó el parlamentario venezolano.
Igualmente, Jorge Arreaza citó al maestro Simón Rodríguez, quien decía: «Los hombres se juntan y se entreayudan; pero, entreayudarse para adquirir cosas, no es fin social. Entreayudarse para proporcionarse medios de adquirir, no es fin social tampoco. Proyectos de riqueza, de preponderancia, de sabiduría, de engrandecimiento, cualquiera los forma y los propone; pero no son proyectos sociales».
En este sentido, indicó que el esfuerzo de todo el Poder Popular debe ser la armonía de la unidad para preservar la República. «Lo común no es para que entre todos construyamos el fin común y el bien social», sentenció Arreaza.
Destacó que el Poder Pupular en lo territorial se sustenta en asambleas de ciudadanos, Consejos Comunales y sus comités, Comunas con sus parlamentos, ejes, ciudades, Patria Comunal y planificación ascendente con visión local y de totalidad (Plan de Desarrollo, Agenda Concreta de Acción, Mapa de Conocimientos, proyectos y talentos).
Arreaza subrayó que los Consejos Comunales y las Comunas son la base material del nuevo Estado. De igual manera, recordó que el Consejo Comunal es la célula fundamental donde el pueblo discute, diagnostica y ejecuta; y la Comuna es la síntesis superior (Sistema de Autogobierno territoria).
El Rector llamó a todos los diputados, a los alcaldes y gobernadores a estar cerca de las Comunas, acompañarlas y seguir el proceso de desarrollo de cada una; y también instó al Poder Popular a participar en todo lo relacionado con la comunidad. «No es solo que ustedes diputados se vuelquen al pueblo, sino que el pueblo también escuche y participe», refirió.
Finalmente, destacó que la verdadera transformación del país nace en las Comunas, en los circuitos comunales y en todas las comunidades de Venezuela.
Caracas, 24 de marzo de 2026.- “El mundo está en una disputa muy profunda de proyectos: entre el llamado proyecto de muerte —que es el que está construyendo el capitalismo con su modo de guerra sin fin, con su forma de apropiación del mundo— y, por el otro, el proyecto de vivir en comunidad y de construir solidaridades”.
Estas fueron las palabras de la socióloga ecuatoriana Irene León, expresadas durante su participación en el programa “En clave comunal”, que tuvo como tema el significado de la Comuna venezolana en este nuevo momento geopolítico.
Para la pensadora del Sur global, la experiencia venezolana visibiliza algo esencial: “Los seres humanos somos gregarios, no podemos vivir aislados los unos de los otros”, y la comuna permite materializar esa condición colectiva como horizonte de futuro.
En un contexto marcado por el retorno al neoliberalismo planteado por el proyecto capitalista, señaló que es “indispensable la capacidad de actuar en colectivo”, especialmente frente a la individualización extrema que “busca que perdamos la capacidad de hablar en conjunto, de expresar ideas de soberanía, de definir un territorio que puede ser el escenario de este proyecto colectivo, de pensar la cultura entre distintos, de compartir las ideas también”, afirmó.
León destacó que la propuesta comunal venezolana abre caminos de resistencia frente al proyecto neocolonial que hoy imponen las corporaciones globales. “La comuna abre la puerta a todas estas posibilidades de resistencia”, afirmó.
Subrayó que Venezuela no solo construye una alternativa para sí misma, sino que, desde su historia independentista, aporta una visión regional: “Una iniciativa internacionalizable para crear una visión comunitaria de futuro”.
Gran disputa por el proyecto mundial
Sobre el modo de interconectividad geopolítica que sostiene al sistema-mundo actual, Irene León, directora de la Fundación de Estudios, Acción y Participación Social (Fedaeps) en Ecuador, indicó que actualmente “hay un puñado de empresas, corporaciones, megacorporaciones, fondos de inversión enormes como el de BlackRock” que han adquirido un poder desproporcionado.
La socióloga explicó que estas grandes entidades llegan a ser consideradas “el quinto poder, incluso el tercer poder en algunos casos entre los países”, pese a no tener la naturaleza ni la legitimidad de un Estado.
Para León, esta concentración corporativa coloca a la geopolítica “en el corazón de una gran disputa por el proyecto mundial”, donde se debate si el futuro será definido por proyectos colectivos de los pueblos o por intereses privados que avanzan sobre la economía global y el poder multilateral.
En ese escenario, la pensadora advirtió que “la existencia misma de los países está en un gran desafío de continuidad”, pues el capitalismo corporativo impulsa un modelo donde no figuran la preservación del planeta ni el bien común.
Frente a ello, destacó que “felizmente sí hay un escenario en el que se está manifestando esta capacidad de presentar otras ideas, entre ellas la propuesta del socialismo bolivariano en Venezuela, que se opone a la lógica individualista y exitista del capital”.
De acuerdo con Irene León, esta alternativa se construye desde las sociedades mismas, como “una capacidad histórica de salir adelante colectivamente y hacerlo desde el Sur geopolítico; es decir: en articulación con África, con Asia, con Eurasia; buscando que el futuro sea uno para la humanidad, desde la humanidad, y pensando en una interrelación entre seres humanos y el planeta como un todo”.
Desafíos ante las nuevas estrategias de dominación imperial
Al abordar los desafíos que enfrentan los pueblos frente a las nuevas formas de dominación imperial, Irene León advirtió que “son muchísimos los desafíos”, pues los actuales proyectos de guerra están articulados a una fase del capitalismo dominada por “actores privados articulados en el sector corporativo”, especialmente aquellos vinculados a Estados Unidos.
Según explicó, estas corporaciones buscan ejercer un poder aún mayor, no solo sobre la vida en el planeta, sino incluso más allá, puesto que quieren extender todos sus tentáculos hacia toda la vida humana del planeta e incluso cósmica.
“Para lograrlo, han planteado un reordenamiento de todo: de las relaciones humanas, de la geografía, de los modos de hacer economía, de los modos de producir y reproducir la vida. En ese escenario, la guerra y el armamentismo son indispensables para desdibujar los países y reorganizar el mundo en función de los recursos”, enunció.
León expuso que esta lógica bélica también opera como estrategia de supervivencia del capital, impulsada por “uno de los grandes poderes del mundo, el complejo industrial, militar y digital”, que visualiza su futuro económico en una “guerra sin fin”.
“Son empresas con corporaciones que tienen su negocio en la producción de drones, inteligencia artificial, armamento y aeronáutica para la guerra, y para eso necesitan generar conflictos indefinidamente y caos en todos los niveles. En ese marco entra un nuevo tipo de agresión: la guerra cognitiva. La guerra cognitiva está articulada a este proyecto de ‘reordenamiento’, y para lo cual necesitan caos no solamente en los comportamientos individuales, sino en los comportamientos colectivos”, dijo.
Irene León explicó que esta es “una guerra dirigida a modificar los comportamientos y los pensamientos” para adaptar a las poblaciones al proyecto del capital internacional. Manifestó que, aunque antes parecía ciencia ficción, hoy cuenta con marcos conceptuales e instituciones formales —“como la OTAN, por ejemplo”—.
“Ya estamos en el marco de una incursión de esta forma de guerra en el mundo, entre cuyos efectos hemos visto, por ejemplo, la agresión que sucedió en enero en Venezuela, como un escenario ya reconocido como un colapso de guerra cognitiva”, argumentó.
La ecuatoriana detalló que este tipo de guerra opera principalmente a través de la digitalización y de sistemas de control que buscan “inhibir la capacidad de los seres humanos de tener un desarrollo cognitivo”, especialmente mediante elementos de la cultura de realidad virtual que afectan a la niñez y la juventud.
León describió que esta guerra tiene muchos niveles: unos pueden ser asociados a los medios digitales y de comunicación, “otros están asociados a las cuestiones ideológicas, políticas y de conciencia, y otros que ya directamente están asociados a crear condiciones para crear inestabilidad en los países”.
Profundizó que a través de procesos informativos se busca “llevar a las colectividades a organizar sus comportamientos en función de los fines explícitos del capital —de un disciplinamiento, de un ordenamiento de los pueblos— y de actuar con poca autonomía de pensamiento, con poco criterio propio; y otros niveles que son dirigidos a crear, a través de las sensaciones y de los hábitos, tensiones, sentimientos, y provocar emociones de polarización en los pueblos, esperando —como dicen los textos de sus creadores— que estos pueblos lleguen a confrontarse internamente entre ellas y lleguen a enemistarse de tal modo que se autodestruyan entre ellas. Es decir: que el enemigo no necesite crear un campo de batalla en el que se confronten directamente, explícitamente y abiertamente las posiciones, sino que las polarizaciones se vayan desarrollando al punto en que implosionen”.
En relación con ello, Irene León insistió en la necesidad de “armar muchos campos de defensa cognitiva” en todos los espacios: en el hogar, en las escuelas, en la comunidad. Destacó que uno de los elementos clave es la creación de pensamiento propio y crítico, una capacidad que “en Venezuela está muy viva” dentro del proyecto socialista comunal, pero que en muchas sociedades ha sido inhibida.
Ecuador: destrucción institucional y retorno del capital corporativo
Al reflexionar sobre las implicaciones de los gobiernos de extrema derecha en Ecuador, Irene León, integrante de la Red de Intelectuales, Artistas y Movimientos Sociales en Defensa de la Humanidad (REDH), manifestó que existen muchísimas lecciones, pues el país ha atravesado un proceso “tan destructivo y en un plazo tan corto” que aún requiere un análisis profundo para encontrar salidas.
Recordó que, tras un período de transformaciones con políticas redistributivas, economía orientada al bien común y el horizonte constitucional del buen vivir, Ecuador fue sometido a “un golpe blando, un golpe suave” que condujo a una transición indefinida. Ese proceso implicó “un desmontaje de la institucionalidad”, destruyendo el sistema estatal que garantizaba la vida en común sin ofrecer alternativas que organizaran la economía, la justicia o la reproducción de la vida en comunidad.
León explicó que esta destrucción abrió paso al retorno de intereses corporativos y a mecanismos de vigilancia sobre el pueblo, acompañados de campañas comunicacionales que convencieron a sectores de que “había que cambiarlo todo supuestamente para estar mejor”. El resultado, afirmó, es un país irreconocible: “Ecuador era el país más seguro de América Latina y ahora está considerado entre los más violentos del mundo”.
Sostiene que en Ecuador el retroceso ha sido tan profundo que incluso un país históricamente reconocido como petrolero —miembro de la OPEP y con una economía sostenida en ese recurso— “hoy prácticamente ha dejado de hablar de su propio petróleo”. Explicó que este sector, antes gestionado con criterios de soberanía nacional, ha vuelto a quedar en manos de corporaciones, anulando la capacidad del Estado de administrarlo en función del bien común.
En conversa con la periodista venezolana, Nerliny Carucí, la socióloga ecuatoriana describió este proceso como un “caos inducido” que permitió la entrada indiscriminada de capitales, incluyendo “capitales ilícitos”, mientras desaparecían cooperativas y pequeñas iniciativas económicas.
A pesar de este retroceso, la socióloga ecuatoriana subrayó que “felizmente el pueblo tiene memoria”, y que la visión de la Revolución Ciudadana sigue presente, al punto de que este movimiento continúa siendo la principal fuerza política del país.
“Ecuador vive un proceso destructivo, pero siempre con la esperanza de reconstrucción: con la Constitución y sus principios de vida colectiva, aún es posible volver a construir el país en adelante”, afirmó.
La comuna como horizonte de futuro
Desde su experiencia en Ecuador, Irene León destacó que uno de los aprendizajes más importantes para Venezuela es reconocer que “la comuna, la visión del Estado comunal, es el acumulado más significativo que ha logrado Venezuela en estos años del proceso de la Revolución Bolivariana”.
Consideró que se trata de un proyecto político y civilizatorio que reúne propuestas capaces de sostener la vida no solo en lo local, sino también de proyectar alternativas para la región y la humanidad. En sus palabras, la comuna constituye “un proyecto histórico” que permite imaginar y construir un futuro común.
León advirtió que parte de lo ocurrido en Ecuador con la arremetida de la extrema derecha buscó precisamente “que perdamos el horizonte de futuro y perdamos esa perspectiva de comunidad”. Por ello, reiteró que la experiencia venezolana debe valorar y profundizar su camino comunal, pues representa “un proyecto increíble, histórico, que plantea desafíos no solo para Venezuela, sino para la región y el mundo”.
La comuna como antídoto frente al proyecto neocolonial estadounidense
Ante la pregunta sobre si las comunas y los consejos comunales interfieren con los intereses de Estados Unidos, Irene León fue categórica: “Absolutamente, están en las antípodas”.
Alegó que mientras el pueblo organizado pueda expresarse, sostener un proyecto propio y hablar de soberanía “en voz alta”, representará una capacidad de autodeterminación que Estados Unidos busca eliminar.
Para esta pensadora del Sur global, la comuna expresa una forma de soberanía que opera tanto en la gestión local como en la visión de país, convirtiéndose en “el mayor antídoto para la imposición capitalista que Estados Unidos quiere consumar en Venezuela y en toda América Latina y el Caribe”.
Irene León advirtió que el proyecto neocolonial estadounidense pretende “subsumirnos como parte del gran Estados Unidos”, incluso redefiniendo fronteras y zonas de influencia en la región. Frente a ello, afirmó que “el gran antídoto es el proyecto comunal”, pues constituye una forma de organización que impide la subordinación política, económica y cultural.
La comuna como proyecto de resistencia anticapitalista
Al referirse a la comuna como espacio de lucha antiimperialista y anticapitalista, Irene León recordó que en América Latina y en la relación Norte-Sur “estamos inmersos en un desafío a los poderes del capital”.
Sostuvo que estos poderes buscan organizar la vida desde un sentido estrictamente individual. Al respecto, la comuna propone un camino distinto: “Un proyecto alternativo que es resistencia en sí mismo”.
Para la socióloga, el proyecto comunal constituye “la antítesis del proyecto imperialista que plantea el hemisferio total unificado”, donde todos los países quedarían subordinados a la dirección estadounidense y a sus corporaciones, algo que calificó como “muy peligroso para todos nuestros pueblos”. En contraste, sostuvo, la comuna sostiene una forma de organización colectiva que desafía esa lógica de dominación.
La escuela como espacio estratégico para la vida comunal
Sobre el papel de la escuela en el contexto de la comuna, la pensadora ecuatoriana Irene León destacó que este espacio constituye “el punto de encuentro desde la primera niñez, el punto de encuentro de los pueblos, de la gente hasta la vida adulta”, donde se desarrolla un proceso formativo históricamente vinculado a la vida en comunidad.
Aunque reconoció que “la escuela capitalista no siempre ha respondido a esa idea”, subrayó que la propuesta educativa asociada a la comuna implica aprender a vivir con otros, construir conocimiento colectivamente, compartir aprendizajes y generar experiencias transformadoras.
Para León, los procesos educativos están “ineludiblemente vinculados a esta creación de una nueva vida a través de la vida comunal”, pero también a cualquier iniciativa de cambio profundo.
Recordó que la educación y el conocimiento son hoy “uno de los principales escenarios de disputa, no solo de la ideología y de la vida política, sino de todo. Se dice que estamos en la sociedad del conocimiento, y todo eso empieza por la escuela desde su más pequeña instancia”.
Reflexión final
En su mensaje final al pueblo venezolano, Irene León subrayó que en este momento histórico resulta imprescindible “pensar en la libertad del presidente Nicolás Maduro y de la diputada Cilia Flores”.
Afirmó que lo ocurrido forma parte de “una de las experiencias mundiales más duras que hemos tenido que vivir en la región”, vinculada a las nuevas formas de guerra cognitiva. Declaró que el operativo para secuestrar al presidente se basó en el uso de deepfakes, “mentiras profundas” generadas mediante inteligencia artificial para manipular percepciones y convencer a la población de falsedades.
León destacó que esta campaña alcanzó una escala sin precedentes: “Se estima que una persona necesitaría 158 años para absorber todo ese material” difundido en apenas una semana. Por ello, insistió en que en toda América Latina —y especialmente en Venezuela— es necesario mantenerse atentos y atentas ante estas formas de agresión que buscan desestabilizar países enteros.
Caracas, 17 de marzo de 2026.- “La comuna es como una escuela. En la comuna andamos, nos escuchamos, nos entreayudamos; en la comuna materializamos las soluciones a nuestros problemas”. Estas fueron las palabras de Ronny Álvarez, integrante de la Comuna Maestro Jorge Rodríguez, una comuna urbana ubicada en el sector Cecilio Zubillaga, en Carora, municipio Pedro León Torres del estado Lara.
La experiencia de esta organización territorial, que agrupa a más de 3000 familias, fue presentada por Álvarez durante su participación en el programa “En clave comunal”.
El comunero larense explicó que su labor implica recorrer el territorio: “Andamos en la calle, visitando, escuchando”, porque solo a partir de ese contacto directo pueden “accionar y actuar en cualquiera de los escenarios” que se presenten. En ese momento, relató, se encontraban trabajando “día y noche” junto a las UBCh en el Instituto de Educación Especial Morere, como parte de las tareas comunitarias que sostienen la vida del territorio.
Ronny José Álvarez Chirinos, caroreño de pura cepa, es además presidente de las comisiones electorales y registrador de las consultas populares ante el Sistema de Integración Comunal (Sinco) y el Consejo Federal de Gobierno.
Organización territorial
Al referirse a cómo se integran las más de 3000 familias que conforman la Comuna Maestro Jorge Rodríguez, Ronny Álvarez explicó que la dinámica organizativa conserva rasgos de vida rural, aun cuando el territorio es urbano.
Señaló que la toma de decisiones se realiza de manera sencilla y cercana: “Empezamos debajo de la matica; en cualquier sitio nos reunimos, hablamos, debatimos los proyectos, las problemáticas, nos escuchamos”. Desde esos encuentros, afirmó, buscan soluciones colectivas.
Álvarez también describió los límites y relaciones territoriales de la comuna, y detalló que colindan con “la avenida Fuerzas Armadas, Fuerte Manaure y parte del sector Cantaclaro”. Además, son vecinos del Hospital Pastor Oropeza, del Aeropuerto Internacional La Greda y de la Comuna General División Pedro León Torres.
La Comuna Maestro Jorge Rodríguez la conforma seis consejos comunales: Ezequiel Zamora, Cecilio Zubillaga, Roble Viejo, 5 de Julio, Lezma Liscano, y San Roque-Mauricia.
El agua como fuente de vida
Sobre la situación del agua en Carora, Ronny Álvarez explicó que el agua es un bien fundamental para la vida cotidiana. Indicó que “el agua es vital, es fuente de vida”, pero que han tenido “problemas con la parte de acueducto por el crecimiento que ha tenido la ciudad”, ya que la red es insuficiente y “el acueducto es muy pequeño”.
Refirió que antiguamente la infraestructura era más adecuada para abastecer la zona media y baja del casco central, pero hoy la demanda supera la capacidad instalada.
El líder comunitario destacó que, ante estas limitaciones, las familias recurren a conocimientos heredados para aprovechar el agua de lluvia. Explicó que en casi todas las casas se mantiene la práctica de instalar “la churumba o el canal para recoger el agüita”, una técnica transmitida por los abuelos.
Comentó que, aunque las precipitaciones son escasas, cuando llueve suele ser abundante, lo que permite recolectar agua para el uso doméstico. “Aprovechamos el agua que cae del cielo. Las familias se organizan para preparar los canales y almacenar cada gota”, comentó.
Ronny Álvarez explicó que en Carora la percepción del agua ha cambiado profundamente debido a la crisis climática que afecta al territorio y al planeta. “Los pobladores contemporáneos se han dado cuenta de la importancia que tiene el agua para la vida”, afirmó.
Destacó que en la comuna funcionan dos escuelas regulares y una de educación especial, donde se ha incorporado la enseñanza del cuidado del agua como parte de la formación diaria. Explicó que la educación ha sido clave para transformar la relación de la comunidad con el agua en medio de la bancarrota hídrica global.
Señaló que desde las escuelas y el territorio se promueve la importancia de “racionar el agua, cuidar las fuentes de agua” y evitar fugas o desperdicios. Álvarez subrayó que este aprendizaje se refuerza tanto en la vida cotidiana como en los espacios educativos, donde se enseña a comprender los ciclos del agua y la necesidad de preservarla.
Efectos de la crisis ambiental global
Al referirse a los efectos de la crisis ambiental global en los últimos años, Álvarez fue contundente: “Terrible. Un impacto fuerte”. Recordó una experiencia crítica cuando los dos embalses que abastecen a la ciudad comenzaron a secarse debido a la evaporación acelerada por las altas temperaturas. “Fue una situación crítica que nunca habíamos tenido, el agua se estaba evaporando”, relató.
Comentó que los niveles de agua descendieron de manera alarmante y obligaron a aplicar racionamientos rigurosos, una situación que marcó a la comunidad y reforzó la necesidad de cuidar el agua.
Tras ver los impactos de la crisis ambiental global, la Comuna Maestro Jorge Rodríguez ha desarrollado mecanismos propios para enfrentar la escasez del agua. Ronny Álvarez contó que, ante aquella situación fueron “adecuando algunos puntos específicos, para puntos de acopio”, entre ellos un subterráneo de 55 000 litros en el Instituto de Educación Especial Morere, inicialmente destinado a la reserva y al apoyo de sectores vecinos como Ezequiel Zamora y Cecilio Zubillaga.
Señaló que otras instituciones también se sumaron, como los laboratorios de la Universidad Nacional Experimental Politécnica Antonio José de Sucre (Unexpo), que permitieron “aportar ese granito y ayudar a la gente que no tenía agua”. Recordó que, durante los momentos más críticos, se formaban “colas y colas”, por lo que estos puntos estratégicos siguen activos “en caso de emergencia” para equilibrar la distribución del agua en el territorio.
La Consulta Popular Nacional ha sido la vía que abrieron las más de 3 mil familias de la Comuna Maestro Jorge Rodríguez para la gestión comunal del agua.
El comunero relató que la comuna articuló esfuerzos con instituciones públicas para mejorar la infraestructura hídrica, especialmente en el marco de la Tercera Consulta Popular Nacional de 2024. Describió que el proceso fue “muy asertivo”, pues permitió recorrer los territorios junto a la Hidrológica de Lara y las mesas técnicas de agua para emprender acciones concretas: “Saneamos la tubería principal de 20 pulgadas, eliminando tomas ilegales y estableciendo tubos tipo ‘flauta’”.
Manifestó que esto permitió que “la misma presión de agua que me está llegando a mí es la misma presión que le está llegando al vecino”, subsanando un problema donde solo un 30 % de las familias recibía agua de manera regular. Hoy, afirmó, el suministro de agua alcanza al 90 % de las familias que habitan el territorio.
Sin embargo, el vocero comunal reconoció que aún existen desafíos en sectores ubicados en zonas más elevadas, donde se requieren obras adicionales.
Para organizar la gestión del agua en el marco de la consulta popular, Ronny Álvarez explicó que el proceso se estructuró desde las asambleas comunitarias utilizando un instrumento central: la agenda concreta de acción (ACA). “La ACA fue nuestra herramienta, nuestro instrumento principal en las asambleas”, señaló.
Según Álvarez, la planificación se construyó colectivamente, guiándose por la ACA para definir rutas de trabajo y articularse con las instituciones técnicas involucradas.
Aprovechamiento de aguas grises
En cuanto al uso de aguas intermedias o aguas grises, Ronny Álvarez afirmó que la comunidad ha desarrollado prácticas sostenibles para aprovecharlas. “Sí, la gran mayoría utiliza esa agua para regar los árboles”, dijo.
Además, declaró que algunas familias aplican procesos de sedimentación para reutilizar el agua en actividades agrícolas: “La utilizan para fertilizar, para echarles sus nutrientes a los cultivos”. Precisó que esta práctica es especialmente común en San Roque, donde muchas familias dependen de estos mecanismos para mantener sus siembras en un territorio marcado por la escasez de agua.
Producción familiar y comunitaria para el autoabastecimiento
Ronny Álvarez explicó que la producción de alimentos en la Comuna Maestro Jorge Rodríguez se desarrolla principalmente en pequeñas escalas, tanto en los hogares como en espacios comunitarios.
Apuntó que “la mayoría tiene su siembra en las casas para su propio beneficio”, aunque también existen familias que cultivan de manera conjunta para abastecer a la comunidad o vender en el mercado.
Consultado por la periodista Nerliny Carucí sobre los rubros que siembran, Álvarez detalló que se concentran en alimentos que se adaptan a las condiciones del suelo local: “Ají, tomate, pimentón, cilantro, cebolla”.
Explicó que la tierra es “muy arcillosa y hay que trabajarla demasiado”, lo que limita la diversidad de cultivos. Aun así, el larense reiteró que con pequeños conucos y granjitas, las familias logran producir alimentos tanto para el consumo propio como para la comercialización.
Además de los cultivos, Ronny Álvarez refirió que la comuna mantiene actividades pecuarias que complementan la producción alimentaria. Indicó que en algunos sectores se practica “el libre pastoreo”, donde se crían cabras, vacas y ganado bovino.
En cuanto a la producción porcina, afirmó que “la gran mayoría se encuentra en la comunidad Lezma Liscano y San Roque‑La Mauricia”, zonas donde varias familias sostienen la cría de cerdos como parte de la economía local.
Comunicación en el territorio
Sobre las formas de comunicación dentro del territorio, el comunero Ronny Álvarez afirmó que la estrategia más efectiva sigue siendo el contacto directo. “El cara a cara”, aseguró.
Explicó que él prefiere visitar personalmente a las familias para informar y escuchar, porque considera que “lo más asertivo es el encuentro”, un método que implementan en todo el territorio de la comuna para garantizar que la información circule.
Álvarez también reflexionó sobre cómo ha cambiado su manera de ver el mundo desde que forma parte de la organización comunal. Describió la experiencia como “una maravilla” y recordó que tiene “16 años” trabajando por la comunidad, una labor que considera profundamente gratificante. Para él, lo más valioso es “el poder comunal, la comunidad”, la forma en que se organizan, se reúnen y resuelven juntos los problemas.
En cuanto a las tensiones que a veces surgen en los territorios por prácticas individualistas o concepciones del poder como dominación, Ronny Álvarez reconoció que estas actitudes afectan el trabajo colectivo. “Eso entorpece el proceso”, expuso.
Sin embargo, destacó que la comuna ha aprendido a enfrentar estas situaciones sin detener la marcha: “Hay que rodearlo, hay que seguir”. Sustentó que, con “mucho debate, con mucha asamblea”, han logrado abrir espacios de participación incluso para quienes inicialmente obstaculizaban el proceso. “Los invitamos a que escuchen lo que se está haciendo, para que entiendan que la cuestión no es solamente para algunos, sino que es para todos, sin distinción política”, afirmó.
Palabras finales
Al culminar su participación en el espacio radial, Ronny Álvarez llamó a mantener la constancia y la voluntad colectiva. “Sigamos, sigamos adelante con pie de lucha, mucha voluntad propia”, declaró.
Subrayó que la comuna no pertenece a unos pocos, sino que es de todos y todas. Para el líder comunitario, el horizonte es claro: “Trabajar por el futuro de nuestros niños y niñas, de la autodeterminación de los pueblos, de las comunidades y del fortalecimiento popular para nuestro futuro”.
Lara, 6 de marzo de 2026.- En una jornada marcada por el compromiso productivo y la soberanía popular, la presidenta encargada de la República Bolivariana de Venezuela, Delcy Rodríguez, visitó este viernes a la Comuna Socialista El Maizal, ubicada en el eje limítrofe entre los estados Lara y Portuguesa, en el marco del cierre de campaña por la Consulta Popular Nacional 2026.
La actividad, que también coincidió con la celebración del 17 aniversario de esta emblemática organización popular, contó con la participación activa de la Universidad Nacional de las Comunas (Unacom), reafirmando el vínculo entre la formación académica y el territorio.
Durante el recorrido, Rodríguez estuvo acompañada por el ministro del Poder Popular para las Comunas, Ángel Prado, con quien supervisó los avances de las unidades de producción social.
La Mandataria Nacional destacó a El Maizal como un «faro de la esperanza comunal», reconociendo casi dos décadas de resistencia y organización efectiva.
Subrayó que la Comuna ha demostrado ser un modelo viable de justicia social, capaz de alimentar al pueblo y gestionar su propio destino.
En un anuncio clave para la economía local, la Presidenta Encargada informó que se entregarán recursos destinados a la industrialización de los procesos productivos. «No se trata solo de cosechar, sino de transformar nuestra materia prima», señaló, haciendo especial énfasis en proyectos estratégicos como la planta de Alimentos Balanceados para Animales (ABA).
Igualmente, Rodríguez instó a los más de 5.000 Circuitos Comunales del país a participar masivamente en la Consulta Popular Nacional 2026 para elegir los proyectos prioritarios que recibirán financiamiento directo del Estado, fortaleciendo así la democracia participativa.
Por otro lado, en el ámbito internacional, la Presidenta Encargada anunció formalmente el restablecimiento de las relaciones diplomáticas y consulares con el Gobierno de Estados Unidos. Explicó que este paso se da bajo el marco del respeto mutuo y la soberanía, inspirados en la doctrina bolivariana, marcando una nueva etapa en la política exterior del país.
Finalmente, la representación de la Unacom presente en el evento, reafirmó su papel en el acompañamiento técnico y pedagógico de los productores, validando los saberes del campo y la sistematización de experiencias que hoy hacen de El Maizal una referencia nacional e internacional de organización popular productiva.
Miranda, 4 de marzo de 2026.- Este miércoles se realizó el Encuentro con Formadores Comunales del estado Miranda, en el Circuito Lino Clemente, municipio Sucre de la entidad.
La vicerrectora de Formación e Investigación Comunal de la Universidad de las Comunas (Unacom), Eulalia Tabares, detalló que los educadores en los Circuitos Comunales y Comunas tienen el objetivo de ser el guía de la unidad del conocimiento de su comunidad y mantener contacto directo con el docente de los Programas Nacionales de Formación a nivel estadal.
Tabares manifestó que a partir de estos encuentros, los formadores se acreditarán como profesores de educación popular, todo adaptado a la Agenda Concreta de Acción y el Mapa de Sueños de cada espacio comunal.
Guiar los proyectos de los estudiantes, con el Plan de la Patria y el Mapa de Soluciones, es otro de los objetivos de los formadores de la Unacom, aseveró Tabares. «Todo se suma al proyecto y a la estructura de la Comuna», sentenció la vicerrectora.
Las UPAC en las Comunas
De igual manera, el vicerrector de Economía Comunal de la Unacom, Hernán Vargas, insistió en la necesidad de que los formadores comunales se apoyen en los medios digitales para transferir conocimientos, además de los espacios de la universidad habilitados en las Comunas y Consejos Comunales.
«Aprovechemos las herramientas digitales, sin embargo, tener espacios para el encuentro es fundamental», agregó.
Sobre las Unidades Productivas de Aprendizaje Comunal (UPAC), Vargas enfatizó que los formadores, de manera presencial y permanente, deben aprovechar la transformación desde la Comuna hacia los niveles más altos de la sociedad. Eso permitirá fortalecer la Revolución Bolivariana y que termine de «morir» el sistema capitalista, aseveró la autoridad universitaria.
La Unacom rompió los paradigmas del sistema del capital. Esta universidad no tiene prueba interna y, aunque tiene sede principal en el estado Carabobo, las UPAC están en todo el territorio nacional.
Ahora bien, recordó que los formadores deben sincerar cuáles son las unidades y necesidades productivas de cada comunidad, y fomentar la discusión en cada una de las Comunas en Miranda. «La universidad no es la salvadora, es la Comuna», sentenció Vargas, al tiempo que indicó que a partir de este momento es identificar cómo hacer el reajuste de los Programas Nacionales de Formación.
Lo administrativo
Igualmente, Érika Contreras, integrante del equipo de la Secretaría de la Unacom, explicó que en la Unacom se ha diseñado un despacho Control del Estudio que funciona en la sede principal y en los territorios.
Detalló que el sistema de ingreso a la Unacom nace desde la captación de los formadores y las postulaciones, en asambleas comunales, de los estudiantes, de acuerdo con las necesidades de cada comunidad.
La formadora y coordinadora de la Unacom en el estado Miranda, Euyulos Kia Jaspe, instó a todos los formadores comunales a aprovechar cada encuentro, ya que este estado es uno con la mayor cantidad de unidades del conocimiento.
Jaspe instó a trabajar por la transformación y defensa de la Comuna, del Poder Popular. «Miranda no es cualquier cosa y gracias a la universidad tenemos enlaces para poder llegar a todas las Comunas», destacó.
Caracas, 3 de marzo de 2026.- “Muchas veces, cuando hablamos del acceso al agua, no reflexionamos sobre la cantidad de energía necesaria para que una persona reciba agua potable por tubería”. Estas fueron las apreciaciones de la investigadora del Instituto de Ingeniería para Investigación y Desarrollo Tecnológico, Miriam Suárez Sánchez, a propósito de los desafíos de la comuna frente al escenario global de acceso al agua dulce.
“Tenemos la responsabilidad como seres humanos de devolver aguas que cumplan con las condiciones y no afecten esos ríos, manantiales o pozos que nos surten diariamente”, afirmó en el programa radial “En clave comunal”, transmitido por Radio Nacional de Venezuela (RNV) todos los martes.
Puso como ejemplo el caso del Instituto de Ingeniería, donde trabaja, que se abastece desde la planta de bombeo de Las Morochas. “¿Pero de dónde viene esa agua? Esa agua viene de Calabozo”, señaló. Refirió que entre Caracas y Calabozo hay siete u ocho horas de viaje por carretera, lo que permite dimensionar la magnitud del sistema: una extensa red de distribución, múltiples estaciones de bombeo y la necesidad de elevar el agua cientos de metros antes de almacenarla en tanques y distribuirla. “¿Cuánta energía se emplea? ¡Mucha energía!”, aseguró.
Para la investigadora caraqueña, contar con agua implica un entramado de naturaleza, infraestructura y trabajo humano. “Cuánta naturaleza [no humana], cuántas manos, cuántos seres humanos están ahí que dedican su vida para garantizar que yo llegue a mi casa, abra un chorro y pueda lavar la verdura o bañarme”, expresó.
Consultada por la periodista Nerliny Carucí, moderadora del programa “En clave comunal”, sobre dónde se traza la línea entre el derecho al agua y el respeto a la madre tierra, Suárez afirmó que se trata de “una línea muy delgada”.
Explicó que los seres humanos pueden pasar días sin comer, pero no sin agua: la deshidratación puede poner en riesgo la vida en muy poco tiempo. “El cuerpo es 70 % agua, somos agua, el mundo es agua”, recordó. Esta condición implica comprender el agua no solo como un servicio, sino como un elemento vital cuya protección es indispensable para la supervivencia del ser humano y de la vida toda.
Tecnología para identificar y gestionar acuíferos
Miriam Suárez, máster en Gestión de la Calidad y del Ambiente, explicó que el Instituto de Ingeniería para Investigación y Desarrollo Tecnológico desarrolla diversas áreas de trabajo orientadas a inventariar y gestionar el recurso hídrico, especialmente las aguas subterráneas.
Detalló que una de estas áreas es el procesamiento digital de imágenes donde aplican geomática para estudiar el territorio. “A través de imágenes satelitales, de la geomorfología y de las características de los terrenos, podemos determinar la presencia o no presencia de acuíferos”, señaló.
Comentó que esta tecnología también permite identificar zonas de recarga, así como visibilizar ríos, riachuelos y manantiales en distintas regiones del país.
La investigadora destacó que el Instituto de Ingeniería cuenta además con el Centro de Tecnología de Materiales, la Unidad de Química y Ambiente y laboratorios ambientales capaces de analizar la calidad del agua. Recordó que Venezuela posee un marco legal que regula estos parámetros: “Está el decreto 883, que nos permite determinar, dependiendo del origen del agua, si está apta o no apta para consumo humano”.
Explicó que, incluso cuando el agua no cumple inicialmente con los estándares, puede hacerse apta mediante tratamientos convencionales. El mismo decreto, añadió, establece criterios para medir aguas contaminadas y residuales, según su destino: redes cloacales, cuerpos de agua o el mar. “Tenemos la capacidad de hacer esas mediciones y clasificar ese acuífero”, afirmó.
Suárez expuso que el Instituto ha desarrollado varios proyectos vinculados al agua, entre ellos uno ejecutado entre 2006 y 2014 con comunidades indígenas warao. El objetivo fue diseñar plantas potabilizadoras para poblaciones de hasta 100 habitantes, pero lo más significativo fue la relación construida con estas comunidades.
Recordó que para los pueblos originarios el río es proveedor de todo: “Les provee belleza, tranquilidad, paz, higiene, alimentos. El río es su cultura, es su forma de vivir, es su todo. Es sagrado”, dijo.
La investigadora destacó que todo esto fue considerado en el diseño del proyecto de potabilización desarrollado por el Instituto de Ingeniería para las comunidades warao. “Fue un diseño adecuado a las características culturales de las comunidades”, explicó.
La demanda comunal por el agua
Miriam Suárez, investigadora del Instituto de Ingeniería, señaló que, en el marco de la Consulta Popular Nacional del 8 de marzo, es previsible que se repitan las tendencias observadas en procesos anteriores, donde “el mayor porcentaje de los proyectos priorizados está vinculado al tema de agua potable”.
Argumentó que la falta de agua en muchas comunidades obliga a evaluar alternativas para garantizar el acceso al recurso. Entre esas opciones, mencionó “buscar afloramientos, manantiales o también la construcción o búsqueda de pozos de agua”, soluciones que suelen surgir como respuesta directa a las necesidades locales.
La científica venezolana insistió en que cualquier decisión relacionada con la apertura de pozos debe tomarse “desde el conocimiento”. Platicó que hay zonas del país con abundante agua subterránea, como los altos mirandinos, donde existen múltiples puntos potenciales para excavar.
No obstante, advirtió que “no todos los pozos de agua son adecuados” y que es fundamental evaluar si el caudal disponible puede realmente abastecer a la comunidad. Además, Miriam Suárez Sánchez subrayó que excavar un pozo implica un costo elevado y una afectación ambiental significativa, pues el rango usual de perforación de la tierra es de 100 a 120 metros, incluso hasta 200 metros.
En este contexto, alegó que antes de abrir un pozo es indispensable identificar la zona de recarga y analizar qué ocurre alrededor de ella. Manifestó que, en ocasiones, varias comunidades pueden estar pensando en perforar en el mismo sector, lo que genera riesgos: “Si yo abro mi pozo, puedo causar una afectación ecológica”.
Además del impacto ambiental, podría disminuir el rendimiento de los pozos que ya se surten de esa misma cuenca o subcuenca. Por ello, enfatizó que “antes de cualquier cosa, de tomar la decisión, hay que hacer los estudios pertinentes”, realizados por geólogos, geógrafos y geodestas disponibles en instituciones del Estado.
La investigadora caraqueña adicionó que también existen empresas especializadas que pueden acompañar estos procesos, especialmente en la caracterización del agua. Destacó que algunas cuentan con la permisología del Ministerio de Ecosocialismo, lo cual es clave para garantizar la validez de los resultados.
Puntualizó que, para reportar información ambientalmente confiable, los laboratorios deben cumplir con los lineamientos establecidos y estar registrados ante el Ministerio, ya que solo así pueden emitir análisis ajustados al decreto 883, la norma que determina la calidad de los cuerpos de agua en Venezuela.
Miriam Suárez Sánchez advirtió que perforar un pozo en una zona no apta puede generar múltiples alteraciones en el entorno si no se realizan los estudios previos necesarios. Señaló que, si se hace con los estudios necesarios, es posible mitigar los efectos, pero recordó que la intervención siempre implica cambios: existe vegetación y fauna asociada que se verá afectada, y la instalación del pozo requiere infraestructura, electricidad y un recubrimiento en concreto.
Comentó que cada pozo tiene características propias determinadas por su geología, por lo que es indispensable “hacer toda una caracterización y determinación de metales pesados”, ya que los seres humanos son sensibles a elementos como hierro, calcio o magnesio.
Asimismo, la científica explicó que, aun cuando un pozo no presente coliformes —microorganismos como Escherichia coli, Pseudomonas, Cryptosporidium, levaduras y otros—, estos pueden aparecer por procesos socionaturales asociados al ciclo de lluvias.
Refirió que durante mayo, cuando comienzan las precipitaciones, “las aguas se revuelven”, porque las lluvias arrastran materiales desde la superficie. Parte de esa agua llega a ríos y cuerpos superficiales, pero otra se infiltra y percola hacia los acuíferos, aumentando las variables del agua.
Miriam Suárez advirtió que la apertura descontrolada de pozos por parte de varias comunidades puede generar un daño ecológico severo. Apuntó que, cuando se perfora sin estudios y sin considerar la capacidad natural del subsuelo, se puede acabar con el acuífero, porque cada sistema tiene un límite de recarga.
Explicó que si ese límite se sobrepasa, se estaría causando precisamente un desastre hídrico, ya que el acuífero no logra reponerse y termina agotándose, afectando tanto a las comunidades que dependen de él como al equilibrio ecológico del territorio.
La investigadora insistió en que cualquier proyecto para mejorar el acceso al agua debe realizarse de manera organizada y con estudios previos. “Tenemos que hacer un estudio de riesgo”, reiteró.
Resaltó que el país dispone de laboratorios adscritos al Ministerio de Ciencia y Tecnología con “capacidades técnico-científicas para poder hacer análisis confiables”, así como instituciones capaces de apoyar con geomática e imágenes satelitales para identificar los mejores sitios de perforación.
Suárez enfatizó que abrir un pozo no significa que la responsabilidad haya terminado. “Ese pozo va a funcionar siempre y cuando yo respete la naturaleza”, dijo. Apuntó la necesidad de arborización, conservación y supervisión adecuada de cualquier intervención.
Acompañamiento de las comunidades
Miriam Suárez Sánchez explicó que el Instituto de Ingeniería desarrolla un proyecto en la comunidad de Hoyo de la Puerta. Señaló que la iniciativa es ejecutada por dos investigadoras del Instituto, Coromoto Aldana y Neyla Camacho, quienes trabajan en “el fortalecimiento y el desarrollo de metodologías para análisis microbiológico de aguas”.
El objetivo central, afirmó, es “evaluar las características de diferentes fuentes de agua de la comunidad de Hoyo de la Puerta”, un territorio cercano al Instituto y considerado su “punto y círculo”.
Suárez Sánchez destacó que el proyecto responde a necesidades reales de la comunidad. Subrayó la importancia de acompañar a las comunidades en el control y análisis de sus fuentes naturales de agua, especialmente en zonas donde pozos y manantiales son la principal vía de abastecimiento.
Vulnerabilidad hídrica en la región centro-norte-costero
Miriam Suárez, quien también es profesora de posgrado de Aseguramiento de la Calidad en la Facultad de Farmacia de la Universidad Central de Venezuela (UCV), expuso que las zonas con mayor vulnerabilidad hídrica en Venezuela coinciden con las áreas más pobladas del país (región centro-norte-costero).
En este aspecto, precisó que, producto de la modernidad y de decisiones históricas de planificación, cerca del 80 % de la población venezolana vive lejos de las fuentes de agua, lo que la hace especialmente vulnerable. Recordó además el llamado del presidente Hugo Chávez a “cambiar la demografía” y a replantear la visión que tenemos con la madre tierra.
Manifestó que, pese a esta vulnerabilidad, el país cuenta con amplias zonas con abundantes recursos hídricos, especialmente en los Llanos. “Tenemos muchísimas potencialidades hacia la zona de nuestros llanos, una cantidad de recursos hídricos importante”, afirmó.
Canales de contacto entre las comunas y el Instituto de Ingeniería
Miriam Suárez, quien coordina proyectos de investigación vinculados con la industria y con las comunas en áreas vitales como la calidad del agua y del aire, informó que el Instituto de Ingeniería para Investigación y Desarrollo Tecnológico dispone de varios mecanismos para que las comunas y cualquier persona pueda establecer comunicación directa.
Apuntó que la institución cuenta con la página web https://www.fii.gob.ve/. Además, recordó que la sede del Instituto está ubicada en Sartenejas, en el sector Hoyo de la Puerta, accesible tanto por La Trinidad como por la Autopista Regional del Centro (ARC), dentro del Polo Científico-Tecnológico cercano a la Universidad Simón Bolívar. “Ahí estamos a la orden, nos pueden visitar”, afirmó.
Suárez añadió que el Instituto también ofrece canales de comunicación más directos para facilitar la articulación con las comunas. Indicó que pueden contactarlos a través de Telegram, en el canal “Instituto de Ingeniería”, donde el equipo de Atención al Ciudadano recibe las solicitudes y las dirige a las áreas competentes.
Asimismo, se puso a disposición los números telefónicos 04264148979 y 04265169298, en los cuales los mensajes que se reciban serán canalizados a los distintos investigadores del centro de investigación.
Carabobo, 13 de febrero de 2026.- En un ambiente cargado de energía y compromiso revolucionario, la Universidad Nacional de las Comunas (Unacom) llevó a cabo un vibrante encuentro deportivo en sus instalaciones para conmemorar el Día de la Juventud.
La jornada, que inició desde tempranas horas de la mañana, fue diseñada para fomentar la integración estudiantil, la sana convivencia y el talento físico.
La actividad contó con el liderazgo de la profesora Marilú Acosta, coordinadora deportiva, y Nerio Vargas, director del campus universitario, quienes acompañaron a los jóvenes en cada disciplina.
Camino a los Juegos Nacionales Universitarios 2026
Durante el evento, la profesora Acosta destacó que este encuentro forma parte del primer campamento nacional de entrenamiento realizado en la sede del municipio Libertador.
Este espacio funciona como un centro de preparación y preselección para estudiantes de distintas Comunas.
«La meta es fortalecer las disciplinas deportivas desde el curso introductorio. Actualmente participan 11 Comunidades de Conocimiento con el fin de clasificar a los Juegos Nacionales Universitarios que se celebrarán a finales de este año», señaló.
Cabe destacar que el equipo técnico intensificará la preparación en los próximos meses, ya que la fase de clasificación está prevista para el mes de abril.
Historia y valores
Por su parte, el director Nerio Vargas, encabezó un conversatorio sobre la importancia histórica del 12 de febrero de 1814.
Durante su intervención, recordó la victoria de las fuerzas republicanas lideradas por José Félix Ribas, destacando el papel de los jóvenes, vinculando estos valores de valentía con el compromiso actual de los estudiantes.
Puntos destacados de la jornada
Participación masiva: estudiantes de diversos Programas Nacionales de Formación (PNF) se sumaron a las competencias y exhibiciones.
Liderazgo institucional: presencia directa de las autoridades para fomentar el acercamiento con el alumnado.
Formación integral: promoción de valores como la disciplina, el trabajo en equipo y el bienestar físico.
Con esta iniciativa, la Unacom reafirma su compromiso con la excelencia académica y el desarrollo integral de quienes representan el futuro de las Comunas en Venezuela.
Caracas, 11 de febrero de 2026.- “En comuna uno se siente en familia; trabajamos juntos por nuestros proyectos y por el bienestar de la comunidad. En la sociedad eso no se ve, porque cada quien va por lo suyo”. Estas fueron las palabras del campesino Albeth Rafael Guédez al marcar la diferencia entre vivir en comuna y hacerlo fuera de ella.
Su testimonio nace desde la Comuna Socialista Tierra Gayona, un territorio conformado por 29 consejos comunales y 2685 familias, cuyas prácticas se han ido convirtiendo en una lección de agroecología territorializada y de reproducción de la vida. Esta comuna está ubicada en la vía principal de la carretera trasandina, parroquia Guarico, municipio Morán del estado Lara, a 1100 metros sobre el nivel del mar, en la zona alta del sur larense.
En ese espacio comunitario, la producción de alimentos se ha convertido en una práctica cotidiana que articula saberes campesinos, organización popular y defensa de la madre tierra.
Albeth Rafael Guédez explicó que su experiencia dentro de la Comuna Socialista Tierra Gayona ha estado centrada en la producción de alimentos inocuos y sanos, libres de pesticidas y químicos. Su trabajo se ha enfocado especialmente en el cultivo de hortalizas, en particular la lechuga repollada, y más recientemente en la producción de café.
Recordó que su participación en la comuna comenzó con la formación de los consejos comunales durante el gobierno del presidente Hugo Chávez. Con el tiempo, ese proceso organizativo derivó en la constitución de la comuna, un camino que —según dijo— resultaba “lo más viable para una producción sustentable y sana”, orientada a garantizar alimentos para las mesas de las familias del territorio.
El comunero larense relató que proviene de una familia de agricultores: es el antepenúltimo de diez hermanos, todos dedicados al trabajo de la tierra. Contó que cuando comenzó a sembrar lo hizo bajo el modelo convencional, pero incluso antes de la Revolución ya se preguntaba cómo transformar ese sistema hacia uno más saludable.
A propósito de lo anterior, Guédez dijo que ese cuestionamiento lo llevó a indagar en la agroecología, un camino que ha ido recorriendo, poco a poco hasta asumirlo como práctica.
Entre los aprendizajes más importantes, el larense destacó que la agricultura agroecológica enseña a cuidar a la madre tierra, proteger los suelos, la biodiversidad y el agua, bienes esenciales para producir alimentos sanos.
Explicó que su transición comenzó al observar el desgaste de los suelos causado por el uso prolongado de pesticidas y agroquímicos. Ese proceso de reflexión lo llevó a encontrarse con personas con conocimientos agroecológicos que lo apoyaron en el cambio de un método a otro. Desde entonces, ha trabajado con microorganismos de montaña, bacterias y hongos como Bacillus thuringiensis, Trichoderma, Beauveria, entre otros, además de abonos orgánicos y prácticas como la cobertura del suelo y la sombra en el café. Indicó que con estas técnicas han avanzado mucho, aunque —manifestó— aún queda camino por recorrer para seguir produciendo de manera sana.
El campesino Albeth Rafael Guédez expuso que al inicio obtenía los microorganismos necesarios para la agricultura agroecológica gracias a un amigo de la misma parroquia, quien los preparaba y se los hacía llegar porque también trabajaba en esa práctica. Con el tiempo, dijo, también los adquirió en algunas tiendas comerciales cuando no tenía disponibilidad para el momento.
Señaló que, gracias a la inoculación de los suelos, hoy necesita aplicar “menos guarapo”, porque los suelos han mejorado notablemente.
Guédez comentó que actualmente está dedicado a la caficultura —además de mantener parte de la producción de hortalizas—, aunque reconoció que el tiempo no siempre le permite abarcar todas las labores. Aun así, continúa sembrando maíz, auyamas, caraota y algunas especies como la canavalia, conocida como toddy blanco. Destacó que esta planta funciona como un “susurrador natural” que perfora el suelo con sus raíces, mejora su contextura, aumenta la esponjosidad y favorece la retención de agua, una práctica que describió como “sembrar el agua”.
Trabajo comunitario en el territorio
Albeth Rafael Guédez, integrante de la Comuna Socialista Tierra Gayona, declaró que su participación no se limita a la producción; también ha sido invitado a escuelas para dar talleres, charlas y conversatorios sobre agricultura, especialmente agroecológica, con el fin de que los niños aprendan desde temprano la importancia de cultivar de manera sana.
Narró que comparte estas prácticas tanto con algunas familias de la comuna como con su propia familia, que vive agrupada en una extensión de una hectárea y cuarto. Dijo que en ese espacio cultiva en la zona de los tolares y en los terrenos disponibles.
Guédez señaló que las prácticas agroecológicas han ido aumentando en la zona de Morán. Recordó que, desde que comenzó con este enfoque, insistía a sus amigos dedicados a la caficultura, a las hortalizas y a otros rubros que era necesario cambiar, porque la agricultura convencional acaba con los suelos y enferma a las personas. Para él, la transición hacia la agroecología es indispensable para lograr “suelos sanos, plantas sanas, alimentos sanos, hombres sanos y mujeres sanas”.
Sobre las dudas iniciales de otros productores con respecto a la agroecología, Guédez contó que muchos le preguntaban cómo se trabajaba ese método. Él les daba orientaciones y los animaba a comenzar. Recordó que, en plena crisis económica producto del bloqueo imperial, llegó incluso a reunir orina para preparar abono foliar, una práctica que —explicó— resulta muy buena para las plantas. Apuntó que algunas especies pueden recibir ese abono por vía foliar y otras directamente en el suelo.
El café como oportunidad para sanar los suelos
El campesino larense Albeth Rafael Guédez explicó que su motivación para trabajar con el café —junto a un grupo de personas de la comuna— surgió al observar que la producción cafetalera había decaído en el territorio.
A su juicio, ese deterioro estaba directamente relacionado con las prácticas de cultivo: la tala de árboles, así como el uso de glifosato y otros químicos que dañaban los suelos. Indicó que estos métodos provocaban deslaves, poca retención de agua y la ausencia de raíces que sostuvieran la tierra, problemas que se repetían cada vez que caía un “aguacero”.
Frente a ese escenario, insistió en que era necesario “cambiar para bien”, mejorar y cuidar el territorio. Por eso decidieron enfocarse en el café como un rubro estratégico para contribuir con la madre tierra, aplicando prácticas como la cobertura del suelo, que comparó con la piel del cuerpo humano: “Si se quita, se sufre; lo mismo ocurre con la tierra, porque los suelos son vivos (no muertos), y sin vida no producen”.
El comunero alegó que, tras analizar las condiciones del territorio, concluyó que es necesario sembrar todas las variedades de café bajo sombra. Advirtió que traer variedades que no son autóctonas conduce a repetir los errores del pasado, porque la gente tiende a sembrarlas a campo abierto, tumbando árboles y profundizando el daño a la madre naturaleza.
Desde su perspectiva, trabajar con café bajo sombra es la vía coherente con la agroecología; permite mantener la cobertura del suelo, diversificar las plantas, favorecer el enraizamiento y contribuir al secuestro de carbono, un aspecto que considera fundamental ante los efectos de la crisis ambiental global.
Guédez comentó que el café requiere un manejo muy riguroso, porque “el grano de café es un grano que se contamina con cualquier cosa”. Por eso, aunque aún no cuentan con una cadena de producción completa, están montándose en ese camino para alcanzar los estándares necesarios y consolidar una verdadera producción comunal.
En relación con la articulación del proyecto cafetalero con las escuelas, Guédez detalló que actualmente están dando talleres en las escuelas de la zona, con el objetivo de formar y educar a los estudiantes en el camino de los huertos agroecológicos. Su intención es avanzar “con más ahínco y amor” hacia las metas que se han propuesto como comuna.
Al ser consultado por la periodista Nerliny Carucí sobre el tipo de instituciones con las que trabajan, precisó que por ahora están vinculados con escuelas básicas en la parte rural.
Saberes ancestrales y salud natural
Al referirse a los aprendizajes heredados de los antepasados, Albeth Rafael Guédez, campesino larense, explicó que en la Comuna Socialista Tierra Gayona existe una iniciativa impulsada por un grupo de personas que trabajan con medicina natural.
Detalló que se están realizando formaciones en las escuelas para enseñar a quienes estén interesados en la salud basada en prácticas naturales. Precisó que en esos talleres han participado personas provenientes de las zonas más altas de la montaña, portadoras de conocimientos ancestrales que ahora se están multiplicando para el bien comunitario en distintas poblaciones de la parroquia Guarico y en parroquias vecinas.
Guédez destacó que estos grupos se están formando en medicina natural, utilizando hierbas y diversas formas de curación tradicionales, similares a las que practicaban chamanes, curanderos y parteras. Alegó que el objetivo es promover una salud preventiva, que permita no depender de los productos farmacéuticos de la medicina occidental que, según señaló, generan adicción y suelen ser recetados “casi de por vida”.
Para el comunero, recuperar estas culturas y sus prácticas —como las de los gayones, pueblo ancestral de la zona— permitiría mantener a la población más sana, siempre acompañada de una buena alimentación con productos sanos y de un cuidado integral que también incluye la salud mental. En sus palabras, se trata de evitar “llenarse de tanta chatarra”, especialmente en lo relacionado con el sistema digestivo.
Sobre las escuelas con las que están trabajando, Albeth Rafael Guédez puntualizó que actualmente participan en actividades formativas en la Escuela Manuel Gil El Alto, ubicada cerca del pueblo, en el caserío. También mencionó la Escuela Granja Guarico, donde están iniciando un programa y en la que ha participado impartiendo algunos talleres. Señaló que, aunque al principio la participación es limitada, “poco a poco más gente se va sumando a esta dinámica”.
Sembrar conciencia desde la escuela
Al hablar de la experiencia de compartir con las nuevas generaciones, Albeth Rafael Guédez explicó que en los talleres comienzan conversando con los estudiantes sobre la tierra, el suelo y sobre las plantas y las distintas semillas, insistiendo en la importancia de cuidarlas.
Comentó que muchos alumnos muestran interés, hacen preguntas y buscan saber más, lo que permite que estos niños y adolescentes vayan construyendo una base de conocimiento que, en el futuro, pueda convertirse en una herencia de saberes “como una parte ancestral, pero con un bien común para mejorar nuestro sistema de vida”.
El comunero indicó que ya existe un huerto escolar, y relató que debía hacer presencia en la Escuela Manuel Gil El Alto para impartir un taller sobre cómo germinar semillas, incluyendo el trabajo con semillas sexuales y asexuales, para que los estudiantes continúen ampliando sus conocimientos. Aseguró que ha visto que esta experiencia les gusta y los motiva a seguir aprendiendo.
Vivir en comuna
Sobre lo que significa vivir en comuna, Albeth Rafael Guédez expresó que para él es “vivir en humanidad, en asociación, el vivir viviendo para conseguir la felicidad plena”.
Sobre cómo se materializa esa convivencia con familiares, vecinos y personas que piensan distinto, el comunero larense señaló que la clave está en mantener una comunicación asertiva, capaz de llegar incluso a quienes aún tienen dudas o no muestran interés. Considera que esa comunicación es fundamental para construir la capacidad de convivir “en un mundo mejor”.
Guédez narró que en su comuna cuentan con un juez de paz. Además, recordó que cada persona tiene su forma de pensar y vivir espiritualmente, y que lo importante es que exista respeto para poder convivir en comunidad.
En cuanto a la gestión de la comunicación dentro de la comunidad y las familias, manifestó que participar implica también ponerse en el lugar del otro para comprender los problemas que puedan surgir.
Reconoció que algunas personas pueden resolver sus dificultades con mayor facilidad, mientras que otras necesitan apoyo para comprender situaciones que desconocen por “ignorancia”. Aclaró que cuando habla de “ignorancia” no se refiere a una ofensa, sino a la falta de conocimiento en ciertos temas que impide fluir como individuo dentro de un tipo de sociedad que aspira a mirarse horizontalmente, en igualdad, para alcanzar el buen vivir que desean en la comuna.
Un llamado a cambiar el sistema
En su mensaje final, Albeth Rafael Guédez expresó su deseo como ser humano, como guariqueño y como hijo de la tierra gayona. Invitó a las personas a tomar conciencia sobre los problemas que atraviesa el planeta, desde las guerras hasta las consecuencias de la crisis ambiental global, que —dijo— han traído tantas tragedias. Para el larense, ha llegado el momento de repensar el futuro y mejorar las condiciones de vida mediante prácticas sanas, especialmente en la agricultura.
Guédez insistió en que cualquier persona, independientemente de su oficio —sea maestro, doctor, abogado o trabajador de cualquier área— puede aportar si actúa con amor al prójimo, de manera desinteresada y no movida únicamente por lo material, sino por la humanidad. Solo así, afirmó, se podrá avanzar hacia un mundo mejor.
El campesino recordó las palabras del comandante Hugo Chávez al afirmar que “un mundo nuevo y mejor es posible”, y que no hace falta cambiar el clima, sino cambiar el sistema.
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